Fiscal General

Carta sobre la investigación de la investigación de la investigación. De Paolo Luers

14 mayo 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Hagamos un ejercicio de lógica. Si hay indicios de que fiscales hayan utilizado métodos ilegales para preparar acusaciones y conseguir condenas, hay que investigarlos y apartarlos de los casos.

Si esto afecta a los casos, en el sentido de poner en peligro las condenas, no puede ser razón para no investigar a las fiscales o de no apartarlos de los casos donde han manipulado testimonios o pruebas.

“Ponen en peligro que se les caiga el ‘caso Corruptela’ por andar investigando y cambiando fiscales” – con este grito al cielo denuncian que los favorecidos de esta serían Luis Martínez, el ex fiscal general preso en Mariona; Enrique Rais, el empresario prófugo en Suiza; y Mauricio Funes, el ex presidente asilado en Nicaragua. Ellos son los acusados
en este caso.

¡Momentito! La cuestión no es si se les cae una condena o no, la única cuestión relevante es si hubo o no hubo ilegalidades en los procedimientos de la fiscalía – y la única manera de saber es investigando a los fiscales al cargo del caso. Y a sus superiores, incluyendo el entonces fiscal general Douglas Meléndez, porque hay fiscales que alegan que han sido obligados a dar falsos testimonios. Acordémonos que el tal ‘caso Corruptela’ incluye las irregularidades presuntamente cometidas por el entonces fiscal Luis Martínez para favorecer a Rais y Funes. Y resulta que ahora aparecen indicios que esta investigación sobre casos amañados también tuvo mañas.

Parece increíble: Al actual fiscal general Raúl Melara le toca investigar si bajo el mando de su predecesor Douglas Meléndez se manipularon pruebas para comprobar que el fiscal general anterior Luis Martínez había ordenado manipular juicios…

Si el nuevo fiscal general no logra que estas investigaciones internas se concluyan apegadas a las leyes y de manera transparente, el daño para la institución fiscalía sería irreparable. En cambio, si esta vez la fiscalía procede bien, se comprueba que estamos avanzando en la lucha contra la corrupción judicial.

No entiendo la denuncia que FUNDE ha hecho contra la decisión del fiscal de investigar las irregularidades. En cualquier policía y cualquier fiscalía se necesita que se investiguen a los investigadores – y que se suspendan y castiguen al encontrarles irregularidades.

Lo que quiero decir es: Ir al fondo en estas investigaciones internas es mucho más importante que el daño que esto podría causar al ‘caso Corruptela’. Y si de hecho, luego de todo este desmadre, se perdiera este caso, la culpa la tendrán quienes han tratado de ganarlo con métodos fuera de la ley y la ética – no quienes decidieron investigar, exhibir y subsanar estas ilegalidades.

En el contexto de la actual investigación se reveló algo que parece insólito: Hay testimonios de fiscales, quienes confesaron delitos, luego se hicieron ‘testigos criteriados’ de acusación contra su ex jefe Luis Martínez – y siguen ejerciendo como fiscales. No puede ser.

Si estos fiscales/testigos realmente cometieron delitos, hay que apartarlos de la fiscalía. Si no cometieron delitos, hay que castigar a los otros fiscales que los obligaron a hacer confesiones y acusaciones falsas. Por esto es tan importante la actual investigación interna – y habrá que ampliarla hacia un montón de otros casos prominentes de las fiscalías de Martínez y Meléndez.

Saludos,

Posdata: No, todo esto no es prueba de que estemos retrocediendo en la lucha contra la corrupción, como muchos denuncian. Todo lo contrario, el hecho que hoy conocemos las irregularidades es el primer paso a resolver el problema.

Carta al fiscal general: Tome control de la redadas. De Paolo Luers

16 abril 2010 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimado Dr. Raúl Melara:
Hay sectores sociales que tienen que convivir con las pandillas: comunidades marginales, vendedores informales, trabajadores municipales, transportistas, profesores… También tienen que buscar la forma de convivir con la policía. Conviven con la pandilla no porque así lo quieran. No es por afinidad, es por necesidad. Un Estado que no tiene la capacidad de garantizar la paz social los condena a convivir para sobrevivir.

Convivir significa que diariamente tienen contacto con los pandilleros y que sus dirigentes (locales, comunales, gremiales, religiosos) hablen con los jefes de las clicas para facilitar la convivencia, prevenir la violencia, facilitar la vida comunal, productiva, deportiva, educativa.

Esto lo sabe todo el mundo, incluyendo los policías y fiscales. Pero de vez en cuando, de una manera arbitraria y cuando consideran que lo necesitan para su proyección pública, agarran a un dirigente de vendedores, a un alcalde, o a un representante comunal, le exhiben en ropa interior y lo acusan de colaboración con una pandilla o incluso de asociación ilícita. En otros casos no. Porque si lo hicieran con todos los dirigentes comunales, gremiales, religiosos, con todos los trabajadores municipales por igual, harían colapsar todo el tejido social. Optan por represión selectiva.

El último caso es el de Vicente Ramírez. Como dirigente de vendedores informales, es amigo de muchos y enemigo de otros. En la última redada de la Fiscalía y la PNC en el centro capitalino, Vicente fue uno de 117 personas arrestadas y acusadas de vínculos con la MS13.

Que me explique un fiscal o un jefe policial cómo alguien puede sobrevivir por décadas como dirigente de los vendedores informales en el centro capitalino sin tener contactos con las pandillas. Vicente es uno de los dirigentes de vendedores a quienes les toca resolver problemas con la alcaldía, con la PNC y el CAM, con los vendedores de otras zonas, con los transportistas y con las pandillas. Todos los días. Si no, el comercio informal no funcionaría.

Tengo años de conocer a Vicente. ¿Quién no lo conoce en San Salvador, sobre todo en el Centro? Lo he visto mediar en esta jungla que es el centro, apagar fuegos, buscar soluciones a conflictos.

¿Por qué alguien querrá sacar de circulación a gente como Vicente Ramírez, sabiendo que pone en peligro el delicado equilibrio social en el centro urbano? No sé. Puede ser que alguien quiere acumular más poder en esta jungla. O puede ser que alguien quiere mandar una señal a dirigentes sindicales, gremiales o comunales: Miren lo que les puede pasar si siguen ejerciendo esta labor de mediación en la calle, en los barrios, en los mercados…

Acusan a Vicente a haber aprovechado sus visitas a penales para mandar o recibir recados de los jefes pandilleros. ¿Y cómo es esto en tiempos de las medidas extraordinarias que reinan en todos los penales donde están recluidos pandilleros? Hay un estricto control sobre quien puede hacer visitas y sobre sus conversaciones dentro de los penales. Esta acusación absurda se le va a caer a la Fiscalía. Pero mientras tanto, Vicente Ramírez va a estar preso, mínimamente por 5 meses. Y en las calles del Centro habrá más violencia y menos convivencia pacífica.

No podemos seguir con esta lógica de redadas masivas y casos arbitrarios, todo con el pretexto de la lucha contra las pandillas. Actúe, señor Fiscal General, para erradicar los vicios que sus antecesores le han dejado.

Saludos,

Carta al fiscal general: ¿Destape o tapadera (II)? De Paolo Luers

4 abril 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Si la historia se repite, también se pueden repetir mis cartas. Cuando el entonces fiscal general Douglas Meléndez negoció el juicio abreviado con penas reducidas a Toni Saca y sus cómplices, le mandé una carta titulada ¿Destape o tapadera? Hoy, el nuevo fiscal  Raúl Melara negoció un acuerdo similar con la esposa del ex presidente, Ana Ligia de Saca, acusada de haber lavado el dinero robado por su esposo. Le mando la misma carta, solo cambia su nombre, el nombre del acusado, y muy pocas palabras que usted ve en negrito. Todo lo demás, lo que ve en cursivo, es literalmente igual. Cambió el fiscal, pero todo sigue igual…

***

Licenciado Raúl Melara:
Lo que molesta del juicio negociado entre la Fiscalía General y Ana Ligua de Saca no es la penas reducida (3 años de prisión sustituidos por trabajo de utilidad pública). Lo que molesta es que en este “juicio abreviado” no vamos a conocer toda la verdad.

Las penas de cárcel son secundarias, lo esencial es la verdad – toda la verdad sobre cómo funciona el poder de Casa Presidencial, que maneja cientos de millones sin rendir cuentas. Es un monstruo que aún no está desarmado, y solo conociéndolo con todos los detalles en un juicio público lo vamos a poder desmantelar y someter a los mecanismos de control institucional.

Este tipo de acuerdos, con juicio abreviado y penas mínimas, solo son admisibles cuando ayudan a llegar a la verdad. En cambio, si sirven para mantenerla encubierta, son obscenos. En este caso, el caso que usted con tanta pompa bautizó “Destape a la corrupción” termina siendo tapadera.

Entonces, le pregunto: ¿En qué se benefician el Estado, el país, la ciudadanía con el juicio abreviado que negoció la Fiscalía con la esposa de Saca? Dicen que el Estado se ahorra un juicio tedioso de varios meses, con el desfile de cientos de testigos y peritos. Es un argumento perverso: queremos escuchar a los testigos. Necesitamos escucharlos, conocer los números, las cuentas, los trucos, los beneficiarios, los colaboradores, los encubridores. Ahorrarnos esto significa privarnos del derecho a la verdad.

Usted ha autorizado este acuerdo con Ligia de Saca y nos tiene que dar las garantías de que a pesar del juicio abreviado vamos a conocer toda la verdad.

Usted nos tiene que comprobar que los beneficios que usted concede son a cambio de haber entregado toda la información. Solo así se justifican las penas mínimas y el juicio abreviado. Si no es así, no hay cómo justificar los beneficios, porque impiden el acceso a la verdad. Así de simple.

Tengo dudas que la señora de Saca tenga que aportar algo esencial a la búsqueda de la verdad. No creo que ella pueda explicar la trama criminal detrás del lavado de pisto. Más bien creo que fue nada más un instrumento útil (pero tonto) para esconder y lavar los fondos robados. Usted, señor fiscal, convénzanos de lo contrario, mostrándonos las revelaciones que usted consiguió en canje contra la reducción de la pena… Si no, esta negociación resulta ser otra más de las transas de Toni Saca.

Todo depende ahora de lo que usted nos va a revelar sobre la verdad que pudo alcanzar con las confesiones. No nos diga que la verdad está en los archivos de la Fiscalía, tiene que ser pública. Es la materia prima para la tarea que tenemos adelante de subsanar el sistema corrupto en Casa Presidencial, de una vez por todas.

La pelota está en su cancha, señor Fiscal General.

Saludos,

Lea también:
Carta al Fiscal General (Douglas Meléndez): ¿Destape o tapadera?

Carta al nuevo Fiscal General: ¿Quién revisa los casos? De Paolo Luers

14 marzo 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimado Raul Melara:
Cualquier fiscal que presenta un requerimiento ante un juez, lo hace en nombre del fiscal general. Cualquier fiscal que presenta una prueba y acusa a un ciudadano, lo hace en nombre de su jefe máximo. Siempre es usted, como titular, quien actúa a través de sus auxiliares. De cualquier acusación, justa o abusiva, usted es el responsable. (Disculpe que se lo diga, porque obviamente usted lo sabe – pero tal vez no todos los lectores de esta carta.)

Cada fiscal general tiene sus propios criterios y prioridades – y algunos, por ejemplo los dos últimos que tuvimos, sus obsesiones y mañas. Un fiscal general nuevo no puede personalmente revisar los expedientes de todos los casos en curso o pendientes, para evitar que no vengan contaminados por obsesiones o mañas de sus antecesores, y para asegurar que correspondan a sus propios criterios del Estado de Derecho, a sus exigencias en cuanto a solidez de pruebas y coherencia de argumentos jurídicos. No puede revisar y corregir todos los casos, pero sí puede y debe instalar una instancia para hacerlo.

Sabemos que Luis Martínez tuvo la maña de armar casos para extorsionar. Douglas Meléndez, su sucesor, no tuvo esta maña, pero sí una obsesión enfermiza con los casos mediáticos y populistas. Esto lo hizo cometer el error de sacar de la gaveta de Luis Martínez algunos de estos casos mal armados, sin revisarlos debidamente. Un ejemplo: Luis Martínez estaba obsesionado con con la tregua. Armó un caso novelesco contra el ministro de Defensa, acusándole de toda una conspiración alrededor de la tregua. Pero nunca presentó este caso, porque sabía que su teoría de conspiración no iba a resistir el escrutinio de una vista pública. Lo tuvo en su arsenal para presionar a Munguía Payes y para desacreditar mediática y moralmente la tregua y a los mediadores.

Douglas Meléndez, en vez de revisar exhaustivamente el expediente tregua, solo ordenó que quitaran a Munguía Payes de los imputados – pero sin cambiar toda la narrativa sobre la conspiración encabezada por el ministro. Resultado: el caso se cayó, por la falta de coherencia de su narrativa. En abril habrá que repetir esta vista pública, porque la cámara aceptó la apelación de la fiscalía contra la sentencia absolutoria. Pero me pregunto:
¿Usted mandó a revisar bien el requerimiento fiscal, los argumentos jurídicos, y todo el manejo de pruebas y testigos criteriados? ¿O va a mandar a sus fiscales con la misma teoría de conspiración?

¿Usted formó en su oficina un Grupo de Análisis que somete a revisión a todos los casos heredados de Luis Martínez y Douglas Meléndez?

¿Se ha revisado de fondo el caso Infocentro contra Nicola Angelucci, que estaba en pleno desarrollo? Lo dudo, porque escuchamos los mismas alegatos que los fiscales han repetido durante años – y que la jueza presidente no los acepta.

¿Revisaron bien el caso de los cheques de Taiwán, antes de imputar a Juan Wright y Gerardo Balzaretti – o viene así como Luis Martínez armó el caso contra Paco Flores? Más bien parece así – y esto sí es preocupante.

Pero no solo urge revisar minuciosamente los casos emblemáticos, con imputados conocidos. Sobre todo hay que revisar los casos que involucran a criminales convertidos en testigos criteriados y los casos que tienen que ver con abusos policiales. No puede ser que sigan saliendo libres los policías responsables de ejecuciones. Por todo esto, su fiscalía necesita una instancia que revise los requerimientos fiscales y unifique criterios, compuesta por profesionales que no han sido parte de las fiscalías anteriores y sus mañas.

Quiero pensar que para esto se decidió cambiar de fiscal general. La mejor respuesta a esta carta sería que usted me dijera: No se preocupe, todo esto ya se está haciendo.

Saludos,

Carta al fiscal general: Mal perdedor, mal ganador. De Paolo Luers

Paolo Luers, 24 marzo 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimado señor Douglas Meléndez:
Usted no solo es mal perdedor, también es mal ganador. Cuando perdió el caso tregua, porque el juez Godofredo Salazar absolvió a todos los acusados, usted de inmediato salió a atacarlo públicamente. No es el comportamiento que un fiscal general debe tener ante los juzgadores. Es más: Inmediatamente mandó a presentar otra acusación a Raúl Mijango, uno de los acusados principales en el caso tregua. Y luego, otra…

Lo que le tocó hacer es apelar la sentencia y esperar a que la cámara resuelva, pero no atacar al juez y poner en duda su honorabilidad. Ahora la cámara declaró nula la sentencia y ordenó una nueva vista pública. O sea, en esta instancia, usted ganó. Pero ojo, no ganó el caso. La cámara no condenó a nadie, no le toca hacerlo, solo encontró fallos en la sentencia y remitió el caso a otro juez.

Pero usted mostró que también es mal ganador. En vez de preparar mejor su caso y someterlo al nuevo juez y la nueva vista pública, de inmediato fue al ataque mediático contra el juez Salazar, amenazando con investigar y acusarlo penalmente. ¿Por qué? Para presionar al señor juez que va a presidir la nueva vista pública.

Y en esta ocasión se le escapó en declaraciones ante la prensa algo que debe pararle el pelo a todos los jueces y magistrados del sistema judicial: “Es importante que los tribunales superiores, como las cámaras e incluso la Sala de lo Penal respalden el actuar de la fiscalía.”

No, señor: Las cámaras y las salas no son para respaldar a la fiscalía. Son para juzgar con imparcialidad. Lo único que pueden respaldar es la ley. Así como la fiscalía tiene que ser independiente, los jueces y magistrados también, incluso (y sobre todo) de la fiscalía. Así como los fiscales tienen que respetar la presunción de inocencia, también los jueces y magistrados.

Presionar a los jueces con campañas mediáticas y amenazas de investigación y persecución penal es inadmisible para un fiscal general. Atenta contra su propia independencia y dignidad y las de los juzgadores. No podemos tener a un fiscal general que cada vez que pierda un caso arme berrinches contra el juez; y que cada vez que obtenga la reversión de una sentencia no favorable a la fiscalía se lance al ataque amenazando al juez de echarlo preso.

Necesitamos que el nuevo fiscal general, que la Asamblea tendrá que elegir este año, sea una persona más equilibrada, más profesional, y menos mediática que usted. Y sobre todo que sea un profesional de derecho que entienda que el fiscal general no solo tiene la función de acusar, a nombre del Estado, a las personas imputadas de delitos, sino que también (y sobre todo) tiene que ser el garante del Estado de Derecho. Esto incluye garantizar que se aplique el principio constitucional de la presunción de inocencia, así como defender otro principio constitucional: que los jueces puedan aplicar justicia libres de presiones y amenazas.

Deje que la nueva vista pública en el caso tregua se desarrolle sin presiones indebidas de ninguna parte. Deje que se haga justicia, basada en pruebas, y no en campañas mediáticas.

 

Saludos,

 

 

 

 

Vea también la carta en la cual los jueces salvadoreños
denuncian al Fiscal General ante Naciones Unidas
Los jueces penales denuncian al fiscal general Douglas Meléndez

 

Los jueces penales denuncian al fiscal general Douglas Meléndez

Los jueces penales del órgano judicial salvadoreño han reaccionado a las declaraciones del fiscal general Douglas Meléndez, que según ellos atentan contra la independencia de la justicia y los juzgadores. Publicaron un comunicado y mandaron una demanda formal contra el fiscal general al Relator Especial de Naciones Unidas para la Independencia de Magistrados. Documentamos ambos documentos.

Segunda Vuelta

 

 

 

 

 

 

 

Carta a Raúl Mijango: Hazle huevo. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 17 febrero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Querido amigo:
Hoy me dijo tu compañera: “Solo falta que le acusen de la toma de la bastilla y del cambio climático…”

La verdad es que siguen con lo mismo: acusarte de mediador. Te atreviste a servir de intermediario, que ofrece sus buenos oficios en un conflicto, que los poderes han decidido resolver a pura fuerza.

logos MAS y EDHLa primera acusación, en el ‘caso tregua’, fue la más directa, y si se quiere, la más honesta: Acusaron la tregua como tal, y la política oficial del gobierno de facilitarla, permitiendo que vos y otros asumieran este papel de mediadores. Esta acusación fracasó, el juez determinó que la fiscalía trató de penalizar una política pública, y que los 19 acusados actuaron en el marco institucional de esta política. Por eso, desechó el caso.

Pocos días después, la fiscalía te acusó de nuevo, pero esta vez bajo el disfraz del delito de extorsión – y como no es excarcelable, desde entonces estás en detención provisional en Mariona. Pero viendo de cerca la acusación, el fondo es el mismo: nuevamente, tu rol de mediador. Una empresa, que por años fue sujeto de múltiples extorsiones de las diferentes pandillas y sus clicas, te pidió que mediaras entre ella y las diferentes pandillas para llegar a un acuerdo que garantizara la vida e integridad de sus vendedores y motoristas. Para la fiscalía, con esta intermediación te convertiste en extorsionista.

Nuevamente estará en el centro del juicio tu rol de mediador.

Como este caso también está en riesgo de no prosperar ante la justicia, la fiscalía hace una doble maniobra: retrasa la audiencia en el caso de la extorsión, y te acumula otro delito más grave, complicidad en un caso de homicidio. Obviamente, esto aumenta la presión sobre el juez que tiene que decidir si pasa el caso de extorsión a juicio o lo desecha. De repente se entiende porqué la fiscalía había pedido suspender la audiencia programada para el 7 de febrero.

El fiscal da a conocer esta nueva imputación contra vos en el marco del ‘operativo Cuscatlán’, con sus decenas de arrestos, allanamientos e incautaciones de bienes, presuntamente frutos de financiamientos de la MS13. Pero el caso de homicidio, en el cual te quiere involucrar, no tiene nada que ver con los negocios allanados en el operativo ‘Cuscatlán’. Claro, al vincular estos dos casos, se aumentó el impacto mediático de ambos. Lo único que tienen en común ambos casos es el papel de testigos criteriados, muy en particular del famoso ‘Piwa’, que tiene dos años de colaborar con las autoridades.

¿Y cuál es el fondo del nuevo caso? Otra vez tu papel de mediador. Dice la fiscalía que vos reclamaste a los dirigentes de la MS que algunos de sus cabecillas locales no estaban cumpliendo con los compromisos de la tregua. Claro, esta era la función de los mediadores. Dice el fiscal que a raíz de tu reclamo la MS13 decidió asesinar a uno de sus cabecillas por insubordinación – y que esto te hace autor intelectual de homicidio. Pero yo soy testigo que siempre cuando se hizo este tipo de reclamos a los dirigentes pandilleros, vos fuiste enfático que resolvieran estos problemas internos, pero sin uso de violencia. Este era el rol de la mediación. Y si alguien lo cumplió a cabalidad, retando a los pandilleros, fuiste vos.

Te siguen acusando, ya por tercera vez, de los mismo: haber actuado de mediador. Esta verdad se va a imponer, y mientras tanto, hazle huevos. No estás solo.

Saludos, tu amigo

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