Eduardo Torres

¿Qué tal con “el cambio”? De Eduardo Torres

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 20 septiembre 2016 / EDH

¿Con el cambio, doctor”?, le preguntaron a un amigo en la región oriental que visitaba familiares, dos meses antes (recta final) de la elección presidencial de 2009. El “argumento” de muchos durante la época era que no podíamos estar peor,  algo que me negué siempre a aceptar ya que sí podíamos estar peor, mucho peor. El publicista brasileño Joao Santana, ahora vinculado con la operación “Lava Jato” en su país, le puso al slogan de “el cambio” un fino pero vacío envase de porcelana, ilusionando a muchos con que los mejores días de El Salvador estaban por llegar. Era también la época del chavismo, léase populismo puro y duro, financiado por los petrodólares “del compañero”.

diario hoyMauricio Funes, ahora “asilado” en Nicaragua, ganó por una diferencia de cerca de sesenta mil votos la elección presidencial de 2009. Inmune fue a la relación de su partido FMLN con el chavismo, ya que su imagen pública fue construida durante dos décadas en la televisión, “desafiando” al poder político y económico. La gente, en su sentir, le vio jugar acorde con las reglas de la democracia. Y los “amigos de Mauricio” tuvieron un rol vital en la recta final cuando con cerradísimos números en las encuestas, idearon promesas como la de la  “fábrica de empleos”. La alternancia en el ejercicio del poder, en todo caso, es esencial en la democracia, algo a lo cual Maduro torpe y ciegamente se niega a conceder a la súper mayoría opositora en Venezuela.

Con casi siete años y medio de gobiernos del FMLN, cabe entonces la pregunta ¿Qué tal con “el cambio”? Los estudios de opinión pública, al responder sobre el rumbo que lleva el país, indican en el cruce de encuestas que unos ocho de cada diez salvadoreños piensan que el país va mal o muy mal. Desvanecida la ilusión de “el cambio”, asilado en Nicaragua quien lo abanderó, vale la oportunidad para recordar la cita de Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

O para ponerlo como dice el refrán, “la noche es más oscura justo antes del amanecer”, porque efectivamente la gente percibe positivamente los rayos de sol que emergen en cuanto a institucionalidad democrática concierne, con las sentencias de la Sala de lo Constitucional, con el trabajo de la sección de Probidad y decisiones de Corte en pleno y con acciones de la Fiscalía General, impensables en el pasado reciente. Con el apoyo de la gente, la cruzada de la sociedad civil organizada y el apoyo internacional, se fortalecen los pesos y contrapesos que se requieren en una democracia funcional, basada en el Estado de Derecho.

El fracaso del chavismo, claro está, es factor de peso para el reseteo político que está produciéndose en toda la región latinoamericana. Luego de décadas de férrea oposición le llegó el turno de gobernar a “la izquierda latinoamericana” y a pesar del descomunal aumento de los precios de los commodities, que tanto favoreció a países como Venezuela, Brasil, Argentina y Ecuador, lejos de llegarle a la gente beneficios sostenibles –se centraron en el clientelismo político– crecieron como un cáncer la corrupción y la ineficiencia en la gestión publica. Venezuela es el ejemplo más dramático de como un país tan rico en recursos naturales está siendo llevado por el chavismo a condiciones paupérrimas.

De cara a los procesos electorales de 2018 y 2019, El Salvador requiere de un buen programa de gobierno, que al estimular el crecimiento económico genere oportunidades que mejoren la calidad de vida de la gente; que busque resolver integralmente el problema de la inseguridad ciudadana, que fortalezca los pesos y contrapesos de toda democracia funcional y que devuelva la fe –envases vacíos de porcelana aparte– de que es posible en nuestro país la construcción de estadios superiores de superación y de progreso.

Una nueva oportunidad. De Eduardo Torres

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 9 agosto 2016 / EDH

Cuántos hubiésemos querido que fuera por virtud, pero tuvo que ser por necesidad. Al no dar para más las finanzas del Estado, queda todavía más claro que era esta la verdadera “motivación” gubernamental para su reforma de pensiones — cuyos dueños somos los cotizantes, y el dinero que se encuentra en cuentas individuales nos pertenece a cada uno de nosotros–. Mención especial merecen quienes, con sus votos, podrían haber dado la aritmética legislativa al gobierno para tal fin y no los dieron. Fueron consecuentes en no transgredir la línea ultra roja que hubiese despojado a los trabajadores del ahorro de sus vidas. En una acción que, lo más probable, es que habría terminado siendo declarada inconstitucional.

Lo importante es que hemos venido saliendo del anterior escenario, que solo conduce hacia la crispación y la confrontación, y que avanzamos hacia el que tanto requiere nuestra nación: que nos pongamos de acuerdo en un par de puntos básicos de país. Cuando tus finanzas personales, familiares, de tu empresa o tu país se encuentran en rojo, como sucede con las de El Salvador, debes priorizar la búsqueda de soluciones. Una fuente de recursos  puede ser a través de un acuerdo “stand by” con el Fondo Monetario Internacional, institución que, como resulta lógico, nos pide que primero nos entendamos entre nosotros y que luego negociemos con ellos.

diario hoyNo será gratis un acuerdo con el FMI, ya que de “las recomendaciones” del Fondo hay algunas de terapia de choque, pero nos ayudaría a empezar a sanear nuestras deterioradas finanzas y nos posibilitaría volver a recibir fondos frescos de organismos financieros internacionales, en la medida que nos sea manejable y siempre que se obtenga mayoría calificada en nuestra Asamblea Legislativa. Para ello, tal como mencionó el vicepresidente Ortiz hace un par de semanas, el gobierno podría (y debería) retirar la reforma de pensiones gubernamental. Sería un inequívoco gesto de que esta vez, a diferencia de los siete años previos en que ha sido teatro, sí va en serio la búsqueda de entendimientos básicos que conduzcan a la generación de confianza que posibilite el crecimiento económico. Pues como cita Adan Smith en La riqueza de las naciones: “una marea creciente levanta todos los barcos”.

Porque es obvio que en materia económica, además de sortear las obligaciones en el corto plazo y empezar a sanear un tanto las finanzas ejecutando mejores políticas, es el crecimiento económico lo que hace diferencia: en generación de oportunidades de trabajo para quienes no lo tienen, en recaudación de impuestos por entrar más tributos al fisco en época de vacas gordas que en la de flacas; en continuar desarrollando nuestro país, dándole mejor atención a la salud de sus ciudadanos, educándoles mejor para que puedan salir adelante en un mundo cada vez mas competitivo; desarrollando nuestra infraestructura y, por supuesto, proveyendo mejor seguridad. Porque queremos vivir en un país donde predomine el Estado de Derecho y florezca la democracia.

Se dice que hay claridad de la situación actual en el gobierno y que es “al partido” (oficialismo) al que más le está costando aceptarla. Al oír los mensajes del coordinador general no queda otra que adherirse a esta tesis. Imagino lo que será haberse quedado dos veces en la orfandad ideológica: el siglo pasado con el “Socialismo Real” y, en el presente, con el “Socialismo del Siglo XXI” y la abundancia de petrodólares que ello implicó para partidos como el FMLN. Precisamente por el reseteo político que está teniendo lugar en el Hemisferio tras el chavismo, finalizada la política de los petrodólares y dadas las condiciones en que se encuentra nuestro país, vale la pena intentar aprovechar esta nueva oportunidad que la realidad nos abre.

Para la elaboración de la Constitución de los Estados Unidos, los Federalistas y los anti-Federalistas tenían posiciones antagónicas y sostuvieron un debate que en alguna forma continúa aún vigente. No fue, sin embargo, razón para constituir lo que ahora es la única súper potencia existente en el planeta.

A nosotros no se nos requiere tanto, sólo un tanto de madurez y de realismo para con nosotros mismos y, en especial, para con nuestros hermanos salvadoreños que la están pasando muy mal. Aprovechemos la oportunidad.

La samba y El Carbonero. De Eduardo Torres

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 17 mayo 2016 / EDH

Que “reconsidere su postura” de desconocer al Ejecutivo interino de Michel Temer, le pidió ayer en un comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil a El Salvador, acusando a nuestro gobierno de “desconocer la Constitución y la legislación brasileña” al suspender los contactos oficiales y llamar a consulta a la embajadora. La cancillería carioca agregó que le extrañan los “equívocos, una vez que El Salvador mantiene intensas relaciones económicas con Brasil y es el mayor beneficiario de cooperación técnica brasileña en toda América Central”.

El pasado sábado, estupefacto al enterarme de la posición de El Salvador de “desconocer” al Gobierno interino de Brasil y “llamar” a su embajadora, concluí lo atrapado que se encuentra el Gobierno salvadoreño por el partido oficial. Porque, ¿en qué otra forma se explica que nos hayamos puesto en similar posición a los Ejecutivos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua ante la suspensión de Dilma Rousseff por parte del Congreso del gigante suramericano? Y si se ha dejado atrás la política de “no intervención”, ¿habrá algo que decir sobre Venezuela (más allá de las acusaciones que a diario salen del oficialismo de ese país)?

diario hoyTras el boom de los commodities de la última década y media y la caída de las economías latinoamericanas, soplan vientos de cambio en el Hemisferio, ya que la gente se hastió de los regímenes populistas y tal como sucedió durante la oleada democratizadora de fines del siglo anterior —de donde quedó opinión pública y medios de comunicación en nuestra América Latina—, nuevas figuras y temáticas —sociedad civil y lucha contra la corrupción— llegan para quedarse, para hacer del servicio público lo que siempre debió haber sido: una vocación de servicio hacia los demás, no el servirse de los demás.

La debacle del “Socialismo del Siglo XXI” está siendo obvia, en primer lugar porque como en 1948 dijo Sir Winston Churchill, el “Socialismo es la filosofía del fallar, el credo de la ignorancia y el evangelio de la envidia”. El socialismo que pregonó la “revolución bolivariana”, financiada por los petrodólares hasta que escasearon, no pasó de ser caricatura del “Socialismo Real”, que fue al que —en el inicio de la Guerra Fría— se refirió el ex primer ministro británico.

En segundo lugar porque atenta contra la libre iniciativa del ser humano, contra la filosofía —si Dios así lo quiere— de que cada quien a través de su trabajo sea arquitecto de su propio destino.

En suma, porque atenta contra la libertad en general.

Tres años le quedan al actual gobierno antes de entregar el poder al ganador de las presidenciales de 2019, con elecciones legislativas y municipales en 2018. Todavía es tiempo de tener un manejo pragmático de las relaciones internacionales como había venido siendo, visitando e inter actuando en Washington y La Habana, Madrid, Bogotá o Caracas. Pero para ello se vuelve imprescindible fungir con lógica de gobierno y no de partido. El partido en el poder tiene todo el derecho a ser leal a sus amigos del PT de Brasil, o del PSUV de Venezuela. Pero una cosa es lo que exprese un partido político y otra lo que exprese el gobierno de una nación.

“Errare Humanum est”, errar es humano, rectificar de caballeros, le agrega la sabiduría popular. La samba y El Carbonero.

Punto de inflexión. De Eduardo Torres

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 3 febrero 2016 / EDH

Altísimo impacto ante la opinión pública expone  la data de nuestras plataformas digitales, que reflejan muestras de dolor y, por qué no decirlo, de indignación, causadas por la muerte del expresidente Francisco Flores. Paco murió a los cincuenta y seis años de edad, “con mucho todavía que aportar”, como escribió en nuestras páginas impresas José Antonio Rodríguez Rivas, su cuñado. Que cada quien juzgue si hubo o no abuso institucional en un caso en el que no trascendió prueba jurídica en contra. Dejémoslo ahí.

En un entorno país de crisis generalizada, de desesperanza como muestran las encuestas, de oportuno, excelente y necesario ha sido calificado el comunicado del expresidente Alfredo Cristiani “Alto a la confrontación política y a las venganzas”. La muerte del expresidente Flores nos obliga a todos a reflexionar sobre la confrontación socio-política, dice Cristiani, “antes de que su fuerza destructiva se torne irreversible”. Insta aprender a dirimir nuestras diferencias “sin recurrir a la violencia y la crueldad”; y en saber distinguir entre la búsqueda de la verdad y la justicia, y la sed de venganza.

“Cuando en 1992 firmamos la paz”, dice quien siendo presidente firmó en Chapultepec los acuerdos de paz, “lo hicimos con el compromiso de administrar nuestras diferencias de manera democrática y civilizada, sin atentar contra la vida. Debemos añadir a ese objetivo el respeto a la dignidad de los adversarios”.

“Ningún ser humano, independientemente de los errores que pueda cometer, debe ser destruido en su humanidad. Si es culpable, debe responder ante la ley y merece un juicio justo. Si no es culpable y esto se demuestra ante la ley, merece ser tratado como inocente. En ambos casos merece respeto”, agrega.

Concluye: “Que el del expresidentes Flores sea el último caso de venganza política que veamos en nuestro país. Nunca es tarde para reflexionar y hacer un alto en el camino. Se lo debemos a la Patria y lo merecemos todos los salvadoreños”.

Muy bueno me pareció el inusual comunicado del expresidente Cristiani, apoyado de inmediato por los partidos PCN y PDC. Me satisface a su vez que reaccionara ayer el FMLN, por medio de su Secretario General, tomándole la palabra; no tanto la reacción del secretario de Comunicaciones gubernamental, pidiendo la reincorporación de ARENA  a la Interpartidaria. Porque de instancias mediáticas demasiado ha tenido ya el país, donde no se concreta nada más que la foto y las imágenes de televisión. Y nada cambia.

El presidente Sánchez Cerén, quien es firmante de la paz, dijo durante su primer Consejo de Ministros del año que se había reunido con los expresidentes Cristiani y Calderón Sol y que invitaría a hacer lo mismo a la ANEP. Es de aplaudir esa iniciativa porque los entendimientos básicos que tanto requiere el país habrán de salir de este tipo de reuniones. El gobierno, claro está, puede crear las instancias que crea pertinentes –“mesas falsas” y “mesas reales” les llaman avezados observadores políticos–, pero no es en cualquier instancia que podrá intentarse recuperar el espíritu de Chapultepec.

Y el país necesita recuperar ese espíritu de tolerancia entre nosotros. Salir de la cultura del odio que se viene pregonando, que nos está destruyendo como nación.

En un comunicado leído el pasado domingo, la familia del expresidente Flores manifestó que no está por ningún tipo de venganza; sólo piden que se limpie su nombre.

Reflexionemos y actuemos para bien ahora y siempre, en especial en este momento que es punto de inflexión.

Que la muerte del expresidente Flores no sea en vano.

 

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Vargas Llosa: En Venezuela los jefes del gobierno son los jefes de la mafia

Dice que ese país es una “putrefacción total” gracias al llamado socialismo del siglo XXI.

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Mario Vargas Llosa y Andrés Oppenheimer en el conversatorio de la SIP


4 octubre 2015 / EDH

CAROLINA DEL SUR. El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa condenó ayer en Charleston la “putrefacción total” que padece Venezuela y advirtió de que la “corrupción” es la mayor amenaza para la democracia en América Latina.

Con estas contundentes palabras, Vargas Llosa (Arequipa, 1936) apeló en un multitudinario acto a los gobernantes de la región para que manifiesten una defensa sin ambigüedades de la democracia, con motivo de la asamblea general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se celebra en dicha ciudad.

El escritor peruano reprobó expresamente la “falta de coraje” y “neutralidad” de los Gobiernos latinoamericanos a la hora de denunciar “dictaduras crecientes” como la venezolana y fomentar la lucha inequívoca contra la corrupción en sus países.

En una conversación que mantuvo con el periodista argentino Andrés Oppenheimer, Vargas Llosa, de 79 años, fue tajante al asegurar que Venezuela es una “putrefacción total” por consecuencia del denominado socialismo del siglo XXI y que se encamina a unas elecciones fraudulentas en los comicios parlamentarios de diciembre próximo.

“(El gobernante venezolano, Nicolás) Maduro sólo puede ganar estas elecciones mediante un fraude monstruoso”, dada su “impopularidad” y la pobreza, corrupción gigantesca, inflación galopante y alta criminalidad en que ha sumido al país suramericano, avisó el autor de “La fiesta del chivo”.

“Venezuela es el país más corrupto en el mundo, donde los jefes de gobierno son los jefes de las mafias y se encuentra en un estado de putrefacción social; pero le tiene miedo a la OEA, que nunca ha defendido la libertad de expresión”, enfatizó.

Vargas Llosa, que se mostró lleno de energía y lucidez durante toda la entrevista de una hora de duración, ironizó para decir que, examinando la historia de los fracasos de la democracia en Latinoamérica, solo se puede llegar a la conclusión de que la “perseverancia en el error es una característica latinoamericana”, lo que fue recibido con risas por el numeroso público.

Se concentró también en criticar sin ambages al gobernante ecuatoriano, Rafael Correa, a quien tildó de “gran demagogo” que ha impulsado “leyes represivas” que ahogan la libertad de expresión y a los medios de comunicación.

Previamente, señaló al narcotráfico como “enemigo peligroso en América Latina de la libertad de expresión”, un fenómeno criminal que “ve en la prensa libre su enemigo” y que debe ser derrotado con las herramientas del “coraje y la responsabilidad”.

Volvió a situar la lacra de la corrupción como el mal primero que carcome a muchos países y gobiernos de Hispanoamérica, y citó, entre otros, el caso de Brasil, un país que, apuntó, “parecía haber despegado y ha frenado y retrocede” con los “inversores sin querer invertir un centavo”.

El también premio Cervantes de 1994 achacó el retroceso brasileño a la “corrupción de vértigo” que devora al país y que se mostró en “niveles de apogeo” con el gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010).

Durante cinco días, la SIP abordará los principales desafíos en el sector de la comunicación en Latinoamérica, especialmente la libertad de expresión, la violencia contra periodistas (11 muertos en el último semestre), la alta concentración de medios en manos de algunos Gobiernos o el auge de la prensa digital y las nuevas tecnologías.

Sobre esta última cuestión, tecnología y medios, el escritor peruano nacionalizado español hizo un diagnóstico: La tecnología es “fuente de progreso”, pero “librada a sí misma puede crear un mundo de robots, Hay que humanizarla”.

No se libraron tampoco de sus ataques los movimientos secesionistas en Europa, especialmente el de Cataluña, un nacionalismo al que tachó de “ficción maligna” creada a partir de “mentiras”.

El nacionalismo catalán, subrayó, es una “ficción creada” a partir de “mentiras y falsificaciones del pasado y de la realidad presente”.

Sobre Trump
El Nóbel lamentó que ninguna sociedad del continente americano este “vacunada” contra el racismo y la xenofobia, y colocó como ejemplo al precandidato presidencial, Donald Trump.

Trump, favorito en los sondeos sobre la contienda presidencial republicana para llegar a la Casa Blanca, a quien retrató como “profundamente antidemocrático”, un “demagogo de tipo racista”.

No obstante, aseguró que el precandidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos “no tiene la menor posibilidad de convertirse en el candidato de su partido”.

Trump practica el “viejo racismo de la caverna” y eso le “descarta en un país tan profundamente democrático como Estados Unidos”, apostilló.

El problema, a ojos de Vargas Llosa, es que los “prejuicios son más profundos a veces que los argumentos racionales” y calan en partes de la población.

Visita del Papa
En cuanto a la visita del papa Francisco a Cuba y las críticas por su rechazo a reunirse con miembros de la disidencia en la isla, Vargas Llosa consideró que el hecho de que no se viera con opositores responde a una “operación política de más largo alcance”.

Eso sí, planteó la “gran incógnita” de si “quedarán solo en retórica los gestos y declaraciones” de Francisco, porque, hasta ahora, afirmó, “detrás de estos no hay nada”.

Se despidió con humor de los numerosos periodistas congregados en el salón de conferencias diciendo que el “fantasma del nobel” le deja tranquilo y no le ha convertido en una estatua, “un muerto en vida”.

En la cita anual de la SIP participan más de 300 asistentes del 2 al 6 de octubre procedentes de más de una veintena de países.

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Don Mario y el huracán. De Eduardo Torres

Acá es la naturaleza la que desafia a los participantes, mientras que en muchos de nuestros países, el desafío sigue siendo el autoritarismo que ve en la labor periodística un adversario a vencer.

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 4 octubre 2015 / EDH

Abundante lluvia hubo al aterrizar en esta sureña ciudad de Charleston, Carolina del Sur, para la realización de la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Vaya, pensé, al enterarme sobre la posibilidad que impactara a “las Carolinas” el huracán Orlando: Acá es la naturaleza la que desafia a los participantes, mientras que en muchos de nuestros países, el desafío sigue siendo el autoritarismo que ve en la labor periodística un adversario a vencer. Coarta la libertad de expresión, cerrando o ahogando medios de comunicación como con el uso y distribución de frecuencias, pautar o no publicidad gubernamental con base en la línea editorial de cada medio, legislar para evitar una prensa crítica.

La cereza del pastel de lo que va de esta lluviosa reunión ha sido el foro “Democracia y libre expresión”, en el cual entrevistó Andrés Oppenheimer a Mario Vargas Llosa, quien a sus 79 años trabaja todos los días esté donde esté, ya que concibe su vocación literaria en contacto con la realidad y no encerrado en un mundo irreal; añadió sentir pasión por el trabajo, y que quiere mantenerse así, vivo, hasta el final. Esto, a una pregunta de Andrés, qué hace un Premio Nobel visitando países donde sus gobernantes no lo quieren por sus opiniones políticas, como le sucedió últimamente en Venezuela y en la Argentina.

Acá algunos de los otros temas que respondió:

– Libertad de prensa: no había bajo las dictaduras militares, cerraban medios, exiliaban, mataban. Esa América Latina fue peor, hay ahora más canales de comunicación (en referencia a la web) que en el pasado, o lo que es más difícil para gobiernos antidemocráticos y corruptos restringir la libertad de prensa. Aunque existan nuevas amenazas como el narcotráfico, que van más allá de los gobiernos y adversan ser escrutinados.

– Denuncia a países del Cono Sur: ante recientes denuncias de Ecuador, Venezuela y Argentina de que están siendo amenazado por grupos empresariales que buscan darles golpes de Estado, el Premio Nobel responde que no es así, que lo que quieren es restringir la libertad de prensa. Viejos argumentos, sostuvo, desgastados y que además no son ciertos.

– Donald Trump: piensa que no tiene posibilidad de ganar la nominación republicana pero que ve triste que un sector de la sociedad estadounidense se entusiasme con él, a pesar de las estupideces que dice. Piensa que hay sectores en el Partido Republicano que se dan cuenta que se les percibe muy a la derecha con lo que cree que están centrándose un poco más para ganar la próxima elección.

– Visita Papa Francisco: fue una concesión en Cuba lo de los disidentes, fue operación política de largo alcance para fortalecer la Iglesia a futuro. Su visita a los EE. UU. la calificó de un éxito. Piensa que bajo el Pontífice ha habido mucho discurso pero poco movimiento en las estructuras vaticanas. Y la pregunta que surge es si ¿habrá allí algún cambio? A una pregunta de Andrés sobre las posiciones económicas del Papa, Vargas Llosa dijo que el capitalismo es inseparable de la libertad y de la democracia. Que lo que dice el Pontífice sobre la economía es la posición tradicional de la Iglesia y que es esta la que está equivocada, no el Pontífice.

– Argentina: Maccri (candidato opositor) representa una alternativa real, fuera de la tragedia que sufre la Argentina: el peronismo. Es una plaga para todos los gustos y recordó cuando ese país era una economía de primer mundo y veinte países de Europa eran del tercero. Dijo que en la década de los 50 y de los 60 sus amigos buscaban ir a estudiar a Buenos Aires no a EE. UU. y a Europa. A la pregunta de Oppenheimer sobre la posibilidad de gobernar que tendría en caso de ganar la elección, don Mario respondió que podría porque el peronismo es varias cosas a la vez. Entre ellas un sistema de poder basado en la conveniencia, admitió que puede haber “perseverancia en el error”, mal que padecemos los latinoamericanos.

– Venezuela: cinismo sublevante de un gobierno que grita que no admite elecciones libres porque las va a perder, le tiene miedo hasta a la supervisión de la OEA. De la oposición venezolana dijo que es encomiable, pero muy lamentable que América Latina no se movilice en contra de una dictadura creciente como Venezuela, y que sean solo expresidentes los que se estén pronunciando.

– ¿Década populista llegando a su fin? El populismo no termina nunca, pero puede ir disminuyendo y con ello genera progreso. El Premio Nobel piensa que la corrupción es la mayor amenaza a la democracia, y puso de ejemplo a Brasil, que con un gobierno que se presentaba al mundo como muy destacado, da vértigo ver lo que ha pasado en Petrobras.

A otra pregunta muy personal de Oppenheimer. el laureado escritor y pensador dijo que vivió la civilización del espectáculo (asunto Isabel), el periodismo amarillo, la chismografía. Dijo que no tiene una cuenta de Twitter y ni le interesa tenerla, pero que el New York Times publicó fotos de una cuenta a su nombre e hizo otras revelaciones infundadas.

Llegó como se marchó, viernes por la noche, trabajó cuatro horas ayer por la mañana viendo la copiosa lluvia desde la ventana de su habitación. Partió luego de su presentación, rumbo a Nueva York.

Aquí afortunadamente el huracán Orlando se aleja de la costa este de los EE. UU., esperándose un mejor tiempo la próxima semana. Ojalá pase así con la salud de la democracia y la libertad de prensa en nuestro hemisferio, que después de la tempestad llegue la calma.

Estadísticas de terror. De Eduardo Torres

El fenómeno de las protestas es de carácter global pero las que se producen en América Latina, como se puede ver en Brasil con el escándalo de Petrobras y en Guatemala con “La Línea”, indica con claridad que no se tolerará más la corrupción, aunque no sea este el único detonante para que salga la gente a las calles.

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 2 septiembre 2015 / EDH

La globalización, como pudimos observar durante la “Primavera Árabe”, produjo mentalidades que aspiran hacia el Primer Mundo, que claman por libertad y modernidad. Fue así como cayeron regímenes despóticos. Que se haya fortalecido ISIS en esa región del globo es más producto de su estructura medieval, que de anhelos y aspiraciones de quienes se la juegan por mejores condiciones de vida.

En nuestra región, es de resaltar el trabajo de un grupo de fiscales en Brasil y la robustez de su sistema judicial, para haber realizado la investigación “Lavo Jato”, que está tumbando políticamente al gobierno de Rousseff y a su partido PT. En Guatemala, la Fiscal General y la CICIG sostienen que los jefes de la banda conocida como “La Línea” –¡Mamma mia!– eran el presidente y la vicepresidenta de la República. Venezuela aparte –porque es un caso aparte: de fracaso absoluto–, hay también protestas contra el autoritarismo y los abusos de poder en Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile, Honduras y México. Y eso que venimos saliendo de una época de supuesta bonanza en América Latina por lo que fue el boom de los commodities.

Tal como sostienen expertos en campañas políticas, lo que naturalmente priva en el ánimo de la gente es cómo anda la billetera de cada quien, excepto cuando se encuentra en riesgo su cabeza y/o la de sus familiares. Y es precisamente esto el efecto de lo que está sucediendo en nuestro país. ¿O acaso hay otra forma de interpretar que fuera agosto el mes en el que más muertes violentas ha habido, desde que se llevan estadísticas al respecto? Así las cosas, resalto como algo positivo el que tras semanas de acusaciones políticas de supuestos ataques contra la institucionalidad y las consiguientes contraacusaciones, se sostuviera la reunión de la semana pasada en Ataco.

En primer lugar, por haber estado presentes los secretarios generales de los cinco partidos con representación legislativa y haber asumido compromisos de respeto a la Constitución, de nuestra forma de gobierno, al pluralismo político y al sistema de libertades; no podía esperarse menos, pero siempre es saludable que lo hayan suscrito ante un representante de la OEA y otro del PNUD. A su vez, por haber rechazado en la declaración toda forma de violencia y por la solidaridad expresada hacia las víctimas de la violencia. Y por el compromiso de las instituciones del Estado de contribuir conjuntamente para llevar seguridad y tranquilidad a la población.

En segundo lugar, por el compromiso manifiesto de buscar mediante el diálogo acuerdos en los grandes temas de la agenda nacional, como son Seguridad ciudadana, Crecimiento económico con inclusión, Finanzas públicas, Transparencia y rendición de cuentas, Fortalecimiento institucional, Salud y Educación. A algunos les gustarán más unos temas, a otros nos gustarán otros, o quizá hay muchos temas cuando lo que la mayoría pensamos es que la prioridad deberá ser parar la matanza. Y para intentarlo lo primero que los políticos deben hacer es desactivar la retórica, esos dimes y diretes con olor a insensibilidad, que en nada benefician y les alejan del sentir general de la nación.

Para mí, eso fue lo principal de la reunión de la semana pasada en Ataco, que ante estadísticas de terror en número de homicidios, haya quedado suscrito el compromiso para sensibilizarnos aún más ante la tragedia que sufrimos.

Una nueva oportunidad. De Eduardo Torres

En un país donde abruman las noticias negativas, el sobreseimiento definitivo a los implicados en el caso CEL-ENEL fue una excelente noticia.

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 7 julio 2015 / EDH

Distintas voces, con amplia representatividad y credibilidad en el seno de nuestra sociedad, se pronunciaron haciendo ver que más que un caso delictivo este fue un caso de tinte político impulsado desde las alturas del poder . Y el mensaje que al final quedó es que no se vale ningún tipo de prácticas que huelan a persecución política. Esta fue la razón por la que en los momentos cruciales del “proceso” se formó tan amplia coalición en defensa de la institucionalidad.

Hay que decir que el actual gobierno heredó el caso y desde un principio mostró interés en buscar la mejor salida posible al enredo, lo cual llevó al acuerdo de diciembre en el CIADI, en Washington, y a que el Presidente de la República declarara este sábado, al día siguiente del sobreseimiento definitivo, que CEL cumplirá con la resolución judicial. Desconozco cuál fue la “línea partidaria” –o la línea de alguna línea si es que existe– en el caso durante el último año, ya que algunos de los voceros en contra de los sobreseídos han sido siempre percibidos con cercanía al partido en el poder, mientras otros parecen más responder a expresidentes.

Pasar la página, eso es lo que ahora requiere el país y la amplia coalición que alzó su voz ante la posibilidad de que se culminara un atropello mayor hacia los implicados, si se llegaba hasta la vista pública. Y realmente se trató de una amplia coalición de convicción democrática que surgió en defensa de la institucionalidad, como sucedió tras el decreto 743, cuando se trató de amarrar las resoluciones de la Sala de lo Constitucional, o cuando se buscó que interviniera acá “la Corte de Managua” –y lo menciono porque transcurridos algunos años desde esas bochornosas acciones siguen los vilipendios hacia la Sala–. Se agradece a los representantes diplomáticos que se pronuncian tanto pública como privadamente en apoyo a nuestra institucionalidad.

Compleja y profunda es la problemática que como nación vivimos. Solventado el caso CEL-ENEL, factor divisivo por naturaleza, el oficialismo debería actuar, como dijo la semana pasada que hará para la elección de magistrados de la Corte Suprema, negociar con la oposición. Negociar sobre la mesa debería, como práctica democrática, ser lo más normal del mundo, siendo a su vez consecuente con la voluntad de los votantes expresada en las urnas. Para eso existen los pesos y contra pesos –”check and balances”– en el sistema democrático, el cual, como expresó Churchill, podrá ser el peor sistema creado por el hombre con excepción de todos los demás sistemas políticos existentes. Convivir pacíficamente, además, fue a lo que nos comprometimos como sociedad con la firma de los acuerdos de paz.

El Salvador necesita y merece la búsqueda sincera de acuerdos de nación, que faciliten políticas públicas con amplio respaldo para intentar gradualmente ir resolviendo los problemas que más nos afectan a los salvadoreños. Con lograr entendimientos, por básicos que sean en el área de la seguridad pública, las finanzas del Estado e institucionalidad, empezaríamos a caminar mejor, a recuperar la esperanza sobre la desesperanza imperante, que hace que allá donde las necesidades se vuelven más grandes piensen en la opción de emigrar, sin importar los riesgos, casi que como única opción existente.

Alianza para la prosperidad para el Triángulo Norte, Fomilenio II… los proyectos están ahí. Aprovechemos esta nueva oportunidad post caso CEL-ENEL, El Salvador lo requiere.

Director Editorial de EL DIARIO DE HOY.