Alfredo Cristiani

Carta a los enemigos de Mauricio Funes: ¿Quieren justicia o venganza? De Paolo Luers

caricatura pao_02Paolo Luers, 20 agosto 2016 / EDH

Estimado amigos:
Pocos días habían pasado desde la muerte de Paco Flores, cuando Alfredo Cristiani levantó su voz para hacernos un llamado urgente: “Que el del ex presidente Flores sea el último caso de venganza política que veamos en nuestro país.”

Y hablando de Mauricio Funes, aunque sin mencionar su nombre, Alfredo Cristiani dijo: “Todos deseamos que se haga justicia… Esto incluye aquellos que han utilizado al Estado para desatar la campaña de destrucción moral del ex presidente Flores.”

diario hoyViendo las noticias de estos días sobre las investigaciones contra Mauricio Funes, y escuchando las reacciones que están desatando, es necesario reiterar este valiente llamado del presidente que firmó la paz. Estamos al punto de repetir la historia y de nuevamente obstruir la justicia con las mismas actitudes morbosas de venganza y precondena.

Precisamente los que queremos que haya justicia en el caso de Funes y la corrupción en su gobierno tenemos que insistir que este caso no se contamine con precondenas y deseos de venganza.

¿Cuál fue la idea central del llamado de Alfredo Cristiano luego de la trágica muerte de Paco Flores? Estas dos frases:

“La muerte del ex presidente Francisco Flores nos obliga a todos los salvadoreños a reflexionar sobre la confrontación socio-política, antes de que su fuerza destructiva se torne irreversible.”

“La pregunta no debe ser ¿quién es el siguiente en la lista de enemigos? Debemos preguntarnos ¿cómo podemos erradicar la utilización de la justicia en función de objetivos políticos?”

cristiani-floresEsta pregunta de un ex presidente preocupado sigue vigente. No podemos decir que a raíz de los terribles abusos de justicia que el país vivió a manos del ex presidente Funes y del ex fiscal Luis Martínez, tengamos resueltos los problemas que Alfredo Cristiani señaló para evitar que la muerte de Paco Flores provoque otra escalada en la cadena de venganza. No podemos decir que ahora tengamos un Estado de Derecho inmune a las tentaciones del uso vengativo y político de la justicia. La fiscalía sigue compensando con acciones mediáticas su deficiencia en investigación y pruebas sólidas – y lamentablemente consigue cómplices en los medios…

Los que tenemos años de ser críticos (y por qué no decirlo: enemigos) de Mauricio Funes, porque simboliza el cinismo que destruye la credibilidad de la política, pensémoslo bien: ¿Cuál es nuestro objetivo principal, por el cual realmente vale la pena luchar – satisfacer nuestro deseo de ver a Funes detrás de las rejas, o fortalecer nuestro Estado de Derecho, haciendo funcionar nuestras instituciones, muy por encima de las emociones políticas?

Es de gran importancia -yo diría de interés nacional- que las investigaciones del manejo de recursos públicos que hizo la administración Funes sean impecables, justas, libres de contaminación. Y que así sean los posibles juicios, una vez que la fiscalía presente cargos contra Funes y sus amigos.

Pero esto no sólo depende del trabajo limpio y profesional de la fiscalía, que a diferencia de otros casos emblemáticos tiene que abstenerse de trasladar el caso contra Funes al terreno mediático y político – también depende, en gran medida, de la madurez de la oposición política, de los medios y de todos que generamos opinión pública. A todos ellos estaba dirigido el mensaje de Alfredo Cristiani, a todos ellos dirijo hoy esta carta. Los que manejaron desde gobierno y fiscalía los casos de Paco Flores y de don Billy Sol y los demás acusados en el caso CEL-ENEL, hicieron gran daño al Estado de Derecho y su credibilidad. No podemos darnos el lujo ahora, cuando al fin se investiga a Mauricio Funes y sus amigos, de cometer el mismo error.

Saludos,

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Carta a Mauricio Funes: Ojala tenga el juicio justo que usted negó a Paco Flores. De Paolo Luers

PAOLOPaolo Luers, 11 febrero 2016 / EDH

Por más satisfación que me causa saber que usted va a ir a juicio por enriquecimiento ilícito, no voy a caer en la trampa que usted mismo nos tendió: la de la cadena de venganza; la del juicio mediático que lleva a condena anticipada e impide un juicio justo en la corte.

Usted nos tendió esta trampa con sus campañas, orquestadas desde la cúspide del poder y con los recursos de Casa Presidencial, contra don Billy Sol Bang y contra Francisco Flores. Y la mitad del país cayó en la trampa y condenó, mucho antes de que los jueces hablaran, a los acusados por usted.

Antes de caer, ahora que usted es el acusado, en el mismo error, haré caso a las palabras con las cuales otro expresidente de la República mucho más sabio que usted, Alfredo Cristiani, reaccionó a la trágica muerte de Paco Flores: “Ningún ser humano, independientemente de los errores que pueda cometer, debe ser destruido en su humanidad. Si es culpable, debe responder ante la ley y merece un juicio justo. Si no es culpable y esto se demuesyra ante la ley, merece ser tratado como inocente. En ambos casos merece respeto.”

Quienes aplaudimos a don Freddy por haber dicho estas palabras de cordura en un momento (la muerte de Paco Flores) que más bien provocaba emociones, resentimientos, desesos de venganza, ahora no podemos hacer lo contrario.

diario hoyAsí como don Billy salió del juzgado hombre libre e inocente; así como Francisco Flores murió hombre inocente, porque nunca fue vencido en juicio; así como hay que decir que los militares perseguidos hoy por la PNC no pueden ser considerados culpables, solo porque los acusa un juez español, el Procurador de Derechos Humanos de El Salvador y unas cuantas ONG internacionales que de esto hacen su vida… así, aplicando el mismo principio de la presunción de inocencia, hay que respetarle a usted el derecho de defenderse y de tener un juicio justo sin precondenas.

El hecho que usted nunca les ha mostrado este respeto ni a don Billy, ni a Paco Flores, ni a Jorge Nieto (ni a quien escribe estas líneas), nos da la tentación, pero no el derecho, de tratarlo igual. O conseguimos justicia o conseguimos revancha. Son incompatibles.

Podemos estar satisfechos e incluso celebrar que usted enfrentará su juicio. Pero que sea un juicio justo, sin la precondena política-mediática que usted lanzó contra Paco Flores. Quienes realmente queremos buscar justicia, no lo vamos a tratar de la misma manera como usted, desde el poder de la presidencia, acusó y al mismo tiempo precondenó a ciudadanos. Porque el daño que en el caso de Paco Flores hicieron el juicio parelelo y la precondena política y mediática no solo fue a la persona, que al final quedó destruida, sino también al país.

Cito nuevamente a Alfredo Cristiani: “Todos deseamos que se haga justicia por los delitos que puede haber cometido cualquier ciudadano, especialmente aquellos que ostentan cargos públicos. Esto incluye aquellos cometidos por personas que sospechamos han utilizado el Estado para desatar la campaña de condena mediática y destrucción moral del expresidente Flores. Pero no debemos permitir que las instituciones del Estado sean utlizadas para la destrucción de su dignidad o para atropellar sus derechos. Que el expresidsente Flores sea el último caso de venganza política en nuestro país.”

Usted tiene suerte que este país tiene líderes como don Freddy quienes en el momento preciso tengan el valor de decir las palabras apropiadas y no las que la calle quiere escuchar. Y ojo: las dijo impactado por la muerte de Paco Flores, pero pensando en usted.

Sin nada que agregar,

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El llamado de Cristiani… De Luis Mario Rodríguez

Lo más sensato que se dijo en ocasión de la muerte del expresidente Francisco Flores fue lo expresado por Alfredo Cristiani.

Luis Mario Rodríguez, director del Departamento de Estudios Políticos de FUSADES

Luis Mario Rodríguez, director del Departamento de Estudios Políticos de FUSADES

Luis Mario Rodríguez, 4 febrero 2016 / EDH

El hombre que gobernó durante el quinquenio 1989 – 1994, que impulsó la paz y que lideró al partido ARENA entre 2009 y 2012, exigió un “alto a la confrontación política y a las venganzas”. Utilizó un campo pagado para que ninguna de sus expresiones se tergiversara o fuera interpretada maliciosamente. El ex mandatario intuye, como  de hecho lo vislumbramos algunos, que la fuerza destructiva de la confrontación socio-política se encuentra al borde de convertirse en “irreversible”. Por esa razón pide con vehemencia “recuperar el espíritu, actitud y compromiso que nos permitió ponerle fin al conflicto armado”. Cristiani reta a la institucionalidad del país para que la justicia no se utilice en función de objetivos políticos y rechaza la idea de continuar con revanchismos buscando al siguiente de la “lista de enemigos” al que se quiere “linchar”.

En 1996, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) cedió el poder al Partido Popular (PP). Felipe González dejó el cargo de presidente del gobierno que ostentó durante 14 años y entregó la estafeta al candidato del PP, José María Aznar. Una de las situaciones más polémicas durante la administración socialista fue el surgimiento de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Se trató de “grupos parapoliciales” a los que se acusaba de cometer crímenes en contra de miembros de la agrupación terrorista ETA. Se llegó a afirmar inclusive que a los GAL los financiaba el Ministerio del Interior español.

A Felipe González lo persiguieron las sospechas sobre el patrocinio de los GAL durante toda su administración. Cuando Aznar le sustituyó en La Moncloa fueron muchas las presiones para que se desclasificara la investigación sobre los GAL que se encontraba protegida por la figura de los “secretos oficiales”. Levantar la reserva era un requisito legal para iniciar el proceso penal. Aznar y su Consejo de Ministros acordaron que las pesquisas sobre los GAL mantuvieran el estatus en el que se encontraban. En otras palabras dispuso “no levantar alfombras sino abrir ventanas”. Dijo que “su posición no era la de conceder impunidad, sino sacar a España adelante”. Agregó que no lo eligieron para ajustar cuentas con nadie (…) Su tarea era otra: “acabar con el paro, el despilfarro y la corrupción”. Aznar reconoce que no quiso revanchas, aunque no pudo evitar que hubiera rencor por parte de aquellos que ansiaban ver a González tras las rejas. También aclaró que “no levantar alfombras” no implicaba una renuncia a replantear las funciones y la forma de trabajar de los servicios de inteligencia del Estado.

Desistir de los desquites y de las represalias políticas no significa promover el irrespeto al Estado de Derecho. Quienes deban responder por la ilicitud de sus actos no pueden esperar a que la justicia los ignore. Los que interpretan el reclamo de Cristiani de manera diferente se equivocan. Las investigaciones sobre enriquecimiento ilícito que realiza la Corte Suprema de Justicia deben continuar lo mismo que todos aquellos procesos en los que existan indicios de corrupción. Más bien se trata de una exhortación para que todas las fuerzas políticas dejen que las instituciones hagan su trabajo. Es una súplica muy sentida, alimentada por el deceso de Francisco Flores, para que nunca más se acose políticamente a ningún indiciado y por el contrario se respete el principio de inocencia establecido en la Constitución de la República.

A la política se le pide que sea capaz de resolver los problemas. Si no lo hace, simplemente nos encontramos frente a “malos políticos”. La exigencia de Cristiani, demandando que no se permita al Estado destruir la dignidad y los derechos de los ciudadanos, se dirige precisamente a que las fuerzas políticas reflexionen sobre las causas que aceleraron el fallecimiento de Flores. No hacerlo empaña su trabajo y les amenaza con ser víctimas de sus propias manipulaciones legales que cercenarían sus derechos, su buena fama y quizás hasta la vida. El reto es que la buena política, la que se orienta al logro del bien común, nos permita encontrar el camino de la reconciliación nacional.

Punto de inflexión. De Eduardo Torres

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, director editorial de El Diario de Hoy

Eduardo Torres, 3 febrero 2016 / EDH

Altísimo impacto ante la opinión pública expone  la data de nuestras plataformas digitales, que reflejan muestras de dolor y, por qué no decirlo, de indignación, causadas por la muerte del expresidente Francisco Flores. Paco murió a los cincuenta y seis años de edad, “con mucho todavía que aportar”, como escribió en nuestras páginas impresas José Antonio Rodríguez Rivas, su cuñado. Que cada quien juzgue si hubo o no abuso institucional en un caso en el que no trascendió prueba jurídica en contra. Dejémoslo ahí.

En un entorno país de crisis generalizada, de desesperanza como muestran las encuestas, de oportuno, excelente y necesario ha sido calificado el comunicado del expresidente Alfredo Cristiani “Alto a la confrontación política y a las venganzas”. La muerte del expresidente Flores nos obliga a todos a reflexionar sobre la confrontación socio-política, dice Cristiani, “antes de que su fuerza destructiva se torne irreversible”. Insta aprender a dirimir nuestras diferencias “sin recurrir a la violencia y la crueldad”; y en saber distinguir entre la búsqueda de la verdad y la justicia, y la sed de venganza.

“Cuando en 1992 firmamos la paz”, dice quien siendo presidente firmó en Chapultepec los acuerdos de paz, “lo hicimos con el compromiso de administrar nuestras diferencias de manera democrática y civilizada, sin atentar contra la vida. Debemos añadir a ese objetivo el respeto a la dignidad de los adversarios”.

“Ningún ser humano, independientemente de los errores que pueda cometer, debe ser destruido en su humanidad. Si es culpable, debe responder ante la ley y merece un juicio justo. Si no es culpable y esto se demuestra ante la ley, merece ser tratado como inocente. En ambos casos merece respeto”, agrega.

Concluye: “Que el del expresidentes Flores sea el último caso de venganza política que veamos en nuestro país. Nunca es tarde para reflexionar y hacer un alto en el camino. Se lo debemos a la Patria y lo merecemos todos los salvadoreños”.

Muy bueno me pareció el inusual comunicado del expresidente Cristiani, apoyado de inmediato por los partidos PCN y PDC. Me satisface a su vez que reaccionara ayer el FMLN, por medio de su Secretario General, tomándole la palabra; no tanto la reacción del secretario de Comunicaciones gubernamental, pidiendo la reincorporación de ARENA  a la Interpartidaria. Porque de instancias mediáticas demasiado ha tenido ya el país, donde no se concreta nada más que la foto y las imágenes de televisión. Y nada cambia.

El presidente Sánchez Cerén, quien es firmante de la paz, dijo durante su primer Consejo de Ministros del año que se había reunido con los expresidentes Cristiani y Calderón Sol y que invitaría a hacer lo mismo a la ANEP. Es de aplaudir esa iniciativa porque los entendimientos básicos que tanto requiere el país habrán de salir de este tipo de reuniones. El gobierno, claro está, puede crear las instancias que crea pertinentes –“mesas falsas” y “mesas reales” les llaman avezados observadores políticos–, pero no es en cualquier instancia que podrá intentarse recuperar el espíritu de Chapultepec.

Y el país necesita recuperar ese espíritu de tolerancia entre nosotros. Salir de la cultura del odio que se viene pregonando, que nos está destruyendo como nación.

En un comunicado leído el pasado domingo, la familia del expresidente Flores manifestó que no está por ningún tipo de venganza; sólo piden que se limpie su nombre.

Reflexionemos y actuemos para bien ahora y siempre, en especial en este momento que es punto de inflexión.

Que la muerte del expresidente Flores no sea en vano.

 

EDH20160201NAC006P