Luis Membreño

Menos fotos, menos disputas y más acciones concretas. De Luis Membreño

La única forma que conozco para resolver problemas entre personas antagónicas es estableciendo mesas de negociación con actores definidos, agendas y procedimientos bien concretos, plazos de tiempo estipulados, con mediadores formales e informales y con equipos técnicos de respaldo que puedan proponer soluciones viables a problemas que a pesar de que requieren de aprobaciones políticas, son eminentemente técnico-financieros.

luis-membrenoLuis Membreño, 18 octubre 2016 / LPG

Me voy a concentrar en hacer propuestas bien concretas para que avancemos en la solución de los problemas nacionales de tipo fiscal, económico y de pensiones. Lo primero, y que ha sido muy positivo, es que ya se dividieron los temas y no deben mezclarse nuevamente . Vamos uno por uno.

El acuerdo fiscal es el que se requiere que se concluya entre octubre y noviembre. Dada la velocidad a la que están cambiando los mercados financieros internacionales en perjuicio de El Salvador y de los mercados emergentes, propongo que esta semana se concluya la ley de responsabilidad fiscal, que se mande al archivo la reforma fiscal propuesta por el Gobierno y que se nombre la comisión técnica con expertos nacionales y extranjeros, y contra la prensa graficaesos resultados que ARENA le autorice al Gobierno la emisión de la totalidad de los $1,200 millones, pero que la utilización sea dividida en dos tramos. Los primeros $600 millones inmediatamente que se obtenga el dinero y los $600 millones restantes contra el acuerdo fiscal completo que incluya el período 2017 a 2020. Lo más probable es que los bonos se puedan colocar a finales de noviembre y que se reciba el dinero a principios de diciembre, por lo que da tiempo suficiente como para que se negocie el acuerdo completo, pero se habrá avanzado en la obtención del dinero antes de fin de año.

El deterioro de los bonos de El Salvador durante octubre le costaría en un bono a 30 años al país $360 millones en intereses adicionales, y si la tasa de interés subiera en los tres puntos porcentuales que había bajado entre junio y septiembre tendremos que pagar $1,080 millones más en intereses en un período de 30 años, es decir que necesitamos emitir lo más pronto posible porque este “impasse” en el que estamos ya nos costó en octubre varios cientos de millones de dólares en 30 años.

El acuerdo por el crecimiento económico debe incluir a los políticos, pero sobre todo es un acuerdo en el que deben participar los empresarios privados, ya que son ellos los que producen la riqueza y la inversión en una sociedad. Se deben generar condiciones políticas y económicas que permitan atraer tanto a inversionistas extranjeros como a nacionales, y para ello es importante tener el apoyo de los empresarios nacionales.

En el tema de pensiones se ha hablado ya hasta la saciedad de la necesidad de crear una comisión presidencial que presente una propuesta de reforma del sistema de pensiones que sea constitucional y de beneficio para los trabajadores, y para ello se requiere que se constituya con expertos académicos nacionales y extranjeros y con un plazo máximo de dos años para que se pueda aprobar la reforma integral después de las elecciones de 2019. Propongo las siguientes personas para que integren la comisión y que tomen como modelo la que constituyó la presidenta Bachelet, de Chile, y que presentó su informe final en septiembre de 2015. Pido disculpas a los que voy a proponer, ya no he hablado con ninguno, pero creo que podrían hacer una contribución enorme a definir un mejor sistema de pensiones para nuestro país.

Propongo que sea compuesta por 13 miembros: cinco salvadoreños, cinco académicos extranjeros y tres miembros de instituciones internacionales. Los nacionales podrían ser cinco de cualquiera de los siguientes seis profesionales conocedores del tema, por si alguno no acepta. Los salvadoreños propuestos son: Luz María Serpas de Portillo, de FUSADES; María Elena Rivera, de FUNDAUNGO; Carlos Pérez, de FUNDE; Carmen Aída Lazo, de la ESEN; Wiliam Pleites, de FOMILENIO II; y Roberto Rivera Campos.

Los cinco extranjeros podrían ser escogidos entre los siguientes siete candidatos: David Bravo, de la Universidad Católica de Chile, quien presidió la comisión en Chile; Nicholas Barr, del London School of Economics; Carmelo Mesa-Lago, de la Universidad de Pittsburg; Olivia S. Mitchell, de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania; Costas Meguir, de la Universidad de Yale; Joakim Palme, de la Universidad de UPPSALA de Suecia; y Orazio Attanasio, del University College de Londres. Sugiero invitar a tres miembros de organismos internacionales como OIT, CEPAL, BID o Banco Mundial. Un nacional debería ser el que coordinara la comisión.

Espero que estas propuestas puedan ayudar al presidente Sánchez Cerén , al FMLN y a ARENA a buscar soluciones reales en lugar de continuar con diálogos que solo sirven para tomarse fotos y tazas de café, pero que no se concretan en acuerdos que resuelvan los problemas de los salvadoreños. Que el Señor los ilumine, porque los márgenes de acción cada vez se reducen más y el ajuste tendrá que ser más fuerte en la medida que se sigan postergando las decisiones difíciles.

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Pacto fiscal en serio. De Luis Membreño

El país ha tenido la necesidad de un pacto fiscal desde hace varios años.

luis-membrenoLuis Membreño, 3 octubre 2016 / LPG
Lo que se hizo con el “Proyecto de Mesa limpia” que diseñamos en el equipo de transición de Mauricio Funes en abril y mayo de 2009 fue una especie de pacto fiscal, ya que ARENA asumió su responsabilidad de las deudas que tenía con proveedores ($260 millones), se refinanció los $800 millones que se tenía en Letras del Tesoro (LETES) ya contando los $300 millones que se emitieron para pagar proveedores y que compraron los bancos, se re direccionaron préstamos que se tenían aprobados con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo por $650 millones y con eso el gobierno de Funes tuvo la oportunidad de iniciar bien su gobierno, pero el escenario recesivo de la economía de ese año, en el que la economía terminó cayendo -3.1 %, hizo que el déficit fiscal se aproximara al 6 % del PIB y los organismos internacionales fueron muy flexibles con el gobierno entrante para que pudiera pasar la gran tormenta de esos años.

la prensa graficaEn 2013, antes de las elecciones presidenciales de 2014, hicimos un esfuerzo significativo con María Eugenia Brizuela de Ávila, Abraham Rodríguez, Fidel Chávez Mena, Roberto Rubio, Francisco Altschul, Josué Alvarado, David Escobar Galindo, Gerson Martínez, Fabio Castillo y este servidor por lograr que todos los partidos políticos a través de sus secretarios generales o presidentes y sus candidatos a la presidencia y vicepresidencia firmaran un documento en el que expresaban su intención de trabajar en la construcción de un plan de nación, que entre otras cosas incluía un pacto fiscal. La comunidad internacional nos acompañó en este esfuerzo y el 1 de noviembre de 2013 se hizo un evento público en el que firmaron todos los partidos políticos y sus candidatos a la presidencia y vicepresidencia excepto el FMLN. Habíamos tenido varias reuniones preparatorias con Marcos Rodríguez del FMLN, Miguel Ángel Simán representando a Plan País de Norman Quijano y con Merlin Barrera representando a Tony Saca y el documento había sido consensuado, pero dos días antes de la firma, el FMLN sacó un comunicado en los periódicos indicando que no firmaría.

Fue una gran pena que el FMLN y que el ahora presidente de la República Salvador Sánchez Cerén no firmaran el acuerdo de intención de negociación de un acuerdo de nación ya que los más necesitados y los más beneficiados de haber firmado ese documento eran ellos y hoy no estaríamos en esta situación tan apremiante. La falta de visión del FMLN y de sus líderes en el sentido de saber que tenían una gran posibilidad de ganar las elecciones de 2014 y que eso les permitiría tener acuerdos que les simplificarían la tarea de gobernar con mayor tranquilidad y en un ambiente de baja polarización política fue un error que hoy estamos pagando todos.

En lo que va del año 2016 varios hemos venido insistiendo en la necesidad de que se negocie un pacto fiscal entre ARENA y el FMLN, pero que además incluya al resto de fuerzas políticas representadas en la Asamblea Legislativa. Se han hecho esfuerzos privados por lograr que se establezca un proceso de negociación en serio, pero el FMLN y el gobierno del presidente Sánchez Cerén no parecen entender que ya no hay atajados, ni otras opciones a tener que negociar con ARENA un acuerdo fiscal integral. No se puede vivir apagando los fuegos de los siguientes días, hay que negociar un acuerdo para el período 2017-2020. El problema no son los $71 o los $105 millones que necesitan para octubre para pagar pensiones y subsidio eléctrico, el problema de fondo radica en que las finanzas públicas no requieren de parches sino de una cirugía mayor y el responsable de liderar ese proceso es el Ejecutivo que está en manos del presidente Sánchez Cerén y de su equipo de trabajo. Ellos tienen esa responsabilidad histórica.

El llamado que hacemos al presidente Sánchez Cerén es a que piense que todavía tiene por delante la responsabilidad de administrar el gobierno hasta el 31 de mayo de 2019, o sea que todavía les quedan dos años ocho meses y algunos días. Es decir que le queda demasiado tiempo a esta administración como para no hacer lo que se tienen que hacer y si además quieren otros cinco años más de gobierno no pueden centrarse en sus problemas de octubre de 2016, ni siquiera en los de diciembre de 2016, sino que tienen que negociar en serio una solución integral al problema de las finanzas públicas con miras a que en 2019 el problema esté resuelto y que con ello puedan aspirar a otros cinco años de gobierno.