Caso FMLN-pandillas

El otro video con pandillas: El FMLN hizo alianza con las pandillas para la elección presidencial de 2014. EL FARO

La grabación del encuentro entre el entonces diputado Arístides Valencia y los voceros de las tres pandillas dura casi un cuarto de hora. El Faro transcribe acá la conversación de manera literal, para que los lectores juzguen tanto los temel faroas abordados como el calado con el que se abordaron. En el primer tramo, la voz cantante la lleva el ministro Valencia. Quien toma luego la palabra, el pandillero B, es el representante de la pandilla Barrio 18 Sureños.

Carlos Martínez y Roberto Valencia, 6 mayo 2016 / EL FARO

A continuación la transcripción de la grabación a la que tuvo acceso la Sala Negra de El Faro.

***

ARÍSTIDES VALENCIA: crecimos 10 mil votos más, y entonces… ellos (por Arena) subieron solo 3 mil, porque allí se ve otra parte de la… y este… ya concluido eso… vinieron las reuniones de evaluación, que estamos todavía terminándolas, ¿no? Y ya entrándole a la campaña. Entonces, en ese sentido, lo que hablábamos nosotros era de ratificar, digamos, el compromiso con ustedes, ¿no? Y decirles que hoy estamos más claros. Hubiéramos esperado que después del 2 de febrero ya hubiéramos estado… listos para poder ya, para otro nivel, ¿va? Sin embargo, se nos extiende un mes más. Yo creo que ya nosotros podemos ir avanzando en propuestas ya más concretas, que es lo que en esta reunión, y en la próxima que puede haber antes de la elección, es lo que nosotros creemos que debemos ir trabajando, para que inmediatamente nosotros podamos decirles y darles ya… a los compañeros de ustedes, digamos, las señales de que hemos logrado algo. Ese es el planteamiento. Ahora voy a comer…

Pandillero A: Se acordó Wilson de la comida…

[Risas]

ARÍSTIDES VALENCIA: Y por otro lado… Francisco Flores anda huyendo.

Pandillero B: ¿Han girado orden o qué? ¿O solo de localización?

ARÍSTIDES VALENCIA: No, llamado por apremio…

Pandillero B: ¿Pero no anda orden de captura, cabal?

ARÍSTIDES VALENCIA: No, todavía no. Es que el fiscal no se atreve…

Pandillero C: Ese fiscal hijoeputa a saber que es cagón, ¿va?

Pandillero D: Y a nosotros sí…

Pandillero C: A nosotros sí nos declara la guerra, cae mal el hijoeputa.

ARÍSTIDES VALENCIA: Es que el fiscal era el hombre de confianza de Flores, y para que él le haya embargado los bienes… y solo le hallan dos cuentas, y en una tiene 5,000 dólares y en la otra, $250.

[Risas]

Pandillero C: Nosotros somos más peligrosos que ese hijoeputa de Francisco Flores, jeje.

Pandillero A: ¿Y eso le hallaron las cuentas, vos?

ARÍSTIDES VALENCIA: No, las dos que le hallaron…

[La persona que tiene el teléfono grabando se levanta y se mueve. Se oyen risas de fondo.]

ARÍSTIDES VALENCIA: Es que el fiscal nos lo puso GANA.

Pandillero C: ¿GANA lo puso?

ARÍSTIDES VALENCIA: GANA nos lo puso, sí.

[Cae una llamada al teléfono de uno de los pandilleros, y la responde]

Pandillero D: ¿Y cuál es la facultad constitucional para quitarlo?

ARÍSTIDES VALENCIA: ¿Ummm? Por mayoría de votos. 56.

Pandillero X: Se puede quitar, entonces. Ahorita lo pueden quitar porque ARENA está asustada.

ARÍSTIDES VALENCIA: No, pero ahorita tiene que pasar la elección porque el baboso… entre la Sala y el fiscal nos pueden fregar. Porque ese fiscal realmente la lleva contra nosotros.

Pandillero A: Bueno, retomando lo que hasta el momento se ha conversado… En primer lugar, quizá, que nos ha permitido conocer un ambiente que no lo teníamos muy claro, ¿va? Fue el primer intento y… lo que sí tenemos claro es que nos pusimos en cuerpo y alma, con todo corazón, en lo que nos habíamos comprometido, ¿va? Tratamos de dar los resultados lo mejor que pudiéramos… entonces…

[Cae una llamada: “¿Quiúbole? Aquí te estamos esperando… ¿qué pasó? (…) Vaya… vaya… vaya…” Cuelga y otro le pregunta: “¿Ahí viene ya?”]

Pandillero A: … entonces, creo que les hemos logrado demostrar que cuando nosotros nos ponemos y tenemos interés y nuestra palabra está en juego, tratamos de honrarla, tal y como lo hemos dicho. Logramos nuestro objetivo, en algún momento hubieron errores, nos dieron teatro, en una entrevista que dizque había dado no sé quién en una línea de tren y, solo casaca, ¿va?

ARÍSTIDES VALENCIA: Eso era parte de una campaña de ellos (por Arena).

Pandillero A: Pero aquí estamos. Le agradecemos que esté aquí nuevamente con nosotros… dando la cara, por decirlo así. Creemos de que hemos solventado y hemos cumplido con lo que nos propusimos, lo hablado y lo acordado. Hubieron dificultades, ya en el día, en el proceso… vimos cómo las solventamos… como le digo… fue la primera vez que nos hemos metido verdaderamente, de lleno, ambas pandillas en algo así. Comprobamos algo quizás que hemos venido recalcando a todo mundo y hemos venido diciendo: que la mejor forma de prevenir la violencia es mantener a nuestros cipotes ocupados, ¿m’entiende? Y ese día los mantuvimos ocupados en algo nuevo, que no conocían, en algo que había que dedicar tiempo. Lastimosamente hubieron dos muertos, pero fue un marido que mató a la mujer y se mató él solo, y ahí sí ya no podemos hacer nada nosotros.

En esta foto del 21 de enero de 2016 aparecen, de izquierda a derecha, el entonces ministro de Seguridad, Benito Lara; el ministro de Gobernación, Arístides Valencia, y el ministro de Defensa, David Munguía Payés. En 2014, tras la primera ronda para elegir presidente de la República y cuando Valencia aún era diputado del FMLN, se reunió con jefes de las tres principales pandillas para conversar sobre los resultados que dio en la primera vuelta de los comicios una alianza electoral que habían acordado, y para hacer ajustes con motivo de la inminente segunda ronda.

En esta foto del 21 de enero de 2016 aparecen, de izquierda a derecha, el entonces ministro de Seguridad, Benito Lara; el ministro de Gobernación, Arístides Valencia, y el ministro de Defensa, David Munguía Payés. En 2014, tras la primera ronda para elegir presidente de la República y cuando Valencia aún era diputado del FMLN, se reunió con jefes de las tres principales pandillas para conversar sobre los resultados que dio en la primera vuelta de los comicios una alianza electoral que habían acordado, y para hacer ajustes con motivo de la inminente segunda ronda.

 

ARÍSTIDES VALENCIA: Correcto, no tiene que ver con…

Pandillero A: ¿M’entiende? De ahí, por lo demás, no hubo ningún incidente. No hubo ni un homicidio relacionado a tema pandillas, ni nada por el estilo.

ARÍSTIDES VALENCIA: Ujum…

Pandillero A: Algún loco que en algún momento faltó al respeto o algo, pero a las magnitudes de las cosas que no pasaron y pudieron haber habido… ¡consideremos que no es nada pues! ¿M’entiende? Entonces, ya tenemos la suficiente madurez para… para afrontar una situación así; ya tenemos nuestros propios mecanismos, de cómo resolvemos esa situación. Gracias a Dios lo hicimos. Aquí estamos. Los incidentes… algunos que usted ya mencionó… que se dieron con gente de ambas pandillas en diferentes lugares. La Policía acosando de una u otra forma, incidiendo algunos pequeños movimientos…

ARÍSTIDES VALENCIA: Ujum…

Pandillero A: En algún momento fueron saliendo o se fueron solventando, quizá habría que buscar algún mecanismo más adecuado para solventar esta situación, como qué papel juega la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos ese día, como tenerlos a ellos al alcance, cómo movilizarlos en el momento adecuado, porque la impaciencia de la gente, o sea, respecto a un tema que no está resuelto y siguen puyando y puyando y ‘No los sueltan y ahí los tienen y no dejan entrar’, ¿me entiende? Y uno se traba. La otra traba que tuvimos fue la que usted planteaba de los números de teléfono que se nos proporcionaron: la gran mayoría no contestó.

Pandillero B: No contestaron… Yo les estuve va de hablar y hablar…

Pandillero A: Y en el caso de Santa Ana me contestó la persona, pero yo solo le expliqué lo que estaba sucediendo, no le dije ni cómo tenía el número ni nada, solo le expliqué que estaba pasando esto y esto, y me dijeron que cualquier cosa le avisara. Vea si puede hacer algo, eso fue todo, ni hubo identificación ni nada, solo que supiera el percance que estaba sucediendo en la zona. Eso nos detenía en algún momento por la presión de la gente insistiendo en lo que estaba pasando y que no se les daba respuesta de cómo resolverlo… quizá las instituciones ¿cómo podemos hacer uso de ellas ese día? Entendemos que el trabajo es pesado, ya lo comprendimos porque lo vivimos; entonces, ese día es de ver cómo podemos hacer uso de las instituciones que ese día están jugando un papel de una u otra forma… observadores que puedan de alguna forma… no sé pues, ¿m’entiende? Eso por un lado; por el otro, algunas de las dificultades… usted ya las planteaba. Con los transportes, eso no da abasto, el modo operativo de cada una de las pandillas no es el mismo de la población común.

[Alguien interrumpe]

Pandillero A: Entonces eso es algo que no es entendible, pero alguien que no lo vive no lo entiende.

ARÍSTIDES VALENCIA: No lo ve.

Pandillero A: Entonces, una cosa es decirle a alguien: “Ahí está pasando el microbús, salite”. Pero nosotros entendíamos y sabíamos el riesgo que estábamos corriendo con la Policía, y había que buscar… pero el microbús no iba a ir hasta el mesón, al fondo de la colonia, donde estaban los bichos reunidos. Él tenía una ruta… había que proporcionar eso, es algo muy diferente a lo que usted conoce como la estructura de transporte que ustedes proporcionan, y un mapeo, y todo lo demás.

ARÍSTIDES VALENCIA: Sí.

Pandillero A: Para nosotros no hay mapeo, porque nosotros tenemos que ir donde el cipote alcanzó a llegar, y ahí se desvirtuó todo lo que pudiésemos haber planificado. Ahí están, y ahí hay que ir. Es otro rollo muy diferente que no lo pensábamos así, pero nos tocó hacerlo así ¿m’entiende? Garantizando que las cosas se llevaran y se hicieran como las habíamos pensado, aunque de otra manera, pero lo logramos y lo hicimos y ahí estamos. Por otro lado, la deficiencia que tuvimos en algún momento con buena cantidad de personas que no estaba a nuestro alcance poderles proporcionar las herramientas adecuadas para poder ir a votar. ¿De qué estamos hablando? En el caso de que habían muchas de las personas, algunos de pandillas y otros no, que no contaban con el documento porque estaba deteriorado; si había a quien uno mejor le decía claramente: “Enseñámelo… n’ombre, no vayás, ¿Qué putas vas a ir a hacer? Más que la jura te va a llevar, no vayás”. Es paja, si por cosas menores estaban regresando a la gente… ya por una cosa así: quebrado, descascarado. Esa es una solicitud quizá en conjunto, que estaba clara que habíamos analizado que tendrían que hacer ustedes, como por medio de sus sedes municipales, departamentales, ¡como putas sea! garantizar que… “Mire, aquí, en tal lugar, hay tantas personas y que se acerquen y que se les entregue lo del DUI y que de la vuelta y a la vuelta…” Vaya, ya hiciste el recibo, ya fui a sacar esto. O sea, no estamos pensando nada para él, sino que se garantice de que es para eso, si lo que nos interesa es eso; entonces, si pudieran ser ustedes los que en algún momento pudieran proporcionar ese gasto.

ARÍSTIDES VALENCIA: Fíjate que lo hemos estado haciendo, lo único es que habría que ver cómo lo podríamos resolver, porque lo que hacen los compañeros es que mandan una lista con nombre y número de DUI para solicitar el dinero y luego se les entrega el dinero a la departamental o a la municipal y…

Pandillero A: ¿Ahí pasan?

ARÍSTIDES VALENCIA: Y entonces llega la gente al alcalde, se le da el dinero, se va al banco, paga y saca el DUI, y luego va a dejar el recibo como tú estás diciendo. El problema es… yo no sé si sería esto de si hacemos la lista de nombres y DUI, porque ahí sí habría de ver si lo podemos hacer, así nosotros les ayudamos a sacar los DUI o lo que sea necesario.

Pandillero A: Habría que ver cómo la armamos ahí.

Pandillero B: Mucha gente no fue por eso, porque se les había vencido el DUI.

Pandillero A: Hay que buscar el mecanismo, porque nos encontramos con muchas personas en esas circunstancias, que estaban en la disposición pero en realidad no había cómo, era paja. Ver cómo de alguna forma o de alguna manera hacemos público o ponemos las denuncias pertinentes antes las instituciones adecuadas sobre el accionar de algunos policías ese día, y al TSE también. Se ve que el porcentaje de personas que fue a votar tenía que haber sido más, algo sucedió, que las instituciones… y esa situación, por lo menos en el caso de Apopa nos agarran casi a 15 cipotes, pues, gente común y algunos de las pandillas, y lo que sucedió, puta, nos los tienen como hora y media… aaaah, ya no voy, mejor me regreso.

ARÍSTIDES VALENCIA: ¿En Apopa?

Pandillero A: Ese acoso genera… “Mejor me regreso”. Muchas cosas que pudieron estar pasando y que de alguna manera tendríamos que ver cómo tenemos una llave para…

 

El FMLN hizo alianza con las pandillas para la elección presidencial de 2014

el faro

Poco después de la primera ronda de la elección presidencial de 2014 el hoy ministro de Gobernación, Arístides Valencia, se reunió con dirigentes pandilleros para ratificar los acuerdos que los unieron en la primera votación y hacer ajustes para la segunda. La conversación, que quedó grabada y que el mismo Valencia ha reconocido a El Faro, ocurrió en los mismos días en que el dirigente arenero Ernesto Muyshondt se reunió con jefes de las pandillas, y en ella se discute desde la movilización de votantes hasta el apoyo económico del partido de izquierda para que los pandilleros renovaran sus DUI. Días después, en la segunda vuelta, Salvador Sánchez Cerén fue elegido presidente de la República por un margen de poco más de 6,000 votos. 

FMLN

Salvador Sánchez Ceren saluda a su esposa Margarita el 15 de marzo durante la celebración del gane de las elecciones en el redondel Masferrer. Foto Mauro Arias

Carlos Martínez y Roberto Valencia, 6 mayo 2016 / EL FARO

El FMLN negoció el respaldo de las principales pandillas del país al menos en la primera ronda electoral de los comicios de 2014, que en la segunda vuelta condujeron a Salvador Sánchez Cerén a la presidencia de la República.

El Faro obtuvo un archivo de vídeo en el que se escucha una conversación de alrededor de 14 minutos entre el actual ministro de Gobernación, Arístides Valencia, y representantes nacionales de la Mara Salvatrucha y de las dos facciones de la pandilla Barrio 18 (Revolucionarios y Sureños). La conversación se dio durante una reunión a puerta cerrada que tuvo lugar luego de la primera ronda electoral, celebrada el 2 de febrero de 2014 y en la que el FMLN obtuvo una ventaja insuficiente para ganar la presidencia de la República. En aquel momento, Valencia era diputado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional por tercer período consecutivo, elegido por el departamento de Usulután. Consultado sobre esta reunión con los jefes pandilleros, Valencia aseguró que los periodistas de El Faro están malinterpretando la conversación.

El encuentro, a la luz de la grabación, sirvió como una especie de evaluación del trabajo hecho por los pandilleros en favor del FMLN durante la primera ronda electoral, en la que el candidato efemelenista obtuvo 268 mil votos más que el de Arena. La reunión también sirvió para planificar el trabajo de las pandillas con vistas a la segunda vuelta, que se realizó el 9 de marzo y en la que Sánchez Cerén triunfó por un margen de apenas 6 mil 364 votos. Durante la conversación, el actual ministro “ratifica”, según sus propias palabras, un compromiso previo con los pandilleros y estos le solicitan una serie de apoyos logísticos como transporte y dinero para pagar los documentos únicos de identidad (DUI) de pandilleros cuyos documentos estuvieran demasiado deteriorados para poder votar.

En varios puntos de la conversación se hace alusión a encuentros anteriores, en los que al parecer se había acordado el respaldo electoral de las pandillas al partido en el gobierno, y también se hace referencia a un posible encuentro posterior previo a la segunda vuelta.

“Lo que hablamos nosotros -dice el ministro Valencia al inicio de la grabación- era de ratificar, digamos, el compromiso con ustedes”, refiriéndose a los pandilleros. El funcionario deja claro que su partido esperaba haber ganado las elecciones en primera ronda y por lo tanto poder haber llevado la relación con las pandillas a “otro nivel”. Sin embargo, no lo da todo por perdido: “Podemos ir avanzando en propuestas ya más concretas, que es lo que en esta reunión, y en la próxima que puede haber antes de la elección, es lo que nosotros creemos que debemos ir trabajando, para que inmediatamente nosotros podamos decirles y darles ya a los compañeros de ustedes… las señales de que hemos logrado algo”, dice el ministro. Acto seguido anuncia que va a comenzar a comer y en la grabación se infiere que alguien está sirviendo la comida. Pandilleros y funcionario hacen una pausa antes de entrar en materia, distrayéndose con una conversación casual sobre los problemas legales del expresidente Francisco Flores, que por esas fechas empezaba a ser cuestionado por los cheques de Taiwán, y sobre la animadversión que los pandilleros y el ministro Valencia compartían hacia el entonces fiscal general Luis Martínez. En este punto, Valencia incluso hace una revelación a los pandilleros sobre la forma en que se dio en la Asamblea la elección de Martínez en diciembre de 2012.

El Faro ha confirmado que en la conversación participaron, al menos, dos de los pandilleros que por esas mismas fechas se reunieron con el entonces vicepresidente de Ideología de Arena, Ernesto Muyshondt: un vocero de la Mara Salvatrucha llamado Rubén, y conocido como “El Chivo”, y un representante de la facción Sureños del Barrio 18, a quien se conoce simplemente como “Rafael”. Durante la reunión, este último llevó la voz cantante en la interlocución de los pandilleros con el hoy ministro Valencia.

El ministro Arístides Valencia admitió este viernes haber tenido encuentros con pandilleros, aunque en un primer momento dijo no recordar las circunstancias precisas de esta reunión. En una primera versión aseguró que se trató de uno de los eventos públicos que con regularidad llevan a cabo los diputados del FMLN, a los que llaman Tribunas Abiertas. “En una de esas reuniones, este… ellos empezaron a participar en la reunión y me plantearon en primer lugar de que… fue una cantidad de demandas… me dijeron que la Policía llegaba a las colonias y los maltrataban…”. En una segunda versión, el ministro Valencia dijo que probablemente había ocurrido en alguna de sus visitas a las comunidades: “En más de una ocasión me encuentro con gente de las pandillas, que está ahí y me aborda… que en ese momento alguien me tome una foto o me grabe, pues para mi… no es imposible…”. Aunque finalmente reconoció que aquella fue una conversación con pandilleros, consideró que lo que ahí se habló no fue “nada ilícito ni conspirativo” y que posiblemente los periodistas de El Faro estaban malinterpretando lo que refleja esa reunión.

Les ayudamos a sacar los DUI o lo que sea necesario”

En la grabación, los pandilleros hacen su propia evaluación del trabajo que realizaron durante la primera ronda electoral y luego señalan errores de coordinación cuya responsabilidad le achacan al partido de gobierno: “Bueno, retomando lo que hasta el momento se ha conversado”, inicia su participación el representante de la pandilla 18 Sureños, “en primer lugar… nos ha permitido conocer un ambiente que no lo teníamos muy claro… fue el primer intento y lo que sí tenemos claro es que nos pusimos en cuerpo y alma, con todo corazón, en lo que nos habíamos comprometido, ¿va? Tratamos de dar los resultados lo mejor que pudiéramos…”, comenta.

Luego de una breve introducción, agradece al diputado Valencia que se haya reunido con ellos “nuevamente” y les permita incursionar en el trabajo electoral: “Fue la primera vez que nos hemos metido verdaderamente, de lleno, ambas pandillas en algo así…”, dice. Rafael reflexiona también sobre los beneficios que tuvo para los pandilleros el trabajo durante las votaciones, asegurando que una manera de prevenir la violencia es “mantener a nuestros cipotes ocupados». «Y ese día los mantuvimos ocupados en algo nuevo, que no conocían, en algo que había que dedicar tiempo”, dice.

En ningún momento se detalla con precisión el tipo de trabajo que los pandilleros realizaron para el FMLN antes o durante la jornada electoral del 2 de febrero de 2014.

Pero los pandilleros también plantean una serie de problemas que, según ellos, debían ser solucionados para optimizar su trabajo durante la segunda ronda electoral: la primera queja que plantean tiene como base el hecho de que, en reuniones anteriores, se les había proporcionado ciertos números de teléfono para contactarse con personas que al parecer tenían el poder de solucionar problemas imprevistos, pero que no contestaron sus teléfonos el día de la elección.

“…Los números de teléfono que se nos proporcionaron, la gran mayoría no contestó”, se queja Rafael, y Rubén complementa: “No contestaron, yo les estuve va de hablar y hablar…”

También se quejan de que el sistema de transporte que el gobierno puso a disposición de los votantes no estaba adaptado a las necesidades de los pandilleros: “El modo operativo de cada una de las pandillas no es el mismo de la población común”, explica uno de ellos en el vídeo, y se queja de que sus “cipotes” no podían usar libremente el transporte colectivo y los representantes de pandillas tuvieron que ir a buscarlos al interior de sus comunidades para trasladarlos a los centros de votación. “Es otro rollo muy diferente, que no lo pensábamos así, pero nos tocó hacerlo así… garantizando que las cosas se llevaran y se hicieran como las habíamos pensado, aunque de otra manera, pero lo logramos y lo hicimos…”, informa el pandillero.

Finalmente, se quejan ante el entonces diputado Valencia de que algunos pandilleros tenían sus DUI tan deteriorados que no pudieron votar en la primera ronda, y le piden que el partido sufrague los costos de la reposición de los documentos. En respuesta, el funcionario les promete costear la reposición.

“Esa es una solicitud… que tendrían que hacer ustedes: cómo, por medio de sus sedes municipales, departamentales o cómo putas sea (…) pudieran ser ustedes los que en algún momento pudieran proporcionar ese gasto”, pide el pandillero.

Responde Valencia: “Fijate que lo hemos estado haciendo. Lo único es que habría que ver cómo lo podríamos resolver, porque lo que hacen los compañeros es que mandan una lista con nombre y número de DUI para solicitar el dinero y luego se les entrega el dinero a la departamental o a la municipal y entonces llega la gente al alcalde, se le da el dinero, se va al banco, paga y saca el DUI…”, explica. Sin embargo, el funcionario parte de la duda de si en realidad las pandillas querrían entregar listas de los nombres de sus miembros para seguir ese procedimiento que califica de habitual.

En el caso de que las pandillas decidieran a seguir ese mecanismo, Valencia pone a su disposición los recursos del partido: “… si lo podemos hacer así, nosotros los ayudamos a sacar los DUI o lo que sea necesario”, promete.

El pandillero zanja el asunto con un “Habría que ver cómo la armamos ahí”.

De izquierda a derecha, Hato Hasbún, secretario de Gobernabilidad; Benito Lara, exministro de Seguridad Pública; Arístides Valencia, ministro de Gobernación, David Munguía Payés, ministro de Defensa; y  Jaime Martínez, director de la Academia Nacional de Seguridad Pública. Foto cortesía Ministerio de Gobernación.

De izquierda a derecha, Hato Hasbún, secretario de Gobernabilidad; Benito Lara, exministro de Seguridad Pública; Arístides Valencia, ministro de Gobernación, David Munguía Payés, ministro de Defensa; y Jaime Martínez, director de la Academia Nacional de Seguridad Pública. Foto cortesía Ministerio de Gobernación.

 

El contexto redimensiona el vídeo

La grabación de la reunión entre Valencia y los voceros de las tres principales pandillas de El Salvador parece despejar el debate abierto en los últimos meses sobre si la administración de Sánchez Cerén negoció con la Mara Salvatrucha y las dos facciones del Barrio 18, algo que el partido FMLN y el gobierno han negado con rotundidad.

Los encuentros entre líderes pandilleros y representantes de alto nivel del FMLN habían sido ya denunciados, entre otros, por las propias pandillas, por el exmediador de la tregua Raúl Mijango e incluso por analistas sin filiación partidaria como Salvador Samayoa. Sin embargo, el partido optó por negar sus negociaciones y condenar con dureza –e incluso exigir a la Fiscalía que investigue– las protagonizadas por el partido Arena.

Esta nueva grabación, en la que son evidentes los compromisos que el hoy ministro Aristides Valencia hace en nombre del FMLN ante los representantes de las dos facciones de la 18 y de la MS-13, se hace público ocho semanas después de que El Faro publicara el un video similar que recoge un encuentro de los voceros de las maras con el hoy diputado Ernesto Muyshondt y con el alcalde de Ilopango, Salvador Ruano, ambos de Arena.

El FMLN aprovechó aquel vídeo para denostar al partido Arena. En un comunicado fechado el 13 de marzo y firmado por la Comisión Política, el Frente dijo que el encuentro de Muyshondt era “evidencia de los vínculos del partido Arena con las pandillas” y expresó “su más enérgica condena a esta práctica sucia y cómplice con los delincuentes”. “Hacemos un llamado a la Fiscalía General de la República a investigar de oficio estos hechos delictivos, a fin de llevar a la justicia a sus responsables y que no queden en la impunidad”, exigió entonces el FMLN en referencia a los políticos de derecha.

El gobierno –del que el ministro Valencia forma parte desde el 1 de junio de 2014– se pronunció en similares términos de condena y censura. “Nuestra más alta preocupación”, “pactos entre Arena y estructuras del crimen que tanto luto causan”, “compromisos asumidos por los delegados de Arena con criminales a cambio de votos” y “demandamos a la Fiscalía una investigación de oficio”, son palabras incluidas en el comunicado oficial de la presidencia de la República, fechado también el 13 de marzo. El propio ministro Valencia retuiteó en su cuenta personal de la red social Twitter el comunicado de la Secretaría de Comunicaciones contra Muyshondt y Arena.

La campaña electoral de 2014, en la que queda comprobado que tanto Arena como el FMLN tuvieron diálogo con pandilleros de alto nivel con fines electorales, cerraba un periodo de dos años en el que la tregua iniciada en marzo de 2012, permitió la participación de pandilleros en actos públicos con funcionarios, o en entrevistas televisivas, así como sus encuentros privados habituales con líderes políticos de los principales partidos. Sin embargo, cuando los encuentros de Muyshondt y Valencia se dieron, el Frente se había desmarcado del experimento de la tregua y Arena la utilizaba como arma arrojadiza contra el partido de izquierda.

Valencia dice que Gana «nos puso al fiscal Luis Martínez»

La grabación del ministro Valencia con los mareros tiene otro punto álgido cuando los presentes comienzan a almorzar y hablan sobre el expresidente Francisco Flores, quien en esos días había optado por no asistir más a la Comisión Especial Legislativa creada para investigar los donativos de Taiwán.

“Francisco Flores anda huyendo”, dice el ministro Valencia cuando pone el tema sobre la mesa, tema que a los pandilleros les genera risas, comentarios jocosos y lanzar alguna que otra ofensa. En la grabación, el ministro Valencia aporta cifras aproximadas de las cuentas que el Juzgado Quinto de Paz de San Salvado embargó al expresidente, información que los diarios nacionales habían publicado el 12 de febrero de 2014.

Por este dato y con el emplazamiento que hacen a que habrá otra reunión antes de la segunda vuelta de las elecciones, fijada para el 9 de marzo, cabe presumir que la reunión se celebró en la segunda quincena de febrero de 2014.

Del expresidente Flores el ministro Valencia salta al exfiscal general Luis Martínez, a quien llama “hombre de confianza de Flores” y califica como “baboso”. La conversación deviene un intercambio de pareceres entre el emisario del FMLN y los voceros designados por la Mara Salvatrucha y las dos facciones del Barrio 18. Hablan sobre la idoneidad o no de Luis Martínez para el cargo.

En un momento uno de los pandilleros pregunta cómo sería un eventual proceso de destitución del fiscal, y Valencia les explica que para ello se requiere el apoyo de 56 diputados como mínimo. Luego, el entonces diputado efemelenista les revela cómo se gestó su nombramiento: «Al fiscal nos lo puso Gana», dice. Gana es el partido que, tras escindirse de Arena, desde 2009 es el principal aliado legislativo del FMLN. Un pandillero repregunta si Valencia dijo que Gana había puesto al Fiscal General, y el hoy ministro de Gobernación reitera: «Sí, Gana nos lo puso».