Manuel Hinds

El ambiente internacional de 2018. De Manuel Hinds

En el corto o mediano plazo la enorme liquidez que ha habido en los bancos y las bajísimas tasas de interés que han prevalecido en los prestamos van a desaparecer. Su desaparición causará un aumento de las tasas de interés a sus valores de largo plazo.

manuel hindsManuel Hinds, 15 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

Todo parecería que está ideal en la economía mundial en este momento. La economía norteamericana está creciendo fuertemente, su tasa de desempleo está bajísima, los precios de las acciones están altísimos y están subiendo rápidamente, el mercado de los bonos se está expandiendo también rápidamente, y la economía europea, y especialmente la alemana, está creciendo robustamente.

Sin embargo, hay ciertos nubarrones en el horizonte que no anuncian nada bueno. Primero, esta bonanza se está dando en medio de circunstancias muy convenientes que no son sostenibles en el largo plazo, causadas por una enorme abundancia de liquidez (dinero disponible en los bancos para inversiones o consumo) y tasas de interés muy por debajo de los promedios históricos.

EDH logSegundo, esa enorme liquidez, disponible a las anormalmente bajas tasas de interés, ha propiciado una enorme demanda por activos financieros (acciones y bonos). Como resultado, los precios de estos activos han subido a récords históricos, a pesar de que sus rendimientos no han subido. Los precios de las acciones, por ejemplo, han aumentado violentamente a pesar de que el capital invertido de estas empresas está creciendo a tasas que son apenas una fracción del aumento del precio de sus acciones. La relación de precio de las acciones a ganancias producidas por éstas en promedio por diez años está ahora en 32.24 veces, que es el segundo más alto de la historia. Sólo en 2000 estuvo más alta, cuando alcanzó 45. El promedio desde 1870 hasta ahora ha sido 16.76. Para tener una idea de los alto que está este indicador sólo es necesario notar que cuando cayó la bolsa en 1929, cuando se inició la Gran Depresión, estaba en 30, un par de veces más abajo que ahora.

Vistos desde otro punto de vista, estos datos indican que el rendimiento promedio de todas las acciones en este momento es de 3.1 % anual cuando el rendimiento promedio desde 1870 hasta ahora ha sido de 6.0 %. Es decir, el rendimiento de las acciones en este momento es apenas la mitad del promedio de los últimos 147 años. En estas condiciones, la demanda de las acciones debería de haber bajado porque rinden muy poco, lo cual llevaría a que su precio bajara. La demanda está alta, sin embargo, porque hay demasiado dinero en circulación, y las tasas de interés son tan bajas que es rentable invertir en acciones aunque sus rendimientos sean tan bajos. Una fuente adicional de ganancias es el aumento continuo de los precios de las acciones mismas, que generan una ganancia de capital que incita a más gente a invertir en ellas, formando una burbuja que puede desinflarse cuando la gente se desengañe de ver que está pagando cada vez precios más altos por cada vez menores rendimientos. Si esto pasa, y la burbuja se revienta, habría una crisis muy seria porque los precios de los activos financieros caerían como piedras. La burbuja puede reventar por muchas causas.

La más probable de estas causas sería el aumento de las tasas de interés, que causaría una caída automática de los precios de los activos financieros. La caída de los precios de las acciones causarían muchas pérdidas, pero éstas serían mucho más altas en los bonos de largo plazo, cuyo precio es inversamente proporcional a las tasas de interés. A menores tasas de interés, mayores precios, y viceversa.

Las tasas de interés ya están aumentando por dos caminos: primero, el banco central de Estados Unidos ya las está aumentando y los bancos centrales de Europa están a punto de subirlas, y, segundo, la gran liquidez que había en el mercado está secándose al ir aumentando el crédito bancario. La menor liquidez en los bancos es un factor adicional para subir las tasas.

Es decir, en el corto o mediano plazo la enorme liquidez que ha habido en los bancos y las bajísimas tasas de interés que han prevalecido en los prestamos van a desaparecer. Su desaparición causará un aumento de las tasas de interés a sus valores de largo plazo, quiera o no quieran los bancos centrales, y la burbuja va a reventar. Ojalá que la caída de los precios de los activos financieros sea gradual. Si no, habrá una crisis internacional muy seria.

Anuncios

El problema de Honduras. De Manuel Hinds

Hernández ha destruido la integridad institucional de su país, no ahora en las elecciones puestas en duda, sino en el momento en el que rompió la Constitución para seguir siendo presidente.

manuel hindsManuel Hinds, 8 diciebre 2017 / El Diario de Hoy

Los eventos que han tenido lugar en los últimos días en Honduras están dejando al país terriblemente dividido y agitado. Mucha gente parece creer que esta división se ha generado últimamente, como resultado de unos comicios mal manejados por el Tribunal Supremo Electoral en medio de un proceso del que mucha gente manifiesta profunda desconfianza y que ha culminado en violentas protestas de parte de los que se creyeron ganadores y después se les dijo que eran perdedores.

EDH logLos opositores del presidente Juan Orlando Hernández, que se presentó como candidato a la reelección, dicen que él no ganó las elecciones y exigen que se unja a Salvador Alejandro Nasralla. El problema es mucho más grave que esto porque todo evidencia que el presidente Hernández no debería haber estado en las nóminas electorales.

La Constitución hondureña es taxativa en su prohibición de la reelección presidencial en varios de sus artículos. En el artículo 4, incisos 2 y 3, dice: “La alternabilidad de la Presidencia de la República es obligatoria. La infracción de esta norma constituye delito de traición a la patria”. El artículo 239 dice: “El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del poder ejecutivo no podrá ser Presidente o Vicepresidente de la República. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán inmediatamente en el desempeño de sus respectivos cargos y quedarán inhabilitados por diez (10) años para el ejercicio de la función publica”. Finalmente, el artículo 374 establece los artículos que se refieren a este tema como pétreos —es decir, que no se pueden reformar. El artículo dice: “No podrán reformarse, en ningún caso, el artículo anterior [que se refiere a la manera de reformar la Constitución], el presente artículo, los artículos que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición de ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente”.

El problema no es si era permitido que el presidente Hernández buscara su reelección. La Constitución es clarísima que no puede hacerlo. De hecho, el expresidente Mel Zelaya fue expulsado del país en 2009 por haber pretendido reelegirse. Entre los que lo expulsaron, o apoyaron su expulsión, estaban muchos miembros del Partido Nacional, que ahora ha intentado reelegir al presidente Hernández.

El verdadero problema de Honduras es que el presidente Hernández logró que la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral dijeran que, aunque la Constitución dijera lo que dijera, él podría reelegirse, y que esto fue aceptado por el Partido Nacional, que lo nombró candidato, y por el pueblo entero, que aceptó que corriera como candidato a la reelección, y por todos los que votaron por él.

El problema es profundo porque, ¿cómo puede el Tribunal Supremo Electoral, que se arrodilló humillantemente ante el Presidente para decir que lo negro es blanco y para negar la autoridad de la Constitución, cómo puede ahora tener la autoridad moral para decir que no ha habido trampa y que el candidato A o B ha ganado? ¿Qué respeto pueden tener los miembros de la Corte Suprema para exigir el respeto a la ley si ellos mismos la han subvertido?
En este momento todavía no sabemos cuál será el resultado final del proceso. Lo único que sí sabemos es que, con su ambición desmedida de poder el presidente Hernández ha destruido la integridad institucional de su país, no ahora en las elecciones puestas en duda, sino en el momento en el que rompió la Constitución para seguir siendo presidente.re

Con sus acciones para reelegirse, y con la complicidad de los jueces que lo ayudaron a hacerlo violando la Constitución, el presidente Hernández ha causado un daño casi irreparable a Honduras, porque ha deslegitimado las instituciones fundamentales del Estado. El pueblo hondureño pagará por muchos años el haber permitido que destrozaran la integridad institucional de su país. Lo que está pasando ahora no es nada comparado con lo que un país con sus instituciones en el suelo puede sufrir.

Extraña sorpresa. De Manuel Hinds

La gente prefiere no preocuparse y creer que la piel de oveja oculta una oveja y no al lobo que el FMLN es. Muchos no se preocupan porque piensan que sólo las empresas grandes serían expropiadas y que eso a ellos no les afectaría. Esto es un error.

manuel hindsManuel Hinds, 1 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

Me ha parecido extraña la sorpresa que muchos sectores han mostrado ante las declaraciones del Secretario General del FMLN en las que aseguró que dicho partido tiene como objetivo la eliminación de la propiedad privada de los medios de producción —es decir, de todas las fábricas, todas las tierras agrícolas y pecuarias, todos los negocios, grandes medianos y pequeños. Me ha extrañado porque esto ha sido siempre bien sabido. La eliminación de la propiedad privada de los medios de producción es la base del sistema socialista tal y cual fue definido por Carlos Marx, al que comúnmente se le EDH logllama comunista para diferenciarlo del socialismo democrático que acepta la propiedad de dichos medios. Más aún, el FMLN reafirmó este objetivo como prioridad en el documento que escribieron los delegados al Primer Congreso Nacional que realizó hace un par de años. Ese documento estableció oficialmente los objetivos del partido por el futuro previsible. Dicho documento también dejó claros los deseos del partido de seguir los senderos abiertos por Lenin en la Revolución Rusa de 1917, que por supuesto están basados en la idea de eliminar la propiedad de los medios de producción.
Sorprenderse de que el Secretario General del partido la reafirme es como sorprenderse de que alguien diga que los árboles de aguacate dan aguacates.

También me ha extrañado que la respuesta de la gente ha sido descartar esta declaración como una tontería a la que no hay que prestarle atención. Ciertamente que la catástrofe del sistema de los Años Ochenta y Noventa en todos los países comunistas dejó clarísimo que es una tontería tratar de manejar una sociedad sin propiedad privada. Pero hay dos dimensiones en las que no es una tontería. Una es que el comunismo dejó 100 millones de muertos en el mundo (20 en Rusia, 60 en China, y el resto en los demás) en el desquiciado esfuerzo de convertir a la gente normal en “el nuevo hombre comunista” que no sólo dejaría de tratar de lograr sus propios intereses sino que también aceptaría el poder totalitario de “la vanguardia del proletariado”, que es la cúpula del Partido Comunista (aquí entendido como la cúpula del FMLN).

La otra razón por la cual es necesario tomar esto en serio es que introducir ese sistema es lo que el FMLN quiere hacer en el país. Uno puede decir que sería una tontería tirar un avión contra una montaña, pero uno no puede reírse y descontar la idea como tonta si el piloto que quiere hacer esto es el que comanda el avión en el que uno viaja, o en el que uno va a viajar si gana las elecciones para el próximo período.

El no creerle al FMLN que quiere hacer esta tontería le ayuda al mismo FMLN. De hecho, sus campañas duales, en las que dicen cosas como estas y al mismo tiempo cosas que lo niegan es una de las armas más fuertes que tiene para disfrazar sus reales objetivos detrás de una piel de oveja.

Pero la gente prefiere no preocuparse y creer que la piel de oveja oculta una oveja y no al lobo que el FMLN es.

Muchos no se preocupan porque piensan que sólo las empresas grandes serían expropiadas y que eso a ellos no les afectaría. Esto es un error por dos lados. Primero, porque el gobierno maneja pésimamente las empresas que confisca, y eso lleva a despidos masivos y colapsos económicos. Los que no tienen empresas pagan por el lado de quedarse sin empleo. Por otro lado, el comunismo no hace distinciones de tamaños o sectores. Los gobiernos comunistas confiscaron todos los negocios.

El ejemplo máximo para el FMLN es Cuba, en donde el gobierno confiscó todo en dos etapas. En la primera, al principio de los Sesenta, confiscó todas las empresas grandes y medianas. Poco tiempo después, cuando la economía colapsó, el gobierno confiscó hasta las empresas individuales que vendían hotdogs, alegando que sus dueños eran antirrevolucionarios y especuladores. El pueblo entero pagó por la tontería ideológica del Partido Comunista.

La lección es que hay que tomar en serio las tonterías del FMLN porque los que podemos resultar destruidos a raíz de ellas somos todos nosotros.

Las venas abiertas de la América Latina. De Manuel Hinds

Prometiendo esas riquezas fáciles, los regímenes de Cuba y Venezuela han impuesto las tiranías peores de la historia de la región, y en vez de riquezas han llevado a sus países a las peores pobrezas que este Continente ha visto.

manuel hindsManuel Hinds, 24 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

En la Quinta Cumbre de las Américas de 2009, Hugo Chávez le regaló un libro al expresidente Barack Obama, llamado “Las venas abiertas de América Latina”. El libro, escrito en 1971 por el uruguayo Eduardo Galeano, es un clásico de la literatura de izquierda latinoamericana. Movido dentro de ese círculo, se tradujo a varios idiomas. Sus reproducciones alcanzaron un millón de copias aunque el número de lectores sea infinitamente menor.

EDH logLa entrega del libro fue más que nada un acto político. Lo más seguro es que Chávez nunca lo leyó y que no esperaba que Obama lo leyera, y no por razones ideológicas. El libro es tan insufriblemente primitivo y aburrido en sus infantiles elucubraciones que el mismo autor, Eduardo Galeano, dijo en una conferencia de prensa celebrada durante la Segunda Bienal del Libro en Brasilia de 2014: “No sería capaz de leerlo de nuevo. Caería desmayado. Para mí, esa prosa de la izquierda tradicional es aburridísima. Mi físico no aguantaría. Sería ingresado al hospital…Intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la formación necesaria”. Todos los que algún día tratamos de leer el libro estamos de acuerdo con el autor. Yo sospecho que del millón de ejemplares impresos sólo unos cuantos lograron leerlo sin que les pasara lo que el mismo Galeano dijo que le pasaría a él si lo leyera.

Sin duda que Chávez regaló el libro porque su título es dramáticamente sugestivo. Cuando Galeano lo escribió, las venas abiertas a las que se refería se supone que eran las dejadas por la excusa que América Latina siempre ha puesto para no haberse desarrollado en cinco siglos: la explotación por parte de las naciones desarrolladas. A través del título, Chávez estaba culpando a Obama por el subdesarrollo de Latinoamérica. Era para que, viéndolo en su biblioteca, Obama pensara en esos siglos.

La historia, sin embargo, se desarrolló de tal manera que los que vemos este libro en nuestras bibliotecas no pensamos en españoles o estadounidenses explotando a la América Latina sino en cómo Chávez y sus colegas, los Castro, la Kirchner, Correa y tantos otros mal llamados izquierdistas han inyectado odio en América Latina y la han saqueado en los siglos XX y XXI, en procesos de desangramiento que todavía han dejado las venas abiertas en la región.

El efecto negativo de estos tiranos no se ha limitado a haber dilapidado los recursos naturales de sus países, dejándolos no solo sin dichos recursos sino también con deudas enormes. En sus inyecciones de odio, inyectaron también ideas terriblemente nocivas para el desarrollo de nuestros pueblos, haciéndoles creer que la riqueza está allí sólo para agarrarla, que no requiere educación y trabajo, que para tenerla sólo se requiere votar o apoyar al político que transmite este mensaje. Usando esta mentira, prometiendo esas riquezas fáciles, los regímenes de Cuba y Venezuela han impuesto las tiranías peores de la historia de la región, y en vez de riquezas han llevado a sus países a las peores pobrezas que este Continente ha visto. Y al mismo tiempo han cortado las dos cosas que podrían haber dado riqueza a sus pueblos: la libertad y la inversión en capital humano.

Antes de Chávez, Venezuela era pobre porque su población era ignorante, pero tenía una gran riqueza en términos de petróleo. Chávez, o cualquier gobierno venezolano, podría haber convertido la riqueza de petróleo en riqueza en capital humano, sacando el petróleo de la tierra, vendiéndolo e invirtiendo las ganancias en dar un salto de cali-dad en educación, salud y seguridad. Las ganancias del boom de petróleo, que duró del 2003 al 2013, fueron suficientes como para lograr ese salto de calidad. Pero Chávez y Maduro no hicieron esto. El pueblo sigue siendo igualmente ignorante pero el petróleo con el que pudo haberse educado ya no existe. Igual pasó con Cuba, que dilapidó su riqueza de azúcar en los Cincuenta y Sesenta y se convirtió de uno de los países más ricos de América Latina en uno de los más pobres. Igual desperdicio han causado estos regímenes en toda la región. Esas son las verdaderas venas abiertas de la América Latina.

Los temas serios. De Manuel Hinds

Es esencial tomar medidas que mejoren el ambiente de los negocios, pero nada será sostenible si no contamos con una fuerza de trabajo bien educada, con salud y seguridad. Una sociedad con pobre capital humano no puede esperar vivir como la de Silicon Valley.

manuel hindsManuel Hinds, 17 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Probablemente el peor de los problemas que tiene El Salvador es la falta de una visión clara de los problemas que enfrenta y de la manera en la que podría insertarse y lograr el desarrollo en un mundo que no solo está creciendo sino cambiando totalmente en su estructura económica.

EDH logPor una visión clara no me refiero a contar con enormes volúmenes detallando programas que nadie lee o con comisiones que eternamente se escuchen a sí mismas, sino a una serie de pensamientos ordenados que puedan ser entendidos por todos y que nos indiquen la dirección en la que tenemos que movernos. Sin este sentido de dirección los problemas nos caerán como nos han ido cayendo por casi dos décadas: como pedradas al azar en un ambiente de progresivo caos.

Hay por lo menos dos problemas cruciales que por nuestra proverbial superficialidad no hemos analizado como se debe: el terrible problema de inseguridad que está destruyendo el tejido social del país y la manera en la que nos estamos atrasando en adquirir el capital que se necesita para progresar, y aun para no decaer, en la nueva economía del Siglo XXI.

El problema de la seguridad es doblemente trágico porque no solo causa enormes sufrimientos a la población sino porque a pesar de que ha estado presente por más de una década jamás se ha hecho un análisis claro de cómo se genera y cómo se puede resolver. Lo que se ha hecho por todo este tiempo es simplemente tirar así llamadas soluciones al problema, como si los médicos tiraran medicinas al azar a los enfermos para ver si algo de lo que les tiran les hacen un efecto positivo y no los mata. Estas soluciones, llamadas “prácticas”, no han logrado nada sino solo empeorar este problema.

El segundo problema es que el mundo está pasando por una revolución tecnológica que está cambiando la fuente de la riqueza del capital físico (las máquinas) al conocimiento y la capacidad de coordinar tareas complejas a la distancia. El conocimiento siempre fue importante. Al fin y al cabo, las máquinas que caracterizaron a la era industrial eran producto del conocimiento. Lo que ha cambiado es que, mientras que antes las máquinas eran las valiosas y los trabajadores las atendían a ellas, ahora lo valioso es el ser humano con conocimientos, y las máquinas están para ayudarle a realizar sus actividades creativas. Antes, las políticas sociales se necesitaban para darle una vida digna a los que trabajaban las máquinas. Ahora estas políticas sociales —la educación, la salud, la seguridad— se han convertido en la principal política económica, porque la inversión de la que depende el desarrollo es la inversión en capital humano. En la vieja economía se conseguían fácilmente los trabajadores si se tenían las máquinas. Ahora, si se tiene capital humano, es fácil conseguir las máquinas. Nosotros todavía estamos viviendo en la vieja economía.

Mucha gente piensa que hablar así de este tema es superficial, o porque creen que la educación no tiene nada que ver con la economía, o porque creen que por lo obvio no necesita hablarse. Ninguna de estas razones es válida. Por un lado, el mundo entero está demostrando que el valor agregado está en el conocimiento. Por el otro, si es tan obvio, ¿por qué no estamos invirtiendo en capital humano? Lo que es superficial es seguir hablando como si todavía fuera el Siglo XX, como si la teoría económica no estuviera ya cambiando para adecuarse al nuevo mundo, como si nuestro futuro económico pudiera ser determinado por actividades que en pocos años serán realizadas por robots. Ciertamente que es esencial tomar medidas que mejoren el ambiente de los negocios, pero nada será sostenible si no contamos con una fuerza de trabajo bien educada, con salud y seguridad. Una sociedad con pobre capital humano no puede esperar vivir como la de Silicon Valley.

Estos problemas, que están muy ligados entre sí, requieren definiciones a este nivel de análisis que luego se traduzcan en estrategias de inversión en capital humano en salud y educación, en la construcción de comunidades, en establecer la presencia del Estado con las instituciones que harán dicha inversión, y en la planeación fiscal que haga posible pasar al desarrollo.

Ensuciando el agua que uno va a beber. De Manuel Hinds

¿Quién va a creerles a los que quieren darle al pueblo agua que ellos mismos dicen que está sucia, o a los que invitan al pueblo a subirse a un barco que ellos mismos dicen que está podrido?

manuel hindsManuel Hinds, 10 noviembre 2017 / EL DIARIO DE HOY

La inmensa mayoría de la población cree que el gobierno del FMLN ha sido muy malo. En estas circunstancias el pueblo debería estar planeando votar en masa para sacarlo del poder. Pero esto no está sucediendo. El FMLN ha confrontado su declinación untando a ARENA con el fracaso que es solo suyo, repitiendo tres mensajes hasta la saciedad: todo es culpa de los 20 años de ARENA, ARENA también es incompetente y ARENA también es corrupta. El éxito que el EDH logFMLN ha logrado con esa estrategia de “tú también” ha sido enorme. Cada vez que su popularidad cae, la de ARENA cae también porque el FMLN ha logrado convencer a la gente de que si el FMLN es malo, igual de malo es ARENA. En vez de estar quince o veinte puntos debajo de ARENA, está prácticamente empatado con ella.

En esta estrategia el FMLN ha ganado unos aliados inesperados. No sólo los del FMLN lo están diciendo sino también personas que dicen identificarse con ARENA. Estas personas se han volteado a decir exactamente las mismas cosas que dice el FMLN. Se pintan como igualmente decepcionados de ARENA y del FMLN y se quejan continuamente de que ARENA, o el COENA, que fue electo por un porcentaje alto del partido, son injustos, desbalanceados, incompetentes y culpables. Estos ataques no son al azar. Son parte de una estrategia electoral deliberada de una parte de ARENA misma.

Los políticos que la usan quizás se engañan pensando que hacerle este favor al FMLN les ganará votos dentro de ARENA y en el país en general. Es al contrario. El pueblo los entendería si actuaran en consecuencias decir, si, pensando que ARENA es tan mala, decidieran no correr representándola. Igual esperaría que si piensa que los problemas de ARENA son manejables, el líder usaría su talento de una manera positiva para resolverlos dentro del partido mismo, no quejándose públicamente sino uniéndolo en la lucha contra el FMLN, y luego, en el poder, para unir al pueblo entero. Eso es lo que la gente esperaría de un líder consecuente con sus ideas. Pero lo que nadie puede entender es que si los problemas de ARENA son tan grandes como para quejarse de ellos constantemente, un líder decida correr por ese partido. O una cosa o la otra, pero no las dos.

Por esa razón los que por una ganancia política personal meten en el mismo saco a ARENA y al FMLN como si fueran igualmente malos, sabiendo que hay grandes diferencias entre ellos y que nada hay que se compare con el mal que caería sobre el país si el FMLN lograra convertir a El Salvador en una colonia cubano-venezolana, deben saber que no están sacando raja política para ellos mismos sino ayudando a darle esa raja al FMLN o a un tercero que aparezca criticando a los dos. Y es lógico que así sea. ¿Quién va a creerles a los que quieren darle al pueblo agua que ellos mismos dicen que está sucia, o a los que invitan al pueblo a subirse a un barco que ellos mismos dicen que está podrido? Es una estrategia suicida para alguien que pretenda ganar una elección dentro de ARENA, y en el país entero.

Pero el daño al partido y al país es peor. Es terrible para la campaña de diputados y alcaldes, por dos razones. Primero, para ser electos estos candidatos dependen de la capacidad de lucha del partido, que las puñaladas desde adentro debilitan seriamente. Segundo, los ataques contra las estructuras del partido degradan a los candidatos que han salido de ellas. Es lógico que la gente decida votar contra ARENA o no votar, pensando que un partido o un COENA malos sólo puede producir malos candidatos. Igual va a pasar con las elecciones de 2019, independientemente de quién sea el candidato.

Sería bueno que ARENA pidiera que los precandidatos aclaren su posición de una vez por todas: que digan si están de acuerdo en lo fundamental con el partido y que actúen en consecuencia. Todavía hay tiempo para corregir esta estrategia tan divisiva.

Vea la carta de Paolo Luers:
“Limpiando el agua que van a beber”

Las lecciones no aprendidas de Venezuela. De Manuel Hinds

En El Salvador tenemos que entender cómo es que este divisionismo emerge en circunstancias como las de Venezuela y El Salvador, en donde una minoría quiere imponer una tiranía sobre una mayoría que no la quiere.

manuel hindsManuel Hinds, 27 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

El repudio del pueblo venezolano al régimen del Socialismo del Siglo XXI ha sido demostrado muchas veces, tanto en las urnas como en las calles. Las razones por las que el pueblo se ha volteado contra los socialistas del Siglo XXI son obvias: con sus políticas tiránicas, ellos le han quitado a los venezolanos la libertad, la justicia, la seguridad, los bienestares materiales y hasta la comida. Siendo un país increíblemente rico en recursos naturales, la pobreza lo está asolando de tal manera que mucha gente no tiene qué comer, o para lograr comer tiene que dedicar su día entero a hacer colas enormes para conseguir alimentos. Más EDH logaún, la Constitución vigente les otorga a los opositores el poder de quitar al presidente Maduro con un referéndum revocatorio, que la oposición trató de volver realidad pero que Maduro frustró con la pura fuerza bruta. Es decir, como dicen los marxistas, las condiciones subjetivas y objetivas para que haya un cambio de régimen están dadas. Sin embargo, el socialismo del Siglo XXI sigue reinando en Venezuela, y cada vez con más fuerza.

Sin duda que el gobierno se ha mantenido en el poder en gran parte por su decisión de no acatar la Constitución ni las leyes, apoyado por el abuso de la violencia. El irrespeto a las instituciones y a la vida humana, la bravuconería y las balas mismas han jugado un papel clave en la tragedia venezolana. Pero los socialistas del Siglo XXI no hubieran podido hacer esto sin el divisionismo en la derecha.

Tanto Chávez como Maduro han sido extremadamente hábiles en saber poner trampas para dividir a la oposición democrática, que cayó muchas veces en dichas trampas, fragmentándose de tal manera que le entregó el poder a los socialistas del Siglo XXI. Ahora, el poder de éstos es formidable y Venezuela está en la peor situación que haya jamás estado algún país latinoamericano con la excepción de Cuba. No se ve que pueda salir de este problema y quitarse de encima a los que los oprimen, a pesar de que la mayor parte de ellos quisiera verlos saliendo del poder. Llegaron a esta situación por su divisionismo, y ahora se están dividiendo otra vez, en medio de una crisis de la que muy probablemente no van a salir.

En El Salvador tenemos que entender cómo es que este divisionismo emerge en circunstancias como las de Venezuela y El Salvador, en donde una minoría quiere imponer una tiranía sobre una mayoría que no la quiere. Hay dos lecciones que hay que aprender. Primero, que la amenaza de dividir es un arma que algunos líderes políticos usan para imponerse sobre sus rivales dentro del mismo partido político o dentro de la misma orientación ideológica. Es un chantaje. “Si no soy yo el que mando, hago que perdamos todos”. No fortalece en la lucha contra el verdadero enemigo, sólo debilita.

Segundo, que el divisionismo es un arma asimétrica. Es naturalmente útil al que siente que va a perder, que dice “si pierdo, divido al partido”. El que siente que va a ganar no tiene nada que ganar y, al contrario, sólo tiene qué perder si el partido se divide. El daño que se le haría a ARENA si esto pasa sería terrible: se le regalaría el gobierno al FMLN.

Es una posición destructiva. No importaría si la toma una sola persona. Lo que es trágico es cuando otros la siguen y realmente dividen al partido. Los que se sientan inclinados a tomar esta posición en medio de luchas interpartidarias deben recordar que si amenazan con hacerlo, o lo hacen, están poniendo en peligro al país entero, que puede perder la única oportunidad de regresar a la democracia que podemos tener en el futuro. Se estarían prestando al juego de un narcisismo terrible que dice “mejor nos hacemos comunistas que un rival mío llegue a la presidencia”. La diferencia para el país entre los candidatos de ARENA está lejísimos de la diferencia entre cualquiera de ellos y el FMLN. Poner en riesgo el país de esta manera sería terrible e inexcusable.