ARENA

El ‘partido de las libertades’ amenaza con una guillotina a sus diputados: EL FARO

Un partido con un discurso a favor de la libertad de pensamiento y de expresión aplica a sus diputados un reglamento interno que riñe con la Constitución de la República y que les obliga a votar de determinada manera, aunque no estén de acuerdo. Arena amenaza a sus diputados con que no podrán inscribirse en la próxima elección si no votan de forma unificada en el pleno.

Mauricio Interiano celebra, a la par de sus rivales, su triunfo en las elecciones internas del partido ARENA, que tuvieron lugar el 28 de septiembre de 2016, y en las que se elegió al nuevo presidente del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA). Foto archivo El Faro.

Mauricio Interiano celebra, a la par de sus rivales, su triunfo en las elecciones internas del partido ARENA, que tuvieron lugar el 28 de septiembre de 2016, y en las que se elegió al nuevo presidente del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA). Foto archivo El Faro.

el faroGabriel Labrador, Jimmy Alvarado y Nelson Rauda, 18 febrero 2017 / EL FARO

El diputado se escucha disgustado. Ha pedido la palabra para despotricar contra una compañera de la fracción arenera porque, a su juicio, su rebeldía es una ofensa para la dirigencia del partido y la fracción legislativa. El reclamo del diputado ocurre en una sesión de la asamblea departamental conjunta del partido Arena en La Libertad, celebrada el 14 de noviembre de 2016 en la ciudad de Santa Tecla. El diputado molesto es Ricardo Velásquez Parker, y la diputada contra quien abrió un juicio oral es Karla Hernández. Se le acusa de haber actuado según sus principios. Se le acusa de no haber votado, como le había ordenado el partido, por la emisión de títulos valores, conocidos como bonos, por 550 millones de dólares.

“Eso fue una falta de respeto con el presidente del partido, con el jefe de fracción y con el resto de diputados”, dice Velásquez Parker.

Para aquellas fechas, el recién juramentado presidente de Arena, Mauricio Interiano, había comprometido los votos de su partido para apoyar el plan del gobierno del FMLN para hacer frente una crisis fiscal que huele a impago. La abstinencia de Hernández para validar un acuerdo pactado por el presidente de Arena no fue la única en la noche de la votación, pero como Hernández y Velásquez Parker comparten cuna política en La Libertad, es hacia ella contra quien el diputado dirige su reclamo, aunque en el audio nunca se escucha que aluda a ella directamente.

Un grupo de dirigentes, alcaldes y militantes asienten cuando Velásquez Parker habla. Karla Hernández, ausente en ese reunión, no puede defenderse. El diputado prosigue y amenaza: “Eso incluso va a tener repercusiones en primarias porque está en el reglamento, yo colaboré en la redacción del reglamento”.

Velásquez Parker se refiere al reglamento interno de la fracción de Arena, aprobado a inicios de la legislatura 2015-2018, y que obliga a todos los diputados a votar distinto a sus convicciones personales si el grupo (y el partido) así lo decide. Un reglamento que según un grupo de diputados de Arena consultados por El Faro es inconstitucional. Un reglamento que, se quejan, los convierte en “borregos”.

La ira del diputado Velásquez Parker bien pudo haber arrancado cuatro días antes de la reunión en la departamental de La Libertad. A las 11:02 pm de la noche del 10 de noviembre , 73 diputados del FMLN, Gana, PCN, PDC —incluyendo 27 de Arena— aprobaron los 550 millones de dólares que pedía el FMLN. Esa noche, la diputada Karla Hernández marcó abstención y lo mismo hicieron dos diputadas más. Una cuarta diputada, Silvia Ostorga, decidió no apretar ningún botón en su consola.

Antes de la votación, Hernández había intentado persuadir a sus colegas de bancada de que no votaran a favor. Ella decía tener una auditoría que mostraba que el gobierno no usaba el dinero de manera eficiente, que no había razones para endeudar más al país. Pero el llamado fue en vano.

Con su abstención, estas cuatro diputadas habían violado el reglamento al que alude Velásquez Parker, y el cual establece que la fracción votará en el pleno lo que la mayoría de sus diputados decida en la reunión de fracción. En este caso, Arena había decidido aprobar los bonos pues ese había sido el resultado de un acuerdo entre el Ejecutivo y todos los partidos, pero cuatro diputadas se salieron del cerco.

Aquellas cuatro abstenciones significaron un descalabro para la imagen y credibilidad de un partido que aún tenía problemas para superar la conflictuada elección interna de autoridades que había dividido el partido en dos bandos. Además, el nuevo presidente Mauricio Interiano apenas tenía mes y medio en el cargo, y le convenía una buena dosis de respaldo de su partido y sus diputados para mostrar una institución cohesionada. El acuerdo que el mismo jueves 10 de noviembre Interiano había suscrito por la mañana junto al presidente de la República obligaba a todos los diputados de todos los partidos votar por los bonos esa misma noche.

Por eso, cuando la pantalla en el Salón Azul mostró cuatro diputados de Arena se estaban absteniendo, el jefe de los diputados areneros, Alberto Romero, levantó el auricular de su escritorio y llamó a cada una de las que habían votado de manera diferenciada. Minutos después, solo Silvia Ostorga, diputada de Sonsonate, pidió la palabra en el pleno para pedir que su voto a favor fuese incorporado al conteo oficial.

Así como la actuación de Ostorga fue corregida inmediatamente por el jefe de fracción de la bancada, en la reunión en La Libertad, celebrada cuatro días después de la plenaria, es Velásquez Parker el que pide poner en cintura a la otra diputada rebelde.

“Yo necesitaría que tengamos una reunión como [asamblea] departamental y con los diputados para que se analice esto, porque yo no me puedo sentir cómodo si alguien tiene licencia para hacer lo que le da la gana, porque yo no tengo licencia para hacer lo que me da la gana”, dice.

¿Por qué Arena, un partido que se define en sus estatuos como interesado en promover las libertades del individuo, quiere evitar que sus diputados voten distinto? Es una cuestión de imagen, aseguran algunos diputados y dirigentes.

“Si el partido quiere mejorar su aceptación entre la ciudadanía, debe mostrar una imagen de cohesión, y debe saber administrar las diferencias de pensamiento que son normales en cualquier partido”, dice Ernesto Muyshondt, diputado y director de relaciones internacionales del Coena. Juan Valiente, en una entrevista de enero, señalaba la necesidad del partido de evitar “votaciones ambivalentes que le dejan a la población un mensaje agridulce porque no saben realmente cuál es y qué es lo que está detrás de las posiciones de cada uno de los diputados”.

Hay razones adicionales para que el partido esté interesado en acallar a los que piensen distinto. Esas razones son los fantasmas de la división y de la disidencia. Arena, desde 2009, vive traumatizada por el transfuguismo —20 diputados, entre propietarios y suplentes, y un buen número de alcaldes y concejales han abandonado Arena desde entonces— y ser acusado de traición es el equivalente a perder el apoyo de las bases y estructuras para mantenerse en el cargo. Y en tiempo electoral eso es la muerte política. Arena convocará a elecciones primarias internas el 1° de marzo próximo con el objetivo de elegir a los que competirán para ser alcaldes y diputados entre 2018 y 2022, a nivel nacional.

Consultado a tres meses de aquella reunión en Santa Tecla, Velásquez Parker asegura que más que la independencia de criterio, importa más la cohesión. “No es una imagen lo que estamos buscando. Me preocupa la institucionalidad. Intentamos mantener cohesionada la pureza ideológica de principios y objetivos del partido. Si alguien se sale de ese marco ideológico entonces no debería estar en Arena”, dice.

Diputados a la guillotina

El viernes 13 de enero, en uno de los pisos superiores del Hotel Terraza, en la colonia Escalón de la capital, los diputados y la dirigencia del Coena se encerraron para discutir, según la convocatoria a dicha reunión, una planificación política y la estrategia de comunicación del partido.

La reunión fue por la mañana y alcanzó las cuatro horas, pero en lugar de planificar estratégicamente cuál sería su rol como oposición, los diputados aprovecharon el tiempo para reclamar a Alejandrina Castro, Karla Hernández y Patricia Valdivieso, las tres diputadas que marcaron ‘abstención’ en la votación de los 550 millones de dólares, dos meses antes, en noviembre.

El Faro habló con seis diputados que estuvieron presentes esa mañana. Tres de ellos confirmaron que buena parte del tiempo, la reunión consistió en criticar a las tres legisladoras, criticar que habían incumplido el acuerdo del partido y de la fracción de que todos los diputados debían de votar todos igual. “Ahí está la puerta”, les mencionó una diputada. Otro diputado les recriminó que no haber votado a favor de los 550 millones respondía a una estrategía de “grupos de poder y grupos de interés” de afectar a la presidencia del partido.

Quienes pidieron la palabra para reclamar fueron, entre otros, Carmen Elena Calderón Sol, Carlos Reyes y Edgar Escolán Batarsé, aunque también hubo otros diputados como Norman Quijano, quien pidió comprensión para ellas debido a que el tiempo había demostrado que las razones por las cuales no apoyaron la emisión de 550 millones de dólares en bonos eran válidas. Valdivieso y Hernández dijeron a El Faro que no darían comentarios al respecto.

Tras cuatro horas de reunión, el presidente de Arena, Mauricio Interiano, habló con las tres diputadas que habían sido el centro de ataques durante la jornada. Durante 20 minutos, Interiano y las legisladoras debatieron en torno a un concepto: Lealtad. “Va a haber ocasiones en las que necesitaré que todos los diputados voten juntos, ¿cuento con ustedes?”, preguntó Interiano. Una de las diputadas señaló que no haber votado por los 550 millones respondió a un criterio técnico, alejado de si había o no lealtad.

—Necesito sus votos -insistió Interiano.

—¿Lo que querés son borregos? -replicó otra de las diputadas.

Palabras más, palabras menos, aquella reunión terminó como comenzó. Interiano, por un lado, pidiendo lealtad; y por otro, alguna de las diputadas exigiendo que se les respetara su libertad de pensamiento. El Faro pidió una versión de lo acaecido en esta reunión del Hotel Terraza al presidente Interiano, pero este se excusó de tener una agenda apretada y dijo no poder atender, por el momento, la solicitud de este periódico.

Consultado sobre esa reunión, el diputado Donato Vaquerano dice:

—De lo que se habló es de aplicar el reglamento interno, y es público y lo podés ver.

—¿Puede llegarse a ese escenario de que alguien que incumpla se le prohiba inscribirse para reelegirse como diputado?

—Nosotros hemos hablado de la aplicación del reglamento interno de la fracción, ahí están sanciones y todo.

—Y alguien que no acate va a…

—¡El reglamento interno, el reglamento interno!

—¿Va a poder competir alguien que incumpla?

—Todo lo que está en el reglamento interno es lo que nos va a regir a nosotros.

El reglamento interno de la fracción de Arena establece, de entre varios temas administrativos y logísticos, la posibilidad de abrir procesos sancionatorios para los diputados que cometan faltas disciplinarias, como aquel que pedía el diputadio Velásquez Parker. En el reglamento hay faltas leves, graves y muy graves. “Los diputados del grupo parlamentario están obligados a cumplir a cabalidad las tareas exigidas por la condición parlamentaria que ostenta o derivadas de dicha actividad”, reza el artículo 24 del reglamento de la fracción.

Según el reglamento, en su artículo 29, hay un equipo de coordinación que llevará un registro de todas las infracciones que un diputado cometa. Y esa información también estará disponible para la cúpula del partido. “El partido Alianza Republicana Nacionalista, por medio del Concejo Ejecutivo Nacional, tendrá acceso a la documentación disciplinaria obrante en el archivo referido anteriormente para la evaluación anual del trabajo de cada diputado y para los demás usos que considere pertinente”.

En el caso de los diputados que busquen la reelección en el cargo, esta información será crucial para que el Coena decida si ameritan competir en las internas que se celebrarán en julio próximo. “El resultados de las internas debe tomarse en cuenta pero el Coena debe aplicar los filtros finales”, explica el diputado Muyshondt.

Para dos diputados que han sido objeto de críticas y “regaños” de sus compañeros por haber votado distinto a como habían acordado en la fracción, que existan este tipo de requisitos van en la línea con que el partido quiere que el próximo grupo parlamentario 2018 – 2022 sea sumiso la “línea de la dirigencia”. “Va a quedar evidenciado que es una fracción de borregos si no sigo me dejan competir”, dice este legislador, quien pidió el anonimato porque considera que los reclamos por votar diferenciado ya se han reducido respecto a meses anteriores.

A Muyshondt se le preguntó si consideraba que ante estas disposiciones, los diputados podían sentirse en libertad para opinar sobre ciertos temas, en público, según sus convicciones y no según la conveniencia del partido:

—Creo que sí… siempre y cuando se haga utilizando las instancias internas.

—¿Pero dónde queda la libertad de pensamiento y expresión hacia afuera?

—Si me he sometido a un partido, aunque no comparta plenamente lo que se ha acordado, mi deber es apoyarlo porque esa es la decisión de la mayoría.

Los dardos y las críticas de los areneros hacia los diputados que votan de manera diferenciada han sido una constante en esta legislatura. Por ejemplo, cuando Johnny Wright, otro diputado de Arena, fue el único que se abstuvo de votar a favor del fiscal general Douglas Meléndez, en enero de 2016, porque, según dijo, el proceso de selección había sido irregular. En aquella ocasión, durante una reunión en la sede central del partido en la colonia Flor Blanca, en San Salvador, hubo legisladores que le exigieron que se retractara de su postura y que pidiera una disculpa pública. Unos meses antes, Wright había insinuado que algunos de sus compañeros tenían intereses oscuros al promover la reelección del entonces fiscal Luis Martínez .

Otro diputado que ha tenido discusiones internas con colegas de su partido ha sido Juan Valiente, por ejemplo, cuando este pidió, utilizando la Ley de Acceso a la Información Pública, una lista completa de los empleados de la Asamblea Legislativa. “Hubo compañeros que me dijeron que no debería pedir esa información”, dijo El Faro. Este periódico también supo, por boca de otros diputados, que a Valiente también le hicieron reclamos por una entrevista que concedió a El Faro a principios de año en la cual señalaba que al partido era incoherente por proponer un discurso de austeridad, pero no acompañarlo con acciones concretas.

En los últimos días, la cúpula del partido también ha intentado controlar las expresiones de algunos de sus sectores. El viernes 10 de febrero, a las 10 de la mañana, el Coena recibió en su sede a la Juventud Republicana Nacionalista (JRN), juramentada en diciembre de 2016. La reunión sirvió, según explicaron dos miembros de la juventud que hablaron con este periódico bajo condición de mantener el anonimato, por no estar autorizados para ejercer vocería institucional, para que las diferentes direcciones y coordinaciones de la juventud expusieran su plan de trabajo.

En esa reunión, Sherman Calvo, el director de comunicaciones del Coena , informó a los jóvenes que “cuando vayan a decir algo a nombre del partido, tiene que haber un filtro que es el Coena”, según recordó una persona que estuvo en la reunión. El regaño de Calvo tenía un trasfondo: el 13 de enero, la JRN publicó un video en ocasión de la conmemoración de los Acuerdos de Paz. Ese video causó molestia en la cúpula porque fue publicado en la página de la JRN sin que antes alguien del Coena lo pudiera ver, con un mensaje distinto de la línea institucional.

Por eso, en la reunión del 10 de febrero, Calvo pidió una reunión con Andy Failer, un miembro del equipo de Johnny Wright Sol que es director de comunicaciones de la juventud arenera. El Faro buscó a Failer para una versión de lo ocurrido pero este prometió una entrevista para la siguiente semana.

Paolo Lüers, columnista de El Diario de Hoy, reveló en un artículo el episodio de Calvo en el que pedía ser el filtro de las publicaciones de la JRN. Al día siguiente, en una columna publicada por La Prensa Gráfica, Calvo admitió que en la reunión hablaron del uso de redes sociales pero matizó el tema de la censura previa. “Siendo figuras públicas, deben respetar los estatutos, principios de ARENA y la Constitución de la República sobre todas las cosas”, dijo Calvo en su escrito.

Las reacciones en Arena no se hicieron esperar. En twitter, Johnny Wright compartió la nota de Lüers con una sorna respecto a la campaña de comunicaciones del partido: “Y eso que solo están dando el primer paso”. Velásquez Parker, quien desde el episodio en la reunión de la departamental parece haberse convertido en un inquisidor, le respondió a Wright con una imagen en la que se leía la frase “divide et impera” (divide y vencerás). Alejado de este enfrentamiento, el diputado Muyshondt compartió la columna de Calvo con un mensaje enigmático: “cuidado con mentiras seductoras que conducen al fracaso”.

Hay voces en el partido que consideran que ha habido un avance en la manera en cómo el partido administra las diferencias: “Cuando el diputado Wright votó en abstención en el caso del fiscal Douglas Meléndez, las declaraciones que dieron algunos diputados de Arena fueron incendiarias. La semana pasada votó en contra de la prórroga de las medidas extraordinarias y las reacciones son de mucha cordialidad, normalidad. Creo que hay un proceso de maduración del partido en un partido genuinamente liberal y democrático”, dice el diputado Juan Valiente.

Muyshondt cree que no hay un partido de borregos porque como diputados tienen reuniones donde pueden expresarse libremente y discutir la diferencia en sus posturas. “Los espacios internos para que los miembros del partido discutan sus diferencias sí existen”, dice, y añade que eso vuelve innecesario que alguien exprese críticas públicamente hacia otro arenero.

Desde el anonimato, sin embargo, otros diputados hablan de una prohibición expresada en un reglamento que riñe con la Constitución.

Un reglamento que obliga lealtad

El reglamento de la fracción de Arena establece que los temas se discuten en privado en las reuniones del partido y en esas discusiones se decide por mayoría cómo se va a votar en el pleno. Esta norma interna ha generado conflictos, porque algunos diputados consideran que hay escenarios en los que no pueden estar de acuerdo con la votación que se decide al interior del partido y porque consideran que votar por algo en lo que no creen -aunque exista un reglamento en el partido- viola el artículo 125 de la Constitución, que establece que no debe haber un mandato imperativo que haga a diputados votar en contra de su voluntad.

Dos diputados de Arena que hablaron con El Faro bajo condición de anonimato, porque temen que no les dejen competir en las próximas elecciones, aseguraron que el artículo del reglamento interno que los obliga a aceptar el criterio de la mayoría de sus compañeros a la hora de votar puede considerarse inconstitucional, porque vulnera preceptos como que los diputados se deben al pueblo salvadoreño y no a un partido político.

En público, algunos diputados manifiestan que a los diputados de Arena deben permitirles votar a conciencia. Los diputados Orlando Cabrera y Jorge Escobar citan la Constitución y dicen que no debe existir ningún mandato imperativo que los obligue a votar por iniciativas de ley en las que no creen, pero confirman que las reuniones de fracción sí tienen su peso a la hora de decidir el voto.

“El partido no le exige a nadie que vote o que no vote, pero por eso vamos a reuniones, vemos un tema y lo estudiamos. Si alguien no quiere votar, no pasa nada”, dice Escobar. Al ser consultado sobre la calidad de democracia interna que hay en Arena, Candray dice que Arena tolera el disenso y respalda la opinión de Escobar de que los diputados no deben someterse al imperativo de nadie. “Pensar que los diputados deben votar como robots es tener una mentalidad dictatorial. Una vez un diputado es elegido no se debe a ningún partido político, se debe al pueblo salvadoreño y es dictatorial hacer a un diputado que vote porque una cúpula se le ocurre que vote de tal manera”.

Carlos Reyes dice que en Arena hay democracia interna, pero lo reduce a un objeto tangible: el reglamento interno del partido, el mismo con el que Velásquez Parker promueve que no haya disenso. “Lo importante es que en Arena se practica la democracia y se permite que pueda haber discusiones, pero al final se le dice a la gente: mire nuestro reglamento dice que las decisiones se toman por mayoría. Ese es el reglamento interno que hemos aprobado: esa es la democracia”.

El diputado Velásquez Parker, en cambio, es de la idea de que todos los diputados deben honrar en el pleno de la Asamblea Legislativa su juramento con el partido Arena. “Debemos mantener una democracia de libre debate al interior de la fracción, pero una vez la mayoría toma decisiones, vamos a respetar la voluntad de la mayoría”. Dice que quienes no se acoplan a este tipo de directrices son diputados “libertinos” con intereses mezquinos.

—¿No considera que el reglamento de Arena riñe con el artículo 125 de la Constitución? -preguntó El Faro al diputado Velásquez Parker.

—No se está violando el artículo 125 de la Constitución porque parte del requisito sine qua non es que estamos en una democracia representativa y al estar en una democracia representativa, ¿qué represento yo después de representar a todos los salvadoreños? A Arena.

Desde 2015, con la aprobación de su reglamento, los diputados de Arena deciden si respaldarán un dictamen o no mediante una votación interna en el grupo parlamentario. La postura que obtenga el respaldo de la mayoría de diputados, es la que debe ser respaldada por todos en la sesión plenaria. “Si me he sometido a las reglas de un partido, aunque no esté de acuerdo con la decisión que se haya tomado, debo apoyarla. Lo importante es enviar un mensaje de cohesión”, dice Muyshondt.

Este dirigente hace una salvedad para los temas donde puede invocarse el “voto de conciencia”. El reglamento lo define así: “Se entenderá por voto de conciencia la decisión que adopte el diputado de votar a favor, en contra o abstención que tenga por objeto aceptar o rechazar una medida adoptada por la mayoría, fundamentada en los valores y principios personales tales como los de orden espiritual, religioso o moral”. El aborto, la pena de muerte, el matrimonio entre personas del mismo sexo, son temas que caben en esta categoría, según los areneros.

Aunque para diputados como Velásquez Parker, los votos de conciencia en un partido como Arena no deberían de existir pues todos sus miembros deberían compartir el mismo marco de referencia.”La gente que votó por mí en el entendido de que iba a defender lo que Arena defiende. Si yo no lo hago, mi votante a lo mejor hubiera pensado votar por otra persona”, dice.

Velásquez Parker forma parte del grupo de diputados jóvenes que se incorporó a la presente legislatura y que junto a grupos conservadores ha abrazado causas como reformar el Código Penal para imponer penas de 30 a 50 años contra las mujeres que aborten y la reforma constitucional para que quede plasmado de forma literal en la Constitución que el matrimonio sólo puede darse entre un hombre y una mujer así nacidos. Aunque dice promover el debate dentro de la fracción, el diputado dice que en el partido solo hay cabida para personas que comparten los principios y objetivos del partido Arena.

Si en la cúpula del partido el presidente de Arena, el Coena y el jefe de la bancada piden cohesión, lealtad, una imagen de unidad, en la llanura este llamado es interpretado por diputados como Velásquez Parker como una cruzada, amparada en un reglamento cuestionado, contra los diputados infieles.

“No somos un partido de macho sin dueño”, dice. “Intentamos mantener cohesionada la pureza ideológica de principios y objetivos del partido. Nadie debería salirse de esos principios y objetivos y si alguien se sale de ese marco ideológico entonces no debería estar en Arena. Hay otros partidos que podrían acogerlos”.

Cuando se le pregunta qué opina sobre aquellos diputados que retan al partido para que este se abra en temas espinozos, él también abre las puertas para que se vayan. “Si una minoría tiene pretensiones diferentes a lo que aspira, cree, busca, demuestra y defiende el cristianismo y la gloriosa fuerza armada, que haga su partido y vea cómo le va, pero en mi partido estamos intentando coincidir con la pretensión de estas instituciones”, dice.

No votar de forma unificada en la Asamblea Legislativa significa para el diputado que hay un intento directo y sistemático por debilitar la cohesión del partido y por debilitar su ideología . “Cualquier voz que me venga a persuadir a votar diferente tiene interés en debilitar a mi partido, en debilitar mi futuro político, más que en hacerme un favor al decirme haga usted lo que le dé gana”.

El Faro habló en dos momentos con el diputado Velásquez Parker. La primera vez fue el 16 de febrero, y en esa entrevista negó que haya pedido un proceso disciplinario contra Karla Hernández. “Es falso. Jamás he promovido un proceso disciplinario en el partido”, dijo. Un día después se le contactó vía telefónica, a través de un asistente, para mostrarle el audio en el se le escucha quejarse de compañeros de fracción. Diversas fuentes consultadas en Arena aseguran que Velásquez, en ese audio, se refería a Karla Hernández. Parker matizó entonces sus palabras de la primera entrevista: “El contexto (del audio) es un llamado a la institucionalidad basado en los principios, valores y objetivos del partido”, mandó a decir a través de su asistente.

La rebelión continúa

El 9 de febrero, 77 diputados aprobaron extender las medidas extraordinarias para combatir a las pandillas -que vencían el 31 de marzo de 2017- por un año más hasta el 31 de marzo de 2018. Arena expresó que no estaba demostrado que los logros que presumía el gobierno del FMLN en materia de seguridad tuvieran relación con las medidas extraordinarias, criticó la poca fiscalización y la poca transparencia en el uso de los fondos y acusó al gobierno de usar las medidas para hacer campaña de cara a las próximas elecciones legislativas y municipales.

A pesar de todos estos argumentos en contra, todos los diputados de Arena dieron sus votos para prolongar las medidas extraordinarias. Todos, a excepción de Johnny Wright. “Yo no acompañé la decisión de la fracción de acompañar las medidas extraordinarias. Debo reconocer que, al votar contrario al partido, violé las reglas de la fracción”, dijo Wright.

Wright restó credibilidad a las medidas extraordinarias, a las que calificó como campaña llena de pura retórica al igual que lo fue el plan Mano Dura y Súper Mano Dura durante los gobiernos de Francisco Flores y de Antonio Saca. “Esto es pura retórica y tiene que parar”.

—¿Hubo alguna advertencia de la fracción para los diputados que votaran de forma diferenciada?-preguntó El Faro.

—La fracción está tan unida como siempre ha estado, aunque haya diferencias de opinión. Tendré que asumir las consecuencias de mis acciones, pero considero que vamos a seguir trabajando de la mano.

—¿Teme acciones disciplinarias?

—Son asuntos internos del partido. No puedo anticiparme a algo que no sé cómo se va a desarrollar. Yo lo que quiero es que mi planteamiento quede claro. Creo tener la razón, pero no me creo dueño de la verdad. Hay que argumentar lo que uno cree y apostarle a lo que uno cree.

Un nuevo compromiso para El Salvador. Una propuesta a ARENA que no ha sido aprovechada

El siguiente es un documento que por razones fuera del control de sus autores ha sido manejado con mucha secretividad. Fue elaborado, entre enero y marzo del 2010, por un grupo de intelectuales convocados por Roberto Murray Meza: Luis Mario Rodríguez, Federico Hernández Aguilar, Salvador Samayoa, Claudia Cristiani y Paolo Luers. Ninguno de los seis integrantes estaba ejerciendo militancia activa en ARENA en este momento, tres de ellos jamás la habían tenido; dos más bien previenen de militancia en la izquierda.
Los seis integrantes acordaron aceptar un reto político e intelectual difícil, pero fascinante: hacer al partido ARENA, en profunda crisis luego de la derrota electoral del 2009 y la subsiguiente separación de muchos de sus cuadros de dirección, una propuesta coherente de renovación de su ideario.
En largas sesiones de trabajo, con discusiones muy complejas y extremadamente enriquecedoras, se llegó a escribir, editar y consensuar un documento que fue entregado a Alfredo Cristiani, con el propósito de servir como punto de arranque e instrumento catalizador (obviamente no como resultado) para el necesario debate que tenía que impulsar ARENA entre sus militantes y con la sociedad salvadoreña.
Hasta la fecha, todos los autores del documento hemos respetado la confidencialidad del documento que entregamos a ARENA. Sin embargo, a la luz de la imperiosa necesidad que el debate interno de ARENA no se siga postergando, yo personalmente he tomado la decisión de publicar este documento. Este esfuerzo intelectual y político no puede cumplir su función si sigue en secreto y sin debate.
Muchos de los conceptos plasmados en este documento necesitarán actualización o corrección a la luz de los últimos 5 años. Pero en el fondo, mantiene vigencia. Que sirva para el debate, para la renovación, para el relevo y para la apertura de ARENA. Cualquier partido  que se renueva y se democratice es un aporte a la consolidación de la democracia del país.

(Paolo Luers/Siguiente Página)

Un nuevo compromiso para El Salvador

ARENA vivirá y será un Partido fuerte mientras mantenga su audacia, su capacidad de renovarse, su compromiso con el bienestar de los salvadoreños y su decisión de impulsar las reformas económicas y políticas que el país necesita.

Muchos piensan que la audacia más grande de ARENA fue haber asumido, en medio de la guerra, la defensa de la libertad pero el logro más audaz de ARENA fue otro: escuchar el clamor popular por la paz, terminar la guerra y encabezar la más profunda y democrática reforma de nuestro sistema político.

Esta es la audacia que ARENA debe recuperar ahora. Y debe hacerlo reconociendo que después de encabezar durante más de 20 años la defensa de las libertades democráticas, la reconstrucción nacional y las reformas que posibilitaron un progreso sin precedentes en la calidad de vida de millones de salvadoreños, ARENA ha perdido en los últimos años mucho de la audacia  de la capacidad de renovación que la convirtieron en la primera fuerza política del país.

Es la hora de recuperar el orgullo de los areneros por todo lo que han aportado a la Patria, a la paz, a la democracia, a las libertades y al crecimiento económico del país, pero también es hora de mostrar la capacidad autocrítica necesaria para reconocer y superar los errores del pasado.

Ante los peligros para la democracia, ARENA propone más democracia. Ante la crítica que el FMLN hace a la democracia representativa, proponiendo modelos autoritarios como los de Cuba y Venezuela, ARENA se compromete a reformar las instituciones democráticas para preservarlas y fortalecerlas.

La reforma es la mejor defensa que podemos hacer de nuestro sistema de libertades y contra las amenazas autoritarias de la ‘derecha populista’ y del ‘Socialismo del Siglo XXI’. Por eso, ARENA se declara como el Partido que defiende las libertades públicas y promueve las reformas democráticas.

DEMOCRACIA Y REFORMA POLÍTICA

Poco más de 20 años han pasado ya, desde que ARENA alcanzó por primera vez el poder ejecutivo, mediante un proceso electoral que, si bien se dio con la guerra como telón de fondo, fue reconocido como un proceso limpio y ejemplar.

Para El Salvador era de suma importancia que la guerrilla depusiera las armas y se integrara al sistema político fundamentado en la democracia representativa. Pero estábamos conscientes que nuestro modelo político necesitaba una reforma y un verdadero proceso de democratización, porque se había convertido en un modelo excluyente, fundamentado por décadas en la fuerza de las armas y en la restricción de las libertades públicas, una de las principales causas que originaron el enfrentamiento armado.

Si bien es cierto que ya en 1983 habíamos iniciado nuestra participación en ese proceso de reforma, a través de la nueva Constitución Política, y que, producto de las elecciones de 1984, un civil había sido electo presidente, esta reforma no era completa y, aunado a la corrupción imperante en aquel primer gobierno civil, de facto, continuaba el predominio del poder militar.

Para lograr la paz, había que profundizar el proceso de reforma de nuestro sistema político. Ese fue el objetivo del proceso de negociación auspiciado por las Naciones Unidas: lograr la paz, mediante el inicio de la más profunda reforma política que haya ocurrido en nuestra historia. Se trataba de re fundar la nación, en base al consenso, sobre el reconocimiento del derecho de todos a participar en la construcción de la misma. ARENA asumió este reto con audacia, a pesar de grandes riesgos, empecinadas resistencias  muy arraigadas desconfianzas.

El segundo gran desafío para ARENA era el cumplimiento de los Acuerdos de Paz: la creación de nuevas instituciones, la reducción de la Fuerza Armada y subordinación al poder civil, la reforma de las instituciones de seguridad pública, y la reconstrucción y recuperación de la economía.

Pusimos fin a la guerra y creamos un sistema plural, al cual la izquierda se pudo insertar sin restricciones. Desde entonces, ARENA y el FMLN han venido librando una batalla política, en la cual dos visiones del mundo totalmente diferentes se han sometido al escrutinio de la voluntad popular. En cuatro ocasiones los salvadoreños votaron mayoritariamente por ARENA, lo cual produjo el más largo período de estabilidad democrática, paz y progreso de la historia del país.

DESARROLLO ECONÓMICO Y DETERIORO INSTITUCIONAL

En este período de estabilidad, bajo la responsabilidad de ARENA y, a pesar del boicot permanente del FMLN, se produjo una ampliación sin precedentes de las capas medias urbanas; se redujo la pobreza; se ordenaron las finanzas públicas; se mejoró significativamente la infraestructura; aumentó la oferta y mejoró la calidad de los servicios públicos, sobre todo las carreteras y caminos, y los servicios de salud y educación; hasta el punto de traducir su impacto en un considerable incremento del índice de desarrollo humano.

Esos logros son innegables.  Están a la vista de todos. Pero también se cometieron muchos errores. Hubo aspectos sociales del crecimiento económico a los que no se les dio la debida importancia. Uno de estos aspectos fue la desprotección del ciudadano ante instituciones y conglomerados empresariales que abusaron del régimen de libertades, castigando sistemáticamente a las familias de menores ingresos con injustos contratos de servicios, comisiones voraces y cobros indebidos.

Además de la tolerancia del gobierno a los abusos empresariales, también contribuyó al sentimiento de frustración e indignación ciudadana el descuido de las instituciones del Estado y su evidente utilización al servicio de los que detentaban el poder. Este comportamiento, muy pronunciado en los últimos años, afectó gravemente la cultura de la legalidad hasta situar al país ante el riesgo de infiltración del crimen organizado en sectores decisivos de los tres Órganos del Estado.

Ante tal situación, mucha gente comenzó a creer que ya era hora de un cambio en el gobierno, y este fue, sin duda, uno de los factores determinantes de nuestra derrota electoral.

DERROTA ELECTORAL

Una derrota electoral no es una tragedia. No es, por sí misma, factor de división, motivo de vergüenza o desmoralización. Todos los partidos ganan y pierden elecciones. De eso se trata, precisamente, el juego político democrático. Los partidos pueden perder la confianza o la preferencia de los electores por razones de índole diversa.

Las derrotas preocupantes, vergonzosas o desmoralizantes son las que se producen por cualquier forma o modalidad de autoritarismo o de corrupción, tanto en la dirección interna del Partido como en el ejercicio del poder gubernamental. ARENA no perdió ante el planteamiento del adversario. Perdió por el desempeño de sus propios dirigentes y por la desmotivación que ellos produjeron en amplios sectores de su base social.

En ese sentido, la derrota electoral sufrida por ARENA debe motivar una profunda reflexión porque conlleva un juicio popular sobre el desempeño del Partido en el poder, pero también porque el partido ganador, el FMLN, aún y cuando llevó a un candidato fuera de sus filas, sigue siendo un partido marxista y simpatizante del antidemocrático proyecto bolivariano que impulsa desde Caracas Hugo Chávez.

LA CRISIS QUE ESTAMOS SUPERANDO

La crisis de ARENA no comenzó con la derrota electoral, sino con la derrota de la democracia interna en años anteriores. Tampoco la crisis se agudizó con la salida del Partido del grupo que antes dominaba. Por el contrario, ahí empezó el proceso de superación de la crisis.

Hay dos axiomas en política: el poder desgasta y el poder corrompe. Precisamente por ello es que existen pesos y contrapesos en un sistema democrático. Por ello es necesaria la rendición de cuentas. Durante el largo ejercicio del poder ARENA perdió mucho de su mística y ética de los primeros años, no combatió con suficiente fuerza escandalosos hechos de corrupción, y no hizo lo suficiente en otros temas importantes, como la profundización de la reforma política iniciada en 1992 y el fortalecimiento de la institucionalidad.

La mancha en la conducción del Partido

En el último quinquenio, ARENA llegó a un importante punto de inflexión: los dirigentes pasaron por encima de los mecanismos básicos de democracia interna en los que se asentaba la cohesión y la renovación permanente del partido.  Este desvío de la tradición y de las buenas costumbres marcó una etapa de decadencia y de posterior derrota electoral. En ese período, la gestión del Partido y del gobierno se saturó de lemas publicitarios orientados a promocionar la falsa imagen de una ‘derecha popular’ para favorecer el continuismo de los dirigentes y justificar la total exclusión de sectores sociales y cuadros históricos del Partido.

El desastroso manejo del proceso interno para seleccionar al candidato a la presidencia de la República terminó siendo el detonante final del proceso de desmoralización y descomposición que las estructuras del Partido ya venían sufriendo.

El grupo que manejó ARENA lo entregó quebrado, con deudas millonarias, desmoralizado y con quintas columnas encargadas de minar el poder territorial del Partido con el cáncer de las intrigas y la compra de voluntades. La primera gran acción política de ese grupo, que por cinco años tomó el Partido, fue intentar dividir a la derecha, argumentando una falsa dicotomía entre ‘derecha popular’ y ‘derecha elitista’, mientras el verdadero conflicto se desarrollaba entre una derecha con ética y una derecha corrupta, entre sectores históricos genuinamente democráticos y sectores oportunistas.

Sin embargo, debemos reconocer que todos los areneros tuvimos la responsabilidad de lo ocurrido en los últimos cinco años. Porque todos permitimos que un individuo y su grupo manejaran a su antojo el Partido y el Estado. Cometimos el error de caer en el chantaje frecuentemente utilizado por populistas de derecha cuando se ven amenazados por sus antípodas de izquierda: “los comunistas o yo, ustedes eligen”. Por temor de perder aceptamos tolerar toda clase de violaciones a los estatutos del Partido, la corrupción, el caudillismo. Al final, de todas formas perdimos las elecciones y además estuvimos a punto de perder el alma del Partido.

La mancha en la conducción del gobierno

El último gobierno de ARENA fue dominado por un grupo de amigos y compadres, que no rendían cuentas a nadie y que manejaron a su antojo las cuestiones de estado y del Partido. ARENA tiene que reconocer la escandalosa corrupción ocurrida en los últimos cinco años y el envilecimiento de las instituciones del país mediante la compra de voluntades.

Y a pesar de todo, hicimos cosas buenas

No todo fue malo en el último gobierno de ARENA. Hubo gestiones importantes como la obtención de fondos de la “Cuenta del Milenio” para el desarrollo de la zona norte, el inicio del programa “Red Solidaria”, la creación de la Defensoría del Consumidor y de la Superintendencia de Competencia, el impulso de políticas sectoriales, particularmente en el rubro agropecuario, además de algún nivel de mejoría en servicios como FOSALUD.

En este mismo plano general de beneficios a la población puede situarse la política de subsidios del último gobierno. Aunque tuvo errores importantes de focalización y puso en riesgo la estabilidad macroeconómica, fue una expresión de la sensibilidad social característica en los gobiernos de ARENA, ya que el subsidio a servicios esenciales como el agua, la energía eléctrica, el transporte y el gas propano, alivió en gran medida la situación de las familias más pobres. Pero eso era lo menos que se podía esperar de un cuarto gobierno de ARENA, que ya no tenía que lidiar con la guerra, la reconstrucción y la recuperación económica.

MIRAR HACIA DELANTE

No es suficiente reconocer los errores. Hay que crear los mecanismos necesarios para que no se repitan. Debemos construir y fortalecer la democracia interna de nuestro Partido. Debemos fortalecernos como derecha democrática frente a la derecha populista y debemos fortalecernos como derecha con ética frente a la derecha corrupta. Este es el verdadero contenido de la renovación actual de ARENA.

ARENA debe salir lo más rápido posible de la situación negativa en la que se vio inmerso el Partido en los últimos meses. El primer paso es entender que los problemas no comenzaron con la derrota electoral, sino con el deterioro de la democracia interna años antes. Por tanto, para salir adelante, ARENA tiene que regresar a sus raíces y principios de alianza, republicanismo y pluralidad interna.

Debemos mirar hacia delante. Los que siempre han querido destruir el sistema democrático están envalentonados y hablan ya de cambiar los artículos pétreos de la Constitución y promueven la ‘democracia directa’ y plebiscitaria, siguiendo fielmente el guión escrito en Venezuela.

Hay mucho trabajo por hacer. El Partido no puede perder un solo día más en un debate estéril con los oportunistas. Hay que echar mano ya a la renovación y el fortalecimiento, no sólo del Partido, sino de la oposición democrática en su conjunto.

ARENA debe renovar su forma de relacionarse con la gente, modernizar su estilo de trabajo, recuperar la mística, y abrir las puertas a todos aquellos patriotas identificados con la democracia representativa como único sistema que garantiza las libertades y el desarrollo económico.

ARENA, UN PARTIDO LIBERAL

ARENA es un partido liberal en el sentido más clásico de la palabra, no como una ideología cerrada, sino como una forma de ver y vivir la vida. Confiamos en la libertad. Ponemos por encima de todo a la persona humana y su dignidad. Ponemos al Estado en función de las personas y no las personas en función de un todopoderoso Estado.

Apostamos por el imperio de la ley y por la libertad económica. La historia ha demostrado que donde más dinámica y libre es la economía, es donde hay menos pobres. Sólo los individuos libres son capaces de desarrollar plenamente sus facultades creativas y esforzarse por alcanzar su propio bienestar. En ese esfuerzo toda la sociedad sale beneficiada. El Estado debe garantizar la equiparación de oportunidades y debe ocuparse de aquellos que no pueden valerse por si mismos.

Si los que estamos dispuestos a defender y desarrollar el sistema democrático y la economía social de mercado nos unimos, construyendo un Partido con auténtica democracia y pluralidad interna, podemos llevar nuevamente a El Salvador al sendero de la sensatez, el crecimiento y el desarrollo humano.

Declarar ARENA un partido liberal no significa que abandonamos nuestras raíces históricas. El liberalismo siempre ha sido la motivación que sustenta su lucha por las libertades y en contra del autoritarismo en cualquiera de sus manifestaciones. ARENA seguirá siendo Republicano, porque seguirá dispuesto a defender el sistema de democracia representativa. ARENA seguirá siendo Nacionalista, porque siempre pondrá el interés de la nación y de la Patria encima de cualquier forma de interés particular. Y ARENA sigue siendo Alianza porque está constituida por diversos sectores que son expresión de todos los componentes de la sociedad y que tienen participación y representación orgánica en las estructuras del Partido. Esto hará funcionar a plenitud el pluralismo interno y aspira a la unidad basada en el respeto a nuestra diversidad y el interés común de la nación.

ARENA no es un Partido conservador, porque está comprometido con la reforma como instrumento mediante el cual las sociedades se adaptan a nuevas realidades y necesidades. ARENA es el Partido que promoverá la reforma política, institucional y social como mecanismo para oponerse a los que quieren obviar nuestro legítimo derecho a la libertad, cambiar el sistema democrático representativo que es nuestra garantía para la defensa de la pluralidad y sustituir nuestra economía social de mercado por cualquier alternativa que lleve a más pobreza y miseria.

TAREAS Y COMPROMISOS

RECUPERAR LA VITALIDAD Y LA MÍSTICA

La primera exigencia del momento actual es sacudirnos la modorra, recuperar la vitalidad, el entusiasmo, la mística, el compromiso y, sobre todo, la disponibilidad para trabajar por el fortalecimiento del Partido en todos los niveles, en todos los sectores, en todo el territorio nacional. Si los cuadros y los militantes no ofrecen su tiempo, su capacidad y su esfuerzo, no podremos salir adelante. A los dirigentes les corresponde incentivar la participación y canalizar la energía, pero la energía debe desatarse en las bases, especialmente entre los jóvenes, para volver a ser un Partido rebosante de vitalidad.

Ya pasó la hora de los lamentos. Ya pasó el momento en que algunos se sentaron a esperar, a ver cómo se resolvía  la pugna interna del Partido. Es hora de trabajar. El que tenga críticas que las haga, pero con ánimo constructivo, con lealtad y ganando con su trabajo el derecho de hacerlas.

RECUPERAR LA UNIDAD DEL PARTIDO

Debemos recuperar la vida partidaria institucionalizando internamente la democracia y el pluralismo. Sólo así podemos poner fin al divisionismo en nuestras filas y a la escandalosa compra de voluntades en las estructuras territoriales. Por eso decimos: El antídoto a la erosión de la democracia es más democracia. El antídoto al divisionismo es regresar al principio de nuestros fundadores: la alianza de sectores que no es más ni menos que el pluralismo interno.

DEFENDER LA DEMOCRACIA Y EL SISTEMA DE LIBERTADES

Nuestro Partido debe construir una alianza nacional para defender la Constitución de la República como garante de la democracia representativa y el sistema de libertades. Para esto, ARENA debe abrirse hacia todas las fuerzas democráticas, incluyendo las del centro y las de la izquierda democrática, como democratacristianos, socialcristianos, y socialdemócratas.

ARENA debe luchar y lograr que todos los partidos políticos y fuerzas vivas de la nación se comprometan de una vez por todas a respetar el sistema de libertades, la Constitución, el sistema democrático y el Estado de Derecho. Sobre estas bases firmes e innegociables, los partidos debemos continuar profundizando la reforma política que iniciamos en 1992 con los Acuerdos de Paz para hacer de nuestro país una nación cada vez más justa, más libre y más próspera.

Nuestro Partido está llamado a impulsar y liderar ese esfuerzo. Para ello es clave que un bloque democrático liderado por ARENA logre la victoria electoral en las elecciones parlamentarias del 2012 y en las presidenciales del 2014. Sólo de esa manera se abrirá la posibilidad de que nuestros adversarios, hoy en el poder, pasen a la oposición nuevamente y se vean obligados a revisar a fondo sus dogmas marxistas y renunciar a sus ilusiones totalitarias.

REGRESAR A LA CONTIENDA ELECTORAL

ARENA debe afinar las estrategias para las próximas batallas electorales, lo que implica dos tareas paralelas: comenzar de inmediato un trabajo territorial intenso para fortalecer a nuestro Partido y, al mismo tiempo, sentar las bases para alianzas amplias y fuertes con todas las fuerzas dispuestas a defender nuestro sistema republicano de democracia representativa y nuestra sistema de economía social de mercado.

Para ambas tareas debemos abrir los espacios a los nuevos liderazgos que garantizarán que nuestro Partido sea unido, plural y capaz de asumir su rol de motor de las reformas políticas y sociales que necesita el país.

En política, los grandes retos y el trabajo concreto constituyen el verdadero crisol en el que se depuran las ideas y se forja el carácter y el valor de los dirigentes y de los militantes. ARENA debe plantearse desde ahora, sin vacilación, el reto de ganar las  elecciones de 2012. Este desafío será determinante para recuperar la vitalidad y la unidad del partido.

FORTALECER LAS  CAPACIDADES DE LOS MUNICIPIOS

Debemos fortalecer las municipalidades en su institucionalidad y en su capacidad de responder a las necesidades de la población. Sólo así podremos contrarrestar la estrategia del FMLN de establecer desde los diferentes ministerios gubernamentales ‘comités populares’ o ‘comités de barrio o cantón’ controlados por el partido comunista, que solo sirven de base para la llamada ‘democracia directa’. Esta no es otra cosa que un aparato territorial de control político a través del cual se sostendrá la represión política que indudablemente impondrán si completan su asalto al poder.

DETENER EL SECUESTRO DE LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO

Debemos ejercer un papel vigilante ante la estrategia del FMLN de tomar control de las instituciones del Estado –como la Policía Nacional Civil, los sistemas de salud y educación, el Ministerio de Gobernación, la Dirección de Protección Civil y otras entidades públicas– con el fin de establecer un poder partidario paralelo al del gobierno actual y al de cualquier futuro gobierno que no sirva incondicionalmente a sus intereses.

RECUPERAR LA CONFIANZA EN EL SISTEMA DEMOCRÁTICO

Las constantes amenazas y los falsos análisis que hace el FMLN en contra del sistema democrático para desprestigiarlo y justificar la construcción de un Estado totalitario y represivo, encuentran eco en todos los que no perciben mejoras en su calidad de vida. Sin embargo, si bien es cierto que existen carencias importantes que no han sido resueltas, debemos afirmar con mucha convicción que la dificultad para superarlas no es atribuible al sistema democrático, sino a nuestra falta de voluntad para mejorarlo y utilizarlo adecuadamente.

En ese sentido, debemos tener la claridad política necesaria para reconocer que, a pesar de ser todavía imperfecto y susceptible de manipulación, no nos hemos equivocado de sistema y que este ha dado frutos innegables a nuestro país. La tarea pendiente no es sustituirlo por otro, sino retomar el camino de su construcción y fortalecimiento a través de la reforma política permanente y visionaria, para hacerlo cada vez más efectivo y más justo. Así podremos validar nuestro compromiso de ser el Partido que defiende las libertades públicas y promueve las reformas democráticas.

Habiendo aprendido las lecciones de su paso por el gobierno y por la oposición, ARENA deberá centrar su mensaje a la nación en la erradicación de la delincuencia criminal; la erradicación de los factores económicos y sociales que producen inseguridad; el combate frontal y ejemplar contra la corrupción en las estructuras del Estado; el repudio a los  pactos oscuros que permiten que grupos de interés se apoderen de instituciones del Estado; la prohibición del uso de fondos discrecionales sin su debida rendición de cuentas por parte de la presidencia de la República; la transparencia sin excusas de la gestión gubernamental; y la realización de una reforma electoral profunda que dé a los ciudadanos el pleno derecho de elegir a los diputados de su preferencia en vez de ratificar planillas partidarias.

Para lograr estos objetivos, ARENA debe proponer una Asamblea Legislativa y un gobierno con los mejores hombres y mujeres de El Salvador, pero de verdad, no como el presidente de los rojos, que hizo una promesa parecida y terminó nombrando el peor gabinete de gobierno de la historia de El Salvador. ARENA debe asegurar un gobierno que devuelva en obras de beneficio los impuestos que pagan los salvadoreños. Los salvadoreños no pueden seguir pagando triples impuestos por su  seguridad: al  Estado, a los servicios privados de seguridad, y a los delincuentes.

Los servicios de salud del Estado deben buscar la excelencia y dejar de ser el coto de organizaciones políticas disfrazadas de gremios y sindicatos. Las calles, avenidas y carreteras del país deben mantenerse en perfecto estado. En su próximo gobierno ARENA debe completar totalmente la electrificación del país y hacer las inversiones para proveer la seguridad energética que necesita el desarrollo nacional. La calidad y la distribución del agua potable deben mejorar y la educación de muy buena calidad debe estar realmente disponible para todos los salvadoreños.

Sobre todo, el Estado debe crear un clima propicio para que el capital nacional y externo invierta en El Salvador creando puestos de trabajo. Para ello, el Estado debe garantizar a los inversionistas transparencia, seguridad pública, seguridad jurídica y políticas públicas claras y previsibles.

Para lograr todo ello, los salvadoreños debemos lograr un pacto fiscal basado en la transparencia, la eficiencia en la gestión gubernamental, la rendición de cuentas y la disposición de todos los sectores a financiar el desarrollo del país. Esta reforma fiscal tiene que simplificar el sistema tributario para hacer posible su aplicación a los sectores actualmente informales de la economía.

SUPERAR LA POLARIZACIÓN, PROMOVER EL DIALOGO Y BUSCAR EL CONSENSO

ARENA debe buscar el dialogo permanente con toda la sociedad, incluyendo sus adversarios políticos, para buscar los entendimientos que sean necesarios a fin de mejorar la calidad de vida de todos los salvadoreños. Una vez puesto a prueba el sistema con la alternancia en el poder, ya no habrá espacios para la protesta violenta, las acciones ilegales y el vandalismo como forma de expresión y extorsión política.

ARENA no ha sido ni debe ser nunca un partido miope o mezquino. Cuando ha sido necesario, ha asumido con vigor la confrontación política, y lo seguirá haciendo cada vez que sea necesaria la defensa de valores y principios inclaudicables. Pero nuestro Partido entiende la política como una negociación permanente con todas las fuerzas vivas, en la que siempre tiene que haber concesiones de todos, sin que por ello se sacrifique en lo más mínimo el sistema de libertades, la democracia y el Estado de Derecho.

ERRADICAR LA POBREZA

ARENA reafirma su compromiso con la erradicación de la pobreza como mandato primordial del Estado, de los partidos políticos y de todos los miembros de la sociedad. No podemos hablar de desarrollo ni de justicia si no erradicamos la pobreza. Debemos comenzar por la pobreza económica, pero no podemos dejar a un lado las otras dimensiones de la pobreza. La pobreza económica no podrá superarse de forma sostenida si no erradicamos su principal sustento: la marginación.

Nadie puede negar que el único sistema que ha comprobado ser eficaz y eficiente para la creación de riqueza, es aquel que se desarrolla en un marco de libertad económica. ARENA no debe vacilar en la defensa de este marco. Así mismo, ARENA debe contribuir de forma permanente al mejoramiento y democratización de las condiciones jurídicas y sociales que hacen su funcionamiento posible. El desarrollo económico requiere que todos podamos apelar a la seguridad jurídica contra las arbitrariedades, los abusos y la corrupción. También requiere que dispongamos de seguridad física. La erradicación de la pobreza no puede disociarse del combate a la delincuencia común y el crimen organizado.

A la derecha se le reconoce siempre su eficacia en la creación de riqueza, pero se le acusa de no poner el mismo empeño en la superación de la pobreza. Esta acusación no es del todo cierta, pero cuando el río suena es porque lleva piedras. Ahora nos corresponde asumir el combate a la pobreza con la misma responsabilidad y seriedad con que asumimos la creación de riqueza. El día que aprendamos a hacer bien las dos cosas seremos invencibles y el pueblo no se detendrá ni un instante a escuchar mentiras y  promesas de falsos redentores.

DEFENDER AL CIUDADANO

ARENA entiende que en las sociedades modernas no solo el Estado y sus instituciones pueden cometer abusos contra los ciudadanos. Si no hay claras políticas públicas de regulación y supervisión, los individuos y grupos empresariales, tanto los grandes como los  pequeños, también pueden caer en la tentación de abusar de las personas más indefensas. Para evitar estos abusos, y siendo consecuentes con nuestro principio que reconoce al ser humano como objetivo primordial de cualquier sociedad; ARENA defenderá, implementará y hará efectivos los mecanismos que, respetando el Estado de Derecho y la libertad económica, garanticen la protección de los ciudadanos contra los abusos de cualquier índole.

Y nos referimos con exactitud a abusos de cualquier índole, porque no se trata solo de los que sufrimos como consumidores. Sufrimos abusos y vejaciones intolerables también como vecinos, como transeúntes y como peatones. ¿A quién no le ha instalado un pequeño o gran empresario, porque le da su santa y real gana, un taller o un camión en la entrada de su colonia, sin importarle en lo más mínimo el perjuicio a los vecinos? Y sufrimos también abusos como ciudadanos que deben gozar de todos los derechos que prescribe la ley, comenzando por el derecho a que no nos roben y no nos mientan los funcionarios y los empleados públicos.

ARENA no debe confundir los intereses de algunas empresas con el desarrollo económico del país. El desarrollo económico debe sustentarse siempre en la libertad creativa de los individuos y reconocemos que el impacto del esfuerzo de las empresas y empresarios que las lideran sostienen la creación de la riqueza nacional, pero el desarrollo económico también debe sustentarse siempre en la dignidad y derechos de todos los ciudadanos. Así como lucharemos contra el chantaje político, así también lucharemos contra el chantaje económico.

ARENA, UN PARTIDO VERDE

El desarrollo ecológicamente sostenible es una deuda que ARENA tiene con la nación. Luego de haber entendido y comprobado plenamente que tanto los modelos del capitalismo salvaje como los modelos socialistas sólo arruinan y dañan de manera profunda el medio ambiente, ARENA establecerá un claro compromiso con la recuperación y protección de nuestros recursos naturales. El quinquenio que marque el regreso de ARENA al poder deberá ser el de la descontaminación de la mayoría de nuestros ríos y lagos, la recuperación de nuestros bosques y la limpieza de nuestro aire. Esto no se logra con discursos, sino con inversiones estratégicas. Ello será de alta prioridad para el nuevo gobierno de ARENA.

En muchos países han surgido partidos verdes, debido a que los partidos tradicionales no han reaccionado a los retos ecológicos. En El Salvador, ARENA acepta este reto y se convertirá en el partido verde que sepa conciliar economía y ecología, desarrollo y defensa del medio ambiente.

LA ÉTICA EN LA POLÍTICA

ARENA asume un renovado compromiso con la ética como elemento central de su renovación y fortalecimiento. La ética no sólo como compromiso de trabajar apegados a la ley, sino como compromiso de ir más allá de lo que exige la ley. Todas las leyes son susceptibles de interpretación y pueden ser manipuladas para justificar actos que son cuestionables, aunque sean legales Por eso debemos aspirar más alto. Este compromiso no sólo obliga a ARENA a trabajar por una sociedad en la que impera la ley, y por un Estado que la hace valer sin excepciones. Este compromiso nos obliga a actuar en nuestra vida privada y en nuestra vida pública con apego a valores y a rigurosos criterios de honestidad, responsabilidad, justicia, solidaridad, transparencia y decencia, más allá de lo que la ley prohíbe o permite.

En este sentido, como una consecuencia de nuestro compromiso con la ética, hablamos y nos comprometemos con la democratización y con el ejercicio del pluralismo al interior de nuestras filas, pero también nos comprometemos con la rendición de cuentas, no solo ante nosotros mismos sino ante la sociedad entera.

En igual sentido hablamos y nos comprometemos con la defensa de los ciudadanos contra los abusos de cualquier tipo y a cualquier nivel; con la protección del medio ambiente; con el combate a la delincuencia y, sobre todo, con la lucha contra la corrupción en todas sus formas y manifestaciones. ARENA debe colaborar de manera permanente en la construcción de una cultura de legalidad, que empieza con el respeto a las leyes de tránsito y llega hasta el rompimiento con la impunidad de políticos y empresarios que se alían con el crimen común y organizado. La ética, como la ley, o es para todos igual o pierde vigencia.

MANOS A LA OBRA

Anclados firmemente en estos principios y compromisos, ahora ARENA tiene que terminar la tarea de renovar y fortalecer el partido. A partir de ahí, ¡manos a la obra de asumir nuestro rol de defensa de nuestro sistema democrático y de la economía social de mercado!

Si esta defensa requiere que asumamos nuestro papel de oposición, ARENA sabrá luchar. Si esta defensa requiere que asumamos nuestro papel de construir gobernabilidad, ARENA sabrá negociar y concertar.

Pero nuestra tarea a largo plazo no sólo es defender el sistema, sino mejorarlo a través de reformas políticas y mediante la construcción de estabilidad y crecimiento. Para esto es indispensable que, junto con las alianzas que sepamos construir, ganemos las siguientes elecciones y volvamos a asumir el compromiso de conducir el país.

(Escrito en marzo 2010)

Navas pide a Quijano “unificar” al partido

Milagro Navas, dirigente de  ARENA y alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, dice que si hay un pleito interno se debe resolver.

MIlagro Navas, alcaldesa de Antiguo Cuscatlán

MIlagro Navas, alcaldesa de Antiguo Cuscatlán

11 sept. 2015 / EDH

La alcaldesa de Antiguo Cuscatlán y dirigente de ARENA, Milagro Navas, pidió ayer a Norman Quijano, actual diputado en la Asamblea Legislativa, que deje los pleitos internos y que mejor unifique al partido.

“Creo que Norman lo que debería hacer es aunar a este esfuerzo, unificar al partido en lugar de desprestigiarlo”, expresó Navas, en relación a lo que ella califica como un pleito interno entre Quijano y el presidente de ARENA, Jorge Velado, quien aún no se ha pronunciado por el tema.

Para ella, esa disputa no se debería estar ventilando a nivel mediático, sino que lo mejor que deberían hacer ambos es sentarse y conversar sus diferencias, aconseja Navas.

“Yo no estoy defendiendo la posición de Jorge Velado tampoco, si otro puede ser el presidente que llegue, bienvenido sea. Como militantes tenemos que trabajar con el que llegue. Me da tristeza que miembros del partido, si no se sienten bien por qué no lo platican”, añadió.

Navas externó que respeta y le guarda cariño a Quijano, pero no comparte su actitud.

“Con lo que no compagino con él es este pleito interno que tiene, porque él es el que más ha estado peleando y son por intereses personales… imagino que son aspiraciones presidenciales del partido”, acotó la funcionaria.

Luego añadió: “uno cuando no se siente bien en un partido, lo que tiene que hacer es retirarse y retirarse en buena armonía”.

Más tarde, Quijano expresó que él seguirá en el partido.

“Rechazo total, absoluta y tajantemente cualquier señalamiento en ese sentido. Estoy en el partido y voy a seguir en el partido”, se defendió.

También externó que sus principios no están en tela de juicio. “Mis principios que he defendido toda la vida no están en cuestión”, afirmó.

ARENA está a las puertas de su asamblea nacional, la cual se prevé para finales de este mes. En ese encuentro de la militancia arenera deberán elegir a sus autoridades para los próximos dos años.

“Esperamos que el Coena (cúpula tricolor) sea fortalecido y si Norman es un problema que lo hagan a un lado o que compita”, instó Navas.

Hijo del fundador de Arena propone modificar la histórica marcha del partido

El alcalde de Santa Tecla y dirigente del partido, Roberto d’Aubuisson Munguía, aprovechó un homenaje a su padre, el fundador de Arena, para proponerle al partido un cambio en la marcha arenera, un símbolo por excelencia en la cultura de ese partido. La moción ya divide a la militancia.

Roberto D'Aubuisson, alcalde de Santa Tecla, en el Cementerio de los Ilustres, en el cumpleaños de su padre.

Roberto D’Aubuisson, alcalde de Santa Tecla, en el Cementerio de los Ilustres, en el cumpleaños de su padre. Foto: El Mundo

Gabriel Labrador, 23 agosto 2015 / EL FARO

Un nuevo debate de identidades se ha despertado en las filas de Arena, esta vez, por una propuesta de Roberto d’Aubuisson Munguía, el alcalde de Santa Tecla que también es miembro del Consejo Ejecutivo Nacional (Coena) y quien cuenta con el aplomo de ser el hijo de quien fundó Arena en septiembre de 1980. D’Aubuisson propuso que uno de los máximos símbolos del partido, la Marcha oficial de Arena, sea cambiada en una de sus líneas para ajustarse a los nuevos tiempos que corren.

“No podemos permitir que en El Salvador se siga viviendo con esta violencia. Los salvadoreños quieren más desarrollo y seguridad. El Salvador debe ser la tierra donde su pueblo prosperará (…) Propongo que la marcha de ARENA sea cambiada en la parte de la tumba a ‘El Salvador será la tierra donde su pueblo prosperará’”, dijo d’Aubuisson, durante un homenaje al padre del alcalde en el cementerio de Los Ilustres, en el centro de San Salvador. Este domingo se cumplieron 72 años del nacimiento del fundador de Arena, quien murió en 1992 de cáncer.

La marcha de Arena tiene una importancia extraordinaria para los areneros. La marcha, y no el Himno oficial, es la que se entona en todos los eventos del partido y en las concentraciones de militantes, no una vez, si no varias veces en una misma jornada. La propuesta exacta de d’Aubuisson, que ya divide a miembros del partido, es que se sustituya la frase que dice “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán” por otra que dice “El Salvador será la tierra donde su pueblo prosperará”. Tradicionalmente, a la hora de cantar esa parte específica de la marcha, algunos miembros del partido suelen dar dos zapatazos sobre el suelo, simulando que están sobre una tumba, mientras que con el pulgar derecho hacen una señal de reprobación.

La frase menciona a “los rojos”, que es el color con el que históricamente, desde las revolución francesa, se ha identificado la lucha de las clases obreras. En la marcha de Arena, “los rojos” hacen referencia a los simpatizantes del comunismo en El Salvador y a los militantes del partido de izquierdas FMLN, cuya bandera es roja.

Ya en otras ocasiones el partido había sido criticado por la letra de su marcha. Sin embargo, la propuesta de reforma nunca había surgido de alguien interno al partido, y mucho menos con el peso que tiene el hijo del fundador. Anteriores críticas a la marcha habían sido ahogadas fácilmente. Fundadores como Roberto Ávila Avilés habían defendido la inocencia de la letra de la marcha explicando que la parte sobre la tumba se refiere a que en los años 80, cuando se creó la marcha, El Salvador debía ser el tapón que impidiera que el comunismo se expandiera desde Nicaragua hacia el norte de la región. “Se hablaba de un efecto dominó, primero fue Nicaragua, después iba a ser Honduras, y en El Salvador iban a terminar”, explicó Ávila a El Faro, en febrero de 2014.

En Twitter, el debate se tornó álgido desde el comienzo. Fue en esa red social donde el alcalde d’Aubuisson replicó su propuesta. “Debemos decir El Salvador será la tierra donde su pueblo prosperará, no la tumba de nadie. Esa es mi propuesta”, escribió, al tiempo que usó la etiqueta #NoMásTumbas. Sus mensajes fueron retomados por decenas de simpatizantes.

El diputado por San Salvador David Reyes, también director de la juventud del partido, brindó su apoyo a la moción: “Roberto, ¡apoyo tu propuesta! ¡Nuestro partido debe evolucionar constantemente! ¡Espero que prospere ese cambio!”, escribió Reyes, quien en el último año ha enarbolado el discurso de que el partido debe modificar prácticas antidemocráticas internas. Reyes fue uno de los organizadores del Congreso de Arena, desarrollado en mayo del año pasado, en el que se impulsó la elección mediante voto secreto de autoridades.

Pero las críticas tampoco se hicieron esperar. La diputada arenera por San Salvador, Patricia Valdivieso, cuestionó al hijo del fundador desde su cuenta de Twitter: “Pésima idea Roberto. ¿Cuál es el plan? No hay peor error que perder identidad. #NoGracias”. Este comentario fue reenviado por otros 13 usuarios de Twitter. Valdivieso es hija de Ricardo Valdivieso, uno de los ideólogos de Arena y amigo cercano del fundador del partido.

En noviembre de 2014, otro debate de identidad ocurrió, pero esa vez en torno de la figura de d’Aubuisson. El entonces alcalde de San Salvador Norman Quijano anunció que renombraría una calle de la capital con el nombre del fundador del partido . El anuncio se percibió como una decisión fuera de tono en esos días que El Vaticano estaba evaluando la beatificación del exarzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, quien fue asesinado en 1980 por orden de d’Aubuisson. También estaba por conmemorarse el trigésimoquinto aniversario del asesinato del arzobispo.

Arena nunca quiso enredarse en exculpar a su líder histórico. Dirigentes del partido insistieron una y otra vez que Romero y d’Aubuisson no tenían nada en común y que nunca se había probado judicialmente -cosa que no es del todo cierta, debido a un juicio en Fresno, California- que d’Aubuisson hubiera mandado a asesinar a Romero. Pero otros militantes de Arena sí consideraron que había que tomar distancia de la idea de Quijano de rendir tributo a d’Aubuisson. En el partido surgió una nueva corriente, liderada por el candidato a suceder a Quijano en la alcaldía capitalina, Edwin Zamora, quien prometió que de ganar la municipalidad homenajearía a Romero y le levantaría un monumento en el centro de la ciudad. Aunque Zamora tampoco quiso evaluar el verdadero rol de d’Aubuisson en el asesinato de monseñor Romero, la sola propuesta de homenajear al sacerdote levantó suspicacias dentro del partido.

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Roberto d’Aubuisson propone cambiar fragmento del himno de ARENA

Juan Ventura Jr, 23 agosto 2015 / elmundo.sv

El alcalde de Santa Tecla, Roberto d’Aubuisson, propuso este domingo al Consejo Ejecutivo Nacional (COENA) cambiar cierto fragmento del  histórico himno del partido ARENA para “ser congruentes aun en nuestros propios signos”.

El hijo de Roberto d’Aubuisson Arrieta, fundador del partido de derecha ARENA (1981) solicitó el cambio del mensaje “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán” por “El Salvador será la tierra donde su pueblo prosperará!”.

“Y cuando decimos: ‘¡Patria sí, Comunismo no!’; decimos: ‘¡República sí, Populismo No’!, agregó d’Aubuisson.

Además, el edil tecleño dijo sentirse satisfecho por los resultados obtenidos en los últimos comicios municipales y legislativos de este año, en los que el partido ARENA consiguió números positivos frente a los obtenidos hace un año para la elección del presidente de la República.

“En febrero pasado nos reuníamos aquí para anunciar que tendríamos la bancada más grande del país y lo cumplimos. ¡Padre te cumplimos!”, dijo.

“También nos comprometimos tener más Alcaldías para nuestro partido y lo conseguimos. ¡Padre te cumplimos!”, agregó.

Roberto d’Aubuisson invitó a los miembros de su partido a ser consecuentes en los símbolos y “procurar el desarrollo del país”.

¿Qué opina usted sobre la propuesta?

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ARENA celebra el natalicio de su fundador Roberto d’Aubuisson

La actividad realizada en el cementerio Los Ilustres, en San Salvador, reunió a varios dirigentes del partido tricolor. Durante el acto conmemorativo también se exaltaron los valores.

En la actividad participaron varios representantes del partido tricolor para recordar los ideales que motivaron el inicio de ARENA. Foto LPG/M. Velásquez.

En la actividad participaron varios representantes del partido tricolor para recordar los ideales que motivaron el inicio de ARENA. Foto LPG/M. Velásquez.

Irvin Alvarado con reportes de Mirna Velásquez, 24 agosto 2015 / LPG
Representantes del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) celebraron el natalicio de su fundador, el mayor Roberto d’Aubuisson, en el cementerio Los Ilustres en San Salvador.

En la actividad participaron varios representantes del partido tricolor para recordar los ideales que motivaron el inicio de la institución política.

El actual alcalde de Santa Tecla e hijo del fundador, Roberto d’Aubuisson, dio palabras de conciliación tanto para el partido como hacia el gobierno actual, del cual lamentaron los problemas de inseguridad y recalcaron su apoyo para salir adelante ante la situación que afecta a la población salvadoreña.

“Este país necesita pensar hacia adelante, necesita pensar en el futuro. Vemos en nuestros diputados y alcaldes la renovación necesaria”, expresó d’Aubuisson.

El edil también dijo que “el pueblo salvadoreño lo que necesita es desarrollo y seguridad y eso lo vemos nosotros bajo los principios de paz, progreso y libertad”, por lo que reiteró su llamado al diálogo por parte del partido para solucionar los problemas que aquejan a El Salvador.

En su discurso, d’Aubuisson también presentó la propuesta de cambiar una parte del himno nacionalista para promover la prosperidad entre los adeptos al partido.

La iniciativa será presentada al Consejo del partido para ser estudiada. El cántico contiene los valores iniciales de ARENA y que han sido el estandarte durante décadas. “El Salvador debe ser la tierra donde su pueblo prosperará y no la tumba y esa es la propuesta que le hago al Consejo de nuestro partido”, puntualizó el alcalde en su perfil oficial en Twitter.

ARENA crea comisión para normar elección de dirigencia

Miembros del COENA elaborarán reglamento que deberá aprobarse por la comisión política. Tribunal de ética definirá el “doble cargo”.

Fernando Romero, 19 junio 2015 / LPG

El presidente de ARENA, Jorge Velado, informó ayer que el Consejo Ejecutivo Nacional (COENA) decidió el lunes pasado integrar una comisión que tendrá el objetivo de elaborar un “reglamento para elegir el COENA y su presidente”, para cumplir con los acuerdos de la Asamblea General extraordinaria del 3 de mayo de 2014, en la que se presentaron los lineamientos del Congreso Nacionalista y en el que se ordenó que haya reglas para la elección de la dirigencia.

Velado es el presidente del COENA, un organismo de dirección ejecutiva que por estatutos de este partido político se elige cada dos años por decisión de la Asamblea General de ARENA. Con la finalidad de que los acuerdos tomados de forma interna se concreten la comisión deberá presentar el reglamento a la comisión política de ARENA, para las observaciones y eventual aprobación.

La comisión para elaborar el reglamento de elección de la dirigencia arenera en septiembre próximo estará integrada por la vicepresidenta de Ideología, Celina de Ávila, quien será la coordinadora y vocera de la comisión; Hugo Barrera, vicepresidente de Organización; Alberto Romero, director de Asuntos Legislativos y jefe del grupo parlamentario de ARENA; Milagro Navas, directora de Asuntos Municipales, presidenta de COMURES y actual alcaldesa de Antiguo Cuscatlán; Rodrigo Molina, director de Información; Mauricio Interiano, director de Asuntos Económicos y Sociales; y Leonie Bicard de Valdez, directora de Afiliación y Estadística.

Velado, por su parte, mencionó que él no participará en la comisión porque ya hizo saber a las autoridades partidarias que va a buscar un período más como presidente del partido. Asimismo, compartió que en la reunión del lunes pasado, el COENA tomó la decisión de que sea el tribunal de ética del partido el que interprete de manera correcta el término “doble cargo”, para evitar que se sigan dando “dudas” alrededor de esta expresión.

“Lo primero que se va a definir es qué es un ‘doble cargo’ y luego, ya tomando en cuenta eso, se va a proceder a elaborar el reglamento y lo presentarán a la comisión política. De seguro en la comisión política se van a excusar de conocer aquellos que tengan algún conflicto de interés. La comisión política aprobará el reglamento y con eso yo esperaría que en unas tres semanas, en lo que queda de este mes de junio y la primera semana de julio ya se pueda decir: este es el reglamento”, comentó el presidente arenero.

Velado dijo que la diversidad de opiniones en torno a la elección del COENA en septiembre próximo es parte de la democracia y recordó que en otros partidos son las cúpulas las que imponen.

“Si algo enriquece a un partido político es el ejercicio democrático y aquí sí tenemos libertad de expresión. Eso no se puede ver en los otros partidos, es más, a los que se expresan los expulsan”, manifestó el presidente arenero.

“Yo les digo a mis correligionarios
que no se dejen engañar por declaraciones
de otros partidos que no son nuestros amigos.
No hay división. Estamos trabajando
por la institucionalidad de este partido
que tiene gran liderazgo”.
Jorge Velado

“Por la elección de septiembre
el COENA no se va a detener.
No nos hemos detenido. Ya estamos planeando
las estrategias para los próximos cuatro años”.
Jorge Velado