ARENA

Carta al COENA: ¿Primarias controladas? De Paolo Luers

Paolo Luers, 22 junio 2017 / EDH y MAS!

Pensaba que ustedes habían entendido que las primarias no son un trámite obligado por la nueva legislación de partidos, sino la oportunidad de dar un salto de calidad; y que la competencia siempre es buena, no sólo en negocios, también en política, incluso dentro de los partidos.

¿Por qué permitieron (¿o conspiraron?) que sus primarias para alcaldes en muchos municipios se redujeran a trámites de ratificación de candidatos únicos? ¿Por qué no permitieron que se inscribieran candidatos dispuestos a retar a Neto Muyshondt en San Salvador, a Milagro Navas en Antiguo Cuscatlán, a Milena Calderón en Santa Ana? Son los tres casos donde sabemos que hubo interesados para correr – y que el COENA los inhabilitó. No sé qué pasó en otras ciudades, por ejemplo en La Unión, Cojutepeque, San Vicente, Sonsonate, Chalatenango, Santa Tecla, Sensuntepeque, Gotera – todos con candidato único.

Para ir más al fondo: ¿Por qué ARENA da al COENA el poder de inhabilitar a candidatos? No debería existir un filtro político manejado por la alta dirigencia. Sólo debería existir un filtro técnico, en manos de la Comisión Electoral.

Las primarias son una gran oportunidad para los partidos: para renovar; para crear debate; para provocar participación; para ampliar sus bases; para ser más plurales; para ganar más legitimidad, transparencia y credibilidad. Primarias limpias generan visibilidad al partido, a sus líderes locales y sus propuestas. Son campaña electoral adelantada, pero de forma legal y transparente.

Todas estas oportunidades quedan mal aprovechadas cuando desde arriba se limita la competencia. Reducidas a mera ratificación de candidatos, las primarias no tienen ningún sex-appeal para nadie. No movilizan, no amplían.

¿Cuál es el miedo a la competencia, al debate, a la pluralidad?

Tomemos el caso de Antiguo Cuscatlán. No conozco a Rodrigo Gutiérrez, quien quería retar a Milagro Navas. Comenzó su campaña con la consigna: “Antiguo necesita renovación.” ¿Por qué el COENA lo bloqueó? Es más: ¿Cómo una cúpula, de la cual es miembro la alcaldesa que quiere reelegirse por décima vez, bloquea a un candidato que se atreve pedir renovación?

¿Y no es la esencia de las primarias que decidan los votantes, o sea las bases locales del partido, y no la dirigencia nacional? ¿Por qué no confían en la capacidad de sus bases de elegir candidatos y decidir entre continuidad y renovación?

En el caso de San Salvador sí conozco al candidato que inhabilitaron: el Dr. Ricardo Contreras. Coincido con ustedes que es mal candidato, un tipo desleal, dado a berrinches y mentiras. ¿Pero creen ustedes que sus bases no hubieran sabido descartarlo en las urnas? ¿Lo tuvo que hacer el COENA – con el resultado que ahora se cuestiona el carácter democrático de sus primarias y la legitimidad de la candidatura de Neto Muyshondt?

Ustedes no entendieron que unas primarias, hechas como la ciudadanía demanda: limpias, abiertas, transparentes, competitivas, les hubieran dado una enorme ventaja sobre un FMLN donde la cúpula tiene pánico al debate y a perder el control absoluto.

En vez de inhabilitar candidatos, ustedes deberían haber reclutado más y nuevos candidatos para las alcaldías y las diputaciones.

No se les vaya ocurrir de cometer el mismo error para las primarias para elegir su candidato presidencial.
Saludos,

Revise el acta de aprobación y evaluación de candidatos a alcaldes

 

Debate, contienda y unidad. Columna Transversal de Paolo Luers

El éxito de ARENA en 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división.

Paolo Luers, 16 junio 2017 / EDH

He tenido oportunidad de discutir con los tres hombres que hasta ahora han expresado interés en competir por la candidatura presidencial de ARENA: los empresarios Carlos Calleja, Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Pude constatar que tienen importantes coincidencias, incluyendo la problemática del proceso interno en cual competirán.

Los tres se ven como outsiders, situados más en la sociedad civil que en el partido. Los tres tomaron la decisión de competir por la candidatura precisamente por su convicción que para salir de su crisis, el país no debería ser gobernado por el partido ARENA, sino por una alianza mucho más amplia y abierta; y que esta alianza tiene que ser dirigida no por cuadros militantes sino por profesionales que trasciendan el interés partidario.

Los tres ven el peligro que una ARENA dividida no sepa manejar bien una contienda democrática de primarias para elegir a su candidato presidencial. Los tres están claros en que sus propias actuaciones (y la de sus apoyos dentro y fuera del partido) pueden agravar o superar la división – y que de esto depende si van a lograr construir las alianzas necesarias para ganar en 2018 y en 2019.

Los tres entienden que el éxito de su potencial candidatura en 2019 depende en buena parte del éxito en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo 2018 – y que este éxito en gran medida depende de ellos. Para decirlo de manera más clara: El éxito de ARENA en el 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división. El hecho de poder escoger entre varios candidatos potentes puede ser un atractivo y un salto de calidad de ARENA y en la muestra de su evolución democrática – o puede ser su punto débil si no logran manejar bien la contienda. Los tres precandidatos entienden esto, aunque cada uno hasta ahora ha actuado de forma diferente ante este reto. Esta es mi apreciación.

Discutiendo con los tres precandidatos los principales retos que enfrenta el país, y por tanto el próximo gobierno, también he registrado muchas más coincidencias que diferencias. Coinciden hasta en las metas y prioridades que marcan ruptura con las prácticas de los gobiernos anteriores de ARENA: Construir una forma de gobernar transparente; fortalecer la institucionalidad democrática y la independencia de los órganos del Estado; erradicar la corrupción y el uso mercantilista del Estado a favor de intereses sectoriales y empresariales. Y coinciden en sus visiones de crecimiento y desarrollo basado en educación e inclusión social; en la necesidad de ordenar las finanzas públicas y hacer eficiente la inversión pública. No es cierto lo que sugiere El Faro: que Calleja y Simán representen diferentes visiones sobre la relación gobierno-partido-sector privado. El hecho de que diferentes empresarios apoyan a cada uno de los precandidatos no significa que estos representen distintos sectores e intereses.

No teniendo diferentes visiones sobre el futuro del país, el proceso interno de ARENA se reduce básicamente a dos contiendas:

•¿Quién tiene mayor capacidad para poner en práctica la visión común desde el próximo gobierno?

•¿Y cuál de los precandidatos tiene más liderazgo para construir la nueva mayoría social y electoral necesaria para ganar las elecciones del 2019 y para dar sostenibilidad a un proyecto de país?

Ante la inamovilidad, división y falta de liderazgo en el partido (y ante el peligro que estos se profundicen en caso el proceso de primarias se manejara mal), son los precandidatos los llamados de tomar la iniciativa. Urge que se sienten en una mesa para decidir cómo quieren llevar la contienda. Urge que identifiquen con claridad sus coincidencias, para convertirlas en la plataforma unificada de su partido. También urge que identifiquen sus diferencias, y que acuerden las normas civilizadas de cómo dirimirlas en un proceso interno democrático, respetuoso, constructivo y transparente.

Los acuerdos mínimos que deben ser capaces de generar los hombres que quieren gobernar el país deben incluir:

•El compromiso que todos los candidatos apoyarán al candidato que salga electo y formarán parte de su campaña y del proyecto político común.

•Adelantar la fecha de las primarias presidenciales. ARENA no puede ir a las elecciones de marzo 2018 dividido en campos. La candidatura presidencial tiene que definirse en primarias al final de este año.

•Convertir lo más antes posible el proceso ahora informal en uno formal: abrir las inscripciones oficiales de candidatos al sólo salir de la primarias de alcaldes y diputados en julio de este año; definir con claridad el tiempo de la campaña interna.

•La principal regla del juego: presentarse a las bases en conjunto, en debates institucionales.

•En la transición, hasta que comience el tiempo formal de la contienda, los precandidatos se abstienen de proselitismo interno y de solicitar apoyos de diputados, alcaldes, estructuras partidarias. Cada precandidato se dedicará a construir los apoyos que el partido necesitará en la sociedad – y regresa con los resultados al debate interno.

Este pacto de caballeros no sólo es factible, es necesario. Una vez que los precandidatos tengan un acuerdo sólido, lo presentarán a las autoridades de partido para que lo ratifiquen y oficialicen. Quien de los candidatos y de los líderes partidarios se niega a contribuir a la construcción de este acuerdo -y a cumplirlo- se autodescalificará como futuro candidato o líder.

ARENA y sus peligrosos “insiders”. De Ricardo Avelar

Los insiders son perniciosos porque no tienen mucho más. Son políticos de profesión y no están dispuestos a soltar sus cargos. Siempre presentes, pero por su patri…monio.

Ricardo Avelar, 31 mayo 2017 / EDH

Durante los últimos años, los ojos de la ciencia política se han colocado sobre un interesante fenómeno.

Las demandas políticas transitan más rápido que la oferta institucionalizada de soluciones, llevando a un descontento de quienes no miran satisfechas sus aspiraciones.

La democracia va lento, pues el sistema ha sido diseñado para tener blindajes y evitar que la emoción de una coyuntura derive en decisiones desastrosas o en el abuso del poder.

Pero esta lentitud, propia de un sistema de frenos y contrapesos, lleva a buscar soluciones fuera de la institucionalidad.

Ahí surgen los outsiders: líderes mesiánicos provenientes de la periferia del sistema político. Son caras frescas, pero pueden resquebrajar la institucionalidad por su vanidad que les lleva a creer que las soluciones están en sus manos. Son los “neo-dictadorcitos cool”.

Son peligrosos, pero además de temerles a estos, siento pánico por su diametralmente opuesta contraparte: los insiders. Sí, aquellos que han hecho de la política y los cargos públicos su vida entera y tienen poco o nada que agregar a la sociedad fuera de ello.

Durante los últimos días, El Salvador ha sido testigo de algo que —francamente— ya sabíamos: nuestros dos partidos principales se parecen demasiado.

El partido opositor se ha dedicado los últimos ocho años a señalar con grandilocuencia la corrupción del FMLN, pero ante el destape de una gran trama de pagos indebidos a algunos de sus exfuncionarios, la mayoría de sus voceros han guardado silencio o, en el peor de los casos, han pretendido excusar la práctica.

Algunos han buscado escapar de la controversia afirmando con cinismo que eso también lo hacen los de hoy. Y sí, es cierto, pero no los vuelve menos cuestionables. En todo caso, los vuelve oportunistas al denunciar la corrupción solo cuando les conviene.

Otros han dicho que prefieren una solución políticamente viable. Con esto, quieren que dejemos de hablar de una alarmante lista de grandes cuadros tricolores que se beneficiaron de pagos bajo la mesa y que mejor discutamos cómo hacer que no vuelva a pasar. Sí, es necesario, pero la reparación y la no repetición pasan por llevar luz donde antes no la había y saber quiénes han actuado de forma cuestionable. Con nombre y apellido.

Otros han guardado silencio sepulcral. Entre estos, muchos jóvenes que saben que hacer olas innecesarias les ganará la expulsión. Lógicamente están cuidando una futura plaza pues han decidido que la política —lejos de ser una vocación de servicio como lo prometieron cuando cantaron su moderna (ja, ja) marcha la primera vez— es una simple profesión donde se hace todo por avanzar.

Y así, hay muchos más. Todos estos son “insiders”, enquistados en el sistema político y cegados completamente por su ambición de tener un cargo público que les garantice un feliz retiro, camionetas, y viajes y trabajos para sus familiares (ejem, David Reyes y Mayteé Iraheta).

El problema de estos no es que sean foráneos al sistema y lo puedan torpedear desde fuera. El problema es que son los de siempre. Es que no importa su edad (ejem, David Reyes y Mayteé Iraheta), traen las mismas prácticas de antaño. El problema es que al ser los corruptos de turno no renuncian y nadie entiende por qué. El problema es que no aceptan su corrupción, solo se excusan y mienten hasta que no les queda de otra. El problema es que ahí se van a quedar y cuando se abran los procesos de primarias durante las siguientes décadas, seguirán haciéndose acompañar por su séquito de aplaudidores y tira-confeti y volverán a comprometerse ante las cámaras con la decencia que en su momento pisotearon.

Los insiders son perniciosos porque no tienen mucho más. Son políticos de profesión y no están dispuestos a soltar sus cargos. Siempre presentes, pero por su patri…monio.

Y cuando algunos se atreven a denunciar el sistema dentro del mismo partido, los califican de “machos sin dueño”, de díscolos insalvables y en reuniones privadas hasta les ofrecen salir humillados… Como traidores.

Y lo peor de todo es que cuando al FMLN le salgan sus propios escándalos —que seguramente van a salir—, los insiders serán los primeros en denunciarlo, en pedir interpelaciones y en tener la más ingrata de las memorias selectivas.

@docAvelar

La “Defensa de ARENA”. De Cristina López

Coincidimos en que las políticas que permiten más libertad para más personas generan más prosperidad que la opresión estatal. Y esto, en teoría, es algo en lo que cree también ARENA. O por lo menos eso dicen sus estatutos.

Cristina López, 22 mayo 2017 / EDH

Esta semana, un blog a medio montar que se hace llamar “Defensa de ARENA” publicó una nota en tonos de pánico sobre los supuestos intentos de infiltración al partido que un grupo de jóvenes confabuladores aparentemente se encuentra organizando. La nota era una reacción a la supuesta posibilidad de que Aída Betancourt — a quien tengo la satisfacción de contar entre mis amistades — considere lanzar una candidatura suplente acompañando al actual diputado Juan Valiente. Valiente, durante su primer período en la Asamblea, ha demostrado en repetidas ocasiones un compromiso en la lucha contra la corrupción, una honestidad intelectual refrescante y una apertura a la crítica y al debate que más servidores públicos deberían imitar.

La nota en el blog pretendía exponer al actual diputado Johnny Wright y sus planes de activar a una supuesta red de “activistas liberales” con la macabra intención de tomarse el partido. Los autores del blog anónimo presentan todo un organigrama en el que aparecen un grupo de jóvenes exintegrantes de la Juventud Republicana Nacionalista, otro columnista de este medio, Guillermo Miranda, una persona que comparte mi nombre (imposible por falta de detalle saber si la que integra la red de desestabilizadores soy yo, mi homónima marchista y actual diputada, o una tercera tocaya) y se nos acusa, entre otras cosas, de criticar públicamente al partido en las redes sociales.

Esta es la parte donde hace falta pausar para permitirnos un ataque de risa. Risa, porque es un tanto cómica la paranoia y el tono de pánico, sobre todo porque algunos de los mencionados ni siquiera nos hemos conocido en persona. Otros nunca hemos intercambiado palabra con Wright. Lo que sí tenemos en común, es el deseo de que el partido con las únicas posibilidades reales y económicas de hacerle una oposición seria al desastre tragicómico que es el FMLN, se renueve y sea un vehículo para que personas con principios basados en la libertad lleguen al servicio público a través de un proceso electoral. Ese deseo lo hemos expresado abiertamente, haciéndole críticas honestas al partido, tal y como lo permite la libertad de expresión: haciendo (a veces un tanto ingenuamente) sugerencias de buena fe de que se abran a nuevos liderazgos y permitan la entrada de gente honesta, independiente y con demostradas capacidades intelectuales para servir en la palestra pública.

Es importante notar que, a diferencia del blog cobardemente anónimo, estas críticas y sugerencias las hemos hecho siempre dando la cara: firmando con nuestro puño y letra y poniendo nuestro nombre para demostrar responsabilidad y hacernos dueños de lo que decimos y hacemos. Entre nosotros posiblemente hay una variada gama de posturas individuales en temas específicos de política pública, desde la penalización o no de las drogas hasta detalles más complicados como explorar la despenalización del aborto, pero coincidimos en que las políticas que permiten más libertad para más personas genera más prosperidad que la opresión estatal. Y esto, en teoría, es algo en lo que cree también ARENA. O por lo menos eso dicen sus estatutos.

Por supuesto que la postura de un blog anónimo no refleja necesariamente la postura del partido ni de sus dirigentes. Por supuesto que a diferencia de la paranoia estilo guerra fría, puede que los dirigentes estén sumamente abiertos a un relevo generacional. Por supuesto que unos pocos, anclados a su obsesiva lealtad al partido en lugar de coherencia de principios, no representan ni al vehículo político que podría ser ARENA, ni a quienes elijan subirse como candidatos. Pero también cabe la posibilidad de que les esté dando demasiado crédito.

@crislopezg

Carta a los presidenciables: Hablen claro. De Paolo Luers

Paolo Luers, 16 mayo 2017 / MAS! y EDH

Arrancando el proceso electoral para diputados y alcaldes, está arrancando el presidencial del 2019. Esto no es malo.

En ambas elecciones se trata de la misma cosa: definir el rumbo del país. Son dos estaciones de la misma disyuntiva: Alternancia o continuidad. Pero la campaña de las elecciones legislativas no generará el debate necesario para que los ciudadanos tomemos decisiones trascendentes. Para el 2018, ambos partidos mayoritarias apuestan a más de lo mismo. Son los mismos candidatos, atrincherados en las mismas posiciones, y ambos partidos con las puertas cerradas a la renovación y el debate.

El debate sobre el gobierno que necesitamos no se genera en la competencia por alcaldes y diputados, sino alrededor de las personas que se apuntan para la presidencia. Y es este debate necesario que va a dar sentido y contenido a las elecciones del 2018.

Ambos partidos tienen que decidir si van a las presidenciales con candidatos tradicionales que representan la militancia propia (como hicieron en el 2014 con Norman Quijano y Salvador Sánchez Cerén), o con liderazgos nuevos que representan mucho más que su partido – y algo diferente que la generación que hizo la guerra y la paz. En el caso del FMLN está bien planteada esta disyuntiva: o es Nayib Bukele, o es otro comandante…

En el caso de ARENA, hasta ahora se han apuntado tres figuras fuera del partido: los empresarios Carlos Calleja y Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Conociendo sus trayectorias, se puede adivinar que representan diferentes formas de relación entre partido y sociedad civil y distintas visiones del país, igual que en el caso de Nayib y los comandantes.

Los partidos no deberían seguir tapando estas diferencias, ni pretender manejarlas en círculos cerrados. Por lo contrario: Será beneficioso para ustedes, sus partidos y el país iniciar este debate desde ya y de la forma más transparente y abierta. Sólo así la campaña 2018 se escapa del más de lo mismo.

Bukele hace bien al provocar el debate sobre el futuro de la izquierda. Si estuviera esperando que el FMLN lo abriera, nunca se daría. Estoy en desacuerdo con sus posiciones, pero es positivo que las exponga de manera provocativa.

Los precandidatos de ARENA aún no han dado este paso. El que más ha hablado es Carlos Calleja, pero hasta la fecha no escuchamos nada capaz de provocar debate. El partido ARENA, al ser la fuerza que quiere provocar un cambio, debería incentivar a sus candidatos a que discutan el contenido y rumbo de este cambio. Es además la única manera de involucrar a la sociedad.

Nadie apoyará a candidatos que muestran miedo de que sus propuestas pueden ofender a alguien dentro o fuera de sus partidos. Métanse desde ya en la contienda, en el debate, sin afán de caer bien a todos. Obliguen a sus partidos a que las primarias para la presidencia se hagan pronto, parar poder convertirse en líderes antes de las elecciones del 2018.

Saludos,

Los problemas de ARENA. De Manuel Hinds

Manuel Hinds, 24 abril 2017 / EDH-Observadores

La gráfica 1 muestra los resultados de las últimas tres elecciones presidenciales, midiendo los porcentajes del electorado (no sólo de los que votaron sino incluyendo a los que no votaron) obtenidos por cada partido. Provee varias lecciones sobre lo que está pasando en la política en El Salvador.

Gráfica 1. Votos % del electorado, elecciones presidenciales

1. Las lecciones de la gráfica

Primero, el FMLN está llevando al país a reformas radicales con una minoría de los votantes. Segundo, en las últimas cuatro elecciones el FMLN no ha aumentado sustancialmente su participación en el mercado electoral, que se ha mantenido entre 25 % y 31 % del electorado. Tercero, los resultados de las elecciones no lo han dado los cambios en los votos por el FMLN sino por los cambios en ARENA. Cuarto, los que han dejado de votar por ARENA no han votado por el FMLN, sino que simplemente han dejado de votar—es decir, son votantes naturales de ARENA pero se desencantaron con ella. Quinto, el FMLN no ha ganado las elecciones. ARENA las ha perdido.

2. ¿Cuáles son los factores de éxito del FMLN?

Hay un gran mito que muchos, incluyendo muchos de ARENA, creen: que el FMLN ha ganado las elecciones porque ofrece mucho al pueblo, y especialmente por los uniformes y los vasos de leche. La realidad es que si fuera cierto que estos programas del FMLN le han dado el éxito, su participación en el mercado hubiera subido después de que Mauricio Funes creó estos programas. Como muestra la gráfica, en realidad la participación del FMLN bajó en las siguientes elecciones con respecto a la que logró Funes (esto es cierto incluso para la segunda vuelta de 2014, en donde ganó 29.2 % contra 31.5 % en 2014).

Lo que pasa es que las encuestas reportan la respuesta de la gente a una pregunta que los fuerza a decir algo bueno del FMLN: ¿Qué es lo mejor que ha hecho el FMLN? Uno puede preguntar igualmente, ¿Qué es lo mejor que hacen las maras? y obtener una respuesta.

Igualmente, si ofrecer regalos y subsidios fuera la clave del éxito, ARENA habría ganado las elecciones de 2009, ya que el que inició estas políticas fue Tony Saca. En vez de eso, ARENA perdió 10 puntos del electorado. Esto indica que la estrategia populista ha sido perdedora, tanto para ARENA como para el FMLN.

En realidad el éxito del FMLN ha estado en rebajar a ARENA con acusaciones de corrupción, echándole la culpa de todo lo malo que hay en el país, y explotando las divisiones de ARENA. Dentro de este tema, juega un papel muy importante el acusar a ARENA de la polarización del país, mostrando las divisiones de ARENA como prueba de lo divisivo que es el partido, y cómo llevará este divisionismo a la escena nacional. En la medida que ARENA muestra divisionismo, ARENA refuerza este mensaje del FMNL y hace que el pueblo se aleje de ARENA, porque percibe que ARENA está interesada sólo en el poder personal.

3. Las debilidades de ARENA

En las dos elecciones que ha perdido, ARENA ha asumido que va a ganar abrumadoramente porque el FMLN ha hecho un mal gobierno. Esta suposición ha sido la fuente de miles de malas decisiones, entre ellas el pensar que como es un dogma de fe que se va a ganar, lo único que importa es quien gana las elecciones internas. En las dos elecciones ARENA ha perdido.

Un ejemplo clarísimo de esta manera de pensar es la felicidad triunfalista con la que han sido recibidos los resultados de la reciente encuesta realizada por El Diario de Hoy. A la pregunta “¿Cuando piensa en la elección de diputados (Asamblea Legislativa) que se llevara a cabo en 2018, ¿Por cual partido se siente mas inclinado a votar?”, la respuesta fue la que se muestra en la Tabla 1. ARENA leyó la primera columna, que reporta las respuestas de la muestra entera, en la cual ARENA le lleva 6.5 puntos de ventaja al FMLN. Eso prueba, según la administración del partido, que todas, todas las decisiones que ha tomado son buenas y son apoyadas por la población. Pero esto es el total de los que votaran y los que no. ARENA, en su entusiasmo, no leyó los datos que están en la segunda columna, que dicen como planean votar los que sí están decididos a votar en las elecciones. En este grupo, que obviamente es el decisivo en este momento, el FMLN le lleva 3 puntos de ventaja a ARENA. ¿Quiere esto decir que todas, todas las decisiones que ha tomado la administración son incorrectas y son rechazadas por la población que sí va a votar?

La última columna de la tabla muestra sin dejar duda que los que no quieren votar son partidarios naturales de ARENA, que se han sentido rechazados por ésta y que no tienen fe en que el partido va a cambiar. Si votaran, votarían abrumadoramente por ARENA, no por el FMLN, pero prefieren no votar. Es obvio que si se inclinan por un partido en principio pero han decidido desde ya que no lo harán es porque no se sienten representados por las actividades presentes del partido, y se sienten excluidos. A este grupo ARENA no le presta atención y es el grupo que le puede dar el triunfo. El partido piensa que lo que se necesita sólo es convencerlos de que el día de las elecciones no vayan al mar sino que no voten. Hay que convencerlos de mucho más, de que el partido los incluye y los toma en cuenta, no del diente al labio, sino en la realidad. Obviamente es más fácil atraerlos a ellos que convencer a gente que ahora vota por el FMLN (su voto duro) que vote por ARENA.

Entre los grupos que se sienten excluidos por ARENA están los siguientes:

Primero, los que votaron por las otras dos planillas en los comicios internos para elegir a la administración del partido. Estos tienen la percepción de que están siendo destituidos de la estructura del partido en todo el territorio y se les ha dicho a muchos que no correrán para las nuevas elecciones. Esto puede ser cierto o no, pero es en el interés del partido que no se sientan así. Los líderes y administradores verdaderos buscan conscientemente unificar, no dividir. Ese es el arte de la política.

Segundo, los jóvenes que creyeron que el partido quería realmente acercarse a la juventud y quería generar ideas nuevas en su substancia y su comunicación. Igual que a los anteriores, a éstos no sólo los expulsaron sino que además trataron de desprestigiarlos.

Tercero, los que sienten que es imposible entrar o influenciar a ARENA porque los que la controlan han capturado los puestos claves y no dan posibilidad a las nuevas ideas y personas. Esto, además de los jóvenes mencionados arriba, incluye a una gran parte de la nueva clase media del país.

Cuarto, los que se sienten que han sido abandonados al FMLN porque ARENA no hace una oposición efectiva y dedica su tiempo a sus purgas internas en vez de crear estrategias claras y creíbles para manejar el país, para desenmascarar al FMLN y para comunicarlas con efectividad.

4. No caer en los mismos problemas

El propósito no es debilitar a la administración sino fortalecerla haciéndole ver: (a) que el tema nacional no es quién es el administrador de ARENA (así como en Estados Unidos el tema nacional no es quienes son los presidentes de los partidos demócrata y republicano, que nadie sabe ni quienes son) sino quienes van a guiar las políticas de ARENA en la Asamblea y en la presidencia, y qué ideas tienen para hacerlo; (b) que los que no votaron por la administración actual son casi el 50 % del partido, de modo que si se excluyen el partido será reducido a la mitad, para regocijo del FMLN, y después de las elecciones internas de diputados y presidentes, a una pequeña fracción de lo que es hoy el partido; y (c) que el grupo que es esencial para ganar las elecciones son los que no votan pero que si votaran lo harían por ARENA.

Lo más importante es que la tarea principal de los líderes del partido (y de la administración de éste) es generar la unidad del partido para usar esta unidad en la conquista de las elecciones para el beneficio del país.

NOTA: En la publicación de la encuesta, El Diario de Hoy publicó la dirección en la que puede encontrarse el “Dashboard”, un sitio en el que puede verse las respuestas a las preguntas por grupo de personas, como por ejemplo, los que votan y los que no. http://encuestadeopinionpublicaedh5.predictvia.com/