ARENA

La “Defensa de ARENA”. De Cristina López

Coincidimos en que las políticas que permiten más libertad para más personas generan más prosperidad que la opresión estatal. Y esto, en teoría, es algo en lo que cree también ARENA. O por lo menos eso dicen sus estatutos.

Cristina López, 22 mayo 2017 / EDH

Esta semana, un blog a medio montar que se hace llamar “Defensa de ARENA” publicó una nota en tonos de pánico sobre los supuestos intentos de infiltración al partido que un grupo de jóvenes confabuladores aparentemente se encuentra organizando. La nota era una reacción a la supuesta posibilidad de que Aída Betancourt — a quien tengo la satisfacción de contar entre mis amistades — considere lanzar una candidatura suplente acompañando al actual diputado Juan Valiente. Valiente, durante su primer período en la Asamblea, ha demostrado en repetidas ocasiones un compromiso en la lucha contra la corrupción, una honestidad intelectual refrescante y una apertura a la crítica y al debate que más servidores públicos deberían imitar.

La nota en el blog pretendía exponer al actual diputado Johnny Wright y sus planes de activar a una supuesta red de “activistas liberales” con la macabra intención de tomarse el partido. Los autores del blog anónimo presentan todo un organigrama en el que aparecen un grupo de jóvenes exintegrantes de la Juventud Republicana Nacionalista, otro columnista de este medio, Guillermo Miranda, una persona que comparte mi nombre (imposible por falta de detalle saber si la que integra la red de desestabilizadores soy yo, mi homónima marchista y actual diputada, o una tercera tocaya) y se nos acusa, entre otras cosas, de criticar públicamente al partido en las redes sociales.

Esta es la parte donde hace falta pausar para permitirnos un ataque de risa. Risa, porque es un tanto cómica la paranoia y el tono de pánico, sobre todo porque algunos de los mencionados ni siquiera nos hemos conocido en persona. Otros nunca hemos intercambiado palabra con Wright. Lo que sí tenemos en común, es el deseo de que el partido con las únicas posibilidades reales y económicas de hacerle una oposición seria al desastre tragicómico que es el FMLN, se renueve y sea un vehículo para que personas con principios basados en la libertad lleguen al servicio público a través de un proceso electoral. Ese deseo lo hemos expresado abiertamente, haciéndole críticas honestas al partido, tal y como lo permite la libertad de expresión: haciendo (a veces un tanto ingenuamente) sugerencias de buena fe de que se abran a nuevos liderazgos y permitan la entrada de gente honesta, independiente y con demostradas capacidades intelectuales para servir en la palestra pública.

Es importante notar que, a diferencia del blog cobardemente anónimo, estas críticas y sugerencias las hemos hecho siempre dando la cara: firmando con nuestro puño y letra y poniendo nuestro nombre para demostrar responsabilidad y hacernos dueños de lo que decimos y hacemos. Entre nosotros posiblemente hay una variada gama de posturas individuales en temas específicos de política pública, desde la penalización o no de las drogas hasta detalles más complicados como explorar la despenalización del aborto, pero coincidimos en que las políticas que permiten más libertad para más personas genera más prosperidad que la opresión estatal. Y esto, en teoría, es algo en lo que cree también ARENA. O por lo menos eso dicen sus estatutos.

Por supuesto que la postura de un blog anónimo no refleja necesariamente la postura del partido ni de sus dirigentes. Por supuesto que a diferencia de la paranoia estilo guerra fría, puede que los dirigentes estén sumamente abiertos a un relevo generacional. Por supuesto que unos pocos, anclados a su obsesiva lealtad al partido en lugar de coherencia de principios, no representan ni al vehículo político que podría ser ARENA, ni a quienes elijan subirse como candidatos. Pero también cabe la posibilidad de que les esté dando demasiado crédito.

@crislopezg

Carta a los presidenciables: Hablen claro. De Paolo Luers

Paolo Luers, 16 mayo 2017 / MAS! y EDH

Arrancando el proceso electoral para diputados y alcaldes, está arrancando el presidencial del 2019. Esto no es malo.

En ambas elecciones se trata de la misma cosa: definir el rumbo del país. Son dos estaciones de la misma disyuntiva: Alternancia o continuidad. Pero la campaña de las elecciones legislativas no generará el debate necesario para que los ciudadanos tomemos decisiones trascendentes. Para el 2018, ambos partidos mayoritarias apuestan a más de lo mismo. Son los mismos candidatos, atrincherados en las mismas posiciones, y ambos partidos con las puertas cerradas a la renovación y el debate.

El debate sobre el gobierno que necesitamos no se genera en la competencia por alcaldes y diputados, sino alrededor de las personas que se apuntan para la presidencia. Y es este debate necesario que va a dar sentido y contenido a las elecciones del 2018.

Ambos partidos tienen que decidir si van a las presidenciales con candidatos tradicionales que representan la militancia propia (como hicieron en el 2014 con Norman Quijano y Salvador Sánchez Cerén), o con liderazgos nuevos que representan mucho más que su partido – y algo diferente que la generación que hizo la guerra y la paz. En el caso del FMLN está bien planteada esta disyuntiva: o es Nayib Bukele, o es otro comandante…

En el caso de ARENA, hasta ahora se han apuntado tres figuras fuera del partido: los empresarios Carlos Calleja y Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Conociendo sus trayectorias, se puede adivinar que representan diferentes formas de relación entre partido y sociedad civil y distintas visiones del país, igual que en el caso de Nayib y los comandantes.

Los partidos no deberían seguir tapando estas diferencias, ni pretender manejarlas en círculos cerrados. Por lo contrario: Será beneficioso para ustedes, sus partidos y el país iniciar este debate desde ya y de la forma más transparente y abierta. Sólo así la campaña 2018 se escapa del más de lo mismo.

Bukele hace bien al provocar el debate sobre el futuro de la izquierda. Si estuviera esperando que el FMLN lo abriera, nunca se daría. Estoy en desacuerdo con sus posiciones, pero es positivo que las exponga de manera provocativa.

Los precandidatos de ARENA aún no han dado este paso. El que más ha hablado es Carlos Calleja, pero hasta la fecha no escuchamos nada capaz de provocar debate. El partido ARENA, al ser la fuerza que quiere provocar un cambio, debería incentivar a sus candidatos a que discutan el contenido y rumbo de este cambio. Es además la única manera de involucrar a la sociedad.

Nadie apoyará a candidatos que muestran miedo de que sus propuestas pueden ofender a alguien dentro o fuera de sus partidos. Métanse desde ya en la contienda, en el debate, sin afán de caer bien a todos. Obliguen a sus partidos a que las primarias para la presidencia se hagan pronto, parar poder convertirse en líderes antes de las elecciones del 2018.

Saludos,

Los problemas de ARENA. De Manuel Hinds

Manuel Hinds, 24 abril 2017 / EDH-Observadores

La gráfica 1 muestra los resultados de las últimas tres elecciones presidenciales, midiendo los porcentajes del electorado (no sólo de los que votaron sino incluyendo a los que no votaron) obtenidos por cada partido. Provee varias lecciones sobre lo que está pasando en la política en El Salvador.

Gráfica 1. Votos % del electorado, elecciones presidenciales

1. Las lecciones de la gráfica

Primero, el FMLN está llevando al país a reformas radicales con una minoría de los votantes. Segundo, en las últimas cuatro elecciones el FMLN no ha aumentado sustancialmente su participación en el mercado electoral, que se ha mantenido entre 25 % y 31 % del electorado. Tercero, los resultados de las elecciones no lo han dado los cambios en los votos por el FMLN sino por los cambios en ARENA. Cuarto, los que han dejado de votar por ARENA no han votado por el FMLN, sino que simplemente han dejado de votar—es decir, son votantes naturales de ARENA pero se desencantaron con ella. Quinto, el FMLN no ha ganado las elecciones. ARENA las ha perdido.

2. ¿Cuáles son los factores de éxito del FMLN?

Hay un gran mito que muchos, incluyendo muchos de ARENA, creen: que el FMLN ha ganado las elecciones porque ofrece mucho al pueblo, y especialmente por los uniformes y los vasos de leche. La realidad es que si fuera cierto que estos programas del FMLN le han dado el éxito, su participación en el mercado hubiera subido después de que Mauricio Funes creó estos programas. Como muestra la gráfica, en realidad la participación del FMLN bajó en las siguientes elecciones con respecto a la que logró Funes (esto es cierto incluso para la segunda vuelta de 2014, en donde ganó 29.2 % contra 31.5 % en 2014).

Lo que pasa es que las encuestas reportan la respuesta de la gente a una pregunta que los fuerza a decir algo bueno del FMLN: ¿Qué es lo mejor que ha hecho el FMLN? Uno puede preguntar igualmente, ¿Qué es lo mejor que hacen las maras? y obtener una respuesta.

Igualmente, si ofrecer regalos y subsidios fuera la clave del éxito, ARENA habría ganado las elecciones de 2009, ya que el que inició estas políticas fue Tony Saca. En vez de eso, ARENA perdió 10 puntos del electorado. Esto indica que la estrategia populista ha sido perdedora, tanto para ARENA como para el FMLN.

En realidad el éxito del FMLN ha estado en rebajar a ARENA con acusaciones de corrupción, echándole la culpa de todo lo malo que hay en el país, y explotando las divisiones de ARENA. Dentro de este tema, juega un papel muy importante el acusar a ARENA de la polarización del país, mostrando las divisiones de ARENA como prueba de lo divisivo que es el partido, y cómo llevará este divisionismo a la escena nacional. En la medida que ARENA muestra divisionismo, ARENA refuerza este mensaje del FMNL y hace que el pueblo se aleje de ARENA, porque percibe que ARENA está interesada sólo en el poder personal.

3. Las debilidades de ARENA

En las dos elecciones que ha perdido, ARENA ha asumido que va a ganar abrumadoramente porque el FMLN ha hecho un mal gobierno. Esta suposición ha sido la fuente de miles de malas decisiones, entre ellas el pensar que como es un dogma de fe que se va a ganar, lo único que importa es quien gana las elecciones internas. En las dos elecciones ARENA ha perdido.

Un ejemplo clarísimo de esta manera de pensar es la felicidad triunfalista con la que han sido recibidos los resultados de la reciente encuesta realizada por El Diario de Hoy. A la pregunta “¿Cuando piensa en la elección de diputados (Asamblea Legislativa) que se llevara a cabo en 2018, ¿Por cual partido se siente mas inclinado a votar?”, la respuesta fue la que se muestra en la Tabla 1. ARENA leyó la primera columna, que reporta las respuestas de la muestra entera, en la cual ARENA le lleva 6.5 puntos de ventaja al FMLN. Eso prueba, según la administración del partido, que todas, todas las decisiones que ha tomado son buenas y son apoyadas por la población. Pero esto es el total de los que votaran y los que no. ARENA, en su entusiasmo, no leyó los datos que están en la segunda columna, que dicen como planean votar los que sí están decididos a votar en las elecciones. En este grupo, que obviamente es el decisivo en este momento, el FMLN le lleva 3 puntos de ventaja a ARENA. ¿Quiere esto decir que todas, todas las decisiones que ha tomado la administración son incorrectas y son rechazadas por la población que sí va a votar?

La última columna de la tabla muestra sin dejar duda que los que no quieren votar son partidarios naturales de ARENA, que se han sentido rechazados por ésta y que no tienen fe en que el partido va a cambiar. Si votaran, votarían abrumadoramente por ARENA, no por el FMLN, pero prefieren no votar. Es obvio que si se inclinan por un partido en principio pero han decidido desde ya que no lo harán es porque no se sienten representados por las actividades presentes del partido, y se sienten excluidos. A este grupo ARENA no le presta atención y es el grupo que le puede dar el triunfo. El partido piensa que lo que se necesita sólo es convencerlos de que el día de las elecciones no vayan al mar sino que no voten. Hay que convencerlos de mucho más, de que el partido los incluye y los toma en cuenta, no del diente al labio, sino en la realidad. Obviamente es más fácil atraerlos a ellos que convencer a gente que ahora vota por el FMLN (su voto duro) que vote por ARENA.

Entre los grupos que se sienten excluidos por ARENA están los siguientes:

Primero, los que votaron por las otras dos planillas en los comicios internos para elegir a la administración del partido. Estos tienen la percepción de que están siendo destituidos de la estructura del partido en todo el territorio y se les ha dicho a muchos que no correrán para las nuevas elecciones. Esto puede ser cierto o no, pero es en el interés del partido que no se sientan así. Los líderes y administradores verdaderos buscan conscientemente unificar, no dividir. Ese es el arte de la política.

Segundo, los jóvenes que creyeron que el partido quería realmente acercarse a la juventud y quería generar ideas nuevas en su substancia y su comunicación. Igual que a los anteriores, a éstos no sólo los expulsaron sino que además trataron de desprestigiarlos.

Tercero, los que sienten que es imposible entrar o influenciar a ARENA porque los que la controlan han capturado los puestos claves y no dan posibilidad a las nuevas ideas y personas. Esto, además de los jóvenes mencionados arriba, incluye a una gran parte de la nueva clase media del país.

Cuarto, los que se sienten que han sido abandonados al FMLN porque ARENA no hace una oposición efectiva y dedica su tiempo a sus purgas internas en vez de crear estrategias claras y creíbles para manejar el país, para desenmascarar al FMLN y para comunicarlas con efectividad.

4. No caer en los mismos problemas

El propósito no es debilitar a la administración sino fortalecerla haciéndole ver: (a) que el tema nacional no es quién es el administrador de ARENA (así como en Estados Unidos el tema nacional no es quienes son los presidentes de los partidos demócrata y republicano, que nadie sabe ni quienes son) sino quienes van a guiar las políticas de ARENA en la Asamblea y en la presidencia, y qué ideas tienen para hacerlo; (b) que los que no votaron por la administración actual son casi el 50 % del partido, de modo que si se excluyen el partido será reducido a la mitad, para regocijo del FMLN, y después de las elecciones internas de diputados y presidentes, a una pequeña fracción de lo que es hoy el partido; y (c) que el grupo que es esencial para ganar las elecciones son los que no votan pero que si votaran lo harían por ARENA.

Lo más importante es que la tarea principal de los líderes del partido (y de la administración de éste) es generar la unidad del partido para usar esta unidad en la conquista de las elecciones para el beneficio del país.

NOTA: En la publicación de la encuesta, El Diario de Hoy publicó la dirección en la que puede encontrarse el “Dashboard”, un sitio en el que puede verse las respuestas a las preguntas por grupo de personas, como por ejemplo, los que votan y los que no. http://encuestadeopinionpublicaedh5.predictvia.com/

Un cuento hipotético. Columna Transversal del 19 de junio 2006, de Paolo Luers

Esta columna fue publicada el 19 de junio 2006 en El Faro. 11 años después, con otro gobierno y otros alcaldes, esta columna que mezcla realidad con ficción todavía tiene vigencia. Ahora tenemos una autopista y un aeropuerto Monseñor Oscar Arnulfo Romero, tenemos una plaza Schafik Handal en Mejicanos, tenemos un Monumento de Reconciliación espantoso, y sigue ondeando la bandera de ARENA en el redondel Roberto D’aubuisson. Siguen molestándose los unos y los otros, pero para la mayoría de salvadoreños es algo normal. Que bueno…

Paolo Luers, 24 marzo 2017 / SIGUIENTE PAGINA

Primer paso: Se inaugura la Plaza Roberto D’Aubuisson en uno de los nuevos redondeles creados en lo que fue la Finca El Espino. Basado en un acuerdo del Concejo Municipal de Antiguo Cuscatlán, el partido ARENA erigió un monumento en homenaje a su fundador, inmortalizando en grandes placas de mármol las consignas con las cuales D’Aubuisson lanzó su campaña anticomunista: “El arma más poderosa de los hombres libres es el voto”, “Patria sí, comunismo no”, “Primero El Salvador, segundo El Salvador, tercero El Salvador” y “Presente por la Patria”. Faltaba el quizás más importante: “Haga patria, mate un cura…”

Tambien la Calle Pedregal de Merliot, que conduce de este redondel hacia el El Platillo, pasando por los nuevos centros comerciales Multiplaza, La Cascada y La Gran Vía, recibió el nombre de Mayor Roberto D’Aubuisson.

Bueno, por lo menos una parte de la Calle El Pedregal. Porque sobre la otra parte –la que pertenece al municipio de Santa Tecla- no tiene poder el COENA de Arena. Aquí gobierna el FMLN. O más bien: Oscar Ortiz. Antes de que el partido le pueda dar línea de cómo reaccionar a la plaza y la calle D’Aubuisson, Oscar inaugura, en el redondel conocido como El Platillo, la plaza Monseñor Oscar Arnulfo Romero. Y la misma Calle Roberto D’Aubuisson, al cruzar el límite municipal e ideológico, se llama Calle Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Víctima y victimario comparten una sola calle. Entre dos redondeles de Ciudad Merliot está suspendida, de manera sintética y simbólica, la historia contemporánea de los salvadoreños.

Los representantes del FMLN, por supuesto, protestan contra el hecho de que ahora una plaza pública lleve el nombre de quien ellos consideran el líder de los escuadrones de la muerte. A los derechistas, por supuesto, les disgusta el homenaje a quien consideran un traidor a la iglesia y la patria.

Uno que está en medio de los dos extremos (y de las dos plazas, con su Universidad Matías Delgado), el poeta David Escobar Galindo, declaró en agosto de 2006: “Conociendo a los dirigentes de nuestros dos partidos mayoritarios, hicieron los homenajes de mala fe. Son declaraciones de guerra. No se dan cuenta que han creado una milla de la reconciliación.”

Sin embargo, a esta altura no muchos eran tan visionarios como para llegar a esta conclusión. Más bien, se desató una especie de guerra de homenajes.

El FMLN hizo un análisis político-histórico y otro cartográfico. Detectaron que dos de los nuevos redondeles en El Espino, situados entre la Colonia San Benito y la flamante Plaza Mayor D’Aubuisson, forma parte del municipio de San Salvador, donde gobierna la doctora Violeta Menjívar. Bueno, digamos donde gobierna un Concejo Municipal compuesto por reconocidos líderes comunistas y otros que vienen de las FPL y de otros lados. En este concejo se generó un debate bien complicado: unos querían contrarrestar la Plaza D’Aubuisson con una Plaza Schafick Handal; otros dijeron: Si los areneros pueden hacerle un homenaje a los escuadrones de la muerte, dejémonos de pajas y pongamos una Plaza Comandante Marcial. Aprovechemos la coyuntura para rescatar a este líder histórico. Hubo quienes no estaban, para nada, de acuerdo con esta propuesta, y propusieron más bien una Plaza Comandante Ana María. Incluso hubo un cínico que dijo: ¿Por qué no los dos? Si ya han puesto a Monseñor a compartir una calle con su asesino, ¿por qué no podemos poner un monumento a Marcial en un redondel y otro a Ana María en el siguiente? Lo dijo medio en (mala) broma, pero parece que había rescatado la unidad. Y así resolvió el Concejo: A partir del 10 de octubre, aniversario de la fundación del FMLN, el primero de dos redondeles en El Espino se llamará Plaza Comandante Marcial y el segundo redondel Plaza Comandante Ana María. Nuevamente, víctima y victimario comparten una calle.

Obviamente, estas decisiones del FMLN y su alcaldía capitalina, tenían que provocar reacciones fuertes. Para no abusar del espacio de esta columna, las voy a resumir en una lista, en orden cronológico:

• La cooperativa El Espino, dueña todavía de la parte de la finca declarada reserva forestal (no tomando en cuenta las 55 manzanas que necesitaba urgentemente el Club Campestre para ampliar su campo de golf que, de paso sea dicho llevará el nombre “Parque ecológico Hugo Barrera”), anuncian su decisión irrevocable de convertir el resto de los cafetales en otro parque ecológico, pero denominado “Parque Napoleón Duarte”, en homenaje al impulsor de la reforma agraria que los hizo dueños de estas tierras.

• El ministro de Defensa, acompañado por el presidente de la República y la alcaldesa de Antigua Cuscatlán, anuncia que la Escuela Militar ubicada en la finca El Espino, será rebautizada en homenaje al máximo héroe de la Fuerza Armada en la guerra civil, Coronel Domingo Monterrosa.

• En el mismo acto, la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, inaugura en frente de la Escuela Militar, un monumento en homenaje al coronel Monterrosa. Un invitado de honor, otro especialista en acciones de tierra arrasada, el excoronel Mauricio Staben, en su primera aparición pública en El Salvador después de la guerra, dijo: “Este lugar en frente de nuestra Escuela Militar estaba mal llamada Plaza de Naciones Unidas. Pero no son Naciones Unidas que han conservado aquí la libertad y la institución armada, sino hombres como Domingo Monterrosa.”

• Un mes después, se inaugura en la vecina Santa Tecla, en frente de la Plaza Merliot, un monumento para las víctimas de la masacre de El Mozote. Para construirlo, trasladaron desde el Museo de la Revolución los restos del helicóptero en el que murió el autor de la masacre, el coronel Domingo Monterrosa.
Y así podría continuar la historia. Acción y reacción. Mi héroe, tu villano. La mitología de los males y los buenos.

Pero muchas veces la historia no toma el rumbo que han trazado sus protagonistas. Afortunadamente, en nuestro caso.

Diez años después, buses panorámicos circulan en toda la zona entre la Escalón, San Benito, El Espino, Merliot, Santa Elena y Santa Tecla, con turistas, pero también con alumnos de los colegios de todo el país. El tour que ofrecen, guiado por estudiantes bien formados en la historia de nuestro país, se llama “Tour de la Paz”. Cualquiera que se mete en esta aventura, organizada conjuntamente por el Museo de Historia Contemporánea, la Asociación de Historiadores y la Federación de Veteranos de la Guerra Civil, recibe un curso extensivo de la historia reciente del país. Los buses disponen de equipos audiovisuales. Mientras recorren las plazas y avenidas con sus monumentos, los visitantes van conociendo, en grabaciones de audio, slideshows y videos, a los protagonistas de nuestra historia. En las plazas y los parques que todavía se llaman como las hemos bautizado en esta historia, aparte de los monumentos existen pabellones con centros de documentación computarizados donde el visitante puede profundizar sus conocimientos sobre el conflicto, sus protagonistas, el contexto social y cultural de la guerra.

Al fin, tuvo razón la hipotética posición de David Escobar Galindo. Lo que era una zona de disputa sobre quiénes eran los malos y quiénes los buenos de la historia, con el tiempo se convirtió en un distrito de reconciliación, donde caben todos, porque todos éramos parte de la historia.

Cuando uno, después de una guerra, sólo quiere ver monumentos de sus propios héroes, tiene que ganar la guerra. Coincidimos con Don David, el poeta y negociador, que la mayor suerte de El Salvador ha sido que nadie ganó la guerra. Siempre la historia es escrita por los vencedores. Cuando no hay vencedores, es más complicado, pero también hay más probabilidad de que al final haya menos mentiras, menos mitología, más verdad. Nuestra historia la tenemos que escribir entre todos.

Una gran coalición. De Manuel Hinds

Los partidos que persiguen convertir a los países en tiranías ganan las elecciones no porque ellos hayan triunfado, sino porque las oposiciones han perdido.

Manuel Hinds, 24 marzo 2017 / EDH

La manera en la que Venezuela cayó en el desastre en el que se encuentra ahora fue muy triste. Los partidos tiránicos logran imponerse porque los demás ciudadanos, que siempre son muchos más que ellos, no hacen nada aunque vean que van a perder su libertad y su bienestar. Hay cuatro razones principales por las que no hacen nada.

Primero, dejan todo en manos de los políticos y realizan su error solo cuando se dan cuenta de que los políticos, cuidando sus propios intereses, han descuidado los de los ciudadanos.

Segundo, los políticos de la oposición creen que es obvio que los partidos populistas van a perder por sus malos gobiernos, y que lo único que queda por decidir es quién va a ganar entre los precandidatos del partido más fuerte. Eso genera no una competencia interna, sino una guerra sin cuartel que lleva a un desmembramiento interno de los partidos que pudieran derrotar a los tiranos potenciales.

Tercero, muchos políticos supuestamente democráticos se acomodan a ser oposición eterna, sin llegar siquiera a luchar por una victoria electoral.

Hallan un nicho en alcaldías o en la Asamblea Nacional que, piensan ellos, siempre va a estar allí, gane quien gane la presidencia. Eso genera esa displicencia que se nota en esos partidos de oposición que no levantan un dedo para defender a la población, ni para prepararse con propuestas útiles para el país, ni para siquiera contradecir las miles de cosas falsas que el gobierno dice cada día.

Cuarto, estas personas, acostumbradas ya a una cómoda inacción, combaten a muerte la renovación de sus partidos, en ideales, organización y en nuevos líderes, oponiéndose más mientras mejores sean los recién llegados. Hacen esto porque sus objetivos no incluyen la mejoría del país y del partido sino sólo el mantenimiento de sus cómodas posiciones. Estas cuatro cosas, el abandono de la política a los políticos, la garduña por las posiciones que ya se creen ganadas, la acomodación en posiciones confortables sin tener que ganar las elecciones presidenciales, y el ataque inmisericorde a cualquiera que quiera cambiar estas circunstancias, son altamente divisivas y llevan a la derrota. De esta forma, los partidos que persiguen convertir a los países en tiranías ganan las elecciones no porque ellos hayan triunfado sino porque las oposiciones han perdido. Esto fue lo que pasó en Venezuela, en Ecuador y en otros países que han caído en las garras de partidos dictatoriales.

El Salvador también presenta estos síntomas. Como me dijo recientemente una persona del FMLN, mientras que ARENA basa sus esperanzas para el 2019 en el desgaste terrible que ha tenido el FMLN en el gobierno, el FMLN basa las suyas en la desintegración que está teniendo ARENA por las razones apuntadas arriba. Esto deja abierta la posibilidad de que cualquiera de los dos gane, quizás con ventaja para el FMLN si es que esa desintegración sigue y ARENA se niega a contemplar la posibilidad de que puede perder por tercera vez contra un partido que sólo pésimos gobiernos ha producido.

La situación del país es demasiado complicada como para dejarla sólo en manos de los partidos políticos de oposición. Lo que se necesita es formar una coalición de la sociedad civil democrática para promover ideas y personas que puedan formar una presidencia digna, dándoles una plataforma para que alcancen a la ciudadanía y eleven el nivel de la discusión política. Esta plataforma debe formarse ya, y abrirse a personas de la sociedad civil con altas calificaciones para la presidencia de la república y con posibilidades de ganarlas.

Estas personas deben firmar que si uno de ellos gana la candidatura todos los demás lo apoyarán en la campaña y en el gobierno. Ver una competencia entre candidatos serios, fuera del ambiente de zancadillas e intrigas que hay adentro de los partidos, daría inmediatamente una esperanza a la ciudadanía, que es lo que más se necesita ahora. Si los políticos no realizan que esta es la única salvación para el país, y siguen tratando de posicionarse para ganar candidaturas en las que ya nadie cree, verán la destrucción de su propio partido, y la de El Salvador…y de las posiciones cómodas que algunos de ellos puedan tener.

Somos más de 6. De Andy Failer

Esto no se trata de generar un choque generacional, se trata de generar un clima de armonía para todas las generaciones, todas tienen que aportarle a nuestra democracia, y todas son parte de la vida política.

Andy Failer, director de comunicaciones de la Juventud de ARENA recientemente suspendido de su cargo

Andy Failer, 19 marzo 2017 / EDH

En los últimos días la opinión pública ha sido testigo del ruido mediático que provocó todo lo ocurrido alrededor de la juventud de ARENA, de lo cual fui partícipe, pero lo que quiero dejar claro es que el protagonismo no me pertenece ni a mi ni a 5 personas más. Nosotros solo somos un reflejo, diverso, de lo que los jóvenes salvadoreños quieren. Sí, la juventud salvadoreña es la protagonista, y no de esta historia, sino de la que está a punto de construirse.

Los jóvenes quieren mayores oportunidades de empleo, quieren un país seguro, un mejor sistema educativo y de salud, una nación próspera. Todos queremos, sin lugar a dudas, un mejor El Salvador. Y si los políticos verdaderamente quieren hablar, o quieren politiquear, como ya lo han hecho algunos sobre la agenda de la juventud, pues les resumo cuáles son los temas en los cuales ustedes no logran ponerse de acuerdo.

El panorama electoral, de momento, no es favorable para ningún partido político, ni para muchas figuras casi ancestrales dentro de los mismos partidos, ancestrales no solo de trayectoria, sino también de criterio. Esta es la historia que la juventud salvadoreña deberá construir, todos podemos ser protagonistas y dejar de ser espectadores al momento de votar en las dos próximas contiendas electorales.

Sé que es difícil, desde una posición ciudadana, pensar en elecciones o votos cuando está claro que la oferta política más allá de atraer, espanta. ¿Vale la pena votar?

Más del 50 % de la población salvadoreña es joven, y para las próximas elecciones presidenciales la participación de los que votan por primera vez será clave, será trascendental, y nosotros, los jóvenes, podemos lograr que sean épicas. Está en nuestro poder, en nuestras manos, sentenciar a los que se han desenvuelto como más de lo mismo, como también ponerle un alto al populismo. Entonces sí, vale la pena votar. Hoy más que nunca nuestra voz no solo es disidente, también es incidente.

La renovación ha quedado en el discurso, eso ha quedado claro. Y la apertura no ha sido más que una pantalla que ya se ha desvanecido. Los protagonistas de esta historia no son 6 jóvenes, los protagonistas somos todos los salvadoreños que queremos transformar la realidad de nuestro país. Somos más de 6 los que nos hemos dado cuenta de que la política necesita cambios urgentes, somos más de 6 los que vamos votar en las próximas elecciones, somos más de 6 los que exigimos gente más capaz e idónea, somos más de 6 los que ya no creemos en ti: político corrupto, mentiroso, populista y demagogo.

Esto no se trata de generar un choque generacional, se trata de generar un clima de armonía para todas las generaciones, todas tienen que aportarle a nuestra democracia, y todas son parte de la vida política. Muchos cuestionan a esta generación de la cual soy parte, los llamados millennials, todo por ser idealistas y rebeldes. Pero somos nosotros las principales víctimas del contexto social que heredamos de los que hoy, en su mayoría, siguen tomando decisiones en nuestro país. Y nosotros no queremos trasladar el mismo contexto social a la siguiente generación. Permítannos ayudar, aportar, estamos listos para contribuirle enormemente a El Salvador.

A los políticos: Dejen de preguntarse si los cambios son necesarios, o sobre qué debemos discutir, dejen de cuestionar a la diversidad y de señalar a unos pocos. Dejen ya que sus intereses personales se carcoman los anhelos de miles, dejen de alimentar a la corrupción, ¿no les basta la realidad de nuestro país? Dejen de ser parte del problema, porque hoy… somos más de 6 los dispuestos a erradicar el problema.