ARENA

Carta a ARENA: Vamos a chingar hasta que entiendan. De Paolo Luers

17 julio 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimados areneros:
El recado que recibí hoy de varios de ustedes es que somos muy bravos – y que dejemos de chingar. Así no funciona. Los ciudadanos independientes vamos a chingar por la elección de una Sala de lo Constitucional decente, independiente, honrada y competente hasta que entiendan el mensaje y remuevan de su lista de ‘elegibles’ a Carlos Pineda, Sandra Cortez de Madriz y Harold Cornejo. Y no solo los tienen que dejar de promover, los tienen que vetar.

Ojo: Todavía no han visto “bravo”. Bravos nos verán si eligen a estos personajes.

Chingamos a ARENA, porque es el único partido que tiene el poder de veto. Ningún magistrado (o suplente) puede ser elegido sin votos de ARENA. Ustedes tienen la llave en sus manos. Porque nosotros se la dimos. Ustedes fueron electos para evitar que surja una Sala sin dientes. Ustedes prometieron esto, y con nuestros votos recibieron este mandato. ¡Cúmplanlo!

Es cierto que ustedes no tienen los votos suficientes para elegir magistrados, ni siquiera con juntos sus aliados PCN y PDC. Necesitan 6 votos más, sea del Frente o de Gana. Pero esto no significa que tienen que darles el derecho de meter 2 manzanas podridas, que son suficientes para bloquear la Sala y su debido control constitucional sobre la Asamblea y el Ejecutivo. Mientras ustedes no dejan absolutamente claro que ARENA no va a dar ni un solo voto para que elijan manzanas podridas, ni siquiera tiene sentido sentarse a negociar con el Frente o con Gana. Tienen que negociar sobre la base del imperativo de la idoneidad.

Entre los candidatos idóneos hay varios que no son enemigos del Frente o de Gana. Mientras ustedes se comportan tan pusilánimes, el Frente y Gana van a tratar de meter sus fichas. Al darse cuenta que esto no va a prosperar, van a terminar aceptando el criterio de idoneidad y optar por apoyar a los candidatos que califican por sus méritos pero que no son hostiles hacía ellos.

No les quedará otra opción, porque si ustedes defienden el criterio de la idoneidad, ni Gana ni el Frente pueden darse el lujo de bloquear la elección de los magistrados, porque el costo político que les cobraría la ciudadanía (o sea, el electorado) será impagable.

¿Esto significa que la elección de los magistrados se va a atrasar aun más, y que por unos días no tendremos Sala de lo Constitucional? Sí. Es grave, pero mucho más grave sería elegir una mala Sala. Por que la mala Sala estaría haciendo daño al país por nueve años.

Además, si ustedes defienden bien su postura de principios, el costo para una vacancia en la Sala no recae sobre ustedes. Pero el costo por una mala elección caería 100% a ARENA. Porque ustedes son los únicos que pueden vetar a las manzanas podridas. ¡Háganlo!

Carlos Callejas se pronunció sobre el tema, pero como siempre en términos muy generales: “Como un salvadoreño más, hago un llamado a todos los diputados a que elijan magistrados en base a méritos. Elegirlos por idoneidad, honestidad y trayectoria, garantiza independencia de partidos y grupos de poder.” Pero Calleja no es “un ciudadano más”. Él es el candidato presidencial que va a pagar por los platos rotos. Espero que en privado les haya mandado la traducción de este mensaje: “Depuren su lista, no voten por Carlos Pineda, Sandra Cortez de Madriz y Harold Cornejo.”

Si esta orientación de su candidato no se convierte en línea de la dirección del partido, a los diputados no les queda otra que rebelarse y votar por su conciencia.

Saludos,

Posdata: En mi última carta cometi un error: recomendí como ‘elegible’ al candidato a magistrado Harold Cornejo. Pido disculpas y retiro esta recomendación. Fui mal asesorado.

Lea también:

La hora de la verdad para ARENA. De Manuel Hinds
Aquí la lista de los buenos. De Paolo Luers

Anuncios

La hora de la verdad para ARENA. De Manuel Hinds

Esta columna urgente saldrá hasta mañana lunes en El Diario de Hoy. Pero por la urgencia de que los dirigentes y diputados de ARENA lo lean hoy, antes de la plenaria para elegir a magistrados de la Corte Suprema, fue publicada on-line un día antes.

Hoy en la elección de magistrados está en juego la credibilidad de ARENA y su candidato. No se pueden equivocar. No pueden aceptar magistrados malos como ficha de una alianza electoral. Tienen que vetar al jefe de Probidad y a la Procuradora. Tienen que insistir en la elección de magistrados independientes, honrados y capaces. 

Paolo Luers

15 julio 2018 / El Diario de Hoy

¿Hacia donde va El Salvador?

Hay pocas veces en las que una acción marca la diferencia en la contestación a esta pregunta, y hoy estamos en uno de ellas. Hay pocas veces también en las que las acciones de un solo actor son determinantes. Hoy también estamos en una de ellas. La decisión es la del nombramiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, cuatro de los cuales serán de la Sala de lo Constitucional. El actor decisivo es ARENA. Ningún magistrado puede ser electo sin los votos de ARENA. En esta decisión ARENA se está jugando la suerte del país, y la suya propia. Puede tener o un gran triunfo o un gran fracaso. Puede demostrar que su cambio es auténtico o que ha colapsado ante las presiones políticas. Nada en medio.

Es la decisión más importante de estos años, mucho más importante que la elección presidencial de 2019, porque, como se ha demostrado en los últimos años, el país puede aguantar pésimos gobiernos con muchos enemigos de la democracia y el imperio de la ley, siempre que tengamos una Corte Suprema y una Sala de lo Constitucional que haga respetar la ley y los derechos fundamentales del ciudadano. Eso, sin embargo, no es posible si tenemos un gran presidente pero una Corte que es corrupta o incompetente o dedicada a subvertir el orden constitucional.

Mucha gente interpreta esto en términos de inclinaciones hacia la derecha y hacia la izquierda. Eso es un error. La clave está en términos de la integridad personal de los magistrados electos, y de su dedicación a respetar la constitución y los derechos que da a los ciudadanos. Hay personas que llenan estos requisitos, y otras que no los llenan, en la izquierda y en la derecha.

En los últimos años los medios de comunicación han estado llenos de las tragedias de Venezuela, primero, y desde hace un año, de Venezuela y Nicaragua, dos países que han entrado en una barrena de corrupción y violencia y muerte contra sus ciudadanos. En este momento decisivo del país debemos reflexionar en el vínculo que une la elección de los magistrados con la sangrienta represión que hay en esos países. Lo que está pasando allá pasó primero por la corrupción de sus cortes supremas de justicia, que luego se dedicaron a facilitar la toma del poder por parte de los tiranos que ahora reprimen a sus pueblos, y a justificar jurídicamente todo lo que hicieran—desde hacer trampa en las elecciones, hasta perseguir a los defensores de la democracia, hasta asesinar impunemente a los ciudadanos. Los medios que ocuparon estos tiranos para dominar la Corte no fueron ideologías sino los medios oscuros de la corrupción.

Lo que salga de esta elección pesará sobre los que hayan tomado la decisión por toda la historia del país—para bien o para mal. Y el peso será más grande sobre los hombros de ARENA y de los que dentro de ella la tomen. No habrá excusa que valga.

El daño de que se tomen decisiones equivocadas sería enorme, difícil de revertir. Después de mucho trabajo ARENA está logrando credibilidad en su lucha por renovarse y dejar atrás muchas cosas que decepcionaron a la población. Todo esto, incluyendo las posibilidades de ganar las elecciones de 2019, se irían al trasto si ARENA da sus votos para una Corte que se va a mover no para respetar los derechos de los ciudadanos sino para asegurar intereses oscuros. Mostraría que el poder real lo tiene el pasado, no el futuro.

No hay ninguna, ninguna razón que justifique desproteger a los ciudadanos.

Si, por el contrario, ARENA se asegura que la Corte sea una de lujo, que puede serlo, habrá demostrado que su renovación es real y que promete llevar al país a un futuro mucho mejor que su pasado—el rumbo hacia la democracia, el respeto a los derechos individuales y el desarrollo. Que el poder está con el futuro, no con el pasado.

Quiera Dios que ARENA esté a la altura de su compromiso histórico.

 

Lea también:
Carta a los que eligen magistrados: Aquí la lista de los buenos.
De Paolo Luers

Carta a Carlos Calleja: Cuidado con quiénes pactar. De Paolo Luers

No es casualidad que varios de los ideólogos de esta ‘Nueva Derecha’ hoy están abriendo espacio a Bukele, irónicamente juntos con ideólogos de una supuesta ‘Nueva Izquierda’. Lo que a ti te toca es crear alrededor de tu candidatura una alianza ciudadana que puede incluir a los que realmente creen en la necesidad de renovación y democratización de la derecha y de la izquierda.

5 julio 2018 / MAS! y El Dairio de Hoy

Estimado Carlos:
Ayer unos dirigentes de GANA, en una entrevista televisiva, informaron que en estos días se van a reunir contigo para hablar de posibles coaliciones para las elecciones presidenciales. Dijeron que a petición tuya. También dijeron que están abiertos a 4 opciones: ir en coalición con el FMLN, con Bukele, con ARENA – o no ir con nadie y ni siquiera participar de las presidenciales.

No tengo costumbre de creerle mucho a estos señores. Pero de todos modos, me parece positivo que vayas a hablar con ellos. Como candidato a la presidencia, es correcto y necesario hablar con todos, explicarles tu proyecto político, y escucharlos. Y esto, por supuesto, incluye a GANA.

El hecho que un partido, como GANA, esté abierto a pactar con cualquiera de los candidatos en contienda, es suficiente razón para no incluirlos en una coalición. Así como muchos hemos criticado de oportunista al CD por querernos decir que su alianza con Bukele está basada en coincidencias políticas e ideológicas y en las soluciones que necesita el país, criticaríamos a ARENA si de repente nos quisiera convencer que tiene suficientes coincidencias con GANA para incluirlo en una coalición.

El proyecto que tú presentas -una nueva visión para el país y una nueva forma de hacer política- no puede tener coincidencia con lo que representa GANA.

GANA representa lo que ARENA está tratando se superar para volverse creíble ante la ciudadanía. Hay una disyuntiva muy clara: O se tiene una Nueva Visión, o una visión conjunta con GANA, que representa lo peor de la historia de ARENA.

Ojo: No estoy hablando de los 300 mil salvadoreños que han votado por GANA. Muchos, tal vez la mayoría de ellos, han sido engañados con la mentira de la ‘Nueva Derecha’. Y no es casualidad que varios de los ideólogos de esta ‘Nueva Derecha’ hoy están abriendo espacio a Bukele, irónicamente juntos con ideólogos de una supuesta ‘Nueva Izquierda’.

Lo que a ti te toca es crear alrededor de tu candidatura una alianza ciudadana que puede incluir a los que realmente creen en la necesidad de renovación y democratización de la derecha y de la izquierda.

Viéndolo así, tú no necesitas ningún pacto con la cúpula de GANA. Tú necesitas presentar un proyecto político en el cual los votantes de GANA se vean representados. Si logras esto, se vuelve irrelevante qué tipo de pacto y con quienes lo hagan los dirigentes corruptos de GANA. Pueden prestar su bandera al FMLN o a Bukele, pero no sus votantes. La mayoría de ellos no va a votar para un tercer gobierno del FMLN, ni mucho menos por Bukele, cuyo movimiento Nuevas Ideas solo ha crecido reciclando las bases desencantadas del FMLN.

Así que habla con los dirigentes de GANA, pero con claridad. Si los puedes convencer que su mejor opción es no participar en las presidenciales y dejar libre a sus bases y votantes para que voten obedeciendo a su conciencia, mucho mejor. Ahora que GANA se ha quedado huérfano de padrinos, con Saca y Funes desenmascarados y con el FMLN y Alba en crisis, no hay que darle nuevo oxígeno – y mucho menos ofrecerle legitimidad y recursos.

Está bien una coalición seria con el PCN y el PDC, pero solamente si el eje central es una alianza amplia, plural y respetuosa con la sociedad civil. Y esta última es lo más importante – y es incompatible con cualquier tipo de pacto con GANA.

Saludos,

Los magistrados, los derechos ciudadanos y el Mundial. De Manuel Hinds

ARENA debe tener un proceso interno muy serio, mucho más serio que el que está haciendo la Asamblea, para escoger a los que puede apoyar, y negociar sobre esa base, de una manera transparente, sin mezclar esta elección con otros temas en los que se puedan feriar la Sala de lo Constitucional por el bíblico plato de lentejas.

29 junio 2018 / El Diario de Hoy

La Asamblea Nacional está a punto de tomar una de las decisiones más cruciales que puede tomar: la elección de cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional. La importancia de estos cargos en la vida nacional y en la sobrevivencia de la democracia en el país es crucial.

La rama judicial tiene tres características que las convierten en la rama más especial del gobierno. Diferente de las ramas ejecutiva y legislativa, que por naturaleza son políticas y deben serlo, la rama judicial debe ser apolítica. Sus objetivos son establecer y mantener el imperio de la ley y la justicia, para lo cual deben mantenerse al margen de las presiones y consideraciones políticas, particularmente porque la defensa del ciudadano contra los abusos del poder político ocupa un lugar muy importante en las tareas de los magistrados.

Así, mientras que las ramas ejecutiva y legislativa fueron creadas para poner en funcionamiento la democracia, de tal forma que los deseos del pueblo se conviertan en políticas, la rama judicial establece un marco para el funcionamiento de esa democracia. Este marco existe en un reino diferente, el de los principios. Defiende derechos que no pueden ser violados por nadie, ni por gobiernos electos por unanimidad. Estos derechos son los que le dan la dignidad al ciudadano.

La rama judicial tiene otra característica única: para ser juez o magistrado se requiere excelencia en una profesión específica, el derecho, y en especialidades en las que no todos, ni siquiera la mayoría de los abogados, son expertos. Esto es así porque los jueces y magistrados tienen que emitir sentencias sobre casos en los que se oponen derechos de diversos individuos en diferentes dimensiones. Los magistrados tienen que ser capaces de sopesar todos estos derechos y encontrar la solución que se aproxime más a la justicia. Para esto tienen que tener conocimientos especializados muy profundos, y un entrenamiento más profundo todavía en el pensamiento crítico e integrador. Y, por supuesto, tienen que tener integridad moral, para que sus sentencias respondan a los principios de la ley y la justicia, no a tráficos de influencias, o a mandatos políticos, o a dineros escondidos.

Los constituyentes estaban tan conscientes del conocimiento y la integridad que tienen que tener estos magistrados que los hizo sujetos de elecciones secundarias, en las que se supone que los representantes del pueblo discutirán larga y juiciosamente para decidir a quiénes elegir.

Las instituciones gubernamentales tienen dos componentes: los documentos que las establecen y las personas que las vuelven realidad. De estos componentes, la Constitución está muy bien. Prestó mucha atención a asegurar, tanto como fuera posible en un documento, la elección de personas adecuadas para los altos llamados de las magistraturas. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de los diputados mismos ni de sus diputados líderes, que, teniendo este y otros temas importantes en juego, han permitido que algunos de ellos tengan el tupé de irse a Rusia a ver los partidos del Mundial, alegando que desde mucho antes (incluso desde la niñez) habían planeado estos viajes con gran ilusión. Eso demuestra que no entienden la importancia de los cargos que detentan ni las responsabilidades que tienen con el pueblo. Ellos sí muestran mucho interés en las elecciones de los puestos internos en la Asamblea, que son más que nada posiciones para llenarse el ego. Se interesan tanto que es difícil que se hubieran ido a Rusia si lo que se estuviera eligiendo fueran esos puestos en la Asamblea. Ese interés, sin embargo, no se traduce en interés por cumplir con las tareas que el pueblo les confió.

ARENA no puede abandonar en ellos la capacidad de negociar quiénes son los candidatos a magistrados que el partido va a apoyar. El hecho de que hayan preferido irse a un partido en Moscú en vez de trabajar seriamente en el proceso de la elección ha mostrado que son capaces de ceder puestos en la Sala por un plato de lentejas en Rusia.

ARENA debe tener un proceso interno muy serio, mucho más serio que el que está haciendo la Asamblea, para escoger a los que puede apoyar, y negociar sobre esa base, de una manera transparente, sin mezclar esta elección con otros temas en los que se puedan feriar la Sala de lo Constitucional por el bíblico plato de lentejas.

Telegramas: Preguntas irreverentes. De Paolo Luers

26 junio 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Medardo González: ¿Ustedes siguen apoyando, a pesar de todo, a Daniel Ortega para que siga protegiendo a Mauricio Funes?

Mauricio Interiano: ¿Es cierto que dio órdenes a sus diputados en la Comisión de Relaciones Internacionales de aprobar el TLC con Corea sin discusión o análisis – por petición del sector azucarero?

ARENA: ¿Por qué asignaron la coordinación de la subcomisión que evalúa a los candidatos a magistrados a un operador político como Beto Romero, y no a uno de los abogados de su fracción? ¿No querían despolitizar la elección de magistrados?

David López, presidente de CEL: ¿Vamos o no vamos al Chaparral para ver si cumplió su promesa de ponerlo a funcionar en junio 2018?

Comisión Política de la Asamblea: ¿Es mucho pedir que ordenen a su subcomisión que haga horas extra para terminar a tiempo las entrevistas a los candidatos a magistrados de la Corte Suprema – pero sin sacrificar la calidad?

Nayib Bukele: ¿Cómo explica que la compañía familiar, a la cual tuvo que renunciar en 2012 para que ella pueda seguir licitando con el Estado, le siguió pagando casi 1 millón de utilidades?

Héctor Dada, Rubén Zamora, José Antonio Morales Erlich: ¿Van a seguir manteniendo silencio sobre la decisión de Martell de prestarle el CD a Bukele? ¿O son parte del paquete que compró Bukele?

Hugo Martínez: Ganaste las primarias con la consigna de la renovación del FMLN. Luego nombras a Medardo jefe de tu campaña y a Gerson encargado del programa de gobierno. ¿Tan rapidito te volvieron a amarrar las manos?

Carlos Calleja: Está bien que hayas hecho tuya la consigna de Javier Simán que para cambiar el país antes hay que cambiar ARENA. ¿Cuándo vas a llamar a Javier para que te ayude en esta difícil tarea?

Javier Simán: ¿Cómo piensas ejercer el liderazgo que has construido en la campaña interna?

Obispos católicos: ¿Están preocupados en cómo regular, desarrollar, y proteger el recurso público, o de las elecciones presidenciales?

PCN: ¿Quieren participar en una coalición con ARENA para conseguir concesiones para su partido – o quieren ser parte de un cambio de la política? Piénsenlo bien antes de proponer o aceptar un vicepresidente.

Saludos a todos,

Incomodidades mundialistas. De Cristina López

Los funcionarios públicos de hoy, si quieren librarse del escrutinio y preservar el respeto de la opinión pública, también deben parecerlo con sus actos públicos y privados. Intachables. Y esto ya lo entendió Calleja. A ver si lo entiende el resto de su partido, que con pleno conocimiento de la investigación de probidad, no escatimó en nombrar a Reyes jefe de bancada.

24 junio 2018 / El Diario de Hoy

Mucho se ha comentado sobre la situación del diputado mundialista, pero no está de más resaltar lo obvio: ¡qué mala suerte la del pobre diputado Carlos Reyes! Imagínense si, como declaró Reyes en forma de justificación, “desde Niño” (la mayúscula arbitraria es de él) su sueño hubiera sido “poder ir a los mundiales” y de todas las posibles situaciones geográficas dentro de un estadio con capacidades masivas, encontrarse justo detrás de uno de los pocos mexicanos presentes con posibilidades reales de volver viral un video tipo selfie: un youtuber. En el video aparece en toda su gloria la cara diputadil de Reyes cumpliendo su sueño infantil, y la ciudadanía salvadoreña, como quien juega “buscando a Waldo” rápidamente se encargó de encontrarlo.

Si hubiera tenido mejor suerte, el diputado habría vuelto a la Asamblea, repartido los recuerditos rusos comprados y sin mayor pena ni gloria (pues tampoco se le conoce en su paso por la Asamblea por su ejemplar productividad legislativa o por personalmente impulsar legislación innovadora y transformativa), se habría reincorporado a sus labores tras haber gozado de la Copa Mundial masculina con pleno goce de sueldo. Fue hasta que las quejas de lo mal que se veía la situación fueron amplificadas por el candidato presidencial arenero Carlos Calleja que a regañadientes, Reyes pidió disculpas a “quiénes haya incomodado” y resignado, aceptó se le descontaran los días no devengados en su puesto de elección pública.

Tomando como base su disculpa, el diputado Reyes, además de mala suerte, parece también tener o poca perspicacia o poca maestría del significado común de las palabras. A ver: incomodidad es lo que uno siente cuando le toca el asiento de en medio en un avión abarrotado, o los nervios de encontrarse cara a cara con alguna persona que se intentaba evitar. Lo que sentimos quienes rechazamos la visión de Reyes disfrutando de Rusia 2018 no fue incomodidad: fue indignación y rabia.

Digo también, con base en su disculpa, que puede que le falte perspicacia a Reyes porque pareció no entender que no es su toma de vacaciones necesariamente el aspecto criticable. No hace falta ser abogado para saber que las vacaciones pagadas son un derecho laboral y que en su calidad de empleado, Reyes las tiene. Lo que vuelve su gira mundialista una crisis de relaciones públicas y un autogol político es el contexto personal del diputado. Reyes es uno de los 29 integrantes de la lista de funcionarios investigados por Probidad por sospecha de posible enriquecimiento ilícito.

Como recordatorio: en 3 años el patrimonio de Reyes creció de 850 mil dólares a más de millón y medio de dólares mientras servía en la Asamblea y gozaba de sueldo de diputado, un crecimiento que Reyes adjudicó a una presunta milagrosa plusvalía de sus propiedades. Por supuesto que aparecer en la lista de investigados por Probidad no condena a nadie y que como ciudadano a Reyes le asiste la presunción de inocencia. Pero a menos que Reyes viva debajo de una piedra, se habrá dado cuenta de que últimamente la paciencia de la población salvadoreña en lo que a manejo de fondos del estado y abuso de poder para enriquecimiento personal se refiere, está cortísima, por obra y gracia de varios exfuncionarios, varios de ellos miembros del mismo partido que Reyes.

La ciudadanía no va a tolerar más saqueos, por insignificantes que sean en comparación a los que se sospecha llevaron a cabo Saca y Funes. Lo que esto significa es que ya no es suficiente solamente ser honrado en lo más íntimo de sus corazones, los funcionarios públicos de hoy, si quieren librarse del escrutinio y preservar el respeto de la opinión pública, también deben parecerlo con sus actos públicos y privados. Intachables. Y esto ya lo entendió Calleja. A ver si lo entiende el resto de su partido, que con pleno conocimiento de la investigación de probidad, no escatimó en nombrar a Reyes jefe de bancada.

@crislopezg

Las verdaderas coaliciones. De Manuel Hinds

En vez de formar coaliciones entre partidos, los partidos que quieran aumentar sus votos deberían de buscar formar coaliciones de ciudadanos que los apoyen, incluyendo a los que han ido dejando de votar.

22 junio 2018 / El Diario de Hoy

Prácticamente todos los partidos políticos se han declarado abiertos a la posibilidad de crear coaliciones con otros partidos para las elecciones presidenciales de 2019. Aunque puede haber otras motivaciones para hacerlo, la idea detrás de esas coaliciones sería aumentar el caudal de votos en dichas elecciones.

En el caso de El Salvador llama la atención que los partidos políticos estén tratando de unirse para aumentar sus votos cuando el problema principal de ellos no es que se estén quitando votos entre ellos mismos sino que la población les ha estado quitando votos a todos juntos. Es decir, en nuestro caso, los partidos crearían coaliciones para sumar sus participaciones de un total de votos que se está encogiendo. En vez de formar coaliciones entre partidos, los partidos que quieran aumentar sus votos deberían de buscar formar coaliciones de ciudadanos que los apoyen, incluyendo a los que han ido dejando de votar. Ese es el lago donde hay más pescados, y donde el número de pescados está creciendo más rápidamente.

Pero, ¿por qué no hacer las dos cosas si en el peor de los casos lo que podría pasar es que la coalición no sume los votos? La respuesta es que, en nuestro caso, las coaliciones pueden resultar en menos votos que los que un partido solo podría ganar. Es decir, si el primer partido tiene 100 votantes y el segundo 25, puede suceder que su coalición gane solo 75, con lo que el partido mayor habría perdido un porcentaje alto de votos. ¿Cómo puede pasar esto, y a quiénes les puede pasar?

En el caso de El Salvador puede pasar porque los votantes se han ido decepcionando de los partidos políticos y dejando de votar por cualquiera de ellos porque los consideran corruptos, ineficientes o anticuados, motivados no por la mejoría de sus votantes sino por la mejoría de los miembros de sus cúpulas de poder. Toda acción que haga que más gente piense que esto es así, logra que se decepcionen más votantes y dejen de votar. Una de estas acciones puede darse cuando un partido político hace una coalición con un partido que la población considera que es más corrupto o ineficiente, y que pertenece a la vieja manera de hacer política. En estos casos, las coaliciones pueden reducir el número total de votantes de los partidos que tienen mejor prestigio sin aumentar el número de votos de los asociados en sus coaliciones.

Es decir, los partidos que tienen mejor prestigio, o los que lo están aumentando, son las potenciales víctimas de esta reducción de votos por decepción. En los momentos actuales, esto identifica claramente a ARENA, que, con mucho esfuerzo, ha ido institucionalizándose y ha ido mejorando muy sustancialmente en términos de candidatos y de procedimientos. Los avances de ARENA han sido muy superiores a los que han logrado otros partidos, que se han quedado en el estilo de política que ha ido decepcionando a muchos votantes. Eso le está dando ventaja a ARENA para atraer de regreso a muchos de los que se han ido yendo al campo de los que no votan.

En este momento, hacer coaliciones con esos partidos niega las reformas que han llevado a ARENA adonde está ahora, y niega la ventaja que eso le pueda dar para atraer a sus viejos partidarios ahora decepcionados. Pero aun, puede decepcionar a muchos que se han quedado y que ven las reformas con creciente esperanza. Este efecto puede ser muy grave especialmente porque ARENA está todavía luchando internamente para ir profundizando su reforma. Si está teniendo problemas con la eliminación de las herencias de su propio pasado, ¿cómo puede insertar en su propio terreno herencias peores de partidos en donde esas herencias todavía son la corriente principal de su presente?

ARENA está trabajando en coaligar sectores de la población que, sin pertenecer al partido, están de acuerdo con su evolución hacia un partido moderno, con visión al futuro. Estas son las coaliciones que ARENA necesita, las que le pueden traer votos, ideas y personas que pueden ayudar a hacer mejor a nuestro país. Las otras coaliciones hay que verlas con un lente doble: los votos que pueden traer, y los votos que pueden hacer perder.