Carlos Calleja

Celebrando antes del gol. De Cristina López

30 abril, 2018 / El Diario de Hoy

En un país como el nuestro, en donde la democracia se encuentra aún en pañales, no es un logro menor en el sistema de partidos el que se institucionalice y ejecute con éxito una primera instancia de elecciones internas para elegir al candidato presidencial. Por eso es que el casi cansino estribillo que venimos oyendo desde hace semanas, de que con independencia de quien ganara las elecciones internas de candidatos de ARENA el verdadero ganador sería el sistema democrático, tienen su mérito.

También tiene su mérito admitir que al fin, el partido parece haberle puesto fin al sistema de elecciones por dedazo, una victoria en la que se interpuso el pensamiento de los militantes más jóvenes sobre el de los venerables fundadores. Queda por ver si el buen ejemplo contagia al resto de los partidos, en especial a un FMLN que se ha demostrado incapaz no solo de gobernar, sino también de corregir lo que siempre criticaron mientras ejercían política de oposición. No solo no corrigieron la corrupción: se volvieron profesionales en su ejercicio.

Debo reconocer que durante los inicios de la campaña interna, específicamente cuando las encuestas indicaban que la competencia real era entre Javier Simán y Carlos Calleja, me parecía que ARENA tenía el mejor problema posible: un exceso de candidatos decentes en una época en la que parecería haber sequía. Era evidente, incluso para alguien que veía la elección interna con la distancia de una ciudadana en el extranjero, no partidaria y no militante, que ambos equipos de campaña contaban con suficiente buena fe para merecer el beneficio de la duda. Cerca de la recta final la buena fe empezó a ceder frente a los ataques personalistas horrendos que ambos bandos comenzaron a lanzarse, pero al perder la elección Javier Simán dio el paso más crucial que cualquier demócrata verdadero puede dar: reconocer la derrota, y felicitar al contrincante.

También hay rectitud y elegancia en saber ganar, y Calleja la demostró entarimado cuando llamó a la unión. Pero voces paralelas a los candidatos demostraron, después de la elección interna, que aprendieron poco del gran ejercicio de democracia que tildaron de histórico hasta el cansancio. Primero, porque parece que hay quienes piensan que la parte difícil ya quedó atrás. Segundo, porque hay otros que pensaban (como la diputada Karla Hernández) que tenían “servidas las presidenciales”.

Ambas posturas son el equivalente a celebrar un gol antes de anotarlo. La verdad es que esta era la parte fácil. Los contrincantes a los que se enfrentará Calleja ahora no estarán amarrados a los mismos niveles de civilidad y decencia que tenía (por lo menos a nivel oficial) Javier Simán. Lo que viene ahora son fábricas de troles, desinformación plantada y viralizada para el ataque, y la manipulación de los electores más apáticos y descontentos, tanto con el Frente como con ARENA, dos partidos que consideran los han defraudado. Y esto no podrá enfrentarlo el equipo de Calleja sin el apoyo del equipo de Simán. Solo con unidad demostrarán si el poder era medio para echar andar políticas para un mejor país, o un fin en sí mismo.

@crislopezg

 

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Buenos consejo a Carlos Calleja. De José Miguel Fortín, Guillermo Miranda Cuestas, Carlos Ponce

Al oído de Carlos Calleja. De José Miguel Fortín Magaña

26 abril 2018 / La Prensa Gráfica

Hoy recuerdo nuevamente aquella lectura sobre los generales victoriosos entrando en Roma, conduciendo una cuadriga, mientras un sirviente sostenía ante sus cabezas una corona de laureles, al paso de la multitud que los alababa, en tanto ese mismo esclavo les susurraba que no debían olvidar que eran mortales. Esa costumbre no solo era sabia, sino necesaria. Ojalá que hoy, los políticos triunfantes tuvieran la suerte de contar con un verdadero amigo que les advierta sobre los peligros del Poder, dado que sin duda contarán siempre con innumerable cantidad de aduladores.

Escribo al oído de Carlos Calleja en estas páginas, porque probablemente nunca lo haré personalmente, debido a mi desinterés por el halago; y porque, desafortunadamente estoy seguro, ya ha sido cuasi secuestrado por una inmensa pléyade de serviles aduladores que solo le dirán lo lindo, bueno y eficiente que resultarán todas sus acciones, desde aquí, hasta 2019.

Mire, Carlos, nos guste o no, usted deberá enfrentar a los verdaderos enemigos de la democracia solo. Si gana, por cinco años se rodeará de miles de falsas amistades que le endulzarán el oído y se reirán de cuanto chiste haga; para después, cuando pase su período, olvidarse de su existencia. Si pierde, verá ese silencio mucho más pronto de lo que cree; y en menos de un año, los que hoy lo vitorean, lo habrán abandonado.

A partir de este momento, su nombre se ha vuelto público y sus enemigos, los verdaderos, buscarán hasta debajo de las piedras para atacar su imagen, para ridiculizarlo y para encontrar flaquezas donde las haya.

Ahora que la contienda interna ha terminado, permítame (hablando con la franqueza que me caracteriza) decirle que usted me pareció una persona sincera hace ya varios meses cuando hablamos; y que esa opinión no ha cambiado; pero que creía y todavía lo hago, que se equivoca al no querer confrontar aun cuando dos ideas esenciales se yuxtapongan, como por ejemplo cuando la creencia en la libertad y en la República se oponen a la opresión y a la tiranía. Ahí no hay consenso que valga y debe uno estar dispuesto a defender la patria hasta con la vida. Supongo que por eso es que el himno de su partido reza que “libertad se escribe con sangre” (aun cuando esa frase sea incomprensible para el saliente alcalde de San Salvador) y por ello, porque el candidato de ARENA tendrá necesariamente que debatir sus ideas contra los postulantes de otros institutos políticos y particularmente y en su oportunidad contra el señor Bukele, es que lo invité a conversar; pero según entiendo, usted (o alguien cercano a su persona) lo interpretó como un acto de hostilidad por mi parte, lo que siento mucho. Hoy temo por quienes han empezado a rodearlo. ¡Huya de la lisonja y de la zalamería!; se equivoca si considera que quienes lo adulan son siempre sus amigos, o si cree que quienes hacen crítica constructiva son siempre sus enemigos. Si permite un último consejo de alguien que nada busca, sino ver la luz, como Diógenes; rodéese de un equipo capaz y técnico; pero ante todo, que esas personas sean gente recta y honesta, que adoren a Dios, veneren la Patria y sirvan al Pueblo.

Aunque yo no esté de acuerdo con usted en muchas cosas, le deseo lo mejor.

La encrucijada de Carlos Calleja. De Guillermo Miranda Cuestas

27 abril 2018 / El Diario de Hoy

Los proyectos políticos, como la vida cotidiana, están llenos de encrucijadas. Al final de las elecciones, no faltan los analistas que crean narrativas sobre cómo ocurrió cierto resultado a partir de las decisiones acertadas y desacertadas de cada candidato. Esta serie de columnas busca anticiparse a ese cómodo análisis retrospectivo e identificar, a medida aparecen los candidatos a presidir el Estado salvadoreño, sus encrucijadas. Y el primero de la lista es Carlos Calleja.

Parado en la usual tarima de la sede de ARENA, revestida de los tres colores abanderados desde 1981, Carlos Calleja es proclamado como la apuesta de su partido a competir por la Presidencia de la República. Hay dos premisas que parecen ser ignoradas en la tarima tricolor. Primero, cientos de miles de salvadoreños están desencantados con esos y otros colores. Segundo, los hijos de los cincuentones y sesentones —aquellos nacidos o crecidos después del conflicto— no están desencantados necesariamente; muchos, nunca fueron siquiera encantados.

En el discurso, pareciera que Carlos Calleja admite estas premisas y fue estratégico al no plegarse a las líneas duras de negar pertinencia al diálogo y a la reconciliación. También en el discurso, Carlos Calleja plantea una “nueva era de acuerdos”, de cara a una nueva fase de la sociedad global —la economía del conocimiento— y en un país en el que las instituciones políticas han sido incapaces de consensuar, construir e implementar verdaderas apuestas al largo plazo.

Pero las frases de buenas intenciones y la mera retórica tienen un límite en el tiempo. El discurso de cambio será creíble en la medida en que se observen acciones concretas en al menos tres direcciones: un equipo de plan de gobierno de profesionales honestos, competentes y actualizados en el debate internacional alrededor del desarrollo y las políticas públicas; una coalición de movimientos sociales y partidos políticos que potencie la inclusión y la diversidad de pensamiento y además confirme su capacidad de construir acuerdos; y un liderazgo audaz y democrático en la agenda legislativa.

Los últimos dos puntos son los más complejos. El referente chileno es sumamente valioso para comprender que sí es posible trazar una agenda común entre conservadores y liberales. La ecuánime alianza de tres partidos —uno conservador que abandera el progreso económico, otro social cristiano que subraya políticas sociales de fondo y otro liberal que defiende minorías excluidas— ha definido la libertad, la justicia y la inclusión como principios centrales que ahora sigue el gobierno de Piñera. Con ello se ha diversificado la oferta política a distintos segmentos poblacionales y generacionales y al mismo tiempo se ha renovado el sistema de partidos en Chile.

Respecto a la Asamblea Legislativa, el panorama es muy desafiante. La sola elección de presidente del Órgano Legislativo ya expuso a funcionarios que tienen en su currículum los vicios de la ARENA anclada en prácticas inaceptables. Fue Norman Quijano quien votó por una Corte de Cuentas subordinada al PCN. Fue Margarita Escobar quien votó por un decreto en 2011 con el objetivo de paralizar a la Sala de lo Constitucional. Ambos se disputan ahora una silla que, dado el funcionamiento de la innecesariamente amplia junta directiva, tiene más sentido de privilegio que de servicio. Si bien el candidato no tiene responsabilidad en el ámbito legislativo, la credibilidad de una nueva forma de hacer política empieza en la Asamblea Legislativa a partir del 1 de mayo. Bajo esta lógica, la fracción legislativa de ARENA puede ser su principal aliada o su principal contrincante. Ahí podrá confirmarse si existe o no esa “nueva ARENA” que Carlos Calleja mencionó en su discurso de proclamación.

De la idoneidad de su equipo de trabajo, de la construcción o no de una coalición incluyente y de la capacidad de provocar una agenda legislativa al servicio del país, en decisiones vitales como la elección de magistrados de la Sala de lo Constitucional o de fiscal general, se entenderá si Carlos Calleja está proponiendo a los salvadoreños el regreso de ARENA al poder —la ARENA que gobernó por 20 años— o el ingreso de algo realmente distinto. Ahí su encrucijada.

@guillermo_mc_

La corrupción en la carrera por la presidencia. De Carlos Ponce

27 abril 2018 /El Diario de Hoy

Las elecciones internas para elegir candidato presidencial finalizaron el fin de semana pasado en ARENA. Los afiliados eligieron a Carlos Calleja, el más joven de los tres que participaron en el proceso. Al igual que los otros dos contendientes, Javier Simán y Gustavo López, Calleja no nunca ha trabajado en el sector público y, por lo tanto, no tiene se tiene que preocupar del efecto que esto tendría sobre la credibilidad de su discurso. Sin embargo, se ha rodeado de gente que si puede debilitar sus planteamientos. Entre quienes apoyan visible y abiertamente a Calleja hay personajes vinculados al pasado político que aborrecen los salvadoreños. Esto, sin duda, choca con la “Nueva Visión” propuesta por Calleja y con su postura de cero-tolerancia a la corrupción.

La corrupción será un tema clave para las próximas elecciones. La posición de los candidatos en relación con este problema tiene el potencial de ganarles o restarles muchos adeptos. Distintos instrumentos de medición indican que la ciudadanía percibe que la corrupción se ha agudizado. La gente no cree en los funcionarios públicos y, en general, en los políticos. Peor aún, los salvadoreños asocian la corrupción con la incapacidad de los funcionarios y, en consecuencia, con su poco interés de resolver los principales problemas que afectan diariamente a la gran mayoría, como la inseguridad.

Retomando dos de los términos utilizados frecuentemente por el joven empresario, Calleja aún está a tiempo para desechar el “círculo vicioso” del que se ha rodeado y cambiarlo por un “círculo virtuoso” de personas que valgan la pena. Solo así podrá prevenir que se contamine su discurso anticorrupción y pierda fuerza su “Nueva Visión” de país. Necesita buscar mujeres y hombres íntegros, honestos y capaces, para sustituir a los que solo debilitarán sus planteamientos. Si no lo hace, no logrará convencer a los que aún no le compran su discurso.

Aun así, Calleja tiene ventaja sobre los precandidatos que han salido a desfilar en el partido oficialista. A él no lo persigue la oscura sombra de haber sido un funcionario público. En cambio, Gerson Martínez y Hugo Martínez, las posibles cartas del FMLN, sí tienen ese problema. Ambos han sido parte de dos de los gobiernos más corruptos de la historia de El Salvador. Nunca abrieron la boca para criticar o denunciar a las redes de corrupción que carcomen el aparato estatal. Eso los hace cómplices o, cuando menos, plantea serias dudas sobre cualquier postura que adopten en su campaña en contra de la corrupción o las viejas prácticas políticas.

A Nayib Bukele también lo persigue el mismo fantasma. No fue hasta hace poco cuando empezó a hablar sobre corrupción y trinquetes políticos en el FMLN. Guardó silencio por demasiado tiempo. Esto no quiere decir que cualquiera de los Martínez o Bukele no puedan revertir su actual posición; lo pueden hacer, solo que les costará más tiempo y esfuerzo.

Muchos pueden tildarme de optimista al pensar que los candidatos no se van a dejar ir así como están y harán los cambios que vayan en contra de la corriente. No obstante, prefiero ser optimista y exigente. Estoy seguro de que la mayoría está de acuerdo con demandar más de los candidatos, exigirles que vayan más allá de las palabras bonitas y que acompañen sus discursos con acciones que demuestren su compromiso con desarticular las redes de corrupción en El Salvador y cambiar la forma de hacer política. Este es el reto que los salvadoreños debemos plantearles a los candidatos.

@_carlos_ponce

 

Carta al candidato presidencial de ARENA: Administra bien el triunfo. De Paolo Luers

22 abril 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Prefiero escribir esta carta antes de saber quién ganó en la elecciones primarias, cuando todavía todo está abierto. Lo hago así, porque más que una carta al ganador es un llamado a los dos candidatos que se miden en esta contienda. De ustedes dos dependerá si el triunfo en la primaria se traducirá en una victoria en el 2019.

Aquí las dos versiones de mi carta al ganador.

Estimado Javier Simán:
He hecho manifiesto que fuiste el candidato de mi preferencia. Claro que me alegra que la mayoría de los areneros hayan hecho la misma apuesta. Siempre es satisfactorio tener la razón. Pero esta satisfacción personal no es lo importante. Lo importante es cómo construir a partir de hoy en la sociedad salvadoreña una nueva mayoría que permita no solo ganar las elecciones presidenciales, sino resolver los problemas del país y su ciudadanía.

Lo primero que tienes que hacer es unificar a tu partido detrás de tu candidatura, para inmediatamente ir al encuentro de los ciudadanos que quieren salir de los desgobiernos del FMLN, pero no están convencidos de que uno de ARENA será mejor. Para esta tarea, ya diste un primer paso importante: Hiciste una campaña interna retando a los liderazgos tradicionales de ARENA, invitando a las bases a producir un cambio radical de como el partido hace política. Lo difícil viene ahora: Para unificar al partido, no puedes traicionar tus principios y tu voluntad de cambio en ARENA. Tienes que cumplir tu promesa de renovación y unificar al partido detrás de ella. Esto solo lo puedes lograr si mantienes la movilización de las bases que te hizo ganar en la primaria contra la fuerte resistencia del aparato.

Esto requiere que sigas mostrando coraje de tomar riesgos, y mucha capacidad de conciliación. Conciliación entendida como lo contrario a oportunismo y politiquería. Cosas que la ciudadanía no le perdonaría a alguien que llegó a la candidatura criticando las viejas mañas.

No te olvides de esto, Javier.

Estimado Calos Calleja:
Es manifiesto que no fuiste el candidato de mi preferencia. Siempre es difícil perder una apuesta. El hecho que tu hayas ganado esta elección interna, no significa que los que preferimos a Javier hayamos estado equivocados. Significa que la mayoría de los militantes de ARENA escogieron otra opción, lo que es su pleno derecho y hay que reconocerlo sin ningún reparo.

Cualquier ganador de una contienda interna tiene como siguiente el reto de unificar al partido. Pero en el caso tuyo, es una tarea aun más complicada. En tu campaña interna has tenido el apoyo de muchos personajes que representan políticas fracasadas de ARENA – y obstáculos a su renovación y su apertura hacía una sociedad muy crítica a los partidos. Estoy hablando de personajes cuestionados como Milagro Navas, Beto Romero, Cesar Reyes, Gustavo Escalante, Tomás Calderón Sol, y Tomás Regalado. Esto significa que como candidato (y como presidente), no puedes quedar amarrado a los intereses de los que más te apoyaron. Aunque el COENA actual te haya apoyado en la contienda, tendrías que insistir en una dirección con más voluntad y capacidad de inclusión de todos los sectores del partido.

Esto requiere un grado de liderazgo, carácter e independencia de criterio que ahora te toca comprobar y poner en práctica.

Si logras esto, serás un excelente candidato, Carlos.

Independientemente de quien de ustedes dos haya ganado, mis más sinceras felicitaciones. Voy a acompañar su campaña con la misma actitud franca y crítica de siempre. 

Saludos,

 

Lea la respuesta de Gustavo Escalante:
Hablando de personajes cuestionadas

Telegramas electorales. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 13 febrero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

José Luis Merino:
El artículo 127 de la Constitución dice que “No podrán ser candidatos a diputados: el presidente y vicepresidente de la República, los ministros y viceministros del Estado…”

Tribunal Supremo Electoral:
¿Tiene el TSE en su poder un documento que comprueba que José Luis Merino ha renunciado a su cargo de viceministro en el Ministerio de Relaciones Exteriores? No estoy hablando de pedir permiso, sino de renuncia.

logos MAS y EDHGuillermo Gallegos:
¿Cómo hace cada 3 años para convencer a algún peón que corra por la alcaldía de San Salvador para GANA, cuando todos saben que lo va a sacrificar negociando con otro candidato? Ayer con Bukele, hoy con Neto.

Neto Muyshondt:
Ya que no necesitás el apoyo de tu ‘amigo Gallegos’ para llegar a la alcaldía, ¿puedo asumir que este deal con el ‘Chelito’ es para la fase II de tu proyecto: Calleja 2019?

Candidatos del PDC, PCN, CD, GANA y PSD:
En caso que estén coqueteando con la idea de ir en el 2019 con Bukele, díganlo antes del 4 de marzo. Les puede dar más votos, y no estarían engañando a sus bases.

Javier Simán:
Me gusta la palabra ‘radical’, casi excluida del imaginario político salvadoreño. Ya que la resucitó, ¿puede definir el ‘cambio radical’ que propone?

Carlos Calleja:
Me gusta la palabra ‘nueva visión’, aunque es un poco trillada. Ya que es el lema de la candidatura, ¿puede definir su ‘nueva visión’?

Candidatos a diputados:
En caso que llegaran a la Asamblea los nombres de los candidatos a magistrados Jaime Martínez, Gilberto Canjura Tito Edmundo Zelada y Jesús Ulises Rivas, ¿ustedes votarían por ellos? Díganlo antes del 4 de marzo.

Mauricio Interiano:
Entiendo que el FMLN no permite la libre competencia entre sus candidatos a diputados. ¿Por qué ARENA llama también a votar por bandera y no a votar por cara?

Rodolfo Parker:
¿Por qué toda la propaganda del PDC está concentrada en el número 3 de su lista para San Salvador?

Milagro Navas:
¿En serio piensa que los habitantes de Antiguo Cuscatlán acepten que su alcaldesa se niegue a debatir con su contrincante del CD/FMLN?

Salvador Sánchez Cerén:
Casa Presidencial sostiene un ‘Coro Presidencial para el Buen Vivir’. Si es ‘presidencial’, ¿cómo explica que nació en la campaña electoral del FMLN del 2014 y vuelve a aparecer en la actual campaña del FMLN?

Candidatos a diputados:
¿Están dispuestos de decirnos antes del 4 de marzo si están dispuestos a aprobar (o, en dado caso, derogar) ‘medidas extraordinarias’ de Seguridad declaradas por Naciones Unidas violatorias a Derechos Humanos?

Saludos a todos de

44298-firma-paolo

Carta a Carlos Calleja y Javier Simán: La fábula del escorpión. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 9 enero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimados presidenciables:
La suspensión del TPS para los 200 mil salvadoreños era previsible. El racismo y la discriminación de inmigrantes es parte del ADN de Donald Trump.

El intento de voceros de ARENA de culpar al FMLN y su discurso rayado contra “los yanqui” no abona en nada para enfrentar la situación creada por esta decisión tomada. Es politiquería barata en tiempos electorales. Incluso sin las políticas del gobierno de Sánchez Cerén de alianza con Venezuela, e incluso si las gestiones de su canciller Hugo Martínez no hubieran sido tan torpes, Trump hubiera suspendido el TPS.

logos MAS y EDHHugo Martínez y muchos bien intencionados se empeñaron en convencer a Washington que suspender el TPS es contra sus propios intereses: el interés nacional de Estados Unidos de tener estabilidad al sur de su frontera, y el aporte de los migrantes a la economía norteamericana. Es como la fábula del escorpión y la rana: La rana se ofrece a pasar al escorpión al otro lado del río, pero a medio camino el escorpión le da su mordida letal. Ambos se van a ahogar. La explicación del asesino: “No puedo evitarlo. Es mi naturaleza”.

Vea este video del New York Times:
Their Status Is Temporary. But to Salvadorans, the U.S. Is Home.

Nunca se trató de tener una política de emergencia para evitar lo inevitable. Lo que necesitamos es una política coherente, capaz de influir en la opinión pública y la clase política de Estados Unidos para construir una reforma migratoria de fondo.

Pero ni el gobierno, ni la oposición la construyeron. Ahora nos quedan 18 meses. Este es el plazo que la administración Trump dio para que los 200 mil salvadoreños salgan de Estados – o que el Congreso resuelva el asunto.

El que tiene la responsabilidad ahora de enfrentar este reto, más que el gobierno del FMLN que ya va de salida, es ARENA. Y dentro de ARENA, los hombres que aspiran a ocupar Casa Presidencial a partir del 2019. Tienen que apartarse de la politiquería y comenzar a construir, desde ya, la política exterior y migratoria que necesita el país. De todos modos, el FMLN no está en condiciones de hacerlo: Tiene su propio ADN, que para el futuro de nuestros migrantes –y de nuestro país- es igual de dañino que el de Trump.

Ustedes dos, quienes disponen en EEUU de interlocutores serios, tienen la responsabilidad de construir, ¡desde ya!, los puentes y las bases sólidas de una futura política de Estado, ambos necesarios para aprovechar el plazo fatal de 18 meses. No pueden apostar a que el 1 de junio 2019, cuando quieren asumir la presidencia, pueden comenzar a resolver el problema.

ARENA y el FMLN, en los períodos que han gobernado, no se han manchado de gloria en esta tarea de establecer con Estados Unidos las relaciones y los acuerdos que garantizan a futuro los derechos de nuestros migrantes y nuestro interés nacional como nación que necesita que la migración siga funcionando como válvula de alivio la presión social.

Está en sus manos, señores. Si en este asunto de sumo interés nacional pueden actuar de forma conjunta, sería su prueba de madurez.

Saludos,

44298-firma-paolo

Debate, contienda y unidad. Columna Transversal de Paolo Luers

El éxito de ARENA en 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división.

Paolo Luers, 16 junio 2017 / EDH

He tenido oportunidad de discutir con los tres hombres que hasta ahora han expresado interés en competir por la candidatura presidencial de ARENA: los empresarios Carlos Calleja, Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Pude constatar que tienen importantes coincidencias, incluyendo la problemática del proceso interno en cual competirán.

Los tres se ven como outsiders, situados más en la sociedad civil que en el partido. Los tres tomaron la decisión de competir por la candidatura precisamente por su convicción que para salir de su crisis, el país no debería ser gobernado por el partido ARENA, sino por una alianza mucho más amplia y abierta; y que esta alianza tiene que ser dirigida no por cuadros militantes sino por profesionales que trasciendan el interés partidario.

Los tres ven el peligro que una ARENA dividida no sepa manejar bien una contienda democrática de primarias para elegir a su candidato presidencial. Los tres están claros en que sus propias actuaciones (y la de sus apoyos dentro y fuera del partido) pueden agravar o superar la división – y que de esto depende si van a lograr construir las alianzas necesarias para ganar en 2018 y en 2019.

Los tres entienden que el éxito de su potencial candidatura en 2019 depende en buena parte del éxito en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo 2018 – y que este éxito en gran medida depende de ellos. Para decirlo de manera más clara: El éxito de ARENA en el 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división. El hecho de poder escoger entre varios candidatos potentes puede ser un atractivo y un salto de calidad de ARENA y en la muestra de su evolución democrática – o puede ser su punto débil si no logran manejar bien la contienda. Los tres precandidatos entienden esto, aunque cada uno hasta ahora ha actuado de forma diferente ante este reto. Esta es mi apreciación.

Discutiendo con los tres precandidatos los principales retos que enfrenta el país, y por tanto el próximo gobierno, también he registrado muchas más coincidencias que diferencias. Coinciden hasta en las metas y prioridades que marcan ruptura con las prácticas de los gobiernos anteriores de ARENA: Construir una forma de gobernar transparente; fortalecer la institucionalidad democrática y la independencia de los órganos del Estado; erradicar la corrupción y el uso mercantilista del Estado a favor de intereses sectoriales y empresariales. Y coinciden en sus visiones de crecimiento y desarrollo basado en educación e inclusión social; en la necesidad de ordenar las finanzas públicas y hacer eficiente la inversión pública. No es cierto lo que sugiere El Faro: que Calleja y Simán representen diferentes visiones sobre la relación gobierno-partido-sector privado. El hecho de que diferentes empresarios apoyan a cada uno de los precandidatos no significa que estos representen distintos sectores e intereses.

No teniendo diferentes visiones sobre el futuro del país, el proceso interno de ARENA se reduce básicamente a dos contiendas:

•¿Quién tiene mayor capacidad para poner en práctica la visión común desde el próximo gobierno?

•¿Y cuál de los precandidatos tiene más liderazgo para construir la nueva mayoría social y electoral necesaria para ganar las elecciones del 2019 y para dar sostenibilidad a un proyecto de país?

Ante la inamovilidad, división y falta de liderazgo en el partido (y ante el peligro que estos se profundicen en caso el proceso de primarias se manejara mal), son los precandidatos los llamados de tomar la iniciativa. Urge que se sienten en una mesa para decidir cómo quieren llevar la contienda. Urge que identifiquen con claridad sus coincidencias, para convertirlas en la plataforma unificada de su partido. También urge que identifiquen sus diferencias, y que acuerden las normas civilizadas de cómo dirimirlas en un proceso interno democrático, respetuoso, constructivo y transparente.

Los acuerdos mínimos que deben ser capaces de generar los hombres que quieren gobernar el país deben incluir:

•El compromiso que todos los candidatos apoyarán al candidato que salga electo y formarán parte de su campaña y del proyecto político común.

•Adelantar la fecha de las primarias presidenciales. ARENA no puede ir a las elecciones de marzo 2018 dividido en campos. La candidatura presidencial tiene que definirse en primarias al final de este año.

•Convertir lo más antes posible el proceso ahora informal en uno formal: abrir las inscripciones oficiales de candidatos al sólo salir de la primarias de alcaldes y diputados en julio de este año; definir con claridad el tiempo de la campaña interna.

•La principal regla del juego: presentarse a las bases en conjunto, en debates institucionales.

•En la transición, hasta que comience el tiempo formal de la contienda, los precandidatos se abstienen de proselitismo interno y de solicitar apoyos de diputados, alcaldes, estructuras partidarias. Cada precandidato se dedicará a construir los apoyos que el partido necesitará en la sociedad – y regresa con los resultados al debate interno.

Este pacto de caballeros no sólo es factible, es necesario. Una vez que los precandidatos tengan un acuerdo sólido, lo presentarán a las autoridades de partido para que lo ratifiquen y oficialicen. Quien de los candidatos y de los líderes partidarios se niega a contribuir a la construcción de este acuerdo -y a cumplirlo- se autodescalificará como futuro candidato o líder.

La solución del “Gran Quiz del lenguaje político”. De Paolo Luers

Paolo Luers, 4 junio 2017 / SEUNDA VUELTA

El viernes pasado, en mi Columna Transversal, publiqué el Gran Quiz del Lenguaje Político, con el subtítulo: Where is the beef?
Esta frase se hizo famosa en Estados Unidos, a raíz de un comercial de Wendy’s del 1984, queriendo decir que sus competidores pusieron poca carne en sus hamburguesas. La frase entró en el lenguaje político en la campaña presidencial del mismo año, en la primaria de los demócratas entre Gary Hart y Walter Mondale. Hart había ganado popularidad con su eslogan “Nuevas Ideas”. En el último debate televisivo, Mondale dijo:
“When I hear your new ideas, I’m reminded of that ad, ‘Where’s the beef?'” (“Cuando le escucho hablando de sus ‘nuevas ideas’, pienso en este anuncio: ‘¿Dónde está la carne?'”. Gary Hart luego abandonó su lema de “Nuevas Ideas” y adoptó uno nuevo: “Here is the beef!” – y perdió las primarias.

Aqui la solución del Gran Quiz de las frases sin carne de Carlos Calleja, Mauricio Interiano y Salvador Sánchez Cerén. Espero que se hayan divertido…

  1. Pongámonos la Patria al hombro, y asumamos con humildad la misión que se nos ha encomendado. (Interiano)
  2. Necesitamos un proyecto íntegro de gente honesta. (Calleja)
  3. Tenemos que redoblar esfuerzos y seguir trabajando con esmero por la gente, el país se lo merece. (Sánchez Cerén)
  4. Hay que aprender del pasado para manejar las cosas mejor hacia adelante. (Calleja)
  5. Cuando se tiene decisión y fe es posible resolver los grandes problemas del país. (Sánchez Cerén)
  6. Es momento de apartar nuestros intereses personales y que comencemos a pensar el bien común. (Interiano)
  7. Tenemos que buscar la forma permanente de entendernos, de encontrarnos, de poder vivir en paz en El Salvador. (Sánchez Cerén)
  8. La riqueza más grande que tiene nuestro país es su gente. (Sánchez Cerén)
  9. Los problemas de país no los van a resolver solo los políticos, se van a resolver solo si nos sumamos todos los salvadoreños. (Interiano)
  10. Es fundamental retomar el diálogo y lograr entendimientos en torno a las políticas para estimular el crecimiento económico. (Calleja)
  11. Para gobernar, además de voluntad política, se requiere participación, diálogo y coherencia. (Sánchez Cerén)
  12. Para enfrentar los nuevos retos se necesita cambiar de mentalidad, resolver las diferencias sin violencia, ir al encuentro y entendimientos. (Sánchez Cerén)
  13. Los salvadoreños esperan mucho de nosotros y es momento que comencemos a demostrar que queremos el mismo cambio que quiere la población. (Interiano)
  14. Llegó el tiempo donde no podemos seguir viendo hacia atrás en búsqueda de excusas. Hoy nos toca responsabilizarnos por nuestro futuro; solo así podremos construir una nueva sociedad en El Salvador. (Calleja)
  15. Uno de los grandes retos que estamos enfrentando como país es la reforma al sistema de pensiones. (Sánchez Cerén)
  16. Si queremos transformar el país debe de haber primero una transformación política, este es momento de hacer una diferencia. (Interiano)
  17. Necesitamos de una nueva generación de liderazgo, una nueva mentalidad, que nos permita cerrar las heridas del pasado, unirnos y trabajar. (Calleja)
  18. La política puede ser la oportunidad para cambiar un país y todos tenemos la responsabilidad y obligación de trabajar por un mejor ES. (Interiano)
  19. Uniendo voluntades podemos alcanzar grandes e históricas decisiones para sumarnos positivamente al crecimiento de nuestra nación. (Sánchez Cerén)
  20. No podemos seguir en un país dividido. No podemos esperar cambios si seguimos polarizados. El gobierno tiene capacidad de dividir. (Interiano)
  21. El Salvador necesita de integridad y trabajo para salir adelante. Una nación con oportunidades pero también con responsabilidades. (Calleja)
  22. Unidos bajo una nueva visión podremos construir una nueva sociedad en El Salvador. (Calleja)
  23. Este es el momento para construir un mejor El Salvador y depende de todos. (Interiano)
  24. En la crisis existe la oportunidad, debemos estar abiertos a seguir aprendiendo, a construir una nueva visión de país, los salvadoreños. (Calleja)
  25. El SALVADOR puede volver a brillar y esta en nuestras manos que asumamos el llamado que nuestra patria nos está haciendo. (Interiano)
  26. Orientemos nuestros esfuerzos a la construcción de un plan de nación incluyente, para el bienestar de los salvadoreños. (Calleja)
  27. Para transformar El Salvador y construir una nueva sociedad, necesitamos un proyecto de país renovado, inclusivo y moderno. (Calleja)
  28. Los salvadoreños queremos menos ataques y más soluciones, queremos un compromiso por el bien de la nación. (Interiano)
  29. Cambiemos la realidad y demos verdaderos pasos por un mejor futuro, por nuestros niños, por vos y por El Salvador. (Interano)
  30. Creemos profundamente en generar igualdad de oportunidades para construir una nueva sociedad con una clase media pujante. (Calleja)
  31. El gobierno tiene que poner la información en manos de la población, con transparencia. (Sánchez Cerén)
  32. Reafirmamos nuestro compromiso con el sector empresarial y los inversionistas en El Salvador. (Sánchez Cerén)
  33. Educación y salud son fundamentales para el desarrollo del país. (Sánchez Cerén)
  34. Es obligación del gobierno y todos los sectores políticos generar condiciones que aseguren a población disfrute de derechos constitucionales. (Sánchez Cerén)
  35. Debemos de ser coherentes con nuestro discurso y no vamos a tolerar la corrupción venga de donde venga. (Interiano)
  36. El Salvador necesita una estrategia para crecer sanamente: Innovación, inversión y un gran salto en la calidad de nuestra educación. (Calleja)

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