Autor: segundavueltasv

Fraudes electorales. De Luis Mario Rodríguez

El riesgo es que estos procesos electorales presentan desviaciones cada vez más pronunciadas, entre las que destacan la inequidad en el financiamiento político, el ventajismo oficial, la adulteración de los resultados.

Luis Mario RodríguezLuis Mario Rodríguez, 19 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

El fraude electoral en Venezuela nos demuestra que la manipulación de la voluntad popular sigue constituyendo una amenaza a la democracia. La ausencia total de independencia del Consejo Nacional Electoral (CNE) y su sumisión descarada al Ejecutivo burlaron por completo las reglas de la competencia. Así lo delató la oposición política aglutinada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y 16 de los expresidentes que integran la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA).

EDH logA diferencia del siglo pasado, cuando las dictaduras truncaron por completo la alternancia política, la defensa internacional de la democracia ha pasado a un primer plano en el que los organismos internacionales y la comunidad de naciones reaccionan de inmediato para reclamar el restablecimiento del orden constitucional allá donde existen amagos de graves fracturas políticas. La Carta Democrática Interamericana garantiza la práctica de la democracia representativa y su aplicación, aunque depende de la voluntad de los Estados que integran a la OEA, cuida la limpieza de las elecciones y fomenta la denuncia de todo intento de distorsión por parte del oficialismo.

Entre noviembre de 2017 y octubre de 2018 se celebrará en diferentes países latinoamericanos, incluyendo El Salvador, un aproximado de 14 elecciones entre presidenciales, legislativas y municipales. En Chile, Honduras, Costa Rica, Paraguay, Colombia, México, Brasil y Venezuela se elegirán a los titulares del Ejecutivo. Algunos de estos países también votarán por diputados, gobernadores y alcaldes.
La buena noticia es que la democracia electoral persiste como el mecanismo por excelencia para alcanzar el poder político. El riesgo es que estos procesos, no obstante erigirse como la única vía para acceder a la administración de la cosa pública, presentan desviaciones cada vez más pronunciadas, entre las que destacan la inequidad en el financiamiento político, el ventajismo oficial, la adulteración de los resultados, como acusó Smartmatic en la consulta para la ilegal Asamblea Constituyente en Venezuela, la insuficiencia de información a los votantes, la parcialidad de los árbitros electorales y la pésima organización de los comicios.

La sofisticación para engañar a los votantes incluye también al populismo y al clientelismo político. Nicaragua representa un buen ejemplo. La combinación de reformas constitucionales para reducir el porcentaje de votos que necesita el ganador, el secuestro de las instituciones, incluyendo al organismo encargado de administrar las elecciones, y el intercambio de bienes por votos contaminan por completo la esencia del sistema electoral. Otro recurso empleado en la última década, principalmente en los países que integran el socialismo del siglo XXI, fue el del “nuevo constitucionalismo”. La principal reforma en esa corriente es la de permitir la reelección presidencial indefinida. Sucedió en Venezuela y Ecuador. Los gobernantes que no obtuvieron el respaldo para cambiar la Carta Magna invocaron la interpretación del máximo tribunal de justicia para conseguir el aval que les permitiera competir de nuevo por el cargo. Ese fue el caso de Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua y Juan Orlando Hernández en Honduras. También lo intentó sin éxito Álvaro Uribe en Colombia y lo logró Óscar Arias en Costa Rica.

La antipolítica es otro de los grandes aliados del debilitamiento de las democracias. Acuerpados por la decepción del pueblo ante la falta de respuesta por parte de los gobiernos de turno al desempleo, la pobreza, la inseguridad y por la carencia de servicios públicos de calidad, los “outsiders” han venido penetrando en la conciencia ciudadana y se han impuesto a los partidos tradicionales. En México, el Instituto Nacional Electoral (INE) reportó la pretensión de 86 personas para aspirar a candidaturas independientes a la presidencia de la República en 2018. Quienes pasen el filtro que establece la ley deberán obtener más de 800,000 firmas para que su intención se concretice y se les inscriba oficialmente como aspirantes a la “silla del águila”.

El blindaje más efectivo para enfrentar el boicot de las elecciones es la observación electoral nacional e internacional. Solo así es posible descubrir la determinación de algunos de falsear los eventos electorales o de utilizar artificios que inclinen la balanza a favor de uno u otro candidato. Ese será el antídoto más seguro en el caso salvadoreño.

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Carta a los expertos de Seguridad: Analicen bien. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 19 octubre 2017 / MAS! y EL DIARO DE HOY

Estimados colegas:
Las olas de asesinatos van y vienen. Es como la curva de fiebre de alguien con seria infección. Cuando baja, el gabinete de Seguridad canta victoria. Cuando sube, lo explican sacando el fantasma de una división dentro de la MS13 que ellos mismos están tratando de cultivar. Mano dura mezclada con una torpe política de dividir para reinar.

 Por esto entran y salen camionetas de la DGCP en los penales de Zacatecoluca, Ciudad Barrios e Izalco, con pasajeros encapuchados, cuyas salidas y entradas no son registradas. Es un operativo de la sección logos MAS y EDHde inteligencia penitenciaria (al mando de Rafael Benavides, conocido en la guerra como Ramón Suárez y como operativo de secuestros de las FPL), que quiere provocar una división dentro de la MS13. Por esto llevan a ciertos reos de un penal al otro. No tiene nada que ver con una segunda tregua, como ustedes sospechan.

Todavía el fiscal general está empeñado en criminalizar los traslados de reos que se hicieron en el 2012, en el marco de la tregua, cuando tenían un objetivo claro: facilitar un proceso de reducción de la violencia. Pero los traslados clandestinos de ahora no los investiga la fiscalía, aunque tienen un fin oscuro: crear una pandilla nueva, la famosa MS503, que se desvincularía del acuerdo de las tres pandillas históricas de negarle cualquier apoyo electoral al FMLN. Han declarado la guerra al FMLN, en represalia a las promesas no cumplidas que este partido les hizo en el marco de sus pactos electorales del 2015; y a la campaña de exterminio que inició el gobierno del FMLN una vez que ganara las presidenciales.

Los dirigentes de las pandillas, a partir de esto, rompieron todos los compromisos y pláticas con el FMLN. Por eso, el gobierno está tratando de provocar una disidencia con la cual pueda negociar. Pero no negociar para buscar una salida a la crisis de seguridad y a la violencia, sino para llegar a nuevos pactos electorales.

Es algo torpe que el gobierno comprometa su propia maniobra, usando al mismo tiempo la supuesta división en la MS para explicar el auge de homicidios de los últimos dos meses. Están creando un monstruo – y al mismo tiempo echan a su monstruo la culpa del auge de violencia.

Detrás de esto nadie detecta la razón más lógica de las olas de violencia: Son las respuestas de las pandillas a la guerra declarada, los operativos de aniquilamiento y los grupos de exterminio. Acción y reacción: pandilleros muertos-pandilleros matando; policías muertos-policías matando. La consecuencia inevitable de una política equivocada.

Repiensen sus análisis, colegas.
Algo debemos aportar para cambiar esta situación. Saludos,

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Fiasco a la vista. De Federico Hernández Aguilar

Bukele no ganará la Presidencia si corre por ella, pero le restará apoyos al oficialismo en mayor proporción de los que quitará a las fuerzas opositoras.

federicoFederico Hernández Aguilar, 18 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

Ahora que el FMLN se deshizo de su “Funes 2.0”, algunos han llegado a creer que la popularidad del alcalde capitalino podría motivar el surgimiento de una tercera fuerza que rompa por fin esa tediosa bipolaridad política que sufrimos en El Salvador. No hay razones de peso, sin embargo, para que tal cosa ocurra. Ni la historia electoral del país ni la idiosincrasia de los votantes salvadoreños permiten inferir que la nueva aventura del señor Bukele tendrá éxito. Nada excepcional vemos en la personalidad mesiánica de este “líder” ni en las credenciales morales de quienes le acompañan, para que se pueda afirmar, con seriedad, que la apuesta tercerista del alcalde tendrá un fin distinto al que tuvo, en su momento, aquel finado movimiento de Unidad.

EDH logUn año y medio antes que Tony Saca oficializara su candidatura presidencial por Unidad, este servidor predijo que no llegaría a la segunda vuelta electoral. Pese a las muecas de escepticismo que la afirmación provocó en aquellos que veían a Saca como una alternativa potable —recordemos que algunas encuestas llegaron a señalar un virtual “triple empate” entre el expresidente y los aspirantes del FMLN y ARENA—, los resultados de 2014 demostraron que la hipótesis del desinfle de Unidad era correcta.

¿Por qué era relativamente fácil pronosticar la suerte electoral de Saca como tercerista? Porque no había razones válidas para pensar lo contrario. Su candidatura estaba lejos de representar novedad alguna; quienes formaban su “equipo” de campaña eran unos impresentables; su mensaje político, como opción entre dos polos ideológicos contrapuestos, estaba cargado de falacias, desmesuras y ambigüedades… En una palabra, el aspirante de Unidad carecía de sustancia.

Y pese a la subestimación que a veces se hace de la capacidad analítica del electorado salvadoreño, la falta de sustancia es uno de los defectos que mejor sabe identificar el votante urbano de clase media (que también en 2019 será, por cierto, el que defina al Presidente de la República). A este segmento poblacional, sobre todo luego del fiasco de Mauricio Funes, los mensajes electorales huérfanos de principios claros y de concreciones prácticas ya no le seducen. Ahora suele verlos con creciente desconfianza.

Para que el señor Bukele acariciara la Presidencia tendría que conquistar al menos a una tercera parte de la clase media urbana, y eso como complemento necesario del voto duro que hasta hace un par de semanas le ofrecía el FMLN. Pero ahora, sin la disciplina partidaria que es muy útil en estos casos, el alcalde tendría cuesta arriba hasta su reelección en San Salvador, ya no digamos la silla presidencial.

Por supuesto que se vendrá una avalancha de cuentas anónimas en redes sociales inflando las posibilidades electorales del señor Bukele, pero eso no terminará traduciéndose en votos efectivos por mucho que él mismo lo crea. Tampoco es realista esperar a demasiadas figuras respetables queriendo acompañar en su “misión redentora” al impredecible muchacho. Alguien que comete tantos errores infantiles en menos de treinta días no posee las características necesarias para ser el líder que el país necesita.

Ahora bien, el FMLN sí debe estar muy atento a la sobrevaloración que su más reciente expulsado tiene entre los votantes, digamos, más emocionales. Bukele no ganará la Presidencia si corre por ella, pero le restará apoyos al oficialismo en mayor proporción de los que quitará a las fuerzas opositoras. El peso electoral del alcalde se medirá por el nivel de daño que ocasione al Frente, por encima del valor específico que su candidatura genere en el electorado.

Es evidente, por otra parte, que también ARENA puede echar por la borda sus propias aspiraciones de reconquista del Ejecutivo si maneja con torpeza sus diferencias internas y crea cismas innecesarios. Sin embargo, tal como están las cosas hasta este día, la versión criolla del episodio homérico de “la manzana de la discordia” bien podría marcar el inicio del proceso que aleje al FMLN de un nuevo periodo presidencial.

La Fedaes. De Humberto Sáenz Marinero

No podemos ceder ante aquellos que sin ningún tipo de vergüenza manifiestan su insano deseo de controlar el Órgano Judicial, sin percatarse de que con ello anuncian su rechazo a uno de los pilares de todo Estado Democrático de Derecho.

humberto saenz

Humberto Sáenz Marinero, presidente del Centro de Estudios Jurídicos CEJ

Humberto Sáenz Marinero, 18 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

En 1967, cinco asociaciones de abogados decidieron constituir la Federación de Asociaciones de Abogados de El Salvador (Fedaes), la cual se organizó con el propósito inicial de propiciar la armonía y la acción conjunta del gremio de abogados. Valga señalar que desde sus orígenes, los estatutos de Fedaes previeron una presidencia rotativa de un año, entre todas las asociaciones.

En 1997, Fedaes se vio en la necesidad de ajustar sus estatutos a lo previsto por la Ley de Asociaciones y Fundaciones sin Fines de Lucro que por aquellos años recién entraba en vigencia. Para entonces, ya se habían incorporado 3 nuevas asociaciones de abogados con lo que Fedaes quedaba compuesta por 8 asociaciones.

EDH logTambién es oportuno mencionar que en los nuevos estatutos se decidió mantener la presidencia rotativa de un año entre todas las asociaciones y se estableció que cada asociación tendría 3 miembros propietarios y 3 suplentes designados en Junta Directiva aunque, eso sí, cada asociación contaría solamente con un voto.

Por otra parte, y como resultado de las reformas constitucionales derivadas de los acuerdos de paz, Fedaes adquirió un rol sumamente trascendental en la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, toda vez que, de acuerdo con nuestro texto constitucional, quince de los candidatos a ocupar las más altas magistraturas, deben provenir de las entidades representativas de los abogados en El Salvador.

En la práctica esto se traduce en que Fedaes, cada tres años, organiza y administra las elecciones en que el gremio de abogados elige a quince de sus pares, para que junto con otros quince propuestos por el Consejo Nacional de la Judicatura, formen el listado de elegibles que tendrán que ser considerados por la Asamblea Legislativa para la renovación de la Corte Suprema de Justicia.

Tal como lo prevén sus estatutos, hace unos días se llevó a cabo la elección de la Junta Directiva de Fedaes para el período 2017/2018, correspondiendo la presidencia – por los mismos estatutos – a la Asociación de Abogados de Oriente. Los demás cargos se reparten entre las otras asociaciones.

La Junta Directiva así electa tendrá a su cargo la administración del próximo proceso de elecciones de magistrados que el gremio llevará a cabo en 2018 y en el que, como resultado final, la Asamblea Legislativa deberá elegir a cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional y un magistrado adicional que podrá llegar a cualquiera de las otras 3 Salas que conforman la Corte.

La tarea, desde luego, entraña una responsabilidad enorme. Esta Junta Directiva de Fedaes deberá conducir un proceso completamente transparente, eficiente y participativo, en el que desde el arranque se puedan introducir los filtros adecuados para facilitar la labor legislativa y para entorpecer el odiado reparto de cuotas.

Las 8 asociaciones de abogados que forman la Fedaes tienen a su vez el compromiso de evidenciar que el gremio está dispuesto a manejar de forma diferente las cosas; que hay unidad de criterio en cuanto al objetivo de llevar a la Corte Suprema de Justicia a los mejores elementos, y que hemos entendido que debemos impulsar no solo la honorabilidad y competencia notoria de nuestros pares, sino también la independencia político partidaria, así como las capacidades y habilidades técnicas y gerenciales para los cargos.

Lo que se espera son 8 votos de 8 asociaciones de abogados que muestren querer privilegiar el mérito en este proceso que se avecina, que recuerden y revivan los orígenes de Fedaes, que den contenido al compromiso de velar por la buena administración de justicia, la efectividad de la carrera judicial y el correcto ejercicio de la profesión y que, con sus respectivas posiciones, contribuyan a la dignificación del gremio.

La ciudadanía, por su parte, debe convertirse en un fiscalizador activo y propositivo, abandonando cualquier asomo de apatía ante un proceso eleccionario que –como ya se ha visto- afecta directa y frontalmente los intereses ciudadanos.

Hemos avanzado en la administración de justicia y sin duda alguna hemos comenzado a disfrutar las mieles de la independencia judicial. Ahora no podemos retroceder; no podemos ceder ante aquellos que sin ningún tipo de vergüenza manifiestan su insano deseo de controlar el Órgano Judicial, sin percatarse de que con ello anuncian su rechazo a uno de los pilares de todo Estado Democrático de Derecho. Fedaes y las asociaciones que la integran tienen un compromiso histórico; hay que cumplirlo.

@hsaenzm

Construyamos una Plataforma Ciudadana. De Johnny Wright Sol

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Johnny Wright Sol, 17 octubre 2017 / CHANGE.ORG

Si los ciudadanos no nos involucramos en las decisiones de nuestra sociedad, los políticos de siempre si lo harán, ya es tiempo de unirnos, es tiempo de empoderarnos, es tiempo de decirle no a lo imposible, es tiempo de transformar nuestra sociedad, es nuestro tiempo. No buscamos seguidores, buscamos empoderar a la ciudadanía para construir una Plataforma Ciudadana que refleje los sueños y exigencias de nuestra población. Es tiempo de que los que defendemos la libertad, la igualdad y el respeto del individuo, nos unamos en un proyecto que transforme a nuestro país; estamos convencidos de que podremos hacer historia y también nos comprometemos a no cometer los mismos errores del pasado. Sabemos que este es nuestro tiempo, el tiempo de la ciudadanía.

Johnny Wright Sol inició esta petición en la mañana del 17 de octubre con solamente una firma y a las 10pm del mismo día la petición consiguió 855 personas que la firman.


Para apoyar esta iniciativa de Johnny Wright Sol, entre al sitio de change.org

 

 

El ‘Volksgeist’ catalán. De Enrique Krauze

Nadie en el mundo duda de la identidad cultural catalana. Pero esa Cataluña está en vilo y puede perderse debido al poder de sus propios demonios y fantasmas. El ‘nosotros’ del independentismo es imperioso y excluye a los otros.

ENRIQUE KRAUZE

Enrique Krauze, escritor mexicano, director de Letras Libres

Enrique Krauze, 17 octubre 2017 / EL PAIS

“No hay más personas que las físicas. Es siempre la primera persona del singular la que habla como primera persona del plural. Es siempre un yo el que dice nosotros”: Gabriel Zaid

Isaiah Berlin, uno de los grandes liberales del siglo XX, creía en las personas individuales (únicas personas reales, únicas personas no metafóricas ni abstractas). Creía en el “yo” no egoísta (o consciente y crítico de su egoísmo). Creía en el yo libre, responsable y solidario. Al mismo tiempo, y sin contradicción, creía que el “yo” podía enriquecerse en la construcción imaginaria de un “nosotros” ligado a una lengua, unas costumbres, un estilo de vida, “una tradición que proviene de una experiencia histórica compartida”.

el paisEn su libro Vico y Herder (1976), Berlin enriqueció al liberalismo con el valor de la pluralidad cultural. Como un romántico del siglo XIX, Berlin se enamoró del ideal herderiano y creía que las culturas no estaban predestinadas a pelear eternamente entre sí. En una conversación de 1992 de Berlin con el gran editor estadounidense Nathan Gardels, este le recordó que, en el siglo XX, “el Volksgeist se convirtió en el Tercer Reich”, a lo que Berlin respondió: “He vivido el peor siglo que Europa haya tenido jamás. En mi vida han sucedido más cosas terribles que en ninguna otra época de la historia. Peores aún, sospecho, que en la época de los hunos”. No obstante, confiaba en que el problema de la convivencia entre culturas se había superado en las naciones que él llamaba “satisfechas”: Estados Unidos, Europa, Australia, Japón. En la periferia del antiguo mundo colonial y subdesarrollado —agregó— “cabe esperar que los diversos pueblos se cansen de pelear y la corriente de sangre se detenga o amaine”. Ese era el panorama que vislumbraba para el siglo XXI: “No deseo abandonar la creencia de que el mundo puede ser un ordenado tapiz de diversos colores, en el que cada fragmento desarrolle su propia y original identidad cultural y sea tolerante de las demás. No es un sueño utópico”.

“Este independentismo renuncia al ‘mínimo de valores universales’ que pedía Isaiah Berlin”

Según John Gray, había una contradicción inherente en el pensamiento de Berlin. Por un lado, creía en el pluralismo de valores y tenía una concepción historicista de la naturaleza humana; por otro, creía en las reivindicaciones universalistas del liberalismo clásico. Pero si hay de verdad —dice Gray— un pluralismo de valores, ¿no es la libertad un valor más entre otros?

La libertad no es un valor más entre otros, pensaba Berlin (y con él buena parte de la tradición filosófica y aún religiosa de Occidente). La libertad es el valor natural y esencial del ser humano. Pero Berlin era el primero en reconocer que el edificio de la pluralidad dependía de una condición necesaria: la aceptación universal de un “mínimo de valores”. Sólo ese acuerdo podía mantener al mundo en orden: “De otro modo estaremos destinados a perecer”. Berlin murió en paz, confiando en que ese “mínimo de valores” —fincado en la libertad individual— podía alcanzar una “aceptación universal”.

El siglo XXI lo ha desmentido (parcialmente) en casos previsibles como el fundamentalismo islámico, cuya identificación con los valores de la Ilustración universal es prácticamente nula y quizá imposible. El renacimiento del racismo europeo y el nativismo estadounidense son otros casos no menos lamentables aunque quizá reversibles (a mediano plazo) de rechazo a aquellos “mínimos valores universales”. Pero hay un caso reciente que a Isaiah Berlin, estoy seguro, le habría parecido no solo lamentable sino incomprensible: el Volksgeist catalán.

“Cataluña debe definirse como un espacio plural, solidaria con la nación de la que forma parte”

Nadie en el mundo —lo digo casi sin hipérbole— duda de la identidad cultural catalana. Está en su lengua, en sus maravillosas ciudades y pueblos, en su estilo arquitectónico, en sus costumbres culinarias, en sus bailes, en su música y en su paisaje. Está en el temple de su gente, en sus nobles ciudades romanas, sus reminiscencias judías, sus historias medievales, renacentistas, ilustradas y modernas. Está en sus escritores y pensadores. Barcelona fue la patria de tantos escritores de nuestra lengua que (bajo la sombra generosa de Carmen Balcells) escribieron ahí sus obras maestras. Esa identidad cultural está en el equipo de fútbol en cuyas filas han militado estrellas de varios países (desde el legendario Kubala hasta el prodigioso Messi) y cuyos colores azulgrana visten con ilusión y orgullo niños de todo el planeta. Esa es la Barcelona que todos queremos y visitamos.

Esa Cataluña está en vilo y puede perderse (para España, para Europa, para sí misma) no por la opresión de un poder ajeno sino por el poder de sus propios demonios, de sus propios fantasmas. Al renunciar a ese “mínimo de valores universales” del que hablaba Berlin, al voltear la espalda al derecho, la ley y la libertad conquistadas en 1975 (tras una terrible guerra civil y una ominosa dictadura), se malogra día con día el sueño de una Cataluña libre y plural.

Los catalanes de puño en alto recuerdan a los fanáticos del Volksgeist alemán. Para ellos la identidad no es un acervo cultural que hay que preservar sin exclusión de otros (en diálogo con ellos), sino un arma política que debe utilizarse para excluir a los otros, a lo otro. Su “nosotros” no es libre, responsable y solidario. (Solidaria fue la respuesta española tras los atentados del Estado Islámico). Su “nosotros” es imperioso. No se define por lo que afirma sino por lo que niega. Su “nosotros” no es cultural sino político. Su nosotros no es patriótico, es nacionalista.

Otro célebre escritor británico, hombre que probó su amor a la libertad no sólo en libros y ensayos sino con las armas en la mano, describió la diferencia en sus Notas sobre el nacionalismo. “El nacionalismo no debe confundirse con el patriotismo (…) aluden a dos cosas diferentes, incluso opuestas. Por patriotismo entiendo la devoción por un lugar determinado y por una determinada forma de vida que uno considera los mejores del mundo, pero que no tiene deseos de imponer a otra gente. El patriotismo es defensivo por naturaleza, tanto militar como culturalmente. El nacionalismo, en cambio, es inseparable del deseo de poder, el propósito constante de todo nacionalista es obtener más poder y más prestigio, no para sí mismo, sino para la nación o entidad que haya escogido para diluir en ella su propia individualidad”.

Orwell escribió esas líneas siete años después de defender la libertad en Cataluña, de España, de Europa, de Occidente. Estaría avergonzado de lo que la corriente de sangre que marca los pasos y late en los gestos de los catalanes que siguen a su pequeño Führer. Ojalá Cataluña recapacite y opte por definirse como una identidad plural: devota de la cultura propia, pero libre, responsable y solidaria con la nación de la que forma parte.

Venezuela: Se materializó un proceso electoral fraudulento sin precedentes. Comunicado de la oposición

logo-mud_nacima20150313_0082_1916 octubre 2017 / MUD

Mesa​ ​de​ ​la​ ​Unidad​ ​Democrática​ ​ante​ ​el​ ​proceso​ ​electoral​ ​fraudulento​ ​consumado​ ​el día​ ​de​ ​ayer

El 15 de octubre se materializó un proceso electoral fraudulento sin precedentes en nuestra historia. Como Mesa de la Unidad Democrática asumimos la responsabilidad de desconocer los resultados, profundizar la lucha para que se respete la voluntad del pueblo expresada el 15-O y cambiar este corrupto sistema electoral para lograr el cambio de régimen y la vuelta a​ ​la​ ​democracia.

Desde el inicio de este proceso, denunciamos todas y cada una de las arbitrariedades que
violaron la ley y los derechos electorales de los venezolanos. A pesar de ello, asistimos a este proceso con la firme convicción que al régimen también debíamos enfrentarlo en este terreno para lograr, o bien continuar la conquista de nuevos espacios para la lucha democrática, o por el contrario mayor deslegitimación nacional e internacional de la dictadura​ ​como​ ​consecuencia​ ​de​ ​un​ ​proceso​ ​electoral​ ​amañado.

Lamentablemente, el régimen optó por la segunda opción. Asumió el camino del fraude, la violencia, irregularidad, manipulación, ventajismo, corrupción, trampa, extorsión, coacción y chantaje para torcer y desconocer la voluntad de nuestro pueblo. Nadie duda que las elecciones​ ​en​ ​Venezuela​ ​no​ ​son​ ​libres,​ ​justas​ ​ni​ ​transparentes.

Hasta este momento, hemos podido detectar y recopilar un gran número de irregularidades ocurridas antes y durante la elección, sin menoscabo de otras que podamos encontrar en el camino,​ ​que​ ​confirman​ ​nuestra​ ​posición.​ ​Algunas​ ​de​ ​ellas​ ​son:

1- Una población electoral de al menos 1.000.080 electores se les impidió u obstaculizó votar en centros históricamente favorables a la oposición, por máquinas dañadas, mesas que​ ​no​ ​abrieron​ ​o​ ​que​ ​tuvieron​ ​retrasos​ ​injustificados​ ​hasta​ ​altas​ ​horas​ ​de​ ​la​ ​noche.

2- Más de 700 mil venezolanos que fueron migrados de sus centros 48 horas antes de la elección​ ​e​ ​inclusive​ ​el​ ​mismo​ ​día​ ​de​ ​la​ ​elección.

3- Una población electoral de al menos 350.000 ciudadanos afectados por violencia e intimidación dentro y fuera de los centros electorales lo que impidió u obstaculizó el ejercicio libre​ ​al​ ​voto.

4- Al menos 90.537 votos nulos que debieron haber sido adjudicados a los candidatos de la oposición producto del impedimento de sustitución de candidatos ya retirados en fraude a la ley.

5- Coacción y chantaje a empleados públicos y beneficiarios de programas sociales obligándolos a votar con el acompañamiento de dirigentes del PSUV y a través del carnet
de​ ​la​ ​patria,​ ​lo​ ​que​ ​impide​ ​el​ ​ejercicio​ ​del​ ​voto​ ​libre.

6- Electores que ejercieron multiples votos e irrespetando el principio “un elector un voto”, facilitado​ ​por​ ​la​ ​ausencia​ ​de​ ​tinta​ ​indeleble​ ​por​ ​primera​ ​vez​ ​en​ ​nuestra​ ​historia.

7-​ ​Prórrogas​ ​irregulares​ ​luego​ ​de​ ​la​ ​hora​ ​del​ ​cierre​ ​legal.

8- Obstaculización de las auditorías del proceso de verificación ciudadana lo que impide
verificar​ ​la​ ​consistencia​ ​entre​ ​los​ ​votos​ ​emitidos​ ​y​ ​los​ ​resultados​ ​transmitidos.

9 Inconsistencia numérica de resultados electorales históricos así como con todos los estudios,​ ​encuestas​ ​y​ ​bocas​ ​de​ ​urnas​ ​realizadas.

Todo ello adicional a irregularidades anteriormente denunciadas que vale la pena volver a recordar y no acostumbrarnos a ellas: i. la persecución, encarcelamiento e inhabilitación de candidatos, ii. la ausencia de observación electoral nacional e internacional confiable y iii. el uso de recursos del estado para promover candidatos y movilizar votos para los candidatos del​ ​régimen.

Ante​ ​todo​ ​esto,​ ​la​ ​Mesa​ ​de​ ​la​ ​Unidad​ ​Democrática​ ​anuncia:

1. Convocamos al pueblo y al mundo a luchar por un nuevo sistema electoral y la convocatoria urgente de elecciones libres y transparentes. El pueblo de Venezuela debe elegir​ ​un​ ​nuevo​ ​Presidente,​ ​alcaldes​ ​y​ ​gobernadores​ ​bajo​ ​un​ ​sistema​ ​electoral​ ​confiable.

2. Declarar en emergencia a los equipos técnicos de la Unidad para que en un plazo perentorio presenten un informe exhaustivo del proceso en general y de las irregularidades particulares, en conocimiento de que las artimañas del Estado fueron diseñadas quirúrgicamente de acuerdo a la realidad concreta de cada región.

3. Convocamos a una reunión de emergencia a nuestros 23 candidatos y sus equipos técnicos para continuar la acción política de respuesta.

4. Exigimos una auditoría total, cuantitativa y cualitativa, que no sea impuesta por el ente comicial, de todo el proceso electoral con verificación internacional confiable. Se trata de un proceso total que no se puede limitar únicamente a comparar el contenido de las cajas con las actas. Estamos ante un proceso de grandes dimensiones y de múltiples variables que requiere la más rigurosa e independiente investigación para determinar la verdad sobre el sistema electoral venezolano. Sólo así podremos reconocer lo que haya que reconocer y exigir​ ​las​ ​repeticiones​ ​donde​ ​haya​ ​que​ ​realizarlas.

5. No asistiremos a ningún proceso de exploración, conversación o negociación hasta tanto no se hayan aceptado las auditorias y cambios que requieren la pulcritud inherente al ejercicio los derechos políticos de los venezolanos.

6. Solicitamos el respaldo de los pueblos, parlamentos y gobiernos del mundo para lograr
estos objetivos así como la mayor condena, presión y sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro. Enviaremos una delegación a reunirse con los gobiernos democráticos para explicar la naturaleza de las irregularidades electorales, y las exigencias y propuestas para​ ​superarlas.

7. Haremos una evaluación profunda de las políticas y estructuras desarrolladas por la Unidad con el propósito de identificar oportunidades de mejora, cambio o reforzamiento
orientadas a servir mejor a los intereses del pueblo de Venezuela. Hacemos un llamado a
todos los sectores y liderazgos de la sociedad democrática, que estén dentro o fuera de la MUD,​ ​para​ ​la​ ​discusión,​ ​reflexión​ ​y​ ​unificación​ ​de​ ​estrategias​ ​para​ ​alcanzar​ ​la​ ​libertad.

8. Convocamos a todos los sectores sociales y políticos del país para la activación y movilización de la sociedad venezolana a luchar por las demandas y derechos del pueblo. Lograr una auditoría total del sistema electoral, un nuevo sistema electoral y la convocatoria de elecciones libres y justas sólo podrá realizarse con la participación de todo el pueblo y el respaldo​ ​de​ ​la​ ​comunidad​ ​internacional.

Reiteramos nuestro reconocimiento al bravo pueblo de Venezuela que salió a votar a pesar de todos los obstáculos, a los miles de testigos y voluntarios que colaboraron en esta lucha y​ ​a​ ​todos​ ​los​ ​que​ ​durante​ ​meses​ ​han​ ​luchado​ ​en​ ​las​ ​calles​ ​para​ ​conquistar​ ​la​ ​libertad.

Somos mayoría, la dictadura cada día se deslegitima más y cada día aumenta más el rechazo​ ​popular​ ​y​ ​la​ ​condena​ ​mundial​ ​contra​ ​este​ ​régimen​ ​hambreador.

Por el pueblo que sufre, por nuestro mártires, por nuestros presos y perseguidos políticos y por todo lo que hemos sacrificio para llegar hasta acá, estamos obligados a mantenernos de pie​ ​y​ ​continuar​ ​la​ ​lucha​ ​hasta​ ​lograr​ ​el​ ​cambio​ ​y​ ​la​ ​libertad.