Alberto Arene

La tormenta perfecta que se aproxima… ¡Despertemos! De Alberto Arene

Nuestra pequeña nación dividida, sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontarla.

Alberto Arene, 8 junio 2017 / LPG

El bajo crecimiento de la economía y al sobreendeudamiento público se agregarán en los próximos 3 años un drástico ajuste de las finanzas públicas y la reversión de la migración a Estados Unidos, la válvula de escape histórica a los problemas y contradicciones acumuladas. Nuestra pequeña nación dividida sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontar la tormenta perfecta que se aproxima.

2017 concluirá con 2 % de crecimiento, 2018 con 1.8 % y 2019 con 1.7 % (Banco Mundial). La deuda pública podría cerrar este año con 67.2 % del PIB (J.P. Morgan) –22 puntos por encima del máximo recomendable para pequeñas economías dolarizadas de bajo crecimiento– y acercarse al 75 % con la actualización de las cuentas nacionales.

El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) dijo que el Gobierno “no ha logrado ni logrará la meta que se propuso de crecimiento del 3 % del PIB para su Gobierno, que el gasto social se redujo 7.6 % en el último año y que el gobierno ha postergado el diálogo fiscal incluyente. Las restricciones fiscales le están pasando factura a la política social del gobierno”.

Del tamaño del hoyo fiscal es el ajuste requerido y el nuestro es considerable, aún más con proyecciones de crecimiento tan bajas. No hay pesadilla peor que una cirugía delicada sin anestesia, tan semejante a un ajuste severo sin recursos financieros. Y lo es por lo recesivo en la economía, por reducir tanto el nivel de vida de los pobres y de la clase media, y por sus efectos tan negativos en la gobernabilidad.

No hay escapatoria al ajuste que ya comenzó desordenadamente y con limitados recursos y que se profundizará en los próximos 3 años. Si hay acuerdo fiscal con la oposición y el Fondo Monetario Internacional, el ajuste de ingresos y gastos oscilará entre 3 y 4 % del PIB logrando el gobierno recursos para inyectarle liquidez a la economía y amortiguar el impacto. Si no hay acuerdo, el ajuste sería más radical y recesivo, acompañado de iliquidez, impagos, subidas adicionales de tasas de interés, y recortes aún mayores del gasto social y de la inversión pública.

Este último escenario es precisamente el que busca ARENA para capitalizar al máximo la debacle de los dos últimos dos años de gobierno del FMLN, profundizando la crisis económica, social y política. De ganar la presidencia en estas condiciones, ARENA enfrentaría la terrible pesadilla de levantar un país con exacerbada crisis generalizada, división y confrontación nacional.

En su columna la semana pasada, Sandra de Barraza afirma: “Lo que han logrado es su propia cosecha. A esta altura es imposible responsabilizar a la oposición de lo actuado… porque gobernar significa administrar el poder y para esto hay que negociar y negociar con estrategia” (LPG, “Quedan 24 meses”). Con algunas reservas, coincido con esta afirmación porque el Gobierno ha adolecido: 1. de una estrategia de crecimiento económico y de sostenibilidad fiscal, imperando un manejo de caja hace tiempo agotado; 2. de una estrategia consistente de negociación con ARENA y el sector privado, cuyo diseño y ejecución recaería en el secretario técnico y en nuevos titulares de las carteras involucradas. La responsabilidad última no recae en el ministro de Hacienda con más de dos años expresando su deseo de irse, sino en el presidente de la República que lo ha sostenido a pesar de la oposición de sus más cercanos colaboradores en el gobierno, en la Asamblea Legislativa y en el partido.

Salvador Samayoa, uno de los amigos del presidente y de varios de sus colaboradores, lo dijo la semana pasada: “Para terminar el quinquenio con mejores resultados y mayor sentido de concordia y de unidad nacional, habría que hacer cambios importantes en el equipo de gobierno, y habría que llegar muy pronto a un acuerdo fiscal que le dé oxígeno y estabilidad al gobierno a la vez que desmonte o alivie las ansiedades y desconfianza de otros sectores. Lo más necesario en este momento es la confianza para dinamizar la inversión, el crecimiento y el empleo” (EDH). Y la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) subrayó: “Considerando la proximidad de los compromisos de pago del Gobierno ante distintos acreedores, el deterioro de la calificación de riesgo país y la importancia de que dichos compromisos se cumplan para evitar las graves consecuencias, incluidas el deterioro económico y el empleo, que provocaría un segundo impago, enfatizamos la importancia de que a la brevedad se logren acuerdos políticos…”.

Como si esta tormenta no fuera suficiente, el gobierno de los Estados Unidos anunció su intención de finalizar el Estatus de Protección Temporal que ahora protege a 190 mil compatriotas que allí residen y trabajan. Está considerando, además, un impuesto de 2 % a las remesas y una reducción de 40 % a la cooperación de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte, sin hablar del repudio republicano y demócrata y de eventuales recortes adicionales a El Salvador por su alianza con la dictadura chavista.

Nuestra pequeña nación dividida, sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontar la tormenta perfecta que se aproxima. ¡Despertemos!

El ejemplo de Venezuela: el fracaso y la impunidad total de la dictadura. De Alberto Arene

Contra semejante ejemplo, Sr. secretario general del FMLN, lucharemos sin tregua ni pausa millones de ciudadanos por la libertad, la democracia, la justicia y la prosperidad de El Salvador.

Alberto Arene, 5 mayo 2017 / LPG

Después del fracaso de la reunión de la CELAC a la que convocó el gobierno salvadoreño a petición del venezolano, el secretario general del FMLN –Medardo González– acompañado de la canciller venezolana –Delcy Rodríguez– afirmó en un acto público “que Venezuela es un ejemplo…

Debemos aprender a ver cómo se lucha, en Venezuela, por mantener el poder para el pueblo trabajador”. Al observar la actuación del gobierno este año, es claro cómo lucha el chavismo por mantener el poder: al margen de la ley y por la fuerza. Y también lo es el ejemplo de Venezuela: el fracaso e impunidad total de la dictadura.

Después de perder contundentemente las elecciones legislativas con la oposición que ganó dos tercios de los diputados en diciembre de 2015, dio inicio la última etapa del ejercicio del poder chavista caracterizada por la eliminación de las últimas formas de legalidad: 1. La Asamblea Nacional saliente eligió, violando procedimientos y requerimientos, a 34 magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), antes de la toma de posesión de la nueva Asamblea Nacional (AN). 2. El primer acto del TSJ fue admitir un recurso para impugnar la elección de 8 diputados de la oposición en la nueva AN, ordenando suspender la proclamación de tres diputados del estado Amazonas que ganó la oposición, robándoles la mayoría calificada. 3. La AN proclama electos a los 3 diputados indígenas de Amazonas, ante lo cual el Tribunal Supremo Electoral les advierte que de mantenerlos entrarían en desacato. La AN decide desincorporarlos. 4. El gobierno impidió la convocatoria al referéndum revocatorio solicitada por la oposición después de que esta logró las firmas correspondientes. Cinco tribunales estadales aceptaron recursos de impugnación de las firmas, presentadas por el oficialismo. 5. El gobierno ignoró las obligaciones frente a la AN y las 23 leyes que emitió. 6 El TSJ declaró ilegales las 23 leyes emitidas por la AN. 7. La AN reincorporó a los 3 diputados suspendidos por la cual el TSJ la declara en desacato invalidando las decisiones del parlamento. 8. El TSJ emitió dos sentencias eliminando la inmunidad parlamentaria y asumiendo las funciones de la AN. 9. La fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz, históricamente alineada con el chavismo, afirmó que dichas sentencias constituyen una ruptura del orden constitucional. 10. Maduro convoca a reunión de los diferentes poderes para superar el impase. Horas después el TSJ revoca las sentencias “devolviéndole los poderes” a la AN. 11. La oposición declara que la sentencia constituye un golpe de Estado llamando a protestar en la calle, exigiendo la destitución de los magistrados del TSJ así como la realización de elecciones. 12. El presidente Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria para redactar una nueva constitución, derogando la que fue liderada y promulgada por el presidente Chávez.

Mientras el régimen eliminaba las últimas formas de legalidad, aumentó correlativamente la protesta nacional y el aislamiento del régimen en el sistema interamericano y en el mundo, incrementando la represión. Los muertos durante las protestas suman ya 31 personas, los heridos más de 400 y los detenidos más de 1,500. Al mismo tiempo, la escasez de alimentos, medicinas y servicios públicos diversos se agudiza, acompañada de una inflación galopante que afecta particularmente a los pobres. Todos los logros de los primeros años de la llamada revolución se han esfumado y muchos indicadores sociales se han deteriorado respecto al año en que Chávez asumió el poder.

Al observar la actuación del gobierno este año, es claro cómo lucha el chavismo por mantener el poder: al margen de la ley y por la fuerza. Y también lo es el ejemplo de Venezuela después de 18 años de chavismo controlando todos los poderes. El fracaso total de este proyecto es acompañado ahora de la impunidad total de la dictadura. Contra semejante ejemplo, Sr. secretario general del FMLN, lucharemos sin tregua ni pausa millones de ciudadanos por la libertad, la democracia, la justicia y la prosperidad de El Salvador.

Esta semana en Francia, Venezuela y El Salvador. De Alberto Arene

Nunca desde la guerra luce tan oscuro el cielo, sin que próximo se vislumbre un nuevo amanecer.

Alberto Arene, 27 abril 2017 / LPG

El triunfo de Emmanuel Macron en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia es una excelente noticia para este país, para Europa y el mundo. Con una participación del 70 % del electorado, Macron obtuvo el 23.9 % de los votos siendo el candidato con la mejor perspectiva de derrotar en la segunda vuelta a la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, que obtuvo el 21.5 %.

Inmediatamente después de conocerse los resultados, el candidato de la derecha republicana, François Fillon, y el de la izquierda socialista, Benoit Hamon, expresaron su respaldo a Macron. El candidato de la izquierda más radical, Jean Luc Melenchon, que obtuvo 19.9 % de los votos, ha llamado a sus seguidores a no darle ni un solo voto a Le Pen mientras les consulta si respaldan a Macron quien con 60 % lidera la intención de voto para la segunda vuelta presidencial.

La victoria –ahora improbable– de Le Pen amenazaría las libertades y la tradición democrática francesa, y la viabilidad misma de la Unión Europea, después de la salida de Gran Bretaña con el Brexit, alimentando la ola populista en el mundo. La victoria de Macron salvó a Francia y Europa, es una excelente noticia.

En Venezuela se agudiza la confrontación entre el régimen dictatorial chavista y la oposición, con una escalada represiva que ya causó muchas víctimas. La fiscal Luisa Ortega, de larga identificación Chavista, confirmó que son 26 los muertos durante las últimas marchas y protestas, 437 los heridos, 1,280 detenidos (65 privados de libertad y 217 que serán presentados a los tribunales). Ortega es la fiscal que el 31 de marzo pasado afirmó que se había roto el hilo constitucional en el país por dos sentencias que después fueron parcialmente suprimidas.

Dicha ruptura total del orden democrático y el aumento de la violación generalizada de los derechos humanos condujo al secretario general de la OEA, Luis Almagro, a convocar nuevamente con carácter de urgencia al Consejo Permanente, con la expectativa que logren obtener 19 votos para convocar a la reunión de cancilleres para discutir y decidir –finalmente– si a Venezuela se la aplicará la Carta Democrática que requiere 24 votos, equivalentes a dos tercios del total.

Para intentar contrarrestar y neutralizar la iniciativa del secretario general y el cambio de la correlación de fuerzas en la OEA, el gobierno de Venezuela le pidió al de El Salvador que ejerce la presidencia pro-témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que convoque a una reunión de sus cancilleres para “tratar las amenazas contra el orden democrático constitucional en la República Bolivariana de Venezuela, así como las acciones intervencionistas contra su independencia, soberanía y autodeterminación”. El presidente de la república accedió a la solicitud de reunión que tendrá lugar el próximo 2 de mayo de 2017 en San Salvador. En dicha reunión, difícilmente saldrá un comunicado conjunto de consenso, ignorando su utilidad práctica.

El Salvador comenzó la semana con algunos peldaños más abajo en las calificaciones de riesgo internacional y unos peldaños más arriba en la previsión de crecimiento de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), de 2.2 a 2.5 % en 2017, el crecimiento más modesto de Centroamérica. No obstante esta buena noticia, sus beneficios serán opacados por la degradación de las calificaciones de riesgo y sus efectos negativos en el acceso al crédito y en el encarecimiento del dinero, y en las decisiones de inversión privada nacional e internacional, profundizándose la desconfianza y dudas sobre El Salvador.

Fitch Ratings colocó a El Salvador en “Default Restringido”, Moody’s Investors advirtió que el incumplimiento pueda ser el inicio de un impago generalizado, otorgándole a la deuda una categoría (Caa1) que considera especulativa y con alto riesgo crediticio. Standard and Poor’s declaró a El Salvador en “Incumplimiento Selectivo”, categoría reservada para aquellos países en quiebra. Los efectos del Impago del servicio de la deuda previsional de la semana anterior fueron muy grandes y la solución encontrada –recortando $56.7 millones del presupuesto en educación y salud para honrar el compromiso de los certificados de Inversión Previsional (CIP)– es de carácter temporal, tiene costos políticos, y no resuelve el daño causado al interés nacional y a los ciudadanos.

Pero esta última jornada política del impago y de su “reparación” posterior ha dejado al gobierno y su partido, y al principal partido de oposición, con un nivel de enfrentamiento superior preparando ambos los cuchillos largos para las batallas entrantes. “El abandono de la moderación y la crispación” fue el titular del editorial de uno de los periódicos nacionales.

Coinciden estos acontecimientos con la segunda misión al país del facilitador del secretario de Naciones Unidas para buscar acuerdos nacionales de gobernabilidad y desarrollo. Para la sostenibilidad de las finanzas públicas y para enfrentar la agenda de seguridad, económica, social y medioambiental y de gobernabilidad, es imperativo avanzar hacia dichos acuerdos, no obstante las dudas de actores y decisores fundamentales sobre la utilidad y viabilidad de la facilitación.

Nunca desde la guerra luce tan oscuro el cielo, sin que próximo se vislumbre un nuevo amanecer.

La crisis de Venezuela y la urgente rectificación del gobierno salvadoreño. De Alberto Arene

El gobierno del FMLN se quedó sin argumentos, legitimidad y espacio internacional para sostener semejante posición. Más le vale rectificar pronto, o pagará las consecuencias.

Alberto Arene, 30 marzo 2017 / LPG

Después de 18 años de implantación de la llamada “revolución bolivariana” liderada por Hugo Chávez, el proyecto chavista ha entrado en su fase terminal, combinándose la crisis económica-financiera, social, humanitaria, política y ética, enfrentando un creciente repudio y aislamiento internacional. El martes pasado el Consejo de la OEA se reunió para discutir el Informe de su secretario general, Luis Almagro, confirmándose el deterioro acelerado de la situación nacional y la ruptura del Estado de Derecho, llamando a enfrentar la crisis humanitaria, a liberar a los presos políticos y a retornar a la democracia y al Estado de Derecho, organizando elecciones libres y democráticas a la mayor brevedad posible.

El representante salvadoreño en la OEA, Carlos Calles, por instrucciones del canciller Hugo Martínez, se negó a discutir la crisis de Venezuela, luego dijo que “El Salvador no acompaña el informe presentado por el secretario general”, y finalmente no formó parte de la declaración de los gobiernos de 20 países que acordaron concretar una “hoja de ruta para apoyar el funcionamiento de la democracia y el Estado de Derecho”. Luego, Casa Presidencial hizo un llamado a los países miembros a “acompañar al pueblo venezolano para que, por los mecanismos legítimos” y con la mediación de “la Santa Sede, pueda pronto llegarse a acuerdos que den estabilidad a esta nación hermana”.

En sus primeros 17 años en el poder, fue el chavismo que se negó sistemáticamente al diálogo. Cuando finalmente lo aceptó mediado por sus aliados del Mercosur, fue para mejorar su deteriorada imagen internacional, y ganar tiempo. A mediados de 2016, cuando se agudizaba la presión nacional e internacional, aceptó la mediación del Vaticano para saltarse el plazo límite para convocar al referéndum revocatorio, lográndolo, desgastando el diálogo y los buenos oficios de la Santa Sede.

Mientras el espacio político-diplomático y económico-financiero se le estrecha aún más al gobierno, y se profundiza la crisis humanitaria, la tragedia y la protesta del pueblo venezolano, ¿quién puede oponerse a un diálogo que conduzca a una negociación de verdad, con reglas claras y resultados precisos en tiempos delimitados, mediados por el Vaticano con el seguimiento y apoyo de gobiernos democráticos de Latinoamérica?

Ahora es imperativo profundizar –sin tregua ni pausa– la presión nacional e internacional para que la diplomacia vaticana e interamericana logre acuerdos para enfrentar la crisis humanitaria, liberar a los presos políticos y a retornar a la democracia y al Estado de Derecho, organizando elecciones democráticas a la mayor brevedad posible.

Durante los ocho años de Bush y los ocho años de Obama, el gobierno de Estados Unidos tuvo una política de “tímido involucramiento” sin resultado alguno. Este “imperio benévolo” no lo conocimos los centroamericanos, donde se involucró totalmente en la guerra y las negociaciones de paz. Con el gobierno Trump y el control republicano del Congreso dominado por radicales, en un contexto de agravamiento de la situación y de una favorable correlación de fuerzas en el espacio interamericano, observaremos una diplomacia diferente, una que comenzará penalizando quitando zanahorias antes de sacar los garrotes… Una primera y pequeña muestra llegó esta semana del ex candidato presidencial y senador Republicano Marcos Rubio que le advirtió a El Salvador, República Dominicana y Haití que si no defienden la democracia, será difícil defender la ayuda que recibe de Estados Unidos: “Estamos viviendo en un ambiente muy difícil en Washington, donde se están considerando recortes masivos a la ayuda al extranjero, y para nosotros será bien difícil justificar la ayuda a estos países si ellos, al final del día, son países que no cooperan con la defensa de la democracia en la región”.

De ahora en adelante se ocuparán de estos países y de las pequeñas islas del Caribe. Después de haberse inmiscuido en la política interna y literalmente comprado la política exterior de más de una docena de países en América Latina y el Caribe, la acusación del Gobierno de Venezuela y sus aliados de respeto a la soberanía tiene poca consistencia y legitimidad. Aún menos si se trata, por la vía de la negociación, de salvar a Venezuela de una crisis sanitaria y de una hambruna generalizada, de liberar a más de un centenar de presos políticos, de restablecer la democracia y el Estado de Derecho con elecciones libres y transparentes, y de evitar la violencia generalizada y la guerra civil.

La narrativa chavista de estos 18 años ha diseminado la creencia que la oposición a su gobierno es el resultado de golpistas apoyados por el imperialismo yanki. No obstante, la oposición venezolana ha participado en todas las elecciones y ha buscado la vía electoral, pacífica y constitucional para llegar al poder. Como sucedió en Guatemala, El Salvador y Nicaragua donde históricamente se violaron derechos humanos, se robaron elecciones, y se atentó contra la democracia y el Estado de Derecho, la lucha armada y la guerra civil finalmente llegaron medio siglo después con su paso de destrucción, muerte y dolor que todavía padecemos.

El gobierno del FMLN se quedó sin argumentos, legitimidad y espacio nacional e internacional para sostener semejante posición. Más les vale rectificar pronto, o pagarán las consecuencias.

Sobre la fábrica de asesinos que construimos en El Salvador. De Alberto Arene

“La mayoría de estos asesinos son niños traumatizados que nunca fueron tratados, que habitan y controlan las mentes, los corazones y los cuerpos de hombres adultos”.

Alberto Arene, 16 marzo 2017 / LPG

Esta semana me refiero a las causas de la fábrica de asesinos que históricamente hemos construido en El Salvador, para explorar caminos diferentes que lleven a mejores soluciones y resultados. Lo hago a partir de la experiencia y el conocimiento del Dr. James Garbarino, a quien conocí y entrevisté esta semana. PhD, profesor e investigador en varias universidades, y desde 2005 en la Universidad de Loyola en Chicago. Es experto en negligencia y abuso infantil, dedicando su vida a escuchar a asesinos y estudiar soluciones. Pueden verlo en Youtube, y en la entrevista que le hice esta semana en FOCOS que se transmitirá este próximo domingo en el canal 33 de TV (7 en cable) a las 8:30 p. m. Su experiencia, enfoque, hallazgos y conclusiones son particularmente relevantes, desafiándonos a pensar cómo enfrentar con mayores posibilidades de éxito la fábrica de asesinos que históricamente hemos construido en El Salvador.

Garbarino revisa los antecedentes del acusado, entrevista a miembros de la familia y pasa horas escuchando a los asesinos que, muchas veces bajo pena de muerte, explican cómo fue su transformación de niños inocentes a adultos asesinos. Y explica los factores sicológicos y sociales que contribuyen a que alguien se convierta en asesino: abuso infantil y el ambiente creado por vecindarios que parecen zonas de guerra.

Para él, una primera aproximación es constatar que la mayoría de estos asesinos son niños traumatizados que nunca fueron tratados, que habitan y controlan las mentes, los corazones y los cuerpos de hombres adultos.

En su libro “Escuchando a asesinos” publicado en 2015 afirmó: “Yo escucho la historia humana que hay detrás de ese acto monstruoso… El público general tiende a ver a los asesinos como personas completamente perversas o como personas tan dañadas que les es imposible convivir entre nosotros. La mayoría de asesinos son niños traumatizados convertidos en adultos asustados, controlados por traumas sin resolver. El trauma es fundamental, pero muchas veces el público general no ve esta parte. Lo que ven es el resultado de un trauma en lugar de ver en el trauma el origen de un asesinato”.

Cuando el Dr. Garbarino empezó a estudiar estos problemas, lo que más le llamó la atención era ir a zonas de guerra (Medio Oriente, Centroamérica y África) y ver que los niños que crecían en estas áreas habían adaptado de forma natural una manera de ver el mundo congruente con una zona de guerra. Cuando regresó a Estados Unidos le sorprendió el paralelismo con niños creciendo en lugares con altos índices de violencia en la familia, en la comunidad, pandillas, amenazas crónicas y estrés.

Comenzó a escuchar sobre cómo estos asesinos habían desarrollado una hipersensibilidad hacia las amenazas. Esto es el resultado de un trauma, tener que estar siempre alerta. Otra dimensión es la legitimación de la agresión –la creencia de sentirse moralmente obligado y psicológicamente responsable de defenderse ante una amenaza. En un caso extremo se justifica el asalto anticipado (agredir para prevenir) –ve por ellos antes que ellos vengan por ti–. Cuando se combina la hipervigilancia y la justificación de un asalto anticipado el resultado es una mentalidad de una zona de guerra…: “Si se vive en una zona de guerra urbana el desarrollo de una mentalidad de zona de guerra no debería sorprender; no como un desarrollo patológico sino como un desarrollo psicológico normal dentro de una situación anormal”.

Por eso afirma que un buen punto de partida es comenzar un tratamiento para niños que han experimentado trauma. Los niños diagnosticados con Trastorno de Oposición Desafiante y trastornos de conflictos identifican a individuos con tendencias agresivas y antisociales. Al examinar estos diagnósticos, deberían ser entendidos como síntomas o consecuencias de desórdenes traumáticos que han sido ignorados.

Una segunda implicación, afirma, es la necesidad de cambiar la actual cultura de armas hacia una cultura desmilitarizada. Si escuchan hablar a un asesino, se van a dar cuenta de cómo la posesión de un arma por parte de ellos y sus enemigos implica que casi cualquier conflicto, que en otro contexto se resolvería con daños leves, puede terminar siendo letal.

Lo último es la sentencia, afirmando que necesitamos alejarnos de las políticas de sentencias extremas, ser más razonables y guiarnos por la capacidad de una posible rehabilitación y transformación, subrayando que pueden recuperarse más de lo que la mayoría sospecha.

Al oír su explicación sobre los diversos factores que explican cómo una sociedad produce asesinos, constaté y sentí, con dolor, que a lo largo de nuestra historia hemos creado buena parte de las condiciones y factores que producen masivamente asesinos. Hoy que lideramos el homicidio en el mundo, ha llegado la hora de arreglar cuentas históricas pendientes con el legado de tanta sangre y dolor que ha enlutado la historia patria.

$600 millones: respiro momentáneo u oportunidad de salvarse. De Alberto Arene

Al paciente le llegará oxígeno por el ratito de tiempo que necesita el comienzo de la cirugía mayor para salvarlo. O aprovecha esta oportunidad o el dinero servirá –literalmente– para prolongar su agonía y sufrimiento, y después morir…

alberto-arene2Alberto Arene, 23 febrero 2017 / LPG

Anteayer al gobierno vendió en los mercados financieros internacionales $600 millones en bonos del Estado a un interés bien alto (8.65 %) debido a la baja calificación del país. Esta, a su vez, se debe al alto nivel de endeudamiento público respecto a las proyecciones de bajo crecimiento económico e ingresos fiscales y la falta de acuerdos para enfrentar la bomba fiscal en ciernes. El dinero que entrará está todo comprometido, no habrá terminado de ingresar por una gaveta cuando saldrá muy rápido por las otras. Aliviará pocos meses la presión al gobierno pagando deudas acumuladas a alcaldías, distribuidoras de energía, proveedores diversos, y una parte de los certificados vencidos de corto plazo (LETES) que superan los $1,000 millones. Al paciente le llegará oxígeno por el ratito de tiempo que necesita el comienzo de la cirugía mayor para salvarlo. O aprovecha esta oportunidad, o el dinero servirá –literalmente– para prolongar su agonía y sufrimiento, y después morir…

la prensa graficaEl gobierno pagará las deudas más urgentes cuya prolongación de mora tienen mayores costos económicos y políticos, pero dejará muchas sin pagar. Al liberar espacio con el pago de una parte de los LETES, emitirá inmediatamente y correlativamente nueva deuda de corto plazo, además de haber solicitado ya la emisión de más deuda de mediano y largo plazo para financiar faltantes al presupuesto (pensiones y elecciones de 2018). Pero el tamaño de las deudas acumuladas, del hoyo fiscal, del presupuesto sin financiamiento y de las deudas que se vencerán en el segundo semestre del año son demasiado grandes frente a los ingresos fiscales proyectados, requiriéndose de una cirugía mayor.

La cirugía mayor sería el resultado del acuerdo entre el gobierno y ARENA, respaldado por el resto de partidos políticos, sobre una estrategia de sostenibilidad fiscal diseñada y monitoreada fundamentalmente por el Fondo Monetario Internacional. Abarcaría los componentes que condujeron a semejante situación incidiendo en todos y cada uno de ellos, resaltando el carácter integral de la intervención.

Entre estos resaltan: 1. Ajuste fiscal ordenado con la eliminación o reducción de todos los gastos superfluos en los tres órganos del Estado; la eliminación de buena parte de los subsidios, y el aumento de dos puntos del IVA. 2. La reforma integral del sistema de pensiones con todo y reformas paramétricas. 3. La reforma fiscal integral pro inversión y crecimiento (eliminando la elusión y evasión, ampliando la base contributiva formalizando a los informales, e introduciendo paulatinamente el impuesto predial). 4. Compensación a los grupos más vulnerables. 5. Reestructuración de la deuda pública, y respaldo/financiamiento del FMI, y del BM y del BID. 6. Priorizar la inversión privada nacional y extranjera dentro de una estrategia de crecimiento de mediano y largo plazo, generando los recursos para financiar y reactivar progresivamente la inversión pública.

La solicitud de apoyo del gobierno al FMI, la reanudación del diálogo partidario y la ventanita de tiempo que otorgan los $600 millones deben aprovecharse para avanzar en un Acuerdo de Sostenibilidad Fiscal de mediano y largo plazo que incluya un plan urgente de corto plazo.

Solo así los $600 millones dejarían de ser un alivio temporal, un respiro momentáneo para prolongar la agonía del paciente antes de su muerte. Se trata de salvar a nuestro país, evitando una pesadilla de enormes consecuencias económicas, sociales y políticas para el presente y futuro de El Salvador.

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La fallida conducción económica y fiscal. De Alberto Arene

alberto-arene2Alberto Arene, 22 diciembre 2016 / LPG

En los últimos días del año el Gobierno intenta conseguir con la banca privada un crédito puente para pagar $82 millones del FODES a las alcaldías, $65 millones de aguinaldos y remuneraciones a los empleados públicos, $50 millones a proveedores, $46 millones del subsidio adelantado por las distribuidoras de energía eléctrica y $307 millones de deuda de corto plazo, mientras logra conseguir el financiamiento total con bonos de mediano y largo plazo. Este lamentable cierre fiscal del año y de la primera mitad del gobierno podría conducir a la salida del ministro de Hacienda, el funcionario más importante en materia económica y fiscal-financiera de los últimos siete años y medio.

la prensa graficaSe trata, en efecto, de una conducción económica y fiscal fallida del Gobierno y del país, configurada acumulativamente en la última década y media, y particularmente en los últimos dos gobiernos. Las ilegalidades, las irresponsabilidades y el enfoque centrado en el manejo de la caja fiscal en la gestión de las finanzas públicas, la ausencia de reformas estructurales económicas y fiscales con visión y estrategia de crecimiento y desarrollo de mediano y largo plazo, y el no haber visualizado y enfrentado semejante situación desde el inicio de su gestión, explicarían dicha conducción fallida.

El Gobierno concluye el año: 1. Debiéndole más de $140 millones a desesperados proveedores, muchos en quiebra, otros muy cerca, y tantos o más descapitalizados. 2. Con meses de retraso en el pago del FODES a las municipalidades, con alcaldes y concejos municipales enfrentados a enormes presiones y lamentables situaciones. 3. Sin un centavo de los $1,200 millones para financiar el déficit acumulado de 2016 reconvirtiendo la deuda de corto a largo plazo. 4. Con una unilateral decisión de aumento de salarios mínimos que rompió el diálogo y la búsqueda de consensos, y que deterioraría la situación económica y financiera de los pequeños y medianos empresarios, y de muchos cooperativistas y empresarios agropecuarios, enfrentando al Gobierno a toda la empresa privada y a buena parte de la oposición. 5. Con un presupuesto 2017 pendiente de aprobación, donde el Gobierno excluye partidas presupuestarias claves como el pago de pensiones, y ARENA omite propuestas alternativas de financiamiento, creándole el vacío a la mesa técnica de pensiones. 6. Con un ajuste fiscal hasta el final de su mandato de 3-3.5 % del PIB, que recortará el gasto público y aumentará impuestos y recaudaciones diversas. 7. Con una misión del Fondo Monetario Internacional que reconfirma el imperativo del ajuste fiscal y de reformas económicas para fortalecer la solvencia del sistema financiero y crear condiciones para un crecimiento económico mayor e inclusivo. Un acuerdo del Gobierno y la oposición sobre dicho ajuste y reformas constituye la condición para un acuerdo precautorio y respaldo del FMI en los próximos años. 8. La ausencia de visión y liderazgo del Gobierno y de la oposición para la transformación económica del país. 9. Con el Gobierno enfrentado en visión, políticas e intereses a casi toda la oposición y a casi todo el sector privado. 10. Con una deuda pública que supera el 70 % del PIB después de la actualización de las cuentas nacionales.

Consecuentemente, la conducción económica y fiscal está agotada, requiriéndose una estrategia integral que involucre a los principales liderazgos intelectuales/profesionales, económicos/empresariales, sociales y políticos del país. Esta es una de las grandes prioridades de la agenda estratégica a impulsar a un cuarto de siglo de los Acuerdos de Paz.

Con la de este día, 36 columnas de opinión recogen mi análisis y propuestas sobre este tema: “De los Acuerdos de Paz a los Acuerdos de Desarrollo” (I al X), “Acuerdos nacionales o deterioro mayor de la situación nacional”, “Sobre la capacidad disminuida del Estado para enfrentar problemas crecientes, “¿Hacia la tormenta perfecta primero y al despeñadero después?”, “El agotamiento de la política fiscal y el imperativo de la inversión y el crecimiento”, “La incapacidad histórica del liderazgo nacional”, “Cómo superar la confrontación y entrampamiento por la reforma de pensiones”, “Estado de emergencia y necesidad de una estrategia nacional”, “El gobierno del FMLN y los empresarios”, “Es la producción y las exportaciones, estúpido… (I y II), “Para que esta vez el diálogo Gobierno-ANEP conduzca a acuerdos”, “Ni superación del bajo crecimiento, ni superación de la esperanza”, “¿Tiene el FMLN la sartén por el mango en El Salvador?”, “Sobre la economía política del estancamiento presente y de la prosperidad futura”, “Un pacto fiscal y un acuerdo con el FMI”, “¿Ejercerán ARENA y ANEP el cogobierno de las finanzas públicas y de la economía?”, “Los costos políticos compartidos del pacto y ajuste fiscal”, “¿Lidera y conduce alguien la economía y las finanzas públicas?”, “Ideas para salir de postración y el entrampamiento”, “Los urgentes y complejos acuerdos sobre las finanzas públicas”, “La crisis y el agotamiento histórico de El Salvador”, “La bancarrota fiscal del Estado y la estupidez política que padecemos”, “Acuerdos de sostenibilidad fiscal o al despeñadero”, “Inversión y crecimiento para la sostenibilidad de las pensiones y de las finanzas públicas”, “De la primera a la segunda mitad del gobierno: la economía y las finanzas públicas” (I)…

En adelante, la realidad se encargará de arreglar las cuentas pendientes con la fallida conducción económica y fiscal del Estado…