Alberto Arene

El FMLN ¿del éxito al fracaso? De Alberto Arene

Los 20 meses que le quedan de gobierno y el escenario político nacional e internacional le son adversos.

alberto-arene2Alberto Arene, 20 septiembre 2017 / LA PRENSA GRAFICA

Internacionalmente el FMLN es considerado una de las organizaciones guerrilleras más exitosas de la historia latinoamericana y mundial, independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre dicha organización política y la evidencia que su naturaleza es muy diferente de la que condujo la guerra y los acuerdos de paz. Dos décadas liderando la oposición y una en el gobierno, los escenarios de corto y mediano plazo acumulan ahora muchas evidencias que el FMLN se dirige al fracaso.

LPGAl analizar medio siglo de su existencia desde el inicio de sus primeros núcleos organizados sin recursos y en la clandestinidad en la segunda mitad de la década de los sesenta, hasta su ejercicio del gobierno y del poder en la última década, su éxito ha sido considerable. En el trabajo político organizativo, en su desarrollo político-militar y su capacidad insurgente, en la negociación de la paz democrática, en la reconversión en partido político participando en los procesos políticos y electorales, en primer partido de la oposición y en las victorias electorales que lo condujo al gobierno en dos ocasiones consecutivas, el FMLN tiene una acumulación de muchos más triunfos que fracasos.

Pero todo comenzó a cambiar al ganar y participar en el primer gobierno de izquierda electo democráticamente, y particularmente, en la conducción de su propio gobierno en los últimos tres años. Los 20 meses que le quedan de gobierno y el escenario político nacional e internacional le son adversos.

Aunque pueden identificarse algunos logros en el área de seguridad en los últimos 20 meses, reduciendo el número de homicidios en más del 20 %, y recuperando el control del territorio en varios municipios, todavía El Salvador disputa los primeros lugares en el mundo, estando muy distante de sostener y consolidar la derrota de las pandillas y el crimen organizado. Las acusaciones documentadas de ejecuciones sumarias y graves violaciones a los derechos humanos en organizaciones internacionales especializadas y la militarización de la seguridad pública no solo debilitan y deslegitiman el trabajo de las instituciones de seguridad del Estado, sino que reflejan ineficacia en la acción represiva.

Un año y medio después de la declaración del presidente de la gravedad de las finanzas públicas, no se ha logrado un acuerdo fiscal con la oposición con el apoyo de los organismos multilaterales financieros, perdiendo el gobierno 3 valiosos años y estando ahora forzado a implementar un ajuste fiscal más radical. Con considerables pérdidas de competitividad, un bajo crecimiento de mediano plazo (2 %), una deuda pública que –con la actualización de las cuentas nacionales– ya supera el 70 % del PIB, un severo deterioro de las calificaciones de riesgo ahora con bonos calificados de “basura” después del “impago selectivo”, ausencia de reforma fiscal y reforma provisional, con requerimientos de financiamiento mayores de 2 mil millones de dólares para finalizar su gobierno, y un ajuste fiscal desordenado que ya comenzó en que anunciará próximamente nuevos recortes de subsidios y gastos en remuneraciones, y un aumento del IVA de 2 puntos.

Con estas medidas, la opinión de la gente se deteriora aún más con consecuencias directas en las preferencias electorales. Hace un año, la mitad de la gente aplazó la gestión del presidente y tres cuartas partes consideraron el “rumbo equivocado” pero todavía liderando el FMLN las preferencias. Ahora, según la última encuesta de LPG Datos, solo 30.8 % aprueba su gestión y 60.4 % la desaprueba, mientras 81.4 % opina que el país va por el rumbo incorrecto. De los inclinados a votar en las elecciones (46 % para diputados y 61 % para alcaldes), 33.4 % votaría por ARENA en febrero y el 19.5 % en agosto, y 20 y 13.6 % respectivamente por el FMLN. Para alcaldes, ARENA lidera la intención de voto con 24.8 % sobre el FMLN con 18.7 %, mientras en el Área Metropolitana de San Salvador el FMLN recoge el 25.5 % de las intenciones frente al 22.7 % de ARENA que ha demostrado una gran incapacidad de capitalizar el enorme desgaste acumulativo del gobierno del FMLN. La ruptura con Nayib Bukele tendrá efectos negativos en los resultados electorales en la alcaldía de San Salvador y en los diputados, y sin lugar a dudas en la elección presidencial en que el FMLN participará sin su mejor carta electoral, la única que podría haber contrarrestado su debacle en las percepciones ciudadanas.

En el plano internacional, del eje del ALBA solo queda Nicaragua y Bolivia con Venezuela con su ilegal gobierno impuesto por la fuerza y la represión, ahora en su fase terminal quebrado financieramente y aislado internacionalmente. Mientras en Washington avanzan las investigaciones y la estructuración de consensos bipartisanos sobre las instituciones, organizaciones y personas en Caracas, Managua y San Salvador involucradas en blanqueos de billonarios recursos financieros provenientes de operaciones ilícitas a nivel internacional, que involucrarían a algunos de sus dirigentes, con consecuencias directas en juicios diversos y en la recomposición del poder.

Medio siglo de lucha y considerables éxitos, para concluir en semejante balance de una década de gobierno…

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¿ARENA…? De Alberto Arene

Levantar y transformar el país es la única razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

alberto-arene2Alberto Arene, 7 septiembre 2017 / LAPRENSA GRAFICA

Coincidió la conclusión del primer año de trabajo de Mauricio Interiano como presidente del COENA de ARENA, con su convención el domingo pasado que abrió la carrera hacia las elecciones legislativas y municipales de 2018 y presidenciales de 2019. La gran pregunta es si ARENA podrá ganar ambas contiendas electorales y –más importante aún– si podrá levantar y transformar el país. Frente a la crisis histórica en que nos debatimos, levantar y transformar el país constituye la razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

LPGHace un año, en mi columna “El nuevo presidente de ARENA y sus enormes desafíos” (LPG, 1.9.2016) identifiqué 4 desafíos principales: 1. Reconvertir la vetusta mezcla ideológica –nacionalista, conservadora, religiosa, y liberal– con sus poderosos grupos de financiamiento y de interés, en la construcción de un verdadero partido político que concilie intereses diversos en un proyecto de transformación y futuro para el nuevo siglo. 2. Acuerdos con el gobierno del FMLN para enfrentar la crisis fiscal y de seguridad desde el interés nacional. 3. Estrategia político-electoral exitosa para las elecciones legislativas y municipales de 2018, y presidenciales de 2019. 4. Impulso de una estrategia consistente para sacar progresivamente al país de la estructural y profunda crisis actual, en caso de asumir el gobierno, condición misma de una estrategia electoral victoriosa. Un año después hago un primer balance ante semejantes desafíos.

Todo indica que la tendencia conservadora-religiosa liderada por Barrientos y Calvo se ha fortalecido. La destitución de Failler de la dirección de la juventud y las subsecuentes renuncias de valiosos jóvenes políticos, y la exclusión de las candidaturas suplentes de Juan Valiente y Johnny Wright, sin hablar de la guerra sucia desatada en las redes sociales, fueron “la gota que rebalsó el vaso”, que condujo a la decisión de ambos diputados de no participar en la próximas elecciones, y a la decisión de Wright de plantearse un nuevo proyecto cívico-político. No obstante, el diputado suplente de Wright entró recientemente al COENA y se comenta que Valiente desea quedarse para incidir adentro del partido. Los dos principales precandidatos presidenciales adoptaron una línea conciliadora e incluyente, diferente a la de Barrientos y Calvo respaldada por Interiano, mientras varios de los principales donantes quedaron muy descontentos de tan nocivas intolerancias, exclusiones y difamaciones. Semejante comportamiento, ¿incidió en la estrepitosa caída del 42 % en las intenciones de voto para diputados de los últimos 6 meses? Si el COENA no pudo administrar las diferencias con la corriente minoritaria liberal-social liderada por Wright, ¿como podrá conformar una amplia alianza cívico-política de la derecha al centro para derrotar al FMLN en 2018-2019? ¿O esta tarea tendrá que ser asumida por el candidato presidencial?

Todo indica que ARENA decidió que el Gobierno debía cargar en solitario con los costos de la crisis de seguridad y fiscal, y que debía maximizar su desgaste para capitalizarlo electoralmente en las próximas elecciones legislativas y presidenciales. El presidente de la república llamó al diálogo y logró la facilitación del secretario general de Naciones Unidas, nombrando a Benito Andión, después del aval de todos los partidos políticos. No obstante, su política y actitud, y/o la de su partido hacia la Sala de lo Constitucional, aspectos de su política de seguridad y económica, particularmente hacia los empresarios, su política fiscal incluida su irresponsable “reforma de pensiones”, y su posición respecto al proyecto chavista y la crisis venezolana, alejan lejos de acercar los espacios para el consenso y el entendimiento, fortaleciendo al sector más conservador de ARENA y del empresariado, alimentando ambos partidos la confrontación y polarización. ¿Es responsabilidad de ARENA la falta de un acuerdo fiscal y la salida del embajador Andión o es una responsabilidad compartida?

Si algo ha caracterizado a ARENA en los últimos tres años es su incapacidad de capitalizar el desgaste del gobierno del FMLN, a pesar de la deteriorada imagen del presidente y de su gobierno. Hace un año, la mitad de la gente aplazó la gestión del presidente y tres cuartas partes consideraron el “rumbo equivocado” liderando el FMLN las preferencias. Ahora, según la última encuesta de LPG Datos, solo el 30.8 % aprueba su gestión y el 60.4 % la desaprueba, mientras el 81.4 % opina que el país va por el rumbo incorrecto. De los inclinados a votar en las elecciones (46 % para diputados y 61 % para alcaldes), 33.4 % votaría por ARENA en febrero y el 19.5 % en agosto (-42 %), y 20 y 13.6 % respectivamente por el FMLN (-32 %). Para alcaldes, ARENA lidera la intención de voto con 24.8 % sobre el FMLN con 18.7 %, mientras en el Área Metropolitana de San Salvador el FMLN recoge el 25.5 % de las intenciones frente al 22.7% de ARENA. No hay correlación entre el enorme desgaste del gobierno del FMLN y las simpatías e intención de voto por ARENA.

Todavía no vemos en ARENA visión, estrategia y narrativa para sacar al país de la profunda crisis en caso de asumir el gobierno, enrumbando al país al futuro, incidiendo en una estrategia político-electoral victoriosa con un cambio de las percepciones ciudadanas que indicara que están mejor preparados para levantar y transformar al país.

¿ARENA…?

 

Lea la respuesta de Sherman Calvo: ¿Arene…?

Salvadoreños, ¿atrapados sin salida? De Alberto Arene

El Salvador ya topó, y se aproxima a tocar fondo, por ausencia de un grupo con la visión y características para liderarlo al futuro.

alberto-arene2Alberto Arene, 17 agosto 2017 / LA PRENSA GRAFICA

A veces pareciera que pretendemos vivir en la normalidad o más bien que nos hacemos los locos para poder sobrevivir y no volvernos locos… El Salvador lidera las tasas de homicidios en el mundo, el menor crecimiento y mayor endeudamiento de Latinoamérica y el mayor deterioro y vulnerabilidad ambiental, y –como si lo anterior no fuera suficiente– ya comenzó a revertirse nuestra válvula histórica de escape, las migraciones que llevaron al éxodo a un tercio de nuestra población, regresando miles de compatriotas de Estados Unidos, lo que reducirá progresivamente la remesas familiares que en el último cuarto de siglo nos dieron de vivir. El Salvador ya topó, y se aproxima a tocar fondo, por ausencia de un grupo con la visión y características para liderarlo al futuro.

LPGPero estas calamidades por grandes que sean no son las que nos tienen atrapados sin salida, sino la ausencia de un liderazgo y proyecto a la altura de los desafíos que enfrentamos. Solo veamos las características, intereses y talantes de buena parte de quienes nos gobiernan frente a las dimensiones de la tragedia que confrontamos.

Para los más estudiosos de la realidad salvadoreña a nivel nacional e internacional, El Salvador enfrenta una crisis de grandes dimensiones, y confronta un enorme desafío de viabilidad y futuro. Pero los salvadoreños pareciéramos tener dosis considerables de desprecio por el conocimiento y la comprensión objetiva, racional de los problemas y sus vías de solución. En la entrevista que sostuvimos el domingo pasado en el programa FOCOS con el historiador e intelectual salvadoreño Roberto Turcios, este afirmó que “en lo económico es donde se pone en evidencia la situación límite, insuperable del modo de producción de la posguerra… porque la crisis fiscal no se puede resolver de la manera acostumbrada con soluciones coyunturales. Se requiere un acuerdo de gran alcance. No podemos pensar en el desarrollo con las tasas de crecimiento que tenemos, no podemos pensar en reducir las desigualdades sin reducir la brecha tecnológica con el mundo. E incluso no podemos seguir con la realidad migratoria que hemos tenido. Desde varios lados se nos aparece una situación límite porque el modo de desarrollo ya no da para más”.

Pareciera que los salvadoreños no nos hacemos las grandes preguntas que se formulan las sociedades en tiempos de crisis históricas. Estamos más acostumbrados a preguntas o a comentarios pequeños y puntuales; a ver los problemas como coyunturales, no obstante que todos los de importancia no pueden solucionarse sin transformaciones estructurales; más acostumbrados a pequeñas respuestas a problemas complejos y al enfoque inmediatista del “coyol quebrado coyol comido”, frente a la necesidad de buscar soluciones duraderas en el tiempo; a la parcialidad del pensamiento frente a la necesidad de ver el todo, su integralidad; al enfoque individualista para enfrentar los problemas frente a la necesidad de actuar concertadamente como grupo o sociedad, con el individualismo de cada quien en su changarrito, en su respectivo grupito, caminando en las aguas envenenadas del conflicto y la desconfianza.

Hasta donde yo logro medio ver y comprender, la ausencia de visión y estrategia compartida y organizada para enfrentar la enormidad de los problemas del presente y la inviabilidad del futuro, y la falta de involucramiento sustantivo de la ciudadanía, explicarían por qué estamos atrapados sin salida.

Me inclino a pensar que la gran pregunta que debemos formularnos es: frente a semejante crisis histórica y ausencia de viabilidad y futuro ¿qué podemos hacer? Aquí algunas de las respuestas más comunes: 1. Esperar que termine este gobierno y tratar de contener sus peores decisiones. 2. Ir a elecciones legislativas y municipales el año próximo y a elecciones presidenciales en 2019 para cambiar la correlación de fuerzas y derrotar estratégicamente al enemigo. 3. Abstenernos de votar, o anular el voto. 4. Echarle la culpa al otro, al FMLN o a ARENA, a los comunistas o a la oligarquía y los yanquis. 5. Que nos salven y anexen los Estados Unidos, o que nos integremos a la Alianza Bolivariana de los Pueblos (ALBA) y al socialismo. 6. No hay nada que hacer. 7. Rezarle a Dios que todo lo puede. ¿Qué otra se le ocurre, amigo lector? El problemón es enorme, pero como respuesta salimos con un churrito… Hasta allí nos da, hasta allí “nos escurre”… Además de confrontar serios problemas de viabilidad, ninguna de estas respuestas y “soluciones” nos sacará del problemón que enfrentamos.

Desgraciadamente este es el estado de evolución de una buena parte de la conducción política del país, pero también de una parte de la ciudadanía. La política ha fracasado. Los partidos políticos y la Asamblea Legislativa son los instrumentos y poderes más atrasados de la institucionalidad democrática y el principal obstáculo para el entendimiento y el desarrollo nacional. La solución no es la antipolítica sino el surgimiento de grandes políticos para el entendimiento, el resurgimiento y el desarrollo de El Salvador. Y sobre todo de estadistas, grandes políticos con visión estratégica comprometidos con los intereses nacionales. Hasta ahora hemos dejado por la libre a los políticos. Ha llegado el momento de ocuparnos de ellos, transformando la política que es demasiado importante para dejársela a los políticos. ¿Cómo? Intentaremos responder en la próxima columna.

¡Tetuntes! De Alberto Arene

La estupidez y el retraso no tiene límites ni vergüenza, siendo responsables tanto Tetunte que nos desgobierna.

Alberto Arene, 20 julio 2017 / LPG

La estupidez humana liderada por la política con p pequeña no tiene límites ni vergüenza. La ignorancia y la ideología, los intereses especiales y sus compromisos, la conforman y determinan. En pleno siglo XXI, cuanto en el mundo avanza aceleradamente la información y la inteligencia, también lo hace correlativamente la estupidez y el retraso. Comparto 4 ejemplos recientes en nuestro querido y sufrido país conducido históricamente por demasiados tetuntes.

Después de 3 años del primer gobierno rojo-rojito de nuestra historia, cuya gestión decepcionó a propios y extraños, ARENA ha sido incapaz de capitalizar semejante descontento. Este se profundizará en los 8 meses siguientes hasta las elecciones legislativas y municipales, y en los siguientes 12 hasta las elecciones presidenciales: el 63.4 % de la población no quiere que el FMLN siga gobernando mientras el 68.1 % no quiere que ARENA regrese (IUDOP, UCA).

1. El conservador COENA de ARENA impidió que los diputados Wright y Valiente llevaran a dos destacadas mujeres como diputadas suplentes, provocando su decisión de no participar –con ARENA– en las próximas elecciones legislativas. Ambos simbolizan renovación, transparencia y futuro, hacen mayor clic con la opinión pública, la juventud, y las clases medias urbanas, y tienen estrechas relaciones con grandes donantes históricos del partido. No obstante todo lo que suman, no les aceptaron a dos de las más destacadas jóvenes mujeres profesionales, perdiendo ahora cuatro diputados de importantes capacidades y contribuciones en espacios diversos, más al centro del espectro político y ciudadano.
Si para ganar las cruciales elecciones presidenciales de 2019, ARENA requiere la más amplia alianza cívico-política, y el COENA no es capaz ni de administrar sus diferencias con Wright y Valiente por dos candidatas suplentes, ¿cómo construirán la credibilidad y el posicionamiento público-mediático para conformar “un Gran Frente contra el Frente”? Responsable: ARENA.

2. Uno de los ejes principales para transformar la postrada economía nacional es el desarrollo logístico para aumentar la conectividad nacional e internacional, disminuir tiempos y costos, desatar la inversión público-privada, aumentar la competitividad e insertarnos a la economía internacional exportando más bienes y servicios de mayor calidad y valor agregado, y menos compatriotas a Estados Unidos. El gobierno echó a perder la concesión del Puerto de La Unión y lleva dos años de retraso en la ampliación del Aeropuerto Internacional sin que ARENA diga nada, negándose a aprobar un préstamo concesionario del BID por $115 millones para ampliar la carretera de 4 carriles de Zacatecoluca al Amatillo.
Anteayer la Asamblea Legislativa aprobó la reforma del FOVIAL que posibilitará los recursos complementarios para construir la carretera de cuatro carriles del Aeropuerto a Zacatecoluca con fondos de FOMILENIO II. Pero la necesitamos de San Salvador a la frontera con Honduras, y no la tendremos. Responsable: ARENA.

3. Desde el gobierno anterior, el FMLN conoció la gravedad de la bomba de la deuda previsional y fiscal. Se necesitaba una estrategia integral de Estado que posibilitara la sostenibilidad de las finanzas públicas con reforma previsional y fiscal de consenso, estrategia de crecimiento, acuerdos con la oposición, respaldo y recursos del FMI, y ajuste fiscal moderado, estabilizando las finanzas y la economía en la primera mitad del gobierno. Aferrados al “Plan Cáceres” propuestas que acercaran a la oposición al consenso, sin contener el gasto, sobrevaluando ingresos y subvaluando gastos en la formulación de presupuestos desfinanciados, no negociaron ni con partidos más afines de la derecha ni con el FMI para, juntos, persuadir a ARENA, llevaron al país al impago aumentando el riesgo crediticio y los intereses para la gente y el Estado, profundizaron el ajuste fiscal desordenado cortando subsidios y el gasto social, aumentando impuestos y tasas a la telefonía, a las transacciones financieras y a los servicios de agua y electricidad. Terminaron con un ajuste desordenado y más radical para la segunda mitad del gobierno, con nefastos efectos para los pobres y la clase media, y electoralmente para ellos mismos en la coyuntura ininterrumpida de 20 meses que ya dio inicio con las próximas elecciones legislativas, municipales, y presidenciales. Responsable: FMLN.

4. El FMLN creyó posible conciliar su alianza estratégica con el gobierno chavista en Venezuela con el apoyo de Estados Unidos a nuestro país. Lo logró durante 7 años y medio, terminando al final de la administración Obama y al inicio de la administración Trump. Esta última coincide con la ausencia de cualquier resquicio de legalidad y legitimidad democrática del Gobierno, con crecientes violaciones de derechos humanos, con una consulta ciudadana de la oposición que con más de 7.5 millones de votos por el SÍ reconfirmaron ser la inmensa mayoría, mientras el gobierno organiza un referéndum inconstitucional que ahora suma a la oposición a cientos de miles de chavistas, profundizando su aislamiento internacional y el consenso adentro y afuera por una salida electoral a la crisis. Pero el gobierno de Sánchez Cerén poco antes del colapso final de la “robolución chavista” ni siquiera está dispuesto a separar las posiciones del Estado salvadoreño de las de su partido, debilitando a El Salvador para negociar con el gobierno Trump una eventual posposición de las deportaciones masivas de salvadoreños a nuestro país. Responsable: FMLN.

Históricamente siempre fue más o menos así, pero ahora el mundo avanza aceleradamente aumentando nuestro retraso correlativamente. La estupidez y el retraso no tiene límites ni vergüenza. Responsables: tanto Tetunte que nos desgobierna…

 

¿El COENA contra ARENA? De Alberto Arene

Si en la opinión pública, en la juventud, en las clases medias, en los grupos empresariales que financian el partido y en los dos principales precandidatos a la presidencia, la corriente liberal-social que lideran Wright y Valiente es tan valorada, el COENA podría verse obligado a reevaluar su posición.

alberto-arene2Alberto Arene, 6 julio 2017 / LPG

Ante el negativo balance en la opinión pública de los primeros tres años del gobierno del FMLN, y las perspectivas aún mas sombrías de sus últimos dos años, ARENA ha sido incapaz de capitalizar semejante descontento que tendería a profundizarse en los próximos dos años. El descontento con ambos partidos es enorme. El 63.4 % de la población no quiere que el FMLN siga gobernando y el 68.1 % no quiere que ARENA regrese (IUDOP). Pero mientras “la corriente revolucionaria-socialista” del FMLN terminó de sacar a los renovadores del partido en 2005, unificándolo dentro del LPG-1centralismo democrático que se consolidó quedándose para siempre, con mucho centralismo y poca democracia, ARENA comenzó a mostrar en los últimos años algunos signos de apertura y renovación, creando expectativas. La elección y actuación de Johnny Wright y Juan Valiente en la Asamblea Legislativa en los últimos dos años mejoraron la imagen del partido, haciendo mejor clic con la clase media y la juventud, encarnando ambos renovación y futuro. Si primero el COENA destituyó de sus cargos en la juventud de ARENA a aquellos jóvenes que expresaron su posición sobre la despenalización del aborto en los 4 casos excepcionales, y sobre la agenda de los derechos de los LGBTI, y ahora les niegan a Wright y Valiente a incorporar a dos jóvenes mujeres profesionales de reconocidas cualidades como sus diputadas suplentes, pareciera como que el COENA trabaja en contra de ARENA.

La neutralización de los diputados que lideran la tendencia liberal-social, y hacen mejor clic con la juventud y mejor encarnan el futuro, está siendo celebrada conjunta aunque separadamente por los conservadores del COENA y la dirigencia ortodoxa del FMLN. Si al concluir la segunda década del siglo XXI, los conservadores que mandan en el COENA son incapaces de incorporar a los jóvenes más liberales, sociales, e independientes, y administrar con ellos sus diferencias, muy difícilmente podrán liderar y administrar nuestro país que es mucho más diverso que ARENA, y que se debate en una crisis histórica de considerables proporciones.

Los grandes empresarios más cercanos al partido que financian buena parte de su actividad y de sus campañas electorales ya expresaron su preocupación y desacuerdo. Expuestos por muchos años al análisis estratégico político-electoral con asesoría de primer nivel internacional, analizado las condiciones y consecuencias de la llegada de gobiernos populistas en Latinoamérica y las causas de los reveses electorales de los últimos años, hoy están más abiertos a la conformación de alianzas cívico-políticas amplias para derrotar al FMLN en las próximas elecciones legislativas y presidenciales, priorizando a los jóvenes y sectores diversos de la sociedad civil. Algunos se inclinan por Calleja, otros por Simán, pero en este tema están en contra de la división del partido y la exclusión de la nueva generación de políticos más jóvenes, democráticos y mejor preparados cuyas mejores caras son Wright y Valiente. El clic de estos con los jóvenes y con variados sectores de la clase media y la sociedad civil es mucho mejor y mayor que el de algunos políticos intolerantes que integran el COENA, con muy poca sensibilidad a los temas de derechos humanos y democracia, incluida la de los partidos.

Los dos principales precandidatos a la Presidencia de la República con ARENA ya fijaron posición. Javier Simán dijo: “Se ha visto cómo se ha marginado a algunos aspirantes jóvenes para dar prioridad a ciertos candidatos que tienen carrera política; y todos tienen la oportunidad de aspirar a cargos públicos, no le corresponde a la dirigencia dirigir de dedo, que está jugando con los candidatos, les bloquea a algunos su aspiración. Yo coincido con Johnny Wright que se está irrespetando el proceso de elección interna en el partido, y se está violando las mismas normativas internas”. Mientras Carlos Calleja afirmó: “Los partidos políticos en este país tienen que abrirse, tienen que buscar la inclusión de toda esa gente, igual que nuestra visión de país que quiere construir, y yo soy fiel creyente que el debate, que la oportunidad de poder pensar diferente, tiene que ser parte de cualquier proyecto político ganador y relevante en estos tiempos, porque hay mucha gente decepcionada con el hecho de que partidos políticos se cierran. Mi llamado es a eso (diálogo). Tanto Johnny, como Juan y Aída son amigos míos y me duele ver lo que pasó; mi llamado es que haya comunicación entre ellos y la dirigencia del partido para ojalá encontrar una solución que beneficie a todos”.

Si en la opinión pública, en los jóvenes, en la clase media, en los grupos empresariales que financian el partido y en los dos principales precandidatos a la presidencia, la corriente liberal-social que lideran Wright y Valiente es tan valorada, el COENA podría verse obligado a reevaluar su posición. Se trata de eso, de dialogar y llegar a un acuerdo razonable. Solo así podrían superar el creciente descrédito y, talvez, salir fortalecidos de esta confrontación que sale a la luz pública en el mismo momento de dar inicio la coyuntura electoral de 20 meses ininterrumpidos. Solo así superarían la creciente percepción que el COENA pareciera trabajar contra ARENA.

Sobre el resurgimiento y prosperidad de El Salvador. De Alberto Arene

Enfrentar y superar semejante crisis histórica conduciendo al país a su resurgimiento y prosperidad constituye el desafío histórico de nuestro tiempo.

Alberto Arene, 29 junio 2017 / LPG

Lideramos el homicidio mundialmente, el menor crecimiento y competitividad de la región, el mayor endeudamiento e insostenibilidad de las finanzas públicas, y los mayores grados de división y polarización política sostenidas –Venezuela excluida– en el nuevo siglo, en el país más pequeño y de menores recursos de Latinoamérica. Enfrentar y superar semejante crisis histórica conduciendo al país a su resurgimiento y prosperidad constituye el desafío histórico de nuestro tiempo; tarea de estadistas y visionarios comprometidos con la transformación y el futuro, pero también de políticos capaces y honestos en la sociedad civil y el Estado.

El punto de partida es, por supuesto, un diagnóstico y caracterización de los principales problemas con los que concluiremos la segunda década del siglo XXI en un mundo que se transforma aceleradamente. Estos problemas constituyen, en su mayoría, manifestaciones de agotamientos estructurales de varias décadas con distancias que siguen creciendo respecto al mundo que se transforma aceleradamente con la revolución científico-tecnológica y las tecnologías de la información, particularmente.

Se trata de aprovechar las oportunidades del futuro que ya se hizo presente. Y esto es precisamente lo que dijo Francisco de Sola en su discurso de aceptación de Miembro Honorario de FUSADES 2017, que por su relevancia, citamos ampliamente. Después de referirse a Otto Von Bismarck (“La tarea del estadista es de captar el sonido de los pasos de Dios a través de la historia, ¡y de tratar de agarrarse de sus faldones al pasarle por frente!), dijo “¡DESPIERTEN! Se trata de “agarrarnos de los faldones” de esa evolución tecnológica que nos está pasando por frente con una rapidez asombrosa, y cambiando el mundo como hoy lo conocemos…”.

Francisco de Sola

Efectivamente, y continuó afirmando: “Cuando más gente tiene acceso a información, a contacto con otras gentes, hay disrupción: los Estados se ven forzados a apertura y transparencia, las fronteras como las conocemos se derrumban, los trabajos que nos dan seguridad se disgregan, las ventajas comparativas que nos dieron de comer desaparecen, todas las reglas de la convivencia tambalean. Y la velocidad del cambio es lo que preocupa. Lo sensato no es abandonarnos en pánico, más bien es de enfocar en que las tecnología de información, al forzar que sean más eficientes los procesos, a la vez empodera nuevos modelos de negocios, nuevos productos y nuevas plataformas de crecimiento… Los sabios de hoy nos insisten que en la historia mundial, las sociedades que son abiertas a los flujos de información, de finanzas, de cultura, de comercio y de educación, y las que aprenden de todo esto son las que saldrán adelante”.

Dos son las ventajas competitivas que tenemos, nuestra ubicación geográfica y nuestra gente, pero tenemos que hacer la tarea que no hemos hecho en ambas. Si bien es fundamental crear confianza y certidumbre para favorecer la inversión privada y el crecimiento, necesitamos apalancarnos y sacar provecho de ambas, impulsando sostenidamente la transformación productiva, fomentando el desarrollo logístico y productivo-exportador, el cluster de servicios aeronáuticos, la industria exportadora de bienes y de servicios diversos con niveles crecientes de tecnología y comercialización digital, la agro-industria azucarera, cafetalera y del cacao con mayores grados de diversificación, productividad y valor agregado. Así transformaríamos la economía, crearíamos más y mejores empleos y nos insertaríamos a la economía regional y mundial de manera competitiva.

Por eso afirma de Sola: “América es un gran continente donde hemos sido estratégicamente colocados por el destino en el centro, entre norte y sur y entre los grandes Océanos Pacífico y Atlántico. Esa es una de nuestras grandes riquezas. La otra gran riqueza, también excepcional, es la pirámide poblacional de la región, donde la edad media se estima en 27 años. ¡En esas dos riquezas está nuestro futuro: una ubicación ideal para conectividad, con una población joven que ya absorbe la tecnología moderna de comunicación! Hoy día nos definimos por fronteras físicas, legales y comerciales, por preceptos y culturas que nos impiden pensar en grande, como demandan los retos del siglo XXI”.

La transformación productiva y exportadora anclada en la conectividad digital, logística, productiva y exportadora desde una perspectiva centroamericana e internacional debe constituir el eje vertebrador de la estrategia de resurgimiento y prosperidad: “Un tema toral de infraestructura es concentrar exportaciones en grandes y eficientes puertos fortalecidos y nutridos por servicios y manufacturas en su derredor. Se fomentaría que las poblaciones se muevan en libertad dentro de la región, con visión de logística y productividad. Concentraríamos inversiones y proyectos de desarrollo en territorios idóneos, según ventaja comparativa, en vez de replicarlos en cada país. Se crearían núcleos de innovación en ciudades abiertas a la atracción de talento, capital y la conectividad que es el tuétano de la evolución tecnológica. Las grandes eficiencias que vienen de pensar, gestionar y construir a escala mayor cambiarían la región completamente, en educación, en salud, en producción agrícola, en administración del Estado, y muchos otros campos, y nos apuntarían a competitividad progresiva y multiplicadora, en un nuevo esfuerzo visionario para vencer la pobreza y escalar a otro nivel de desarrollo”.

Vaya desafío el que tenemos. Para visionarios y estadistas, y políticos capaces y honestos.

La tormenta perfecta que se aproxima… ¡Despertemos! De Alberto Arene

Nuestra pequeña nación dividida, sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontarla.

Alberto Arene, 8 junio 2017 / LPG

El bajo crecimiento de la economía y al sobreendeudamiento público se agregarán en los próximos 3 años un drástico ajuste de las finanzas públicas y la reversión de la migración a Estados Unidos, la válvula de escape histórica a los problemas y contradicciones acumuladas. Nuestra pequeña nación dividida sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontar la tormenta perfecta que se aproxima.

2017 concluirá con 2 % de crecimiento, 2018 con 1.8 % y 2019 con 1.7 % (Banco Mundial). La deuda pública podría cerrar este año con 67.2 % del PIB (J.P. Morgan) –22 puntos por encima del máximo recomendable para pequeñas economías dolarizadas de bajo crecimiento– y acercarse al 75 % con la actualización de las cuentas nacionales.

El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) dijo que el Gobierno “no ha logrado ni logrará la meta que se propuso de crecimiento del 3 % del PIB para su Gobierno, que el gasto social se redujo 7.6 % en el último año y que el gobierno ha postergado el diálogo fiscal incluyente. Las restricciones fiscales le están pasando factura a la política social del gobierno”.

Del tamaño del hoyo fiscal es el ajuste requerido y el nuestro es considerable, aún más con proyecciones de crecimiento tan bajas. No hay pesadilla peor que una cirugía delicada sin anestesia, tan semejante a un ajuste severo sin recursos financieros. Y lo es por lo recesivo en la economía, por reducir tanto el nivel de vida de los pobres y de la clase media, y por sus efectos tan negativos en la gobernabilidad.

No hay escapatoria al ajuste que ya comenzó desordenadamente y con limitados recursos y que se profundizará en los próximos 3 años. Si hay acuerdo fiscal con la oposición y el Fondo Monetario Internacional, el ajuste de ingresos y gastos oscilará entre 3 y 4 % del PIB logrando el gobierno recursos para inyectarle liquidez a la economía y amortiguar el impacto. Si no hay acuerdo, el ajuste sería más radical y recesivo, acompañado de iliquidez, impagos, subidas adicionales de tasas de interés, y recortes aún mayores del gasto social y de la inversión pública.

Este último escenario es precisamente el que busca ARENA para capitalizar al máximo la debacle de los dos últimos dos años de gobierno del FMLN, profundizando la crisis económica, social y política. De ganar la presidencia en estas condiciones, ARENA enfrentaría la terrible pesadilla de levantar un país con exacerbada crisis generalizada, división y confrontación nacional.

En su columna la semana pasada, Sandra de Barraza afirma: “Lo que han logrado es su propia cosecha. A esta altura es imposible responsabilizar a la oposición de lo actuado… porque gobernar significa administrar el poder y para esto hay que negociar y negociar con estrategia” (LPG, “Quedan 24 meses”). Con algunas reservas, coincido con esta afirmación porque el Gobierno ha adolecido: 1. de una estrategia de crecimiento económico y de sostenibilidad fiscal, imperando un manejo de caja hace tiempo agotado; 2. de una estrategia consistente de negociación con ARENA y el sector privado, cuyo diseño y ejecución recaería en el secretario técnico y en nuevos titulares de las carteras involucradas. La responsabilidad última no recae en el ministro de Hacienda con más de dos años expresando su deseo de irse, sino en el presidente de la República que lo ha sostenido a pesar de la oposición de sus más cercanos colaboradores en el gobierno, en la Asamblea Legislativa y en el partido.

Salvador Samayoa, uno de los amigos del presidente y de varios de sus colaboradores, lo dijo la semana pasada: “Para terminar el quinquenio con mejores resultados y mayor sentido de concordia y de unidad nacional, habría que hacer cambios importantes en el equipo de gobierno, y habría que llegar muy pronto a un acuerdo fiscal que le dé oxígeno y estabilidad al gobierno a la vez que desmonte o alivie las ansiedades y desconfianza de otros sectores. Lo más necesario en este momento es la confianza para dinamizar la inversión, el crecimiento y el empleo” (EDH). Y la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) subrayó: “Considerando la proximidad de los compromisos de pago del Gobierno ante distintos acreedores, el deterioro de la calificación de riesgo país y la importancia de que dichos compromisos se cumplan para evitar las graves consecuencias, incluidas el deterioro económico y el empleo, que provocaría un segundo impago, enfatizamos la importancia de que a la brevedad se logren acuerdos políticos…”.

Como si esta tormenta no fuera suficiente, el gobierno de los Estados Unidos anunció su intención de finalizar el Estatus de Protección Temporal que ahora protege a 190 mil compatriotas que allí residen y trabajan. Está considerando, además, un impuesto de 2 % a las remesas y una reducción de 40 % a la cooperación de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte, sin hablar del repudio republicano y demócrata y de eventuales recortes adicionales a El Salvador por su alianza con la dictadura chavista.

Nuestra pequeña nación dividida, sin recursos, estrategia y plan sería incapaz de afrontar la tormenta perfecta que se aproxima. ¡Despertemos!