Alberto Arene

La finalización del TPS. ¿Qué podemos hacer? De Alberto Arene

Tanto a nivel nacional como internacional, la reacción del gobierno salvadoreño sorprendió tanto o más que la esperada noticia, al considerar un “logro” que los compatriotas tengan 18 meses adicionales de plazo, con un tono de victoria y auto-felicitación que contrasta con la gravedad de semejante decisión en un país como el nuestro inmerso en una nueva y profunda crisis histórica.

alberto arene-nuevoAlberto Arene, 11 enero 2018 / La Prensa Gráfica

La lamentable noticia del fin del estatus de protección temporal para casi 200 mil compatriotas en Estados Unidos era esperada por el compromiso antiinmigrante de la campaña electoral de Trump, por su antecedente inmediato en los casos haitiano y hondureño, y porque después de 16 años de “protección temporal” se volvió cuesta arriba persuadir a la administración Trump de prolongarlo nuevamente por causas adicionales a las originales que caducaron hace mucho tiempo.

LPGTanto a nivel nacional como internacional, la reacción del gobierno salvadoreño sorprendió tanto o más que la esperada noticia, al considerar un “logro” que los compatriotas tengan 18 meses adicionales de plazo, con un tono de victoria y auto-felicitación que contrasta con la gravedad de semejante decisión en un país como el nuestro inmerso en una nueva y profunda crisis histórica. Más allá del intento de administrar de la mejor manera el “control de daños” en una coyuntura electoral decisiva de 24 meses consecutivos de duración, dicha prolongación es lo “menos peor” que podía suceder, debiendo aprovecharse al máximo para impulsar como nación una estrategia de dos carriles, uno en Estados Unidos de naturaleza política, y otro en El Salvador de naturaleza económica, empresarial y social.

El primer carril debe acompañar y apoyar a aquellos de nuestros compatriotas que sean elegibles y puedan acogerse a un nuevo estatus migratorio correspondiente a la legislación vigente, debiendo además coadyuvar a unas reformas de ley en el Congreso que, eventualmente, le permita a nuestra gente acogerse y evitar ser deportados.

El segundo carril debe apoyar y contribuir a abrirles oportunidades económicas y sociales a los retornados, creando condiciones para la seguridad jurídica de las propiedades que ya poseen en nuestro país y las que puedan adquirir, facilitando y eliminando impuestos directos e indirectos al retorno de su dinero, vehículos, menage y haberes diversos, facilitándoles la creación de empresas y negocios diversos, su incorporación al seguro social y el financiamiento del Fondo Social para la Vivienda para la adquisición o ampliación de viviendas.

Complementariamente, FUSADES, ANEP y sus diferentes gremiales empresariales, y el Consejo Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa, en consulta con diversos empresarios salvadoreños en Estados Unidos, deberán intercambiar y diseñar un plan que potencie la inversión privada de los compatriotas que retornen con capacidades económicas y empresariales en diversos rubros y negocios de la economía nacional. Asimismo, podría estructurarse un fondo de inversión público-privado que capte recursos de los salvadoreños en el exterior que quieran invertir en su país para financiar proyectos diversos de infraestructura, logística, energía y otros que aseguren un retorno competitivo y seguro a su inversión, contribuyendo a la transformación económica nacional.

El gobierno, los principales dirigentes políticos y los principales líderes empresariales del país deberán retomar con mayor prioridad y urgencia nacional el proceso que conduzca a una nueva visión compartida del desarrollo de mediano y largo plazo, y acuerdos nacionales para viabilizarla y ejecutarla. Se trata del impulso de un nuevo modelo de desarrollo, más productivo, exportador y sustentable que se inserte competitiva y exitosamente a la economía internacional. Solo así comenzaremos a arreglar las cuentas pendientes con un modelo de crecimiento económico disminuido perfectamente diseñado para el éxodo sostenido de nuestra población.

Lea sobre el mismo tema:
Carta sobre migración y globalización.
De Paolo Luers

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Hoy, ARENA vrs. FMLN vrs. Bukele, ¿Bukele vrs. Wright mañana? De Alberto Arene

El hartazgo de la ciudadanía con todos los partidos políticos finalmente llegó, es muy alto y tiende a profundizarse. El pasado ya se agotó y entrará en agonía con la crisis de los partidos tradicionales liderándola.

alberto arene-nuevoAlberto Arene, 14 diciembre 2017 / La Prensa Gráfica

Nayib Bukele es quien más ha capitalizado este profundo descontento con la partidocracia, el FMLN en particular. Johnny Wright y su nuevo proyecto político en gestación intentará capitalizar el desgaste de ARENA, aunque su mirada abarque un espectro político-ideológico más amplio, abarcando también el centro, el centro-izquierda y la juventud. Si ahora el enfrentamiento es entre ARENA y el FMLN, y entre ambos y Bukele, el de mañana ¿podría ser entre Bukele y Wright?

LPGEl hartazgo con los partidos políticos coincide con la crisis histórica que tiene postrado y en jaque a El Salvador donde todavía no aparece ningún proyecto consistente para sacarnos del hoyo y construir el futuro. Política y electoralmente los escenarios del futuro ya comenzaron a conformarse, aunque en la realidad y en el pensamiento buena parte de los salvadoreños vivamos el día a día, incapaces de analizar y proyectar tendencias dominantes y escenarios probables.

Todos los partidos políticos sin excepción están congelados en el pasado, en la falta de actualización de su visión del país y del mundo, sin proyecto para transformarlo y sacarlo de la inseguridad y la postración económica y social, en la falta de democracia e institucionalidad interna, y en la falta de compromiso para sostenerla y profundizarla en el Estado y en la sociedad. Los dos principales partidos no son verdaderos partidos sino poderosas maquinarias electorales, ahora con tendencia acelerada a debilitarse.

ARENA ha sido incapaz de capitalizar el enorme desgaste sostenido del gobierno del FMLN. Buena parte de su votación para diputados en 2018 y presidente en 2019 no será por ARENA sino contra el FMLN, votando muchos como cuando toman un purgante…

Probablemente, el FMLN presentará un candidato renovador, sin manchas de corrupción, que no impulsará una campaña rojo-rojita sino blanca-rosadita. Pero será un hombre de partido, y gobernaría con el partido al que le habrá sido fiel por medio siglo. ¿Cambiará en su sexta década? Los dos principales candidatos de ARENA no son hombres de partido aunque ellos y sus familias se hayan identificado durante 4 décadas con ARENA y hayan sido de sus principales financistas. De ganar la presidencia, cualquiera de ellos tendría más autonomía del partido del que tendría un presidente del FMLN, por no ser hombres de partido y por estar vinculados a familias donantes con muchos recursos.

Pero cualquiera que sea el presidente que llegue con uno u otro partido, deberían intentar reformar su partido, vanguardias del retraso nacional. Meterse a cambiar país y partido a la vez será cuesta arriba, aunque sabemos que sin transformación del sistema de partidos políticos no será posible la transformación sostenida que requiere el país.

En la medida que el statu quo y el retraso de los partidos continúe y el rechazo ciudadano se profundice, los liderazgos que se hayan distanciado públicamente de ambos y lideren una propuesta de futuro capitalizarán el descontento y podrían llegar a liderar los proyectos políticos en pugna en el mediano y largo plazo.

Aunque todavía pareciera prematuro afirmarlo, Bukele respecto al FMLN y Wright respecto a ARENA podría ser los líderes que a partir de 2019 podrían surgir como los contrincantes principales de la disputa del poder y del futuro. Por eso el título de nuestra última columna del año.

A mis lectores les deseo lindas Navidades y un mejor Año Nuevo.

El FMLN ¿del éxito al fracaso? De Alberto Arene

Los 20 meses que le quedan de gobierno y el escenario político nacional e internacional le son adversos.

alberto-arene2Alberto Arene, 20 septiembre 2017 / LA PRENSA GRAFICA

Internacionalmente el FMLN es considerado una de las organizaciones guerrilleras más exitosas de la historia latinoamericana y mundial, independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre dicha organización política y la evidencia que su naturaleza es muy diferente de la que condujo la guerra y los acuerdos de paz. Dos décadas liderando la oposición y una en el gobierno, los escenarios de corto y mediano plazo acumulan ahora muchas evidencias que el FMLN se dirige al fracaso.

LPGAl analizar medio siglo de su existencia desde el inicio de sus primeros núcleos organizados sin recursos y en la clandestinidad en la segunda mitad de la década de los sesenta, hasta su ejercicio del gobierno y del poder en la última década, su éxito ha sido considerable. En el trabajo político organizativo, en su desarrollo político-militar y su capacidad insurgente, en la negociación de la paz democrática, en la reconversión en partido político participando en los procesos políticos y electorales, en primer partido de la oposición y en las victorias electorales que lo condujo al gobierno en dos ocasiones consecutivas, el FMLN tiene una acumulación de muchos más triunfos que fracasos.

Pero todo comenzó a cambiar al ganar y participar en el primer gobierno de izquierda electo democráticamente, y particularmente, en la conducción de su propio gobierno en los últimos tres años. Los 20 meses que le quedan de gobierno y el escenario político nacional e internacional le son adversos.

Aunque pueden identificarse algunos logros en el área de seguridad en los últimos 20 meses, reduciendo el número de homicidios en más del 20 %, y recuperando el control del territorio en varios municipios, todavía El Salvador disputa los primeros lugares en el mundo, estando muy distante de sostener y consolidar la derrota de las pandillas y el crimen organizado. Las acusaciones documentadas de ejecuciones sumarias y graves violaciones a los derechos humanos en organizaciones internacionales especializadas y la militarización de la seguridad pública no solo debilitan y deslegitiman el trabajo de las instituciones de seguridad del Estado, sino que reflejan ineficacia en la acción represiva.

Un año y medio después de la declaración del presidente de la gravedad de las finanzas públicas, no se ha logrado un acuerdo fiscal con la oposición con el apoyo de los organismos multilaterales financieros, perdiendo el gobierno 3 valiosos años y estando ahora forzado a implementar un ajuste fiscal más radical. Con considerables pérdidas de competitividad, un bajo crecimiento de mediano plazo (2 %), una deuda pública que –con la actualización de las cuentas nacionales– ya supera el 70 % del PIB, un severo deterioro de las calificaciones de riesgo ahora con bonos calificados de “basura” después del “impago selectivo”, ausencia de reforma fiscal y reforma provisional, con requerimientos de financiamiento mayores de 2 mil millones de dólares para finalizar su gobierno, y un ajuste fiscal desordenado que ya comenzó en que anunciará próximamente nuevos recortes de subsidios y gastos en remuneraciones, y un aumento del IVA de 2 puntos.

Con estas medidas, la opinión de la gente se deteriora aún más con consecuencias directas en las preferencias electorales. Hace un año, la mitad de la gente aplazó la gestión del presidente y tres cuartas partes consideraron el “rumbo equivocado” pero todavía liderando el FMLN las preferencias. Ahora, según la última encuesta de LPG Datos, solo 30.8 % aprueba su gestión y 60.4 % la desaprueba, mientras 81.4 % opina que el país va por el rumbo incorrecto. De los inclinados a votar en las elecciones (46 % para diputados y 61 % para alcaldes), 33.4 % votaría por ARENA en febrero y el 19.5 % en agosto, y 20 y 13.6 % respectivamente por el FMLN. Para alcaldes, ARENA lidera la intención de voto con 24.8 % sobre el FMLN con 18.7 %, mientras en el Área Metropolitana de San Salvador el FMLN recoge el 25.5 % de las intenciones frente al 22.7 % de ARENA que ha demostrado una gran incapacidad de capitalizar el enorme desgaste acumulativo del gobierno del FMLN. La ruptura con Nayib Bukele tendrá efectos negativos en los resultados electorales en la alcaldía de San Salvador y en los diputados, y sin lugar a dudas en la elección presidencial en que el FMLN participará sin su mejor carta electoral, la única que podría haber contrarrestado su debacle en las percepciones ciudadanas.

En el plano internacional, del eje del ALBA solo queda Nicaragua y Bolivia con Venezuela con su ilegal gobierno impuesto por la fuerza y la represión, ahora en su fase terminal quebrado financieramente y aislado internacionalmente. Mientras en Washington avanzan las investigaciones y la estructuración de consensos bipartisanos sobre las instituciones, organizaciones y personas en Caracas, Managua y San Salvador involucradas en blanqueos de billonarios recursos financieros provenientes de operaciones ilícitas a nivel internacional, que involucrarían a algunos de sus dirigentes, con consecuencias directas en juicios diversos y en la recomposición del poder.

Medio siglo de lucha y considerables éxitos, para concluir en semejante balance de una década de gobierno…

¿ARENA…? De Alberto Arene

Levantar y transformar el país es la única razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

alberto-arene2Alberto Arene, 7 septiembre 2017 / LAPRENSA GRAFICA

Coincidió la conclusión del primer año de trabajo de Mauricio Interiano como presidente del COENA de ARENA, con su convención el domingo pasado que abrió la carrera hacia las elecciones legislativas y municipales de 2018 y presidenciales de 2019. La gran pregunta es si ARENA podrá ganar ambas contiendas electorales y –más importante aún– si podrá levantar y transformar el país. Frente a la crisis histórica en que nos debatimos, levantar y transformar el país constituye la razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

LPGHace un año, en mi columna “El nuevo presidente de ARENA y sus enormes desafíos” (LPG, 1.9.2016) identifiqué 4 desafíos principales: 1. Reconvertir la vetusta mezcla ideológica –nacionalista, conservadora, religiosa, y liberal– con sus poderosos grupos de financiamiento y de interés, en la construcción de un verdadero partido político que concilie intereses diversos en un proyecto de transformación y futuro para el nuevo siglo. 2. Acuerdos con el gobierno del FMLN para enfrentar la crisis fiscal y de seguridad desde el interés nacional. 3. Estrategia político-electoral exitosa para las elecciones legislativas y municipales de 2018, y presidenciales de 2019. 4. Impulso de una estrategia consistente para sacar progresivamente al país de la estructural y profunda crisis actual, en caso de asumir el gobierno, condición misma de una estrategia electoral victoriosa. Un año después hago un primer balance ante semejantes desafíos.

Todo indica que la tendencia conservadora-religiosa liderada por Barrientos y Calvo se ha fortalecido. La destitución de Failler de la dirección de la juventud y las subsecuentes renuncias de valiosos jóvenes políticos, y la exclusión de las candidaturas suplentes de Juan Valiente y Johnny Wright, sin hablar de la guerra sucia desatada en las redes sociales, fueron “la gota que rebalsó el vaso”, que condujo a la decisión de ambos diputados de no participar en la próximas elecciones, y a la decisión de Wright de plantearse un nuevo proyecto cívico-político. No obstante, el diputado suplente de Wright entró recientemente al COENA y se comenta que Valiente desea quedarse para incidir adentro del partido. Los dos principales precandidatos presidenciales adoptaron una línea conciliadora e incluyente, diferente a la de Barrientos y Calvo respaldada por Interiano, mientras varios de los principales donantes quedaron muy descontentos de tan nocivas intolerancias, exclusiones y difamaciones. Semejante comportamiento, ¿incidió en la estrepitosa caída del 42 % en las intenciones de voto para diputados de los últimos 6 meses? Si el COENA no pudo administrar las diferencias con la corriente minoritaria liberal-social liderada por Wright, ¿como podrá conformar una amplia alianza cívico-política de la derecha al centro para derrotar al FMLN en 2018-2019? ¿O esta tarea tendrá que ser asumida por el candidato presidencial?

Todo indica que ARENA decidió que el Gobierno debía cargar en solitario con los costos de la crisis de seguridad y fiscal, y que debía maximizar su desgaste para capitalizarlo electoralmente en las próximas elecciones legislativas y presidenciales. El presidente de la república llamó al diálogo y logró la facilitación del secretario general de Naciones Unidas, nombrando a Benito Andión, después del aval de todos los partidos políticos. No obstante, su política y actitud, y/o la de su partido hacia la Sala de lo Constitucional, aspectos de su política de seguridad y económica, particularmente hacia los empresarios, su política fiscal incluida su irresponsable “reforma de pensiones”, y su posición respecto al proyecto chavista y la crisis venezolana, alejan lejos de acercar los espacios para el consenso y el entendimiento, fortaleciendo al sector más conservador de ARENA y del empresariado, alimentando ambos partidos la confrontación y polarización. ¿Es responsabilidad de ARENA la falta de un acuerdo fiscal y la salida del embajador Andión o es una responsabilidad compartida?

Si algo ha caracterizado a ARENA en los últimos tres años es su incapacidad de capitalizar el desgaste del gobierno del FMLN, a pesar de la deteriorada imagen del presidente y de su gobierno. Hace un año, la mitad de la gente aplazó la gestión del presidente y tres cuartas partes consideraron el “rumbo equivocado” liderando el FMLN las preferencias. Ahora, según la última encuesta de LPG Datos, solo el 30.8 % aprueba su gestión y el 60.4 % la desaprueba, mientras el 81.4 % opina que el país va por el rumbo incorrecto. De los inclinados a votar en las elecciones (46 % para diputados y 61 % para alcaldes), 33.4 % votaría por ARENA en febrero y el 19.5 % en agosto (-42 %), y 20 y 13.6 % respectivamente por el FMLN (-32 %). Para alcaldes, ARENA lidera la intención de voto con 24.8 % sobre el FMLN con 18.7 %, mientras en el Área Metropolitana de San Salvador el FMLN recoge el 25.5 % de las intenciones frente al 22.7% de ARENA. No hay correlación entre el enorme desgaste del gobierno del FMLN y las simpatías e intención de voto por ARENA.

Todavía no vemos en ARENA visión, estrategia y narrativa para sacar al país de la profunda crisis en caso de asumir el gobierno, enrumbando al país al futuro, incidiendo en una estrategia político-electoral victoriosa con un cambio de las percepciones ciudadanas que indicara que están mejor preparados para levantar y transformar al país.

¿ARENA…?

 

Lea la respuesta de Sherman Calvo: ¿Arene…?

Salvadoreños, ¿atrapados sin salida? De Alberto Arene

El Salvador ya topó, y se aproxima a tocar fondo, por ausencia de un grupo con la visión y características para liderarlo al futuro.

alberto-arene2Alberto Arene, 17 agosto 2017 / LA PRENSA GRAFICA

A veces pareciera que pretendemos vivir en la normalidad o más bien que nos hacemos los locos para poder sobrevivir y no volvernos locos… El Salvador lidera las tasas de homicidios en el mundo, el menor crecimiento y mayor endeudamiento de Latinoamérica y el mayor deterioro y vulnerabilidad ambiental, y –como si lo anterior no fuera suficiente– ya comenzó a revertirse nuestra válvula histórica de escape, las migraciones que llevaron al éxodo a un tercio de nuestra población, regresando miles de compatriotas de Estados Unidos, lo que reducirá progresivamente la remesas familiares que en el último cuarto de siglo nos dieron de vivir. El Salvador ya topó, y se aproxima a tocar fondo, por ausencia de un grupo con la visión y características para liderarlo al futuro.

LPGPero estas calamidades por grandes que sean no son las que nos tienen atrapados sin salida, sino la ausencia de un liderazgo y proyecto a la altura de los desafíos que enfrentamos. Solo veamos las características, intereses y talantes de buena parte de quienes nos gobiernan frente a las dimensiones de la tragedia que confrontamos.

Para los más estudiosos de la realidad salvadoreña a nivel nacional e internacional, El Salvador enfrenta una crisis de grandes dimensiones, y confronta un enorme desafío de viabilidad y futuro. Pero los salvadoreños pareciéramos tener dosis considerables de desprecio por el conocimiento y la comprensión objetiva, racional de los problemas y sus vías de solución. En la entrevista que sostuvimos el domingo pasado en el programa FOCOS con el historiador e intelectual salvadoreño Roberto Turcios, este afirmó que “en lo económico es donde se pone en evidencia la situación límite, insuperable del modo de producción de la posguerra… porque la crisis fiscal no se puede resolver de la manera acostumbrada con soluciones coyunturales. Se requiere un acuerdo de gran alcance. No podemos pensar en el desarrollo con las tasas de crecimiento que tenemos, no podemos pensar en reducir las desigualdades sin reducir la brecha tecnológica con el mundo. E incluso no podemos seguir con la realidad migratoria que hemos tenido. Desde varios lados se nos aparece una situación límite porque el modo de desarrollo ya no da para más”.

Pareciera que los salvadoreños no nos hacemos las grandes preguntas que se formulan las sociedades en tiempos de crisis históricas. Estamos más acostumbrados a preguntas o a comentarios pequeños y puntuales; a ver los problemas como coyunturales, no obstante que todos los de importancia no pueden solucionarse sin transformaciones estructurales; más acostumbrados a pequeñas respuestas a problemas complejos y al enfoque inmediatista del “coyol quebrado coyol comido”, frente a la necesidad de buscar soluciones duraderas en el tiempo; a la parcialidad del pensamiento frente a la necesidad de ver el todo, su integralidad; al enfoque individualista para enfrentar los problemas frente a la necesidad de actuar concertadamente como grupo o sociedad, con el individualismo de cada quien en su changarrito, en su respectivo grupito, caminando en las aguas envenenadas del conflicto y la desconfianza.

Hasta donde yo logro medio ver y comprender, la ausencia de visión y estrategia compartida y organizada para enfrentar la enormidad de los problemas del presente y la inviabilidad del futuro, y la falta de involucramiento sustantivo de la ciudadanía, explicarían por qué estamos atrapados sin salida.

Me inclino a pensar que la gran pregunta que debemos formularnos es: frente a semejante crisis histórica y ausencia de viabilidad y futuro ¿qué podemos hacer? Aquí algunas de las respuestas más comunes: 1. Esperar que termine este gobierno y tratar de contener sus peores decisiones. 2. Ir a elecciones legislativas y municipales el año próximo y a elecciones presidenciales en 2019 para cambiar la correlación de fuerzas y derrotar estratégicamente al enemigo. 3. Abstenernos de votar, o anular el voto. 4. Echarle la culpa al otro, al FMLN o a ARENA, a los comunistas o a la oligarquía y los yanquis. 5. Que nos salven y anexen los Estados Unidos, o que nos integremos a la Alianza Bolivariana de los Pueblos (ALBA) y al socialismo. 6. No hay nada que hacer. 7. Rezarle a Dios que todo lo puede. ¿Qué otra se le ocurre, amigo lector? El problemón es enorme, pero como respuesta salimos con un churrito… Hasta allí nos da, hasta allí “nos escurre”… Además de confrontar serios problemas de viabilidad, ninguna de estas respuestas y “soluciones” nos sacará del problemón que enfrentamos.

Desgraciadamente este es el estado de evolución de una buena parte de la conducción política del país, pero también de una parte de la ciudadanía. La política ha fracasado. Los partidos políticos y la Asamblea Legislativa son los instrumentos y poderes más atrasados de la institucionalidad democrática y el principal obstáculo para el entendimiento y el desarrollo nacional. La solución no es la antipolítica sino el surgimiento de grandes políticos para el entendimiento, el resurgimiento y el desarrollo de El Salvador. Y sobre todo de estadistas, grandes políticos con visión estratégica comprometidos con los intereses nacionales. Hasta ahora hemos dejado por la libre a los políticos. Ha llegado el momento de ocuparnos de ellos, transformando la política que es demasiado importante para dejársela a los políticos. ¿Cómo? Intentaremos responder en la próxima columna.

¡Tetuntes! De Alberto Arene

La estupidez y el retraso no tiene límites ni vergüenza, siendo responsables tanto Tetunte que nos desgobierna.

Alberto Arene, 20 julio 2017 / LPG

La estupidez humana liderada por la política con p pequeña no tiene límites ni vergüenza. La ignorancia y la ideología, los intereses especiales y sus compromisos, la conforman y determinan. En pleno siglo XXI, cuanto en el mundo avanza aceleradamente la información y la inteligencia, también lo hace correlativamente la estupidez y el retraso. Comparto 4 ejemplos recientes en nuestro querido y sufrido país conducido históricamente por demasiados tetuntes.

Después de 3 años del primer gobierno rojo-rojito de nuestra historia, cuya gestión decepcionó a propios y extraños, ARENA ha sido incapaz de capitalizar semejante descontento. Este se profundizará en los 8 meses siguientes hasta las elecciones legislativas y municipales, y en los siguientes 12 hasta las elecciones presidenciales: el 63.4 % de la población no quiere que el FMLN siga gobernando mientras el 68.1 % no quiere que ARENA regrese (IUDOP, UCA).

1. El conservador COENA de ARENA impidió que los diputados Wright y Valiente llevaran a dos destacadas mujeres como diputadas suplentes, provocando su decisión de no participar –con ARENA– en las próximas elecciones legislativas. Ambos simbolizan renovación, transparencia y futuro, hacen mayor clic con la opinión pública, la juventud, y las clases medias urbanas, y tienen estrechas relaciones con grandes donantes históricos del partido. No obstante todo lo que suman, no les aceptaron a dos de las más destacadas jóvenes mujeres profesionales, perdiendo ahora cuatro diputados de importantes capacidades y contribuciones en espacios diversos, más al centro del espectro político y ciudadano.
Si para ganar las cruciales elecciones presidenciales de 2019, ARENA requiere la más amplia alianza cívico-política, y el COENA no es capaz ni de administrar sus diferencias con Wright y Valiente por dos candidatas suplentes, ¿cómo construirán la credibilidad y el posicionamiento público-mediático para conformar “un Gran Frente contra el Frente”? Responsable: ARENA.

2. Uno de los ejes principales para transformar la postrada economía nacional es el desarrollo logístico para aumentar la conectividad nacional e internacional, disminuir tiempos y costos, desatar la inversión público-privada, aumentar la competitividad e insertarnos a la economía internacional exportando más bienes y servicios de mayor calidad y valor agregado, y menos compatriotas a Estados Unidos. El gobierno echó a perder la concesión del Puerto de La Unión y lleva dos años de retraso en la ampliación del Aeropuerto Internacional sin que ARENA diga nada, negándose a aprobar un préstamo concesionario del BID por $115 millones para ampliar la carretera de 4 carriles de Zacatecoluca al Amatillo.
Anteayer la Asamblea Legislativa aprobó la reforma del FOVIAL que posibilitará los recursos complementarios para construir la carretera de cuatro carriles del Aeropuerto a Zacatecoluca con fondos de FOMILENIO II. Pero la necesitamos de San Salvador a la frontera con Honduras, y no la tendremos. Responsable: ARENA.

3. Desde el gobierno anterior, el FMLN conoció la gravedad de la bomba de la deuda previsional y fiscal. Se necesitaba una estrategia integral de Estado que posibilitara la sostenibilidad de las finanzas públicas con reforma previsional y fiscal de consenso, estrategia de crecimiento, acuerdos con la oposición, respaldo y recursos del FMI, y ajuste fiscal moderado, estabilizando las finanzas y la economía en la primera mitad del gobierno. Aferrados al “Plan Cáceres” propuestas que acercaran a la oposición al consenso, sin contener el gasto, sobrevaluando ingresos y subvaluando gastos en la formulación de presupuestos desfinanciados, no negociaron ni con partidos más afines de la derecha ni con el FMI para, juntos, persuadir a ARENA, llevaron al país al impago aumentando el riesgo crediticio y los intereses para la gente y el Estado, profundizaron el ajuste fiscal desordenado cortando subsidios y el gasto social, aumentando impuestos y tasas a la telefonía, a las transacciones financieras y a los servicios de agua y electricidad. Terminaron con un ajuste desordenado y más radical para la segunda mitad del gobierno, con nefastos efectos para los pobres y la clase media, y electoralmente para ellos mismos en la coyuntura ininterrumpida de 20 meses que ya dio inicio con las próximas elecciones legislativas, municipales, y presidenciales. Responsable: FMLN.

4. El FMLN creyó posible conciliar su alianza estratégica con el gobierno chavista en Venezuela con el apoyo de Estados Unidos a nuestro país. Lo logró durante 7 años y medio, terminando al final de la administración Obama y al inicio de la administración Trump. Esta última coincide con la ausencia de cualquier resquicio de legalidad y legitimidad democrática del Gobierno, con crecientes violaciones de derechos humanos, con una consulta ciudadana de la oposición que con más de 7.5 millones de votos por el SÍ reconfirmaron ser la inmensa mayoría, mientras el gobierno organiza un referéndum inconstitucional que ahora suma a la oposición a cientos de miles de chavistas, profundizando su aislamiento internacional y el consenso adentro y afuera por una salida electoral a la crisis. Pero el gobierno de Sánchez Cerén poco antes del colapso final de la “robolución chavista” ni siquiera está dispuesto a separar las posiciones del Estado salvadoreño de las de su partido, debilitando a El Salvador para negociar con el gobierno Trump una eventual posposición de las deportaciones masivas de salvadoreños a nuestro país. Responsable: FMLN.

Históricamente siempre fue más o menos así, pero ahora el mundo avanza aceleradamente aumentando nuestro retraso correlativamente. La estupidez y el retraso no tiene límites ni vergüenza. Responsables: tanto Tetunte que nos desgobierna…

 

¿El COENA contra ARENA? De Alberto Arene

Si en la opinión pública, en la juventud, en las clases medias, en los grupos empresariales que financian el partido y en los dos principales precandidatos a la presidencia, la corriente liberal-social que lideran Wright y Valiente es tan valorada, el COENA podría verse obligado a reevaluar su posición.

alberto-arene2Alberto Arene, 6 julio 2017 / LPG

Ante el negativo balance en la opinión pública de los primeros tres años del gobierno del FMLN, y las perspectivas aún mas sombrías de sus últimos dos años, ARENA ha sido incapaz de capitalizar semejante descontento que tendería a profundizarse en los próximos dos años. El descontento con ambos partidos es enorme. El 63.4 % de la población no quiere que el FMLN siga gobernando y el 68.1 % no quiere que ARENA regrese (IUDOP). Pero mientras “la corriente revolucionaria-socialista” del FMLN terminó de sacar a los renovadores del partido en 2005, unificándolo dentro del LPG-1centralismo democrático que se consolidó quedándose para siempre, con mucho centralismo y poca democracia, ARENA comenzó a mostrar en los últimos años algunos signos de apertura y renovación, creando expectativas. La elección y actuación de Johnny Wright y Juan Valiente en la Asamblea Legislativa en los últimos dos años mejoraron la imagen del partido, haciendo mejor clic con la clase media y la juventud, encarnando ambos renovación y futuro. Si primero el COENA destituyó de sus cargos en la juventud de ARENA a aquellos jóvenes que expresaron su posición sobre la despenalización del aborto en los 4 casos excepcionales, y sobre la agenda de los derechos de los LGBTI, y ahora les niegan a Wright y Valiente a incorporar a dos jóvenes mujeres profesionales de reconocidas cualidades como sus diputadas suplentes, pareciera como que el COENA trabaja en contra de ARENA.

La neutralización de los diputados que lideran la tendencia liberal-social, y hacen mejor clic con la juventud y mejor encarnan el futuro, está siendo celebrada conjunta aunque separadamente por los conservadores del COENA y la dirigencia ortodoxa del FMLN. Si al concluir la segunda década del siglo XXI, los conservadores que mandan en el COENA son incapaces de incorporar a los jóvenes más liberales, sociales, e independientes, y administrar con ellos sus diferencias, muy difícilmente podrán liderar y administrar nuestro país que es mucho más diverso que ARENA, y que se debate en una crisis histórica de considerables proporciones.

Los grandes empresarios más cercanos al partido que financian buena parte de su actividad y de sus campañas electorales ya expresaron su preocupación y desacuerdo. Expuestos por muchos años al análisis estratégico político-electoral con asesoría de primer nivel internacional, analizado las condiciones y consecuencias de la llegada de gobiernos populistas en Latinoamérica y las causas de los reveses electorales de los últimos años, hoy están más abiertos a la conformación de alianzas cívico-políticas amplias para derrotar al FMLN en las próximas elecciones legislativas y presidenciales, priorizando a los jóvenes y sectores diversos de la sociedad civil. Algunos se inclinan por Calleja, otros por Simán, pero en este tema están en contra de la división del partido y la exclusión de la nueva generación de políticos más jóvenes, democráticos y mejor preparados cuyas mejores caras son Wright y Valiente. El clic de estos con los jóvenes y con variados sectores de la clase media y la sociedad civil es mucho mejor y mayor que el de algunos políticos intolerantes que integran el COENA, con muy poca sensibilidad a los temas de derechos humanos y democracia, incluida la de los partidos.

Los dos principales precandidatos a la Presidencia de la República con ARENA ya fijaron posición. Javier Simán dijo: “Se ha visto cómo se ha marginado a algunos aspirantes jóvenes para dar prioridad a ciertos candidatos que tienen carrera política; y todos tienen la oportunidad de aspirar a cargos públicos, no le corresponde a la dirigencia dirigir de dedo, que está jugando con los candidatos, les bloquea a algunos su aspiración. Yo coincido con Johnny Wright que se está irrespetando el proceso de elección interna en el partido, y se está violando las mismas normativas internas”. Mientras Carlos Calleja afirmó: “Los partidos políticos en este país tienen que abrirse, tienen que buscar la inclusión de toda esa gente, igual que nuestra visión de país que quiere construir, y yo soy fiel creyente que el debate, que la oportunidad de poder pensar diferente, tiene que ser parte de cualquier proyecto político ganador y relevante en estos tiempos, porque hay mucha gente decepcionada con el hecho de que partidos políticos se cierran. Mi llamado es a eso (diálogo). Tanto Johnny, como Juan y Aída son amigos míos y me duele ver lo que pasó; mi llamado es que haya comunicación entre ellos y la dirigencia del partido para ojalá encontrar una solución que beneficie a todos”.

Si en la opinión pública, en los jóvenes, en la clase media, en los grupos empresariales que financian el partido y en los dos principales precandidatos a la presidencia, la corriente liberal-social que lideran Wright y Valiente es tan valorada, el COENA podría verse obligado a reevaluar su posición. Se trata de eso, de dialogar y llegar a un acuerdo razonable. Solo así podrían superar el creciente descrédito y, talvez, salir fortalecidos de esta confrontación que sale a la luz pública en el mismo momento de dar inicio la coyuntura electoral de 20 meses ininterrumpidos. Solo así superarían la creciente percepción que el COENA pareciera trabajar contra ARENA.