Jaime García Oriani

Elecciones internas en ARENA: un llamado al debate. De Jaime García Oriani

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 18 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Es prioritario fijarse en las elecciones de 2018 sin perder de vista las de 2019. No es fácil cuando el país desea un cambio de rumbo urgentemente (y, por tanto, de gobierno), como evidencian diversas encuestas. A esto se suman los anuncios de algunos interesados en ser candidatos presidenciales y la relevancia que la opinión pública les está dando. Asimismo, ambos procesos están íntimamente ligados, pues el trabajo del Ejecutivo se verá afectado, para bien o para mal, por la aritmética de la próxima legislatura.

EDH logEs inevitable, pues, no hablar sobre lo que ocurrirá dentro de los institutos políticos en este largo camino rumbo a las elecciones presidenciales, ya que los partidos deberán elegir a un candidato en un proceso de democracia interna.

Nayib Bukele está gestando un vehículo a la medida para llevar a término sus aspiraciones; la estructura verticalista y cerrada del FMLN dificulta creer que la elección no estará determinada y decidida por su cúpula, por mucho que escuchemos rumores de uno o dos potenciales participantes.

En ARENA las cosas podrían ser diferentes. Al menos en sus estatutos lo hacen un partido de espíritu democrático. Además, varios de sus militantes y sectores claman por elecciones internas transparentes y justas, que den la posibilidad de elegir, sin presiones de ningún tipo, a quien sea el mejor candidato para vencer y eventualmente dirigir nuestro país. Si conducen su proceso con éxito, sentarían un importante precedente en la maduración de la democracia en El Salvador.

Reglas del juego claras y transparencia son fundamentales, pero no lo son todo. Es imperativo enriquecer las elecciones internas por medio del debate. A algunos les da miedo, porque pueden salir mal parados o podría darse la impresión que el partido está dividido (en la visión retrógrada de quienes no aceptan la autocrítica o la pluralidad de opiniones). En realidad, se trata de una excelente ocasión para propiciar la candidatura del mejor y no tener como vencedor al que monte el show más grande, acarree más gente, se alíe con los “viejos zorros”, inscriba a más personas en el padrón o tenga los anuncios más creativos.

¿Temas a debatir? Tantos: transparencia y lucha contra la corrupción —comenzando por el mismo partido, sin importar que esto cueste a los precandidatos perder alguna simpatía o apoyo— seguridad y prevención de la violencia; políticas fiscales; reducción del gasto público; reactivación de la economía, apoyo a las Pymes y atracción de inversión, entre otros.

Los más de 90 mil inscritos en el padrón interno jugarán un rol determinante. Esperemos que no se dejen llevar por las “sugerencias” de los líderes locales, las estructuras o alcaldes, sino que decidan basados en sus propias convicciones y en cómo los precandidatos sostienen sus propuestas. No está de más decir que la voluntad de los electores debe ser respetada y garantizada por el Coena.

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas. Organicen uno o varios debates, pero de verdad, no como aquellos remedos en las primarias de la época Saca. ¡Qué mejor campaña que un digno proceso interno con debate de altura, exento de demagogia, sin espacio para los caprichos y dedazos de los dirigentes o financistas!

Esta es una oportunidad para que el partido tricolor demuestre —tomo las palabras de Eduardo Torres en una de sus columnas de opinión— “que ha aprendido de sus errores; que tiene pesos y contrapesos en su organización para un mejor accionar que evite vicios del pasado reciente”.

jgarciaoriani@gmail.com

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Lo que no dijo Mauricio Interiano. De Jaime García Oriani

Le faltó hablar de lo que está en juego en la próxima legislatura: la elección de cinco magistrados a la Corte Suprema de Justicia (cuatro de ellos integrarán la Sala de lo Constitucional), Fiscal General y elecciones de segundo grado.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 10 septiembre 2017 / EL DIARIO DE HOY

Al presidente del Coena, Mauricio Interiano, le faltó tratar algunos puntos capitales para El Salvador en su discurso durante la XXXVI Asamblea General de su partido. Cambiar el rumbo del país, unidad y servicio para sacarnos de la crisis en la que estamos sumergidos fueron las tres grandes temáticas, cuestiones más que evidentes y urgentes en una nación cuyos indicadores están peor que nunca.

EDH logEn un discurso “ad intra”, dirigido principalmente a los militantes y simpatizantes de ARENA, lo habitual es escuchar palabras de ánimo y arengas. La ocasión, por eso, quizás no era la mejor para mencionar cuestiones que hasta podrían resultar incómodas para más de alguno de los allí presentes.
A Mauricio Interiano le faltó condenar la corrupción y acciones no éticas, incluyendo las cometidas por personas de su partido. Conocemos bien quiénes han hecho mal uso de los recursos públicos —algunos van de candidatos otra vez— y del cinismo con el que han actuado cuando se trata realmente de ser austeros con los gastos, especialmente en la Asamblea Legislativa. Lo de los sobresueldos es historia vieja… pero algo se debe hacer al respecto.

No es suficiente recordar el despilfarro del gobierno del FMLN con su campaña engañosa para vendernos un país que no es, en lugar de destinar el dinero a seguridad y medicamentos. Eso ya lo sabemos. Queda pendiente que nos digan cómo fortalecerán el combate contra la corrupción, sin importar el partido político, y de qué forma promoverán la transparencia para procurar el buen uso de los recursos públicos.

A Mauricio Interiano le faltó hablar de lo que está en juego en la próxima legislatura: la elección de cinco magistrados a la Corte Suprema de Justicia (cuatro de ellos integrarán la Sala de lo Constitucional), Fiscal General y elecciones de segundo grado.

En esto nos jugamos mucho. No podemos permitir que los diputados voten por magistrados comprometidos con determinados sectores o partidos. Ya hemos visto cómo la Sala de lo Constitucional ha sido fundamental para hacer respetar nuestro ordenamiento jurídico, frenar los abusos de poder, mejorar la participación democrática y fomentar la lucha contra la corrupción.

Los ciudadanos hemos de saber a quiénes van a apoyar los futuros diputados de ARENA. Ellos deben respetar también los tiempos establecidos para su elección y no dejar en el aire a la Corte, por retrasos o aparentes falta de acuerdos. De lo contrario, será la fiesta para los corruptos y los diputados serán sus cómplices.

Lo mismo aplica para la elección del nuevo Fiscal y de magistrados de Corte de Cuentas. La repartición de cuotas e instituciones en el pasado, en el que están los famosos 20 años de gobierno de ARENA, y del presente, con casi 10 años de desastres y desatinos originados por el FMLN, ya han desgastado lo suficiente a El Salvador. ¡No más negociaciones bajo la mesa!

La última encuesta publicada por La Prensa Gráfica refleja que ARENA aventaja al FMLN por 5 puntos en la carrera por la Asamblea Legislativa. Aunque los números benefician al principal partido de oposición, tampoco se trata de lanzar la casa por la ventana, tomando en cuenta que 81.4% de los salvadoreños ve que el país va por un rumbo incorrecto, según la misma encuesta. Además, si vemos los datos de febrero de 2017, el apoyo a ARENA ha bajado, pasando de un 30.1 % a un 17.7 %. El “No sabe” es el gran ganador, con 30.4 %; mientras que el segundo lugar lo ocupa “Ninguno”, con 16.4 %. Está claro que algo no están haciendo bien los tricolores.

Todos estos puntos, omitidos en el discurso porque quizás no era el momento, deben ser retomados, profundizados y respondidos. Son cuestiones que podrían unir verdaderamente a los salvadoreños y convencerles a dar el beneficio de la duda a ARENA.

jgarciaoriani@gmail.com

ARENA: tradición, traición y El retrato de Dorian Gray. De Jaime García Oriani

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda.

Jaime-García-Orian1i-150x150Jaime García Oriani, 23 julio 2017 / EDH

Tradición y traición tienen un origen común en latín. Proceden del verbo “tradere”, entregar. La primera significa la entrega o transmisión de costumbres entre generaciones. La segunda, con matiz peyorativo, designa la entrega de algo o alguien, o la falta que se comete quebrantando la fidelidad prometida.

A veces, tradición se identifica con traición, como cuando las “acciones de siempre” de los políticos son una deslealtad con el país, los electores y ciudadanos.

EDH logMe gustaría escribir de temas de mayor interés nacional, como la toma indiscriminada y burda de nuestras pensiones, la posibilidad de que los tránsfugas participen en elecciones y las reformas a la Ley de Extinción de Dominio. Pero pensándolo bien, el origen de estos descaros y arreglos bajo la mesa —además de nuestra indiferencia y comodidad— son los mismos partidos, de donde salen quienes nos deberían representar en la Asamblea, en las alcaldías y en el Ejecutivo.

Este domingo ARENA realiza sus elecciones internas y de allí surgirán candidatos que optarán a cargos de elección popular, por lo que es un capítulo importante para el país.

Areneros: ¿seguirán tolerando y permitiendo la tradición/traición o le pondrán freno de una vez por todas? Fuera fanatismos, saben que en su instituto tienen personas con tachas y poco probas, aunque también las hay honestas y con sinceros deseos de servir.

Ojalá su proceso interno sea transparente y no manipulado, ni decidido por la cúpula. Ver a figuras “fieles” de su partido con vía libre para ser candidatos únicos, como Ernesto Muyshondt, Milena de Escalón y Milagro Navas —cuya eterna gestión deja mucho que desear, así como el control que ejerce sobre otros alcaldes— genera dudas y cuestionamientos.

Al menos después reincorporaron en la contienda a Óscar Lara y a Rodrigo Gutiérrez, para que compitan por las alcaldías de Santa Ana y Antiguo Cuscatlán.

Son conscientes de que el 68.1 % de la población no quiere que regresen al poder, según la última encuesta de la UCA. No es nada alentador viendo el pésimo papel del FMLN.

¿Por qué no los quieren ni a ustedes, ni al Frente? La clase política ha perdido credibilidad, porque los salvadoreños se están dando cuenta de que no importan las “ideologías” cuando se trata de controlar las instituciones, de hacer arreglos bajo la mesa o beneficiarse del erario.

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda. En el corto plazo, dejar fuera a “candidatos populares” puede afectar, pero ya es hora de que finalicen los privilegios, como los que vemos en los diputados y asesores de la Asamblea.

No vale hacer la vista gorda en aras del “peso de la trayectoria”. Eso es aceptar que el fin justifica los medios. Que continúen esas piezas indeseables en su partido los convierte en cómplices. Limpiar una herida es siempre doloroso, especialmente si está infectada.

Renovación no es que X número de los aspirantes sean menores de 35 años (las malas mañas se aprenden a cualquier edad). La verdadera renovación de la política va más allá y exige un cambio profundo en las acciones, hacer transparentes las cosas y denunciar cualquier acto de corrupción, sin importar de dónde venga.

De lo contrario, su partido será un Dorian Gray: por fuera joven y bello, pero que guarda, en lo recóndito, la pintura que revela su verdadero yo, que es un ser viejo, desfigurado y en descomposición por sus inmorales acciones.

El Salvador se juega mucho en las elecciones de 2018. La nueva Legislatura elegirá a nuevos magistrados de Corte, cuatro de ellos que integrarán la Sala de lo Constitucional, y al próximo Fiscal General. Mediten seriamente su voto.

NOTA: Por motivos académicos dejaré el país un tiempo. Agradezco a Grupo Editorial Altamirano por este espacio y a todos los lectores. Seguiré escribiendo, a veces más, a veces menos, desde mi trinchera periodística, sobre temas varios, pero sobre todo para denunciar las malas prácticas de los políticos, sin importar que sean de “derecha” o de “izquierda”, con la única intención de fomentar la participación ciudadana. Este país es nuestro, no de unos pocos.

jgarciaoriani@gmail.com