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Carta a los partidos que compiten con ARENA: Calladitos se ven mejor. De Paolo Luers

Paolo Luers, 7 abril 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Los voceros de Nuevas Ideas, Walter Araujo y Geovani Galeas (en su cancha en Orbita TV y La Pagina de Jorge Hernández) se dieron gusto en descalificar el debate de los 3 precandidatos de ARENA. Que no fue debate, dijo Galeas; y Walter Araujo dijo: Mientras no está en el escenario Bukele, no puede haber debate.

Y desde la esquina del Frente se escucharon críticas parecidas, por supuesto sin mencionar al alcalde de San Salvador.

A todos ellos más les convendría quedarse callados, por una simple razón: Por más deficiencias que se le puede señalar, este primer debate de ARENA (y todo su proceso interno) marca un estándar que ni el FMLN ni Nuevas Ideas pueden alcanzar.

Nuevas ideas es un movimiento creado alrededor de un líder único, y las primarias que convocaron serán un simple ejercicio de entronización de Él. Ahí no cabe ningún debate sobre concepciones divergentes, mucho menos una real contienda por el liderazgo. Nuevas Ideas ya tiene meses de vida, por lo menos en redes sociales, y no se le ha visto ni la sombra de debate interno, confrontación de ideas o disputas de liderazgo.

Aunque no se haya expresado con claridad en este primer debate de ARENA, nadie puede negar que en este partido tiene lugar una real disputa entre diferentes liderazgos con diferentes concepciones e intenciones. Y a pesar de cierto favoritismo por parte del COENA, por presión de la militancia es una contienda abierta, con voto secreto, donde nadie puede determinar quién va a ganar.

Y el FLMLN, ¿qué va hacer para ponerse a la altura o superar del ejemplo de democracia interna de ARENA? ¿Nos van a sorprender con un debate serio y abierto entre revolucionarios y reformistas, entre leninistas y socialdemócratas, sobre partido vertical versus partido democrático? Sería fantástico, pero nadie cree al Frente y su cúpula capaces de abrir estos debates – por lo menos mientras no se confirme en el 2019 la derrota definitiva de su proyecto político.

¿Alguien se puede imaginar a Gerson Martínez y Hugo Martínez rompiendo su silencio cómplice, que han mostrado a partir de las purgas de renovadores y disidentes en los años 90? Para ver en el Frente algo parecido a lo que sucede en ARENA, donde surgió un precandidato que tiene como tesis central que hay que cambiar el partido antes de cambiar al país, vamos a tener que esperar un par de años más. No tengo duda que vendrá el momento. No nos olvidemos: No fueron capaces de resolver las diferencias con Bukele por la vía del debate y de una elección primaria, sino prefirieron la vía de la expulsión.

Ni hablar de las primarias de los demás partidos que van a ser un simple trámite, sin ni siquiera el intento de debate.

Así que calladitos se ven mejor. Escuchen y aprendan.

Saludos,

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Poco debate, mucho violín. Columna Transversal de Paolo Luers

Paolo Luers, 7 abril 2018 / El Diario de Hoy

No es fácil evaluar un debate, y mucho menos cuando el esquema escogido no permite un real debate. Entiendo la preocupación de los organizadores por posibles fisuras que podría provocar un debate real y más franco. Tendría un costo, aunque no creo que hubiera sido muy alto, conociendo a los contendientes —pero también tendría grandes beneficios, para el partido, para los candidatos, y para la cultura democrática del país.

Nadie quería presenciar un espectáculo tipo Circo Romano, como de los candidatos republicanos que se destazan mutuamente. Pero sí un debate que revele más sobre los candidatos, sobre todo sobre su carácter, su temple. Es confortante para el partido que hablen de unidad, pero los votantes necesitan que el debate revele las diferencias.

Tampoco ayudó mucho el tema que los organizadores habían escogido: “Reconciliación y Despolarización”. No es un tema que obliga a los candidatos a defender propuestas, más bien invita a sacar violines y decir frases políticamente correctas pero de poca consecuencia. Esperemos los otros dos debates con temas más concretos: empleo, seguridad, combate a la pobreza. Y tal vez con un moderador más acucioso.

Aplicaré a este debate un esquema de puntuación, para acercarme a una evaluación cuantificable. Es un esquema simple: En cada ronda de respuestas clasifico quien de los tres contendientes contestó mejor. La mejor respuesta obtiene 3 puntos, la menos lograda 1.

La pregunta sorpresa (cualidades de los dos otros contendientes): Calleja 3; López 2; Simán 1.
La respuesta de Carlos Calleja fue la más franca y creíble.

La pregunta de Billy Sol (reconciliación): Simán 3; López 2; Calleja 1.
Calleja sacó el violín, mientras Simán dio un viraje al tema, saliéndose de lo políticamente correcto: La historia de la persecución contra don Billy no requiere reconciliación, sino justicia.

La primera pregunta de Carlos Mayora (educación): Simán 3, López 2, Calleja 1.
Carlos Calleja cometió un error: enfocó toda su respuesta en la labor de su Fundación Calleja, como modelo para la política de Educación del Estado. López enfocó mejor el problema, pero quedó corto con propuestas. Me gustó la manera en que Simán otra vez rompió el molde, completando su respuesta anterior, rechazando la vinculación de la educación con el tema de la reconciliación y enfocando en el miserable presente en educación. Al fin, nadie dio luces de cómo resolver el problema educativo.

Primera pregunta de Coralia Guerra (cómo llegar a acuerdo fiscal): Calleja 3; Simán 2; López 1.
Personalmente me gustó más la respuesta agresiva de Simán, desnudando al gobierno del Frente. Pero fue más completa la respuesta de Calleja: “cero tolerancia” a la corrupción, auditorías de resultados. Ninguno de los 3 explicó cómo llegar a acuerdos con el FMLN. A lo mejor asumieron que no será posible. Tienen razón: No se trata de buscar acuerdos con los que tienen concepciones opuestas, sino de construir una mayoría social para una solución racional.

Pregunta de Rafael Domínguez (como acercar posiciones antagónicas): Simán 3; López 2; Calleja 1.
Fue la pregunta donde más se lució Simán: No aceptó las premisas de la pregunta. Hizo buena defensa de su tesis que la polarización ideológica es un problema secundario, porque la gente está unida en su demanda de empleos, comida, salud y seguridad. Es más: Prefiere que las diferencias políticas e ideológicas sean claras, transparentes y debatidas, en vez de estar basadas en intereses corruptos. Calleja evadió la pregunta sobre el antagonismo.

Segunda pregunta de Coralia Guerra (violencia y reconciliación social): Simán 3; Calleja 2; López 1.
Calleja señaló correctamente el problema de la politización de la PNC y la necesidad de un esquema de meritocracia en la PNC. Pero Simán dio una respuesta mucho más integral: El presidente tiene que asumir personalmente la dirección de la política de Seguridad —y liderar a su gabinete para asegurar que focalice todas las inversiones sociales en transformar los barrios, creando comunidades modelo. Una nueva definición de prevención…

Pregunta del moderador (reconciliación entre ciudadanos y clase política): Simán 3; López 2; Calleja 1.
Simán enfocó correctamente en la necesidad de transparentar las diferencias políticas e ideológicas y de someterlas a debates honestos, y así recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y los funcionarios. López dijo lo contrario: No más discusiones, pero enfocó correctamente en la necesidad de nombrar funcionarios capaces y honestos que escuchen a la población. Calleja sacó otra vez el violín, diciendo que ama al país y a sus hijos, y dio por un hecho que existe una “nueva ARENA” optimista y unida, pero sin decir cómo se diferencia de la ARENA” vieja.

Pregunta de Carlos Mayora (cómo sanar heridas y fisuras luego de las primarias): Aquí doy 2 puntos a cada uno, porque básicamente dijeron lo mismo: Unidad, somos hermanos, nos comprometemos a trabajar con el ganador. Para tener un buen cierre, ya nadie habló de lo que hay que cambiar en ARENA. Gran orquesta de violines. Aplauso.

Resumen: Javier Simán 20; Carlos Calleja 14; Gustavo López: 14.
No hubo vencido ni vencedor. Esperemos round 2 y 3, con más debate y profundidad, para ver quién de los tres realmente se perfila como candidato.

La Sala ha reformado la Constitución sin tener facultades constitucionales para hacerlo. De Julio Olivo


“Solo renunciaré cuando advierta que en el TSE se pretende realizar un fraude electoral”, le dice.

Julio Olivo, magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral

Julio Olivo, 18 marzo 2018 / El Diario de Hoy

Estimado Escritor y Escribidor de cartas don Paolo Luers:
He decidido gastar unas gotas de tinta, casi indelebles e imperceptibles parecidas a las que se pintó en el dedo meñique de su mano derecha, suponiendo que usted ejerció el sufragio activo en la pasada elección, ya que me parece que en su arrogancia  que no debe confundirse con ignorancia, expresa una serie de opiniones y juicios de valor que, si solo observáramos su forma, no deberían ni siquiera ser objeto de análisis jurídico, político, y mucho menos filosófico, debido a las licencias que existen en la actualidad para escribir, sobre todo desde el género epistolar que usted prefiere, hasta la narrativa y la poesía actual.

Lo que si constituye un acto cuestionable, es que se atreva a imputarme, la responsabilidad casi total, de todo lo malo y nada de lo bueno que aconteció en el proceso electoral 2018 y llegue al absurdo de conferirme poderes casi sobre naturales que no creo poseer, como el de conseguir que la mayoría de organismos internacionales y especializados en el tema electoral, como la OEA, Unión Europea, UNIORE, CELLA, AWEB, entre otros, lleguen a considerar nuestro sistema electoral como el más complejo del mundo.

En el párrafo 1, usted afirma: “tiene años de polemizar contra las sentencias de la Sala, sobre todo contra la que permitió el voto cruzado”.

Efectivamente, desde el año 2009, cuando  entraron en funciones los magistrados de la Sala de lo Constitucional, he venido sosteniendo varias tesis y principios que he defendido sin derecho a cansarme, a pesar de luchar contra los poderosos medios de comunicación y contra gente como usted que la defienden ciegamente. Y lo hago en primer lugar, porque considero que un “hombre que no tiene principios no es un hombre”. En segundo lugar porque estoy convencido que la Sala de lo Constitucional ha reformado la Constitución de la República sin tener facultades constitucionales para hacerlo y transformado el espíritu de los Acuerdos de Paz y los grandes acuerdos políticos en materia electoral; siendo esto último, muy delicado para la construcción y la consolidación de la democracia en nuestro país y que está más allá de la inclusión del voto cruzado.

En tercer lugar, porque como ya lo afirmé en mi discurso de convocatoria a elecciones que tampoco le debe  haber gustado:

“la democracia no es un juego de mesa que se realiza desde un escritorio, ya sea que lo ejecute un juez o un político…La edificación de una sociedad democrática, un verdadero estado constitucional de derecho, no se construye únicamente con buenas leyes o buenas sentencias, sino que es fruto de grandes consensos sociales, tomando en cuenta valores vertebradores como la justicia social y económica”.

En el párrafo 3, también afirma: “Después del 4 de marzo…usted se dedicó tiempo completo a presionar a los observadores internacionales y a los partidos a enfocar sus críticas al proceso electoral 2018 en un solo punto: el voto cruzado no es manejable”.

En efecto, sin tener los poderes casi sobre naturales de convencimiento que me atribuye, los representantes de las misiones de observación internacional, algunos con más de 50 misiones electorales en diferentes países del mundo…concuerdan en afirmar que en ningún país del mundo se ha complejizado el sistema electoral como en El Salvador, sobre todo, tomando en cuenta que de lo que se trata es de “facilitar el ejercicio al sufragio de los ciudadanos” y no lo contrario.

Esto al margen que comparto con usted, que debe resolverse el problema para que las minorías de ciudadanos o élites como a las que usted pertenece, o el “Club de los amigos de la Sala” para que tengan múltiples opciones de voto, pero no sacrificando ni complejizando la manera de votar para las mayorías, mucho menos con un sistema matemáticamente incorrecto, en donde se pierden votos al totalizar las fracciones de voto cruzado, por municipio, por departamento y a nivel nacional. Un sistema que aunque a usted le guste, no es el que le gusta a 190 países en el mundo y solo existe en El Salvador.

Por todo lo anterior, don Paolo, creo que solo usted y algunos de sus “amigos del club”, se atreverían a concluir que el sistema electoral de voto fraccionado o cruzado, resulta ser el más democrático de todos los países del planeta. Solo usted y sus amigos, se atreverían a cuestionar entonces la democracia y el sistema electoral de los 50 estados de EEUU y de todos los contenientes en donde no se aplica el voto cruzado fraccionado.

También usted afirma que: “un salvadoreño residente en Estados Unidos, experto en desarrollo de software, ofreció al Tribunal un sistema confiable, pero usted bloqueó esta solución para dar el paquete a Smartmatic con sus scripts erróneos”.

Parece ser que usted no mira la tele o no lee los mismos periódicos para los que escribe…en donde se han publicado diversas noticias y artículos en donde se aclara que el Presidente del TSE NO VOTÓ POR CONTRATAR a la empresa Smarmatic y expresé mis razonamientos al respecto, sobre todo porque le aposté a un esfuerzo de cooperación internacional con el gobierno de Corea del Sur en materia de tecnología y que por cierto funcionó muy bien y que fruto de ello, hoy podemos contar con 1,800 scanners donados y dispuestos a ser usados en la próxima elección.

Finalmente referirme a su fantástica solución a todos los problemas electorales en El Salvador, al afirmar en su pequeña misiva: “Si no se siente capaz de cumplir este mandato, hay una solución fácil: Renuncie y dedíquese a escribir poemas”.

Respecto a renunciar o no. Ya lo he repetido muchas veces. Solo renunciaré cuando advierta que en el TSE se pretende realizar un fraude electoral. En todo caso, usted y yo sabemos que pedirme que renuncie a trabajar por la democracia de este país, sería equivalente a pedirle a usted que “deje de escribir sus cartas”. Aunque agradezco sobre manera sus buenos deseos de sucumbir en brazos de las musas de la poesía.

Julio Olivo Granadino
Presidente del TSE

 

Vea: La carta de Paolo Luers a la cual el magistrado Olivo se refiere:
Carta al presidente del Tribunal Electoral: “Yo de Olivo no me olvido”

Carta al presidente del Tribunal Electoral: “Yo de Olivo no me olvido”. De Paolo Luers

Paolo Luers, 15 marzo 2018 / MAS! y El Dairio de Hoy

Poeta Julio Olivo:
Tiene años de polemizar contra las sentencias de la Sala, sobre todo contra la que permitió el voto cruzado. Según usted, la Sala ha complicado el proceso electoral salvadoreño para diputaciones al grado que ya no es manejable.

Déjeme decirle: El mandato suyo es manejar y ejecutar las elecciones, así como las leyes y la jurisprudencia lo dictan. Si no se siente capaz de cumplir este mandato, hay una solución fácil: Renuncie y dedíquese a escribir poemas. Deje que alguien más capaz asuma su cargo.

El conteo de los votos cruzados y las actas que llenaron las Juntas otra vez resultaron erróneas en esta elección, porque usted bloqueó que el Tribunal diseñara un método de conteo en las mesas y un sistema de procesamiento adecuado para lidiar con el voto cruzado. En el 2015 su excusa fue que no había el tiempo necesario para resolver el problema del voto cruzado. Pero ahora han tenido 3 años para prepararse, y no lo han hecho. Mi conclusión: Fue a propósito. Usted saboteó cualquier solución, para que luego poder decir: Ven, hay que eliminar el voto cruzado…

Después del 4 de marzo, usted se dedicó tiempo completo a presionar a los observadores internacionales y a los partidos a enfocar sus críticas al proceso electoral 2018 en un solo punto: el voto cruzado no es manejable.

Ahora sale Zepeda hijín del PCN diciendo que en la Junta de Vigilancia Electoral los partidos se han puesto de acuerdo de volarse el voto cruzado en la Asamblea. Momentito: Existe una sentencia de la Sala que no la pueden revertir, aunque fuera cierto que tuvieran los votos en la Asamblea (lo que dudo).

¿Nos van a quitar el derecho de votar libremente entre todos los candidatos a diputado propuestos por las diferentes partidos, sólo por el berrinche del presidente del Tribunal Electoral? Yo voté por candidatos de 3 partidos diferentes, y así lo han hecho muchos ciudadanos. Y es nuestro derecho. Si usted, Julio Olivo, no puede o no quiere resolver los problemas técnicos que esto presenta al TSE, lárguese.

Soluciones hay. Un salvadoreño residente en Estados Unidos, experto en desarrollo de software, ofreció al Tribunal un sistema confiable, pero usted bloqueó esta solución para dar el paquete a Smartmatic con sus scripts erróneos.

La solución es fácil: Dejar de hacer las actas a mano, dándoles a cada mesa una computadora con el software adecuado y un secretario capacitado para manejarlos. De un solo se ahorraría el paso innecesario de escanear las actas para luego volver a digitalizarlas. Las actas digitales se transmitirían directamente a la base de datos central, aptas para su procesamiento inmediato. El software no permitiría transmitir actas inconsistentes, y los miembros de las JRV solo las firmarían cuando todo cuadre.

Así que, magistrado, no complique las cosas sencillas.
Y los partidos que tengan mucho cuidado: el problema no es la Sala
ni el voto cruzado, es el presidente del TSE. Destitúyanlo.
Saludos,

 

Carta sobre los comisionados Cotto y Landaverde, su jefe máximo, y la falta de control civil sobre la PNC. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 3 marzo 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Me han dicho que he sido injusto con Howard Cotto, pidiéndole su renuncia. Es cierto, lo lamento. Hubiera tenido que pedir la renuncia también a Mauricio Ramírez Landaverde, el ministro de Seguridad, quien tiene el mandato constitucional de ejercer el control civil sobre la PNC. Cosa que difícilmente puede hacer, siendo policía.

Hubiera tenido que resaltar que según nuestra Constitución el máximo responsable de la PNC no es el director general, ni el ministro, sino el presidente de la República.

Art. 168.- Son atribuciones y obligaciones del Presidente de la República:
17.- Organizar, conducir y mantener la Policía Nacional Civil (…) con estricto apego al respeto a los Derechos Humanos y bajo la autoridad la autoridad de autoridades civiles.

logos MAS y EDHEl problema es que el actual presidente no ejerce este mandato constitucional. Lo delega a su secretario Manuel Melgar, quien en el gobierno de Funes fue ministro de Seguridad y tuvo que ser sustituido por incapacidad. Es a él, no al presidente, que los miembros del gabinete de Seguridad reportan. Pero delegar a su secretario no exime al presidente Salvador Sánchez Cerén de la responsabilidad sobre la PNC.

Para hacer justicia al serio problema que tiene la PNC, yo hubiera tenido que exigir a los diputados de la Asamblea Legislativa que hagan un tiempito en medio de su campaña proselitista para interpelar al ministro de Seguridad y al director de la PNC y pedir explicaciones sobre las situación del GRP, sobre investigaciones internas, y sobre las responsabilidades de los oficiales superiores. Lastimosamente, la Asamblea no tiene derecho de interpelar al presidente de la República, pero si le podemos exigir que le pida explicaciones sobre como ejerce el control de la PNC.

Entonces, para hacer justicia al problema de la PNC (y ser justo también con el comisionado Cotto), hay que concluir que lo que observamos no solamente es una crisis de la conducción de la PNC, sino es una crisis institucional, en la cual ni el ministerio de Justicia y Seguridad, ni el presidente de la República, ni la Asamblea Legislativa cumplen sus responsabilidades. Un problema institucional, tienen razón los que criticaron mi carta a Howard Cotto, no se resuelve con la renuncia o el despido del director de la PNC. Hay que remover también al comisionado policial al mando del ministerio y volver a establecer el control civil sobre la policía. Sólo así será posible una reestructuración profunda de la organización interna y la conducción de la PNC, recuperando su carácter apolítico y profesional que exige el artículo 159 de la Constitución.

El debate sobre este desafío hay que comenzarlo desde ya, pero resolver este problema le tocará al próximo gobierno que elegiremos en marzo del 2019.

Saludos,

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La carta anterior, a Howard Cotto

El escenario de la unión. De Manuel Hinds

Manuel Hinds-05Manuel Hinds, 2 marzo 2018 / El Diario de Hoy

La idea de que necesitamos otros Acuerdos de Paz proviene del deseo de los salvadoreños de lograr un sentido de unión, un lazo que nos una con una identidad común y que nos dé la base para lograr un futuro mejor para todos. Esta aspiración es legítima, es esencial para forjar la nacionalidad salvadoreña en el Siglo XXI. Pero el escenario de esa unión no es un salón de lujo en algún palacete en donde se firme un papel sino las comunidades mismas en las que esa unión se vuelva concreta en la búsqueda de un mejor futuro para la comunidad y para el pais. La unión que queremos no se puede lograr definiéndola en párrafos abstractos sino actuándola en el terreno, con objetivos definidos y acciones concretas. Luego, al haberla logrado, puede definirse en párrafos elegantemente redactados.

EDH logLa manera de lograr esto es descentralizando actividades claves para la vida comunal, de tal forma que los habitantes de cada comunidad puedan coordinarse para darle forma a su futuro con el manejo de dichas actividades. Hay tres actividades claves que se prestan para la descentralización en la vida de cada comunidad: la educación elemental, primaria y secundaria; la salud básica, la cultura y el deporte.

Forjar comunidades es solo una de las razones para descentralizar. La centralización de nuestro país desconecta a los clientes de estos servicios que viven en las comunidades de los que manejan su provisión centralizadamente. Esto resulta en una falta de supervisión ciudadana de ellos, y una impunidad en las ineficiencias que aquejan a estas actividades. Estas ineficiencias provienen no solo de problemas administrativos sino también de la politización de estas actividades, que corrompe su funcionamiento.

En protesta a esas ineficiencias, en los últimos años se ha hablado mucho de la descentralización de estos servicios. En esas propuestas, sin embargo, la descentralización no se ha entendido hacia las comunidades sino hacia las municipalidades, lo cual no arregla los problemas porque las municipalidades están sujetas a los mismos problemas de la administración central—su politización, la falta de supervisión por parte de los usuarios de los servicios y la consiguiente ineficiencia y desperdicio.

Por supuesto, el manejo comunal de estos servicios públicos debe coordinarse con políticas nacionales establecidas y supervisadas por el gobierno central. En el caso de la educación, estas políticas deben incluir los programas mínimos que cada escuela debe cubrir, los reglamentos que deben seguirse para optar para posiciones en las escuela, así como la transferencia de dinero a las asociaciones de padres de familia que manejan las escuelas. Igualmente, el gobierno central debe coordinar la operación de las unidades comunales de salud, conectándolas con la red nacional del ministerio, definiendo las tareas de las unidades locales y transfiriéndoles el dinero necesario para su operación. Igual sistema puede instalarse para las unidades de cultura. Las personas que van a usar estos servicios son los que más interés tienen en que funcionen bien. La experiencia en muchos países desarrollados muestra que son los más adecuados para manejar estas instituciones.

Esta experiencia no es exclusiva de los países desarrollados. En los Años Noventa y principios del siglo XXI, los padres de familia salvadoreños demostraron claramente que pueden manejar las escuelas con gran eficiencia. El proyecto Educo, que trabajaba sobre este principio, ganó el premio al mejor proyecto social en el mundo entero, otorgado por el Banco Mundial. No solo eso. El proyecto generó una dinámica al nivel comunal que, si se hubiera continuado, se hubiera convertido en un motor de organización social como el que estamos buscando, y en la base para una democracia que surgiría de la comunidad hacia el país entero. Esta experiencia puede extenderse a las unidades de salud y a los centros culturales y deportivos que nuestro país tanto necesita.

Es sólo en el manejo de los problemas propios de las comunidades que nuestro país puede generar el espíritu comunitario que puede generar una verdadera democracia, y crear una identidad salvadoreña que nos lleve a la reunificación social que tanto necesitamos.

¿Por qué las ‘medidas extraordinarias’ no resuelven el problema? De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 2 marzo 2018 / EDH-Observador

La respuesta es muy simple: Las medidas extraordinarias afectan exclusivamente en los penales, cuando la violencia tiene lugar afuera, en los barrios, en los cantones, en las calles. Así de simple.

Las medidas extraordinarias, que no son otra cosa que un Estado de Emergencia aplicado en los 6 penales donde están detenidos pandilleros, con suspensión ‘temporal’ de derechos garantizados en la Constitución, en convenios internacionales y en la Ley Penitenciaria, surgen de una suposición equivocada: que las actividades de las pandillas, su violencia, y sus extorsiones, tienen su origen en los penales. Partiendo de esta tesis, parece lógico intervenir los penales. Parece. Pero la verdad es que el origen de la actividad de las pandillas está en la calle, en los barrios marginados y las comunidades precarias. Ahí nace y se reproduce. Y la guerra declarada contra las pandillas, sobre todo cuando afecta directamente a las comunidades y su población, echa leña a este fuego.

observadorAunque es cierto que durante años las actividades de las pandillas han sido conducidas desde los penales, porque ahí se encuentran sus cabecillas (nacionales, regionales y locales), esta verdad no permite sacar la conclusión que cortando la comunicación entre los pandilleros en los penales y los de la calle se logra descabezar y desmontar las pandillas y, por tanto, disminuir la violencia y las extorsiones que ejercen. Precisamente esta conclusión simplista es lo que ha llevado al gabinete de seguridad a apostar todo a la implementación de las medidas extraordinarias, y a insistir en su prolongación e incluso en convertirlas en permanentes.

Aislar a sus cabecillas presos, como lo hacen las medidas extraordinarias con cierta eficiencia, solo descabeza a las pandillas temporalmente, porque rápidamente le nacen otras cabezas. Con el aislamiento total de los cabecillas en el penal de máxima Seguridad Zacatecoluca, y con las medidas extraordinarias aplicadas en los penales de Ciudad Barrios, Izalco, Quezaltepeque, Gotera y Chalatenango, lo único que lograron fue que el mando de las pandillas pasó de los penales a la calle. Era ilógico esperar que por esto iban a bajar los homicidios o las extorsiones.

No nos olvidemos: Cuando el gobierno comenzó esta estrategia, a principios del 2015, con el traslado a todo el liderazgo nacional de las pandillas de regreso a Zacatraz, y luego con las medidas extraordinarias, comenzó el período más violento de nuestra historia reciente, con 6,657 homicidios en el 2015 y con 5,278 en el año 2016. El gobierno celebró como éxito haber logrado neutralizar y aislar al liderazgo de las pandillas, cortando su cadena de mando. Pero cortar la cadena de mando también significó un proceso de descentralización y atomización de las pandillas – y un relieve generacional. De repente cada clica y región, aisladas de su acostumbrada conducción centralizada desde los penales, estaba en manos de pandilleros mucho más jóvenes – y mucho más radicales y violentos. Muchos de estos cabecillas que de repente tomaron el control no habían participado de los procesos de discusión durante los años de la tregua. Muchos de ellos dijeron: “Ya no me hablen de diálogo y treguas, mucho menos de reducción de violencia – ya ven como les fue a aquellos que nos predicaban esto, los metieron a Zacatraz y botaron la llave…”

El gobierno del FMLN vende a la ciudadanía -y actualmente al electorado- las medidas extraordinarias como el plan maestro para derrotar a las pandillas. Pero esto no es cierto. La operatividad de la PNC y Fuerza Armada en los territorios no tiene nada que ver con estas medidas, que exclusivamente se enfocan en controlar los penales. Las medidas extraordinarias no ayudan en nada a los policías desplegados en barrios, comunidades y cantones, y mucho menos a mejorar la capacidad de investigación e inteligencia de la PNC. Es ahí donde se encuentran los verdaderos puntos débiles de la PNC.

El Estado de Excepción en los penales, aunque el gobierno logre conseguir que la Asamblea, con los votos del FMLN y sus aliados, prolongarlo un año más, no va a resolver nada en los terrenos, donde el Estado ha pedido presencia, control, simpatía y credibilidad, y donde es que se cometen las extorsiones y se genera la violencia.

Mientras el gobierno no tenga un plan integral, ni tampoco una estrategia operativa para cambiar la situación en los barrios y cantones donde ejercen control y se reproducen las pandillas, las medidas extraordinaria no van a resultar en más control, más seguridad y menos violencia. Mucho menos cuando la represión policial y militar de las pandillas sigue teniendo tanto daño colateral, afectando a cientos de miles de pobladores, sobre todos a los jóvenes, de los barrios y cantones que se convierten en teatro de guerra.

Las medidas extraordinarias, mientras sustituyen una política integral de seguridad, son un engaño. Con mucha publicidad y propaganda alrededor de las medidas extraordinarias, el gobierno quiere dar la impresión de control. Claro, controlar unos penales es más fácil que controlar los territorios. Penales se pueden controlar a pura represión, los territorios no.