El Salvador

Telegramas navideños. Me pueden contestar en enero. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 16 diciembre 2017 / MAS! y El Diario de Hoy

Presidente: Usted fue a El Mozote para cumplir una sentencia de la Comisión Interamericana de DDHH. Salió del trámite. Un estadista hubiera aprovechado la ocasión para conciliar la justicia con la paz, presentando una Ley de Reconciliación que llene el vacío que dejó la suspensión de la amnistía.

Salvador Sánchez Cerén, en su carácter de dirigente de las FPL: Hablar de los 1000 campesinos de El Mozote y callar sobre los 1000 campesinos de San Vicente es hipócrita.

logos MAS y EDHMauricio Vargas: Usted mostró hombría cuando como militar apoyó a Cristiani a negociar la paz. ¿Por qué no va a El Mozote para decir a los hijos y nietos que la masacre de sus familias fue un crimen que deshonró la Fuerza Armada? Lo puede hacer una vez termine el juicio.

Padre Tojeira: ¿Por qué, en vez de solicitar un juicio penal, no convocaron en la UCA un Tribunal Russell, como el que se hizo en 1966 sobre Vietnam, para establecer la verdad sobre el asesinato de los jesuitas, de Rodríguez Porth y otros crímenes de guerra?

Nayib Bukele: Ahora que quiere asumir el rol del verdadero revolucionario, acusando al FMLN de ser Arena.2, ¿por qué hace giras en California, en vez de ir a las comunidades de ex combatientes en Morazán, Chalate, y el Bajo Lempa? Será interesante ver si aceptan su liderazgo.

Milagro Navas: Alcaldesa, si las propuestas de su contrincante Luis Rodríguez son tan risibles como usted dice, ¿por qué se niega a enfrentarlo en un debate público?

Mauricio Interiano y Alberto Romero: Su silencio sobre los bonos navideños de los diputados hace demasiado ruido. ¿Realmente van a permitir que sus diputados los cobren?

Vanda Pignato: ¿Realmente piensa que alguien le cree esta cara de Yo no fui, fue mi marido? Usted vivió en los mismos lujos de su esposo. ¿No fue usted que llevó a Orlando su familia en el jet privado? ¿Y lo de Santana, Lula y Odebrecht?

Fiscal General: ¿No va a investigar y acusar al ministro de Gobernación por falsedad ideológica y decisiones arbitrarias en el caso de la legalización exprés de las 62 asociaciones fantasmas que necesitaba el gobierno para elegir a Trejo?

Ya sé que todos ustedes ya están empacando para sus vacaciones. Yo también. No importa, me pueden contestar en enero 2019. Saludos,

44298-firma-paolo

Anuncios

Un diagnóstico preocupante, que nadie quiere escuchar. Columna Transversal de Paolo Luers

El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero.

paolo3Paolo Luers, 15 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

El New York Times publicó una nota sobre El Salvador, que extrañamente no tuvo eco en nuestro país. El Times no es cualquier periódico, y la nota no fue cualquier noticia, sino un extenso reportaje investigado y escrito por Azam Ahmed, jefe de la oficina de este periódico para Centroamérica, el Caribe y México.

El tema: La guerra contra las pandillas. Como el título sugiere, el lector no va a encontrar un diagnóstico cómodo: “La hora de la verdad en El Salvador.” Tal vez por esto no ha tenido eco. ¿Nos asusta la hora de la verdad?

EDH logPocas veces el NY Times dedica tanto espacio a nuestro país. Y pocos periódicos y reporteros trabajan con este método tan exhaustivo de investigación, fuentes contrastantes, y fact checking como lo emplearon el Times y Azam. El diagnóstico de hecho salió devastador, y no nos conviene obviarlo.

El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero. Y la conclusión más importante, aunque diametralmente contraria a la narrativa oficial: precisamente cuando muchos pandilleros estaban discutiendo la posibilidad de dar un viraje a su historia y buscar su reinserción, la política de militarización del conflicto los forzó a responder con más radicalidad y violencia a un gobierno decidido a erradicarlos. El gobierno del FMLN, en vez de declarar la guerra a la violencia, la declaró a los pandilleros, usando cualquier método, incluyendo ejecuciones extrajurídicas. Y esto tiene su costo.

screen-shot-2017-11-29-at-9-42-40-am

No voy a contar como el reportaje llega a estas conclusiones. Los interesados lo pueden leer en el New York Times. Sólo voy a poner este reportaje en su contexto.

Tuve la oportunidad de observar, durante un año, la investigación de este periodista del Times, quien antes reportaba desde Afganistán sobre terrorismo y estrategias contrainsurgentes fallidas. Para no reproducir los acercamientos superficiales de muchos medios al tema, Azam Ahmed insistió en poder convivir con comunidades expuestas a las pandillas y a los operativos anti-pandillas de la policía. Vivió durante una semana en Las Palmas, colonia vecina de San Benito; y durante otra en Valle del Sol, una de las colonias más populosas de Apopa. En ambos lugares convivió con pobladores y pandilleros.

Además insistió en tener acceso a una de las figuras claves de las pandillas, no solo para entrevistarlo y recoger sus opiniones, sino para ver cómo vive y cómo interactúa con su familia y con su comunidad. Terminó compartiendo por varios días la vida de Santiago, vocero de la pandilla 18 Sur. Varios periodistas entrevistaron a este pandillero, pero nadie lo vino a conocer como este reportero. No extraña que se convirtiera en el personaje central del reportaje. Solo por esto vale la pena leer el reportaje. Demuestra que el problema no es tan simple y blanco y negro como muchos lo prefirieron pintar.

Santiago no es el típico pandillero. Es el político entre ellos. Lo conozco desde el 2012, cuando la tregua tuvo que dar el paso de la cárcel, donde nació entre las cabezas históricas de las tres pandillas, a la calle, a los barrios, y hacerse sostenible entre las clicas dispersas en todo el país. En este proceso, Santiago jugó un papel clave, y es gracias a su liderazgo que el acuerdo inicial, la suspensión de la guerra entre las pandillas, se mantuvo hasta la fecha, incluso sin la intervención de sus protagonistas iniciales, quienes desde 2015 nuevamente se encuentran en estricto aislamiento en el penal de Zacatecoluca. Y sin la necesidad de una mediación externa, que primero fue desautorizada, luego obstaculizada y finalmente desarticulada y penalizada por el Ministerio de Seguridad, la Fiscalía General y la Asamblea Legislativa.

Fue Santiago quien contra todas las adversidades trató de mantener abiertos canales de comunicación entre las pandillas, para desmontar conflictos y cadenas de venganza, y también con la sociedad civil, los medios de comunicación y las iglesias. Fue Santiago quien no se cansó a activar estos canales para comunicar que las pandillas, aun bajo las condiciones de las medidas extraordinarias en los penales y los operativos masivos en los barrios, querían mantener viva la opción de un diálogo para parar y desmontar la escalada del conflicto. Muchos dentro de las pandillas, sobre todo entre los liderazgos que ganaron poder en ausencia de los protagonistas de la tregua recluidos en Zacatraz, comenzaron a ver a Santiago como un loco, pero también sabían que su autoridad descansaba en el mandato que le habían dejado los históricos. Cuando Santiago trató de construir un mecanismo de incluir, a través de intermediarios, las posiciones de las pandillas en el diálogo propuesto por Naciones Unidas, se enfrentó con mucho escepticismo dentro de las pandillas. Lamentablemente el gobierno, con su veto a esta iniciativa, dio razón a este escepticismo.

Fue también Santiago quien se opuso a las iniciativas del Frente de retomar el diálogo con las pandillas, pero limitado a buscar apoyo electoral. Irónicamente, quien promovió estas iniciativas fue precisamente otro cabecilla, que luego de su captura en la operación Jaque se convertiría en colaborador de la fiscalía y de los organismos de inteligencia, conducidos por cuadros del FMLN. El famoso Piwa.

Fuera de este contexto, las únicas declaraciones de Santiago que una nota del Diario de Hoy retomó del reportaje del Times suenan como declaraciones de guerra. Porque dice que antes de que pueda haber una solución, correrá más sangre. Pero al leer todo el reportaje, los lectores de darán cuenta que no lo dice para son amenazar, sino para expresar su resignación ante un gobierno que insiste en enfrentar la violencia con más violencia.

Resumen: Es necesario leer y reflexionar este reportaje del New York Times. Búsquelo en google, poniendo “NYT, La hora de la verdad en El Salvador”.

“Se aprendió a vivir en el marco de la Constitución”: Claudia Umañana

La coyuntura de 2012 transformó a la sociedad civil para siempre, de acuerdo a la abogada.

Claudia Umaña

Entrevista a Claudia Umaña, de Guillermo Miranda Cuestas, 14 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

En 2012, la Fundación Democracia, Transparencia y Justicia (DTJ) reunió a distintos jóvenes que rápidamente coordinaron iniciativas ciudadanas para incidir en la crisis institucional. De esos espacios surgieron líderes juveniles y organizaciones que actualmente dibujan el mapa de la sociedad civil salvadoreña joven. La presidente de DTJ, Claudia Umaña, recuerda aquellos días críticos para la democracia salvadoreña.

EDH log¿Cuál es el rol de la sociedad civil en la crisis?
La crisis realmente lo que hace es provocar una reacción desde la sociedad civil de protección hacia la institucionalidad. Eso vino a cambiar el escenario de la sociedad civil para siempre. En la Fundación DTJ tuvimos muchos acercamientos con jóvenes que nos preguntaban qué es lo que está sucediendo, porque hasta esa época los jóvenes no habían tenido esa identificación tan importante con ciertos derechos constitucionales y la comprensión de la teoría a la práctica era todavía un poco difusa. Sin embargo, se empezaron a dar iniciativas interesantísimas.

¿Como cuáles?
Movimientos que incluían formas de activismo innovadoras; marchas, videos, participaciones en medios televisivos, generadores de opinión. Esto provocó también un efecto de contagio, de tal forma que hubo un despertar de la juventud. El desafío era entonces cómo contagiar a más jóvenes para que comprendan que sus libertades individuales pueden ser dañadas en la medida en que tengamos a una Sala de lo Constitucional que ya no esté al servicio de la ciudadanía, sino que se le ate, se le provoque una parálisis que le impida ejercer los frenos y contrapesos. Surgieron iniciativas como Yo Me Visto de Blanco, el Zapatazo… Incluso meses después, cuando se quiso limitar la Ley de Acceso a la Información Pública con nuevas reservas, se desarrollaron dinámicas tan puntuales como “Presidente Vete”, que fueron muy ágiles y se volvieron virales.

¿Hubo colaboración entre generaciones?
La hubo. Recuerda que la crisis trascendió cuando se llevó el conflicto a la Corte Centroamericana de Justicia y en ese momento se vio cómo desde la institucionalidad, no solo nacional sino también regional, se intentaba mantener esa restricción que se le quería imponer a la Sala de lo Constitucional. En ese momento hubo una serie de tensiones muy fuertes; no solo estaban los abogados de gran trayectoria, los que llamamos esos “abogados notables”, los “gurús” involucrados, sino que también los jóvenes coincidieron en esa gesta de protección hacia la Sala de lo Constitucional, que estaba basada en un mayor conocimiento del contenido de la Constitución y del respeto que debe de haber de un órgano hacia el otro. Se concibió una justicia independiente como valor supremo a conservar para mantener los frenos y contrapesos.

¿Se superó la polarización alrededor de ello?
Sí, de hecho la exposición de las ideas fue lo que eventualmente fue calmando las aguas. Se aprendió a vivir el marco de la Constitución en la práctica y privó la independencia judicial y el respeto a la Constitución. Se revalorizó el rol de la Sala de lo Constitucional y fue un proceso de autodescubrimiento de la sociedad civil de su capacidad de incidencia. al sacar esa voz que, aunque vemos a veces que se vuelve a quedar callada, nos dio la percepción de que los jóvenes podían articularse de una manera efectiva e innovadora.

¿Está preparada la ciudadanía para asumir ese rol de ocurrir otra coyuntura similar?
Absolutamente. Con las nuevas técnicas que se han desarrollado, con el activismo, el país ha ido ganando una madurez destacada y de esto ya no hay un regreso. Si bien desde 1983 hemos recorrido momentos históricos, ahora es cuando veo que el tejido ya se armó y hay una sociedad civil dispuesta a cooperar para preservar la institucionalidad.

Salvador Samayoa: “Antes no se podía acceder al poder por medios democráticos”

El firmante del Acuerdo de Paz destaca los cambios al Órgano Judicial como eje central de la reforma.

Salvador-Samayoa1

Entrevista a Salvador Samayoa, de Guillermo Miranda Cuestas, 13 diciembre 2017, El Diario de Hoy

 

EDH log¿Cómo fue valorada la Constitución de 1983 dentro de la guerrilla?
Para nosotros era una Constituyente y una Constitución contrainsurgente. El presidente era Roberto D’aubuisson, que en ese momento, al menos, era el anatema para la izquierda revolucionaria. Es una Constituyente en la que están excluidas las fuerzas de izquierda, solo participan ARENA, PCN y PDC.

¿Se plantearon otra Constitución?
Justamente por eso convertimos en un punto central de la negociación la reforma constitucional. Es que a la gente se le olvida, no sabe o son muy jóvenes, que hace poco tiempo, hasta 1964, el partido que ganaba las elecciones tenía todos los diputados de la Asamblea. Yo tenía 14 años de edad cuando por primera primera vez los partidos opositores obtuvieron diputaciones en una elección legislativa. ¡Ahora parece de la edad de las cavernas aquello, la incivilización total! Pues no, ¡es bien cerca! Pero aún así, en todos esos años en la Asamblea el partido de gobierno siempre tenía mayoría simple. Y por lo tanto lo que ahora nos quejamos tanto, con razón, de que haya un partido que quiera controlar totalmente los órganos del Estado, era la práctica habitual de los partidos de derecha. Por eso exigimos la reforma de la manera de elegir los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, que antes era un apéndice del Ejecutivo; el partido que ganaba las elecciones era el que elegía a los magistrados de la Corte y por lo tanto esos magistrados le respondían políticamente al partido de gobierno. Eso lo cambiamos en la reforma.

Igual con el Tribunal Electoral que entonces era el Consejo Central de Elecciones de tres miembros. Para todo efecto práctico, elegían solo a los suyos con la mayoría simple que le daba su poder en la Asamblea Legislativa. En las dos últimas Asambleas elegidas antes a la negociación, la de 1988 (vigente en ese momento) y la de 1991, la suma de los votos de ARENA, que en ese momento era un partido de extrema derecha, y PCN, el partido de los militares hasta esa fecha, les daba una mayoría simple bastante holgada para elegir a los tres miembros del CCE. Esta situación se podía reproducir en ulteriores elecciones. Nosotros cambiamos eso; que no fueran tres, que fueran cinco; que no se pudieran elegir por mayoría simple, sino por mayoría calificada. Eso fue lo que empezó a dar ciertas garantías de pluralismo.

¿No era la reforma a las Fuerzas Armadas lo central para el FMLN en la negociación?
No, no era el propósito central, era uno de los ejes importantes, por supuesto. La Fuerza Armada tenía todos los poderes menos el de hacer llover y quitar la lluvia. Incluso se convertía por Constitución en el garante de la democracia; por eso había tanto golpe de Estado, porque cuando a los militares se les ocurría que había un riesgo para la democracia daban golpe de Estado. Esas cosas las cambiamos; le quitamos los poderes hipertrofiados que tenía históricamente la Fuerza Armada en el país. Ahora se elige al fiscal por mayoría calificada y tiene funciones más fortalecidas, porque antes la que llevaba a su antojo la investigación penal era la Policía Nacional.

¿Eran estos los elementos que faltaban para que el FMLN aceptara entrar al sistema?
No solo se trata de las reformas de la Constitución. Por ejemplo en el Órgano Judicial pactamos también la reestructuración del Consejo Nacional de la Judicatura, la reforma de la Carrera Judicial… Fueron varias cosas las que se hicieron en ese sector. La seguridad pública se transformó totalmente. Esas reformas, el conjunto de ellas, varias con rango constitucional, son las que nos permitieron pensar que ahora habría un escenario en el que se podía considerar la lucha por métodos pacíficos y democráticos, porque antes simplemente no se podía acceder al poder por medios pacíficos y democráticos.

¿Cuenta la Constitución con mayor legitimidad en su pluralidad después del 91?
Sin duda, tiene mucha mayor legitimidad de pluralismo político que en toda la historia anterior del país, en el sentido que son más fuerzas políticas, y más diversas y plurales, las que han estado representadas para aprobar la Constitución.

Carta al canciller y al ministro de Seguridad: Saquen a Trump de sus confusiones. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 14 diciembre 2017 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimados Hugo Martínez y Mauricio Landaverde:
Trump ordenó a su fiscal general Jeff Sessions y la jefa de Homeland Security Kirstjen Nielsen una campaña propagandística que se llama: Vamos a erradicar la Mara Salvatrucha. Pero en el fondo no tiene nada que ver con Seguridad, sino con su política contra la inmigración.

Tienen que contrarrestar la mala prensa que tienen por lo del TPS y de los “dreamers”, programas que ambos quieren suspender. Entonces, proyectan el problema de la MS como un asunto de migración. Para combatir a la pandilla, proponen suspender los mecanismos de unificación familiar que permite a inmigrantes con estatus legal a traer a Estados Unidos su hijos – y de paso la llamada “lotería de visas” logos MAS y EDHpara salvadoreños. Y quieren obligar por ley a las autoridades locales y estatales a colaborar con las autoridades federales en la caza de inmigrantes ilegales. Con esto quieren remover tres estorbos en su lucha contra la inmigración. Pero como las tres medidas son controversiales, incluso en el Congreso, los presentan necesarias en la lucha contra la criminalidad y las pandillas salvadoreñas. Asustan con el petate del muerto para avanzar en su legislación anti inmigrante.

Alguien tendrá que explicar a Trump y sus zares de Seguridad que estas medidas van a afectar a la mayoría de inmigrantes trabajadores, pero solo mínimamente a las pandillas. Y como todas las medidas contra nuestros migrantes afectan directamente a nuestro país, esta tarea les toca a ustedes, señores ministros.

Hay que explicarles que las pandillas no son una exportación de El Salvador a Estados Unidos, sino al revés: de Estados Unidos para El Salvador. Así ha sido históricamente, y así sigue funcionando con las deportaciones.

Hay que explicarles que la gran mayoría de los pandilleros en Estados Unidos son “made in USA”: nacidos o por lo menos crecidos y convertidos en criminales en los barrios de Los Angeles, Houston, Maryland y Long Island – y no infiltrados a Estados Unidos por la frontera y por los “vacíos en la legislación de migración”, que ahora proponen cerrar. De paso: Lo mismo es cierto con la mayoría de los terroristas y autores de masacres en Estados Unidos.

Hay que explicar a Trump que muchos de sus pandilleros son ciudadanos de Estados Unidos y nunca han pisado tierra salvadoreña.

Hay que explicarles –e incluso en público- que Trump está engañando a su pueblo y su Congreso, mezclando asuntos de migración con la lucha contra las pandillas y el terrorismo. Lo que realmente quiere no es combatir las pandillas, sino avanzar con su política anti inmigrantes.

Hagan su trabajo, señores ministros.

Saludos,

 

44298-firma-paolo

Hoy, ARENA vrs. FMLN vrs. Bukele, ¿Bukele vrs. Wright mañana? De Alberto Arene

El hartazgo de la ciudadanía con todos los partidos políticos finalmente llegó, es muy alto y tiende a profundizarse. El pasado ya se agotó y entrará en agonía con la crisis de los partidos tradicionales liderándola.

alberto arene-nuevoAlberto Arene, 14 diciembre 2017 / La Prensa Gráfica

Nayib Bukele es quien más ha capitalizado este profundo descontento con la partidocracia, el FMLN en particular. Johnny Wright y su nuevo proyecto político en gestación intentará capitalizar el desgaste de ARENA, aunque su mirada abarque un espectro político-ideológico más amplio, abarcando también el centro, el centro-izquierda y la juventud. Si ahora el enfrentamiento es entre ARENA y el FMLN, y entre ambos y Bukele, el de mañana ¿podría ser entre Bukele y Wright?

LPGEl hartazgo con los partidos políticos coincide con la crisis histórica que tiene postrado y en jaque a El Salvador donde todavía no aparece ningún proyecto consistente para sacarnos del hoyo y construir el futuro. Política y electoralmente los escenarios del futuro ya comenzaron a conformarse, aunque en la realidad y en el pensamiento buena parte de los salvadoreños vivamos el día a día, incapaces de analizar y proyectar tendencias dominantes y escenarios probables.

Todos los partidos políticos sin excepción están congelados en el pasado, en la falta de actualización de su visión del país y del mundo, sin proyecto para transformarlo y sacarlo de la inseguridad y la postración económica y social, en la falta de democracia e institucionalidad interna, y en la falta de compromiso para sostenerla y profundizarla en el Estado y en la sociedad. Los dos principales partidos no son verdaderos partidos sino poderosas maquinarias electorales, ahora con tendencia acelerada a debilitarse.

ARENA ha sido incapaz de capitalizar el enorme desgaste sostenido del gobierno del FMLN. Buena parte de su votación para diputados en 2018 y presidente en 2019 no será por ARENA sino contra el FMLN, votando muchos como cuando toman un purgante…

Probablemente, el FMLN presentará un candidato renovador, sin manchas de corrupción, que no impulsará una campaña rojo-rojita sino blanca-rosadita. Pero será un hombre de partido, y gobernaría con el partido al que le habrá sido fiel por medio siglo. ¿Cambiará en su sexta década? Los dos principales candidatos de ARENA no son hombres de partido aunque ellos y sus familias se hayan identificado durante 4 décadas con ARENA y hayan sido de sus principales financistas. De ganar la presidencia, cualquiera de ellos tendría más autonomía del partido del que tendría un presidente del FMLN, por no ser hombres de partido y por estar vinculados a familias donantes con muchos recursos.

Pero cualquiera que sea el presidente que llegue con uno u otro partido, deberían intentar reformar su partido, vanguardias del retraso nacional. Meterse a cambiar país y partido a la vez será cuesta arriba, aunque sabemos que sin transformación del sistema de partidos políticos no será posible la transformación sostenida que requiere el país.

En la medida que el statu quo y el retraso de los partidos continúe y el rechazo ciudadano se profundice, los liderazgos que se hayan distanciado públicamente de ambos y lideren una propuesta de futuro capitalizarán el descontento y podrían llegar a liderar los proyectos políticos en pugna en el mediano y largo plazo.

Aunque todavía pareciera prematuro afirmarlo, Bukele respecto al FMLN y Wright respecto a ARENA podría ser los líderes que a partir de 2019 podrían surgir como los contrincantes principales de la disputa del poder y del futuro. Por eso el título de nuestra última columna del año.

A mis lectores les deseo lindas Navidades y un mejor Año Nuevo.

El país que me ha dado todo. De Alfredo Atanacio

Y creo que todos tenemos un compromiso que asumir: el de preguntarnos cada día qué podemos hacer para que nuestro país sea mejor y poder heredar un mejor El Salvador a nuestros hijos.

alfredo atanacio

Alfredo Atanacio, 13 diciembre 2017 / La Prensa Gráfica

Empresario ¿Por qué seguís en El Salvador? Esta pregunta la he tenido que responder muchísimas veces cada vez que estoy fuera del país. Y es que pareciera que para la mayoría de la gente no tiene sentido que yo siga viviendo en El Salvador si tengo la oportunidad de operar Uassist.ME desde cualquier otra parte del mundo. No lo comprenden.

Mi respuesta es siempre la misma: es el país donde nací y que me lo ha dado todo. Es cierto que El Salvador está pasando por momentos muy retadores desde hace varios años. Y también, me considero una persona privilegiada y desde mi “burbuja” la realidad que vivo es diferente a la de la mayoría de salvadoreños que no pueden ni siquiera salir tranquilos de sus casas o que no saben si sus hijos regresarán con vida al final del día.

LPGPero esta vez me quiero dirigir a quienes, como yo, tienen el privilegio de vivir en esta “burbuja”. Nosotros tenemos una gran responsabilidad con nuestro país. Y sería cobarde de nuestra parte que no lucháramos por cambiar la realidad de millones de salvadoreños que a diario se tienen que enfrentar a la violencia, el desempleo, a un sistema de salud pública deficiente, a la falta de acceso a la educación, etc.

Como mencionaba, El Salvador me lo ha dado todo: mi familia, mis amigos, mis negocios. Es mi casa. Y siento la responsabilidad de darle algo de regreso a mi país. He invertido y seguiré invirtiendo (y creyendo) en mi país. Mi compromiso es seguir luchando para crear empleos de alto valor, para dar oportunidades de verdad, apoyar el emprendimiento, dar mentorías y motivar a otros salvadoreños a que también crean en el país.

Y creo que todos tenemos un compromiso que asumir: el de preguntarnos cada día qué podemos hacer para que nuestro país sea mejor y poder heredar un mejor El Salvador a nuestros hijos. Muchas veces nos detiene el pensar que se necesitan grandes acciones, grandes cantidades de dinero para poder hacer algo, pero realmente con pequeñas acciones podemos marcar una diferencia.

Finalmente, también me quiero dirigir al gobierno y a toda la clase política. Si están en los puestos en los que están es porque ganaron por una mayoría, lo más probable es que la mayor cantidad de votos vino de estas personas que a diario sufren todos los problemas sociales y económicos de nuestro país. Señores, dejemos los rencores del pasado atrás que lo único que hacen es alimentar la polarización que existe en el país. Piensen en el impacto que esto está teniendo en todos los salvadoreños. Y mejor cambiemos las palabras de confrontación y de odio político por mensajes que abonen a una paz social, por acciones que lleven al país hacia adelante. Los salvadoreños no necesitamos que quienes nos dirigen nos estén poniendo unos contra otros.