Fiscalía

Carta a una jueza: A pesar de todas las presiones, ¡haga justicia! De Paolo Luers

Paolo Luers, 23 marzo 2017 / EDH y MAS!

Estimada aplicadora de justicia:
Usted ya sabe a quién me dirijo y a qué caso me refiero. No pongo nombres, porque el problema es precisamente que usted está haciendo un manejo de la reserva del caso que me parece peligroso. No vaya ser que al hablar de este caso claro y peladamente, como es mi costumbre, me consigo una demanda.

Resulta que usted está oyendo un caso penal que ya va en su fase final. Ya pasó el tiempo de instrucción que usted concedió a la Fiscalía. Ya presentó la Fiscalía su acusación, y ya está programada la audiencia para mayo. Por tanto, los defensores de los acusados le solicitaron copia de esta acusación, para poder preparar su defensa técnica, como es su deber constitucional, y un derecho de cualquier acusado.

Me parece absurdo que tengan que solicitar este documento cuando teóricamente, por lógica y razón común, automáticamente tendría que ser puesta a disposición de la defensa. Pero más que absurdo, mejor digamos insólito, es que la Corte le niegue este documento de acusación a la defensa, a menos que la Fiscalía no tenga objeciones. La Fiscalía no puede tener veto en este asunto solo porque que se declaró reserva sobre el caso.

Lo lógico es que la reserva signifique que el público y los medios no tengan acceso a la información que se ventila en un caso. ¿Pero cómo puede interpretarse que la reserva se aplique a los acusados y sus defensores? ¿Cómo se puede negar a la defensa el pleno y pronto conocimiento de los supuestos elementos comprobatorios aportados por la fiscalía? ¿Cómo se le puede conceder a la fiscalía el derecho de vetar los derechos de la defensa?

No soy jurista, pero el derecho tiene que corresponder siempre a la razón común. Y a la decencia. Si esto no está garantizado, si el derecho no se rige por la lógica sino por sofismos que nadie entiende, los ciudadanos no podemos tener confianza en la Justicia.

Todavía es tiempo para que usted, señora jueza, oiga las objeciones de la Fiscalía para luego, a nombre de la justicia y el derecho a la defensa, rechazarlas. No lo estoy exigiendo porque algunos de los acusados sean mis amigos, sino porque como muchos estoy preocupado por la credibilidad del sistema judicial.

Si no podemos tener confianza en la actuación de la PNC y de la Fiscalía, por tantos abusos y manipulaciones que están cometiendo, la última barrera entre el Estado de Derecho y el Estado fallido son los jueces, su independencia y su valentía.
Le saludo con mucho respeto por su difícil tarea,

La CICIES y el Estado fallido. De Manuel Hinds

Manuel Hinds, 17 marzo 2017 / EDH

El Fiscal General de la República pidió que se establezca una CICIES (una versión salvadoreña de la CICIG de Guatemala), aduciendo que la Fiscalía ya no tiene recursos. El gobierno contestó que la CICIES vulneraría la soberanía del país y que no sería necesaria porque el gobierno apoya a la Fiscalía con todo lo que necesita. Esta declaración de apoyo, sin embargo, no se ha traducido en una mayor disponibilidad de recursos para la Fiscalía. Al contrario, el gobierno ha demostrado cuáles son sus prioridades al asignar recursos, ahora bastante escasos, a contratar a 600 personas más, a pesar de que los partidos de oposición y el Fondo Monetario Internacional han señalado que la razón principal del déficit inmanejable del gobierno ha sido la contratación desmedida de personal y el aumento de sus salarios.

El Fiscal ha despertado un viejo tema: la posibilidad de tener a un grupo de extranjeros manejando una parte importante del sistema judicial salvadoreño. Por supuesto, el incorporar este grupo al sistema jurídico salvadoreño sería aceptar que tenemos un Estado fallido, incapaz de manejar de manera eficaz una de las funciones estatales más importantes: la persecución del crimen. Reconocer esto sería terrible. Pero más terrible sería no reconocer una realidad irrebatible.

Por otro lado, varios observadores han señalado (incluyendo al exvicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, el Dr. René Hernández Valiente) que el Estado de Derecho puede estar rompiéndose en otras dimensiones que están dentro de la jurisdicción de la Fiscalía misma: a través del tiempo se ha notado claramente que las personas que son de una cierta orientación política son perseguidas, fotografiadas en circunstancias humillantes y tratadas como si fueran culpables aun cuando no han sido vencidas en juicio, mientras que los que tienen la otra, la del gobierno, aunque se haga mucho ruido acerca de sus alegados delitos, nunca son perseguidos ni molestados siquiera. Esta evidente asimetría ha sido explicada repetidamente como el resultado de que la Fiscalía está preparando con mucho ahínco estos casos para ser invencible en los juicios. Este argumento, sin embargo, se va volviendo más débil con el paso del tiempo. La Fiscalía se ha ganado el respeto de la ciudadanía con varias acciones valientes que han marcado precedentes muy positivos para el país. Pero la posibilidad de que esté siendo utilizada para objetivos políticos —hacer parecer que la corrupción es exclusiva de una tendencia política únicamente cuando la evidencia parece indicar que está regada en todos los partidos— es una sombra que la Fiscalía misma tiene que despejar.

Una pregunta distinta es si traer a un grupo de extranjeros a hacer lo que los salvadoreños no logramos hacer va a resolver estos problemas. Para que pueda funcionar una posible CICIES tendría que contar con el apoyo decidido de la Fiscalía, que no dejaría de tener el monopolio de los poderes que la Constitución le da. Una CICIES apoyada en una Fiscalía débil, con un presupuesto gruesamente insuficiente, afrontaría los mismos problemas que la Fiscalía tiene ahora. Podría pensarse que tener a una CICIES extranjera podría asegurar la imparcialidad política o ideológica de la Fiscalía. Podría ser, pero podría ser que no también porque la que tiene el poder de perseguir es la Fiscalía, exclusivamente.

En realidad que exista o no una CICIES no es tan importante como el hecho que estamos viviendo en un Estado fallido y no estamos haciendo nada para salir de él. Si existe la voluntad política del pueblo, los problemas de la Fiscalía pueden resolverse con CICIES y sin ella. Pero el pueblo tiene que manifestarse y pedir cuentas al gobierno y a la Fiscalía sobre lo que están haciendo para defenderlo del crimen. El problema es que, como en tantos temas, se ha vuelto elegante no hacer nada, excepto decir que el problema es que no hay líderes creíbles. Esto puede ser cierto. Pero es como estar en un barco que tiene un gran boquete y ver que nadie quiere achicar el agua porque “los líderes no son creíbles”, como si sólo los líderes fueran a ahogarse.

Carta a la fiscalía: ¿Del “caso Daniel” al “caso FGR”? De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 7 marzo 2017 / EDH

Estimados fiscales:
Lo que comenzó como “caso Daniel”, se convirtió rápido en el “caso PNC Altavista”, cuando la Unidad de Control de la PNC se dio cuenta que el arresto de Daniel Alemán fue arbitrario y que los agentes, en vez de reconocer su error, trataron de encubrirlo con otro más grave, sembrándole al detenido una libra de marihuana. Entonces, ya cometieron un delito. Esto se hizo evidente cuando dos de los agentes involucrados fueron detenidos, luego de que Asuntos Internos encontró las evidencias de que los traficantes de droga eran ellos mismos.

Era el momento para liberar a Daniel. Pero diario hoyel director de la PNC, en vez de rectificar el caso ante la fiscalía, se inventó otro: Dijo en televisión que ahora lo iban acusar de extorsión. Cotto no sólo dio información falsa (porque esta investigación de extorsión nunca involucró a Daniel Alemán), sino nuevamente violó la ley: Mandó a dos policías a Mariona a “imputar” a Daniel del nuevo “delito”. Pero ojo: Ustedes saben que no es la PNC que tiene derecho de meterse a un penal para “imputar” a un detenido que ya está a las ordenes del juez. Sólo ustedes, los fiscales, tienen esta facultad. Pero fueron dos policías, quienes nunca se identificaron y mantenían sus caras cubiertas. Un procedimiento nulo.

20170218_1623402-copyLo que hicieron no es intimar sino intimidar. A partir de este momento, ya no es el “caso PNC Altavista”, ahora es el “caso Howard Cotto”. Es más, sus colegas fiscales en Soyapango y también en la central de Santa Elena, no tenían rastro de este nuevo delito y de ninguna acusación adicional contra Daniel Alemán.

Pero luego, por arte de magia, apareció un fiscal presentando a otro juez un nuevo requerimiento contra Daniel, acusándolo de haber participado en extorsiones. Resulta que este segundo requerimiento contra Daniel tiene aun más errores e inconsistencias que el primero. Todo basado en información falsa de la PNC.

Uno se pregunta: ¿Manda Howard Cotto también en la fiscalía? ¿Se presta la fiscalía a cubrirle las espaldas a la policía cuando trata de encubrir sus errores con otros peores que ya son delitos y evidencias manipuladas? ¿No pasan estas acusaciones por el filtro de una investigación propia de la fiscalía?

Todavía hay tiempo para que ustedes, los fiscales, hagan su trabajo investigativo y dejen de desgastarse cubriendo los errores de la PNC. Si no, este caso al final se va a convertir en el “caso FGR”, sea por negligencia o por complicidad con los abusos policiales. Es tiempo que la FGR retire las acusaciones a Daniel y comience a investigar a la PNC.

Saludos,

44298-firma-paolo

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Rafael “Curro” Mendoza. De Max Mojica

Lo que le pasó a Rafael le puede pasar a cualquiera, por eso es urgente modificar los procedimientos policiales y administrativos que permitan garantizar la integridad e imagen de personas a quienes se le atribuyan delitos.

max mojica-xMax Mojica, 12 febrero 2017 / EDH

Tuve el gusto de conocer a Rafael Mendoza -el “Curro”, como cariñosamente le apodamos quienes tenemos el honor de llamarnos sus amigos- en primaria del Liceo Salvadoreño. El Curro llegó exiliado del Externado San José, como una medida tomada por sus padres para poder continuar con la excelente educación que ofrecía el sistema marista.

diario hoyEn aquel entonces, conocí a ese jovencito de maneras solemnes a pesar de su corta edad, de inteligencia notable, pero, sobre todo, de conducta intachable, la cual mantuvo durante todo lo que duró nuestro devenir académico en el Liceo Salvadoreño. Ya en bachillerato, a pesar de las inquietudes que caracterizan a los adolescentes, Rafael se distinguió siempre como un muchacho serio, con un aire nostálgico y apartado, por lo que aparentaba una edad  y madurez inusual en personas de su edad.

Las conversaciones con el Curro no eran las habituales entre jovencitos. Estas giraban alrededor de historia universal, de diferentes aspectos de la Segunda Guerra Mundial, de fascismo y política, y es que el Curro era un joven de vasta y amplia cultura, además de muy aplicado, lo cual le permitió mantener un récord de cuadros de honor y graduarse de bachiller con honores de un muy exigente y competitivo colegio como es el Liceo.

Debido a que ambos éramos hijos de notables y honorables abogados, fue casi natural que la opción, al salir graduados de bachilleres, era la de estudiar derecho. Tal como había ocurrido en el colegio, Rafael se distinguió en la Facultad de Derecho de la Universidad Matías Delgado, en donde ambos atendimos nuestra carrera como un excelente estudiante, promesa de lo que iba a convertirse: un excelente, distinguido y honorable profesional.

Ya siendo colegas, era realmente un gusto tenerlo de contraparte en un litigio, en donde su sola presencia era garantía que el tema sería manejado con profesionalismo, integridad, capacidad y sentido común. Cuando él lideraba el tema, no existían espacios para la sorpresa, la mala fe o el trinquete. Ni una sola vez tuvimos un mal entendido, lo que nos permitió siempre cerrar los casos con un fuerte apretón de manos, de esos que solo se saben dar dos profesionales que trabajan en buena lid, que saben buscar una solución justa y adecuada para sus clientes.
En lo personal, Rafael procuró fundar una buena familia, lógico en un hombre con sus principios y aptitudes. Ligia, orgullosa esposa de un hombre íntegro, junto con su hijo, forman una linda y armoniosa familia, viviendo de forma modesta, tal como solo saben hacerlo las personas honestas que saben vivir del fruto de su trabajo y esfuerzo.

Por su giro profesional, Rafael forma parte de una distinguida firma de abogados en El Salvador, representando y asesorando a muchas empresas y familias, algo natural en nuestra profesión. Ahora, por el solo hecho de ser el “representante legal” en una empresa, de la cual no posee control administrativo ni económico, Rafael ha sido acusado y procesado de un delito de naturaleza fiscal. En un abrir y cerrar de ojos, toda una vida intachable -en lo personal y familiar-, ha sido manchada y puesta en tela de juicio, lo cual deja mucho que desear respecto a las investigaciones que a nivel técnico desarrolla la Fiscalía General de la República, ya que, aparentemente, la idea no es “buscar quien las debe, sino quien las pague”, rompiendo con ello el principio que en todo delito, quien debe ser señalado como culpable es el que a través de su conducta o sus decisiones directas, tuvo la intención de cometer el ilícito. Estar involucrado profesionalmente en una empresa no te hace delincuente, ni autoriza a ninguna autoridad a exhibirte como tal en medios sociales y de comunicación, mucho menos antes de ser declarado culpable por un Tribunal.

Rafael apenas empieza ahora un largo calvario jurídico, al haber caído en las insensibles fauces de un sistema judicial que devora reputaciones al condenar socialmente de primas a primeras a personas sobre las que se decide instruir casos penales. Todos los que conocemos a Rafael tenemos la certeza que saldrá bien librado de este caso, no solo por ser él y su hermano Pedro, excelentes abogados que brindarán una adecuada defensa técnica, sino porque no me cabe duda que la verdad y la justicia están de su parte.

Lo que le pasó a Rafael le puede pasar a cualquiera, por lo que es urgente modificar los procedimientos policiales y administrativos, que permitan garantizar la integridad e imagen de personas a quienes se le atribuyan delitos, ya que, mientras estos no sean probados, exhibirlos al público como criminales es una clara violación a sus derechos humanos.

@MaxMojica

Carta de bienvenida al 2017: Lo que quisiera ver este año. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 3 enero 2017 / EDH

No voy a pedir nada imposible. No es hora de soñar, sino de reclamar lo necesario y posible. A esto sí tenemos derecho.

En 2017 quisiera ver…

  • …elecciones primarias, donde FMLN y ARENA permitan a líderes de la sociedad civil competir en condiciones justas por las candidaturas a diputados y alcaldes.
  • …que los liderazgos emergentes de la sociedad civil, más allá de criticar a la clase política, comiencen a revolucionarla – tomando espacios, candidaturas, protagonismo.
  • …perfilándose potenciales candidatos presidenciales y ministros a través de un debate abierto y audaz sobre las políticas públicas necesarias para llevar al país a la ruta de crecimiento económico, seguridad jurídica y paz social.
  • …que en ARENA participen figuras como Claudia Umaña, José Miguel Fortín, Javier Simán, Carlos Calleja, Chico Bertrand Galindo, Ana Vilma de Escobar de este debate. En el FMLN me temo que será entre los pocos que tienen la venia del Buró Político…
  • …que Bukele tenga que enfrentar en la elección del próximo alcalde de San Salvador un candidato como Diego de Sola o Johnny Wright Sol.
  • …candidatos a diputados como Erika Saldaña, Cristina López, Guillermo Miranda, Marlon Anzora, Aida Betancourt, Felissa Cristales, Berta María Deleón, Max Mojica, Eduardo Cader, Juan Pablo Fontán, Bessy Ríos, Zaira Navas. (Vean que me he esforzado a proponerle al FMLN por lo menos 4 candidatos que le harían honor…)
  • …que ARENA deje un municipio (¿por qué no Soyapango?) a un candidato y equipo que represente el relevo generacional, la apertura hacia la sociedad civil y la renovación – para ensayar y enseñar cómo podrían ser la cara, el contenido y el lenguaje de la ARENA del futuro. Si no, de todos modos no ganan esta alcaldía.
  • …durante todo el año las universidades, los gremios de abogados, las organizaciones civiles discutan el perfil de los futuros magistrados de la Sala de lo Constitucional, para que el final del año exista un banco plural de profesionales altamente capacitados, preparados e independientes, cuyas concepciones jurídicas y filosóficas sean coherentes, transparentes y discutidos – para que la Asamblea pueda escoger de ahí a los 10 propietarios y suplentes que tiene que elegir en el 2018.
  • …al fiscal general revisar (y posiblemente retirar) los casos penales producidos en la fabrica de manipulaciones de Luis Martínez y Julio Arriaza – entre ellos el de la tregua.
  • …a Mauricio Funes encarar a sus jueces y enfrentar la justicia.
  • …a la fiscalía y los tribunales procediendo ágilmente con los juicios contra Saca, Luis Martínez, y toda la lista de funcionarios señalados por la Sección Probidad, para que se tenga la verdad y las condenas – y para poner un punto final en forma de una amnistía y reformas legales e institucionales que garanticen que a partir de este punto ya no exista impunidad para los corruptos.
  • …que en la opinión pública, y entre la academia, el sector privado, las organizaciones civiles, las iglesias y los partidos se desarrolle un debate serio, plural y libre de amarres ideológicos para analizar las distintas políticas de seguridad pública: mano dura, tregua, prevención, guerra contra las pandillas – con el fin de facilitar que el siguiente gobierno no sea condenado a continuar o repetir políticas y prioridades fracasadas.
  • …la Sala no se vaya sin obligar a la Asamblea a completar la reforma electoral; y sin establecer jurisdicción que impida al gobierno (cualquier gobierno que venga) a robarse las pensiones.

¿Será que con estos deseos me pasé de la raya entre realismo e ilusión? Bueno, se trata de mover esta frontera entre lo posible y lo imposible, desafiarla, empujarla. Si la meta es baja, poco vamos a lograr.

Feliz año nuevo,

44298-firma-paolo

Tiempo de definiciones. De Erika Saldaña

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, 2 enero 2016 / EDH

El año 2016 será recordado por las múltiples controversias que han acechado al país. El fantasma permanente de nuevos impuestos, la polémica reforma de pensiones que sigue en indecisión, la elección de un nuevo Fiscal General que ha revolucionado la administración de justicia, una Sección de Probidad activa, el retraso en el nombramiento de los nuevos miembros del Consejo Nacional de la Judicatura y la Corte de Cuentas, los operativos contra las finanzas de las pandillas, la crisis fiscal y la falta de liquidez en los últimos meses; estas han sido solo algunas situaciones de las que hemos sido testigos como sociedad en los últimos meses.

diario hoyLos años 2015 y 2016 han estado marcados por un hecho histórico: la reactivación de la olvidada Sección de Probidad, la cual fue despojada de toda facultad de investigación y control del patrimonio de los funcionarios cuando en el año 2005 daba muestras de encontrarse indagando las cuentas del expresidente Flores y su gabinete. Dicha dependencia de la Corte Suprema de Justicia ha puesto entre la espada y la pared a tres expresidentes, un diputado, un exdirector del ISSS, un alcalde, y mantiene en vilo a muchos funcionarios que están siendo investigados.

Ese trabajo de la Sección de Probidad, sumada a las investigaciones de la Fiscalía General de la República, los reportajes periodísticos y las denuncias ciudadanas, nos han evidenciado que durante décadas los fondos de la ciudadanía para mantener el aparato estatal han sido mal administrados y robados. Esta situación es la raíz de muchos males que aquejan a la sociedad, pues si este dinero hubiera llegado al objetivo que pertenecían probablemente no tendríamos servicios sociales tan precarios. Y, quizá, el problema de la violencia y las pandillas no se habría fortalecido tanto en los últimos años por culpa de la pobreza, desempleo y desigualdad económica.

En este año preelectoral debemos estar conscientes sobre las luchas con las que tendremos que lidiar como sociedad. En primer lugar, seguir vigilantes para que se investiguen los casos de corrupción que están pendientes y, sobre todo, que estas investigaciones culminen en condenas a los responsables y el dinero sea devuelto al Estado. Además, es necesario contrarrestar el juego de la memoria cortoplacista por el que  apostarán muchos políticos en este nuevo año; esa estrategia de omitir con cinismo las controvertidas acciones y decisiones que realizaron como funcionarios municipales o legislativos, buscando la reelección sin ninguna pena para un nuevo periodo que inicia en 2018.

Las próximas elecciones de concejos municipales y diputados son trascendentales para la política en El Salvador, no solo por el hecho que elegiremos los gobernantes para un nuevo periodo, sino también porque ellos serán los que hagan posible que los cambios iniciados recientemente continúen. Los avances se encuentran amenazados con desaparecer si en 2018 no se elige a cinco personas idóneas e independientes para ocupar cuatro puestos en la Sala de lo Constitucional y uno en otra Sala de la Corte Suprema de Justicia; si en ese año no se elige un Fiscal General con el suficiente carácter para enfrentar al delito y corrupción; si no se eligen personas conscientes de la precariedad de las finanzas públicas, con la voluntad de exigir cambios y ordenar el estado presupuestario del país.

El nuevo año urge de ciudadanos comprometidos con el control hacia los funcionarios, personas con ganas de tomar el bastón que guíe y continúe la lucha para mejorar los pequeños cambios y avances que se han logrado. La sociedad civil debe estar consciente que los cambios no provienen de la buena voluntad de la clase política, sino de la presión creada alrededor de las situaciones controversiales. El temor al elector indudablemente jugará un rol trascendental en el actuar de los políticos en los próximos meses, por lo que debe orientarse  en favor de las buenas decisiones.

El 2017 debe ser un tiempo de definiciones para la sociedad salvadoreña. Un año en que el impulso adquirido en los años anteriores no sea detenido por aquellas personas a quienes les interesa que la lucha contra la corrupción, el despilfarro, la delincuencia se mantenga en beneficio propio. Que el año nuevo nos traiga nuevos ánimos para seguir persiguiendo los cambios que tanto hemos anhelado para El Salvador. ¡Feliz 2017!

Carta del fin de año: Lo malo, lo bueno y lo feo del 2016. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 31 diciembre 2016 / EDH

Lo malo: las elecciones del Consejo Nacional de Judicatura y de la Corte de Cuentas; las mesas falsas en Casa Presidencial; el presupuesto.

Nuevamente, la Asamblea no eligió dentro del plazo constitucional a los miembros del Consejo Nacional de Judicatura ni a los magistrados de la Corte de Cuentas. Esto ya es grave por el vacío institucional que crea. Pero es aun más grave: al final eligieron mal. Volvieron a aplicar cuotas partidarias y no criterios de idoneidad y mérito profesional o académico. A estas alturas, una Corte de Cuentas presidida por un magistrado que ha estado cerca de las campañas electorales tanto de Funes en el 2009 como de Tony Saca en el 2014, es un mal chiste.

diario hoyLa manera en la que el gobierno y la oposición enfrentaron la ‘crisis fiscal’ dejó mucho que desear. A las mesas de negociación, el FMLN y el gobierno entraron sin ninguna disposición de corregir las políticas que los han llevado a la crisis y ARENA entró sin claridad de su posición de ventaja: el gobierno sin los votos de ARENA se ahogaba. Resultado: no resolvieron nada de fondo. El gobierno sigue sin honrar sus obligaciones y no hay presupuesto, porque el FMLN se niega a presentarlo como la Constitución manda: equilibrado, completo y financiado.

Lo bueno: la no reelección de Luis Martínez, la reactivación de la Sección de Probidad y una ciudadanía activa.

El 2016 comenzó con una batalla campal entre quienes querían elegir a un fiscal independiente y correcto y quienes querían reelegir al fiscal general Luis Martínez, para mantener una fiscalía corrupta y extorsionista, cuya protección se podía comprar. El FMLN y Gana apostaron por Luis Martínez, y así lo hizo un sector fuerte dentro de ARENA. Gracias a una coalición amplia de ciudadanía crítica y la hombría de areneros como Jorge Velado, Juan Valiente y Johnny Wright Sol, al fin ARENA negó sus votos a Luis Martínez, salvando al país de un desastre judicial.

Contraria a la elección amañada del CNJ y de la Corte de Cuentas, la Asamblea logró elegir a 5 magistrados que cambiaron la inercia en el pleno de la Corte Suprema de Justicia. El resultado más visible: la reactivación de la Sección de Probidad, que recibió un claro mandato de investigación imparcial del enriquecimiento ilícito. Gracias al trabajo de Probidad, Funes, Saca y muchos otros funcionarios tendrán que enfrentar juicios, primero civiles, luego penales. El denominador común de estos desarrollos positivos es una creciente presión y organización de la ciudadanía, que utiliza la transparencia e información pública como palanca para obligar a la Corte, Probidad y Fiscalía a realizar su trabajo.

Lo feo: la verdad sobre la Fiscalía; nuevos escuadrones de la muerte y una opinión publica que los apoya; y… ¡Trump!

Lo mejor del 2016 ha sido que, una vez fuera del poder, cayó el exfiscal general Luis Martínez y fue expuesto todo el sistema de extorsión, manipulación de casos y “persecuciones al cargo del mejor postor” que existe en la Fiscalía. Fue expuesto también que tanto el gobierno de Funes como el actual de Sánchez Cerén compraban los servicios de la Fiscalía corrupta. El nuevo fiscal, quien arrancó su gestión presentando con gran pompa casos preparados por Luis Martínez y su mafia de fiscales, tuvo que ordenar una limpieza general en la FGR. Hasta ahí lo positivo. Pero en todo esto, hay que esperar hasta dónde será capaz y dispuesto a llegar el nuevo fiscal general, Douglas Meléndez, llevando los casos penales contra Saca, Luis Martínez, Nayib Bukele y Funes a las cortes.

Lo más feo del 2016: El resurgimiento de escuadrones de la muerte. Como durante la guerra, operan en cooperación y con protección de las fuerzas de seguridad y del partido oficial de turno. Y lo más preocupante de esto: la opinión pública está de acuerdo con que policías, soldados o escuadroneros maten, mientras los muertos sean pandilleros. ¿Y cuando comiencen a matar opositores?

¿Qué decir de Trump? Un hombre listo, pero ignorante, fue electo presidente de Estados Unidos. Además un tipo malo, sin esquema de valores y egocéntrico hasta el narcisismo. Y lo peor no es él, ni siquiera los fanáticos que le siguen. Lo peor son los oportunistas que saben que es corrupto, autoritario y peligroso, pero ya lo defienden, ya le besan el trasero y nos explican que no será tan mal presidente.

Happy 2017,

44298-firma-paolo