Tony Saca

Joder a Paco Flores. Columna Transversal de Paolo Luers

30 diciembre 2018 / EL DIARIO DE HOY

Escuché los ‘audios presidenciales’ que publicó la revista digital ‘Factum’. Lo que se presencia ahí, tiene algo insuperablemente cómico. Algo tan cínico que raya en lo absurdo. Algo tan absurdo que da risa.

Hay que ubicarse en el tiempo y en el contexto. La grabación refleja una reunión celebrada el 11 de octubre del 2013. Los participantes son: Mauricio Funes, entonces presidente de la República, acompañado por su capo ‘Mecafé’; y Tony Saca, su antecesor en Casa Presidencial, acompañado por su capo-primo Herbert y por su incondicional César Funes. A esta altura del partido, Tony Saca ya se había robado decenas de millones de dólares de fondos públicos. Cuanto realmente robó nunca lo vamos a saber. Según la acusación del fiscal Douglas Meléndez, se quedó con la totalidad de la partida reservada de CAPRES, unos 300 millones. Pero como esto obviamente fue paja mediática y por tanto no lo pudo comprobar, Meléndez aceptó un juicio abreviado, así que nunca se estableció cuál fue la porción que de hecho se apropió Saca. Cuando los presidentes se juntaron para tomar whisky y conspirar, buena parte de este dinero ya estaba invertido: en sus empresas, en su mansión – y en su partido GANA.

Por su parte Funes, con 4 años en CAPRES, posiblemente ya había superado las cifras de Saca. Según Douglas Meléndez, cuando Funes entregó el poder en junio del 2014, había malversado unos 350 millones, y nadie sabe que porcentaje te quedó a él, a Vanda, a la Michy y a sus hijos…

Entonces, aquel 11 de octubre del 2013 están sentados dos dones tomando whisky. Ambos perfectamente sabían que el otro se había robado una fortuna – pero de esto, entre caballeros, no se habla. Hablaron sobre como joder a otro ex presidente, Paco Flores, y como convencer a la ciudadanía que este su enemigo común se había quedado con 10 millones de dólares que el gobierno de Taiwán había mandado con cheques a su nombre. Obviamente, los ahí reunidos, ladrones todos, no se dieron paja mutuamente hablando de ética, moral y corrupción, tampoco de los víctimas del terremoto supuestamente defraudados por Flores. No, las lágrimas de cocodrilo quedaron reservados para los discursos públicos de Funes. Entre ladrones no se habla así, así que se concentraron en discutir cómo involucrar a un periodista corrupto, a un fiscal corrompible, a un fiscal general amigo y a un ministro de Seguridad inescrupuloso (Ricardo Perdomo). Todo con un solo fin: joder a Paco Flores – y por tanto a ARENA, faltando cinco meses a las elecciones. Aunque no lo mencionaron, se trató de facilitar que don Tony podía regresar al poder y seguir robando. Punto. Una cosa sumamente práctica, que tiene que ver con sobornos, con amenazas, con tráfico de información falsa – no con pendejadas nobles como justicia o verdad.

Ahí reside lo cómico de estas conversaciones, lo cínico y lo absurdo. El triángulo conspirativo entre dos presidentes anteriormente enfrentados ideológicamente, pero unidos en la corrupción y el odio a Paco Flores; y el tercero, ausente pero siempre presente: el todopoderoso Fiscal General Luis Martínez.

No era la única vez que se puso a funcionar este triángulo mafioso para joder a un adversario. Igual los mismos tres conspiraron para hundir a don Billy Sol y los otros acusados en el caso CEL-ENEL. Con el mismo cinismo: todos los conspiradores sabían perfectamente quienes habían convertido la CEL y a Geotérmica en hoyos negros de la corrupción: primero Saca, luego Funes, usando los mimos operadores. Con el caso CEL-ENEL querían matar dos pájaros con un tiro: desacreditar a Billy Sol, Paco Flores y ARENA – y a la vez levantar una cortina de humo para esconder su propia administración fraudulenta en la CEL. 

Hoy Tony Saca y Luis Martínez conviven en Mariona. Tal vez todavía andan discutiendo porqué no les funcionó su jugada contra don Billy. Bueno, la segunda jugada sí les funcionó. No lograron condenar a Paco Flores, pero sí matarlo. Tampoco Saca logró regresar a poder, pero por o menos lograron que llegara Sánchez Cerén.

En resumen, los ex presidentes nos obsequiaron una ópera bufa surrealista, y el que debe estar riéndose a carcajadas es Paco Flores, apreciando desde donde esté las piruetas que dio la vida a los tres señores que lo querían joder…

Escuche los ‘audios presidenciales”:
Versión resumida
Versión completa

Lea la nota de Factum:
Funes y Saca planifican operación ilegal

Legado. De Cristian Villalta

19 agosto 2018 / La Prensa Gráfica

Saca vivirá en la infamia.

Detallar sus excesos, la hipocresía de sus adláteres o el calibre de su mentira no es el motivo de estos párrafos. De eso se encarga el fiscal general, con un histrionismo insuperable.

Tampoco fui un conocedor del personaje. Y estudiar un carácter como el del expresidente de la república, las ignotas deficiencias de su espíritu, escapa a mi comprensión, materia para mineros del alma humana como Leon Tolstoi, Stendhal o Charles Dickens, festival para cualquier criminólogo curioso.

Apenas aspiro a compartir mi estupor, que no se relaciona con el tamaño de lo robado sino con lo contagioso de esa corrupción, una epidemia de traición al país que este hombre le inyectó en las venas a parte de su gabinete, a un ancho espectro de la partidocracia y a, por lo menos, cuatro industrias nacionales.

Merced a su influjo personal, los institutos políticos de derecha padecen un descrédito brutal. Debido a su deseo de continuar mandando tras bambalinas, ARENA llevó a un delfín suyo como candidato y perdió las presidenciales de 2009. Peor aún, sus vasos comunicantes con el primer gobierno del FMLN fueron tales que una plática con su sucesor habría bastado para traspasarle algo más suculento que el poder.

Si ARENA, GANA, PCN y PDC recibieron su dinero en diferentes coyunturas electorales, y si sus operadores continúan vigentes, ¿hasta dónde puede decirse que Saca es todavía dueño de un pedazo de la política salvadoreña? ¿Alguien se animará a purgar ese germen de esos institutos? ¿Qué tan profundo están dispuestos a cavar?

En esas campañas, sobornos fueron y vinieron para que algunas agencias de publicidad le ayudaran a llevar el cash directo desde Casa Presidencial hasta la tesorería de sus emisoras. Antes, altos ejecutivos de al menos dos bancos nacionales también faltaban a sus obligaciones, permitiendo tratamiento VIP para los saqueadores de las cuentas del Estado y silenciando a los oficiales de cumplimiento. ¿El sistema bancario nacional se merece dejar una imagen de complicidad solo por la vileza de una decena de personas? No, pero el daño está hecho.

Con ese flujo de efectivo a diestra y siniestra, directo desde las arcas de nuestro macilento erario a su caja fuerte, Saca destazó varios mercados, especialmente el radial, con una práctica anticompetitiva por naturaleza. ¿Quién podía parársele a una empresa que se subsidiaba así? El agravio a empresarios honestos de esa industria no tiene nombre, y no se reparará subastando las frecuencias.

Otro efecto insospechado del desfalco es que consintió con unas condiciones salariales ilegales y desproporcionadas a tantos funcionarios, a tantos cuadros de los partidos políticos y a sus amigos que creó una nueva subclase social, los mantenidos de cuello blanco, personas de alto mantenimiento con las que pretendió dirigir la agenda de la clase media a su favor, una suerte de eunucos del espíritu, desde esferas como la religiosa, la deportiva y la empresarial. Tan recientemente como en octubre de 2016, aún le decían “señor presidente” cuando se reunían con él, casi un santo y seña de que pertenecían a la cofradía.

Podrán quitarle todo y borrar su nombre de cada placa, pero haber convertido la corrupción en sistema y la inmoralidad en cultura serán por siempre el legado de Elías Antonio Saca.

Observador: El sistema Saca/Funes. De Paolo Luers

15 agosto 2018 / EDH-Observadores 

La desgracia del “caso Saca” (y de la fiscalía, que al final tuvo que negociar un juicio abreviado y penas mínimas) comenzó desde el principio, cuando el fiscal general Douglas Meléndez presentó su caso diciendo que se trataba de 300 millones de dólares robados. El mismo error cometió en el “caso Funes”, hablando de un robo aun mayor: 350 millones. Y en este caso le va a pasar lo mismo: Al final no podrá comprobar este monto.

¿Por qué no lo puede comprobar, ni en el caso de Saca, ni en el de Funes? No es porque ambos no hayan robado a manos llenas. Lo hicieron. No lo puede comprobar el fiscal, porque o no entiende el “sistema Saca/Funes”, o le hace trampa su propio populismo judicial.

El elefante blanco en Casa Presidencial

Saca no se robó 300, ni Funes 350 millones de dólares. Así funcionó el sistema que Saca inventó y Funes perfeccionó: Armar un gran elefante blanco en Casa Presidencial, una especie de gobierno paralelo encima del gabinete ministerial; luego crear, para financiar al elefante blanco, un desorden fiscal, con fondos de cientos de millones de dólares, todos discrecionales, todos sin rendición de cuentas, todos sin escrutinio de la Corte de Cuentas. En este desorden y esta informalidad consistía la oportunidad de robar. Para crear esta gran masa de fondos oscuros en CAPRES, Saca se inventó un sistema de transferencias de todos los ministerios a CAPRES, de la manera que tuvo a su disposición 219 millones adicionales al presupuesto asignado a CAPRES. Esta es la cifra que al final de la presidencia Saca documentamos en una investigación publicada en El Diario de Hoy. Ahora parece que nos quedamos cortos con esta suma. Para hacer estas transferencias, se inflaron desde el principio artificialmente los presupuestos de los ministerios. O sea, cada ministro sabía de antemano que parte de los fondos asignados a su cartera eran para transferirlas a CAPRES.

Este desorden, en el se manejaba en efectivo y sin rendición de cuentas tanto los gastos reales (por ejemplo para el funcionamiento de la Organización de Inteligencia del Estado OIE), como los sobresueldos (que realmente se desembolsaron), como los fondos para campañas electorales, lo aprovechó Saca para robarse 50, 100 o 150 millones para enriquecerse él, su familia y sus empresas. Cuánto de estos 300 millones se robó, todavía no sabemos. Hubiera sido tarea de la fiscalía establecerlo, y acusarlo por montos exactos y comprobables. El fiscal general no lo hizo así, se dejó ir con una acusación genérica de 300 millones. Y probablemente nunca sabremos qué porción de este total se robó Saca, ya que con el juicio abreviado varias líneas de investigación quedarán cerradas.

El caso Funes

Lo más preocupante es que la fiscalía hizo lo mismo en el caso Funes, aunque ya en el caso Saca andaban perdidos en el labirinto de trucos que el ex presidente y sus cómplices habían generado. El sistema Saca pasó a ser el sistema Funes, con algunas modificaciones, porque en el camino la Sala de lo Constitucional reclamó los fondos reservados en cada ministerio, que fueron las fuentes de los sistemáticos transferencias a CAPRES. Entonces, en la presidencia de Funes crearon en cada ministerio “fondos para improvistos”, que al no gastarlos, fueron transferidos a CAPRES. Estos fondos no tenían nada de “imprevisto”, porque desde el momento de diseñar el presupuesto, ya estaban previsto pasarlos a CAPRES, para usos discrecionales del presidente. A partir de ahí, aunque con diferentes mecanismos contables, pasó exactamente lo mismo que antes en la era de Saca. Del mismo fondo discrecional, esta vez de 350 millones, se cubrieron gastos reales, sobresueldos, pagos de soborno y propaganda, y una cantidad todavía no establecida terminó en el patrimonio de Funes, sus familiares, sus testaferros y prestanombres.

Para desarmar este sistema, primero hay que eliminar el elefante blanco en Casa Presidencial. Luego hay que ordenar el presupuesto nacional, prohibiendo que en las diferentes carteras se incluyan fondos destinados a terminar en CAPRES. Luego hay que establecer mecanismos confiables de control sobre cualquier tipo de transferencias. A la Presidencia y sus secretarías (que por cierto deben reducirse al mínimo necesario) hay que asignarse un presupuesto real que cubra sus gastos institucionales – y este debe ejecutarse con transparencia, rendimiento de cuentas y controles. Nada de pagos en efectivo. Nada de sobresueldos. Nada de pagos debajo de la mesa a diputados, partidos, periodistas, funcionarios de otras instituciones del Estado. Desarmar el elefante blanco y los fondos discrecionales en CAPRES es la primera tarea del próximo presidente.

Tres reflexiones

Hay que hacer 3 reflexiones finales: Hablamos del sistema Saca/Funes, porque es sustancialmente diferente a los manejos financieros de los anteriores gobiernos. Es el paso de la corrupción que siempre existió a una trama sistémica e institucionalizada de corrupción y enriquecimiento ilícito. Con Saca fue la primera vez que el presupuesto de la nación, desde su concepción, se diseñó para crear el desorden propicio para el abuso, y para generar masas enormes de fondos disponibles para malversación, corrupción y robo.

La segunda reflexión: Aunque la verdad es que ni Saca se robó 300 millones, ni Funes 350 millones, el daño en ambos casos es varias veces más alto que estos números. Los costos laterales de la corrupción siempre son múltiples del monto de lo robado. Si un gobierno comienza a diseñar el presupuesto de la nación para crear oportunidades de robar, todas las prioridades del Estado se están pervirtiendo, y esto causa inmensos daños a la economía, al crecimiento, y a los servicios a la población.

La tercera reflexión: La vía correcta de la fiscalía hubiera sido identificar, dentro de este labirinto de corrupción, los casos parciales, pero comprobables. Con la información que ya se tiene, a Saca hubieran podido acusar y condenar, sin necesidad de negociar con él, por los 8 millones que robó para construir su palacio bayunco en El Carmen. Y luego hubieran investigado y documentado lo demás para llevarlo a otros juicios. Se perdió esta oportunidad porque como resultado de la negociación con Saca, todo será cosa juzgada.

 

Lea también el análisis de los 219 millones de dólares de transferencias a la Casa Presidencial de Tony Saca

Los 219 millones de Tony Saca

En diciembre del año 2009, a seis meses de haber salido Elías Antono Saca de la presidencia, un equipo de periodistas y analistas de El Diario de Hoy reveló por primera vez el mecanismo de transferencias de las diferentes carteras del gobierno a cuentas discrecionales de Casa Presidencial. Ahora, a la luz de las “confesiones” del ex mandatario, esta información adquiere mayor relevancia para entender el “sistema Saca” de corrupción, luego perfeccionado por Mauricio Funes. Vea también el análisis actualizado: El Sistema Saca/Funes.

Segunda Vuelta

 

Carta ficticia de ARENA: Asumimos la responsabilidad. De Paolo Luers

11 agosto 2018 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimados lectores:
Hay textos que nunca se escriben y discursos que nunca se pronuncian, porque nuestros políticos no entienden los beneficios de la audacia y de la autocrítica. 

Para señalar esta falla (y para provocar debate), varias veces he recurrido a un formato de ficción. He publicado pronunciamientos ficticios nunca hechos por los presidentes Saca, Funes y Sánchez Cerén. Es un truco literario. A veces es más efectivo que una columna analítica. 

Hoy voy a usar nuevamente este truco, porque me temo que ARENA no va a tener el valor de pronunciarse como Dios manda sobre el caso Saca.

* * *

Al pueblo salvadoreño:

Las confesiones de Elías Antonio Saca son ciertas: Este hombre, quien fue presidente de la República por nuestro partido, desvió fondos públicos a nuestro partido.

Podríamos simplemente decir: El partido que recibió fondos lavados de Casa Presidencial fue la ARENA de Tony Saca y sus socios que ya no están en ARENA. Algunos están presos, otros en GANA, otros dedicados a hacer negocios con los fondos robados. Ellos controlaron las finanzas del partido, instrumentándolas para mantener control interno, sobre la selección del candidato presidencial para el 2009, y sobre su campaña electoral.

Podríamos decir que el dinero que Saca desvió hacía ARENA, solo él mismo lo utilizó para sus propios fines políticos: para imponer a su candidato, para una pésima campaña electoral – y luego de perderla, para dividir ARENA, comprar diputados y financiar el surgimiento de GANA.

Y no estaríamos mintiendo. Todo esto es cierto. Pero no es toda la verdad.

La otra parte de la verdad que hoy nos toca reconocer es: Tony Saca no usurpó el poder. ARENA cometió el grave error de entregarle el poder total sobre el partido y sobre el gobierno. ARENA falló, porque no ejerció ningún control sobre este poder – y no hizo nada para prevenir los abusos, incluyendo el robo de fondos públicos. El partido se hizo cómplice.

Pagamos un alto precio por esta complicidad. Perdimos las elecciones en el 2009, entregamos el poder a otro gobierno aun peor, el de Mauricio Funes. Esto significa que quien realmente pagó el costo de nuestros errores, fue el pueblo salvadoreño.

A partir de esto, nuestro partido entró en crisis, no solo por haber perdido el poder y la unidad, sino más bien por haber perdido la credibilidad. Aprendimos la lección, pero no nos atrevimos a explicarla bien a nuestras bases y al pueblo. Limpiamos la casa, comenzando por la expulsión de Tony Saca, lo que provocó la salida de sus allegados y la formación de GANA. Iniciamos un proceso complejo de recuperar la institucionalidad del partido, su democracia interna y su renovación.

Este proceso, contra muchas resistencias, al fin culminó en elecciones internas para nombrar el COENA, para elegir candidatos a alcaldes y diputados, y finalmente a nuestro candidato presidencial para el 2019.

Podríamos decir: La nueva ARENA no es el mismo partido que permitió la corrupción de Tony Saca y grupo, y que por tanto no tenemos porque asumir responsabilidad sobre los hechos revelados en el juicio penal contra Saca. Pero otra vez no sería toda la verdad.

Tenemos que asumir la responsabilidad por lo que se hizo a nombre de ARENA. Nuestros adversarios nos exigen que respondamos por los fondos desviados. Pero no, tienen que responder los que los robaron y los utilizaron para sus fines oscuros. Para ARENA solo hay una manera de asumir la responsabilidad: Reconocer que la tarea de la renovación del partido no está terminada; continuar y profundizarla; cerrar los espacios a los remanentes que todavía quedan del lastre de la complicidad con la corrupción; revalorizar la política, y erradicar el populismo en nuestro partido – y en el Estado.

Para cumplir con esta obligación, nuestra tarea es construir un gobierno responsable, probo y eficiente que resuelva los problemas del pueblo salvadoreño. No vamos a fallar nuevamente.

Mauricio Interiano, presidente del COENA
Carlos Calleja, candidato a la presidencia

* * *

Puede ser en otras palabras, pero algo así necesitamos escuchar de parte de ARENA.

Saludos,

 

 

 

 

Carta al fiscal general: ¿Destape o tapadera? De Paolo Luers

9 agosto 2018 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Licenciado Douglas Meléndez:
Lo que molesta del juicio negociado entre la Fiscalía General y Tony Saca y Cia. no son las penas reducidas (10 años prisión para Saca y Elmer Charlaix, 5 años para Julio Rank y César Funes). Lo que molesta es que en este “juicio abreviado” no vamos a conocer toda la verdad.

Las penas de cárcel son secundarias, lo esencial es la verdad – toda la verdad sobre cómo funciona el poder de Casa Presidencial, que maneja cientos de millones sin rendir cuentas. Es un monstruo que aun no está desarmado, y solo conociéndolo con todos los detalles en un juicio público lo vamos a poder desmantelar y someter a los mecanismos de control institucional.

Esto tipo de acuerdos, con juicio abreviado y penas mínimas, solo son admisibles cuando ayudan a llegar a la verdad. En cambio, si sirven para mantenerla encubierta, son obscenos. En este caso, el caso que usted con tanta pompa bautizó “Destape de la corrupción” termina siendo tapadera.

Entonces, le pregunto: ¿En qué se benefician el Estado, el país, la ciudadanía con el juicio abreviado que negoció la fiscalía con los acusados más emblemáticos de caso Saca? Dicen que el Estado se ahorra un juicio tedioso de varios meses, con el desfile de cientos de testigos y peritos. Es un argumento perverso: Queremos escuchar a los testigos. Necesitamos escucharlos, conocer los números, las cuentas, los trucos, los beneficiarios, los colaboradores, los encubridores. Ahorrarnos esto significa privarnos del derecho a la verdad.

Usted ha autorizado este acuerdo con Saca, y nos tiene que dar las garantías que a pesar del juicio abreviado vamos a conocer toda la verdad. Lo primero que tiene que hacer es publicar el acuerdo que firmó con Saca y sus confesiones. No queremos que nos cuente, sino que publique estos documentos.

Usted nos tiene que comprobar que los beneficios que usted concede a Tony Saca y Cia. son a cambio de haber entregado toda la información. Solo así se justifican las penas mínimas y el juicio abreviado. Si no es así, no hay como justificar los beneficios, porque impiden el acceso a la verdad. Así de simple.

Malas lenguas ya dicen que usted quiere garantizar su reelección ahorrándoles a los partidos que se destapen sus conexiones con el caso Saca. Pero los partidos necesitan enfrentar la verdad. Mal favor haría a ARENA si no llega al fondo del problema. Es su oportunidad histórica de limpiar la casa. Pero la verdad afectará igual a GANA, cuyo surgimiento Saca financió. Junto con su sucesor Funes y el FMLN, probablemente también con fondos lavados de Casa Presidencial. Todo esto necesitamos saber, para poder evaluar cuál de los tres partidos (y sus candidatos) ofrece con credibilidad que no seguirán con las mismas mañas.

Si Tony Saca ha tenido la valentía de relevar la verdad, por más que lo comprometa, se merece la pena reducida – y también nuestro respeto. Si no, esta negociación con la fiscalía resulta ser otra más de sus transas.

Si Tony Saca confesó para proteger a su familia, también merece respeto. Pero este acuerdo con la fiscalía se vuelve perverso si al final los únicos que serán condenados con todo el peso de la ley son los empleados de Casa Presidencial.

Todo depende ahora de lo que usted nos va a revelar sobre la verdad que pudo alcanzar con las confesiones de Tony Saca y sus cómplices. No nos diga que la verdad está en los archivos de la fiscalía, tiene que ser pública. Es la materia prima para la tarea que tenemos adelante de subsanar el sistema corrupto en Casa Presidencial, de una vez por todas.

La pelota está en su cancha, señor fiscal general.

Saludos,

Carta a Billy Sol Bang: La trampa de los corruptos a los decentes. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 27 enero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimado Billy:
Pensaba que ya había dicho todo para expresarte mi respeto y cariño. Por ejemplo en una columna que publiqué en noviembre del año pasado: “Batalla Ganada”, comentando el segundo libro que publicaste, “Historia de una Infamia”. Pero el jueves pasado participé en el lanzamiento público de este libro – y resulta que queda mucho por decir.

logos MAS y EDHPrimero una queja: Me hiciste llorar. No fui el único que tuvo que batallar con sus lágrimas cuando vos hablaste. No por lástima. Lo que provocaste en tu discurso en el Museo de Arte Moderno fue ánimo. Ánimo de dignidad combativa, pero también de humildad y perdón, de alguien, a quien sus enemigos han aplicado, en varias ocasiones de su vida, la más cruel venganza: expropiación, balas, secuestro, y una mal intencionada persecución jurídica. Y vos exigiendo nada más y nada menos que la verdad, sin ánimo de venganza. De todos modos, los que te persiguieron ya están pagando: Luis Martínez y Saca en Mariona, Funes en un vergonzoso exilio, el FMLN ante una merecida derrota electoral.

Hablemos de la verdad.

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Me tocó el honor de participar, en el mismo evento, en un conversatorio para hablar del caso infame con el cual te querían destruir. Y me di cuenta que aunque la verdad es tan obvia, todavía estamos lejos de lograr desarmar la poderosa narrativa que Saca, Funes, el FMLN y el fiscal general Martínez han construido sobre la traición a la patria, de la cual te acusaron en su campaña de desprestigio.

Es obvio que los que traicionaron el interés nacional, no fueron vos y los otros 20 ex funcionarios que construyeron una política energética exitosa, sino sus acusadores, quienes convirtieron la CEL y la Geotérmica en su botín de corrupción. Pero aun luego de que ustedes quedaron absueltos y sus acusadores condenados, muchos siguen creyendo que algo terrible hicieron ustedes. Los corruptos han logrado que la gente crea Screen Shot 2018-01-26 at 9.47.30 PM.pngque todos los políticos y funcionarios son corruptos. Saca, Funes y Martínez ya podrán comprobar su inocencia, pero lograron crear la percepción popular que todos los demás también son ladrones.

Si la gente ya no cree en nadie, esto da al traste con la credibilidad de la política y del servicio público, cuando más necesitamos buenos políticos y funcionarios para salir del hoy donde los corruptos nos han hundido. Si no logramos desmontar esta trampa populista, los más pícaros y sinvergüenzas van a prevalecer…

Por esto es importante establecer la verdad en un caso tan emblemático como el tuyo, hasta que la gente entienda que fue una trampa que los corruptos tendieron a la gente decente y recta. Te pueden criticar por tus convicciones de empresario y arenero. Esto es parte legítima del debate político. Pero nadie te puede cuestionar como servidor público y como hombre. De esta generación de caballeros, que encima del mierderío político y humano han dado dignidad al servicio público, ya quedan pocos. Y no hay que permitir que los corruptos los logren enlodar para conseguir su objetivo: crear un vacío moral, en el cual todo se vale.

No hemos ganado esta batalla, falta mucho que hacer y decir, pero tu libro y tu discurso, que pronto difundiremos en video, son poderosas armas para seguir en esta lucha.

Gracias, Billy.

Te saluda

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