Paolo Luers

Carta a mis colegas periodistas: No nos dejemos intimidar. De Paolo Luers

2 julio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

“Los periodistas no queremos que le vaya mal al país. No somos el enemigo.”

El hecho de que periodistas sientan que tienen que publicar esta afirmación es alarmante. El hecho que una periodista tan seria como la editora de La Prensa Gráfica y locutora de Morning Club Mariana Belloso se sienta obligada a hacer esta aclaración, aun más.

Mariana Belloso había publicado el día anterior una columna de opinión en su periódico, titulada “O conmigo, o contra mí”. Una columna que yo, en mis redes sociales, clasifiqué como “excelente reflexión”. La gran calidad de esta colega es su capacidad reflexiva, su racionalidad, la mesura y empatía con la cual emite opiniones. Muy contrario al estilo mío que es más confrontativo, polémico y tajante. Por esto entiendo porqué las columnas mías provocan tanta rabia y me atraen, en Facebook y Twitter, gran cantidad de insultos y amenazas.

Pero resulta que también la crítica mesurada de Mariana Belloso provocó un “shit storm” de gran violencia – tal vez incluso peor, por todas las palabrotas que suelen incluir cuando atacan a una mujer. La amenaza más frecuente que me caen a mi es la expatriación. No quiero imaginar cuáles son las amenazas que caen a una mujer…

¿Qué pecado había cometido Mariana para que los troles y los seguidores fanáticos del nuevo gobierno le caigan encima? Lo mejor sería leer su columna, pero la voy a resumir: Es una columna contra la filosofía de «Quien no está con nosotros, está contra nosotros», aplicada desde el poder. Escribe Mariana: “Ese es el clima que ahora vivimos los salvadoreños que utilizamos redes sociales: un comentario puede desatar ataques masivos que ponen a prueba la tolerancia y resistencia de cualquiera (…) Leemos a dirigentes de Nuevas Ideas hacer llamados a la unidad, mientras cualquier opinión que ponga en duda a algún funcionario del Gobierno es sepultada pronto por cientos de voces prestos a defender al actual Ejecutivo. Es, cada vez más evidentemente, el imperio del odio.”

Y se encargaron de mostrarle a Mariana que su predicción era válida – más de lo que ella se pudo haber imaginado.

El de Mariana Belloso no es un caso aislado. El “shit storm” contra Héctor Silva Ávalos fue desatado por el mismo presidente de la República. No soy muy partidario del estilo de periodismo de Héctor Silva y su revista “Factum”, pero todos los medios deberían cerrar filas cuando algún medio y su director están siendo atacados de esta manera desde la cúpula del poder presidencial.

El meollo del problema es exactamente el que Mariana Belloso señaló en su columna: la decisión del presidente, de sus ministros, su partido y sus seguidores de aplicar a todos el esquema “Quien no está con nosotros, está contra nosotros”. Con el agravante que “contra nosotros” significa “contra el pueblo”…

Lo dice el presidente a los periodistas y hasta a los diputados, incluso en la forma más distorsionada, no admitiendo crítica a su plan de seguridad: “O están con la gente honrada o están con los criminales.” Bueno, asumiendo que él es la personificación de la ‘gente honrada”, y el único que representa sus intereses…

Nadie quiere ser percibido como alguien que está con los criminales. No en un país con esta cantidad de emociones, resentimientos y agresiones alrededor del tema de la inseguridad…

Que el presidente ponga a periodistas críticos como Héctor Silva o Mariana Belloso e incluso diputados de oposición en esta posición, es irresponsable. No hay que permitírselo. Hace falta que los periodistas y los diputados defiendan su independencia contra estos chantajes y se pronuncien. Yo lo hago con esta carta.

Saludos,

La columna de Mariana Belloso:

O conmigo, o contra mí”

Carta a la capitana Carola Rackete: El imperativo humanista. De Paolo Luers

29 junio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

[Quiero que antes de leer esta carta, primero vean este artículo sobre el barco “Sea Watch”, que bajo el mando de Carola Rackete rescata a refugiados en el mar mediterráneo. Actualmente tiene a bordo 42 refugiados que de otra manera hubieran naufragado y muerto – y el gobierno en Roma te prohibió desembarcar a los rescatados en un puerto italiano. Para los que leen esta carta en internet, es fácil encontrar esta nota, solo activen este link. Para los que leen esta carta en El Diario de Hoy o MAS, pongan en Google el título de la nota: La capitana que desafía a Salvini. Gracias.]

Estimada Carola:

Tu ejemplo anima a tomar acción. Estás desafiando al gobierno italiano y su alpha macho Matteo Salvini, que considera criminal la operación de los barcos humanitarios de rescate y amenaza con echarte presa y decomisar la “Sea Watch”, si entras al puerto de Lampedusa. Mandaste un mensaje a Savini: “He decidido entrar al puerto. Sé a lo que me arriesgo, pero los 42 náufragos a bordo están al límite. Los llevo a salvo.”

En Estados Unidos han sido arrestados voluntarios humanitarios por el crimen de abastecer de agua a los migrantes que atraviesan el desierto para cruzar la frontera. En México comienza la represión contra organizaciones religiosas y comunitarias que brindan apoyo logístico a las caravanas de migrantes que atraviesan el país.

Mientras el mundo tiene gobernantes como Trump y Savini, se necesita personas como tú, que no aceptan la criminalización de la migración – e incluso de las organizaciones humanitarias que tratan de evitar que esta criminalización resulte en la muerte.

Tu desafío valiente funciona. Los gobiernos municipales de Amsterdam y Berlin han ofrecido recibir a los refugiados a bordo de la “Sea Watch”. Organizaciones religiosas de Italia se han comprometido a recibir a los náufragos, de la manera que su alimentación, tratamiento médico, ropa y el transporte a su destina final no le costaría ni un solo Euro al gobierno italiano. El multitudinario Congreso de los lutheranos de Alemania sacó una resolución que autoriza a su Iglesia a formar parte activa en las operaciones humanitarias en el mediterráneo en apoyo a los refugiados. El presidente de la Iglesia dijo: “Ayudar al prójimo es un deber cristiano, y ningún gobierno puede prohibirlo.”

“Il capitano”, como los seguidores de “La Lega” (el partido de derecha racista de Salvini) llaman a su líder, al fin ha encontrado a su capitana. Mejor díganle de un solo “il duce”, como a Mussolini…

Tu posición frente el poder cínico no tiene nada de berrinche, ni de búsqueda de protagonismo (ni siquiera usas las redes sociales). Tienes tanta fuerza, porque la tuya nada más es una posición de principios profesionales y humanitarios, sin confrontación, sin agitación propagandística. Pero es contagiosa y marca una tendencia, que puede ser peligrosa para los Trump y Salvini, que insisten en cerrar sus fronteras – incluso a costa de muertos.

Gracias, paisana. Saludos desde El Salvador, de

Carta sobre la foto de Valeria. De Paolo Luers

27 junio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

La agencia de Aduana y Protección de Fronteras CBP es la encargada de arrestar y mantener detenidos a los migrantes que cruzan la frontera sin permiso, incluyendo los miles de menores de edad que tienen en campos de concentración.

Para hacer más eficiente el trabajo de esta agencia, el presidente Trump nombró como su nuevo jefe a un señor llamado Mark Morgan, quien se calificó para este cargo hablando de los niños detenidos en la frontera, en una entrevista con FOX NEWS, en los siguientes términos:

“I’ve looked at their eyes and I’ve said that is a soon-to-be MS-13 gang member. It’s unequivocal.”

“Les he mirado a los ojos y he dicho: este es un futuro miembro de la MS-13. No hay dónde equivocarse”.

Este hombre, con estos criterios, es ahora el responsable de la suerte, de la salud, de la vida y del futuro de miles de niños arrestados en la frontera.

Mira a un niño centroamericano y ve a un futuro pandillero.

¿Qué hubiera visto este hombre al encontrarse con Valeria Ramírez, si ella no hubiera muerto en el intento de cruzar el río Bravo, sino hubiera llegado a uno de los centros de detención? Hubiera visto en la niña salvadoreña de 23 meses una futura pandillera, ladrona o prostituta. Como él mismo dijo: “It’s unequivocal,” sin lugar a equivocarse…

La foto de Valeria recorrió el mundo, salió en la portada del New York Times, y todos la asociamos con aquella otra foto, tomada en una playa de Grecia, de Aylan, el niño kurdo.

No voy a publicar las fotos otra vez. Ya todos las conocemos. A todos nos impactaron.

Existe una diferencia que hay que hacer: la familia de Aylan huyó de su país Siria porque está en guerra. La familia de Valeria no huyó de su país, sino buscó otro país para encontrar trabajo, oportunidades y seguridad. Pero ambas, violencia y falta de oportunidades, son razones válidas para migrar. Lo han sido en toda la historia de la humanidad…

Muchos critican que se está convirtiendo la foto de Valeria en un símbolo y que la usan para criticar a Trump y su política de convertir a los gobiernos de México y Centroamérica en cómplices del intento de bloquear y criminalizar la migración.

Pero esta foto ES un símbolo e igual que la de Aylan, cambiará el debate sobre migración. La foto de Aylan vino a dar fuerza a Angela Merkel y su política de abrir las fronteras de Alemania a los refugiados. La foto de Valeria va a dar fuerza a los millones de ciudadanos en Estados Unidos que van a exigir que se abran la frontera a los migrantes centroamericanos. Ambas fotos son símbolos y poderosos instrumentos políticos.

Saludos,

Carta a una amiga que ama al país: No nos hagamos ilusiones. De Paolo Luers

25 junio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Muy estimada amiga:

“Todos queremos lo mejor para este pueblo. Eso es lo que necesita el país: un sentido de unidad, un sentido de inclusión, un respeto por nuestras instituciones, nuestro modo de vida, el estado de derecho y el respeto mutuo”. Estas fueron las palabras que citaste del expresidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, después de la elección de Donald Trump en 2016. Fue un llamado bien intencionado que honra al expresidente Obama, pero lastimosamente no fue realista.

Lea también:

Uniendo esfuerzos. De Erika Saldaña

Porque resulta que Trump no quiere lo mejor para su pueblo, sino que busca promover las causas de la xenofobia, el racismo – y que su lema ‘Make America Great Again’ se traduce a ‘Make White America Great Again’. Resulta que Trump no promueve ‘un sentido de unidad e inclusión’, sino la división y exclusión. Resulta que Trump no  entiende lo que significan la palabra respeto…

Hoy, en el tercer año de la presidencia de Trump, Obama ya no diría lo mismo. Tuvo que reconocer que ante un gobierno de este tipo resulta ilusorio apelar a la unidad, al respeto a las instituciones y a cualquier tipo de respeto. Lo que hay que hacer es fortalecer la institucionalidad y los contrapesos, incluyendo la oposición, para evitar que pueda avanzar su agenda antidemocrática – y para asegurar que en las próximas elecciones se produzca un cambio.

Entonces, la noble frase de Obama sobre ‘el sentido de unidad’ no nos sirve de punto de partida para una reflexión sobre la situación actual de nuestro país – y sobre cómo relacionarse con el gobierno de Bukele los que no somos parte de su proyecto de poder. Vale la pena estudiar Estados Unidos y Trump, pero para aprender cómo hacer oposición y contención a un presidente que ha logrado movilizar una porción tal vez no mayoritaria, pero sí grande y sólida de la población alrededor de consignas simplistas, populistas y divisionistas.

¿Cómo atreverse a ejercer crítica, oposición y contención a un gobierno que tiene ventaja de popularidad, porque no tiene ningún asco a lo simple, lo falso y lo demagógico – mientras que la oposición no sabe cómo comunicar verdades más complejas y mensajes contra la corriente?

¿Cómo lograr esto cuando todos los instrumentos necesarios para hacerlo se encuentran en crisis de identidad y liderazgo: los partidos políticos, la academia, los organizaciones de la sociedad civil, el parlamento, los medios de comunicación? Todos. Y cuando muchos de estos instrumentos de contrapeso son tan fáciles de extorsionar por la presión popular que el recién electo presidente sabe movilizar contra cualquier intento de someter su poder a reglas institucionales y legales.

Sólo cuando estos instrumentos se hayan logrado liberar de su actual parálisis y recuperen su capacidad de jugar su papel en el sistema de pesos y contrapesos, puede convertirse en oposición propositiva y constructiva. Para ser oposición constructiva, primero hay que establecerse como oposición. Esto es válido para partidos como para intelectuales o líderes de la sociedad civil. Si no, veremos más del espectáculo embarazoso que ya comienza a presentarse diariamente: que cada uno por separado y debajo de la mesa, desde su debilidad y su miedo de perder importancia, busca arreglarse con el nuevo poder.

Concertación digna sólo será posible desde posiciones de fuerza y unidad. Es imposible imaginarse una unidad nacional sin antes haber llegado a una claridad de criterios, prioridades y propósitos, tanto en el campo gubernamental como en el campo opositor. Sólo entonces se podrá concertar a favor del país. Sin dar este paso, sin transparencia sobre los propósitos de los diferentes actores (gubernamentales, opositores, ciudadanas y gremiales) no puede haber concertación, solo pactos oscuros y sumisiones.

Entiendo tu interés manifiesto de que el país avance. Está bien decir: ‘Unamos esfuerzos por el país’ – pero antes de unir esfuerzos hay que tener fuerza. No es un gobierno ni un presidente que nos van a unir. Vamos a unirnos para tener la fuerza de concertar con el gobierno por el bien del país. Y para ejercer oposición donde no hay intento de imposición y chantaje.

Saludos,

Amnistías cazabobos. Columna Transversal de Paolo Luers

23 junio 2019 / EL DIARIO DE HOY

El 15 de enero 2019, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una Ley de Amnistía para facilitar la transición pacífica del país a la democracia. Es una amnistía general, por una parte a todos los opositores condenados, perseguidos, o exilados por causas políticas, Por otra parte, se promete inmunidad a todos los militares y funcionarios gubernamentales y judiciales responsables de violaciones a los Derechos Humanos y de crímenes relacionados a la represión del gobierno contra la oposición y sus seguidores, con una sola condición: la inmunidad se concede a quienes faciliten la transición democrática y contribuyan al restablecimiento del orden constitucional. Esta amnistía favorecería a militares, policías, fiscales, jueces, agentes del servicio secreto y paramilitares que han cometido arrestos arbitrarios, torturas, desapariciones y hasta homicidios, siempre y cuando decidan ponerse del lado de la transición democrática. Hasta el mismo Nicolás Maduro se podría acoger a esta amnistía con solo que emita la orden de cesar la represión y abandone la presidencia.

Fue una de las primeras iniciativas de Juan Guidó, quien como presidente de la Asamblea Nacional recién había asumido transitoriamente la presidencia de la República, luego de que el parlamento había declarado vacante el cargo, ya que no reconoció la reelección de Nicolás Maduro efectuada en 2018.

A partir de la juramentación de Juan Guaidó, el 10 de enero 2019, existen en Venezuela dos gobiernos: el simbólico de Guaidó, apoyado por la Asamblea Nacional, la gran mayoría de los venezolanos y por muchos gobiernos latinoamericanos; el otro es el gobierno de facto de Maduro, apoyado por las Fuerzas Armadas, la policía, la Guardia Nacional y el servicio secreto SEBIN y su capacidad y voluntad de reprimir las manifestaciones de los movimientos opositores.

Guaidó asumió el reto de la presidencia transitoria sabiendo que la única forma de lograr la transición pacífica a la democracia era que la facilitara parte del aparato de poder gubernamental, partidario, jurídico y sobre todo militar del régimen. Guaidó y los legisladores, quienes aprobaron una amnistía general para facilitar la transición, tenían plena consciencia que estaban incluyendo en la amnistía a personas que habían cometido graves crímenes. Lo incluyeron con la convicción de que era necesario y justificado sacrificar la aplicación de la justicia si de esta manera podrían evitar masacres, liberar a todos los presos políticos, facilitar el regreso de los exilados políticos, conseguir el cese a la represión y abrir espacio para una transición democrática mediante elecciones libres.

En estos días de enero 2019, con el presidente de la Asamblea asumiendo la conducción de la transición democrática, con docenas de gobiernos del mundo desconociendo la presidencia de Maduro, con la oposición uniéndose detrás de la Asamblea Nacional y su presidente Guaidó, con los primeros dirigentes del chavismo separándose de Maduro y apoyando la transición, la amnistía tuvo un respaldo total: en la Asamblea, en el movimiento opositor, entre las organizaciones de Derechos Humanos, en la comunidad internacional. Si de esta manera se podría conseguir que militares que antes habían sido el sostén del régimen de Maduro podían ponerse del bando de la oposición o irse al exilio; y si de esta manera los máximos dirigentes del chavismo, incluyendo Maduro, podían negociar el abandono del poder y del país, todos estaban dispuestos de apoyar esta amnistía.

Ya sabemos que el plan no prosperó. Sólo unos pocos funcionarios y militares se pusieron del lado de la transición democrática. La Fuerza Armada no se dividió y quedó leal al régimen. Maduro se mantuvo en el poder. Tampoco ha tenido el valor de arrestar o matar a Juan Guaidó, quien sigue presidiendo la Asamblea y actuando como “presidente encargado” de la transición democrática. La oferta de la amnistía se mantiene…

Me pregunto: ¿Y si en enero 2019 o después el régimen chavista hubiera colapsado, si los militares hubieran abandonado a Maduro y aceptado la amnistía, si de esta forma se hubiera abierto la puerta para una transición pacífica a la democracia en Venezuela? Una vez restablecido el orden constitucional, una vez desarmado el aparato de represión, una vez instalada nuevamente una justicia independiente, ¿cuánto tiempo se hubieran tardado ciertos defensores de los Derechos Humanos para levantar el grito al cielo, exigiendo que se hagan juicios a los responsables de la represión?

Suele pasar cuando el polvo se ha asentado, cuando ya no hoy represión, cuando hacer uso de la libertad de expresión ya no es peligroso. Una amnistía puede tener toda la lógica dentro de una situación histórica tensa, cuando para todos la meta prioritaria, en coma de todas las demás, es conseguir la paz, la libertad, el cese de guerra y persecución. Y años más tarde, cuando los peligros han sido superados, hay quienes cambian las prioridades y exigen, en nombre de la justicia, cambiar la historia y abolir las amnistías.

Pero insisto: la historia no se puede reescribir. Mucho menos escogiendo las partes que ya no nos gustan. Tampoco se puede dar amnistías cazabobos.

Carta sobre el arte de dar cachetadas de payaso. De Paolo Luers

22 junio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Resulta difícil e impopular cuestionar la nueva ofensiva contra las pandillas, lanzada por el nuevo gobierno. La gente quiere que el Estado actúe contra la delincuencia, porque sufre de ella – y la respuesta más fácil de un gobierno es desplegar a soldados y policías adónde la gente los vea. Resulta que en este sentido el gobierno de Bukele no es diferente a los gobiernos de Paco Flores, Toni Saca, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén. Hace exactamente lo mismo.

Y ahí es donde precisamente comienzan las dudas. Es una verdad innegable que el Estado ha perdido control de buena parte de su territorio, y que esto es el origen del problema de la violencia y del poder de las pandillas – y todos los presidentes mencionados la han enfrentado equivocadamente.

El vacío que dejó el estado abandonando las comunidades marginales urbanas y rurales no se llena con miles de policías y soldados invadiendo los territorios con fusiles, ametralladoras y tanquetas. Se llena con escuelas y profesores; con centros de salud, doctores y enfermeras; con canchas y entrenadores; con inversiones y jobs; con buenos servicios de agua, desagüe, de energía, de transporte y de comunicación; con fondos para cultura y deporte. Y también con una policía al servicio de la comunidad.

Lo que hasta ahora se ha visto del plan de seguridad del gobierno Bukele es más de lo mismo: Un gran despliegue de fuerza, multiplicada por el despliegue de propaganda – pero es una fuerza invasora que viene de afuera para tomar control, no una fuerza de seguridad que tenga arraigo en los territorios. La historia ha demostrado que esto no funciona contra una fuerza, como las pandillas, que nació, creció y vive adentro de las comunidades.

El presidente Bukele rompió ya con una de los discursos centrales de su campaña, que la violencia no se combate con la fuerza sino con inversión social y creación de empleos.

Rompió radicalmente con esta promeso y regresó al enfoque militar del problema: despliegues masivos, invasión y control militar de territorios en vez de transformación de barrios.

Para poder hacer esto, el nuevo gobierno tuvo que apostar a la continuidad y profundización de la militarización de la Seguridad, ya bastante avanzada en el último gobierno del FMLN. Militarización en sus dos dimensiones: prolongar, ampliar y profundizar la participación de la Fuerza Armada en todos los aspectos de seguridad; y crear dentro de la PNC unidades y procedimientos de carácter militar, en detrimento del concepto de policía comunitaria y comprometida con los derechos humanos y el desarrollo local.

Quien tiene dudas, cuando vea la foto que la presidencia publicó de la reunión de planificación de su campaña ‘Control Territorial’: 4 coroneles de la Fuerza Armada y el único oficial policial es el comisionado Arriaza Chicas, cuya mayor experticia es la construcción de unidades militarizadas dentro de la PNC. No van a encontrar en esta foto a una sola persona que tenga vocación y experiencia en la reparación de los tejidos sociales de las comunidades afectadas por el abandono del Estado y la violencia. Más de lo mismo y más mano dura bajo la bandera de Nuevas Ideas…

Anunciaron que el plan ‘Control Territorial’, en su primera fase, se concentrará en 12 municipios: el centro de San Salvador, Santa Ana, Colón, Santa Tecla, Ciudad Delgado, Mejicanos, Soyapango, Apopa, San Miguel, Ilopango, San Marcos y San Martín. Pero esta lista no coincide con la de los municipios con más índices de violencia y delincuencia.  De los 12unicipios seleccionados, solo 4 figuran entre los 12 más conflictivos: San Salvador, San Miguel, Mexicanos, y Apopa. En cambio, varios de los municipios ‘líderes’ en violencia no está siendo tomados en cuenta: Quezaltepeque (#1), Nahuizalco (#2), Perulapán (#3), Usulután (#7), Jiquilisco (#9), Izalco (#10) y Chalchuapa (#11). ¿Por qué razón darle prioridad a Soyapango, que a pesar de su mala fama solo ocupa el lugar #25 en el rating de violencia, Ilopango (#25), San Marcos (#29) o Santa Tecla (#31)?

¿Será que esta incongruencia del plan ‘Control Territorial’ se debe a que los criterios y objetivos con los cuales fue diseñado no son técnicos, sino prioritariamente de comunicación e impacto mediático? ¿Se trata de cachetadas de payaso?

Saludos de

Carta a Óscar Ortiz: ¿Cómo posicionarse ante Bukele? De Paolo Luers

20 junio 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimado Óscar:

Felicidades. Ganaste y esta vez no te pueden arrebatar el triunfo, como en aquella elección entre vos y Schafik. Pueden decir que apenas ganaste con una diferencia muy estrecha, pero ganaste a pesar de todo. A pesar del padrón depurado, reducido por la dirección saliente a un número ridículo de 39 mil fieles.

Aunque todavía no lo quieren reconocer oficialmente, sos el nuevo secretario general del partido. Normalmente, en la tradición ortodoxa en la cual se enmarcó el FMLN, esto significaba el poder total. Compañero secretario general, ordene… Incluso Gorbachov, una vez nombrado secretario general, pudo usar el poder de este cargo para desmontar el bloque socialista y al fin la Unión Soviética.

En el caso tuyo, habría que ver si este cargo realmente te dará el control del partido y el poder de transformarlo. Todavía no se sabe quiénes fueron electos al Consejo Nacional y quiénes saldrán nombrados para la Comisión Política. A lo mejor tendrás que compartir el poder con dirigentes que se opondrán a cualquier intento de tocar los dogmas ortodoxos que según ellos son el corazón de la identidad revolucionaria del Frente…

Entonces, tu método tiene que ser abrir un gran debate sobre cómo redefinir el rol de la izquierda en nuestro país. Este debate tendrás que abrirlo siempre, incluso cuando tuvieras el control del Consejo y de la Comisión Política, porque los virajes políticos de los partidos nunca funcionan por decreto, tienen que pasar por un debate abierto, sincero y profundo. De todos modos, de nada sirve una transformación democrática del partido si no lográs convencer e incluir en el viaje a la mayoría que hasta la fecha ha apoyado a la dirigencia anterior y sus dogmas.

El debate de una sola vez tiene que ser público. No es un debate interno que va a resolver la crisis de tu partido, es un debate entre el Frente y la sociedad.

Empezando con el debate sobre el punto que ha estado detrás de la campaña interna, con acusaciones mutuas, insinuaciones y rumores: ¿Cómo posicionarse ante el nuevo gobierno? ¿Cómo posicionarse ante un hombre que canibalizó al FMLN para ganar la presidencia? ¿Cómo posicionarse ante un presidente quien desde el poder enfila todas sus armas contra el Frente para darle el tiro de gracia no para tomar su lugar como expresión de izquierda, sino para consolidar su poder?

Existe el rumor que tú vas a buscar la supervivencia del Frente conduciéndolo a una alianza con Bukele. Una vez que salgas del pleito sobre los resultados de la elección interna, esta es la primer duda que tenés que aclarar, con palabras y con hechos. Porque si el Frente se alinea con su verdugo, ya no habrá nada que hacer, sea quien sea quien conduzca a este partido al patíbulo. Nuevamente felicidades, Oscar. Hoy todo depende de vos. Ya no hay excusa de no escoger el camino correcto. Si lo escogés, tendrás mucho apoyo.

Saludos,