Paolo Luers

Carta sobre otro 0:2 entre Fiscalía y defensa. De Paolo Luers

25 abril 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Podría hoy repetir literalmente la carta que publiqué el 8 de agosto 2018 sobre el primer día del juicio contra la tregua. Porque ayer otra vez fue el primer día del mismo juicio – de su repetición. En el 2018 lo perdió la Fiscalía y todos los 19 acusados fueron absueltos, pero logró que la Cámara anulara el juicio y ordenara su repetición.

Lo espectacular del arranque del juicio en agosto pasado fue que la Fiscalía presentara dos testigos prominentes (monseñor Fabio Colindres, el que fue mediador, y el general Francisco Salinas, el que fue director general de la PNC). Los fiscales abrieron con ellos para conseguir goles tempranos porque supuestamente iban a testificar en contra de la tregua y los acusados. Pero ambos, hablando con todo el peso de su trayectoria, los defendieron. Por esto le puse 0:2 en el titular.

Exactamente lo mismo pasó ayer. Y era lógico. El mismo juicio, con las mismas acusaciones manipuladas, con los mismos fiscales, con los mismos testigos, con la misma ausencia de pruebas, con los defensores ya prevenidos, ¿en qué va a terminar? En lo mismo.

Aunque los fiscales trataron de sacarles lo contrario, tanto monseñor Colindres como el general Salinas establecieron que el proceso de pacificación y reducción de violencia popularmente bautizado “la tregua” fue una política oficial del gobierno, conducida por el gabinete de Seguridad, y que tanto el presidente Funes como el fiscal general (primero Barahona, luego Luis Martínez) estuvieron informados sobre cada paso de su implementación. Según monseñor, “la tregua fue exitosa hasta que llegó Ricardo Perdomo al ministerio de Seguridad…”,

Entonces, si fue así, ¿cómo los diferentes funcionarios públicos que implementaron este plan pueden ser acusados de “agrupación ilícita”? ¿Acaso el Gabinete de Seguridad es una agrupación ilícita?

A monseñor Colindres, que acompañó a Raúl Mijango (uno de los acusados principales) en sus visitas a los penales para dialogar con los cabecillas de las pandillas, lo interrogaron durante más de una hora para encontrar comprobación para el delito de “introducción de ilícitos a los penales”, pero lo único que encontraron fue la confirmación que introdujeron pizza y pollo, porque una reunión alrededor de una mesa con comida siempre crea un ambiente más propicio para construir confianza. 0:1.

Al general Salinas le querían sacar la confesión que había perdido el control sobre los dos inspectores de la PNC que comisionó para participar en el proceso de pacificación y mediación, y que ellos actuaron y delinquieron por propia cuenta. Pero lo que le sacaron al general fue que los dos cumplieron complicadas y peligrosas misiones de inteligencia policial, que sirvieron de mucho para la dirección de la policía. 0:2.

Raúl Mijango

Raúl Mijango ya está condenado en otro caso penal (un caso donde interpretaron su labor de mediador entre una empresa y sus extorsionistas como complicidad, a pesar de que esta labor la inició a petición de la empresa). Este caso está en revisión. Ayer lo trajeron al juzgado, siempre en uniforme de interno. Y lo que manifestó a la prensa fue esto: “Me están acusando de haber servido de mediador salvando unas 6 mil vidas. Si de algo estoy orgulloso en mi vida, es de esto. Si por esto voy a estar en la cárcel, así será”.

Todos los que estaban ayer en esta sala del juzgado especializado A sintieron la repetición como un trámite tedioso. Hasta los dos fiscales nunca perdieron la cara de aburrimiento que uno pone cuando le dan una tarea sin sentido.

Va a ser aun más aburrido en los próximos días, cuando van a desfilar un montón de testigos que ya en la primera vista pública resultaron incapaces de aportar pruebas.

Se volverá a poner interesante al final, con dos testimonios: el de “Nalo”, el jefe pandillero convertido en testigo criteriado estrella de la Fiscalía, y el del único testigo que llamará la defensa, el general David Munguía Payés. El primero con un relato sobre teléfonos introducidos al penal que resultará inútil, porque estos aparatos ni siquiera existen en los registros oficiales de decomisos y mucho menos como ‘cuerpos de delito’.

Al final, al juez no le quedará otra que absolver a los 19 acusados, porque quedará comprobado que actuaron cumpliendo con una política oficial de su gobierno y porque no hay ni una sola prueba de que en este contexto hayan cometido delitos.

Saludos,

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Carta sobre el primer día de la vista pública del “caso tregua”: FGR 0-2 Defensa. (Agosto 2018)

Carta al nuevo fiscal general: Hora de corregir (23 abril 2019)

Carta al nuevo Fiscal General: hora de corregir. De Paolo Luers

23 abril 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimado Dr. Raúl Melara:
Terminando las vacaciones de Semana Santa, estoy releyendo todo lo que se escribió sobre el juicio de la tregua, que en agosto del 2017 terminó con el juez especializado absolviendo a todos los acusados de todas las acusaciones.

Bueno, lastimosamente no terminó ahí. El fiscal Douglas Meléndez apeló la sentencia absolutoria y la Cámara la declaró nula. Hay que repetir toda la vista pública, con todo el desfile de testigos y por esto, para poder nuevamente comentar el juicio, estoy leyendo todo lo que se escribió sobre este espectacular caso. Ponga “caso tregua” en google.com y le sale todo el chorro.

En agosto 2017, el juez Godofredo Salazar declaró inocentes a los 178 acusados (el mediador Raúl Mijango, un oficial de policía, el ex director general de Centros Penales, los exdirectores de varios penales y todos los integrantes del Consejo Criminológico Paracentral) con un argumento central: que todos los acusados habían actuado en cumplimiento de una política pública adoptada por el gobierno.

Esta argumentación fue atacada agresivamente por la Fiscalía General, no solo en su apelación, sino en muy violentas declaraciones mediáticas contra el juez Salazar. El mismo fiscal general de entonces, Douglas Meléndez, aprovechó una entrevista televisiva para amenazar al juez Salazar con perseguirlo penalmente. Estas amenazas motivaron a los jueces penales del Centro Judicial Isidro Menéndez a publicar una declaración conjunta, rechazando las “injerencias, señalamientos y amenazas indebidas contra la independencia judicial” y denunciaron al fiscal general ante el Relator de Naciones Unidas sobre la Independencia de Magistrados.

Estos son los antecedentes de la segunda vista pública del “caso tregua” contra los mismos acusados, a celebrarse a partir de mañana 24 de abril. La presión ahora está sobre el nuevo juez, a quien le tocará presidir el juicio y sentenciar. En una carta que publiqué sobre el tema en marzo 2018, escribí: “Presionar a los jueces con campañas mediáticas y amenazas de investigación y persecución penal es inadmisible para un fiscal general. Atenta contra su propia independencia y dignidad y las de los juzgadores. No podemos tener a un fiscal general que cada vez que pierda un caso arme berrinches contra el juez y que cada vez que obtenga la reversión de una sentencia no favorable a la Fiscalía se lance al ataque amenazando al juez de echarlo preso”.

Casi hice un llamado a sustituir al fiscal general, escribiendo: “Necesitamos que el nuevo fiscal general, que la Asamblea tendrá que elegir este año, sea una persona más equilibrada, más profesional y menos mediática. Y sobre todo que sea un profesional de derecho que entienda que el fiscal general no solo tiene la función de acusar, a nombre del Estado, a las personas imputadas de delitos, sino que también (y sobre todo) tiene que ser el garante del Estado de Derecho. Esto incluye garantizar que se aplique el principio constitucional de la presunción de inocencia, así como defender otro principio constitucional: que los jueces puedan aplicar justicia libres de presiones y amenazas”.

Bueno, Douglas Meléndez no fue reelegido y ahora tenemos un Fiscal General que ha prometido que ya no habrá juicios mediáticos y politizados.

Esperemos que en la repetición del “caso tregua”, uno de los juicios con más vicios de politización y pre condena mediática por parte de la Fiscalía, veamos la diferencia. Cierro con a misma frase de la carta de marzo 2018:

“Deje que la nueva vista pública se desarrolle sin presiones indebidas de ninguna parte. Deje que se haga justicia, basada en pruebas, y no en campañas mediáticas”.

Saludos,

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Carta sobre el primer día de la vista pública del “caso tregua”: FGR 0-2 Defensa.

Carta sobre el último día del juicio en el “caso tregua”: La Fiscalía es una desgracia.

Carta al Fiscal General: Goleada de 0-18

Mal perdedor, mal ganador

La mentira de un “país lleno” Columna Transversal de Paolo Luers

21 abril 2019 / EL DIARIO DE HOY

El número de imbecilidades que puede decir (más bien, tuitear) un presidente demagogo es ilimitado. Trump es el ejemplo de un presidente cuya demagogia no tiene límites de racionalidad, veracidad, responsabilidad o decencia.

“Our country is FULL” (Nuestro país está LLENO), anunció Trump en Twitter, agregando su advertencia de cerrar la frontera con México, si este país no capturaba a todos los “illegals” que tratan de entrar a Estados Unidos.

No me voy a detener en esta columna con las numerosas barbaridades políticas que le cupieron a Trump en un solo tuit: hablar de personas “ilegales”; pensar que los mexicanos podrán decidir a arrestar a los miles de migrantes que diariamente cruzan su país; amenazar con cerrar una frontera de 3,175 km y 56 pasos para peatones, vehículos, trenes y mercancías. De todo esto ya se ha hablado bastante.

Pero que el presidente de un país diga: Estamos llenos, ya no cabe más gente – esto si es nuevo. Sobre todo, cuando es tan evidentemente falso.

Igual que en los demás países desarrollados e industrializados (Europa, Canadá, Australia), el desarrollo demográfico y económico de Estados Unidos depende de una permanente inmigración. Un reciente análisis del New York Times, titulado “Trump Says the U.S. Is ‘Full’,” llega a la siguiente conclusión: “Esto sugiere que la nación ya no puede acomodar mayor inmigración, porque ya está sobre estirado. Pero esto va en contra del consenso de expertos de demografía y economía. Ellos ven amplia evidencia de que el país no está ni cerca de ‘lleno’. Más bien, una población cada vez más vieja y la decreciente tasa de nacimiento entre la población nacida en Estados Unidos están creando ciudades y pueblos carentes de población, viviendas desocupadas y finanzas públicas en crisis.”

Sobre todo el mercado laboral exige que elevados números de jóvenes entren a la vida productiva – pero sin migrantes esa exigencia quedaría insatisfecha.

La misma situación absurda se generó en muchos países europeos. En Alemania, por ejemplo, la entrada de millones de refugiados de Siria, Irak, Afganistán y otras regiones en crisis causó todo un movimiento anti migración, a pesar de que los expertos en demografía y desarrollo tienen años de señalar que el país necesita más inmigración, sobre todo de jóvenes, para evitar que colapsen el mercado laboral, el sistema de aprendizaje de trabajadores calificados, y el sistema de pensiones.  

Ahora los alemanes se dieron cuenta que la migración es un fenómeno no solo inevitable, sino manejable. Y es más, es un fenómeno incluso necesario y positivo, cuando es bien administrada. Positivo para los países receptores, que necesitan mano de obra fresca y crecimiento demográfico – pero también para los países de origen, que necesitan bajar presión social, recibir ingresos por remesas y calificar su mano de obra. Los países del Sur de Europa (Italia, Serbia, Croacia, Grecia, España y Portugal) lograron despegar su desarrollo económico, social y democrático en los años 60/70 en gran parte porque Alemania, Suecia, Holanda Francia y Gran Bretaña necesitaban millones de trabajadores – y los integraron en concepto de “Gastarbeiter” (“trabajadores invitados”). Los países del Sur se beneficiaron, porque evitaron hambrunas y recibieron miles de millones de remesas; y los países del Norte se beneficiaron, porque tenían disponible mano de obra económica para el desarrollo de sus industrias claves, por ejemplo la automotriz. Buena parte de los “trabajadores invitados” regresaron luego a sus países a los 15 o 20 años, con ahorros y formación profesional – pero un alto porcentaje (unos 40%) se quedó en el Norte, integrándose plenamente a sus sociedades y culturas.

En épocas anteriores, sin la migración masiva a Estados Unidos, países como Irlanda e Italia se hubieran hundido en su pobreza – y Estados Unidos no se hubiera desarrollado tanto en el Siglo 20. Cosa parecida había pasado en el siglo 19 con la migración alemana a Estados Unidos.

Estos países europeos, en ciertos momento de sus historia, sí estaban llenos, o sea con más población que podían alimentar. Así como ahora El Salvador es un país ‘lleno’, que necesita de la migración para que la sobrepoblación no la hunda en pobreza. Solo imagínense a nuestro país con los 8 ó 9 millones de habitantes que tuviéramos sin el movimiento masivo de emigración al Norte.

Claro que hay salidas de la pobreza, y de la necesidad de la migración. Irlanda, que todavía al principio del siglo 20 tuvo hambrunas y tuvo que mandar a millones de sus hijos a Estados Unidos e Inglaterra, ahora es un país vibrante que recibe migrantes para poder continuar creciendo. Portugal, el Sur de España y buena parte de Italia comenzaron a salir del “tercer mundo” con la integración europea y su mercado laboral libre. Sin la posibilidad de migración masiva y mercados laborales libres no hay desarrollo para países como los nuestros del triángulo Norte de Centroamérica.

Carta a monseñor Fabio Colindres: Profeta abandonado. De Paolo Luers

20 abril 2019 /MAS! y EL DIARIO DE HOY

Para esta Semana Santa,
decidí volver a publicar
mi carta del 1 de abril 2015)

Muy estimado Fabio:
Nuevamente, el país celebra Semana Santa. Siempre he percibido la Semana Santa por sus procesiones, por las palmas, las alfombras… O sea, más bien como evento folclórico. Nunca logré conectar con el contenido humano y ético de estas fiestas.

Hasta la Semana Santa de 2013, cuando usted me invitó a acompañarle a Mariona, donde iba a celebrar la misa del Jueves Santo y el rito del “lavatorio de pies”. Uno de los inmensos patios cercados lleno de cientos de reos, no solo de Mariona, sino de delegaciones de todas las cárceles del país. En medio un toldo con un altar improvisado y 12 sillas. En ellas tomaron asiento 12 convictos, uno de cada prisión, varios de ellos pandilleros de la MS y de la 18. A todos ellos usted les lavaría y besaría los pies, así como, según la Biblia, Jesús lo hizo con sus 12 apóstoles. Y así como, según usted me contó, el Papa Francisco lo haría, ese mismo día, en una cárcel de Roma.

Entendí el sentido humano de este rito católico, cuando usted comenzó a hablar a los reos, y muy en particular a los pandilleros y sus líderes. Cada palabra suya fue un reto -un reto muy fuerte y exigente- a reflexionar, a recapacitar, a dejar de hacer daño a la sociedad, y a reparar este daño apostando a la paz. Pero cada palabra suya también fue una oferta: Si ustedes abandonan la violencia y apuestan a la reinserción, las puertas de la Iglesia y de la sociedad estarán abiertas.

Su mensaje: Los más odiados de nuestra sociedad, los que más daño le han causado, siguen siendo hijos de Dios para la Iglesia y ciudadanos para la sociedad, si así lo deciden y lo muestren con sus hechos. Este mensaje hizo que el rito litúrgico de un obispo lavando y besando los pies de los condenados se convirtiera en el acto que simbolizaba, mejor que cualquier análisis o discurso político, la disyuntiva en que se encontraba el país en este momento del 2013: apostar audazmente a la construcción de la paz, aprovechando el insólito hecho que en esta Semana Santa del año 2013 completamos ya un año entero con tasas de homicidio reducidas a un histórico mínimo de 6 al día, o guiarnos por los miedos, rencores, y resentimientos y resistencias en la opinión pública, que rechazaba cualquier entendimiento con los pandilleros.

Ya sabemos qué pasó. En junio del mismo año 2013, el gobierno de Mauricio Funes optó por lo oportunista: no asumir el costo político-electoral que significaba apostar consecuentemente al proceso de diálogo como método de reducción de la violencia. Inmediatamente, el país comenzó a regresar a la conflictividad y a las tasas de homicidio crecientes.

En la Semana Santa del año siguiente, el 2014, ya no había condiciones para celebrar una misa parecida en una prisión salvadoreña. Pero usted no se rindió: invitó a una misa todavía más inusual, esta vez en una de las comunidades más conflictivas del país, la “13 de febrero” en Ilopango. Esta vez, las 12 sillas estaban ocupadas por 6 familiares víctimas de la violencia y 6 victimarios, pandilleros de esta comunidad.

Su discurso, Fabio, fue el mismo; pero aún más insistente. Los 150 pandilleros presentes tuvieron que aguantar palabras muy desafiantes: “Ustedes se comprometieron, ante este obispo, ante la Iglesia y ante la sociedad, a buscar el camino de la paz. Aunque el gobierno les ha fallado y no está invirtiendo en la transformación de sus barrios, y aunque está regresando a políticas de mano dura, ustedes no pueden abandonar el proceso de reducción de violencia.”

En este momento, abril 2014, el país ya había recaído en un número de 10 homicidios diarios. Usted, Fabio, ya me parecía un profeta solitario, abandonado incluso por su misma Iglesia. Las comunidades, e incluso los pandilleros, todavía lo escucharon, pero el gobierno ya no le prestó ninguna atención. El gobierno, tanto el saliente de Funes, como el nuevo de Sánchez Cerén, ya tenía otros planes, y en ellos no había lugar para usted.

Poco después la Conferencia Episcopal le pidió apartarse del tema. La Iglesia siguió hablando del “diálogo”, pero un diálogo tibio, estéril, excluyente, bajo tutela directa del gobierno. La Iglesia nombró otros obispos para integrarse al Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana del gobierno. Los resultados: una marcha blanca encabezada por el presidente y un obispo, y una nueva escalada de violencia, que ahora incluye enfrentamientos armados entre policía y pandilleros, ejecuciones extrajudiciales, operaciones policiales de aniquilamiento y atentados de pandilleros contra policías.

Sus palabras, don Fabio, llenas de retos para gobernantes y poderosos, para los pandilleros y para la sociedad, hacen una terrible falta. Hago un llamado a los obispos de la Iglesia Católica: Pidan a Fabio Colindres que vuelva a tomar la iniciativa y la mediación. El país lo necesita. Hasta el gobierno, aunque no lo quiere reconocer, lo necesita. No se trata de treguas, ni de pactos, ni de negociaciones con delincuentes. Se trata de volver a construir un diálogo que nos encamine nuevamente en la ruta de la paz. Así como vamos, nos encaminamos a una guerra.

Saludos,

Telegramas vacacionales. De Paolo Luers

18 abril 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Mauricio Landaverde y Howard Cotto piden $260 mil – cada uno. Si no, amenazan con quedarse en la PNC.

Sres. Comisionados Cotto y Landaverde: Recibimos su demanda extorsionista. Queda rechazada.

Hoy vi una piscina de plástico instalada en la sala de una casa. Claro, afuera hace mucho sol…

Se ha puesto de moda responsabilizar a los ciudadanos del caos vehicular. Y yo siempre pensé que es el gobierno que diseña políticas de obras públicas y de transporte.

Dicen que los accidentes las causamos los que manejamos rápido. Yo digo que las causan los que manejan mal.

Multar a los idiotas que no se quitan del carril izquierdo es mucho más fácil que poner emboscadas de radar.

Todos preguntándose que hizo Erick Vega, la mano de derecha del comandante Ramiro, en la reunión de Bukele con el presidente de República Dominicana. Yo me pregunto: ¿A este señor y su esposa la pareja presidencial los invitó a compartir vacaciones?

Oscar Ortiz va a inscribirse como candidato a comandante general. Solo que antes tiene que pagar 60 mil en cuotas partidarias que debe.

Ya en el gobierno de Cristiani discutieron construir una carretera elevada en Los Chorros para prevenir daños por derrumbes. Ningún gobierno lo hizo, porque es más caro. Hoy sabemos que lo barato es lo más caro.

¿Sólo yo entendí que Interiano había anunciado su renuncia?

Primero se pelearon Nayib y Neto sobre de quien era la recuperación del Parque Cuscatlán. Luego se pusieron de acuerdo que el proyecto es de los dos. Ya nadie se recuerda que lo lanzó una alianza de organizaciones civiles y donantes privados con la AID.

Brozo arremete contra las 3 generaciones de la familia del Dr. Héctor Silva. Gallegos contra Marcela Zamora. ¿Es tan estratégico para ellos desacreditar cualquier competencia solvente con trayectoria de izquierda democrática?

Todo el mundo está pendiente a quién van a poner en Hacienda. Yo quiere saber a quién pondrán ‘en donde hay’: CEL, GEO, INE, CEPA, ANDA…

Bukele dijo que no quería en su fiesta a violadores de Derechos Humanos. Muy noble. Pero ya se confirmó que la familia real de Qatar aceptó la invitación. Aquí le mando a Nayib unos links: www.amnesty.org, www.hrw.org

Disculpe, presidente electo: se me olvidó que usted ya amarró los negocios qatarenses con el sr. Tariq Othman Al-Othman.

Saludos a todos,

Carta al fiscal general: Tome control de la redadas. De Paolo Luers

16 abril 2010 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimado Dr. Raúl Melara:
Hay sectores sociales que tienen que convivir con las pandillas: comunidades marginales, vendedores informales, trabajadores municipales, transportistas, profesores… También tienen que buscar la forma de convivir con la policía. Conviven con la pandilla no porque así lo quieran. No es por afinidad, es por necesidad. Un Estado que no tiene la capacidad de garantizar la paz social los condena a convivir para sobrevivir.

Convivir significa que diariamente tienen contacto con los pandilleros y que sus dirigentes (locales, comunales, gremiales, religiosos) hablen con los jefes de las clicas para facilitar la convivencia, prevenir la violencia, facilitar la vida comunal, productiva, deportiva, educativa.

Esto lo sabe todo el mundo, incluyendo los policías y fiscales. Pero de vez en cuando, de una manera arbitraria y cuando consideran que lo necesitan para su proyección pública, agarran a un dirigente de vendedores, a un alcalde, o a un representante comunal, le exhiben en ropa interior y lo acusan de colaboración con una pandilla o incluso de asociación ilícita. En otros casos no. Porque si lo hicieran con todos los dirigentes comunales, gremiales, religiosos, con todos los trabajadores municipales por igual, harían colapsar todo el tejido social. Optan por represión selectiva.

El último caso es el de Vicente Ramírez. Como dirigente de vendedores informales, es amigo de muchos y enemigo de otros. En la última redada de la Fiscalía y la PNC en el centro capitalino, Vicente fue uno de 117 personas arrestadas y acusadas de vínculos con la MS13.

Que me explique un fiscal o un jefe policial cómo alguien puede sobrevivir por décadas como dirigente de los vendedores informales en el centro capitalino sin tener contactos con las pandillas. Vicente es uno de los dirigentes de vendedores a quienes les toca resolver problemas con la alcaldía, con la PNC y el CAM, con los vendedores de otras zonas, con los transportistas y con las pandillas. Todos los días. Si no, el comercio informal no funcionaría.

Tengo años de conocer a Vicente. ¿Quién no lo conoce en San Salvador, sobre todo en el Centro? Lo he visto mediar en esta jungla que es el centro, apagar fuegos, buscar soluciones a conflictos.

¿Por qué alguien querrá sacar de circulación a gente como Vicente Ramírez, sabiendo que pone en peligro el delicado equilibrio social en el centro urbano? No sé. Puede ser que alguien quiere acumular más poder en esta jungla. O puede ser que alguien quiere mandar una señal a dirigentes sindicales, gremiales o comunales: Miren lo que les puede pasar si siguen ejerciendo esta labor de mediación en la calle, en los barrios, en los mercados…

Acusan a Vicente a haber aprovechado sus visitas a penales para mandar o recibir recados de los jefes pandilleros. ¿Y cómo es esto en tiempos de las medidas extraordinarias que reinan en todos los penales donde están recluidos pandilleros? Hay un estricto control sobre quien puede hacer visitas y sobre sus conversaciones dentro de los penales. Esta acusación absurda se le va a caer a la Fiscalía. Pero mientras tanto, Vicente Ramírez va a estar preso, mínimamente por 5 meses. Y en las calles del Centro habrá más violencia y menos convivencia pacífica.

No podemos seguir con esta lógica de redadas masivas y casos arbitrarios, todo con el pretexto de la lucha contra las pandillas. Actúe, señor Fiscal General, para erradicar los vicios que sus antecesores le han dejado.

Saludos,

Carta sobre los presidentes indeseables. De Paolo Luers

13 abril 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Pocas veces me alegro con una decisión de nuestro presidente electo. Con esta sí: No va a invitar a su toma de poder a presidentes ilegítimos como Nicolás Maduro, de Venezuela; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Juan Orlando Hernández, de Honduras. Me encanta. Pero yo no soy presidente electo. Puedo decir lo que quiero, sin generar complicaciones al país.

Además, no invitar a alguien es una cosa, pero otra es publicitar esta decisión en Twitter. Es como restregarles a los presidentes en la cara su exclusión de la lista de invitados. Bukele lo hizo, y como presidente tendrá que liderar con las consecuencias diplomáticas.

Si yo hago una fiesta en mi casa, tengo el derecho de no invitar a los vecinos que me caen mal. Pero no voy a poner un anuncio en el periódico diciendo: Fulano, Zutano y Mengano no son invitados a mi fiesta, porque maltratan a su hijos, perros y esposas. Mucho menos cuando tengo intenciones de convertirme en el presidente de la Asociación de Vecinos de mi colonia, donde los 3 indeseados también son miembros y pagan su cuota mensual. ¿Con qué cara los voy a convocar luego para discutir los problemas de basura y seguridad?

Esto es más o menos lo que va a pasar al futuro gobierno salvadoreño. Muy pronto le tocará asumir la presidencia rotativa del SICA – y por más que nos caigan mal ciertos vecinos, hay que invitarlos, atenderlos y escucharlos en la cumbre centroamericana.

Pero luego de restregarles en la cara que son personas ‘non grata’, ¿cómo los va a recibir nuestro presidente después, cuando le toque la presidencia rotativa del SICA?

Me surgen otras preguntas: ¿Al emir de Qatar lo invitaron para la toma de poder? Su régimen es altamente cuestionado por su carácter autoritario y las violaciones a derechos humanos, laborales, religiosos? El presidente electo ya se reunió con el embajador de Qatar, hablando de planes ambiciosos de inversión en El Salvador?

¿A los gobiernos de Rusia y China Popular se les va a incluir en la lista de ‘indeseables’, por su apoyo Daniel Ortega y Nicolás Maduro para mantenerse en el poder?

¿Nos conviene provocar que los gobiernos de Nicaragua y Honduras se unan para atentar contra los intereses de El Salvador en el Golfo de Fonseca y en Centroamérica?

Parece que en materia de relaciones internacionales hay muchas cosas que el presidente electo tendrá que aprender rápido si quiere evitar complicaciones serias a nuestro país.

Saludos,