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Entrevista a Margarita Escobar: “Crear la comisión contra impunidad debe ser voluntad del gobierno”

Diputada de ARENA informa de postura oficial del partido sobre una “CICIG en El Salvador”. Asegura que expresidente Funes incluso diseñaba una comisión.

Margarita Escobar

Margarita Escobar

Fernando Romero, 24 juio 2015 / LPG

La diputada del partido ARENA Margarita Escobar lo dice por su grupo político: “Apoyamos la creación de una instancia internacional, con las características de la CICIG o no, para combatir la corrupción y la impunidad y fortalecer la institucionalidad”. En esta entrevista, la legisladora, quien tiene experiencia en asuntos de relaciones exteriores desde el Ejecutivo, asegura que una comisión de este tipo, luego de los convenios internacionales firmados y ratificados por El Salvador, no solo no vulneraría la soberanía nacional; sino que se vuelve, por la naturaleza de la situación de impunidad que afecta al país, una obligación para el estado salvadoreño.

¿Crear una comisión internacional contra la impunidad en El Salvador implicaría que el gobierno debiera declararse “fallido”?

No puede interpretarse la cooperación internacional para combatir la corrupción y la impunidad como un sinónimo de un estado fallido, ni tampoco puede invocarse el principio de soberanía ni el principio de no intervención. El principio de soberanía ha cambiado profundamente. La soberanía ahora reside en el pueblo, ya no en la persona que gobierna. Si el pueblo, mediante las vías de expresión, determina que la corrupción y la impunidad le afectan gravemente, el gobierno no puede encerrarse en sí mismo, porque entonces ya no es legítimo. Si el gobierno no escucha a su pueblo, entonces pierde la legitimidad.

Hay convenios internacionales firmados y ratificados por El Salvador que tienen que ver con el combate a la corrupción y la impunidad. ¿En esos convenios se incluye la posibilidad de crear estos organismos?

El Salvador ha suscrito los dos tratados más importantes contra la corrupción: la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción y la Convención Interamericana contra la Corrupción. Y la última convención tiene un mecanismo de seguimiento. El Salvador ya lleva su cuarto seguimiento en su aplicación. Y en el último seguimiento dedica atención a la fiscalía general, con énfasis en la unidad contra delitos de corrupción. El seguimiento recomienda que se establezcan criterios objetivos para la asignación de casos de corrupción en la fiscalía, asegurando que esa unidad cumpla con su responsabilidad de investigar. Y en la convención de la ONU se específica que los estados podemos acudir para pedir colaboración internacional. Por lo tanto, los convenios que hemos ratificado no son inconstitucionales. Entonces no se viola ni la soberanía, ni la independencia, ni la forma de gobierno. La corrupción e impunidad sí violan toda la Constitución.

¿Hay referentes en El Salvador de comisiones internacionales, además de algunas conocidas como la Comisión de la Verdad?

Los Acuerdos de Paz se firmaron gracias a la colaboración de las Naciones Unidas y gobiernos amigos. De allí se estableció la ONUSAL, se estableció la Comisión de la Verdad, tuvimos a una alta representante de Derechos Humanos en el país por primera vez. Hemos reconocido la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que es una instancia judicial supranacional que ya ha resuelto casos sobre El Salvador, y estas resoluciones son de obligatorio cumplimiento. Y con todo eso, no se ha perdido la soberanía.

En la Alianza para la Prosperidad firmada con Estados Unidos hay un apartado de fortalecimiento institucional para los países del triángulo norte de Centroamérica. ¿Estados Unidos está atento a la decisión que se pueda tomar sobre este tema?

La cooperación económica con los dineros del pueblo de Estados Unidos es de larga data y trasciende los gobiernos nacionales. Y lo que sí es importante es que cuando se ayuda a El Salvador no es para que el dinero quede entre los corruptos, es para que llegue a los proyectos para el pueblo salvadoreño. Si el asesor del presidente de Estados Unidos dice que sería interesante e inteligente que los salvadoreños apoyaran el establecimiento de una comisión internacional contra la impunidad, es porque hay alertas grandes de que en El Salvador hay corrupción e impunidad. Claro, ellos jamás lo van a imponer.

El expresidente Mauricio Funes siempre admitió que el Estado ya estaba infiltrado por el crimen organizado. Y la cancillería incluso habló en un momento de un diseño de una comisión.

El entonces presidente de la República Mauricio Funes fue a Naciones Unidas, en 2010, a dar su discurso anual. En ese discurso dijo: “No dejemos sola a Centroamérica, este es el llamado que quiero hacer a la comunidad internacional. Por tal razón quiero exponer dos propuestas ante esta Asamblea General: primero, la creación de una comisión centroamericana de investigación del crimen organizado con el auspicio de Naciones Unidas. La creación de este organismo toma como referencia la buena experiencia de la CICIG, creada precisamente con el apoyo de la ONU y de Estados Unidos, Canadá y España”. Y en una nota que registró LA PRENSA GRÁFICA el 15 de marzo de 2011 se señalaba también que el canciller de la República había confirmado la creación de una comisión como esta y que tenía como parámetro de referencia a la CICIG, y que para ese año y con las oficinas de la ONU relacionadas con el tema ya acumulaba su tercer borrador.

¿Técnicamente, cómo podría instalarse esa comisión?

Lo primero que se necesita es la voluntad política del gobierno. Luego, el aspecto técnico dependerá de las decisiones que tome el gobierno porque es su facultad. Ahora, una medida de este tipo debe ser aprobada por la Asamblea Legislativa. Los detalles no le corresponden a ARENA, eso los deberán definir el gobierno, la cancillería, la fiscalía, la ONU.