Paolo Luers

Columna transversal: Correcciones para mantener el país al flote. De Paolo Luers

Los que le ponen metas falsas o irreales, no le hacen ningún favor al incipiente diálogo nacional. Le hacen estorbo.

Paolo Luers, 10 marzo 2017 / EDH

Los que hablan de ‘Segundos Acuerdos de Paz’ o de ‘Acuerdos de Paz de Segunda Generación’ son igualmente irresponsables que los que piden un ‘Pacto de Nación’ que defina, de una por todas, el rumbo del país, o incluso la ‘Refundación de la República’ mediante una Constituyente…

Buscar unos ‘Segundos Acuerdos de Paz’ sólo tendría sentido si habláramos de buscar la paz, mediante diálogo y tal vez negociaciones, en el actual conflicto sangriento, que es entre Estado y pandillas. Pero ni el gobierno, que invitó a Naciones Unidas a esta iniciativa, ni este organismo internacional, ni los partidos políticos dejan duda que no están buscando esto. Entonces, ¿‘Segundo Acuerdo de Paz’ entre quiénes? ¿Entre los que firmaron el primer Acuerdo de Paz: ARENA y FMLN? La última vez que chequeé, no estaban en guerra. Olvidémenos de este término.

Otros hablan de ‘Acuerdos de Segunda Generación’, obviamente viendo los de 1992 como acuerdos incompletos. Es una idea erronea pensar que los Acuerdos de Paz se quedaron cortos y por tanto habrá que completarlos ahora. Los acuerdos del 1992 cumplieron a cabalidad lo que eran sus propósitos: terminar la guerra; erradicar la violencia como instrumento de la política; y establecer el pluralismo democrático, en el cual la izquierda se podía incorporar, buscando realizar su concepto de transformaciones sociales mediante el uso de la política, del derecho a la organización y de la libertad de expresión.

Todo esto (y la desmilitarización) se cumplió con la reforma del sistema político e institucional producida por los Acuerdos de Chapultepec. El hecho la izquierda, luego de incorporarse al sistema plural e incluso llegar al Ejecutivo, no produjo ninguna transformación social es un problema o de su incapacidad, o de su falta de voluntad, o del enredo ideológico de este partido – pero de ninguna manera es falacia de los Acuerdos de Paz.

El hecho que tampoco ARENA ha tenido éxito en poner en páctica su concepto que con suficiente crecimiento económico y con libertad empresarial se generarían los recursos para erradicar la probreza y marginación, tampoco es culpa de los Acuerdos de Paz, sino de las políticas de ARENA – y de su deslice al populismo con la llegada de Saca. Pero Saca del lado de ARENA y Funes del lado del FMLN no son consecuencias tardías de los Acuerdos de Paz, sino de errores y desviaciones de sus respectivos partidos.

No necesitamos completar los Acuerdos de Paz, ni mucho menos refundar la República o reescribir la Constitución. Necesitamos renovación de la política y de los partidos para prevenir al siguiente Saca o Funes. Necesitamos desarrollar políticas públicas y formas de gobernar adecuadas para enfrentar los retor del siglo 21, con su revolución tecnológica y una globalización indetenible. Necesitamos analizar el presente y el futuro para definir estas políticas pública, en vez de seguir analizando los conflictos del siglo XX.

Bueno, dirán muchos: Pero por lo menos tiene que salir de esta coyuntura de diálogo y los buenos oficios de Naciones Unidas un ‘Pacto de País’ que rompa la paralización causada por la polarización. Un pacto que defina el rumbo, para que todos podamos trabajar unidos con los mismos propósitos…

Esto o es una trampa o es una ingenuidad. La polarización no tiene nada de malo, sino es inherente a la democracia pluralista. Nuestro problema no es que los dos partidos tengan propuestas incompatibles, sino que no tienen propuestas, o por lo menos no las quieren exponer con transparencia. La paralización y la falta de acuerdos no se rompen con pactos, sino cambiando la correlación de fuerzas mediante elecciones. Y para que las elecciones produzcan una clara definición de rumbo, primero necesitamos que los partidos definan y expliquen con claridad la diferencia entre sus respectivos rumbos, programas y propuestas.

¿Con esto estoy diciendo que el diálogo no tiene sentido? Por lo contrario, el diálogo siempre tiene razón, en el sentido muy pragmático de mantener al país al flote mientras no se termine construyendo la nueva mayoría necesaria para redefinir el rumbo. Este proceso va a durar por lo menos hasta el 2019 (y posiblemente más) – y mientras tanto hay que mantener funcionando al país, su economía y su Estado.

Si el diálogo promovido por Naciones Unidas lograra permitir al gobierno flexibilizar sus posiciones, abrazar al pragmatismo, salirse de los callejones sin salida donde se ha atrincherado, ya sería un enorme aporte. Aunque no defina el rumbo, no lleve a un pacto nacional, no refunda la República, este diálogo sería útil. Si mediante el diálogo se lograra establecer un marco, dentro del cual el FMLN y su gobierno no pierdan la cara cambiando la políticas que necesitan cambiar para mantener el país a flote, vale la pena que todos aportemos a este esfuerzo. Lo más probable es que con esta idea el presidente, al no ver otras alternativas de cómo salir de la crisis, haya invitado a Naciones Unidas como facilitador.

Abraham Rodríguez: El último intelectual en la política salvadoreña. De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 1 marzo 2017 / EDH-Observadores

Murió Abraham Rodríguez, uno de los últimos grandes caballeros e intelectuales en la política salvadoreña. Hará falta al país esta voz de sensatez, institucionalidad y defensa de la Constitución – voz nunca altisonante, pero a veces devastadora en su crítica y defensa de principios.

Hay dos momentos en la historia que don Abram, si hubiera alcanzado la más alta magistratura del país, hubiera podido ahorrar al país enormes desvíos en su camino a la democracia.

Si Abraham, el gran intelectual de la Democracia Cristiana, hubiera asumido la presidencia en 1984, en vez del caudillo Napoleón Duarte, a lo mejor El Salvador no hubiera tenido que pasar por 8 años más de guerra antes de observadoralcanzar la paz. A esta altura, Duarte ya estaba quemado por su fatal alianza con los militares, y amarrado a los intereses norteamericanos. Como constitucionalista, antimilitarista y patriota que fue, Abraham hubiera tenido mucho más posibilidades de proponer al sector privado e incluso a la ARENA de Roberto d’Aubuisson un plan de paz con la insurgencia. Duarte ni siquiera lo intentó, y sus diálogos nunca fueron más que monólogos.

Pero Abraham no tuvo la fuerza ni la voluntad de disputarle a Duarte el liderazgo. No era la hora de un político racional con aversión al caudillismo. Así que la campaña del 1984 se peleó entre Duarte y d’Aubuisson. Caudillo versus caudillo.

Foto: Edu Ponces/El Faro

Foto: Edu Ponces/El Faro

El otro momento histórico donde Abraham hubiera sido el más indicado para aspirar al poder para dar viabilidad al país fue 10 años más tarde, en la primera elección presidencial de la postguerra. En 1993 se desencadenó un gran debate dentro del FMLN, todavía compuesto por las cinco organizaciones que la habían formado durante la guerra. Fue un debate sobre qué tipo de país construir, y con qué alianzas y qué concepto de democracia. Unos, que resultaron mayoritarios, concebían la política y las elecciones como prolongación de la lucha revolucionaria para llegar al socialismo. En cambio, los que resultaron minoría, por lo menos en el recién creado aparato partidario, concebían su incorporación al sistema legal y político como oportunidad para construir una nueva mayoría para reformar el país y para consolidar un verdadero pluralismo democrático.

Al acercarse las elecciones presidenciales, este debate desembocó en dos estrategias diferentes (y a la larga incompatibles): usar las elecciones presidenciales para consolidar al FMLN como fuerza revolucionaria y socialista, aunque era claro que no podía ganar; o convertir la izquierda en parte de una alianza con las fuerzas democráticas, alrededor de una propuesta de reforma política y social, consolidando el Estado de Derecho y las instituciones. Para la primera estrategia, promovida por el PC de Schafik Handal y las FPL de Salvador Sánchez Cerén, el candidato era Rubén Zamora. Para la otra estrategia, promovida por el ERP de Joaquín Villalobos y la RN de Fermán Cienfuegos, el candidato idóneo era Abraham Rodríguez.

Prevaleció la línea de Schafik. Rubén se enfrentó a Armando Calderón Sol. El FMLN perdió, no solo las elecciones, sino también su unidad y su pluralismo. Poco después, el FMLN sufrió la primera de una serie de divisiones, donde siempre los reformistas abandonaron al partido.

Si el Dr. Abraham Rodríguez se hubiera convertido en 1994 en el líder de una amplia alianza reformista (y tal vez en el presidente), el país se hubiera ahorrado el vergonzoso capitulo del ‘gobierno de cambio’ de Mauricio Funes. Y hoy no estuviéramos rogando a Naciones Unidas a aplicarnos recetas contra la polarización que bloquea el desarrollo nacional. Abraham hubiera sido el gran reformador de la postguerra, presidiendo una alianza que incluía a un FMLN pluralista, con debate interno, con liderazgo plural. Al rechazar esto, el FMLN luego, ya depurado a un partido ortodoxo y vertical, tuvo que echar manos a un Mauricio Funes para alcanzar la alternancia. O sea, a un prestanombre sin base social, sin peso moral, sin carácter democrático. Todos conocemos el triste resto de esta historia.

Abraham Rodríguez, incluso sin haber podido aprovechar las dos oportunidades históricas de enrumbar al país, hizo invaluables contribuciones a la transición democrática, siempre defendiendo con caballerosidad y lealtad a sus principios la Constitución, el pluralismo, el orden republicano de la división de poderes.

Don Abraham nos hará mucha falta en la coyuntura decisiva, cuando se tratará en el 2018 de renovar la Sala de lo Constitucional y proteger la institucionalidad alcanzada.

 

341-abraham

Ya no más pantomimas en Capres. Columna transversal de Paolo Luers

1488246566963

Alecus: Bla Bla Bla Land

Mientras en esta mesa no se sienten y tomen protagonismo los expertos idóneos  (nacionales o importados, o de los organismos financieros internacionales), no habrá resultado que valga la pena.

paolo3Paolo Luers, 24 febrero 2017 / EDH

Todos hemos visto en los periódicos y en televisión las imágenes de la tal “mesa fiscal” en Capres: 10 señores con cara de “yo no fui”, cinco del gobierno de un lado, cinco dirigentes de los partidos del otro. Y cero resultados.

Solo viendo estas imágenes y conociendo a los 10 señores queda claro que de ahí no va a salir la solución a los problemas que entrampan al desarrollo del país: desorden fiscal del gobierno, déficit fiscal, falta de crecimiento e inversión. A estos 10 caballeros los podríamos encerrar en esta sala por dos semanas –así como lo hacen en el Vaticano con los cardenales para elegir Papa– y jamás saldrá humo blanco. Jamás saldría el grito: ¡Habemus presupuesto completo y equilibrado! ¡Habemus pacto fiscal! ¡Habemus lista de prioridades! ¡Habemus plan de ajuste!

diario hoyY no solo es por la polarización partidaria. Es que entre estos 10 caballeros de la mesa redonda, sumando las capacidades de todos, no existe el análisis, la creatividad intelectual ni el conocimiento técnico que son indispensables para superar las trabas ideológicas y llegar a soluciones prácticas.

Es tiempo de olvidarse de esta pantomima y crear una “mesa fiscal” de verdad, que se vaya nutriendo del conocimiento técnico y la experiencia sobre las materias a discutir y los problemas a resolver. Hay dos formas de hacer esto: una sería perder el pudor, bajarse los pantalones y pedir al FMI o al Banco Mundial que armen una mesa de expertos, en la cual los dirigentes políticos estarían escuchando, procesando y al final formalizando las soluciones elaboradas. Tal vez esto sería el mecanismo más fácil, aunque un poco vergonzoso para el país. Significaría que pongan orden los tíos que van a poner la plata.

La otra opción es un poco más complicada, pero sería mucho mejor para la ya lastimada autoestima del país: sentar en la mesa y dar protagonismo a los expertos nacionales, los que independientemente de sus preferencias políticas no representan partidos sino el conocimiento acumulado en el país. El ejemplo a seguir lo hemos conocido en estos días: la Reforma de Pensiones que fue propuesta por un consorcio de expertos, junto con la empresa privada y los trabajadores. Luego de que el gobierno y los partidos pasaron más de un año incapaces de salir del esquema ideologizado de discutir las pensiones, de repente hay una propuesta técnica que resuelve el futuro de las pensiones y de paso da alivio al problema fiscal del Estado.

El problema de la mesa como está instalada es que del lado del gobierno están sentados tres señores (el Presidente, su Secretario Privado y su Secretario de Gobernabilidad), quienes a todas luces no entienden los problemas y las consecuencias de cualquier opción de solución que se proponga. A la par de ellos están sentados dos señores (el Ministro de Hacienda y el Secretario Técnico), quienes son los culpables de buena parte del desastre. Del otro lado están sentados los cinco secretarios generales de los partidos, medianamente preparados por sus respectivos asesores, por cierto de muy poco criterio de independencia y análisis técnico.

Los 10 caballeros de la mesa redonda

Los 10 caballeros de la mesa redonda

Se bombardean mutuamente con cifras, modelos y argumentos, los cuales en esta mesa no encuentran quién los pueda desarmar, corregir y rearmar. Luego cada bando regresa a su círculo de correligionarios para analizar lo que se habló y lo que van a llevar a la mesa la próxima vez. Esta es la pantomima que hay que romper.

Si no hay en mesa expertos que pueden pasar los argumentos y las diferentes propuestas de los políticos por el filtro del análisis técnico, de la factibilidad y del pronóstico de costos y consecuencias, esta mesa no va a dar resultados más allá de acuerdos o pactos políticos mediocres e insostenibles. No hay más tiempo para estos jueguitos.

Mientras en esta mesa no se sienten y tomen protagonismo los expertos idóneos (nacionales o importados, o de los organismos financieros internacionales), no habrá resultado que valga la pena. El problema es técnico y lo político solo entra para contaminar y entrampar. Entonces, que los dirigentes políticos se dediquen a desentrampar, para esto sí tienen que estar en la mesa, para que entre todos pueden remover los obstáculos ideológicos y partidarios y al final asumir las soluciones técnicas elaboradas por los expertos.

Es bien simple, pero parece que es demasiado pedir a la clase de dirigentes que tenemos.

Algo anda mal en Altavista o los siempre sospechosos de todo. De Paolo Luers

Esta es una nota que escribí para El Diario de Hoy. No me la encargaron, yo decidí hacerla por propia iniciativa. El Diario de Hoy decidió no publicarla, con el argumento que “no está suficientemente investigada”. Tiene derecho de hacerlo: No soy parte del staff de cobertura informativa. Soy columnista del Diario, y siempre se respetan mis columnas y cartas. Las escribo sin presión y sin limitación ninguna. Sin embargo, creo que es un error del Diario no publicar esta nota. La nota es sólidamente investigada, mejor que muchas notas que a diario se publican, porque yo pude dedicar el tiempo necesario para profundizar la investigación. Lo único que falta a la nota es la versión de la PNC, más allá de la que se refleja en el requerimiento fiscal del caso. Pero es la PNC que ha decidido no responder mis preguntas. Los entiendo, se cometieron errores y delitos en el procedimiento policial, y no saben como explicarlos. Pero no podemos dar a las autoridades el poder que con su silencio bloqueen la publicación de una nota que revela sus deficiencias.

Pido a mis lectores a reproducir esta nota para que tenga la difusión que merece el caso.

Paolo Luers

Daniel Alemán con dos de sus hermanas

Daniel Alemán con dos de sus hermanas

Paolo Luers, 20 febrero 2017 / SIGUIENTE PAGINA

siguiente paginaDaniel Alemán, joven de 22 años de Altavista, se encuentra detenido desde el 10 de enero de este año. Y todo indica que es inocente. En esta mala racha también ha tenido buena suerte. Buena suerte de tener una madre como Meira, que el día de su captura no se despejó del portón de la delegación policial en San Bartolo, a pesar de que le dijeron, una y otra vez, que “aquí no ha entrada ningún detenido de Altavista” (para no citar las expresiones ofensivas), hasta que vio a su hijo, conducido por 4 hombres disfrazados con gorras navarones a un vehículo con placas particulares. Desde este momento, ya no le podía pasar algo peor de lo que ya le había pasado a su hijo.

Los testigos y la Unidad de Control de la PNC

Daniel tiene la buena suerte de tener una hermana como Tatiana, que con gran pasión ha logrado difundir en redes sociales y medios su caso y las extrañas circunstancias de su captura. Resultado del gran eco que sus denuncias han tenido, una semana después de la captura, el 18 de enero, la Unidad de Control de la PNC inició una investigación del procedimiento de la captura de Daniel Alemán. Ahora existe un informe de la Unidad de Control, que no es accesible para el público, pero que en su momento el juez del caso tiene que solicitar y poner a disposición de la defensa. La defensa ya anunció que va a solicitar una audiencia de revisión de medidas.

Los mismos testigos que dieron testimonio a la Unidad de Control han prestado declaraciones para esta investigación periodística. Pintan una historia que en nada coincide con los hechos relatados en el requerimiento que la Fiscalía ha presentado al juez y en las declaraciones de los agentes de la PNC destacados en la subdelegación Altavista que efectuaron la captura.

Otra suerte de Daniel fue que por lo menos 30 personas fueron testigos de su captura: jóvenes que junto con él estaban jugando un partido de fútbol; otros que estaban esperando entrar en el siguiente partido; e incluso un agente del CAM de Tonacatepeque al cargo de la vigilancia del Complejo Deportivo de Altavista. Todos los entrevistados han repetido lo que anteriormente dijeron a los investigadores de la Unidad de Control de la PNC: que vieron de cerca como los agentes registraron minuciosamente a Daniel y otros dos muchachos en la cancha y que no les encontraron nada: ni tatuajes, ni armas, ni drogas…

La cancha de fútbol rápido del Complejo Deportivo Altavista, donde Daniel Alemán fue capturado. Al momento de su captura había entre 30 y 40 personas.

La cancha de fútbol rápido del Complejo Deportivo Altavista, donde Daniel Alemán fue capturado. Al momento de su captura había entre 30 y 40 personas.

Por razones que ninguno de los testigos se explica, se llevaron a Daniel, a las 5 de la tarde del día 10 de enero. Una vez llegando a la subdelegación, un agente le mostró a Daniel un paquete envuelto en plástico y amarrado con cinta, y le dijo: “Esto es lo que te encontramos.” Lo obligaron a tocar y agarrarlo. Según el requerimiento fiscal, este paquete del tamaño casi de un ladrillo, contiene una libra de marihuana. Por tanto, Daniel está siendo acusado de tráfico de drogas; y en consecuencia, el juez no le podía aplicar medidas cautelares y ordenó su detención preventiva.

“¿Cómo alguien que va a la cancha a jugar fútbol, vestido de jeans y suéter, va a andar semejante bulto de droga? ¿Y cómo y dónde lo puede esconder para que la policía, en el registro corporal, no lo detecte?”, se pregunta uno de los compañeros de mascón, quien prefiere no identificarse con su nombre por miedo a represalias de los policías destacados en Altavista. A la pregunta si en esta colonia circula marihuana, el joven contesta: “Como no. Circulan puchitos. Pero en la vida no he visto a nadie cargando en la calle un bloque como este que sembraron a Daniel. Mucho menos que lo tenga encima un jugador en la cancha. Es ilógico.”

Otro joven, quien tampoco se quiere identificar, hace la misma pregunta, las misma que según él ya la hizo a los investigadores de la Unidad de Control: “Si yo y otro montón de gente estábamos a la par de Daniel cuando lo llevaron en una patrulla que había entrada hasta la cancha, ¿cómo es posible que ahora la policía y la fiscalía dicen que lo detuvieron en el parqueo que queda a varias cuadras?” Es cierto, así consta en el requerimiento fiscal contra Daniel Alemán. Así lo declararon los agentes de la PNC que efectuaron la captura: “Observaron que se encuentra un sujeto sospechoso en el interior del parqueo ubicado entre Block G y Block H frente al pasaje 6 de la Residencial Altavista”. Entre 30 y 40 testigos pueden testificar que fue detenido en la cancha y que de ella lo llevaron en un carro patrulla. Y no solo cambaron el lugar de la detención, también la hora. Según declaración unánime de todos los entrevistados, Daniel fue detenido a las 5pm, y en el requerimiento fiscal la PNC establece como hora de detención las 6.35pm. En cambio, vecinos y comerciantes del mencionado parqueo declaran no haber visto ninguna detención en este lugar.

Los pandilleros

En el transcurso del recorrido por la colonia, la cancha y el parqueo, se acercaron unos jóvenes que se identificaron como pandilleros del Barrio 18 Sureños. Esta es la pandilla que opera en esta colonia. Preguntaron: “¿Usted es periodista? ¿Está viendo el caso de este bicho Daniel?”

Los pandilleros afirman dos cosas: Daniel no tiene nada que ver con la pandilla, nunca se ha metido con ellos. Lo conocen, como todos se conocen en esta colonia. Uno dice: “Lo conozco de chiquito, fuimos a la misma escuela y jugamos fútbol juntos. Nunca se metido en mierdas.”

Pero más relevante es la otra afirmación de los pandilleros de Altavista: “Aquí nadie puede andar con paquetazos de droga. Ni mucho menos vender. Cualquier loco que haría esto, si no lo agarra la policía, lo agarramos nosotros. Es imposible.”

“Fichado de pandillero”

La fiscalía acusa a Daniel no sólo de “posesión y tenencia (de drogas) con fines de tráfico”. Lo presenta como “miembro activo de los grupos terroristas autodenominados maras o pandillas.”

20170218_1623402-copyPara esto, en el requerimiento fiscal los policías no ofrecen ningún elemento comprobatorio. Extrañamente, la pertenencia sólo se menciona en el apartado “Datos Personales del Imputado”, pero no aparece en los “Fundamentos de la Imputación”.

El mismo requerimiento fiscal afirma que “se desconoce si el imputado posee antecedentes”. Sin embargo, Xenia Contreras, jefa de Comunicaciones de la PNC, afirma en una llamada al periódico MAS que Daniel Alemán “está fichado de pandillero”.

Esta llamada la hizo Xenia Contreras, porque la hermana de Daniel, Tatiana Alemán, trabaja en la redacción de MAS. Es ella que en redes sociales ha denunciado la captura de su hermano. MAS no estuvo haciendo ninguna investigación del caso pidiendo explicaciones a la PNC, más bien Xenia Contreras contactó al MAS para invalidar las denuncias de Tatiana. ¿Un intento -por cierto infructuoso- de coartar a Tatiana Alemán el derecho de defender a su hermano?

En el transcurso de esta investigación se trató a contactar a la directora de comunicaciones de la PNC para que explique las inconsistencias de las declaraciones de los policías de Altavista, y para que tuviera oportunidad de explicar en qué se basó su afirmación de Daniel estaba “fichado de pandillero”. Hasta cerrar esta nota, ni Xenia Contreras ni la PNC contestaron los mensajes en Whatsup. Sólo contestó una colaboradora de comunicaciones que prometió pasar las preguntas a su jefa y a la dirección de la PNC.

Los “antecedentes”

De hecho, Daniel Alemán no tiene ningún antecedente penal, ni ha sido detenido o investigado anteriormente. Sin embargo, existen antecedentes en la relación del imputado Daniel Alemán con los agentes de la subdelegación Altavista. Un día antes de su detención, el 9 de enero, Daniel fue enviado por su madre a comprar en una tienda cercana al parqueo que la PNC erróneamente señala como el lugar de su posterior detención. En la tienda Daniel fue abordado por los mismos agentes que el día siguiente lo detuvieron. Fue revisado sin resultado ninguno, pero lo detuvieron en el lugar, hasta que se presentó su madre, alertada por vecinos. En esta ocasión, uno de los agentes dijo a la madre: “Usted no le ande abrazando a este bicho, mejor dele una vergueada, si no se la voy a dar yo.”

Para los jóvenes de la colonia, este comportamiento no es nada inusual, dicen recibirlo permanentemente de los policías de Altavista. Otro “antecedente” de Daniel es que en diciembre 2016, estando en la casa de unos amigos, entraron policías sin orden de allanamiento, registraron la vivienda y todos las personas adentro, incluyendo a Daniel. Lo único que le encontraron fue un celular, el cual se lo robaron. No denunció el robo. “¿Cómo y dónde denunciar, si el misma policía?”, comenta la hermana de Daniel.

Algo anda mal en Altavista. Los habitantes entrevistados, no sólo los jóvenes, expresan que si de alguien tienen miedo en la colonia es de los agentes de su subdelegación. En cambio, dicen no sentirse amenazados por los pandilleros de la zona. “Ahí andan, no se meten con nosotros”, dice un de los amigos de Daniel.

Meira Alemán, la madre de Daniel, en el Complejo Deportivo Altavista

Meira Alemán, la madre de Daniel, en el Complejo Deportivo Altavista

Las dudas sobre evidencias y testimonios falsos

Todo indica que el informe de la Unidad de Control va a confirmar que la detención de Daniel Alemán fue arbitraria y que los agentes, para tapar el error cometido, llegaron al extremo de falsificar evidencias y dar testimonio falso. Pero esto ya no es un error, es un delito. Mientras tanto está preso Daniel, a quien todos en Altavista describen como un muchacho sano y amable que se dedicaba a ayudar a su madre en su negocio de hacer y vender pan, y que para finales de enero ya tenía un trabajo formal en una maquila de electrónicos en San Bartolo.

¿Cómo es posible que los agentes de Altavista, luego de encontrar nada en la revisión corporal efectuada a Daniel frente a docenas de testigos, dicen haberle encontrado un bulto de marihuana en el camino a la subdelegación?

¿Por qué cambiaron lugar y hora de la detención? Cambiando la hora, PNC y FGR incluso se meten en otro problema de inconsistencia: Según el requerimiento fiscal, lo capturaron a las 6.35pm en el mencionado parqueo. Lo llevaron a la subdelegación Altavista, apareció la droga, lo trasladaron a San Bartolo, efectuaron la “prueba de campo” para determinar que el paquete contenía droga, y resultado de esto le comunican su detención formal a las 7pm. Es imposible que todo esto haya pasado en 25 minutos.

¿Por qué los investigadores, luego de presuntamente haber encontrado droga, nunca allanaron la vivienda de la familia Alemán, y nunca entrevistaron a los testigos en la escena de la detención de Daniel?

¿Por qué la jefa de comunicaciones de la PNC, Xenia Contreras, afirma que Daniel es “fichado de pandillero”, cuando en el mismo requerimiento fiscal consta que no existen informaciones al respecto?

¿Por qué la jefa de comunicaciones de la PNC contactó a la empresa donde trabaja la hermana de Daniel para advertirles que su empleada es hermana de un “pandillero fichado”? ¿Será para ejercer presión que la hermana deje de denunciar en redes sociales las acusaciones falsas contra su hermano?

Todas estas son preguntas que deja abierto el procedimiento – y la PNC se niega a contestarlas. Todo depende ahora del informe de la Unidad de Control, la cual sí hizo las entrevistas pertinentes a los testigos. En una solicitud de acceso a información pública, se pidió a la PNC el informe de la Unidad de Control, pero no ha recibido respuesta. En una comunicación telefónica con el oficial de información de la Inspectoría General de Seguridad Pública, adscrita al Ministerio de Justicia y Seguridad, la respuesta fue que estos informes son reservados. Le tocará al juez de paz solicitarlo.

Con toda la información disponible, sólo queda una conclusión: Daniel y todos los jóvenes de colonias como la Altavista son “los sospechosos de siempre”. Lo detuvieron por equivocación, sin fundamentos sostenibles. Luego fabricaron “evidencias” para justificar la detención. Y ahora ya no pueden corregir el error, porque ya cometieron delitos.

Lea también la Carta de Paolo sobre el tema:
Carta al director general de la PNC: Está en sus manos
corregir una injusticia

Columna transversal: Mejor prevenir que lamentar. De Paolo Luers

Los caudillos populistas no caen del cielo, crecen en el caldo de cultivo que muchos generadores de opinión y políticos han preparado durante años, y que la clase “ilustrada” no ha tomado en serio.

paolo3Paolo Luers, 10 febrero 2017 / EDH

La culpa no es de Trump. Es de los 50 millones de estadounidenses que votaron por él. Trump subió al poder porque 50 millones que creen que construyendo un muro van a parar la inmigración no autorizada a Estados Unidos – y que al cerrar la frontera habrá más jobs y menos violaciones en Estados Unidos. Trump llegó a la Casa Blanca, porque la cultura política en Estados Unidos es tan baja que 50 millones de ciudadanos creen que un presidente puede retroceder el reloj y hacer al país regresar al tiempo de antes de la globalización y de la revolución digital. Si en un país hay tanta gente que cree que un presidente puede devolverles los millones de puestos de trabajo en las industrias tradicionales, aparece alguien como Trump que les promete precisamente esto. Si las encuestas hubieran indicado que existen 50 millones de votantes que aceptarían censura de la prensa, Trump se hubiera puesto a la cabeza de este movimiento. Bueno, no está muy lejos de esto…

diario hoyEl hecho que hubo otro candidato, para variar con discurso de izquierda, que logró movilizar a otros millones de votantes prometiendo la felicidad si el país parara la globalización y la revolución digital y regresara a la era industrial, demuestra que Estados Unidos tiene serios problemas, independiente de quién de los dos populistas ganaba. Juntos, Trump y Bernie, comandaron una mayoría tan ruidosa que ni la esposa de Bill Clinton se atrevió a defender los tratados de Libre Comercio.

Existe la tentación de burlarnos de los “gringos tontos” y decir: You got what you asked for – consiguieron lo que pidieron. Pero cuidado, veamos nuestra propia realidad: No es por arte de magia que los últimos tres presidentes de El Salvador hayan sido hombres como Tony Saca, ahora preso; Mauricio Funes, ahora evadiendo la justicia; y el profesor Salvador Sánchez, quien nos tiene a la orilla del abismo. Han sido electos por gente que querían escuchar sus mensajes simplistas de Súper Mano Dura (Saca), Fábrica de Empleos (Funes), Buen Vivir y Guerra a la Pandillas (Sánchez Cerén). Consiguieron lo que pidieron – y en cada uno de los tres casos, luego se asustaron.

Los caudillos populistas no caen del cielo, crecen en el caldo de cultivo que muchos generadores de opinión y políticos han preparado durante años, y que la clase “ilustrada” no ha tomado en serio.

Mientras que en las redes sociales, los medios y en los cafetines sobran las voces que siembran entusiasmo con la idea de que hay que eliminar a todos los delincuentes, el FMLN sigue estando en la jugada. ARENA hizo propaganda con Mano Dura, pero el FMLN tiene el estómago de ponerla en práctica, presuntamente ejecutando a pandilleros y persiguiendo sin piedad a los jóvenes sospechosos, aunque en su Consejo de Seguridad Ciudadana siga sermoneando de prevención.

El FMLN bien sabe que esto es el único campo donde todavía puede recoger apoyo electoral. Por eso actúa de manera más represiva y militarista de lo que se podría atrever la derecha con su pasado oscuro de represión. Aunque parece que a muchos areneros de la vieja escuela no les faltan las ganas de también comer de este pastel de apoyo popular de las masas frustradas y asustadas que piden sangre…

Mientras la parte de nuestra clase política que no es partidaria (la que trabaja en medios, universidades, iglesias, organizaciones civiles y gremiales) no se decide y coordina para secar los caldos de cultivo del populismo, no podremos evitar que nos sigan gobernando caudillos que sepan instrumentalizar los resentimientos, miedos y agresiones de los frustrados e ignorantes que piden soluciones simplistas como la pena de muerte, la lucha contra la oligarquía, mano dura, solidaridad con Maduro y Castro (unos) o con Trump (los otros). Ojo: Este tipo de consignas vienen empaquetados en discurso de izquierda y de derecha.

Propongo una reflexión: Qué bueno que al sólo asumir el poder Trump millones de personas salieron a las calles y prometieron resistencia. ¿Pero dónde estaba toda esta energía democrática antes y durante las elecciones? Trump no está haciendo nada que no haya anunciado de manera clara y pelada durante su campaña. ¿No le creyeron? ¿No creyeron que podía ganar? ¿O propagaron mejor no votar, porque tampoco les gustaba la otra candidata? Sea como sea, hubiera sido mejor activarse a tiempo para prevenir, y no ahora, para llorar y resistir.

¿Qué significa esta última reflexión para nuestra situación en El Salvador? Significa que todos los sectores que prefieren una sociedad abierta y no autoritaria tienen que activarse a tiempo para contrarrestar el populismo (sea de izquierda o de derecha), que sólo espera al caudillo que sepa cosechar los resentimientos y las exigencias falsas que nacen en el caldo de cultivo del miedo, de la frustración y la ignorancia.

No quiero tener que salir a protestar el 2 de junio de 2019, el día después de la toma de poder del siguiente presidente autoritario en El Salvador.

El efecto Trump. De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 20 enero 2017 / EDH-Observadores

No sé si Estados Unidos está en declive. Si lo es, no es por la llegada de Donald Trump al poder, sino al revés: Sólo una nación en crisis puede elegir a un presidente como Trump.

Sea cual sea esta crisis: de identidad, de miedo a la pluralidad, de pánico a la globalización y la modernidad, los 4 años de Trump en la Casa Blanca no la van a resolver, la van a profundizar. Si esto sólo afectaría a los ciudadanos de Estados Unidos, francamente no me preocuparía: Las naciones tienen que pagar los errores que cometen. Pero los desastres que Trump va a generar en su país nos van a afectar a todos: en Europa, en el Medio Oriente ya convulsionado, en América Latina. Y no hay manera que El Salvador se va a escapar…

observadorEn Europa, el efecto Trump no va a ser el que él piensa y ya anunció en su reciente entrevista con el Times de Londres y el Bild de Berlin. El efecto Trump no va a fortalecer las corrientes populistas ultraconservadoras y anti-europeas en Francia, Holanda, Alemania e Italia. Por lo contrario, este elefante en la cristalería de la geopolítica va a provocar un renacimiento de la identidad europea y del concepto de integración. La fuerzas democráticas de Europa, tradicionalmente enfrentadas entre ellas, ya se están uniendo alrededor de sus dos responsabilidades históricas: fortalecer la integración europea como garante de la paz y del desarrollo económico; y ahora, adicionalmente, asumir el papel de liderazgo del mundo occidental que Trump no puede y no puede mantener para Estados Unidos.

El efecto negativo Trump para Europa será el fortalecimiento de Rusia y su nuevo Zar Putin, y las consecuencias peligrosas que esto tendrá para Europa Oriental, cuyos países todavía no han terminado su transformación democrática y pluralista luego de su desprendimiento del imperio ruso.

Si el efecto positivo -fortalecimiento de la integración europea- no opera suficiente rápido y congruente, el efecto negativo en Europa Oriental puede ser muy peligroso y cambiar la correlación de fuerzas a nivel mundial a favor de Rusia.

En Medio Oriente, el caos reinante de todos modos es resultado de políticas equivocadas de Estados Unidos, comenzando con la decisión de George W. Bush de invadir Irak y deponer a Hussein sin tener quien lo reemplace. Aunque Obama y Hillary Clinton tampoco tenían una receta de como reparar este error, por lo menos no lo hicieron más grande. Trump, con su idea perversa de apoyarse en Putin y Assad para pacificar Siria y erradicar a ISIS, pero al mismo tiempo deshacer el acuerdo nuclear con Irán, parece como niño jugando con cohetes a la par de un polvorín. Y el efecto colateral afectaría a Europa, con nuevas olas de refugiados buscando protección.

¿Cuál sería el efecto Trump para nosotros en América Latina? Su política contra la migración nos va a afectar principalmente en el triángulo norte de Centroamérica. Bajo la presión de su propio partido y la comunidad latina, Obama estaba comenzando a dar algunos pasos de reforma migratoria, y Hillary Clinton anunció que los iba a acelerar. El ritmo de deportaciones, muy alto en la administración Obama, iba a disminuir. Los TPS estaban garantizados. También los programas de desarrollo para el triángulo. Trump va a intensificar las deportaciones y poner nuevas barreras para el ingreso de nuevos migrantes centroamericanos, aumentando la tensión social en nuestros países. Seguramente Trump va a impedir que el capital estadounidense siga invirtiendo en América Latina, y probablemente restringir las importaciones industriales desde nuestros países, así como ya está amenazando la industria automotriz concentrada en México.

El hecho que todo esto no va a resolver los problemas de desempleo en Estados Unidos (que son estructurales y tienen mucho más que ver con la rápida automatización de sus industrias que con el libre comercio que Trump quiere restringir), nos puede llenar de satisfacción, pero no nos ayuda en nada. Hasta que en Estados Unidos se sientan los daños causados por las políticas proteccionistas de Trump, y hasta que el capital estadounidense le va a parar el carro, los efectos negativos en América Latina y en el mercado mundial ya estarán hechos. Recuérdense: Un resfriado en Estados Unidos causa neumonía en nuestros países.

Ni voy a enumerar todos los estragos que un presidente egocéntrico, narcisista y autoritario como Trump, apoyado por un partido republicano radicalizado y cada vez más irracional, va a causar en Estados Unidos, en su democracia, en su institucionalidad y en su paz social. Porque el dicho que cada país merece el gobernante que elige, también es cierto para repúblicas bananeras imperiales.

Muchos todavía piensan que Trump, una vez asuma su cargo, no será tan mal como parece y que el sistema de gobierno lo va a domar. Sigan soñando: Este hombre va a estar rodeado de republicanos, en la Casa Blanca, en su gabinete, y en el Congreso. Y los republicanos de hoy, luego de no saber cómo evitarlo, no tendrán ninguna capacidad de domarlo.

Ya basta con tanto discurso. Columna transversal de Paolo Luers

Es tiempo de que discutamos los errores que en la posguerra se han cometido –y hagámonos cargo de corregirlos. Y esto no es seguir discutiendo sobre el espíritu de Chapultepec.

paolo3Paolo Luers, 13 enero 2017 / EDH

Ya no aguanto escuchar y leer todos los días los sermones sobre los Acuerdos de Paz. Y eso que soy ferviente defensor de la solución negociada al conflicto, de los acuerdos como tales, y de su contribución a la democracia y el pluralismo en El Salvador.

Es el mundo al revés: A los que andan filosofando sobre la responsabilidad histórica de aprovechar el aniversario de los Acuerdos de Paz para concertar mínimo un “Acuerdo de Nación”, si no es un “Segundo Acuerdo de Paz”, nadie los lee, nadie les para bola, pero tampoco nadie los regaña. Se hacen pasar como sabios, y los medios los dejan pasar. Editoriales, homilías, secciones especiales, entrevistas… A pesar de que aburrir en exceso y difundir ilusiones son pecados punibles. En cambio, a los pocos que proponen discutir problemas bien concretos y soluciones aterrizadas, pero sin tanta paja, los descalifican. La propuesta que articulé en mi carta de este jueves, diario hoydonde propongo ponerse de acuerdo sobre 3 medidas y seguir peleando y haciendo campaña electoral sobre todo lo demás, inmediatamente recibió críticas – y más de lo usual. Uno me escribió en Facebook: “Lo que necesitamos es superar la polarización, no una pinche reforma de educación o transformación de barrios”. Para citar una de las críticas decentes. Otro me escribió: “Se nota que vos nunca estuviste de acuerdo con la paz, querías seguir destruyendo el país”. Bueno, me imagino que esta columna se va a ganar más de estos comentarios…

En una reunión social con amigos, yo dije esta frase con la cual inicio esta nota: “Ya no aguanto toda esta paja sobre los Acuerdos y los 25 años, y todavía faltan 10 días hasta el 16…”. Fue como si hubiera dejado ir un ventoso en misa. Parece que esto no se dice. Se aguanta los sermones – y se calla.

Y ahora vino Hugo Martínez a la Asamblea para solicitar que por decreto todo el país siga todo el año 2017 hablando de los Acuerdos. Extrañamente acompañado de Óscar Santamaría, quien normalmente es un hombre sensato, aparte de arenero, y no tendría que tener interés en que el gobierno nos tenga adormecidos por aburrimiento y respeto por los sabios durante todo el “Año de la Paz 2017”.

Nuevamente algunos van a pensar que yo digo esto, porque estoy en contra de los Acuerdos de Paz. Les cuento que estuve a favor de ellos antes, durante y después de las negociaciones que llevaron en 1992 al fin del conflicto. Fui a campamentos guerrilleros para explicar el sentido de la solución política, por que había mucha incomprensión y resistencia. En Alemania, en concentraciones de los amigos de la revolución salvadoreña, aguanté tomates y huevos que me tiraron cuando argumenté a favor de negociar el fin del conflicto armado y el inicio de la democracia pluralista. Traidor, me dijeron. Me excomulgaron. Luego defendí los acuerdos contra los ideólogos de derecha no pensante, la cual sobraba aquí en El Salvador: No se tragaron la amnistía para los comandantes. Son los mismos que hoy la están reclamando cuando otros imbéciles quieren echar presos a los militares.

No, mi punto no es este. No tiene que ver con los Acuerdos de Paz. Tiene que ver con el mismo argumento que dijo Salvador Samayoa: Es tiempo de que discutamos los errores que en la postguerra se han cometido – y hagámonos cargo de corregirlos. Y esto no es seguir discutiendo sobre el espíritu de Chapultepec. Tampoco es construir castillos de naipes sobre nuevos acuerdos de paz, como si los partidos que los firmarían estarían en guerra y matándose mutuamente. Si quieren hacer acuerdos de paz, habrá que negociar con las pandillas, pero esto tampoco nadie se atreve ni siquiera mencionarlo.

Hacernos cargo de corregir las negligencias de la posguerra es discutir de las prioridades y corregirle la plana al FMLN que ya tiene 7 años de gobernar sin prioridades. Y también a ARENA, que se niega a definir prioridades, porque siempre un catálogo claro de prioridades despierta resistencia de muchos sectores. Si para financiar la explosión educativa que necesitamos hay que reducir los subsidios a un mínimo, cientos de miles de personas malacostumbradas por el populismo van a brincar.

Por esto insisto: No creo que ARENA y FMLN juntos puedan componer el mundo. A lo mejor saldrá un mundo mediocre que nadie quiere. Pero sí pueden asumir juntos algunas medidas necesarias y no populares, para que el país siga siendo viable.