Paolo Luers

Un diagnóstico preocupante, que nadie quiere escuchar. Columna Transversal de Paolo Luers

El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero.

paolo3Paolo Luers, 15 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

El New York Times publicó una nota sobre El Salvador, que extrañamente no tuvo eco en nuestro país. El Times no es cualquier periódico, y la nota no fue cualquier noticia, sino un extenso reportaje investigado y escrito por Azam Ahmed, jefe de la oficina de este periódico para Centroamérica, el Caribe y México.

El tema: La guerra contra las pandillas. Como el título sugiere, el lector no va a encontrar un diagnóstico cómodo: “La hora de la verdad en El Salvador.” Tal vez por esto no ha tenido eco. ¿Nos asusta la hora de la verdad?

EDH logPocas veces el NY Times dedica tanto espacio a nuestro país. Y pocos periódicos y reporteros trabajan con este método tan exhaustivo de investigación, fuentes contrastantes, y fact checking como lo emplearon el Times y Azam. El diagnóstico de hecho salió devastador, y no nos conviene obviarlo.

El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero. Y la conclusión más importante, aunque diametralmente contraria a la narrativa oficial: precisamente cuando muchos pandilleros estaban discutiendo la posibilidad de dar un viraje a su historia y buscar su reinserción, la política de militarización del conflicto los forzó a responder con más radicalidad y violencia a un gobierno decidido a erradicarlos. El gobierno del FMLN, en vez de declarar la guerra a la violencia, la declaró a los pandilleros, usando cualquier método, incluyendo ejecuciones extrajurídicas. Y esto tiene su costo.

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No voy a contar como el reportaje llega a estas conclusiones. Los interesados lo pueden leer en el New York Times. Sólo voy a poner este reportaje en su contexto.

Tuve la oportunidad de observar, durante un año, la investigación de este periodista del Times, quien antes reportaba desde Afganistán sobre terrorismo y estrategias contrainsurgentes fallidas. Para no reproducir los acercamientos superficiales de muchos medios al tema, Azam Ahmed insistió en poder convivir con comunidades expuestas a las pandillas y a los operativos anti-pandillas de la policía. Vivió durante una semana en Las Palmas, colonia vecina de San Benito; y durante otra en Valle del Sol, una de las colonias más populosas de Apopa. En ambos lugares convivió con pobladores y pandilleros.

Además insistió en tener acceso a una de las figuras claves de las pandillas, no solo para entrevistarlo y recoger sus opiniones, sino para ver cómo vive y cómo interactúa con su familia y con su comunidad. Terminó compartiendo por varios días la vida de Santiago, vocero de la pandilla 18 Sur. Varios periodistas entrevistaron a este pandillero, pero nadie lo vino a conocer como este reportero. No extraña que se convirtiera en el personaje central del reportaje. Solo por esto vale la pena leer el reportaje. Demuestra que el problema no es tan simple y blanco y negro como muchos lo prefirieron pintar.

Santiago no es el típico pandillero. Es el político entre ellos. Lo conozco desde el 2012, cuando la tregua tuvo que dar el paso de la cárcel, donde nació entre las cabezas históricas de las tres pandillas, a la calle, a los barrios, y hacerse sostenible entre las clicas dispersas en todo el país. En este proceso, Santiago jugó un papel clave, y es gracias a su liderazgo que el acuerdo inicial, la suspensión de la guerra entre las pandillas, se mantuvo hasta la fecha, incluso sin la intervención de sus protagonistas iniciales, quienes desde 2015 nuevamente se encuentran en estricto aislamiento en el penal de Zacatecoluca. Y sin la necesidad de una mediación externa, que primero fue desautorizada, luego obstaculizada y finalmente desarticulada y penalizada por el Ministerio de Seguridad, la Fiscalía General y la Asamblea Legislativa.

Fue Santiago quien contra todas las adversidades trató de mantener abiertos canales de comunicación entre las pandillas, para desmontar conflictos y cadenas de venganza, y también con la sociedad civil, los medios de comunicación y las iglesias. Fue Santiago quien no se cansó a activar estos canales para comunicar que las pandillas, aun bajo las condiciones de las medidas extraordinarias en los penales y los operativos masivos en los barrios, querían mantener viva la opción de un diálogo para parar y desmontar la escalada del conflicto. Muchos dentro de las pandillas, sobre todo entre los liderazgos que ganaron poder en ausencia de los protagonistas de la tregua recluidos en Zacatraz, comenzaron a ver a Santiago como un loco, pero también sabían que su autoridad descansaba en el mandato que le habían dejado los históricos. Cuando Santiago trató de construir un mecanismo de incluir, a través de intermediarios, las posiciones de las pandillas en el diálogo propuesto por Naciones Unidas, se enfrentó con mucho escepticismo dentro de las pandillas. Lamentablemente el gobierno, con su veto a esta iniciativa, dio razón a este escepticismo.

Fue también Santiago quien se opuso a las iniciativas del Frente de retomar el diálogo con las pandillas, pero limitado a buscar apoyo electoral. Irónicamente, quien promovió estas iniciativas fue precisamente otro cabecilla, que luego de su captura en la operación Jaque se convertiría en colaborador de la fiscalía y de los organismos de inteligencia, conducidos por cuadros del FMLN. El famoso Piwa.

Fuera de este contexto, las únicas declaraciones de Santiago que una nota del Diario de Hoy retomó del reportaje del Times suenan como declaraciones de guerra. Porque dice que antes de que pueda haber una solución, correrá más sangre. Pero al leer todo el reportaje, los lectores de darán cuenta que no lo dice para son amenazar, sino para expresar su resignación ante un gobierno que insiste en enfrentar la violencia con más violencia.

Resumen: Es necesario leer y reflexionar este reportaje del New York Times. Búsquelo en google, poniendo “NYT, La hora de la verdad en El Salvador”.

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Inversión en el futuro, no en parches. Columna Transversal de Paolo Luers

Hace falta una profunda reforma educativa y hacen falta inversiones para hacerla. Si no, estamos boicoteando la competitividad y el desarrollo del país. La reforma tiene que partir de un análisis de los conocimientos y habilidades que las futuras generaciones de salvadoreños necesitan adquirir para poder enfrentar las exigencias del cambio tecnológico, que va cambiando todo, incluyendo el mercado de trabajo y la competitividad de empresas y países. 

paolo3Paolo Luers, 3 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

EDUCACIÓN DE CALIDAD
El lamentable estado de las escuelas del país, sobre todo (pero no solo) en el campo, es obvio y suficientemente documentado. Pero reparar los techos de las escuelas, ponerles baños que funcionen, conectarlos al sistema de agua potable, a la red eléctrica y al Internet no son las inversiones que tenemos que hacer para que nuestros hijos —y el país y su economía— tengan futuro. Todo esto, en el presupuesto de cualquier empresa, caería en el rubro de mantenimiento, no de inversiones, mucho menos de innovación. Es lo que un gobierno decente debiera hacer permanente, sin discusión y sin excusas.

EDH logOtra cosa son las inversiones en el futuro. Aunque tuviéramos resueltas todas estas deficiencias, nuestro sistema educativo todavía estaría lejos de estar a la altura de los retos que el país enfrenta. Hace falta una profunda reforma educativa y hacen falta inversiones para hacerla. Si no, estamos boicoteando la competitividad y el desarrollo del país.

La reforma tiene que partir de un análisis de los conocimientos y habilidades que las futuras generaciones de salvadoreños necesitan adquirir para poder enfrentar las exigencias del cambio tecnológico, que va cambiando todo, incluyendo el mercado de trabajo y la competitividad de empresas y países. Tanto el individuo, como las empresas y sociedades que no se preparan para esto, no tendrán futuro. O sea, no tendrán participación en la nueva manera de generar bienestar que se está gestionando en el mundo entero.

El camino falso: sobrecargar el currículum de materias de urbanidad y valores religiosos y cívicos, en vez de aplicar materias y métodos que generen habilidades lingüísticas, tecnológicas, de trabajo en equipo y de flexibilidad intelectual y laboral. Formar individuos integrales y con autoestima no funciona con sermones, sino dándoles a los estudiantes conocimientos y métodos para aplicarlos en su vida profesional, privada y cívica. Pero para esto hay que invertir en la educación, empezando con la formación académica y metodológica de los docentes. Elevando su profesionalidad (y también sus salarios), se eleva su estatus social y su impacto en los estudiantes. En todos los países desarrollados, los profesores gozan de alto prestigio y autoridad en sus comunidades y sociedades.

Otra parte de la reforma educativa necesaria sería crear centros educativos integrales, con todos los servicios y toda la tecnología, y con un cuerpo de docentes calificado y diversificado. No podemos seguir con la política de acercar las escuelas a cada cantón, porque terminaremos teniendo muchas escuelas mediocres o miserables. Hay que acercar a los estudiantes a centros educativos completos, mediante un sistema de transporte escolar.

Cada niño, aunque viva en un cantón aislado, tiene derecho a tener acceso a un centro escolar integral y profesional —pero además es una urgencia de la sociedad y su futuro desarrollo humano— el cual es la base para el desarrollo económico. Los bachilleratos en todo el país tienen que producir ciudadanos bilingües, aptos para usar todos los instrumentos de la era digital, conectados con el mundo del conocimiento, capacidades para adquirir y procesar conocimientos.

Si no invertimos en esto, El Salvador no tendrá futuro.

Los próximos gobiernos y legisladores tienen que elevar el presupuesto de educación al 6 % del presupuesto nacional, meta que todo el mundo ha prometido, pero sin cumplirlo, ni siquiera parcialmente. Esto requiere de una redefinición de las prioridades, así como lo han hecho otras naciones, por ejemplo Costa Rica, que han superado la miseria de la pura sobrevivencia.

REAL PREVENCIÓN
Lo mismo es cierto para la prevención, que siempre se menciona en el debate sobre la Seguridad Ciudadana. Lo que hasta la fecha se está haciendo en este campo, gastando miles de millones de dólares, es pérdida de dinero, tiempo y energía. La única prevención real contra la inseguridad, la delincuencia, y la violencia, es un Estado que a cabalidad cumple sus funciones —pero en todos los territorios del país.

Todos hablan de que el Estado tiene que recuperar el territorio, pero lo entienden como tomar control policial o militar. No se trata de esto: Si queremos que el Estado recupere los territorios, cuyo control el Estado ha perdido a las pandillas, el Estado en toda su dimensión tiene que tener presencia, erradicando la marginalización y exclusión social, acercando a toda la población a la educación, la salud, los servicios básicos y las oportunidades de empleo. Esto no funciona con un mosaico de proyectos e iniciativas, posiblemente bien intencionados, que ponen parches a deficiencias y necesidades que provienen de un abandono histórico y sistémico. Funciona si redefinimos las prioridades del Estado, focalizando sus recursos en la superación de la marginalización social y la informalidad económica, como una línea transversal que abarque a todo el Estado: sus alcaldías, sus ministerios, su legislación, sus presupuestos.

CORRUPCIÓN
Otro ejemplo: ¿cómo combatir la corrupción? No podemos pensar que solo enjuiciando a los funcionarios ladrones vamos a erradicar este cáncer. La corrupción se erradica haciendo eficiente al Estado en todas sus expresiones. La corrupción comienza con la ineficiencia de las burocracias y con el incumplimiento de las funciones esenciales del Estado. Un funcionario ineficiente es tan corrupto como un funcionario que roba o se deja sobornar.

Comencemos a atacar los problemas estructurales, en vez de seguir con la práctica populista de poner parches a las dolencias. Esto es válido para educación, seguridad, probidad, salud. Ojalá que por lo menos uno de los presidenciables apueste por el futuro.

Los sospechosos de siempre y nuestros prejuicios. De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 22 noviembre 2017 / EDH-OBSERVADORES

Las cosas no siempre son tan fáciles como parecen. Inmediatamente después del lamentable asalto a un restaurante en la Escalón, en la noche del viernes pasado, circularon reportes en las redes culpando a los pandilleros de Las Palmas.

La policía, el día siguiente, hizo un operativo grande en Las Palmas, y también el domingo y el lunes hubo investigadores de la PNC y de la FGR en la colonia.

observadorEl periódico digital “El Salvador Times” se atrevió incluso a dar nombres: “Según fuentes de este periódico, los responsables del robo masivo son pandilleros de la 18 Revolucionarios que operan en la comunidad Las Palmas. Esta persona recordó que ‘la mayor parte de la colonia Escalón es dominada por ese grupo’. Entre los delincuentes que se señala como responsables del atraco ocurrido la noche del viernes están los alias ‘Chato’, ‘Tun’, ‘Catracho’, “Calín’, ‘Yipi’ y ‘Coquito’; ‘el Chato’ sería el cabecilla” .

Hice mi propia investigación, para ver si se trata otra vez de la vieja estigmatización de esta colonia, o si hay indicios de que desde ahí se planificó y ejecutó este asalto.

En su operativo masivo en Las Palmas, el sábado 18, la PNC no encontró ningún indicio que vinculara a los pandilleros de la 18 Revolucionarios de Las Palmas con el asalto. Solo fue detenido un muchacho que se negó a desbloquear su celular. Al rato fue liberado.

El lunes fue nuevamente detenido y lo siguen interrogando. En su operatividad en Las Palmas, en tres días la PNC no ha encontrado ningún objeto robado en el restaurante. No me explico de cuáles “fuentes” está hablando El Salvador Times. Todas las fuentes que he consultado en Las Palmas coinciden que no hubo ningún movimiento extraño en la noche del viernes; que nadie está vendiendo celulares en la colonia; y que el único detenido no tiene antecedentes de ningún tipo y no es pandillero. Lo conozco como uno de los promotores de deporte de la colonia. Y ni la PNC ni la Fiscalía han publicado información que vincule a la colonia Las Palmas con el asalto del viernes. Ni siquiera a la pandilla de esta colonia, y tampoco al muchacho que detuvieron.

Otro periodista dijo que le consta que en Las Palmas se están vendiendo celulares robados durante el asalto. Tampoco para esto la PNC ha encontrado elementos de confirmación. Los periodistas que se prestan a difundir estas informaciones, sin ofrecer elementos de prueba, tendrían que explicar en qué “fuentes” basan sus afirmaciones. Por ejemplo la afirmación de una “fuente” de que “la mayor parte de la colonia Escalón es dominada por ese grupo (pandilla 18 Revolucionarios de Las Palmas)”.

Yo he manejado durante 10 años un restaurante en la Escalón y fui cofundador de la Asociación La Escalón. Es absurdo afirmar que la colonia Escalón, con sus cientos de negocios (centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles y restaurantes) esté “dominada” por una pandilla. Que hay cierta presencia de pandillas en esta colonia, como en casi todos los lugares de la ciudad y del país, es ampliamente conocido. Pero presentar la colonia Escalón como un territorio bajo control de una pandilla es una irresponsabilidad que demuestra que no estamos hablando de medios serios.

La Escalón es una de las zonas más seguras de la ciudad, y el lamentable asalto que pasó el viernes pasado, es la excepción que confirma la regla. Que estas cosas pueden pasar incluso en la Escalón o en San Benito, no es culpa de las comunidades precarias que conviven con esta zona afluente y pujante. Es resultado de la situación general del país, y de la ausencia de una política de seguridad coherente. Es más, la relación entre la zona residencial y de negocios Escalón/San Benito y las comunidades vecinas, incluyendo Las Palmas, se ha mejorado considerablemente a partir de la labor social de la Asociación La Escalón, las gestiones de la Corporación Zona Rosa, fundaciones como Fundemas y Glasswing, intervenciones de la Casa Tomada del Centro Cultural Español y del apoyo de la AID a los proyectos de inclusión social.

No tiene sentido culpar a estas comunidades de todo lo malo que lamentablemente puede pasar en estas colonias. Por el contrario, hay que superar la estigmatización de las comunidades, haciéndolas partícipe del desarrollo social y económico.

Cualquier banda bien organizada del país, vinculada o no a pandillas, puede armar un operativo criminal como el asalto a un restaurante, en cualquier parte de la capital. Mi restaurante fue asaltado tres veces en los 20 años que lo manejamos, dos veces cuando funcionaba en la colonia San Luis y una vez en la Escalón -y dos veces fue comprobable que los autores eran policías. No digo que esto fue el caso en el asalto del viernes, pero tampoco me digan, sin pruebas, que los culpables viven en las comunidades vecinas.

Columna Transversal: Batalla ganada. Historia de una Infamia. De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 19 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Si algo me da satisfacción -y cierta confianza que hay justicia- es el hecho que don Billy Sol Bang camina libre y con la cabeza en alto por las calles de San Salvador y las veredas de su finca, mientras los hombres que lo quisieron arruinar están en la cárcel, como Tony Saca y Luis Martínez, o escondido baja las faldas de la bruja Chayo Murillo en Nicaragua.

Esta fue mi reacción muy grata al leer el libro que Billy acaba de publicar sobre el calvario que significó para él la persecución política y jurídica promovida por estos tres hombres y docenas de sus serviciales colaboradores. Es un libro sobre el caso CEL-ENEL, EDH logque para don Billy fue su última batalla, la que ganó, luego de una vida llena de batallas. En 1969, lo mandaron a bombardear cuarteles hondureños en su avioneta, y regresó vivo; le expropiaron su famosa finca ‘El Nilo’, y se volvió a levantar; lo secuestraron los comandos del Partido Comunista, cuando faltaron pocos meses para la paz, y no se quebró; y casi llegando a los 90 años, fue amenazado de cárcel, ruina económica y muerte civil por este triángulo del mal que mencioné arriba.

El libro ‘Historia de una Infamia’ narra su labor como presidente de la CEL, institución plegada por corrupción e ineficiencia que el presidente Freddy Cristiani le encomendó para convertirla en el motor de la reconstrucción económica del país. Narra como logró limpiar y levantar esta estratégica empresa estatal; como descentralizó el sector energético, creando competencia y sinergia con el sector privado. Y sobre todo, como concibió y gestionó la alianza estratégica de CEL con el consorcio italiano ENEL para explotar la energía geotérmica, convirtiendo a LaGEO en el primer ensayo exitoso de un Asocio Público Privado en el país.

Screen Shot 2017-11-17 at 8.45.24 PM.pngLuego don Billy narra como Tony Saca entregó el sector energético a una argolla de sus cheros corruptos, quienes se encargaron de incumplir el convenio con ENEL y meter al país en un costoso litigio internacional imposible de ganar: Habla del costo financiero, pero sobre todo del inmenso precio político que pagamos en cuanto a inseguridad jurídica y la paralización de la expansión de nuestra industria energética.

Fue Tony Saca quien armó el conflicto con ENEL y quien nuevamente hundió todo el sector energético en el fango de la corrupción. Pero fue Mauricio Funes quien, lejos de secar este pantano, lo convirtió en sistema, dejando a los mismos funcionarios de Saca al cargo y metiendo otros de su contorno de los Amigos de Mauricio, igualmente incompetentes y corruptos. Y fue el ‘presidente del cambio’ quién, para esconder la corrupción en la CEL, armó un ataque infame sin precedentes contra Billy y otros ex funcionarios, alegando que el convenio que negociaron con ENEL fue fraudulento y atentaba contra los intereses nacionales. Como no tenían posibilidad de ganar el litigio internacional con ENEL, Funes y el entonces fiscal general Luis Martínez armaron en casa un juicio paralelo contra don Billy, Miguel Lacayo y otros ex funcionarios.

¿Por qué atacaron con tanta saña a este hombre? Quedó evidente la carga ideológica y vengativa en su persecución. Pues, fue Billy Sol Bang quien públicamente acusó a Schafik Handal de haber sido el responsable de su secuestro. Y fue él quien en AREMA públicamente exigió la expulsión de Tony Saca, por corrupto.

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Funes, el FMLN y Luis Martínez perdieron este juicio, no sólo porque era injusto, sino principalmente por la beligerancia con la cual Billy Sol Bang defendió su honor y su legado como funcionario. Nunca olvidaré la postura de este señor de casi 90 años, sentado en el banquillo del acusado ante la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa, encarando a sus acusadores de una manera que dejó claro que este era el mundo al revés: los corruptos eran sus acusadores Funes, Saca y Luis Martínez, y sus marionetas en el Asamblea. Habían nombrado como ’jueces’ a diputados con mala reputación como Guillermo Gallegos, Francisco Merino, Claudia Ramirez, y Jesus Grande. Y el FMLN estaba representado por el diputado Jaime Valdez, quien tuvo la osadía de preguntar a don Billy por qué razón había dejado el cargo de tesorero de ARENA el 18 de julio de 1991. Billy respondió: “Porque este día ustedes me secuestraron.”

El libro termina contando todas las maniobras legales, o más bien ilegales, que Luis Martínez empleó en el juicio: peritajes fraudulentos, embargos ilegales, chantajes, extorsiones, mentiras. Pero el libro tiene un happy end: Billy está libre y coleando, mientras Luis Martínez y Tony Saca comparten prisión en Mariona, y Funes se convirtió en un paria.

Venezuela: El reto es combinar realismo, audacia y unidad. De Paolo Luers

paolo3Paolo Luers, 22 octubre 2017 / EDH-OBSERVADORES

La oposición venezolana perdió las elecciones de gobernadores (en 17 de los 23 estados) por dos razones: por un descarado fraude efectuado por la autoridad electoral controlada por el partido chavista; y por la abstención de una parte de la oposición, que ya no cree en elecciones y anticipaba el fraude.

Elecciones en dictaduras -y nadie duda a esta altura que el régimen de Maduro es una dictadura- sólo se pueden ganar obteniendo una mayoría tan grande que los mejores mecanismos del fraude no alcanzan. Así ganó en 1988 el NO opositor el plebiscito sobre la permanencia en el poder de Pinochet. Así salió Uruguay de la dictadura, con plebiscitos y elecciones con participación opositora tan fuerte la cual el régimen no podía compensar con fraudes. Y así logró la oposición venezolana en 2015 elegir una Asamblea Nacional con mayoría opositora de dos tercios.

observadorEn 2015 la oposición venezolana estaba más unida que nunca. Pero luego, al ver que ni las masivas protestas ciudadanas en las calles podían defender la Asamblea Nacional electa contra los golpes de Estado del gobierno y su Corte Suprema, que le restaban todas sus facultades constitucionales, en el movimiento opositor se generó una controversia: participar o no en las elecciones de gobernadores. La mayoría de los liderazgos y partidos de la Mesa de la Unidad Democrática llegaron a la conclusión de que luego de exigir durante meses que el régimen convocara estas elecciones, no podían darles la espalda cuando al fin fueron convocadas. Pero otra parte del liderazgo llamó abiertamente al abstencionismo, con varios argumentos: primero que Maduro iba a orquestar fraude; segundo, que ir a elecciones iba a “enfriar la calle”, o sea las masivas protestas exigiendo “la salida” de Maduro y del chavismo. Irónicamente, estas movilizaciones, luego de meses en las calles y luego de más de 100 muertos y centenares de detenidos, ya se habían “enfriado” de todos modos.

La MUD organizó sus primarias, postuló candidatos, e hizo campaña. Pero incluso entre los que habían tomado la decisión correcta de que un movimiento democrático tiene que usar siempre las elecciones para enfrentarse a la dictadura, hubo muchos que estaban en esta campaña con la cabeza, pero no con el corazón. El resultado: La oposición no logró movilizar a todas sus bases, a toda esta mayoría absoluta de venezolanos hartos de la corrupción, de la escasez, y de la represión. Aun así la oposición alcanzó mayorías en 16 estados, según las encuestas de boca de urna y cálculos de expertos, pero no mayorías tan aplastantes que vuelvan inútiles los mecanismos de fraude. Sólo en 5 estados el gobierno se vio obligado a reconocer el triunfo de candidatos opositores.

La oposición venezolana tendrá que resolver este serio problema interno, que obviamente corresponde a un problema de ánimo de la gente que está cansada de la represión, de las marchas, de la crisis de abastecimiento… y de elecciones. Porque al final van a tener que salir de la dictadura y de la crisis con elecciones. Sólo muy pocas figuras dentro de la oposición -los más derechistas- apuestan a una salida que no sea electora: una insurrección, una intervención externa, o un golpe de Estado. Estas tres “salidas” no son realistas, y tampoco son deseables ni aceptables, no sólo por el alto costo de vidas y sufrimiento que significarían, sino también porque solamente una salida política, pacífica y electoralmente legitimada generará las condiciones para la reconstrucción de la economía, del sistema democrático y del dañado tejido social del país.

La oposición -y la sociedad en general- necesitan iniciar de inmediato un debate franco y realista sobre cómo recomponer la unidad frente a la dictadura, y como alcanzar una salida política al la crisis. Las condiciones están dadas: El régimen no tiene mayoría popular ni posibilidades de recuperarla; la comunidad internacional está unida en exigir una transición democrática y comienza a aplicar sanciones al gobierno de Maduro que profundizarán su declive. Lo único que falta es una estrategia compartida por toda la oposición política y social, que sea a la vez audaz y realista – y la capacidad de comunicarla a los venezolanos y la comunidad internacional.

El reto es combinar realismo, audacia y unidad. Así como cuando todos unidos ganaron las elecciones en 2015. Y como cuando todos juntos salieron a la calle en 2016 y pusieron a temblar al régimen.

 

 

 

Columna Transversal: ¿Un nuevo mapa político? De Paolo Luers

Bukele, al adoptar un discurso que lo sitúa a la izquierda del Frente, no es un verdadero peligro para el FMLN. Sería mucho más peligroso el surgimiento de una izquierda socialdemócrata.

paolo3Paolo Luers, 20 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

A todos que no pertenecemos a la militancia del FMLN ni al fan club de Bukele no nos toca tomar partido en el pleito entre este partido y el hombre que ellos mismos han llevado a la alcaldía capitalina y al estrellato. Tampoco se trata de simplemente sentarse al lado del río para ver pasar los cadáveres. Hay que entender lo que hay detrás de esta telenovela tragicómica. No el drama en sí, ni tampoco sus principales actores, pero sí lo que hay detrás podrá tener importancia para el futuro de la política del país.

El FMLN histórico: un frente plural

EDH logEl FMLN es un partido que pasó por fuertes debates internos en los años 90. Durante la guerra de la cual nació, no fue una organización vertical ni centralizada, sino un frente de 5 organizaciones político-militares, cada uno con su propio perfil ideológico, su propio estilo de dirección, sus propias alianzas nacionales e internacionales. Como suele decir Dagoberto Gutiérrez: “En el Frente habíamos comunistas, no comunistas y anticomunistas.” Diversos casi hasta la incompatibilidad en ideología, estrategia y cultura interna, pero unidos en un sólo objetivo común: acabar con el militarismo y su régimen de represión y exclusión social y política. Era suficiente para crear un frente común. Por necesidad más que por convicción, se toleraban las diferencias entre quienes querían erigir un sistema socialista y los que querían construir un sistema republicano pluralista.

Dagoberto Gutiérrez: “En el Frente habíamos
comunistas, no comunistas y anticomunistas.”

En los Acuerdos de Paz se reflejaba este consenso mínimo: la desmilitarización, el pluralismo con la izquierda como una fuerza política con los mismos derechos; desmontaje de los aparatos de represión y persecución política; elecciones libres.

La imposición del partido vertical

En 1992 se formó el FMLN como partido, con todas estas tendencias diversas adentro. Con diferentes visiones: unos estaban satisfechos con haber alcanzado el pluralismo, otros lo vieron como un paso para llegar a un régimen socialista con hegemonía de una clase y su partido. Unos querían construir un partido horizontal, cuyos miembros fueran ciudadanos; otros querían un partido vertical, con militantes disciplinados.

Estos debates tuvieron lugar durante la primera fase de postguerra, entre 1992 y 1994. Incluso cuando el ERP y la RN se apartaron luego de las elecciones del 1994, el FMLN siguió siendo un partido de tendencias, abierta y oficialmente constituidos: la corriente Revolucionaria-socialista, liderada por Schafik Handal y Sánchez Cerén; los Renovadores, liderados por Facundo Guardado, Francisco Jovel y Oscar Ortiz; la Tendencia Revolucionaria de Dagoberto Gutiérrez, y al centro la tendencia wishiwashi o Tulipanes liderado por Gerson Martínez y Violeta Menjívar. Hubo fuertes debates y enfrentamientos, que culminaron en unas muy disputadas primarias por la Secretaría General entre Schafik y Ortiz, y en un pleito fuerte sobre la candidatura presidencial para el 1999. Enfrentamientos fuertes, con amenazas y pistolas en mano.

Al final los Renovadores salieron, para formar su propio partido, poco después también otro contingente que relanzó el FDR. Por último se fue el alcalde Héctor Silva y se unió al CD. El resto se estableció como partido único, centralizado, monolítico y vertical, con prohibición explícita de tendencias. Quedando solos, los Tulipanes se subordinaron. Los Socialistas-revolucionarios se tomaron al partido, lo alinearon y disciplinaron. El debate se acabó.

Desde esta depuración, nadie dentro del FMLN ha levantado la voz para criticar la dirección del partido, ni antes ni después de su ascenso al poder. Las críticas existen, se expresan en privado, pero no tienen canal de expresión dentro de la institucionalidad del partido, y expresarlas públicamente en los medios es considerado traición y divisionismo.

“Desde esta depuración, nadie dentro del FMLN
ha levantado la voz para criticar la dirección
del partido, ni antes ni después de su ascenso al poder.”

Bukele y el FMLN

En este contexto hay que ver la actuación de Bukele, quien decide no sólo criticar sino descalificar a la dirección de partido y al mismo presidente, por un cálculo bien simple: no quiere cargar con la pérdida de confianza que la mayoría de la sociedad siente por el partido y su gobierno. Quiere ser presidente, o bien con un FMLN que se deja torcer el brazo por él y lo acepta como nuevo rey; o sin y contra el FMLN, volviéndose vocero y líder del descontento con toda la clase política, retomando y reforzando la tendencia a la anti-política.

Era obvio que el partido no iba a aceptar este chantaje. Si Bukele lo pensaba, demuestra su escasa formación política. Para los cuadros dirigentes del FMLN, conservar la unidad monolítica del partido y el control del aparato, luego de las disputas internas de los años 90, es más importante que el control de una alcaldía o incluso del poder. Por esto, le negaron la candidatura a la presidencia a Héctor Silva, sabiendo que sin él iban a perder en el 1999, y con él iban a perder el control del partido. Mucho menos le iban a abrir la puerta al poder a un Nayib Bukele, les resulta impensable después de la pésima experiencia con Mauricio Funes. Las mismas encuestas que dan cuerda a Bukele en su ambición personal y presidencial, causan sirenas de alarma en el FMLN. Así como es el ADN del partido, forjado por Schafik Handal, Medardo y Sánchez Cerén, la expulsión de Bukele era inevitable. No tiene nada que ver con manzanas ni mucho menos con irrespeto a mujeres.

“Para los cuadros dirigentes del FMLN, conservar la unidad monolítica del partido y el control del aparato es más importante que el control de una alcaldía o incluso del poder.”

Dentro de su lógica, el FMLN tiene razón. Sea cual sea el movimiento o partido que logre armar Bukele, les puede costar la alcaldía y la presidencia, pero incluso en este caso la principal fuerza de oposición será el FMLN, con fuerza parlamentaria, municipal y territorial. Bukele, al adoptar un discurso que lo sitúa a la izquierda del Frente y en el populismo puro, no es un verdadero peligro para el FMLN. Sería mucho más peligroso el surgimiento de una izquierda socialdemócrata. El FMLN se ha concentrado durante 20 años en evitar (con éxito) que nazca este desafío, porque sabe que una fuerza de centroizquierda efectivamente condenaría a la izquierda revolucionaria a un aislamiento del resto de la sociedad, una existencia al margen del mapa político. El que Bukele les robe su lugar al margen izquierdo del espectro político tiene sin cuidado a los dirigentes del FMLN. Así como nunca han visto como peligro a Dagoberto Gutiérrez y su Tendencia Proletaria.

“Bukele se va a dar cuenta pronto que su proyecto
no va a encontrar con quienes aliarse.”

 ¿Una nueva fuerza de centroderecha?

Hay algunos indicios que también en la derecha está por nacer una fuerza nueva. Hay demasiados liberales, sobre todo entre la generación que ahora está entrando en política, que no sienten que en ARENA habrá suficiente apertura para que puedan renovar al proyecto político. Aunque este movimiento viene con menos bulla y poco despliegue de drama y show, si se logra establecer significaría un cambio mucho más relevante en el mapa político que el movimiento de Bukele. Por una simple razón: No se situaría a la derecha de ARENA, sino al centro. Bukele se va a dar cuenta pronto que con su proyecto no va a encontrar con quien aliarse – ciertamente no con el FMLN, y difícilmente con todas las tendencias en el centro de la sociedad, que no tienen expresión partidaria: socialdemócratas, socialcristianos, humanistas, liberales, libertarios, libres pensadores, defensores de la institucionalidad republicana. En cambio, un nuevo proyecto de centroderecha, de corte liberal, progresista y en defensa de la Constitución, al actuar bien sí podrá construir estas alianzas. Y sobre todo, puede tener con ARENA una relación de competencia, pero también de complementariedad e incluso de alianza. Así, y tal vez solamente así, podría nacer la nueva mayoría que se necesita para darle un viraje al rumbo del país. Que esto se está cocinando a fuego lento y sin el drama que están dando Bukele y el FMLN al país, es probablemente la única manera en que puede consolidarse.

“Un nuevo proyecto de centroderecha, de corte liberal,
progresista y en defensa de la Constitución,
al actuar bien sí puede construir alianzas.”

Que esto encontraría incomprensión y obstáculos en la actual dirigencia de ARENA y la cultura política que la sostiene, es obvio. Pero no necesariamente en las personas que se van a poner a la cabeza de la campaña presidencial y por lo tanto de la estrategia a largo plazo de ARENA.

Carta a Luis Rodríguez: Antiguo Cuscatlán merece renovación. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 7 octubre 2017 / EL DIARIO DE HOY

Estimado Luis:
Si fueras el típico militante del FMLN corriendo por una alcaldía, no me llamarías la atención. Pero sos un académico que enseña en escuelas prestigiosas como la ESEN y la Mónica Herrera. Te conocí como encargado de prensa de CEL, y me quedé impresionado por tu profesionalismo, cuando me facilitaste una entrevista con tu jefe, sabiendo que lo iba a asaltar con preguntas incómodas.

logos MAS y EDHAsumiste el reto de desbancar a la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, doña Milagro Navas, lanzado por una iniciativa ciudadana, en alianza con Cambio Democrático… y el FMLN. ¿Y qué?

Así que te hablé para que me cuentes qué ondas con tu candidatura. Y luego de esto, decidí mandarte esta carta. Para sorpresa de muchos, la carta comienza así:

Si viviera en Antiguo, yo votaría por vos.

Luego de 29 años, Antiguo necesita un relevo. Y como ARENA no lo permite y postula a doña Mila para un onceavo mandato, alguien más lo tiene que hacer.

No tengo problema de apoyarte, me da igual con qué bandera vas, con tal que tus propuestas sean sensatas, prácticas y viables. El único miedo que tenía era que puedes tratar de subirte a la ola de Bukele y su discurso populista.

Me di cuenta que no sos ningún Bukele, sino un profesional con las patas en la tierra. No estás vendiendo una figura, sino una propuesta de renovación para Antiguo, con énfasis en una ciudad vivible e inclusiva. Si algún municipio puede lograr esta meta es Antiguo, con la alcaldía más rica del país – siempre y cuando estés dispuesto de trabajar de la mano con los que han invertido en El Espino, en Santa Elena, en La Laguna.

Tus propuestas de modernización me parecen prácticos y necesarios. Lo que en 29 años no ha hecho doña Mila, tampoco lo hará en otro mandato más. No tengo nada contra la alcaldesa, pero nadie debería estar gobernando por vida, bloqueando la renovación y modernización. No conviene a Antigua, y tampoco a ARENA.

Si vos te mantenés lejos del populismo mentiroso, pacientemente exponiendo tus propuestas de solución para el municipio, no veo porqué los miles de residentes de clase media de Antiguo no puedan votar por vos; y porque los cientos de empresarios que invirtieron en este municipio, no trabajarían con vos, en caso que salieras electo.

No veo ninguna razón que la gente de Antiguo, sólo por razones ideológicas y de afinidad con ARENA, tienen que bloquear la renovación en su ciudad. Como te dije: Hubiera preferido que ARENA misma apostara a la renovación, pero no se atrevió. Tal vez aprenden algo si pierden su baluarte Antiguo – por necios o por falta de valor.

Te deseo suerte, Luis. Saludos,

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Esta carta se publicó en MAS! en una versión más corta

Para más información: https://www.facebook.com/SVLuisRodriguez/