Honduras

Honduras: Declaran “liquidación forzosa” de Banco Continental

El presidente de Grupo Continental, Jaime Rosenthal Oliva, emite comunicado en el que propone una liquidación voluntaria.

Sede de Banco Continental en Tegucigalpa, capital de Honduras.

Sede de Banco Continental en Tegucigalpa, capital de Honduras.

Screen Shot 2015-10-10 at 10.28.39 PM10 octubre 2015  / LAPRENSA.HN

La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) de Honduras declaró la liquidación forzosa de Banco Continental el pasado 9 de octubre, luego de conocerse la designación de tres miembros de la familia Rosenthal en el lavado de activos por parte del Gobierno de Estados Unidos, según trascendió hoy.

La decisión del órgano regulador del sistema financiero hondureño se tomó en base a la resolución SB-1034/09-10-2015, tras la inclusión de esta institución financiera en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Frente a esta resolución, Grupo Continental emitió la noche de sábado un comunicado en donde reveló que han procedido a impugnar esta resolución por la vía de la reposición, bajo el argumento que tal decisión tendría un impacto negativo en la economía nacional, en las empresas relacionadas con el grupo y en unas 11 mil personas que laboran en las mismas.

Los Rosenthal han propuesto que se declare una “liquidación voluntaria” y aportar un capital adicional de 100 millones de lempiras para evitar dicho perjuicio económico.

Esta noche, los miembros de la CNBS se mantienen reunidos de urgencia para analizar la propuesta y tomar una decisión en el sentido de si la aceptan o dejan en firme la resolución del pasado 9 de octubre.

A continuación el comunicado textual emitido por el Grupo Continental:

COMUNICADO
DEL BANCO CONTINENTAL, S.A.

En cumplimiento de nuestra responsabilidad con nuestros depositantes, clientes, proveedores de servicios, empleados y la sociedad hondureña en general, Banco Continental, S. A. hace del conocimiento público que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), mediante Resolución SB-1034/09-10-2015, de fecha 9 de octubre de 2015, declaró la “liquidación forzosa de Banco Continental, S.A”, a consecuencia de la injusta inclusión de esta institución financiera en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, siglas en inglés) “referente a personas vinculadas al lavado de activos”, señalamiento que definitivamente no responde a la verdad.

Ante esta determinación de la CNBS que impacta negativamente la economía nacional por sus efectos en el normal desenvolvimiento de las empresas relacionadas, generadoras de 11 mil empleos directos y más de 25 mil empleos indirectos, así como en el acceso expedito a los recursos de los ahorrantes, Banco Continental, S. A. ha propuesto a la CNBS una solución legal, justa y razonable, de beneficio para nuestro país, que consiste en lo siguiente:

1. En virtud de que una de las causales expuestas por la CNBS para declarar la liquidación forzosa reside en que el índice de adecuación de capital de la institución es de 5,20%, inferior al 6,0% requerido por la Ley del Sistema Financiero, Banco Continental, S.A. satisfaría de inmediato ese requisito con la aportación de 100 millones de lempiras de patrimonio adicional.

2. En vista de la prohibición a los demás bancos de hacer negocios con nosotros, lo cual hace imposible operar a Banco Continental, S. A., y, además, implica el cierre de operaciones de VISA, Master Card y Wester Union, estamos en la mejor disposición de aceptar una liquidación voluntaria del Banco, en conformidad con lo establecido en el Título 2, Capítulo 3, Sección 4 de la Ley del Sistema Financiero.

3. Con la aceptación de la liquidación voluntaria, el Consejo de Administración renunciaría y la CNBS se haría cargo de la administración, incluso con facultades para vender los activos y pasivos del Banco, lo cual garantizaría a los adquirentes de estos bienes la seguridad de dichas ventas realizadas directamente por la CBNS.
Los beneficios y ventajas de esta propuesta de solución, apegada a la ley y al interés económico y social, son de indudable conveniencia para el adecuado funcionamiento del sistema financiero que se impone salvaguardar, y que a continuación indicamos:

1. Con la liquidación forzosa del Banco, se impide al Grupo Continental el pago de los sueldos y salarios de la plantilla de sus 11 mil empleados, a partir del próximo jueves, ya que todos los depósitos de nuestras empresas los tiene Banco Continental, S. A., situación que no se presentaría con la liquidación voluntaria que permitiría la regularidad de estos pagos.

2. Con la liquidación forzosa, a las empresas que nos dan servicios de seguridad, transporte, limpieza, instalación de cable, distribución de productos, etcétera, no podría pagárseles a causa del congelamiento de sus bienes. En consecuencia, sus miles de empleados tampoco recibirían el pago de sus sueldos y salarios. Esto redundaría en rotundo golpe a la economía de Honduras y de San Pedro Sula, en particular. La liquidación voluntaria evitaría tan grave repercusión.

3. Asimismo, con la liquidación voluntaria se evita el cierre de los medios de comunicación social, Diario TIEMPO y Canal 11, que, de producirse por efecto de una liquidación forzosa, se asumiría públicamente como un propósito de cierre indirecto de estos medios, de atentado a la libertad de expresión, con el pertinente daño nacional e internacional a la imagen del gobierno.

En vista de lo expuesto de la manera más objetiva, racional, y fundada en los derechos humanos y el interés nacional, Banco Continental, S. A. ha solicitado a la CNBS la reposición de su Resolución SB 1034/09-10-2015, confiando en que nuestra propuesta de liquidación voluntaria sea considerada y aprobada, precisamente para evitar una crisis financiera con impacto impredecible para la estabilidad del país.

San Pedro Sula, 10 de octubre de 2015.

JAIME ROSENTHAL OLIVA Y FAMILIA

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OEA crea misión contra corrupción en Honduras

A petición del Gobierno hondureño, sometido a presiones desde hace varios meses, se crea la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH).

Acuerdo. El mandatario de Honduras, Juan Orlando Hernández (seg. a la izq), habla con el secretario general de la OEA, Luis Almagro (izq), durante la entrega de una propuesta para luchar contra corrupción.

Acuerdo. El mandatario de Honduras, Juan Orlando Hernández (seg. a la izq), habla con el secretario general de la OEA, Luis Almagro (izq), durante la entrega de una propuesta para luchar contra corrupción.

dpa, Efe y Redacción, 29 sept. 2015 / LPG
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, entregó ayer en Washington al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, una iniciativa integral para combatir la corrupción y la impunidad en ese país centroamericano.

“La corrupción en sus diversas formas es uno de los grandes flagelos que amenaza la gobernabilidad democrática, el Estado de derecho y el desarrollo de la democracia en nuestro hemisferio. Peor que la corrupción es la impunidad, o sea, que el Estado no tenga la capacidad para sancionarla”, dijo el secretario general.

Almagro anunció el establecimiento de una Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH). Esta iniciativa surge en respuesta a una solicitud presentada por el gobierno de Hernández el 14 de septiembre pasado para que la OEA apoye el fortalecimiento y reforma del aparato de justicia hondureño.

“Aspiramos a que el sistema de justicia sea una herramienta efectiva en la lucha contra la impunidad, que logre ganarse el respeto del pueblo de Honduras y se convierta en pieza esencial del sistema democrático”, añadió Almagro, quien advirtió que “no será una tarea fácil”.

Screen Shot 2015-09-29 at 2.33.23 PMLa misión tiene como objetivo “mejorar la calidad de los servicios que presta el aparato de justicia en Honduras, y para ello trabajará conjuntamente con las instituciones del Estado y la sociedad civil” hondureñas, precisó la OEA a través de un comunicado.

Esta misión estará “dirigida por un jurista de reconocimiento internacional con probada experiencia profesional en la investigación de corrupción y el combate a la impunidad, y reportará directamente a la Secretaría General de la OEA”, precisó el secretario general, quien señaló: “El hemisferio tendrá sus ojos puestos en Honduras”.

Presidente reconoce que hay corrupción

Hernández dijo que, desde su llegada a la Presidencia, ha dado prioridad al fortalecimiento de las instituciones y la lucha contra la corrupción en un país donde el 90 % de los homicidios queda sin resolver y que se encuentra en el puesto 126 del ranking de corrupción de Transparencia Internacional.

El presidente hondureño reconoció la cantidad “inusitada de prácticas corruptas que van en perjuicio de los ciudadanos” que generan desconfianza y son una amenaza a la gobernabilidad y la democracia.

El mandatario destacó los avances en la lucha contra escándalos de corrupción como el del Instituto Hondureño de Seguridad Social, que sufrió un desfalco de $350 millones, y la lucha contra el narcotráfico que –dijo– “es un asunto de vida o muerte” en el país y uno de los principales corrosivos de las instituciones.

El Congreso de Estados Unidos está cercano a aprobar el presupuesto para el año fiscal 2016 –que comienza en octubre–, con la inclusión de una partida de $675 millones para que el Plan Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala) fortalezca las instituciones e implemente programas de seguridad y desarrollo que detengan el flujo de inmigración indocumentada a ese país de Norteamérica.

Esos fondos serán claves para financiar los planes del Gobierno hondureño, que intenta evitar el descontento social como el que acabó recientemente con el Gobierno del dimitido presidente guatemalteco Otto Pérez Molina, procesado por presuntamente integrar una red de defraudación al Estado.

Screen Shot 2015-09-29 at 2.33.53 PMCríticas a sistema judicial

El sistema judicial de Honduras carece de instrumentos y estructura para poder hacer frente a los casos de corrupción y reducir la impunidad en el país, alertó la asociación de Jueces para la Democracia de España en Tegucigalpa.

“La justicia no tiene instrumentos, ni estructura institucional, para acabar con la corrupción, que no haya impunidad y que las mafias económicas no actúen con tantas libertades”, dijo el portavoz de la asociación española, Joaquim Bosch.

En Honduras, “se siguen produciendo importantes violaciones a los derechos humanos y quedan impunes”, subrayó el experto español, quien la semana pasada participó en Tegucigalpa en el Foro Internacional: Independencia Judicial y procesos de elección de Magistrados de Cortes Supremas.

Bosch señaló que es “muy razonable” que los hondureños exijan una “separación entre el poder político y el Judicial” e indicó que la elección de los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia será “un espacio muy interesante para acometer avances de relevancia”.

El Parlamento hondureño elegirá en enero de 2016 de una nómina de 45 candidatos, que será propuesta por una junta externa, a los 15 magistrados que integrarán el Supremo del país por siete años y, para ello, requiere el voto de al menos 86 de sus 128 miembros.

Hasta ahora la elección de los magistrados se la han repartido los Partidos Nacional, en el poder, y Liberal, ambos conservadores, pero en la presente legislatura, en la que ambas instituciones políticas suman 75 escaños, tendrán que negociar con las nuevas fuerzas de oposición surgidas en las elecciones de 2013.

El partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), que coordina el expresidente Manuel Zelaya, obtuvo 37 escaños, pero seis de sus diputados ahora conforman una bancada independiente; el partido Anticorrupción alcanzó 13, y los otros tres restantes son de los partidos minoritarios.

Bosch considera que el poder político en Honduras “se resiste a llevar adelante cambios, porque no quiere perder sus privilegios”.

Bosch señaló que la actual Corte Suprema “convalidó” el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 que derrocó a Zelaya y le costó el cargo a tres jueces y una magistrada, aparentemente por oponerse al derrocamiento del exgobernante.

“La continuidad de un órgano que ya ha finalizado su mandato y que tiene serios problemas de credibilidad (…) sería un paso atrás que Honduras no debería permitir”, subrayó Bosch.

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Lea la nota de LA PRENSA/Honduras:

OEA crea misión para combatir corrupción en Honduras

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, entregó hoy personalmente en Washington al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, una propuesta de misión para luchar contra la impunidad y la corrupción en Honduras.

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, entregó hoy personalmente en Washington al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, una propuesta de misión para luchar contra la impunidad y la corrupción en Honduras.

28 sept. 2015/ La Prensa

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunció el lunes una iniciativa para combatir la corrupción e impunidad en Honduras.

La Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) será presidida por un “jurista de reconocimiento internacional y alto nivel de competencia”.

El titular del organismo continental manifestó que “el hemisferio tendrá sus ojos puestos en Honduras y definitivamente es nuestro trabajo hacer que todos seamos iguales ante la ley”.

“Hago un llamado para que recorramos juntos este camino para que la democracia hondureña pueda gozar de la credibilidad, unidad y solidez que el pueblo hondureño se merece”, agregó.

El anuncio de la MACCIH se realizó en la sede de la OEA, en Washington, con la presencia del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien destacó el papel esencial que la misión tendrá en “el fortalecimiento de las instituciones” del país centroamericano.

“Es prioridad para Honduras fortalecer nuestro sistema de justicia”, dijo Hernández, para quien la misión permitirá “un tratamiento integral” de los casos de corrupción y de impunidad.

El secretario general de la OEA recordó que “aspiramos a que el sistema de justicia sea una herramienta efectiva en la lucha contra la impunidad, que logre ganarse el respeto del pueblo de Honduras y se convierta en pieza esencial del sistema democrático”.

La misión estará dirigida por un jurista de reconocimiento internacional y alto nivel de competencia profesional en la investigación en temas de anticorrupción y el combate a la impunidad, quien reportará directamente a la Secretaría General de la OEA.

El Gobierno de Honduras solicitó el 14 de septiembre al Secretario General de la OEA apoyo en el fortalecimiento y reforma del aparato de justicia.

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Cinco puntos de la misión

1- Fiscales internacionales

El establecimiento de un grupo de reconocidos jueces y fiscales internacionales cuya labor es supervisar, asesorar y brindar apoyo a los órganos de control hondureños en la investigación y persecución penal de los delitos cometidos por actos de corrupción.

2- Sistema de justicia

La elaboración de un diagnóstico sobre el estado de la situación del sistema de justicia hondureño a través del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA).

3- Apoyo a recomendaciones

El apoyo a la implementación de las recomendaciones formuladas por el Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana contra la Corrupción (MESICIC) en Honduras.

4-Implementación de recomendaciones

La asistencia en la implementación de las recomendaciones identificadas por las evaluaciones del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana (SNSC) realizado por la OEA.

5-Observatorio de Justicia

La creación de un Observatorio de Justicia integrado por organizaciones académicas y de la sociedad civil hondureña para dar seguimiento y evaluar el progreso de la reforma del sistema de justicia hondureño.

HONDURAS: Presidente Hernández abre nueva etapa del Diálogo Nacional en busca de terminar con impunidad y corrupción

Algunos medios reportan que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, ya aceptó la demanda de los movimientos ciudadanos de instalar una Comisión Internacional contra la Impunidad, parecida a la CICIG de Guatemala. Sin embargo, la prensa hondureña lo refleja esto de esta forma tan clara. Reproducimos aquí el comunicado que sobre el tema publicó el sitio oficial de la Presidencia de Honduras. Habla de “es el momento para construir nuestra mejor institución contra la corrupción y la impunidad”,  con “la ayuda de facilitadores internacionales.” Pero no  menciona la instalación de una CICIH, pero expresa que el gobierno cumplirá los resultados y acuerdos que salgan del Diálogo Nacional convocado por Hernández y facilitado por la OEA.

Segunda Vuelta

9 agosto 2015 / presidencia.gob.hn

El presidente Juan Orlando Hernández dijo hoy, al abrir una nueva etapa del Diálogo Nacional, que “esto nos va a permitir a los hondureños acordar las mejores formas para terminar de una vez por todas con estos flagelos de la impunidad y la corrupción”.

“Esta es una nueva etapa del diálogo, ahora con la participación de los facilitadores internacionales, y es el momento para construir nuestra mejor institución contra la corrupción y la impunidad”, dijo Hernández.

“Quedará en la historia de Honduras” que “vamos a empezar a construir algo muy bueno” para el país, con el apoyo del secretario general de la Organización de Estados Americanos ( OEA), Luis Almagro; del facilitador de este organismo, embajador John Bielh, y de muchos otros actores, dijo.

Hernández presidió el acto que se realizó en Casa Presidencial donde Almagro presentó oficialmente a Biehl como facilitador, y al que asistieron, entre otros, el canciller de la República, Arturo Corrales, y el coordinador nacional del Diálogo, Carlos Madero.

“A partir de ahora queda como coordinador general del Diálogo Nacional el embajador John Biehl Del Río, con quien esperamos tener repercusiones importantes para el país”, anunció el titular del Ejecutivo.

El gobernante agradeció  “la celeridad, el coraje, la determinación de la OEA, en aceptar la solicitud que le hemos hecho”, de apoyar el Diálogo Nacional.

“Esto reafirma el compromiso con el pueblo hondureño y estoy seguro que nos va a permitir acordar las mejores formas para terminar de una vez por todas con estos flagelos de la impunidad y la corrupción y esto va a significar mucho para el país y para Centroamérica “, dijo Hernández.

“Dudo que encuentre usted, señor secretario general de la OEA, una causa que reúna de manera tan sentida, la unanimidad en la razón y el sentimiento del pueblo hondureño. Todos en Honduras, absolutamente todos, estamos hartos de sufrir tanto daño a consecuencia de estos flagelos”, dijo el titular del Ejecutivo.

Solución prioritaria

El presidente Hernández afirmó que el efecto retardatario y antidemocrático de la impunidad en la lucha de los hondureños por la liberad genuina, el trabajo, la justicia social y el desarrollo con equidad, no puede esconder el daño que ha ocasionado.

Expuso que la corrupción y la impunidad debilitan las instituciones, dilapidan las riquezas de nuestro país y crean las fisuras que permiten al crimen organizado penetrar el tejido de nuestra sociedad.

“Para los hondureños, la solución permanente de los problemas de la corrupción y la impunidad, es una prioridad y un requisito imprescindible para cambiar nuestro destino”, dijo.

“Estamos buscando acuerdos sobre las mejores formas para alcanzar este objetivo en un tiempo históricamente útil y con las mejores garantías para trazar una institucionalidad eficaz y perdurable”, manifestó.

Remarcó que debe ser una institucionalidad capaz de defenderse a sí misma, aunque falta acordar los mejores procesos y mecanismos para construir, fortalecer y blindar esa institucionalidad con un contexto democrático ajustado a derecho, apegado a la justicia.

Confianza

Asimismo, el gobernante expresó su total confianza en la metodología y en los formatos adoptados por los facilitadores para el desarrollo de estos trabajos, para conceder a todos los sectores la seguridad de poder volcar sus expresiones, sus críticas y aportes para combatir la corrupción y la impunidad, en el objetivo de instalar una cultura de transparencia en el país.

“El Gobierno será un participante más en la mesa de diálogo, en la que volcará cómo los demás sus observaciones, críticas y propuestas”, agregó Hernández.

Sin embargo, consideró que las naturales divergencias o coincidencias de los participantes, con respecto a la mejor manera de combatir la corrupción y la impunidad y promover una cultura de transparencia, hacen aconsejable que la agenda del diálogo permita incluir, a propuesta de los sectores con legítimo interés, temas o cuestiones de índole política o de orden estructural que afectan la eficacia de las instituciones encargadas de combatir estos flagelos.

Indicó que, una vez establecida la agenda, corresponderá a los facilitadores establecer los parámetros o la metodología que permitan alcanzar los consensos mínimos de país, que hagan posible avanzar en este cometido.

Oportunidad

“Este diálogo abre al país una oportunidad verdadera de construir lo que nos une y superar lo que nos separa –añadió el gobernante- y de construir juntos nuestro destino como nación y reforzar los valores democráticos de nuestra cultura para el bien de todos”.

Comentó que por los criterios emitidos en las primeras jornadas del diálogo percibe que esta es una gran oportunidad para Honduras y se debe aprovechar. “Confío sobre todo en Honduras y en los hondureños que hemos decidido que el país tiene que cambiar”, dijo.

“Hemos soñado una Honduras en paz, próspera y de oportunidades, y estamos listos para hacer nuestra parte, y estoy seguro que este diálogo será una extraordinaria plataforma”, dijo el presidente Hernández.

Confirmó que su Gobierno está en comunicación con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para determinar la participación del Departamento de Asuntos Políticos de ese organismo en el Diálogo Nacional.

En el proceso también participan como facilitadores nacionales representantes de las iglesias Católica y Evangélica.

El presidente Hernández ha propuesto, en el marco de este Diálogo Nacional, la creación del Sistema Integral Hondureño de Combate a la Impunidad y la Corrupción (SIHCIC).

Políticos desnaturalizan marchas en Honduras

Presencia de expresidente Manuel Zelaya provoca repudio en la población y le exigen que se retire.

El ex presidente de Honduras Manuel Zelaya  se a visto participar en diferentes marcha en contra de la corrupci—n Foto EDH

El ex presidente de Honduras Manuel Zelaya se a visto participar en diferentes marcha en contra de la corrupci—n
Foto EDH

, 5 agosto 2015 / EDH

La verdadera intención de marchar por las calles para pedir un cese a la corrupción y la creación de una comisión internacional que investigue la corrupción y la impunidad se ha perdido en Honduras. Ha sido contaminada por los políticos, quienes mueven a sus masas para pedir la destitución del presidente y generar desórdenes.

Hondureños de diferentes clases sociales entrevistados por El Diario de Hoy aseguran que no están de acuerdo con que los políticos participen en las marchas. La mayoría coincide que las protestas deben verse como un apoyo al presidente hondureño y no para enfrentar al pueblo.

Figuras de renombre de Honduras, empresarios y profesionales también se suman al repudio general de la participación del expresidente Manuel “Mel” Zelaya en las protestas.

El extitular de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), Jorge Yllescas Oliva, sostiene “que cuando el (ex)presidente Zelaya solicita una CICIH, pareciera que anda de vocero de ese movimiento”.

Mientras que el banquero Jorge Bueso Arias condenó que los políticos participen en las marchas.

“Es una falta de vergüenza que Mel Zelaya participe en las marchas”, dice Bueso Arias, quien asistió el 7 de junio a una de las marchas, según periódicos del país vecino.

Las marchas comenzaron en mayo pasado, luego de que la Fiscalía hondureña comprobara que 300 millones de dólares fueron desviados del Seguro Social por funcionarios y empresarios de la institución, mientras que el presidente Juan Orlando Hernández reconoció que 94.000 dólares de ese dinero financiaron su campaña electoral.

El viernes pasado se realizó la décima marcha de Las Antorchas. Las personas caminaron desde la plaza La Ceiba hacia Casa Presidencial.

A los protestantes no los detiene nada. Durante la novena marcha, caminaron desde el bulevar John F. Kenedy hacia Casa Presidencial bajo una fuerte tormenta. Sus antorchas se apagaron por momentos, pero sus gritos pidiendo la destitución del presidente nunca se terminaron.

Durante los recorridos los protestantes gritan “pueblo, únete. Pueblo únete”, sin embargo, muchos hondureños miran con desánimo las marchas y afirman que ya no son como las primeras tres.

“Yo no veo muchas familias en las marchas, ahora son contadas. Veo a bastantes personas que prefieren apoyar a otros políticos que ya estuvieron en el poder y no hicieron bien las cosas”, afirma Julio Hernández, quien es propietario de un restaurante situado en la colonia Kenedy.

Hernández sostiene que muchos hondureños optaron por no participar en las marchas porque hubo en las mismas mucha presencia  de activistas políticos.

Las marchas ya no tienen el mismo impacto que las primeras tres. Los periódicos y noticieros no les brindan el mismo espacio. Ese es el reflejo que las protestas ya no tienen el mismo entusiasmo y objetivo.

Expresidente Manuel Zelaya contamina protestas
El ex expresidente Manuel Zelaya ha tomado las protestas como propias. Los simpatizantes del partido Libertad y Refundación (LIBRE), que posteriormente se convirtió en Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), tras el derrocamiento de Zelaya, son de los muchos hondureños que participan en las protestas contra el gobierno de Juan Orlando Hernández.

Zelaya participó en varias marchas realizadas en San Pedro Sula y Tegucigalpa, durante las cuales ondeó banderas de Honduras acompañado por decenas de simpatizantes del partido de izquierda, pidiendo una comisión internacional que investigue la corrupción.

Con eso se ganó el repudio de los hondureños que marchan sin banderas políticas y contra la corrupción.

El 1 de mayo, durante las marchas del Día del Trabajo, Zelaya inició su participación en las protestas y durante su discurso envió una amenaza contra el presidente Hernández. “Juan Orlando tiene los días contados en la presidencia”, sostuvo.

El expresidente encabezó la marcha de los trabajadores en la ciudad de Tegucigalpa y a su llegada comenzó diciendo: “No me voy a retirar de la política. Si alguien tiene que estar aquí,  ese soy yo,  que siempre he defendido los derechos de los trabajadores”, según publicaciones de periódicos hondureños.

A partir de ese acto, los líderes de sindicatos y la clase trabajadora manifestaron su descontento por la participación del expresidente Zelaya  en las marchas de los trabajadores y, además, lo acusaron de politizar una actividad, que a su juicio,  debe ser apolítica.

Protestantes sacaron a  un imputado de un juicio
En un hecho histórico sin precedentes, una turba liderada por simpatizantes de izquierda sacó a un imputado de  una sala de juicios, cuando era procesado por difamación. El imputado se llama David Romero, quien es un periodista que reveló la corrupción del ISHH durante un programa de televisión.

Romero ha expresado en retieradas veces la corrupción que existe en el Ministerio Público y en el gobierno. Lo hace con expresiones elevadas de tono y eso le generó que la Fiscalía lo acusara de difamación.

El periodista fue condenado a varios años de cárcel por haber violado a mujer. La fiscal que logró condenar a Romero es la esposa de uno de los principales jefes del Ministerio Público, por eso muchos deducen que las expresiones de Romero son en venganza por su condena.

La turba se apostó en la entrada principal de la CSJ y después de gritar consignas contra el gobierno, irrumpieron las instalaciones judiciales. Los protestantes botaron los portones y sacaron al periodista y lo trasladaron hacia la sede de la Procuraduría de Derechos Humanos.

La semana pasada, Romero volvió a enfrentar la justicia y un juez le decretó arresto domiciliar.
Esto fue repudiado por muchos hondureños. En televisión y periódicos acaparó las portadas y fue catalogado como un hecho histórico. Muchos de esos protestantes también participan en las marchas de los viernes.

Finaliza huelga de hambre de Los Indignados
El viernes pasado, el grupo de Los Indignados puso fin a una huelga de hambre que mantenían desde hace 35 días frente a la Casa Presidencial.

Los protestantes se unían a los hondureños que realizaban las marchas de Las Antorchas. También se unían a los grupos que apoyaban al periodista Romero.

Según los huelguistas, el movimiento finalizó para dar paso a una nueva “estrategia” de lucha en búsqueda de la instalación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad, según lo publicaron periódicos hondureños.

La huelga fue suspendida en común acuerdo entre los 19 participantes que de manera escalonada se habían sumado al movimiento que iniciaron los jóvenes Miguel Briceño y Ariel Varela, pero que a la semana la abandonaron.

Briceño y Varela se fueron por diferencias con miembros de la Resistencia y del Partido Libre, quienes al final terminaron asumiendo el control del movimiento.

Por esas razones, muchos dicen que la huelga de hambre y las protestas son políticas.

Los huelguistas levantaron sus pertenencias y se marcharon de la zona donde permanecían, luego de acordar la formación de una Mesa Nacional de Indignados, la cual funcionará como una estructura que impulsará una lucha contra la impunidad en Honduras.

Los huelguistas optaron por cambiar sus estrategias luego de que la Organización de Estados Americanos (OEA) oficializara la llegada al país del diplomático chileno John Biehl del Río, para que medie en el proceso de diálogo entre todos los sectores.

Muchos hondureños esperan que la presencia de Biehl mejore la situación de su país. Otros, en cambio, creen que su presencia será una estrategia del gobierno y que la situación seguirá peor.

Los hondureños dicen: “¡No a la corrupción!”

Una investigación en el Instituto Hondureño de Seguridad Social revela una millonaria corrupción que involucra a varios funcionarios del partido en el gobierno.

Izquierda radical ha contaminado las protestas, en las que se demanda ayuda internacional y la dimisión del presidente.

Honduras recibe apoyo internacional de parte de la OEA para iniciar un diálogo nacional creado por el presidente.

EDH-honduras

Como sus vecinos guatemaltecos, Honduras ha despertado en contra de la corrupción, pero sus habitantes siguen  divididos, como hace seis años, cuando fue derrocado Manuel Zelaya. En las calles, el hondureño promedio expresa que la corrupción es un problema que ha empobrecido al país centroamericano desde hace muchos años. Muchos coinciden en que es necesaria una institución como la Comisión Internacional Contra la Impunidad, similar a la que funciona en Guatemala (Cicig).

Mientras que centenares de ciudadanos hacen presión en las calles y bulevares, exigiendo la salida del presidente Juan Orlando Hernández y pidiendo una comisión internacional contra la impunidad para investigar la corrupción, otros están satisfechos por la gestión del mandatario y afirman que las marchas se han desnaturalizado y son contaminadas por los políticos.

Óscar Alberto Hernández, de 66 años, es un motorista hotelero y exjugador del equipo de fútbol Motagua. Mientras hacemos un recorrido por el centro de la ciudad de Tegucigalpa, cuenta que “su país va mejorado poco a poco y va por un buen camino, desde que llegó el presidente Juan Orlando Hernández”.

“Yo hablo con muchos hondureños y coincidimos que este señor (presidente de la República) está trabajando  y se ha visto un cambio comparado con los anteriores. Los hondureños no queremos más corrupción ni ser manipulados por los políticos. Queremos paz y un buen ambiente para progresar, pero estamos divididos”, expresa Hernández.

Manifestación pidiendo renuncia del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernandez. Foto: AFP

Manifestación pidiendo renuncia del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernandez. Foto: AFP

Otros ciudadanos difieren con la opinión del exfutbolista. Son quienes todos los viernes salen, desde hace dos meses, a las calles para caminar desde la colonia John F. Kennedy a la Casa Presidencial, para pedir la renuncia del mandatario, a quien acusan de ser parte de la corrupción.

El viernes pasado, a las 5:30 de la tarde, marchó por novena vez bajo una fuerte tormenta el denominado grupo de “Las Antorchas”, que exige una Comisión Internacional Contra la Impunidad  (CICIH). (Ver tercera entrega el miércoles).

En programas de opinión en la televisión local, analistas políticos y figuras públicas coinciden en que las marchas de “Los Indignados” y de “Las Antorchas” perdieron su naturaleza desde la tercera protesta, cuando figuras políticas como diputados, dirigentes políticos y representantes de partidos políticos las tomaron como instrumentos para pedir la destitución del presidente.

Los periódicos y noticieros también sacaron de sus primeras páginas y portadas las noticias relativas a las protestas. El día siguiente, algunos se limitaron a publicar una nota de cuatro párrafos.

“Los políticos son los responsables de haber contaminado el clamor popular. Se ha desnaturalizado y contaminado. Yo por eso ya no participo”, expresa el propietario de una cervecería, Leopoldo Lima, mientras mira las decenas de personas marchando hacia Casa Presidencial. 

En los noticieros locales predomina más las noticias de la recién aprobada ley contra las pandillas, en la cual se incrementó la pena de cárcel a 50 años para los cabecillas de las pandillas.

Alexánder Suárez, un empresario propietario de cinco hoteles en Tegucigalpa, dice que “una CICIH debería de ser un apoyo para un Ministerio Público y no un enemigo para el gobierno o grupo político”. Para  Suárez, la situación de violencia y delincuencia que vive Honduras es igual de preocupante como la corrupción que existe y que no han querido investigar.

Desde el centro de la ciudad inicia la caminata hacia la parte alta de una de las principales calles de Tegucigalpa. La mayoría lleva una  antorcha y pañoletas con leyendas en contra del presidente y la corrupción. Al llegar al sitio de concentración, sobra quien le regale fuego a otros para  sumarse a la marea de luces.

Los más activos aprovechan las cámaras de los periodistas para gritar “¡Fuera JOH, fuera JOH!”, refiriéndose a las iniciales de Juan Orlando Hernández.

“Esta es nuestra lucha, así le queremos demostrar al presidente que estamos en desacuerdo por la corrupción que ha permitido en el Gobierno y su partido político”, dice uno de los manifestantes a El Diario de Hoy.

Pero parece que al presidente hondureño los gritos de los inconformes no significan nada. Es más, no los oirá. El presidente se encuentra desde hace tres días en una gira por Japón y Taiwán, buscando cooperantes y refortaleciendo la solidez de los lazos bilaterales.

Sin embargo, el presidente de Honduras se unió a ese clamor popular de tener ayuda internacional semanas atrás: propuso un Sistema Integral Hondureño de Lucha Contra la Corrupción e Impunidad (SIHCCI), que pueda ser dirigido por jueces y fiscales nacionales y extranjeros.
Pero no habla de una CICIH como la creada en Guatemala, la cual en el último año ha logrado el desmantelamiento de más de 30 redes de corrupción que llegan a los más altos niveles de gobierno, incluyendo al presidente y vicepresidenta de la República.

El 23 de junio pasado, el presidente hondureño anunció un diálogo nacional para tratar temas como la corrupción y la impunidad. Ese mismo día, hizo pública la necesidad de un apoyo de parte de la Organización de Estados Americanos (OEA). 

El mandatario destacó que junto con las iglesias cristianas (Católica y Evangélica), la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA), se formará un equipo “para desarrollar un sistema de lucha contra la corrupción y la impunidad”.

Para los grupos de “Los indignados” y “Las Antorchas”, la propuesta de Hernández no es suficiente. Piden una instancia que no esté ligada al gobierno y otras instituciones públicas y privadas.

Mel Zelaya también dice que lo que propone el presidente es una agenda. “Diálogo es cuando a uno le dicen. Oíme, quiero hablar con vos. Vos, ¿qué querés? Pero eso que propone no es un diálogo. Uno se abre a escuchar lo que la gente quiere y él quiere imponer la agenda y eso no es diálogo”, agregó Zelaya.

Los grupos de choque de Zelaya y varios simpatizantes del partido de izquierda Libertad y Refundación (Líder), que también marchan los viernes para pedir un cese a la impunidad, realizaron un hecho que ha sido repudiado por muchos hondureños y catalogado como “un acto vandálico”.

La turba se apostó frente a la entrada principal de la CSJ y tras conocer que el periodista David Romero se encontraba en un juicio donde es procesado por los delitos de difamación y calumnia, votaron los portones ante la mirada de unos cuantos antimotines.

La turba tumbó la puerta de la Sala IV del Tribunal de Sentencia y acuerpó al periodista Romero, para que se refugiara en la sede de la Procuraduría de Derechos Humanos. (Ver tercera entrega el miércoles).

Desde esa fecha, la Casa Presidencial y la Corte Suprema se encuentran sitiadas por militares y policías. Las escenas hacen recordar junio de 2009, cuando hubo disturbios generados por la caída de Zelaya.

Ante eso,  la OEA escuchó al presidente Hernández y la semana pasada  nombró al diplomático y abogado chileno John Biehl del Río como un facilitador especial para el diálogo nacional. El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, ha dicho que la presencia de Biehl promoverá la mayor participación posible de todos los actores políticos y sociales.

El diplomático desarrollará “una agenda que satisfaga las aspiraciones democráticas del pueblo hondureño de procurar la construcción de un consenso para el combate a la corrupción, y la impunidad”, detalla el comunicado que emitió la OEA recientemente.

Biehl del Río llegará esta semana a Honduras y espera tener iniciar su trabajo con reuniones y propuestas de diferentes sectores.
Corrupción salpica oficialismo 

Las marchas en Honduras tomaron fuerza tras el anuncio de una investigación que ha iniciado desde hace meses el Ministerio Público, en la cual se calcula un desfalco de casi 300 millones de dólares en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), ha revelado los niveles de corrupción que existe en las instituciones públicas de Honduras.

Esa ha sido la investigación más relevante que involucra al poder político, principalmente a varios funcionarios del partido oficial que llevó al poder al expresidente Pepe Lobo y el actual Juan Orlando Hernández.

La referida investigación señala a la vicepresidenta del Congreso del partido de Gobierno, Lena Karin Gutiérrez, de ser la propietaria junto con su familia de la empresa que participó en compras sobrevaloradas de medicinas y equipo para los hospitales del Seguro Social (ver segunda entrega mañana).

El Ministerio Público acusó a 16 funcionarios y empleados del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), incluyendo a Lena Karin, su padre y dos hermanos más, como los supuestos socios de la empresa que participó en las compras de medicinas amañadas.

La acusación prosperó de inmediato y después de varias semanas, el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras, Jorge Rivera, dictó  orden de captura contra Gutiérrez.

Gutiérrez nunca puso un pie en una cárcel. Durante la audiencia inicial los jueces la beneficiaron y le ordenaron arresto domiciliar junto a sus parientes. Contrario a los otros señalados, quienes permanecen en una prisión mientras se realizan las siguientes  audiencias.

Ya con el arresto domiciliar, los abogados de una de las principales dirigentes del partido de Gobierno hondureño pidieron que se levantara la referida orden judicial a cambio de una fianza.

Los jueces volvieron admitir la petición de los abogados y resolvieron que Lena Karin podía pagar alrededor de 20 millones de lempiras (1 millón de dólares) para que se defendiera en libertad.

El jueves 23 de julio, Gutiérrez se presentó a Corte Suprema de Justicia con su elenco de abogados. La funcionaria no iba esposada, lucía un vestido rojo y era acuerpada por un par de detectives. No entró como  todos los imputados, lo hizo por la entrada de jueces.

Después de dos horas audiencia, Gutiérrez salió por la entrada principal de la Corte Suprema y con el semblante de seriedad que le caracteriza, reiteró a los periodistas que es inocente y que las acusaciones en el fraude del IHSS son falsas.

“Voy a demostrar al pueblo hondureño mi inocencia y la de mi familia. No tenemos nada que ver en esas acusaciones”, expresó la funcionaria escuetamente.

El vocero de la CSJ minutos antes había detallado a los periodistas que Lena Karin presentó la documentación legal para realizar el pago de los 20 millones de dólares.

A pesar de la lluvia de preguntas de los periodistas de conocer cómo obtuvo el dinero, Lena Karin no respondió y se marchó por el camino exclusivo de los jueces y personas importantes.

La decisión judicial fue la gasolina para que al día siguiente, los integrantes de “Las Antorchas” y “Los Indignados”, gritaran su repudio a la orden judicial.

Los protestantes no quieren que la justicia se siga burlando de su pueblo y piden que la ley sea aplicada a todos por igual.

Una ola de protestas sacude los gobiernos de Honduras y Guatemala

Una primavera del descontento ciudadano, impulsada en las redes, ha emergido en Centroamérica cuestionando unas estructuras de poder que parecían inamovibles.

Manifestantes en Ciudad de Guatemala / STRINGER (REUTERS)

Manifestantes en Ciudad de Guatemala / STRINGER (REUTERS)

José Elías, José Meléndez, 14 junio 2015 / EL PAIS

El viento del cambio recorre Centroamérica. Una primavera del descontento ha emergido en Guatemala y Honduras y puede extenderse a El Salvador. El hartazgo ante la violencia y la corrupción dan impulso a este movimiento que, lejos de los canales tradicionales, se mueve y coordina desde las redes sociales. En pocas semanas, la ola de protestas en ambos países ha puesto contra las cuerdas a los Gobiernos y sacudido unas estructuras de poder que parecían inamovibles. Decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes, participan en este movimiento emergente. No solo piden una regeneración de la vida política sino también el cambio de sus principales árbitros. En una zona con niveles de renta paupérrimos y con las mayores de tasas de homicidio del planeta, esta lucha ciudadana por la transparencia y la honestidad ha despertado un entusiasmo que no se recordaba desde hacía décadas.

Todo empezó en Guatemala. Fue el pasado 25 de abril, cuando dos universitarias convocaron por las redes sociales a una protesta frente al antiguo palacio de Gobierno. Exigían limpieza frente a la corrupción. La llamada prendió como la pólvora, miles de personas la secundaron. El sorprendente éxito de la llamada animó a nuevas manifestaciones. Cada vez más fuertes. Ahora, se efectúan todos los sábados. Y, como en un seísmo, tienen réplicas en el resto de grandes ciudades guatemaltecas. Las protestas han logrado, de momento, la renuncia de la vicepresidenta, Roxana Baldetti, y tienen arrinconado al presidente, Otto Pérez Molina. Un personaje sometido a una fuerte erosión y de enorme impopularidad.

Este despertar no hubiera sido posible, según los sociólogos Carlos Guzmán Böckler y Gustavo Berganza, sin las redes sociales. A diferencia de los medios tradicionales, objeto de amenazas, chantajes o sobornos, las redes, al quedar fuera del control gubernamental y de otros poderes, han sido utilizadas por los descontentos como su principal vía de comunicación y agitación.

“En su despertar, los guatemaltecos exigen edificar un país distinto. Una fórmula que permita la regeneración del tejido político. Algo que pasa por transparentar la financiación de los partidos políticos, dependientes de fuentes opacas que luego pasan factura”, señala el analista Edgar Gutiérrez.

Esta lucha ciudadana por la transparencia y la honestidad
ha despertado un entusiasmo que no se recordaba
desde hacía décadas

Aupado por el cansancio ante la corrupción, el movimiento se enfrenta ahora a la incógnita de su permanencia y a su debilidad estructural: carece de una dirección clara y, pese a su poder de presión, aún faltan resultados tangibles. Si se consiguen, en Guatemala volverá a florecer una primavera democrática como la vivida en 1944 y echada por la borda, 10 años después, por una involución apoyada por EE UU.

“En Honduras, la primavera la vamos a vivir en el momento en que logremos hacer renunciar al presidente”, dice Ariel Varela, uno de los impulsores de las protestas en el país centroamericano. De 34 años, casado y con tres hijos, no pertenece a ninguna organización y se considera, como otros miles, un “indignado”. “Somos un cuerpo ciudadano en protesta”, dice. El movimiento surgió como respuesta a los escándalos de corrupción, sobre todo de uno que tocó la fibra sensible de una población harta de penurias.

El caso, que afecta de lleno al Partido Nacional (PN), la fuerza gobernante desde enero de 2010 con dos mandatos consecutivos, tiene su origen en un supuesto desfalco de 350 millones de dólares entre 2010 y 2014 al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Mediante una red de empresas fantasma o de maletín, el PN alimentó sus arcas y financió presuntamente sus campañas internas y nacionales de 2013. El presidente, Juan Orlando Hernández, admitió haber recibido dinero con ese origen para su campaña, aunque advirtió que en su administración “nadie ha comprado impunidad, que los corruptos y corruptores deben rendir cuentas ante la ley” y prometió “cero tolerancia a los abusos”.

Pero en un país con un 42% de la población en situación de pobreza extrema y donde los medicamentos escasean, el saqueo al ya de por sí desabastecido instituto encargado de la distribución de los fármacos detonó la protesta. A la primera de las marchas, convocada en mayo pasado, acudieron unas siete mil personas. “Si cada uno de esos hondureños hubiera sido parte del saqueo al IHSS, hubiera recibido más de 47.000 dólares. Esto es lamentable, catastrófico, no solo por el dinero robado sino por las muertes de hondureños que no han recibido medicamentos básicos. Honduras vive una epidemia de corrupción. En los hospitales no hay ni acetaminofén (paracetamol). Es una aberración”, explica Varela.

El movimiento, alimentado por las redes sociales como en Guatemala, aumentó paso a paso su potencia hasta cobrar tal fuerza que casi a diario emergen protestas, antorcha en mano, en las principales ciudades de Honduras. Entretanto, las causas del descontento se multiplican. La sequía no cesa, enfermedades como el chinkungunya avanzan, y nuevos escándalos salen a flote. El último es el de Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), detenido el pasado 20 de mayo en Haití por agentes antinarcóticos de EE UU bajo la acusación de narcotráfico. “Queremos el cese de la impunidad y que paguen con cárcel todos los que estuvieron involucrados en casos de corrupción”, afirma Varela.

Honduras y Guatemala están sobre ascuas. Viven su primavera del descontento. Las protestas, con apenas un mes de vida, hacen presagiar un aumento de tensión en la zona. Pero también el inicio de una nueva era.