Mes: julio 2016

This powerful series of tweets says all you need to know about the state of Turkey’s democracy

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natasha-bertrandNatasha Bertrand, 29 julio 2016 / BUSINESS INSIDER

Turkish president Recep Erdogan has ordered that at least 131 media outlets suspected of inciting or sympathizing with this month’s failed military coup be permanently shut down.

That includes three news agencies, 16 TV channels, 23 radio stations, 45 daily newspapers, 15 magazines, and 29 publishing houses, according to Al Jazeera.

Erdogan’s post-coup purges have targeted at least 50,000 people — including soldiers, police, civil servants, and academics — suspected of inciting or sympathizing with the military uprising. At least 15,000 have been detained so far.

Screen Shot 2016-07-31 at 5.04.53 PMJournalists — long a favorite target of Erdogan’s — have also been hastily targeted in the post-coup crackdown. As of Thursday, 42 journalists had been detained, according to Turkish analyst and journalist Mahir Zeynalov.

Zeynalov has been sharing photos on Twitter of the journalists as they are hauled away by Turkish police.

These are just a few of them:

The massive purges have given many analysts reason to believe that Erdogan — who called the failed coup “a gift from God” — is using the incident as an excuse to rid society of those who oppose his rule.

In the wake of roughly 14 terrorist attacks on Turkish soil in just over a year, Erdogan has attempted to significantly expand his presidential powers and quell dissent.

The US generally tries to avoid criticizing Turkey, which has the second-largest military in NATO and is a crucial ally in the fight against ISIS. President Barack Obama has expressed concern in the past about Erdogan’s repressive tendencies, however.

“I’ve said to President Erdogan to remind him that he came into office with a promise of democracy,” Obama said during a press conference at the end of the Nuclear Security Summit in April.

“And Turkey has historically been a country in which deep Islamic faith has lived side by side with modernity and an increasing openness. That’s the legacy that he should pursue rather than a strategy that involves repression of information and shutting down democratic debate.”

The US quickly condemned the attempted overthrow of Erdogan’s government on July 15, however, and called on all parties in Turkey to “support the democratically elected Turkish government.”

In any case, the coup attempt — and the mass purges that have followed — “presents a dilemma to the United States and European governments,” Richard N. Haass, the president of the Council on Foreign Relations, told The New York Times shortly after the uprising was put down.

“Do you support a nondemocratic coup,” or an “increasingly nondemocratic leader?”

Un nuevo compromiso para El Salvador. Una propuesta a ARENA que no ha sido aprovechada

El siguiente es un documento que por razones fuera del control de sus autores ha sido manejado con mucha secretividad. Fue elaborado, entre enero y marzo del 2010, por un grupo de intelectuales convocados por Roberto Murray Meza: Luis Mario Rodríguez, Federico Hernández Aguilar, Salvador Samayoa, Claudia Cristiani y Paolo Luers. Ninguno de los seis integrantes estaba ejerciendo militancia activa en ARENA en este momento, tres de ellos jamás la habían tenido; dos más bien previenen de militancia en la izquierda.
Los seis integrantes acordaron aceptar un reto político e intelectual difícil, pero fascinante: hacer al partido ARENA, en profunda crisis luego de la derrota electoral del 2009 y la subsiguiente separación de muchos de sus cuadros de dirección, una propuesta coherente de renovación de su ideario.
En largas sesiones de trabajo, con discusiones muy complejas y extremadamente enriquecedoras, se llegó a escribir, editar y consensuar un documento que fue entregado a Alfredo Cristiani, con el propósito de servir como punto de arranque e instrumento catalizador (obviamente no como resultado) para el necesario debate que tenía que impulsar ARENA entre sus militantes y con la sociedad salvadoreña.
Hasta la fecha, todos los autores del documento hemos respetado la confidencialidad del documento que entregamos a ARENA. Sin embargo, a la luz de la imperiosa necesidad que el debate interno de ARENA no se siga postergando, yo personalmente he tomado la decisión de publicar este documento. Este esfuerzo intelectual y político no puede cumplir su función si sigue en secreto y sin debate.
Muchos de los conceptos plasmados en este documento necesitarán actualización o corrección a la luz de los últimos 5 años. Pero en el fondo, mantiene vigencia. Que sirva para el debate, para la renovación, para el relevo y para la apertura de ARENA. Cualquier partido  que se renueva y se democratice es un aporte a la consolidación de la democracia del país.

(Paolo Luers/Siguiente Página)

Un nuevo compromiso para El Salvador

ARENA vivirá y será un Partido fuerte mientras mantenga su audacia, su capacidad de renovarse, su compromiso con el bienestar de los salvadoreños y su decisión de impulsar las reformas económicas y políticas que el país necesita.

Muchos piensan que la audacia más grande de ARENA fue haber asumido, en medio de la guerra, la defensa de la libertad pero el logro más audaz de ARENA fue otro: escuchar el clamor popular por la paz, terminar la guerra y encabezar la más profunda y democrática reforma de nuestro sistema político.

Esta es la audacia que ARENA debe recuperar ahora. Y debe hacerlo reconociendo que después de encabezar durante más de 20 años la defensa de las libertades democráticas, la reconstrucción nacional y las reformas que posibilitaron un progreso sin precedentes en la calidad de vida de millones de salvadoreños, ARENA ha perdido en los últimos años mucho de la audacia  de la capacidad de renovación que la convirtieron en la primera fuerza política del país.

Es la hora de recuperar el orgullo de los areneros por todo lo que han aportado a la Patria, a la paz, a la democracia, a las libertades y al crecimiento económico del país, pero también es hora de mostrar la capacidad autocrítica necesaria para reconocer y superar los errores del pasado.

Ante los peligros para la democracia, ARENA propone más democracia. Ante la crítica que el FMLN hace a la democracia representativa, proponiendo modelos autoritarios como los de Cuba y Venezuela, ARENA se compromete a reformar las instituciones democráticas para preservarlas y fortalecerlas.

La reforma es la mejor defensa que podemos hacer de nuestro sistema de libertades y contra las amenazas autoritarias de la ‘derecha populista’ y del ‘Socialismo del Siglo XXI’. Por eso, ARENA se declara como el Partido que defiende las libertades públicas y promueve las reformas democráticas.

DEMOCRACIA Y REFORMA POLÍTICA

Poco más de 20 años han pasado ya, desde que ARENA alcanzó por primera vez el poder ejecutivo, mediante un proceso electoral que, si bien se dio con la guerra como telón de fondo, fue reconocido como un proceso limpio y ejemplar.

Para El Salvador era de suma importancia que la guerrilla depusiera las armas y se integrara al sistema político fundamentado en la democracia representativa. Pero estábamos conscientes que nuestro modelo político necesitaba una reforma y un verdadero proceso de democratización, porque se había convertido en un modelo excluyente, fundamentado por décadas en la fuerza de las armas y en la restricción de las libertades públicas, una de las principales causas que originaron el enfrentamiento armado.

Si bien es cierto que ya en 1983 habíamos iniciado nuestra participación en ese proceso de reforma, a través de la nueva Constitución Política, y que, producto de las elecciones de 1984, un civil había sido electo presidente, esta reforma no era completa y, aunado a la corrupción imperante en aquel primer gobierno civil, de facto, continuaba el predominio del poder militar.

Para lograr la paz, había que profundizar el proceso de reforma de nuestro sistema político. Ese fue el objetivo del proceso de negociación auspiciado por las Naciones Unidas: lograr la paz, mediante el inicio de la más profunda reforma política que haya ocurrido en nuestra historia. Se trataba de re fundar la nación, en base al consenso, sobre el reconocimiento del derecho de todos a participar en la construcción de la misma. ARENA asumió este reto con audacia, a pesar de grandes riesgos, empecinadas resistencias  muy arraigadas desconfianzas.

El segundo gran desafío para ARENA era el cumplimiento de los Acuerdos de Paz: la creación de nuevas instituciones, la reducción de la Fuerza Armada y subordinación al poder civil, la reforma de las instituciones de seguridad pública, y la reconstrucción y recuperación de la economía.

Pusimos fin a la guerra y creamos un sistema plural, al cual la izquierda se pudo insertar sin restricciones. Desde entonces, ARENA y el FMLN han venido librando una batalla política, en la cual dos visiones del mundo totalmente diferentes se han sometido al escrutinio de la voluntad popular. En cuatro ocasiones los salvadoreños votaron mayoritariamente por ARENA, lo cual produjo el más largo período de estabilidad democrática, paz y progreso de la historia del país.

DESARROLLO ECONÓMICO Y DETERIORO INSTITUCIONAL

En este período de estabilidad, bajo la responsabilidad de ARENA y, a pesar del boicot permanente del FMLN, se produjo una ampliación sin precedentes de las capas medias urbanas; se redujo la pobreza; se ordenaron las finanzas públicas; se mejoró significativamente la infraestructura; aumentó la oferta y mejoró la calidad de los servicios públicos, sobre todo las carreteras y caminos, y los servicios de salud y educación; hasta el punto de traducir su impacto en un considerable incremento del índice de desarrollo humano.

Esos logros son innegables.  Están a la vista de todos. Pero también se cometieron muchos errores. Hubo aspectos sociales del crecimiento económico a los que no se les dio la debida importancia. Uno de estos aspectos fue la desprotección del ciudadano ante instituciones y conglomerados empresariales que abusaron del régimen de libertades, castigando sistemáticamente a las familias de menores ingresos con injustos contratos de servicios, comisiones voraces y cobros indebidos.

Además de la tolerancia del gobierno a los abusos empresariales, también contribuyó al sentimiento de frustración e indignación ciudadana el descuido de las instituciones del Estado y su evidente utilización al servicio de los que detentaban el poder. Este comportamiento, muy pronunciado en los últimos años, afectó gravemente la cultura de la legalidad hasta situar al país ante el riesgo de infiltración del crimen organizado en sectores decisivos de los tres Órganos del Estado.

Ante tal situación, mucha gente comenzó a creer que ya era hora de un cambio en el gobierno, y este fue, sin duda, uno de los factores determinantes de nuestra derrota electoral.

DERROTA ELECTORAL

Una derrota electoral no es una tragedia. No es, por sí misma, factor de división, motivo de vergüenza o desmoralización. Todos los partidos ganan y pierden elecciones. De eso se trata, precisamente, el juego político democrático. Los partidos pueden perder la confianza o la preferencia de los electores por razones de índole diversa.

Las derrotas preocupantes, vergonzosas o desmoralizantes son las que se producen por cualquier forma o modalidad de autoritarismo o de corrupción, tanto en la dirección interna del Partido como en el ejercicio del poder gubernamental. ARENA no perdió ante el planteamiento del adversario. Perdió por el desempeño de sus propios dirigentes y por la desmotivación que ellos produjeron en amplios sectores de su base social.

En ese sentido, la derrota electoral sufrida por ARENA debe motivar una profunda reflexión porque conlleva un juicio popular sobre el desempeño del Partido en el poder, pero también porque el partido ganador, el FMLN, aún y cuando llevó a un candidato fuera de sus filas, sigue siendo un partido marxista y simpatizante del antidemocrático proyecto bolivariano que impulsa desde Caracas Hugo Chávez.

LA CRISIS QUE ESTAMOS SUPERANDO

La crisis de ARENA no comenzó con la derrota electoral, sino con la derrota de la democracia interna en años anteriores. Tampoco la crisis se agudizó con la salida del Partido del grupo que antes dominaba. Por el contrario, ahí empezó el proceso de superación de la crisis.

Hay dos axiomas en política: el poder desgasta y el poder corrompe. Precisamente por ello es que existen pesos y contrapesos en un sistema democrático. Por ello es necesaria la rendición de cuentas. Durante el largo ejercicio del poder ARENA perdió mucho de su mística y ética de los primeros años, no combatió con suficiente fuerza escandalosos hechos de corrupción, y no hizo lo suficiente en otros temas importantes, como la profundización de la reforma política iniciada en 1992 y el fortalecimiento de la institucionalidad.

La mancha en la conducción del Partido

En el último quinquenio, ARENA llegó a un importante punto de inflexión: los dirigentes pasaron por encima de los mecanismos básicos de democracia interna en los que se asentaba la cohesión y la renovación permanente del partido.  Este desvío de la tradición y de las buenas costumbres marcó una etapa de decadencia y de posterior derrota electoral. En ese período, la gestión del Partido y del gobierno se saturó de lemas publicitarios orientados a promocionar la falsa imagen de una ‘derecha popular’ para favorecer el continuismo de los dirigentes y justificar la total exclusión de sectores sociales y cuadros históricos del Partido.

El desastroso manejo del proceso interno para seleccionar al candidato a la presidencia de la República terminó siendo el detonante final del proceso de desmoralización y descomposición que las estructuras del Partido ya venían sufriendo.

El grupo que manejó ARENA lo entregó quebrado, con deudas millonarias, desmoralizado y con quintas columnas encargadas de minar el poder territorial del Partido con el cáncer de las intrigas y la compra de voluntades. La primera gran acción política de ese grupo, que por cinco años tomó el Partido, fue intentar dividir a la derecha, argumentando una falsa dicotomía entre ‘derecha popular’ y ‘derecha elitista’, mientras el verdadero conflicto se desarrollaba entre una derecha con ética y una derecha corrupta, entre sectores históricos genuinamente democráticos y sectores oportunistas.

Sin embargo, debemos reconocer que todos los areneros tuvimos la responsabilidad de lo ocurrido en los últimos cinco años. Porque todos permitimos que un individuo y su grupo manejaran a su antojo el Partido y el Estado. Cometimos el error de caer en el chantaje frecuentemente utilizado por populistas de derecha cuando se ven amenazados por sus antípodas de izquierda: “los comunistas o yo, ustedes eligen”. Por temor de perder aceptamos tolerar toda clase de violaciones a los estatutos del Partido, la corrupción, el caudillismo. Al final, de todas formas perdimos las elecciones y además estuvimos a punto de perder el alma del Partido.

La mancha en la conducción del gobierno

El último gobierno de ARENA fue dominado por un grupo de amigos y compadres, que no rendían cuentas a nadie y que manejaron a su antojo las cuestiones de estado y del Partido. ARENA tiene que reconocer la escandalosa corrupción ocurrida en los últimos cinco años y el envilecimiento de las instituciones del país mediante la compra de voluntades.

Y a pesar de todo, hicimos cosas buenas

No todo fue malo en el último gobierno de ARENA. Hubo gestiones importantes como la obtención de fondos de la “Cuenta del Milenio” para el desarrollo de la zona norte, el inicio del programa “Red Solidaria”, la creación de la Defensoría del Consumidor y de la Superintendencia de Competencia, el impulso de políticas sectoriales, particularmente en el rubro agropecuario, además de algún nivel de mejoría en servicios como FOSALUD.

En este mismo plano general de beneficios a la población puede situarse la política de subsidios del último gobierno. Aunque tuvo errores importantes de focalización y puso en riesgo la estabilidad macroeconómica, fue una expresión de la sensibilidad social característica en los gobiernos de ARENA, ya que el subsidio a servicios esenciales como el agua, la energía eléctrica, el transporte y el gas propano, alivió en gran medida la situación de las familias más pobres. Pero eso era lo menos que se podía esperar de un cuarto gobierno de ARENA, que ya no tenía que lidiar con la guerra, la reconstrucción y la recuperación económica.

MIRAR HACIA DELANTE

No es suficiente reconocer los errores. Hay que crear los mecanismos necesarios para que no se repitan. Debemos construir y fortalecer la democracia interna de nuestro Partido. Debemos fortalecernos como derecha democrática frente a la derecha populista y debemos fortalecernos como derecha con ética frente a la derecha corrupta. Este es el verdadero contenido de la renovación actual de ARENA.

ARENA debe salir lo más rápido posible de la situación negativa en la que se vio inmerso el Partido en los últimos meses. El primer paso es entender que los problemas no comenzaron con la derrota electoral, sino con el deterioro de la democracia interna años antes. Por tanto, para salir adelante, ARENA tiene que regresar a sus raíces y principios de alianza, republicanismo y pluralidad interna.

Debemos mirar hacia delante. Los que siempre han querido destruir el sistema democrático están envalentonados y hablan ya de cambiar los artículos pétreos de la Constitución y promueven la ‘democracia directa’ y plebiscitaria, siguiendo fielmente el guión escrito en Venezuela.

Hay mucho trabajo por hacer. El Partido no puede perder un solo día más en un debate estéril con los oportunistas. Hay que echar mano ya a la renovación y el fortalecimiento, no sólo del Partido, sino de la oposición democrática en su conjunto.

ARENA debe renovar su forma de relacionarse con la gente, modernizar su estilo de trabajo, recuperar la mística, y abrir las puertas a todos aquellos patriotas identificados con la democracia representativa como único sistema que garantiza las libertades y el desarrollo económico.

ARENA, UN PARTIDO LIBERAL

ARENA es un partido liberal en el sentido más clásico de la palabra, no como una ideología cerrada, sino como una forma de ver y vivir la vida. Confiamos en la libertad. Ponemos por encima de todo a la persona humana y su dignidad. Ponemos al Estado en función de las personas y no las personas en función de un todopoderoso Estado.

Apostamos por el imperio de la ley y por la libertad económica. La historia ha demostrado que donde más dinámica y libre es la economía, es donde hay menos pobres. Sólo los individuos libres son capaces de desarrollar plenamente sus facultades creativas y esforzarse por alcanzar su propio bienestar. En ese esfuerzo toda la sociedad sale beneficiada. El Estado debe garantizar la equiparación de oportunidades y debe ocuparse de aquellos que no pueden valerse por si mismos.

Si los que estamos dispuestos a defender y desarrollar el sistema democrático y la economía social de mercado nos unimos, construyendo un Partido con auténtica democracia y pluralidad interna, podemos llevar nuevamente a El Salvador al sendero de la sensatez, el crecimiento y el desarrollo humano.

Declarar ARENA un partido liberal no significa que abandonamos nuestras raíces históricas. El liberalismo siempre ha sido la motivación que sustenta su lucha por las libertades y en contra del autoritarismo en cualquiera de sus manifestaciones. ARENA seguirá siendo Republicano, porque seguirá dispuesto a defender el sistema de democracia representativa. ARENA seguirá siendo Nacionalista, porque siempre pondrá el interés de la nación y de la Patria encima de cualquier forma de interés particular. Y ARENA sigue siendo Alianza porque está constituida por diversos sectores que son expresión de todos los componentes de la sociedad y que tienen participación y representación orgánica en las estructuras del Partido. Esto hará funcionar a plenitud el pluralismo interno y aspira a la unidad basada en el respeto a nuestra diversidad y el interés común de la nación.

ARENA no es un Partido conservador, porque está comprometido con la reforma como instrumento mediante el cual las sociedades se adaptan a nuevas realidades y necesidades. ARENA es el Partido que promoverá la reforma política, institucional y social como mecanismo para oponerse a los que quieren obviar nuestro legítimo derecho a la libertad, cambiar el sistema democrático representativo que es nuestra garantía para la defensa de la pluralidad y sustituir nuestra economía social de mercado por cualquier alternativa que lleve a más pobreza y miseria.

TAREAS Y COMPROMISOS

RECUPERAR LA VITALIDAD Y LA MÍSTICA

La primera exigencia del momento actual es sacudirnos la modorra, recuperar la vitalidad, el entusiasmo, la mística, el compromiso y, sobre todo, la disponibilidad para trabajar por el fortalecimiento del Partido en todos los niveles, en todos los sectores, en todo el territorio nacional. Si los cuadros y los militantes no ofrecen su tiempo, su capacidad y su esfuerzo, no podremos salir adelante. A los dirigentes les corresponde incentivar la participación y canalizar la energía, pero la energía debe desatarse en las bases, especialmente entre los jóvenes, para volver a ser un Partido rebosante de vitalidad.

Ya pasó la hora de los lamentos. Ya pasó el momento en que algunos se sentaron a esperar, a ver cómo se resolvía  la pugna interna del Partido. Es hora de trabajar. El que tenga críticas que las haga, pero con ánimo constructivo, con lealtad y ganando con su trabajo el derecho de hacerlas.

RECUPERAR LA UNIDAD DEL PARTIDO

Debemos recuperar la vida partidaria institucionalizando internamente la democracia y el pluralismo. Sólo así podemos poner fin al divisionismo en nuestras filas y a la escandalosa compra de voluntades en las estructuras territoriales. Por eso decimos: El antídoto a la erosión de la democracia es más democracia. El antídoto al divisionismo es regresar al principio de nuestros fundadores: la alianza de sectores que no es más ni menos que el pluralismo interno.

DEFENDER LA DEMOCRACIA Y EL SISTEMA DE LIBERTADES

Nuestro Partido debe construir una alianza nacional para defender la Constitución de la República como garante de la democracia representativa y el sistema de libertades. Para esto, ARENA debe abrirse hacia todas las fuerzas democráticas, incluyendo las del centro y las de la izquierda democrática, como democratacristianos, socialcristianos, y socialdemócratas.

ARENA debe luchar y lograr que todos los partidos políticos y fuerzas vivas de la nación se comprometan de una vez por todas a respetar el sistema de libertades, la Constitución, el sistema democrático y el Estado de Derecho. Sobre estas bases firmes e innegociables, los partidos debemos continuar profundizando la reforma política que iniciamos en 1992 con los Acuerdos de Paz para hacer de nuestro país una nación cada vez más justa, más libre y más próspera.

Nuestro Partido está llamado a impulsar y liderar ese esfuerzo. Para ello es clave que un bloque democrático liderado por ARENA logre la victoria electoral en las elecciones parlamentarias del 2012 y en las presidenciales del 2014. Sólo de esa manera se abrirá la posibilidad de que nuestros adversarios, hoy en el poder, pasen a la oposición nuevamente y se vean obligados a revisar a fondo sus dogmas marxistas y renunciar a sus ilusiones totalitarias.

REGRESAR A LA CONTIENDA ELECTORAL

ARENA debe afinar las estrategias para las próximas batallas electorales, lo que implica dos tareas paralelas: comenzar de inmediato un trabajo territorial intenso para fortalecer a nuestro Partido y, al mismo tiempo, sentar las bases para alianzas amplias y fuertes con todas las fuerzas dispuestas a defender nuestro sistema republicano de democracia representativa y nuestra sistema de economía social de mercado.

Para ambas tareas debemos abrir los espacios a los nuevos liderazgos que garantizarán que nuestro Partido sea unido, plural y capaz de asumir su rol de motor de las reformas políticas y sociales que necesita el país.

En política, los grandes retos y el trabajo concreto constituyen el verdadero crisol en el que se depuran las ideas y se forja el carácter y el valor de los dirigentes y de los militantes. ARENA debe plantearse desde ahora, sin vacilación, el reto de ganar las  elecciones de 2012. Este desafío será determinante para recuperar la vitalidad y la unidad del partido.

FORTALECER LAS  CAPACIDADES DE LOS MUNICIPIOS

Debemos fortalecer las municipalidades en su institucionalidad y en su capacidad de responder a las necesidades de la población. Sólo así podremos contrarrestar la estrategia del FMLN de establecer desde los diferentes ministerios gubernamentales ‘comités populares’ o ‘comités de barrio o cantón’ controlados por el partido comunista, que solo sirven de base para la llamada ‘democracia directa’. Esta no es otra cosa que un aparato territorial de control político a través del cual se sostendrá la represión política que indudablemente impondrán si completan su asalto al poder.

DETENER EL SECUESTRO DE LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO

Debemos ejercer un papel vigilante ante la estrategia del FMLN de tomar control de las instituciones del Estado –como la Policía Nacional Civil, los sistemas de salud y educación, el Ministerio de Gobernación, la Dirección de Protección Civil y otras entidades públicas– con el fin de establecer un poder partidario paralelo al del gobierno actual y al de cualquier futuro gobierno que no sirva incondicionalmente a sus intereses.

RECUPERAR LA CONFIANZA EN EL SISTEMA DEMOCRÁTICO

Las constantes amenazas y los falsos análisis que hace el FMLN en contra del sistema democrático para desprestigiarlo y justificar la construcción de un Estado totalitario y represivo, encuentran eco en todos los que no perciben mejoras en su calidad de vida. Sin embargo, si bien es cierto que existen carencias importantes que no han sido resueltas, debemos afirmar con mucha convicción que la dificultad para superarlas no es atribuible al sistema democrático, sino a nuestra falta de voluntad para mejorarlo y utilizarlo adecuadamente.

En ese sentido, debemos tener la claridad política necesaria para reconocer que, a pesar de ser todavía imperfecto y susceptible de manipulación, no nos hemos equivocado de sistema y que este ha dado frutos innegables a nuestro país. La tarea pendiente no es sustituirlo por otro, sino retomar el camino de su construcción y fortalecimiento a través de la reforma política permanente y visionaria, para hacerlo cada vez más efectivo y más justo. Así podremos validar nuestro compromiso de ser el Partido que defiende las libertades públicas y promueve las reformas democráticas.

Habiendo aprendido las lecciones de su paso por el gobierno y por la oposición, ARENA deberá centrar su mensaje a la nación en la erradicación de la delincuencia criminal; la erradicación de los factores económicos y sociales que producen inseguridad; el combate frontal y ejemplar contra la corrupción en las estructuras del Estado; el repudio a los  pactos oscuros que permiten que grupos de interés se apoderen de instituciones del Estado; la prohibición del uso de fondos discrecionales sin su debida rendición de cuentas por parte de la presidencia de la República; la transparencia sin excusas de la gestión gubernamental; y la realización de una reforma electoral profunda que dé a los ciudadanos el pleno derecho de elegir a los diputados de su preferencia en vez de ratificar planillas partidarias.

Para lograr estos objetivos, ARENA debe proponer una Asamblea Legislativa y un gobierno con los mejores hombres y mujeres de El Salvador, pero de verdad, no como el presidente de los rojos, que hizo una promesa parecida y terminó nombrando el peor gabinete de gobierno de la historia de El Salvador. ARENA debe asegurar un gobierno que devuelva en obras de beneficio los impuestos que pagan los salvadoreños. Los salvadoreños no pueden seguir pagando triples impuestos por su  seguridad: al  Estado, a los servicios privados de seguridad, y a los delincuentes.

Los servicios de salud del Estado deben buscar la excelencia y dejar de ser el coto de organizaciones políticas disfrazadas de gremios y sindicatos. Las calles, avenidas y carreteras del país deben mantenerse en perfecto estado. En su próximo gobierno ARENA debe completar totalmente la electrificación del país y hacer las inversiones para proveer la seguridad energética que necesita el desarrollo nacional. La calidad y la distribución del agua potable deben mejorar y la educación de muy buena calidad debe estar realmente disponible para todos los salvadoreños.

Sobre todo, el Estado debe crear un clima propicio para que el capital nacional y externo invierta en El Salvador creando puestos de trabajo. Para ello, el Estado debe garantizar a los inversionistas transparencia, seguridad pública, seguridad jurídica y políticas públicas claras y previsibles.

Para lograr todo ello, los salvadoreños debemos lograr un pacto fiscal basado en la transparencia, la eficiencia en la gestión gubernamental, la rendición de cuentas y la disposición de todos los sectores a financiar el desarrollo del país. Esta reforma fiscal tiene que simplificar el sistema tributario para hacer posible su aplicación a los sectores actualmente informales de la economía.

SUPERAR LA POLARIZACIÓN, PROMOVER EL DIALOGO Y BUSCAR EL CONSENSO

ARENA debe buscar el dialogo permanente con toda la sociedad, incluyendo sus adversarios políticos, para buscar los entendimientos que sean necesarios a fin de mejorar la calidad de vida de todos los salvadoreños. Una vez puesto a prueba el sistema con la alternancia en el poder, ya no habrá espacios para la protesta violenta, las acciones ilegales y el vandalismo como forma de expresión y extorsión política.

ARENA no ha sido ni debe ser nunca un partido miope o mezquino. Cuando ha sido necesario, ha asumido con vigor la confrontación política, y lo seguirá haciendo cada vez que sea necesaria la defensa de valores y principios inclaudicables. Pero nuestro Partido entiende la política como una negociación permanente con todas las fuerzas vivas, en la que siempre tiene que haber concesiones de todos, sin que por ello se sacrifique en lo más mínimo el sistema de libertades, la democracia y el Estado de Derecho.

ERRADICAR LA POBREZA

ARENA reafirma su compromiso con la erradicación de la pobreza como mandato primordial del Estado, de los partidos políticos y de todos los miembros de la sociedad. No podemos hablar de desarrollo ni de justicia si no erradicamos la pobreza. Debemos comenzar por la pobreza económica, pero no podemos dejar a un lado las otras dimensiones de la pobreza. La pobreza económica no podrá superarse de forma sostenida si no erradicamos su principal sustento: la marginación.

Nadie puede negar que el único sistema que ha comprobado ser eficaz y eficiente para la creación de riqueza, es aquel que se desarrolla en un marco de libertad económica. ARENA no debe vacilar en la defensa de este marco. Así mismo, ARENA debe contribuir de forma permanente al mejoramiento y democratización de las condiciones jurídicas y sociales que hacen su funcionamiento posible. El desarrollo económico requiere que todos podamos apelar a la seguridad jurídica contra las arbitrariedades, los abusos y la corrupción. También requiere que dispongamos de seguridad física. La erradicación de la pobreza no puede disociarse del combate a la delincuencia común y el crimen organizado.

A la derecha se le reconoce siempre su eficacia en la creación de riqueza, pero se le acusa de no poner el mismo empeño en la superación de la pobreza. Esta acusación no es del todo cierta, pero cuando el río suena es porque lleva piedras. Ahora nos corresponde asumir el combate a la pobreza con la misma responsabilidad y seriedad con que asumimos la creación de riqueza. El día que aprendamos a hacer bien las dos cosas seremos invencibles y el pueblo no se detendrá ni un instante a escuchar mentiras y  promesas de falsos redentores.

DEFENDER AL CIUDADANO

ARENA entiende que en las sociedades modernas no solo el Estado y sus instituciones pueden cometer abusos contra los ciudadanos. Si no hay claras políticas públicas de regulación y supervisión, los individuos y grupos empresariales, tanto los grandes como los  pequeños, también pueden caer en la tentación de abusar de las personas más indefensas. Para evitar estos abusos, y siendo consecuentes con nuestro principio que reconoce al ser humano como objetivo primordial de cualquier sociedad; ARENA defenderá, implementará y hará efectivos los mecanismos que, respetando el Estado de Derecho y la libertad económica, garanticen la protección de los ciudadanos contra los abusos de cualquier índole.

Y nos referimos con exactitud a abusos de cualquier índole, porque no se trata solo de los que sufrimos como consumidores. Sufrimos abusos y vejaciones intolerables también como vecinos, como transeúntes y como peatones. ¿A quién no le ha instalado un pequeño o gran empresario, porque le da su santa y real gana, un taller o un camión en la entrada de su colonia, sin importarle en lo más mínimo el perjuicio a los vecinos? Y sufrimos también abusos como ciudadanos que deben gozar de todos los derechos que prescribe la ley, comenzando por el derecho a que no nos roben y no nos mientan los funcionarios y los empleados públicos.

ARENA no debe confundir los intereses de algunas empresas con el desarrollo económico del país. El desarrollo económico debe sustentarse siempre en la libertad creativa de los individuos y reconocemos que el impacto del esfuerzo de las empresas y empresarios que las lideran sostienen la creación de la riqueza nacional, pero el desarrollo económico también debe sustentarse siempre en la dignidad y derechos de todos los ciudadanos. Así como lucharemos contra el chantaje político, así también lucharemos contra el chantaje económico.

ARENA, UN PARTIDO VERDE

El desarrollo ecológicamente sostenible es una deuda que ARENA tiene con la nación. Luego de haber entendido y comprobado plenamente que tanto los modelos del capitalismo salvaje como los modelos socialistas sólo arruinan y dañan de manera profunda el medio ambiente, ARENA establecerá un claro compromiso con la recuperación y protección de nuestros recursos naturales. El quinquenio que marque el regreso de ARENA al poder deberá ser el de la descontaminación de la mayoría de nuestros ríos y lagos, la recuperación de nuestros bosques y la limpieza de nuestro aire. Esto no se logra con discursos, sino con inversiones estratégicas. Ello será de alta prioridad para el nuevo gobierno de ARENA.

En muchos países han surgido partidos verdes, debido a que los partidos tradicionales no han reaccionado a los retos ecológicos. En El Salvador, ARENA acepta este reto y se convertirá en el partido verde que sepa conciliar economía y ecología, desarrollo y defensa del medio ambiente.

LA ÉTICA EN LA POLÍTICA

ARENA asume un renovado compromiso con la ética como elemento central de su renovación y fortalecimiento. La ética no sólo como compromiso de trabajar apegados a la ley, sino como compromiso de ir más allá de lo que exige la ley. Todas las leyes son susceptibles de interpretación y pueden ser manipuladas para justificar actos que son cuestionables, aunque sean legales Por eso debemos aspirar más alto. Este compromiso no sólo obliga a ARENA a trabajar por una sociedad en la que impera la ley, y por un Estado que la hace valer sin excepciones. Este compromiso nos obliga a actuar en nuestra vida privada y en nuestra vida pública con apego a valores y a rigurosos criterios de honestidad, responsabilidad, justicia, solidaridad, transparencia y decencia, más allá de lo que la ley prohíbe o permite.

En este sentido, como una consecuencia de nuestro compromiso con la ética, hablamos y nos comprometemos con la democratización y con el ejercicio del pluralismo al interior de nuestras filas, pero también nos comprometemos con la rendición de cuentas, no solo ante nosotros mismos sino ante la sociedad entera.

En igual sentido hablamos y nos comprometemos con la defensa de los ciudadanos contra los abusos de cualquier tipo y a cualquier nivel; con la protección del medio ambiente; con el combate a la delincuencia y, sobre todo, con la lucha contra la corrupción en todas sus formas y manifestaciones. ARENA debe colaborar de manera permanente en la construcción de una cultura de legalidad, que empieza con el respeto a las leyes de tránsito y llega hasta el rompimiento con la impunidad de políticos y empresarios que se alían con el crimen común y organizado. La ética, como la ley, o es para todos igual o pierde vigencia.

MANOS A LA OBRA

Anclados firmemente en estos principios y compromisos, ahora ARENA tiene que terminar la tarea de renovar y fortalecer el partido. A partir de ahí, ¡manos a la obra de asumir nuestro rol de defensa de nuestro sistema democrático y de la economía social de mercado!

Si esta defensa requiere que asumamos nuestro papel de oposición, ARENA sabrá luchar. Si esta defensa requiere que asumamos nuestro papel de construir gobernabilidad, ARENA sabrá negociar y concertar.

Pero nuestra tarea a largo plazo no sólo es defender el sistema, sino mejorarlo a través de reformas políticas y mediante la construcción de estabilidad y crecimiento. Para esto es indispensable que, junto con las alianzas que sepamos construir, ganemos las siguientes elecciones y volvamos a asumir el compromiso de conducir el país.

(Escrito en marzo 2010)

Arranca el debate en ARENA: Mauricio Interiano y Edwin Zamora

Con la aprobación de los estatutos y de las reglas del juego, está abierta la competencia por la presidencia de ARENA. Mauricio Interiano y Edwin Zamora se disputen el liderazgo del partido, ambos apuntando a la renovación y la apertura. El Diario de Hoy ha dado espacio a ambos a exponer sus planteamientos. Queda abierto el debate, pero hace falta profundizar y concretizar los cambios que proponen para el partido y para el país.

Segunda Vuelta

Los nacionalistas de corazón estamos claros que en ARENA no tenemos detractores y que entre hermanos no podemos generar enemigos: Edwin Zamora

edwinEdwin Zamora, 31 julio 2016 / EDH

Como hermanos, como grandes correligionarios, los que amamos la libertad, la democracia, la paz, el progreso y la libertad, nos preparamos en los próximos días para iniciar la fiesta más grande que la apertura democrática haya brindado a nuestro partido, nuestras primeras elecciones internas para escoger el nuevo Consejo Ejecutivo Nacional (Coena).

Dando cumplimiento a las recomendaciones del V Congreso Nacionalista —que tuve el honor de coordinar— los areneros hemos emprendido el camino a una nueva meta: elecciones internas de nuestras autoridades a través del voto secreto.

Somos los integrantes de esta gran familia arenera los que decidiremos, de forma directa, quiénes integrarán la nueva dirigencia, dando fiel cumplimiento a las palabras del fundador de nuestro partido Mayor Roberto d’Aubuisson: “El arma más poderosa del hombre libre es el voto”.

diario hoyEl inédito proceso democrático que vivimos en ARENA es el reflejo del sentimiento de las estructuras que demandaron un partido más democrático, un instituto político que responda con más eficacia a las nuevas realidades, un partido dispuesto a transformarse continuamente y a sentar las bases para la construcción de una nueva forma de hacer política en el país.

Las voces al interior de ARENA han sido escuchadas y en pocos meses estaremos celebrando una de las mayores fiestas democráticas que hemos vivido como partido y en la que usaremos con orgullo la poderosa arma del voto; decidiremos nuestro futuro con el liderazgo que nos llevará por el camino del triunfo; escogeremos el proyecto que nos fortalecerá y nos llevará a la recuperación del país en las elecciones de 2008 y 2009.

Los verdaderos areneros sabemos que esta elección no es una competencia de capacidades personales; los nacionalistas de corazón estamos claros que en ARENA no tenemos detractores y que entre hermanos no podemos generar enemigos. No nos dejemos sorprender, no permitamos que terceros contaminen este ejemplarizante proceso democrático y avancemos con pasos firmes y seguros, sin tropezar con las piedras que nos ponen para detenernos o hacernos caer.

Yo ingresé a las estructuras del Partido hace siete años, en momentos de crisis y tras una ruptura dolorosa. Esta coyuntura, que muchos vieron como trágica, me permitió conocer las entrañas de ARENA, vivir sus principios y valores, alimentarme de la fortaleza de su gente y del amor que cada arenero tiene por su país, me permitió conocer el verdadero nacionalismo y las virtudes del tricolor que sale adelante con pasos más firmes, aunque le empiedren el camino.

Ese espíritu arenero me llevó a involucrarme en el proceso de renovación de mi partido, el mismo que me da hoy la oportunidad de ser, una vez más, actor en su enriquecimiento democrático. La participación en este proceso me permite refrendar mi convicción renovadora, reafirmar mi gran orgullo de ser arenero y, sobre todo, ratificar mi identificación con ese espíritu que nos une a todos: librarnos de este mal gobierno del FMLN que lleva al país por el rumbo equivocado.

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¡Atrevámonos! De Mauricio Interiano

Mauricio Interiano, 24 julio 2016 / mauricio interiano

Queridos hermanos, este día haremos historia. Hoy inicia un nuevo capítulo en la vida de nuestro gran partido y de nuestra amada Patria. Hoy daremos el primer gran paso para nuevamente rescatar a El Salvador, así como lo hicieron todos aquellos valientes que decidieron hace 35 años reescribir el futuro del país.

Alianza Republicana Nacionalista nació en un momento oscuro de nuestra patria, en el que reinaba la desesperanza, la división, y la falta de oportunidades. Pero fue un grupo de salvadoreños audaces y determinados que decidió dar un paso histórico y fundaron nuestro gran partido. Se fundó con una causa clara e inspiradora, la cual logró unir a miles de nacionalistas: el desarrollo de nuestra nación con paz, progreso y libertad.

diario hoyHoy nuestra patria está nuevamente sufriendo. Algo nos pasó en el camino y permitimos que un grupo de malos salvadoreños sin escrúpulos ni visión de país, llegaran a gobernarnos, resultando en la situación actual que vivimos todos los salvadoreños en la que la mayoría está deseando partir en busca del sueño americano, en lugar de quedarse a construir el sueño salvadoreño.

Nuevamente tenemos la responsabilidad de actuar y de corregir el rumbo que llevamos. Pero para eso debemos primero entender qué nos pasó, asumir la responsabilidad y comenzar a corregir. Debemos recuperar nuestra identidad y causa, para poder recobrar esa mística que nos identificó y nos motivó a tantos salvadoreños. Todo comienza recordando la misión que se nos encomendó de transformar nuestra nación, en donde puedan tener progreso todos los salvadoreños, nuestros jóvenes, mujeres, obreros, campesinos, empresarios, profesionales, compatriotas del campo y de la ciudad, así como los hermanos en el exterior.

De eso se trata la renovación de nuestro querido ARENA: de su mística. Se trata de llevar en el corazón esa causa que nos mueve a actuar sin esperar nada a cambio; de vivir nuestros principios y valores con coherencia, valentía y claridad; y de servir, juntos, con un solo propósito.
Se trata de revivir esa mística para poder inspirar a toda una nación a actuar unidos por un mejor El Salvador. Que podamos demostrar a todo compatriota que estamos de su lado, pues no debe haber nada más importante para un salvadoreño que otro salvadoreño. Que estamos dispuestos a ponernos en los zapatos del pueblo, que nos vamos a acuerpar y a apoyar como la familia que somos, y que nos vamos a exigir para dar lo mejor que tenemos.

El Salvador nuevamente nos necesita enfocados, fuertes, valientes y unidos. Y la unidad de nuestro partido será solida en la medida que se enriquezca con el debate interno, la posibilidad de apertura y participación y expresión de todos, pues de lo contrario estaríamos dándole a la gente más de lo mismo. Esto incluye que tengamos la valentía de apoyarnos y consolidarnos, de acompañarnos en el terreno, y de validar esa regla básica que es vital: jamás confrontar a un arenero contra otro arenero, porque allí comienza el germen de la división, enseñanza que nos dejó el fundador y máximo líder de nuestro partido y la que debemos honrar.

Hermanos, el proceso de renovación ya comenzó, pero este domingo se dará un paso trascendental. Tenemos la oportunidad de demostrar el compromiso con la democracia de nuestro partido y de nuestra patria. Tenemos la oportunidad de que este proceso sea el detonante de ese giro que todo El Salvador está esperando ver en ARENA. Atrevámonos a dar este paso con apertura, madurez, valentía, inspirando y uniendo a toda una nación. ¡Hoy más que nunca, El Salvador necesita a sus mejores hijos presentes por la patria!

Tengo la claridad de lo que debemos hacer y la convicción de hacerlo. Debemos desde ARENA, ser capaces de convertirnos en el motor que hará realidad el sueño de cada arenero y de todo un país. Estoy convencido que los areneros estamos dispuestos a volver a rescatar una vez más a nuestra amada patria y asumir otra vez, con honor y mística, su rol histórico en beneficio de toda la población.

 

 

 

AC·COUNT·A·BIL·I·TY. De Benjamín Pineda

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BENJAMIN-PINEDABenjamín Pineda, 26 julio 2016 / EL ESPACIO

Yo estoy de acuerdo con que suban los impuestos. Yo estoy dispuesto a entregar hasta un 55% de mis ingresos al fisco, y por si eso no fuera suficiente además estoy dispuesto a pagar el 25% por ciento de IVA. Digo esto porque hace poco leí que esa es la carga impositiva de Dinamarca, alrededor de 55% de impuesto sobre la renta y un VAT (iva) del 25%; en el mismo artículo decía además que el 60% de los daneses dicen sentir justo lo que pagan, aún más sorprendente solo el 10% piensa que es mucho pero la cifra que más me impactó fue que el 20% piensan que deberían de pagar más.

¿Cómo puede ser esto posible? ¿Y yo porque aquí me enojo por cada impuesto nuevo que se inventa el gobierno? Me indigno de pagar 5% más por la telefonía, 13 % más por la luz, ¡cada vez q me piden más dinero es un nuevo enojo!

La respuesta es una palabra que lastimosamente no tiene traducción (en una palabra al menos) al español  y es  “Accountability” esto más o menos quiere decir, la obligación de rendir cuentas, de dar explicaciones, y es por la falta histórica de accountability en nuestros gobiernos que yo no quiero darle ni un dólar más.

el espacioYo les creo a mis gobernantes cuando dicen que necesitan más dinero, basta con salir a la calle y ver las necesidades, es claro que necesitan más, pero quiero regresar a los daneses solo un segundo más, y es que después de preguntarles si estaban de acuerdo con los impuestos que pagaban, les preguntaron ¿por qué estaban de acuerdo con pagar tanto? La respuesta fué por que veían todo lo que ganaban como ciudadanos pagando sus impuestos, les dan salud, educación, seguridad, parques, calles, programas medioambientales, seguridad social, dicen que pueden ver claramente adonde se iba su dinero.

Y es este el meollo del problema, aquí se pide 130 millones en créditos, no se aprueba que haya nada de Accountability, me suben el 5% de la telefonía, y no se explica que se hizo primero con el presupuesto aprobado de seguridad, ni tampoco como, por qué o con quién se está ejecutando lo obtenido del nuevo impuesto, piden que se aumente el 13% de la electricidad y después de explicaciones contradictorias unifican criterio y dicen que es para terminar El Chaparral, pero no explican por qué ya se ejecutó el presupuesto previsto de la obra, y un poco más, y aun así necesitan más dinero.

Como aquí no hay Accountability nadie me dice quien malgastó mis impuestos, así como nunca me explicaron por qué la Monseñor Romero (Diego de Hoguin) costó ¿3 o 4? veces más de lo esperado y se inauguró casi 3 años después de lo previsto, o porque tenemos un puerto construido con el sudor de mi frente que mes a mes causa costos que también se pagan con mi sudor, y nadie me explica por qué además este puerto sigue tirado. Nadie explica porque atropellan a un motociclista con un carro de uso exclusivo de los funcionarios más altos de Casa Presidencial y esta encubre al funcionario. Nadie explica como desaparecen los registros de vuelo de un presidente tras decir que esa información es reservada.  ¿Entonces si digo que estoy dispuesto a pagar más ¿por lo que cada vez que el Estado me pide más dinero me parece casi una ofensa? La respuesta es por qué tenemos gobernantes que se sienten que no nos deben explicaciones y si ellos sienten que no me deben explicaciones yo siento que no les debo plata!

AC·COUNT·A·BIL·I·TY aprendámonos esta palabra gringa y fea, y exijámosla a nuestros gobernantes para pagar impuestos más felices.

 

La historia no se repite. De Alberto Barrera Tyszka

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Alberto Barrera Tyszka, escritor y guionista venezolano

Alberto Barrera Tyszka, 31 julio 2016 / PRODAVINCI

Muchos fuimos sandinistas. Era casi una ecuación natural: teníamos 18 años, Somoza era un dictador, los rebeldes parecían más modernos y diversos que la nomenclatura cubana, entre sus filas había gente como el poeta Ernesto Cardenal o el narrador Sergio Ramírez.  En 1979, en América Latina, la palabra revolución volvió a llenarse de esperanzas.

Un poco antes del triunfo sandinista, Daniel Ortega realizó una gira por Venezuela, buscando apoyo, recursos. En Barquisimeto, un grupo de jóvenes, más o menos radicales, realizamos todo un día de “batida”, recogiendo fondos en apoyo a la “lucha sandinista”. Nos montábamos en autobuses o nos parábamos en las esquinas, dábamos fugaces discursos, llenos de lugares comunes, y extendíamos un botellón de plástico exigiendo solidaridad con los revolucionarios.  Hacia el final de la tarde, en una punta de la Avenida Vargas, debía darse el acto público que habíamos organizado. Y el mismísimo Comandante Ortega se dirigiría desde una tarima a la multitud.

prodavinciPero no hubo multitud. Éramos nosotros y unos cuantos más. No demasiados. El Propio Ortega prefirió que nos acercáramos, que hiciéramos una rueda, que tuviéramos un encuentro más íntimo. Ahí, de manera breve, nos agradeció el esfuerzo pero aseguró que, más allá de las ideologías, en esos momentos, el sandinismo necesitaba dinero, municiones, medicinas, botas militares… Nos contó que el entonces Presidente Carlos Andrés Pérez les había dado una ayuda importante.  Fue un balde de agua fría. Un aterrizaje forzoso en los límites de la realidad.

Pocos meses después, los rebeldes entraron triunfantes en Managua. Diez años después, la revolución sandinista solo era otra oportunidad perdida en el pantano de la ineptitud y de la corrupción.  Treinta y cinco años después, Daniel Ortega es el nuevo Anastasio Somoza de Nicaragua.

La historia no se repite: solo se aprovecha del pasado para avanzar de manera más perversa. Esta semana el orteguismo destituyó a 28 diputados de la oposición. Se trata de un régimen que intenta someter por las fuerza a las instituciones. Es la reinvención de la dictadura desde la aparente legalidad democrática.  En un imperdible artículo, el periodista nicaragüense Carlos F. Chamorro describe la situación de esta manera: “Estamos pues ante un régimen autoritario que no tolera ninguna clase de competencia en los espacios institucionales o autonomía en los poderes del estado, y ante cualquier protesta social o desafío político en los espacios públicos, recurre a la represión paramilitar o policial. El monopolio de la política en las calles, sin oposición, ha sido siempre uno de los pilares de la estabilidad autoritaria, en la que se apoya la alianza económica con el gran capital”.

A los venezolanos esta historia, por desgracia, nos suena conocida, lamentablemente familiar.  El pasado regresa de pronto trastocado, reformulado pero insistiendo en lo peor de sí mismo: la violencia, el autoritarismo, la exclusión.  Esta semana, en nuestro país, el alto gobierno realizó un acto para recordar un aniversario más del asesinato de Jorge Rodríguez: un homicidio político, un espantoso crimen de Estado, ocurrido hace ya cuarenta años.  Escuchando los discursos, cualquier ha podido también pensar en las trágicas vueltas que da la vida.  En los presos políticos que hay hoy. En las denuncias de violación a los derechos humanos. En todos los casos de abuso que el poder voluntariamente ignora ¿De quién está más cerca ahora el gobierno? ¿De Jorge Rodríguez o de sus victimarios?

La historia no se repite: solo se aprovecha del pasado para avanzar de manera más perversa. Esta semana, el Tribunal Supremo de Justicia ratificó una resolución que le permite a los militares venezolanos usar armas de fuego en las manifestaciones. En América Latina, la violencia institucional también se está reinventando.

Trump criticized my silence. He knows nothing about true sacrifice. De Ghazala Khan

washington postGhazala Khan’s son, U.S. Army Capt. Humayun Khan, was killed in Iraq in 2004.

Ghazala Khan; Donald Trump. (Toni L. andys/Post; AP)

Ghazala Khan; Donald Trump. (Toni L. andys/Post; AP)

Ghazala Khan, 31 julio 2016 / THE WASHINGTON POST

Donald Trump has asked why I did not speak at the Democratic convention. He said he would like to hear from me. Here is my answer to Donald Trump: Because without saying a thing, all the world, all America, felt my pain. I am a Gold Star mother. Whoever saw me felt me in their heart.

Donald Trump said I had nothing to say. I do. My son Humayun Khan, an Army captain, died 12 years ago in Iraq. He loved America, where we moved when he was 2 years old. He had volunteered to help his country, signing up for the ROTC at the University of Virginia. This was before the attack of Sept. 11, 2001. He didn’t have to do this, but he wanted to.

When Humayun was sent to Iraq, my husband and I worried about his safety. I had already been through one war, in Pakistan in 1965, when I was just a high school student. So I was very scared. You can sacrifice yourself, but you cannot take it that your kids will do this.

Video: “You have sacrificed nothing”
Humayun Khan was an American Muslim Army soldier who died serving the U.S. after 9/11. His father, Khizr Khan, spoke at the Democratic National Convention and offered a strong rebuke of Donald Trump, saying, “Have you even read the United States Constitution?”

We asked if there was some way he could not go, because he had already done his service. He said it was his duty. I cannot forget when he was going to the plane, and he looked back at me. He was happy, and giving me strength: “Don’t worry, Mom. Everything will be all right.”

The last time I spoke to my son was on Mother’s Day 2004. We had asked him to call us collect whenever he could. I begged him to be safe. I asked him to stay back, and not to go running around trying to become a hero, because I knew he would do something like that.

He said, “Mom, these are my soldiers, these are my people. I have to take care of them.” He was killed by a car bomber outside the gates of his base. He died trying to save his soldiers and innocent civilians.

That is my son. Humayun was always dependable. If I was vacuuming the house and he was home, he would take the vacuum from my hand and clean the house. He volunteered to teach disabled children in the hospital how to swim. He said, “I love when they have a little bit of progress and their faces, they light up. At least they are that much happy.” He wanted to be a lawyer, like his father, to help people.

Humayun is my middle son, and the others are doing so well, but every day I feel the pain of his loss. It has been 12 years, but you know hearts of pain can never heal as long as we live. Just talking about it is hard for me all the time. Every day, whenever I pray, I have to pray for him, and I cry. The place that emptied will always be empty.

I cannot walk into a room with pictures of Humayun. For all these years, I haven’t been able to clean the closet where his things are — I had to ask my daughter-in-law to do it. Walking onto the convention stage, with a huge picture of my son behind me, I could hardly control myself. What mother could? Donald Trump has children whom he loves. Does he really need to wonder why I did not speak?

Donald Trump said that maybe I wasn’t allowed to say anything. That is not true. My husband asked me if I wanted to speak, but I told him I could not. My religion teaches me that all human beings are equal in God’s eyes. Husband and wife are part of each other; you should love and respect each other so you can take care of the family.

When Donald Trump is talking about Islam, he is ignorant. If he studied the real Islam and Koran, all the ideas he gets from terrorists would change, because terrorism is a different religion.

Donald Trump said he has made a lot of sacrifices. He doesn’t know what the word sacrifice means.

La respuesta de Trump:

Muerte de un alcalde chamula. De Jabobo García

el paisLa muerte a golpes y patadas del edil de San Juan Chamula y su equipo revela la división en esta conflictiva y enigmática comunidad indígena de Chiapas.

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Jacobo García, 30 julio 2016 / EL PAIS

Desde que despertó, Domingo López sabía que ese sábado 23 de julio, podía morir. Así que, aunque fueran las dos de la madrugada, se sentó en la cama, se puso un pantalón negro y rezó. Prendió las velas del altar de su habitación, hizo círculos en el aire con el humo del copal, extendió la juncia y pasó 40 minutos en silencio moviendo los labios frente a la imagen de la virgen.

Luego desayunó lo mismo de cada día; huevos, frijoles y atole de maíz y comenzó a recibir a los vecinos con los problemas de siempre: el agua no llega, el lindero, la procesión de San Antonio no pasa por mi casa…

El indígena Domingo López, de 57 años, llevaba sólo ocho meses como alcalde de San Juan Chamula- a 10 kilómetros de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas – , pero conocía bien a sus vecinos. Había sido alcalde por el PRI en 2008 y repitió el cargo para el periodo 2015-2018, aunque por el Partido Verde (PV). Gobernar dos veces fue todo un agravio de acuerdo con los usos y costumbres que rigen este municipio de 60.000 habitantes conformado por 124 comunidades Tzotziles, regadas por los pliegues de Los Altos de Chiapas. Los miembros del Partido Verde que lo eligieron lo recuerdan como un “gran candidato, muy querido por los vecinos y buen gestor”. Un año antes lo habían convencido para que volviera a la política y aparcara temporalmente su vida junto a los camiones sacando arena y grava. Para otros, simplemente era “el tonto útil de un partido tan corrupto como los demás”, dice el antropólogo Gaspar Morquecho.

La mañana del sábado, Pascuala, su esposa, como un ritual repetido durante décadas, se levantó con él, cuando todavía era noche cerrada. “Algo va a pasar”, dijo Domingo, antes de pedirle que se marchara y se escondiera en San Cristóbal. Con la austeridad gestual de los indígenas, el último día de sus 40 años de vida juntos, reconstruye su hijo, se dijeron adiós estrechándose la mano y dándose la bendición.

A las 6:30 de la mañana, el frío gélido de la montaña comenzaba a templarse, con los primeros rayos de sol asomando por la cima. Una vez que estuvo solo, se enfundó el chuj blanco de lana de borrego, cogió el sombrero con cintas de colores, tomó el bastón de mando de las grandes ocasiones y bajó caminando la cuesta que conduce al Ayuntamiento. Tres horas después, Domingo López González estaba cubierto por un charco de sangre; tirado en la plaza del pueblo, con el rostro desfigurado por los golpes y el tiro de gracia en la cabeza.

Luis López, hijo de Domingo, en la casa familiar Saul Ruíz

Luis López, hijo de Domingo, en la casa familiar. Foto: Saul Ruíz

Dos perros copulan sobre la mancha de sangre donde hace 72 horas yacía Domingo. En el pueblo de las velas, las cruces y los rezos no hay nada que humanice la barbarie y sólo la mancha roja recuerda que la locura se apoderó del lugar donde los animales fornican.

La plaza es una peculiar combinación de viviendas feas de cemento y construcciones tradicionales que estaba llena de gente el día de la matanza. Pero como es habitual en los pueblos después de una tragedia, nadie vio nada. Sin embargo, desde hacía 15 días, todos sabían lo que se estaba cocinando. Días atrás grupos de opositores al alcalde habían recorrido las comunidades organizando a los vecinos para que marcharan hasta la cabecera municipal para protestar por no haber recibido las ayudas prometidas durante la campaña. Al llamado acudieron cientos de personas que se concentraron frente al Ayuntamiento desde las siete de la mañana para lanzar piedras mientras gritaban ladrón y mentiroso. “Las protestas normales, pues”, señala sin ninguna ironía un líder del Partido Verde, con tantos gramos de oro en los dientes como en el reloj.

Vista de la plaza de San Juan Chamula desde el balcón del Ayuntamiento Saul Ruíz

Vista de la plaza de San Juan Chamula desde el balcón del Ayuntamiento. Foto: Saul Ruíz

El alcalde, o Tsetjo (corta cabeza) como lo conocían, encaró la situación y acompañado del resto de regidores tomó el micrófono y acusó desde el balcón a sus opositores del PRI de “engañar” a la gente. Pero a pesar de su fama de buen político, Domingo pronunció esa mañana el discurso más desafortunado de su carrera con una frase que puso el cerillo a la gasolina: “No hay dinero”.

Le exigían que entregara la subvención de 7.000 pesos (340 dólares) que había prometido a cada vecino durante la campaña. Según su equipo de gobierno se había entregado la primera partida y el resto de comunidades recibirían el dinero a medida que llegaran los fondos del gobierno estatal, también del Partido Verde. “Todo estaba perfectamente calendarizado” defiende Mario Collazo, Líder regional de los verdes. Los de abajo le reprochaban que sólo entregaba los recursos a las comunidades afines políticamente. “La intención era tomar la alcaldía y retener temporalmente al alcalde, pero no imaginaba todo lo que pasó después”, explica un vecino ‘en perfecto Castilla’.

Mujeres saliendo de la iglesia de San Juan Chamula el jueves. J. García

Mujeres saliendo de la iglesia de San Juan Chamula el jueves. Foto: J. García

Asediado por las pedradas, el equipo de gobierno se protegió en el Ayuntamiento y los escoltas que lo acompañaban dispararon alocadamente causando tres heridos. Desde abajo repelieron los disparos, aparecieron más armas y el lugar se convirtió en un caos de gritos, carreras y ráfagas de AK-47 contra la fachada de la alcaldía. Un grupo, con el rostro cubierto, intentó ingresar al edificio mientras las balas rompían los cristales.

Rodeados y asustados, el alcalde, el síndico, los regidores, el juez de paz y hasta el chofer, intentaron huir por el único lugar posible; la parte posterior. Recorrieron los 32 pasos que separan el balcón de la ventana trasera y se descolgaron por una cuerda hasta la calle, pero los alcanzó la turba. Con un hierro de changarro le abrieron la cabeza y con un palo le atravesaron el cuello a Domingo. A partir de ahí comenzó una orgía violenta de patadas y golpes que terminó con la vida de, al menos, el alcalde y cuatro personas más, aunque hay dudas sobre la cifra definitiva. Pero la muerte no bastó. Una decena de personas arrastró el cuerpo hasta la plaza y durante largo rato siguió golpeando el cadáver ensangrentado y desfigurado de Domingo, el hombre al que convencieron de que volviera a la política. A su alrededor jóvenes con el rostro cubierto gritaban “dale, dale, dale”, hasta que uno de ellos sacó una pistola del morral y le disparó a la cabeza a dos metros de distancia. Todo quedó grabado en los celulares de los vecinos. Para que la humillación fuera completa alguien le bajó los pantalones al cadáver. Cuando a su hijo le dieron la noticia, también le dijeron: “Apúrate, quieren rociar con gasolina el cuerpo”.

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Iglesia de San Juan Chamula. Foto: Saul Ruíz

Una familia de Chamulas apura una botella de Coca-Cola de 2 litros y eructa sin pudor en el interior de la iglesia. Charlan, musitan oraciones en tzotzil y prenden varias velas. Junto a ellos, sentados en el suelo del templo, una madre recorre el cuerpo de su hija con una gallina agarrada por las patas. El padre, mientras tanto, bebe pox, un destilado típico de caña y maíz. Sincretismo en estado puro. El templo de San Juan Chamula es probablemente la iglesia indígena más visitada de México. Las agencias de turismo incluyen la visita a este misterioso lugar donde los feligreses charlan, comen y beben sentados en el suelo, sobre una cama verde de vainas de pino. De igual forma, tanto las guías como los turoperadores recomiendan no desobedecer ninguna indicación para evitar problemas. Los chamulas tienen fama de ser tan celosos de sus tradiciones como huraños a la hora de compartirlas. Esta semana, diez agencias han suspendido sus visitas desde San Cristóbal de las Casas hasta que se calme la situación. A pocos metros de la misteriosa iglesia están el ayuntamiento y la sede del PRI (Partido Revolucionario Institucional). Sobre estos tres edificios, como una metáfora nacional, ha pivotado siempre la convulsa vida de San Juan Chamula.

Pero ¿quién mató a Domingo?. “Todo indio sabe que las palabras mágicas para sobrevivir son: no sé” explica Morquecho. Sin embargo, cuando se apaga la grabadora y se cierra la libreta un nombre se repite de boca en boca: Marcelino González López, el candidato del PRI derrotado en las elecciones de noviembre por más de 10.000 votos. Una goleada histórica en un municipio donde hasta hace pocos años estaba prohibido ser de otra religión que no fuera la católica ni de otro partido que no fuera el PRI, dice Felipe Arizmendi, Obispo de San Cristóbal de las Casas. Hasta el momento la policía ha detenido a ocho personas, casi todas del entorno del excandidato. El último, el jueves, es el anterior alcalde, también del PRI. “La pelea por el ayuntamiento de Chamula es en realidad una disputa por el control del territorio. Existe una gran descomposición en municipios de Los Altos de Chiapas porque esta región se ha convertido en un corredor para el tráfico de droga, migrantes, mujeres o vehículos ilegales (chocolate)” explica Araceli Burguete, investigadora del Centro de antropología social (CIESAS). “Los grandes cárteles de la droga, Sinaloa, Zetas, Golfo…, no tienen presencia clara en Chiapas porque ese papel lo cumplen los grupos tradicionales de poder” añade. En los últimos diez años han muerto 40 ediles en México por la violencia.

El nuevo alcalde, Mateo Gómez, el jueves durante la toma de protesta Saul Ruíz

El nuevo alcalde, Mateo Gómez, el jueves durante la toma de protesta. Foto: Saul Ruíz

“Es triste lo que sucedió y no queremos que vuelva a suceder. Desde ahorita no tengo partido y gobierno para todos”, dice nervioso el nuevo edil en sus primeras palabras . “Y ahora, están todos invitados a pedir un refresquito en la tienda de parte de la Presidencia Municipal”, concluye junto a las autoridades tradicionales. Las botellas de pox pasan de mano en mano. Temeroso y protegido por más de 200 policías el alcalde que toma posesión es el antiguo regidor, un joven de 30 años que hace una semana se salvó por unos metros de ser linchado.

A la misma hora que los nuevos cargos beben aguardiente, dos cerros más allá, en la comunidad de Yitic un hombre abatido quiere olvidar cuanto antes cualquier tema relacionada con el política. Con la calma de quien está convencido de que su padre está en un lugar mejor, sólo pide dos cosas al mundo: que la gente borre los videos del linchamiento que corren de teléfono en teléfono y que un artista internacional escriba un corrido a la memoria de su padre.

The Observer view on Pope Francis’s comments on a world at war. Editorial de The Guardian

Pope Francis walks through the gate of Auschwitz on Friday. Photograph: Filippo Monteforte/AP

Pope Francis walks through the gate of Auschwitz on Friday. Photograph: Filippo Monteforte/AP

guardianEditorial, 30 julio 2016 / THE GUARDIAN

Pope Francis is a thoughtful man whose views should be taken seriously. So his unusually dramatic declaration last week that the world is at war deserves closer scrutiny. The pope was responding to the shocking murder in Normandy of a Catholic priest, Father Jacques Hamel, by two French-born Isis recruits and two earlier Islamist attacks in Germany. But his remarks raised wider questions reaching far beyond the immediate struggle against random acts of terrorism.

“The word we hear a lot is insecurity, but the real word is war,” the pope said. “We must not be afraid to say the truth, the world is at war because it has lost peace.” Continuing, he sought to clarify what he meant. “When I speak of war, I speak of wars over interests, money, resources, not religion. All religions want peace; it’s the others who want war.”

Is Francis right? Is the world at war? Looking at recent events, including the Bastille Day atrocity in Nice, a string of lesser attacks in German cities and, for example, the ongoing, merciless bombardment of 300,000 people trapped in what remains of Aleppo, it is tempting to answer with a heartfelt “Yes”. Day after day, our televisions, radios, mobiles and newspapers deliver awful tidings of yet more egregious examples of man’s inhumanity to man.

Yet our perspective is skewed. Figures compiled by the University of Maryland’s Global Terrorism Database show that, in western Europe, the number of civilians killed as a result of terrorist acts has fallen sharply in recent years from peaks in the 1970s and 1980s. Even then, at the height of IRA, Basque separatist, Red Brigades, Baader-Meinhof and PLO activity, the annual toll numbered a few hundred. Current fatality levels in Europe are significantly lower, despite the rise of Isis.

In point of fact, the vast majority of civilian deaths from terrorism in 2015 – 74% – were confined to five countries: Iraq, Afghanistan, Nigeria, Syria and Pakistan. Or looked at another way, between 1969 and 2009, there were 38,345 terrorist incidents around the world. Of these, 2,981 were directed against the US, while the remaining 92% were directed at other, mostly poor nations. The worst single atrocity since 9/11 took place this month in Baghdad, where Isis bombs killed hundreds.

If the pope’s claim about a world at war is set against a broader measure of armed conflicts, similar doubts arise. According to the International Institute for Strategic Studies, about 167,000 people died in armed conflicts in 2015, historically far fewer than in the post-colonial and Cold War periods of the last century. This figure is itself distorted by Syria, which accounted for 55,000 of the total. Again, a handful of countries accounted for most of the remaining deaths, notably Nigeria, Afghanistan and Mexico.
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These figures suggest three things: that, overall, worldwide levels of organised state against state, internal state and non-state (terrorist) violence have significantly declined over the past 50 years; that the conflicts that persist are mostly confined to a diminishing number of countries or regions, not in Europe or the US; and that most parts of the world are enjoying an unprecedented period of prolonged peace. The big picture, as delineated by academics such as Harvard’s Steven Pinker, is not one of a “world at war”, but of a world that may, slowly, be learning to deal with problems by non-violent means.

Such conclusions plainly fly in the face of popular, western perceptions of heightened physical threat, as enunciated by the pope. This may be because violence, particularly Islamist terrorism, is suddenly much more in evidence on our own doorsteps. It may be because, thanks to mass media and the internet age, ordinary citizens are more aware now of global contemporary events than at any time in human history. The result is an exaggerated, disproportionate sense of the dangers presented by our own times. This may also stem from woeful, collective ignorance of recent and not so recent history.

But this disconnect between the objective reality of present-day conflict, the emotions and fears surrounding it and the language and terminology used to describe it, may be deeper rooted. As Francis suggested, the shared conception that we are living in a time of war arises from conflicts in many other dimensions, such as the “war” over disappearing natural resources and environmental protection, the “wars” on poverty, on drugs and on preventable disease, or the “war” between business interests, represented by global corporations and international capitalism and the common people’s recurring aspirations, now ever harder to crush or deny, for fair, equal and just societies based on human rights, shared responsibilities and agreed laws.

Maybe Francis was also pointing, opaquely, to what might be termed a war of minds, a global war of ideas, one that rages ever more fiercely in a 21st century whose dawn, supposedly, marked the beginning of a post-ideological age but that now grows desperate (and violent) in its search for belief, certainty, conviction and truth.
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How else to account for nationalists, populists, demagogues, charlatans and rogues from Trump Towers to Vienna’s far-right Freedom party to France’s Front National to Greece’s Golden Dawn, which peddle absolutist solutions, perverse panaceas and divisive, separatist slogans with such evident, partisan support?

And how else to interpret the religious rift, or fitna, within Islam between Sunni and Shia, and between Islam and the west, if not in terms of a battle of dogma and belief? The pope may be correct that this is not a war of religions, certainly not a war led by established religious leaders such as himself. But to claim that the current, intensifying global battle for new, viable credos for the new century is not, in part, a religious and spiritual struggle, too, is surely delusional.

Thomas Hobbes believed man’s natural, eternal state was “warre”. The aim and duty of every human society before and since has been to prove him wrong – and to resurrect Francis’s “lost peace”.

Why we should care that Nicaragua is becoming a dictatorship (again). By Tim Rogers

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Tim Rogers, Fusion's senior editor for Latin America

Tim Rogers, Fusion’s senior editor for Latin America

Tim Rogers, 30 julio 2016 / FUSION

When Daniel Ortega was re-elected president in 2006, I cheered for Nicaragua.

When he sidestepped the constitution to get himself re-elected in 2011, I worried for Nicaragua.

And now that he has consolidated authoritarian rule in his bid to become president for life, I am afraid for Nicaragua.

Nicaragua is my second country. It’s my muse. My wife’s native land. The place that keeps me up at night.

 I moved to Nicaragua in 2004 at age 28, chasing the romantic memory of the revolution I watched on the nightly news of my childhood. I had posters of Daniel Ortega, Gen. Augusto Sandino, and Comandante Cero. A red-and-black Sandinista flag used to hang above my bed.
Famous painting in Managua of Gen. Augusto C. Sandino, the "General of Free Men" and the namesake of the Sandinista National Liberation Front

Famous painting in Managua of Gen. Augusto C. Sandino, the “General of Free Men” and the namesake of the Sandinista National Liberation Front

But it didn’t take me long to become disenchanted with Ortega and the Sandinistas once they returned to power.

I was always leery of Ortega. He was a politician with a long tail; a man who was accused of sexually abusing his own stepdaughter. But I always wanted the leftist Sandinista Front to have a fair shot at governing Nicaragua in times of peace. During the 1980s, the Sandinistas managed to implement important social, educational, and health programs while fighting a brutal war against contra guerrillas—who were funded, trained, and equipped by the United States.

So just imagine what the Sandinistas could do in times of peace and with a fat check from Tio Hugo Chávez, I thought naively.

fusionWhen the Sandinistas were voted back into power after 16 years of “governing from below,” Nicaragua was ready to give them another chance. After all, Ortega and his party had respected the rules of the game enough to acknowledge electoral defeat in 1990, and again in 1996 and 2001. So the Sandinistas had proven that they were housebroken and respected rule of law—or so I thought.

Boy was I so wrong.

Since returning to office nearly a decade ago, Ortega has methodically and completely dismantled Nicaragua’s fragile institutional democracy from within and reshaped the laws in a way that support his personal aspirations to create a one-party system that he can govern unopposed till death do they part. By hook and crook, Ortega and his lackeys have taken control of all four branches of government, implemented a repressive zero-tolerance policy for street protests, and rewritten the constitution to eliminate checks and balances.

Daniel Ortega has dismantled Nicaragua's democracy from the inside

Daniel Ortega has dismantled Nicaragua’s democracy from the inside

Ortega put the final nail in the coffin of Nicaragua’s democratic pluralism on Friday, when his sycophants in the Supreme Electoral Council ordered the ouster of 28 opposition lawmakers and substitute lawmakers from the National Assembly. Now Ortega doesn’t face any political opposition, symbolic or otherwise, and can run unopposed for another re-election in November.

The Sandinistas argue that the death blow to the opposition was legal, and they should know since they wrote the laws. So congratulations, comandante, you’ve finally got your dream of turning Nicaragua into your family farm.

But does anyone really care?

Nicaraguans don’t seem to. With the exception of the weekly Wednesday protests that draw a few dozen familiar people into downtown Managua to demonstrate for free elections, no Nicaraguans are in the streets. Some people are clearly too scared to protest, but many others are apathetic or too busy chasing Pokémon. Ortega remains remarkably popular, despite his power grab and his inability to deliver on any of of the megaprojects he has promised, from the interoceanic canal to the oil refinery. And despite recurring reports of re-armed contras organizing in the mountains, Nicaragua has not mustered any meaningful opposition to El Comandante’s family rule.

The U.S. doesn’t seem to care, either. Thirty years after spending more than $1 billion to fund an illegal counterrevolutionary war against the Sandinista government in the 1980s, the U.S. doesn’t even seem to acknowledge what’s going on in Nicaragua anymore.

In fact, as Ortega’s party was finalizing its power grab on Friday afternoon, the U.S. Embassy was sending out a press release congratulating itself for a successful business “networking” grip-and-grin they hosted to “contribute to the economic development of the country.” The U.S. Embassy couldn’t appear more disconnected from Nicaragua’s political reality if it were operating in a parallel galaxy.

The U.S. embassy held a business networking event on Friday, as Ortega put the final nail in the coffin of Nicaragua's democratic pluralism

The U.S. embassy held a business networking event on Friday, as Ortega put the final nail in the coffin of Nicaragua’s democratic pluralism

 

Reagan must flipping in his grave.

As well he should be. The old bastard’s war on Nicaragua caused horrific suffering, death, and destruction on a tiny country that was trying to change its course in history and determine its own destiny. But for the U.S. to go from being hellbent on driving Ortega from power in the 1980s to being entirely indifferent to Ortega’s anti-democratic power grab in 2016 makes Uncle Sam seem like he’s suffering from a case of undiagnosed amnesia.

The truth is that the U.S. was wrong to make war on Nicaragua in the 1980s. But it’s wrong again to not care what is happening there now.

Putting out cookies and coffee for business innovators to speed network while the country’s democracy goes completely off the rails just outside the embassy gates reminds us that the United States’ priorities in the world are oftentimes different than advertised. Washington, D.C. likes to think it’s a beacon for freedom and democracy, but the light it’s tending to on the hill shines for business and trade.

But in the long run, economic development needs rule of law. Even the country’s private sector, which has been allied with Ortega since 2007, knows that what’s coming isn’t good for business. COSEP, the country’s largest business chamber, released a communique on Friday night fretting about “political stability,” the “weakening of a representative democracy,” and “social cohesion.”

Ortega has become increasingly reclusive since returning to power a decade ago, but he wasn't always afraid of the public. Pictured here in 2005

Ortega has become increasingly reclusive since returning to power a decade ago, but he wasn’t always afraid of the public. Pictured here in 2005

 

The head of COSEP told me years ago for an interview with my old news site, Nicaragua Dispatch, that their chamber’s strategy was to work with Ortega to build the country’s economy to levels where democracy would have a chance to finally take root. His thinking was that Nicaragua was too poor to be a democracy. Well now it’s too authoritarian to be a democracy. And maybe too anti-democratic to anything other than poor.

The point is that democracy matters now, and forever—even in Nicaragua, which was never very good at it in the first place.

Democracy is loud and messy and imperfect. But it also tends to be self-correcting and enduring. Despite its warts, democracy is still way better than the alternative. As Winston Churchill famously said, “Democracy is the worst form of government, except for all the others.”

Nicaragua is making a serious mistake by not tending to its young democracy, and allowing it to be replaced by the weeds of authoritarianism and personal ambition. These things never end well.

Nicaragua might have been unpracticed in democracy, but it shouldn’t be so insecure to think it can’t learn. And the world is wrong to not care that Nicaragua has stopped trying.

Un camino de esperanza. De Christian Salazar Volkmann

El Salvador está en un momento histórico. La sentencia de inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz le da la oportunidad de consolidar un proceso de reconciliación nacional. El escenario que se presenta requiere prudencia y calma de todos los actores, pero también el firme compromiso de escuchar y poner a las víctimas al centro de las acciones que se impulsen.

Christian Salazar Volkmann es el residente del sistema de Naciones Unidas en El Salvador

Christian Salazar Volkmann es el representante residente del sistema de Naciones Unidas en El Salvador

Christian Salazar Volkmann, 30 julio 2016 / LPG

En ese sentido, son valiosos los llamados a la sensatez realizados por el presidente de la República y diferentes sectores de la sociedad, como la Conferencia Episcopal Salvadoreña, que igualmente se pronuncian por la superación de la impunidad en favor de la justicia.

Un conjunto de procesos y mecanismos reconocido internacionalmente para reconstruir el tejido social dañado por la violencia e intolerancia es la justicia transicional. Este proceso se inició con los Acuerdos de Paz, por ejemplo con la creación de la Comisión de la Verdad. Tras casi 25 años desde la firma de los Acuerdos, la sociedad salvadoreña y su liderazgo tienen la posibilidad de continuar en ese camino, ya recorrido también por otros países que han enfrentado conflictos armados internos, con otras naciones o estados totalitarios.

La justicia transicional se basa en una serie de principios fundamentales. Supone resolver crímenes de lesa humanidad y graves violaciones a los derechos humanos a través del conocimiento de la verdad, la determinación y asunción de responsabilidades, la impartición de justicia, las garantías de no repetición y, en los casos en que ha sido decidido libremente por las víctimas, el perdón. Mediante la aplicación de estos principios se busca realizar las la prensa graficaaspiraciones de las víctimas de conocer la verdad y sus derechos a la reparación así como evitar que crímenes graves queden impunes. La implementación de la justicia transicional, por tanto, debe basarse en un proceso intenso de diálogo con las víctimas y en mecanismos que aseguren que sus voces serán escuchadas y sus demandas, tomadas en cuenta. Al mismo tiempo, requiere un fortalecimiento especial del sistema de justicia para que pueda cumplir con el reto de investigar y sancionar delitos de gran magnitud que se cometieron muchos años atrás y en condiciones de conflicto armado. Este camino de verdad, justicia y reparación abre la oportunidad para una sólida reconciliación.

Fortalecer el sistema de justicia –incluidos tribunales, Fiscalía, Policía, sistemas de información y el acceso a una buena defensa– no solo es importante para el funcionamiento de la justicia transicional y para delinear un futuro distinto, construido sobre la base de la memoria histórica. También coloca a El Salvador en mejor posición para enfrentar más eficazmente la violencia y la inseguridad y reducir los altos índices de impunidad.

Las Naciones Unidas han acompañado al país en su proceso de paz por más de dos décadas. La forma en que El Salvador finalizó la guerra civil mediante el diálogo demuestra su aptitud excepcional de resiliencia. Ahora que está por conmemorar los 25 años de la firma de la paz, ratificamos nuestro compromiso de apoyar su determinación de impulsar la reconciliación y la reparación integral a las víctimas. Reafirmamos nuestro apoyo a los esfuerzos actuales de promover el desarrollo sostenible para superar la pobreza, desigualdad, inseguridad y destrucción ambiental. Lo hacemos con convicción y mística, porque creemos en El Salvador y su gran capacidad institucional para afrontar los retos del pasado, presente y futuro. Como dijo el cantor citado por el secretario general, Ban Ki-Moon, durante su visita del año pasado: “El Salvador tiene el cielo por sombrero, tan alta es su dignidad”.