Mónica Cáceres

DE ENCUESTAS, ESTADÍSTICAS Y MÁS… EL GANE ELECTORAL DEPENDE DE USTED

Nuestra colaboradora Mónica Cáceres apela a los votantes de no dejarse impresionar por las encuestas. Siempre, aparte de medir la opinión pública, son también usadas para influirla.

Logo SVMónica Cáceres

La última encuesta de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), ha tenido un fuerte eco en la Internet: Twitter, Facebook y periódicos digitales. Los comentarios no se han hecho esperar. De boca en boca, comentan los incrédulos, los indiferentes, los que se sienten victoriosos y los que en su corazón sintieron un estremecimiento que dejó quizá en ellos cierto recelo al respecto. Pero sobre todo, hablan los oportunistas, en su mayoría trolls que, abanderados de este dato porcentual que da una presunta ventaja al candidato efemelenista Nayib Bukele, aprovechan para mofarse de su opositor y hacer hincapié en un supuesto gane arrasador.

Recordemos entonces lo básico. Las encuestas son una recopilación de datos que proyectan numéricamente una tendencia, dándonos como directriz un margen o cálculo estimado de la toma de datos. Se recoge información para conocer opiniones, en este caso las inclinaciones de los votantes, pero no olvidemos que hay variables que pueden influir. Y sobre todo que en nuestro mundo todo es cambiante, todo fluye y las probabilidades de que las tendencias de estos resultados se hagan una realidad, está aún sujeta a un significativo margen de situaciones y realidades.

La principal variable es USTED como votante. Usted que tiene claro que su voto cuenta. Que todos estos números y encuestas sean un motivante, un impulso a salir este 1 de marzo de su casa y emitir su voto. Usted quien estaba indeciso en emitir o no el sufragio, tome conciencia que las estadísticas son proyecciones, pero que usted y yo como fuerza viva, somos los que tenemos el gane del candidato que deseamos, en nuestras manos, con nuestro voto.

La importancia de estas últimas encuestas, independientemente creamos que su dato estadístico es correcto, o que su fuente no sea del todo confiable y haya desde un error, hasta la modificación consciente y premeditada de los resultados de la muestra, con el fin de darnos a los capitalinos un dato con un porcentaje tan distante que baje nuestra moral y nos desanime, en la intención de nuestro voto, o hasta en la idea misma de asistir o no a votar.

Acentúo el hecho de que toda tendencia puede ser modificada. Y si en efecto el candidato por el FMLN, Nayib Bukele, llevara una ventaja tan amplia, que según la encuesta de la UCA es 55.8 % para Bukele y 26.5 % para Edwin Zamora (dato que no creo, y si hay diferencia no creo que sea tan abismal), entonces está en usted y está en mí, con mayor razón, este 1 de marzo asistir a votar. La asistencia a los centros de votación es el primer paso, pero el segundo y el más importante de todos es votar con responsabilidad y con consciencia. Impulsado por un deseo patriótico, cívico y moral.

Muchos votantes, cansados de los conflictos que se han visto tanto en partidos de derecha como de izquierda, creen que no votando, castigan a nuestros políticos. Nada más errado y lejos de la verdad.

Retomo las palabras del político británico, David Lloyd George: “Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel”.

Son estas palabras metafóricas, las que encaminan no a la violencia, no a la agresividad, sino a recapacitar que si los políticos piden nuestro voto, aun cuando su partido lo ha venido haciendo mal, es nuestro voto por su opositor el mejor “castigo” a su incompetente labor.

Nuestro marcador nos da en el momento de votar el poder de decisión. Decidamos y elijamos con inteligencia. Olvidémonos por un momento de títulos o profesiones que han dado margen a que se hable de campaña sucia (porque, al parecer, decir la verdad sobre los candidatos ahora es no ser crítico o justo sino, ser difamador e impulsar a campaña sucia) y pensemos en habilidades, servicios y resultados. Qué candidato tiene  la capacidad de hacer, de crear, de concretizar sus proyectos y compromisos con los salvadoreños. Aún más, qué candidato tiene el respaldo de su partido para hacer una realidad de estas propuestas.

Más allá de los puntos convergentes de sus plataformas y planes, evaluemos quién está realmente cualificado para sacar a la salvadoreños adelante, para potenciar nuestra capital a un florecimiento económico, generador de empleos, oportunidades de estudio, en un medio de seguridad y estabilidad.

Entre porcentajes y números hay un indicativo inquietante a tener en cuenta, sobre todo por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), es ese 81 % de los entrevistados por la UCA que afirmaron no conocer a fondo la nueva forma de votar que será implementada. Por lo que me sumo a las peticiones que en los periódicos se puedan obtener papeletas que nos permitan ensayar el voto. Si bien esta modalidad de voto cruzado es nueva para todos los salvadoreños, creo que es necesario este entrenamiento de voto, sobre todo para nuestros jóvenes que votarán por primera vez y los adultos mayores en nuestros hogares. Para que no haya sorpresa o confusión en las próximas elecciones.

Tengamos cautela al idealizar el cambio. Si este gobierno ha sido incapaz de velar por nuestra seguridad y la de nuestras familias. Si en lugar de ser facilitador ha sido obstáculo. Si han sido tan testarudos en reconocer que con el Sitramss se han equivocado, que está ocasionando un caos vehicular, peatonal, un gasto de gasolina adicional en los presupuestos semanales y mensuales de pagos, si nuestro tiempo perdido en estas calles a causa de este proyecto mal orientado y ejecutado no es tomado en cuenta.

Recordemos el dicho: “El cambio está de moda, pero el agua que sabe mal en un vaso seguirá sabiendo mal en otro vaso.”

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