Mes: marzo 2015

Carta a los amantes de este país. De Paolo Luers

Diálogo en facebook: “Lindas las fotos, pero estás saturando facebook.”
“Esto es la idea. Las redes pasan todo el año saturadas de mierda y sangre.”
“Tienes razón.”

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Entre cientos de fotos que desde todas partes de país mandaron, esta es una de las más bellas.

Paolo Luers

Amigos:
Luis Vicente León es un destacado economista, encuestador y columnista venezolano. Un tipo muy influyente en la opinión pública de su país – y en la opinión internacional sobre su país. Recomiendo seguirle en Twitter: su indicativo es @luisvicenteleon. Sus columnas desnudan los errores políticos y económicos del gobierno chavista, pero también las deficiencias de la oposición.

Este “vende patria” (como lo llaman Maduro y sus lugartenientes), el otro día hizo algo espectacular para su patria. Puso el primer día de las vacaciones de Semana Santa en su Twitter una bella foto del cerro Ávila y un texto: “Si ya estás en algún lugar mágico de Venezuela y quieres compartir un pedazo con nosotros, envíanos una foto y nos iluminas el día.”

Inmediatamente, la cuenta @luisvicenteleon, normalmente saturada de secos datos estadísticos, de desolados análisis económico y de angustiantes pronósticos políticos, se comenzó a llenar de cientos de fotos de los más maravillosos lugares de toda Venezuela. Todo el mundo, desde sus lugares de veraneo (o desde sus archivos) le mandaba sus mejores fotos – y Luis Vicente los retuiteó, cada una. Y los venezolanos, hastiados de desastres políticos y económicos sin precedentes (y sin esperanza de solucionarse) comenzaron a recordarse de la belleza de su país: sus playas, sus pueblos, sus fiestas, su gente, sus lagos y ríos, sus montañas, sus costumbres.

Que me perdone mi amigo Luis Vicente, pero esta idea se la voy a piratear. Nosotros también estamos saturados de angustias, incertidumbre y frustraciones. Pero igual que los venezolanos tenemos un país maravilloso, lleno de rincones mágicos. E igual que los venezolanos, en Semana Santa todos salimos a la playa, a los lagos, a las montañas…

Hago el mismo llamado a todos ustedes: Si están en algún lugar mágico de El Salvador, compartan un pedazo con nosotros, envíen una foto – para que todos nos acordemos que este país vale la pena defender y levantarlo…

Aquí pongo la foto mía. De Suchitoto, donde voy a pasar la Semana Santa.

Por donde estén en estos días, desde cualquier rincón, desde cualquier procesión, desde cualquier lago, playa o volcán, manden su foto. Pueden mandarla a mi Twitter (@paololuers) o Facebook (Paolo Luers). Vamos a reproducir todas las fotos – y vamos a llenar las redes sociales de la belleza de nuestro país. Y de nuestro amor por él. Y de la esperanza.

Feliz Semana Santa, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)

Urgen funcionarios profesionales. De Erika Saldaña

“Los partidos políticos deben dejar a un lado la simple repartición de cargos por cuotas partidarias y optar por las personas que tengan el mérito para liderar las instituciones.” Conclusión de Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional y columnista de El Diario de Hoy.

erika saldañaErika Saldaña (29 marzo 2015, EDH)

El fiasco de escrutinio de las votaciones para Asamblea Legislativa, Parlamento Centroamericano y Concejos (mal) organizado por parte del Tribunal Supremo Electoral, ha puesto sobre la mesa el tema de la capacidad técnica y competencia de quienes toman decisiones trascendentales en el país. Pero este tema no es nuevo; el curioso y permanente silencio de la Corte de Cuentas de la República en el uso indebido de fondos públicos; las esporádicas y débiles apariciones de la Fiscalía General de la República en casos de relevancia nacional; la lentitud de la Corte Suprema de Justicia en pleno en la depuración de jueces y abogados, y la partidocracia del Consejo Nacional de la Judicatura, en buena parte producto del débil liderazgo dentro de las instituciones, ha sido la realidad imperante en nuestra frágil democracia. Para los nombramientos de funcionarios públicos la Constitución exige como requisito que sean de “honradez y competencias notorias”. ¿Qué significa esto?

Ni la Constitución ni el reglamento interno de la Asamblea Legislativa establecen la forma en que se certificarán esos requisitos; ha sido práctica reiterada de los legisladores omitir cualquier acreditación y el criterio fundamental es la afinidad partidaria que una persona pueda tener, llegando a calificarse como “funcionario de equis partido”. Sin embargo, la Sala de lo Constitucional ha desarrollado jurisprudencialmente los conceptos “honradez y competencia notorias”, estableciendo que los candidatos a ser elegidos como funcionarios deben asegurar la probidad, honestidad, vocación de servicio, compromiso institucional, independencia (que implica separación de los diversos órganos e instituciones, así como de los partidos políticos) y rectitud requeridas para desempeñar con dignidad la investidura, y por otra parte, la cualificación técnica y profesional (empírica o académica) requeridas para el idóneo desempeño de las responsabilidades y funciones inherentes al cargo.

Las anteriores nociones implican que la Asamblea Legislativa, al momento de la elección de un funcionario, debe contar con los elementos objetivos que permitan adoptar una decisión racional que refleje el fiel cumplimiento de lo que exige la Constitución, nombrando a personas que demuestren la capacidad profesional, y valorar aquellos elementos que demuestren lo contrario; de esta forma, dejar a un lado a quienes podrían generar dudas en el desempeño del cargo. Lo anterior se complementa con la independencia de intereses político-partidarios, económicos o de cualquier otra índole de los nombramientos, ya que las instituciones que ejercen control de legalidad o constitucionalidad de las actuaciones públicas (por ejemplo la Corte de Cuentas, Fiscalía General de la República, Corte Suprema de Justicia, Consejo Nacional de la Judicatura, e incluso, Tribunal Supremo Electoral) no pueden verse ligadas a quienes pueden convertirse en instituciones controladas en los diversos ámbitos.

Los partidos políticos deben dejar a un lado la simple repartición de cargos por cuotas partidarias y optar por las personas que tengan el mérito para liderar las instituciones. La débil democracia de El Salvador exige despojarse de cualquier interés que no sea el de sacar del pantano a todas las instituciones necesarias para que el país funcione; ello implica poner al frente y dejar trabajar a las personas que tengan la capacidad técnica y la honestidad suficiente tanto para la depuración (de cuestiones pendientes y de personas que no estén en su cargo por meritocracia) como para lograr el normal funcionamiento de las mismas. Se debe garantizar que las personas elegidas por la Asamblea Legislativa para cargos específicos sean las más idóneas, con base en competencia y moralidad debidamente comprobadas. El Salvador cuenta con personas altamente capacitadas para asumir liderazgo en las instituciones públicas, y que con independencia de su ideología son los suficientemente racionales como para adoptar decisiones objetivas que beneficien a la población y no a determinado partido político. Aquí surge un llamado para quienes nombran a estos funcionarios conforme al artículo 131 ordinal 19° de la Constitución: Asamblea Legislativa, dejen a un lado sus intereses partidarios y nombren personas que levanten el perfil de las instituciones; además, dejen trabajar a quienes tienen la capacidad de tomar decisiones que beneficien a El Salvador.

Carta a Will Salgado: Te fregaron, compadre. De Paolo Luers

Entre todas las irregularidades y los votos fraudulentos en la reci´n celebrada eleccón destacan los de de San Miguel, donde Will Salgado perdió, según el escrutinio del TSE, la alcaldía por 607 votos.

arenaPaolo Luers (27 de marzo 2015)

Estimado Will:

Te quitaron la alcaldía. Vi las denuncias tuyas y la documentación que me mandaste. Como en todo el país, estas elecciones han tenido demasiadas irregularidades. En el caso tuyo, viendo tu documentación, te fregaron haciendo un máximo uso del movimiento de vigilantes de otros municipios para que voten en San Miguel.

Mientras esto, lamentablemente, es legal en el caso de los vigilantes, sí es un abuso inaceptable cuando lo hacen de manera tan sistemática y masiva, y cuando compran las credenciales de otros partidos. Según tu documentación, en San Miguel votaron 464 vigilantes inscritos en el padrón electoral de otros municipios, incluyendo de San Salvador, Morazán, La Unión, Usulután, La Libertad, San Vicente y Cuscatlán.

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Listado de miembros de JRV en mesas de San Miguel que son de otros municipios y departamentos

 

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Miembros de JRV en mesas de la ciudada de San Miguel que no tienen derecho de votar, porque su DUI no aparece en el padrón electoral. Votaron en San Miguel.

Esto ya es preocupante. Más aun, cuando veo que también hicieron lo mismo con miembros de las Juntas Receptoras de Voto, y esto ya es delito y fraude. Yo detecté en tu documentación 18 ciudadanos que cometieron este fraude: Miembros de JRV en San Miguel traídos de otros municipios. La mayoría fueron inscritos en las mesas por el FMLN y el CD. Votaron por el alcalde de San Miguel sin tener derecho.

Además conté 9 miembros de JRV en San Miguel, cuyo DUI no aparece en el padrón electoral: pueden ser DUI falsos, pueden ser ciudadanos sin derecho de votar. Pero fungieron como presidente, secretario o vocal en las mesas. Otro delito que debería investigar la fiscalía.

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Muestra del listado de 42 ciudadanos que fueron insctos como miembros de JRV, que no tenía derecho a votar, porque sus DUIS fueron emitidos luego del cierre del padrón electoral. Ejercieron como miembros de JRV y ejercieron su voto en San Miguel.

 

Pero esto no es todo: en San Miguel hay 42 casos documentados de miembros de JRV que no estaban facultados a votar, porque su DUI fue emitido después del cierre del padrón electoral. Toda esta gente votó en las mesas donde fungieron como presidente, secretario o vocal. 42 votos fraudulentos.

Solo estos casos documentados suman 535 votos fraudulentos, solo en la ciudad de San Miguel, donde usted perdió con una distancia de 607 votos. Tienes razón de armar pleito sobre esto. Porque estos no son delitos individuales, cada caso es parte de un delito organizado, cometido por los partidos que inscribieron fraudulentamente estos 535 miembros de JRV y vigilantes y los pusieron a votar en San Miguel.

Estoy hablando sólo de las operaciones fraudulentas documentadas. Ni me quiero imaginar las otras cometidas en el escrutinio por JRV dominadas por el FMLN y sus aliados: anulación de votos, votos faltantes, como ha pasado en todo el país.

Tengo entendido que el Tribunal Supremo Electoral fue informado de estas irregularidades documentadas, y no hizo nada.

Te tocaron la cara, Will. Y para más joder, tu propio partido GANA no te apoyó en nada. Es más leal a su aliado FMLN que a su alcalde de San Miguel, que aportó buena parte de sus voto nacional para diputados.

Es tiempo que vos pensés bien adónde estás parado. Contra este contubernio del FMLN, GANA y el Tribunal ningún recurso tuyo va a prosperar. Van a encubrir el fraude. Pero vos tenés un arma más poderosa que los recursos legales: el apoyo popular en todo Oriente. Miles de gentes que te siguieren cuando apostaste a GANA, no para apoyar al FMLN, sino para crear una fuerza de derecha nueva, auténtica e independiente.

Vos puedes movilizar estas bases para rectificar el rumbo de este partido. Confían en vos, no en Gallegos, y mucho menos en el Frente. Tal vez no tengas capacidad de cambiar el rumbo de GANA, porque todo está amarrado con pisto. Pero sí puedes evitar que, además de quitarte la alcaldía, se queden con tus bases en Oriente. A GANA le haría bien una voz que les recuerde los principios con el cual venden este partido: independencia y servicio a la gente.

Si levantás esta bandera, tendrás futuro político. Saludos Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy

El pasado y el presente de la política salvadoreña. De MANUEL HINDS

Lo que está a la orden del día es la renovación de ARENA, mientras la del FMLN sigue, lastimosamente bloqueada. Sobre este tema elabora Manuel Hinds, columnista de El Diario de Hoy y ex ministro de finanzas.

Manuel-Hinds-VIB-11MANUEL HINDS, Jueves, 26 de Marzo de 2015

Costó una crisis prolongada a través de varias derrotas para convencer a ARENA de que el mundo ha cambiado y de que nuevas caras, nuevas ideas y nuevos estilos de organización son necesarios para enfrentar los nuevos retos que presenta nuestra sociedad. Pero al fin se está logrando. Hay muchas personas nuevas en los diputados electos en estas elecciones, y sus puestos han sido definidos en gran medida por el voto popular, no por las listas de la cúpula.

Hubo una época en el país en el que la gente se sentía apocada ante las elecciones y, tanto en la izquierda como en la derecha, buscaban patrones que les dijeran por quién votar. Tímidos, inseguros en la nueva democracia, preferían depositar en esos patrones el poder para tomar todas las decisiones, para nombrar los candidatos y el orden en el que serían electos, para determinar qué es lo que harían una vez en la Asamblea. Esto era la época en la que el país era 60 por ciento rural y en el que la pobreza también era el 60 por ciento de la población. Ahora el país es predominantemente urbano, la gente está más educada, y la clase media es mucho más grande que la clase pobre. Esta nueva población ya no acepta las maneras del pasado. Ya quiere voz en quienes son los que van a quedar electos, no solo en términos de partido, sino en términos de las personas específicas. Ya no quieren ser sujetos pasivos en el proceso democrático.

ARENA se abrió al voto por rostro y cruzado, pidió que la gente votara por persona, hizo propaganda por persona, y con eso se abrió a lo que ya es la parte más moderna de los votantes y a lo que será la totalidad de los votantes en un futuro cercano. El partido se ha diferenciado así de una manera radical del FMLN, que todavía mantiene a los mismos líderes que emergieron con la guerra, hace casi cuarenta años, y que todavía buscan obediencia ciega pidiendo votos por bandera.

Lo que está emergiendo es un contraste entre un FMLN del siglo pasado y una ARENA más moderna y vital, menos caudillista, menos basada en obediencias y lealtades a cúpulas, más basada en lealtades al pueblo y a los ideales del partido, más diversa y por tanto más creativa. Como en los primeros pasos en cualquier transición, mucho de lo que se ve venir es todavía promesa. Vienen muchos días de aprendizaje, vienen errores, viene el necesario acoplamiento de las nuevas y las viejas generaciones. Pero las bases están sentadas para que el partido crezca, se fortalezca y se convierta en un eje principal del futuro del país.

Este cambio no debe detenerse nunca. Así como el país no deja de transformarse, un partido que quiere ser relevante tiene que cambiar perpetuamente, no en sus ideales, pero sí en sus ideas y en sus líderes. ARENA tiene que crear semilleros de esas ideas y de esos líderes invitando a la ciudadanía a clubes de debates que sirvan para discutir seriamente los problemas del país y sus soluciones, para mantener una conexión continua con el pueblo y para que afilen sus habilidades políticas los nuevos líderes que irán surgiendo para los años por venir. El partido debe estar vivo, y vivir adentro de la sociedad, jamás aceptando separarse de ella como en un momento sucedió.

Como está pasando en Cuba y que pasó en la ahora difunta Unión Soviética, los líderes del FMLN se han ido separando de la ciudadanía, hablando con un lenguaje cada vez más anticuado, y esperando obediencias que ya las generaciones nuevas no están dispuestas a conceder. Por un tiempo, la disciplina férrea del fanatismo todavía les dará ventajas en algunos casos, pero cada vez estos casos serán menos, y tendrán que modernizarse o desaparecer.

La ciudadanía debe asegurarse de que, viendo su declinación, el FMLN no decida quedarse en el poder a como dé lugar.

*Máster en Economía, Northwestern University.
Columnista de El Diario de Hoy.

Carta a Hato Hasbún. De Paolo Luers

El 22 de marzo, el presidente de la República, juramentó a Hato Hasbún, su secretario de Comunicación y su principal negociador, en un cargo hasta la fecha no existsente: Comisionado Presidencial de Seguridad. Con esto, Salvador Sánchez Cerén da a Hasbún la misión de residir el gabinete de Seguridad, así como lo hizo en los primeros dos años del gobierno Funes.

paoloPaolo Luers

Estimado Hato:
Realmente no sé si felicitarte o darte el pésame por el nuevo nombramiento como Comisionado Presidencial de Seguridad. Tendrás que cargar el bulto más grande, incómodo y difícil de este gobierno. Aunque te da mucho poder, nadie te va a envidiar este cargo…

Te deseo, de todo corazón, éxito en esta misión de enfrentar y revertir la espiral de violencia en la que todos estamos atrapados. Aunque la primera vez, cuando el presidente Funes te puso al frente del gabinete de Seguridad, entre el 2009 y el 2011, resultara una “misión imposible”, déjeme decirte que no estás condenado a repetir el fracaso, si estás dispuesto a aprender de las experiencias de los últimos años.

En el pasado no tan lejano de la postguerra, nosotros dos fuimos buenos amigos – pero no supimos preservar y desarrollar esta relación, cuando vos te fuiste al centro del poder y yo asumí un papel de crítico del gobierno. Como en los últimos años ningún otro medio me ha funcionado para comunicarte contigo, aprovecho esta carta para darte algunos consejos:

I. Para enfrentar bien este nuevo reto, esta vez no puedes cometer el error de dispersión. No puedes seguir siendo el hombre “multiusos” y “apagafuegos” de los presidentes. Sobre todo, no puedes ser secretario de comunicación de Casa Presidencial y al mismo tiempo Comisionado de Seguridad. El secretario de comunicación tiene que cuidar y promover la imagen del presidente y su gobierno. Esto lo mete en una lógica que es incompatible con el esfuerzo serio de construir una política del Estado para enfrentar la violencia y la inseguridad. Urge separar estas funciones. De todos modos, muchos tienen la sospecha que los esfuerzos de Seguridad de este gobierno, de su Consejo de Seguridad Ciudadana, y por ejemplo la marcha del 26 corresponden más a una estrategia de comunicación publicitaria que a una estrategia de enfrentar la violencia – y los factores que la generan.

II. Como Comisionado Presidencial de Seguridad tienes que construir un gabinete de seguridad que asuma la tarea indelegable de construir una estrategia de Seguridad Pública. Con planes medibles. No pueden seguir delegando esto a un Consejo plural que representa la sociedad civil.

III. Una vez que ustedes, como gobierno, definan su Estrategia y Plan de Seguridad Pública, queda espacio para convertir el Consejo de Seguridad Ciudadana en lo que realmente necesitamos como complemento: una instancia autónoma de la sociedad civil, que se encarga de construir un Plan de Paz. La seguridad es tarea del Estado, en cambio, la paz es tarea de toda la sociedad. El Consejo, para que sea ciudadano, tiene que dejar de servir como instrumento para llenar los vacíos del gobierno. Tampoco puede servir para generar financiamiento, mediante la cooperación internacional y la empresa privada, para la PNC, las cárceles y otras funciones del gobierno.

El Consejo sólo tiene sentido si se encarga, no de la seguridad pública, sino de crear condiciones para la paz: prevención y reinserción, creación de empleo para sectores marginados, transformación de los barrios. Y sobre todo, el Consejo tiene que ser un espacio de diálogo y concertación, sin ninguna exclusión

hatoSi asumís tu cargo con esta concepción, con audacia, y sobre todo con este sentido de inclusión, tendrás apoyos donde ahora ni te lo puedes imaginar. Los que hemos acompañado, desde el 2012, el proceso de la tregua con el fin de crear condiciones favorables para que el Estado, la sociedad y la empresa privada puedan comenzar a atacar las raíces de los problemas de marginación y violencia, podremos movilizar energías en las comunidades, los barrios, e incluso entre los pandilleros para construir un proyecto de paz.

Te hago el reto: Hablemos de esto, en serio, sin pajas, sin temores, sin exclusiones, para identificar puntos de coincidencia para un proyecto común: parar la escalada de violencia y movilizar toda la energía, de todos, hacia un esfuerzo compartido de condiciones para la paz.

Saludos, Paolo Lüers

Carta a las cúpulas. De Paolo Luers

Luego de las elecciones y de las crisis del escrutionio viene la siguiente batalla, por la dirección de la nueva Asamblea Legislativa. Según Paolo Luers, está en juego el concepto de gobrenabilidad: basada en control o en equilibrio.

paoloPaolo Luers

Estimados políticos:
Está en sus manos que salgamos de la polarización exagerada de la reciente campaña electoral y de la bochornosa crisis del escrutinio, con un gesto que restablezca la credibilidad y la confianza en el sistema democrático del país. Es muy simple: Conviertan la elección del presidente de la Asamblea y de toda la Junta Directiva en una expresión de la concertación, y no de la prolongación e institucionalización de la polarización.

Si ustedes, los dirigentes de ARENA, no se equivocan en la postulación de candidatos para la presidencia y la Directiva de la Asamblea; y si ustedes, dirigentes del FMLN, aceptan que la presidencia del órgano legislativa le toca a la oposición, no solo sus partidos, sino el país entero ganará credibilidad.

El simple hecho que el FMLN reconozca la nueva correlación de fuerzas generada por las elecciones de 2015, en vez de alterarla mediante la compra de voluntades, sería una señal que no pasaría desapercibida por los inversionistas y la comunidad internacional. Mostraría que el FMLN es capaz de actuar con lógica de gobierno y de país, y no se deja arrastrar por intereses de control partidario. Para hacer esto posible, se necesita una posición clara del Presidente de la República.

En cambio, si la señal es que el FMLN, a toda costa y sin pensar en el interés del país, sigue en al camino de consolidar, a toda costa y desatendiendo el interés nacional, su control de las instituciones del Estado, se autocondena a gobernar un país sin ninguna salida de la crisis.

No me voy a meter en el debate de quién debería ser el próximo presidente de la Asamblea propuesto por ARENA. Pero tiene que ser una personalidad apta para la construcción de consensos y la administración racional de diferencias. Incluso si el FMLN lo aceptara, de nada serviría al país que la Asamblea sea dirigida por una persona que actúe como Sigfrido Reyes, sólo al revés. Así como el FMLN tiene que reconocer que no ganó las elecciones, ARENA tiene que reconocer que la sociedad lo convirtió en primera fuerza no para actuar pegado al pasado sino para responder a la expectativa de apertura política, pluralismo y renovación. Si esto no se expresa, de manera clara, en su propuesta para la dirigencia de la Asamblea, no lograría un acuerdo con el FMLN, ni mucho menos restablecer la confianza del país y de los inversionistas en el futuro del país.

Así que las dirigencias de ambos, FMLN y ARENA, tienen una gran oportunidad de mostrar su madurez y su genuino interés de actuar en el interés nacional, no solo en el interés partidario.

El argumento de ustedes, dirigentes del FMLN, que la elección del próximo presidente de la Asamblea tiene que responder a la gobernabilidad, y que por esto no puede ser la oposición que asuma este cargo, es una gran falacia. La gobernabilidad de un país no se expresa en el hecho que un partido controla todos los órganos del país, sino en la inclusión de todo el espectro político, la pluralidad – y en la capacidad de concertar políticas del Estado. Les puede parecer más fácil gobernar controlando todo el Estado, pero esta no es el tipo de gobernabilidad y estabilidad que esperan los ciudadanos y los inversionistas. Esperan estabilidad basada en equilibrio, no de control.

Por otra parte, espero que ARENA esté suficientemente renovada para ejercer su rol de oposición en un esquema de gobernabilidad de este tipo.

Si ustedes, quienes dirigen los dos partidos mayoritarios, se equivocan y definen mal el concepto de gobernabilidad y de oposición, respectivamente, el país no tiene futuro. Saludos, Paolo Lüers 

Por otra parte, espero que ARENA esté suficientemente renovada para ejercer su rol de oposición en un esquema de gobernabilidad de este tipo.

Si ustedes, quienes dirigen los dos partidos mayoritarios, se equivocan y definen mal el concepto de gobernabilidad y de oposición, respectivamente, el país no tiene futuro. Saludos, Paolo Lüers 

Las urnas de la discordia. De Salvador Samayoa

El Observador Político de El Diario de Hoy, Salvador Samayoa, analiza las implicaciones políticas y jurídicas de la decisión que tienen que tomar los magistrados del Tribunal Supremo Electoral de abrir las urnas en todos los casos que las actas reflejan falsedad.

slvador samayoaSalvador Samayoa

Entre tanta confusión, cansancio y desánimo provocado por la ineptitud de algunos magistrados y por el cinismo de algunos dirigentes partidarios, mucha gente se ha ido desconectando del rollo electoral con el paso de los días, hasta el punto de ya no entender bien lo que está pasando en el escrutinio después de casi tres semanas sin resultados firmes y aceptables para todos.

A estas alturas, la mayor discordia se ha planteado en torno a la necesidad de abrir las urnas y contar los votos en los casos en los que las actas contienen datos evidentemente falsos o fueron dejadas en blanco por las Juntas Receptoras de Votos ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo en la forma de contar y consignar los resultados. En estos casos la falsedad no es asunto de opinión, sino de imposibilidad material de que los datos consignados en las actas sean verdaderos, como cuando se ha establecido una cantidad de votos mayor que la cantidad de votantes listados en cada junta receptora. Casi seguramente esto se ha hecho por error y no por mala fe, pero la motivación subjetiva es irrelevante para determinar la falsedad. Los datos son falsos independientemente de la intención del que los anotó.

Sobre este litigio, lo primero que la opinión pública debe tener claro es que no son pocas las juntas receptoras que entregaron las actas con errores. Estamos hablando al menos de 380 actas inservibles en el escrutinio del PARLACEN y otras tantas, probablemente en las mismas juntas receptoras, en el escrutinio de votos para la Asamblea Legislativa. Si votó aproximadamente un 50 % de los electores inscritos, eso significa que en promedio votaron unos 250 ciudadanos por urna. En buena aritmética, en esas cajas está depositada entonces la voluntad de 95,000 electores.

También debe saber la gente es que tres magistrados del TSE decidieron, por voto en contra de abrir las urnas o por abstención, que la voluntad de esos electores no sería tomada en cuenta en el escrutinio final. Como las actas tenían errores indiscutibles, los resultados no podían ingresarse al sistema. Así las cosas, la única forma de saber por quién había votado la gente era abrir las urnas, pero los magistrados Olivo, Rivas y Cardoza negaron esa posibilidad.

En otras palabras, el TSE le dijo a decenas de miles de salvadoreños: “¿saben qué? su voto no cuenta, gracias por participar; ojalá que con el dedito manchado hayan logrado algún descuento, alguna promoción especial, alguna ensaladita de lechugas cherches a mitad de precio, alguna bebida gratis, algunas entradas al cine al 2×1, algún descuento en Almacenes Salgado, porque de otra manera va a ser que madrugaron para nada y que hicieron la cola de choto”.

La oposición a abrir las urnas no ha sido una simple terquedad del magistrado presidente del TSE. Ha sido, ante todo, una posición de dos partidos políticos: FMLN y GANA. El último no tiene historia, el Frente sí, sobre todo una historia, cada vez más lejana, de denuncias por la arbitrariedad y por los atropellos de las autoridades electorales de otros tiempos. A la luz de esa historia, su comportamiento en este asunto ha sido lamentable, por falta de coherencia, de sensibilidad, de lucidez política, de vocación democrática y de respeto a la gente que salió a votar el 1° de marzo.

Los argumentos no han faltado. Han esgrimido el criterio de economía procesal establecido en el Artículo 215 del Código Electoral. Mal argumento jurídico, político y social. En primer lugar porque el 215 se refiere de manera inequívoca a VOTOS impugnados de uno en uno en escrutinio preliminar, mientras que aquí el problema no es de votos sobre los que se discute su validez o nulidad, sino de ACTAS con datos indiscutiblemente falsos, es decir de urnas enteras en las que no podemos saber por quién votó la gente, a menos que se abran y se cuenten bien.

Este es un problema de naturaleza diferente. En el caso de votos impugnados, estos entran al sistema y se sabe exactamente cuántos son en cada jurisdicción. No son votos que se excluyeron del escrutinio, sino que se incluyeron en una categoría particular establecida por la ley. En cambio en los casos de las actas de la pasada elección, la voluntad de miles de votantes ha quedado completamente excluida del escrutinio. Si utilizan un recurso de amparo por violación del derecho constitucional de que su voto valga igual que el de todos los demás, la única sentencia posible será a su favor.

En segundo lugar, el principio de economía procesal del artículo 215, en el sentido de solo contar votos impugnados si la cantidad de estos es mayor que la diferencia entre ganador y perdedor, responde a un criterio utilitario que debe ser bien entendido y utilizado con el menor desgaste posible de la actividad jurisdiccional. El criterio se establece para evitar que algún candidato que ha perdido por cientos o miles de votos pueda exigir apertura de urnas para revisar un puñado de votos impugnados. Ese es el verdadero y único sentido del 215. No se puede estirar la “economía procesal” hasta el límite de utilizarla para racionalizar una decisión de excluir del escrutinio cualquier segmento del voto popular.

Además de no violar el derecho constitucional de los ciudadanos y de no afectar la voluntad que se ha expresado en las marcas por rostros, hay una razón política para contar todos los votos sin extender de manera abusiva la aplicación del principio de economía procesal, ya que en política el resultado no se reduce a quién ganó y quién perdió, sino que importan también las diferencias entre los partidos y la votación total a nivel nacional.

En esta materia, la tergiversación del significado obvio de la ley, o su interpretación amañada en beneficio de intereses particulares aleja el lenguaje jurídico de las expectativas de los ciudadanos, socava la confianza social en el derecho y desacredita a los políticos que retuercen el sentido social de la norma legal