Costa Rica

La República Popular de China. De Luis Mario Rodríguez

23 agosto 2018 / EL DIARIO DE HOY

El presidente Sánchez Cerén finalizó de un portazo décadas de cooperación con Taiwán. Lo hizo sin reparos, inconsultamente, sin contar con estudios técnicos ni el respaldo de la empresa privada. Su partido, en pleno regocijo por la resolución del gobernante, recordó los “históricos lazos” que lo unen al partido comunista chino. Esta circunstancia distingue el caso salvadoreño del de otros países que tienen nexos con la República Popular China. Permite especular sobre la posible injerencia en asuntos internos, financiamiento de campañas políticas, desarrollo de estrategias militares y negociaciones opacas para beneficio mutuo.

Ahora cobra sentido el interés de la actual administración respecto de las Zonas Económicas Especiales (ZEE). Podrían representar la “pista de aterrizaje” de las presuntas inversiones chinas como intentaron hacerlo en Costa Rica, donde la aplicación de este mecanismo ha enfrentado serias dificultades.

Cuando el expresidente Óscar Arias anunció en 2007 el rompimiento de relaciones entre Costa Rica y Taiwán y el reconocimiento diplomático de la República Popular China, advirtió que su decisión no obedecía a ideologías o geopolítica. Se trató, dijo el exmandatario, de un “acto de realismo elemental” y de “un despertar a un contexto global de considerar a China como una de las economías más fuertes e importantes del mundo”. Nada de ataduras con credos y doctrinas partidarias. Ese enfoque, serio y sin maridajes socialistas, concedió un aterrizaje suave al anuncio del Nobel de la Paz. El expresidente Arias preparó el camino, habló con el sector privado y su discurso discurrió por las avenidas del desarrollo, de la globalización y de las tendencias mundiales del comercio.

En mayo de 2017, en ocasión del décimo aniversario de aquel suceso, el periódico La Nación señaló que “las relaciones económicas con China estaban empantanadas”. A reglón seguido el reportaje sentenció que “las expectativas exportadoras a China poco han funcionado, las ZEE son un tema casi olvidado, las inversiones son muy inestables y el turismo crece pero a un ritmo insuficiente para alcanzar los pronósticos”.

La inversión china en Costa Rica, en esa primera década, fue muy variable. “Hubo un año pico de $9.8 millones en 2014, pero a 2015 cayó a $2 millones, según la página web del Ministerio de Comercio Exterior (Comex)”. El país se propuso también aumentar la llegada de turistas; sin embargo, a 2016, pese al crecimiento sostenido, “solo se llegó a 12,799 visitantes chinos, de acuerdo con las cifras del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). De Estados Unidos, el mejor origen, llegaron ese año 1.23 millones de visitantes”.

A los magros resultados económicos deben agregarse por lo menos dos escándalos. En 2008 la Sala Constitucional costarricense, conocida popularmente como Sala IV, ordenó al Gobierno dar los detalles de una “negociación secreta” para vender a China $300 millones en bonos, al 2 % y a 12 años. Por otra parte, en 2010 se creó la Sociedad Reconstructora Chino–Costarricense (SORESCO) con participación de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y la Corporación Petrolera Nacional de China (CNPC); ambas entidades convinieron aportar $50 millones cada una. El objetivo era modernizar y ampliar la refinería de Moín, en la provincia costera de Limón. El plan no prosperó, fue objeto de cuestionamientos e irregularidades y la Recope pidió devolver la empresa.

No obstante el panorama desolador los empresarios ticos admitieron que algunos sectores tenían un repunte. El valor de las ventas de la industria, sin Intel, pasó de $38 millones a $89 millones, entre 2006 y 2016, según la Cámara de Industrias. El sector ganadero de carne fue otro que aprovechó las oportunidades y en 2016 China fue su segundo mercado, detrás de Estados Unidos, por el valor de las exportaciones. Asimismo Costa Rica recibió donaciones. Un estadio en 2011 valorado en $100 millones y otro aporte no reembolsable de $24 millones en 2015.

La llegada de inversión china tomará tiempo. El Salvador debe ajustar las condiciones de competitividad para atraer empresas. Una cosa es la China comunista que veda la libertad y el respeto de los derechos humanos, y otra la forma en la que manejan sus inversiones al estilo capitalista. Eso sí, lo que fluirá con mayor velocidad y prontitud serán los regalos, el clientelismo y el dinero para la campaña electoral.

El referéndum tico. De Paolo Luers

Paolo Luers, 4 abril 2018 / EDH-Observadores

Los ticos son locos. Siendo centroamericanos como nosotros, o sea aficionados de las vacaciones en la playa, eligen presidente el domingo de resurrección. Siempre en Costa Rica la segunda vuelta presidencial sufre alta abstención, porque muchos se quedaron sin candidato. Así que hubo consenso que esta vez, con casi todo el mundo en la playa y elresto en alguna montaña, la participación iba a ser bajísima. La cuestión solo era: ¿Aquién de los dos candidatos iba a favorecer la baja votación?

En la tarde del sábado comenzaron a circular en las redes fotos de enormes colas de vehículos regresando de las playas. Sobre todo en la Ruta 27, que conecta el Valle Central con las costas del Pacífico. Y en el Centro, con las ciudades de las provincias San José, Cartago, Heredia, y Alajuela, está concentrada la mayoría de los votantes, pero sobre todo la mayoría de los votantes liberales y socialdemócratas, progresistas y profesionales de Costa Rica. Cuando vi estas fotos, dejé de dudar que Carlos Alvarado iba a ganar. No porque estos sectores tengan amor al PAC, el partido gobernante no muy bien apreciado, sino por amor a las libertades y al pluralismo que vieron amenazados por un candidato que representa un fundamentalismo evangélico demasiado conservador para la cultura de tolerancia que caracteriza Costa Rica.

Fabricio Alvarado fue predicador de la secta evangélica fundada y conducida por el “apóstol de los apóstoles” Rony Cháves, a quien el candidato reconoce como su “guía espiritual”. Cháves es una figura controversial, por su manera de enriquecerse de su liderazgo religioso y por sus encendidas prédicas de odio contra la Iglesia Católica, las feministas y los homosexuales.

Pocas semanas antes de la primera ronda, Fabricio Alvarado y su partido evangélico Restauración Nacional no pasaron del 5% de aprobación popular. Esto cambió dramáticamente cuando en medio de la recta final de las campañas la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia que obligaría a Costa Rica a permitir el matrimonio de parejas homosexuales. A muchos de los candidatos conservadores no les gustó esta sentencia, pero como buenos institucionalistas dijeron que la iban a respetar. El único candidato que anunció que antes de cumplir esta sentencia iba a sacar a Costa Rica de los convenios internacionales que crearon esta Corte fue Fabricio Alvarado. Y el único candidato que apoyó la sentencia fue Carlos Alvarado. A partir de ahí, estos dos candidatos se catapultaron a la segunda ronda.

Fabricio Alvarado y Restauración Nacional, alentados por su inesperado éxito en la primera ronda, convocaron a los ticos a convertir la segunda ronda en un referéndum contra el matrimonio homosexual y contra la educación sexual en las escuelas. Y alrededor de Carlos Alvarado, se comenzó a gestionar un movimiento, mucho más amplio que el partido del candidato, que aceptó el reto y dijo: Convirtamos la segunda ronda en un referéndum en pro de la tolerancia con las minorías sexuales, por los derechos de las mujeres y en defensa del Estado laico.

Muchos miembros y algunos dirigentes de Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, en la primera ronda fuertemente enfrentados con el gobernante PAC, comenzaron a movilizarse, juntos con jóvenes, estudiantes, académicos, organizaciones de mujeres y movimientos de artistas, para ganar este referéndum contra el fundamentalismo conservador. Lograron involucrar no solo las bases de los partidos, sino sobre todo a muchos que ni siquiera habían votado en la primera ronda.

Carlos Alvarado

El candidato Carlos Alvarado hizo lo suyo y comenzó a hablar de un Gobierno de Unidad, flexibilizando muchas de las posiciones en materia de política fiscal, que habían marcado distancia entre el gobierno del PAC y la centroderecha de Costa Rica.

La movilización pluralista de la clase media urbana y liberal, encabezada por Carlos Alvarado, ganó el referéndum de manera contundente, con 60.79% del voto popular.

Ganaron en 5 de los 7 provincias, llegando en Heredia a 67% y en Cartago a 75%. Ganaron incluso en Guanacaste, con casi 59%, donde en primera vuelta salió triunfante Fabricio Alvarado.

Este resultado otorga a Carlos Alvarado un doble mandato: defender y consolidar los derechos humanos y sociales contra el ataque de los conservadores; y por otra parte, negociar con los demás partidos soluciones al problema fiscal del país. Sobre todo el segundo mandato va a poner a prueba la capacidad política de este escritor, periodista y ex ministro convertido en presidente de Costa Rica.

La difícil administración de la victoria. De Velia Govaere

Carlos Alvarado tiene cien días para mostrar resultados, y el camino es más empinado y empedrado que nunca.

La autora es catedrática de la UNED.

Velia Govaere, 2 abril 2018 / La Nación

¡Qué pueblo, por Dios, qué pueblo! Ese resorte interior de resiliencia defensiva ya lo desearan naciones más poderosas. Costa Rica se puso en pie y el rotundo gesto de su voto frenó, en seco, la arremetida de la intolerancia.

¡Qué alivio!, es cierto, pero también ¡qué orgullo! Por una vez, regalémonos el simple placer de ser ticos. Hoy, parafraseando a Alfonso, el trozo azul de esta pequeña tierra tiene mayor intensidad que todo el cielo.

¿Quién habría soñado con una respuesta tan masiva de multitudes veraneantes? Por momentos, temimos lo peor. Estuvimos a punto de desconfiar de la profundidad de nuestra propia cultura respetuosa y tolerante. Confieso ese pecado. Lo inimaginable nos había saltado al rostro. Vimos tan de cerca y tan desnudos nuestros prejuicios, que tuvimos que dominar nuestros temores y despertar del letargo de nuestra complacencia habitual. Lo hicimos.

“No podemos caer en borracheras de antaño.
Este fue un voto defensivo, no un cheque en blanco”

Empujados a decidir lo esencial, lo hicimos. A regañadientes, pero lo hicimos. Superamos la reticencia que teníamos por un partido que nos sigue debiendo y nos concentramos en la defensa primordial de los fundamentos de nuestra convivencia. Así fue. Que no quepa la menor duda.

Decisión difícil. Este pueblo sabio tomó una decisión difícil, pero profunda: votar por una decepcionante opción partidaria como única salida de la crónica anunciada de una teocracia. Y hubo entusiasmo en la defensa de nuestros valores esenciales, alegría en la victoria y gratitud con el candidato que nos dio esa trinchera porque supo defenderla con hidalguía. Honor a quien honor merece.

En el carruaje del candidato perdedor, brillaron por su ausencia personajes de otras tiendas que se habían sumado al sonar de las encuestas. También sonó el silencio de los que callaron, faltando a su deber cívico de orientación política. Dolió ese mutismo timorato de líderes de antaño. Esas voces quedaron en deuda con el mundo, acostumbradas las naciones, como estaban, a recibir nobles lecciones desde aquí.

Brillaron, en cambio, los que, movidos por principios y fuera de todo cálculo, se unieron desde aceras contrarias. Leonardo Garnier y María Luisa Ávila, sin miramientos y a su propio riesgo, dieron el paso al frente por sus convicciones. En el peor momento de los pronósticos, se tragaron las afrentas injustas de la arrogancia de aquella fácil victoria sin contrincante.

Ellos representan a muchísimos liberacionistas sin cuyo soporte la victoria no era concebible. Según mi criterio, estas elecciones son un parteaguas para la socialdemocracia costarricense. Ahora tiene la oportunidad de refundarse desde sus raíces solidarias, equitativas e incluyentes, liberándose de viejas rémoras estatistas y de cálculos oportunistas. Ese es su reto.

Piezas clave. Rodolfo Piza fue la luz de la jornada. Con principios por encima de cálculos, hizo valer su apoyo, poniendo una línea programática de peso. Su agenda da sentido y coherencia a un gobierno de unidad nacional con mapa y brújula. Piza, con Edna Camacho, al frente, son el fiel de la balanza. Hacen contrapeso a la extorsión sindicalista con su veto inaceptable a la educación dual y su insufrible defensa de los disparadores estructurales del gasto público.

Sin ese equilibrio, el gobierno de unidad nacional estaría, de nuevo, a la deriva y sin rumbo cierto. Pero la política productiva sigue huérfana. Que no se diga más que nos casamos con la inversión extranjera de las zonas francas. Lo malo es que después de atraerla seguimos divorciados de ella. Dos Costa Ricas buscan convergencia.

En medio de nuestra justificada algarabía, se impone una nota de sobriedad. No podemos caer en borracheras de antaño. Este fue un voto defensivo, no un cheque en blanco. Vienen cien días para mostrar resultados y el camino es más empinado y empedrado que nunca.

Alarma la facilidad con que se anuncia la mejor educación del continente, cuando de cada 10 niños que entran a primaria, poco más de dos logran bachillerarse y cerca de siete quedan excluidos en el camino, con las puertas cerradas a la educación técnica del INA.

Quitar peso administrativo a los docentes es una gota en un mar de tragedias educativas, cuando el 95 % de las escuelas ni siquiera ofrecen el programa completo (Eli Feinzaig, La Nación, 2/4/2018). Es apenas un aspecto del discurso del futuro nuevo presidente, pero, desde ya, asusta el simplismo de promesas con que aborda los temas.

¿Y la formación docente, disparatada, desigual, sin certificación obligatoria de calidad y sin concurso estatal de idoneidad? Con llevar computadoras a los salones de clases no se resuelven 20 años de baja calidad educativa.

Don Leonardo puede contar de sus frustraciones con el veto sindical al paso de cualquier iniciativa para mejorar la calidad docente. La educación dual, ausente de las iniciativas prioritarias, tiene en Edna, abanderada, esperanza y desafío.

Sabe a lo que va. Don Carlos ya estuvo en el monstruo y conoce sus entrañas. No dirá que no sabe bailar con ella. En la primera ronda, la ciudadanía había ofrecido al partido evangélico la segunda representación legislativa. En ese mismo acto, se castigó la infidelidad del PAC con la transparencia, la honestidad y el cambio prometido, y lo dejó sumergido en la impotencia de una débil fracción.

Lo que Costa Rica, para salvarse a sí misma, le ofreció a Carlos Alvarado, con una mano, se lo había quitado antes con la otra. Por eso, si la alianza con Piza fue eje de la victoria, la unidad con Liberación es clave para una gestión exitosa. Amén de la soberbia lección que nos queda: la fragilidad de gobernanza del régimen presidencialista y la urgencia de refundación de una Tercera República, con remozado contrato social, más parlamentario.

Pero eso es sal para otro jocote. Al mismo tiempo aplastante y pírrica, empoderante y frágil, llega la administración Alvarado cargada de promesas y cuajada de peligros. Carlos nos necesita a todos, incluso más que el domingo. Hoy es la zozobra de la difícil administración de la victoria, cruzado el Rubicón.

vgovaere@gmail.com

Mis nietas ‘vandálicas’. De Enrique Obregón

La defensa de Enrique Obregón, abuelo de las gemelas Amanda y Ximena, detenidas por pintar un grafiti en las paredes del Museo Nacional a principios de marzo: “Como a cualquier persona en el mundo, ellas son lo que su sangre les dicte y lo que el tiempo y la sociedad en la que han vivido les han marcado”, dice Obregón.

Enrique Obregón, 23 marzo 2018 / La Nación

Enrique Obregón es un político socialdemócrata y periodista costarricense

Como ha trascendido a la opinión pública, recientemente, tengo dos nietas gemelas a quienes sus padres pusieron por nombres Amanda y Ximena. Pero como nunca supe cuál era la una y cuál la otra, comencé diciéndoles las Gemes y, después del primer año, las Machillas. Esto último, por su pelo castaño claro, herencia de su bisabuelo vasco y de su bisabuela alemana. Y como siempre estuvieron dispuestas a bailar y cantar, pienso que también tal disposición se deba a la sangre andaluza que heredan de su abuela gaditana. Además, puede que también hereden espíritu de disconformidad y rebeldía de alguno de mis ancestros, chorotega o talamanqueño, que nunca aceptó la esclavitud impuesta a su raza por el conquistador español.

Como a cualquier persona en el mundo, ellas son lo que su sangre les dicte y lo que el tiempo y la sociedad en la que han vivido les han marcado. Las Machillas son consecuencia de su época, de su propia circunstancia que les ha dado la conciencia social que las caracteriza. Son y se sienten ciudadanas de una democracia y actúan reclamando lo que esta democracia niega a una mayoría considerable de nuestro pueblo.

Protestar, gritar porque no hay puntos finales
en la conquista de la democracia

Aprendieron a ser solidarias tempranamente. No pertenecen a ningún partido político ni luchan por ideologías de izquierda o de derecha, pero saben que la democracia debe ser el gobierno para los pueblos y que la ciudadanía se ejerce directamente, defendiendo y apoyando esa inclinación gubernamental, cuando se da, o reclamando y protestando cuando sucede lo contrario.

Desde los quince años, se unieron a un grupo que recogía dinero para construir casas a familias que nunca las habían tenido. Entonces eran Machillas de martillo y serrucho, de machete y macana, construyendo casitas en los más alejados rincones de este país.

Igualdad de género. En los últimos años ha crecido un movimiento social reclamando la igualdad de género. Las Gemes también se han unido a este reclamo independientemente. No pertenecen a grupos feministas ni de diversidad, pero sí entienden que ellos piden el reconocimiento de derechos que les pertenecen. Derechos, siempre pisoteados.

Ellas fueron educadas en la fe católica y respetan los templos y tradiciones de su Iglesia, pero van poco a misa, posiblemente porque no reciben mensaje social alguno ni encuentran palabra inspiradora en sus sacerdotes. Respetan también los templos y tradiciones de otras religiones; en consecuencia, jamás irrespetarían el culto y los edificios de todas las religiones manchando sus paredes con insultos y agravios.

Ellas saben en qué consiste la libertad de conciencia y se manifiestan en consecuencia con esa libertad. Pero sienten la necesidad de protestar por todo lo que está pasando; por los trescientos mil costarricenses que se acuestan todos los días con hambre (según lo ha indicado en su columna el inteligente y culto politólogo Jorge Vargas Cullell); por las minorías que luchan por derechos mínimos; contra los que roban libertades a los pueblos y contra los que roban otra cosa también a la Hacienda pública.

Mujeres vandálicas –como las han tildado sectores importantes de la opinión pública y grupos diversos de toda clase, tamaño y condición– que necesitan identificarse como el primitivo neandertal que imprimió su mano en las paredes de las cavernas dejando el mensaje a la posteridad de “yo estuve aquí”.

Antigua práctica. Los grafitis son tan antiguos como la humanidad; en toda etapa histórica siempre hubo alguien que protestó, dejando mensajes en las cuevas rupestres, en los edificios, en los puentes, en las piedras, en los baños públicos. Y en Roma, sobre todo en la época republicana, esta actividad fue de todos los días.

Solamente recordemos que un desastre natural sepultó Pompeya en agosto del año 79 y que las excavaciones posteriores descubrieron para la posteridad una semblanza de la vida romana, con sus calles, edificios públicos, casas solariegas, panaderías, herrerías y prostíbulos. Pero también algo que tiene que ver con lo que expongo: diez mil grafitis detallando la vida sexual desde la brutalidad hasta el más fino sentimiento de espiritualidad como este que cito a continuación: “El que intente encadenar a los vientos e impedir brotar a los manantiales pretende separar a los enamorados”.

También todos estos grafitis se referían a anuncios comerciales, a ofensas personales, a citas filosóficas y, desde luego, a protestas por la falta de justicia y libertades. Nada que no esté sucediendo en la actualidad.

No, señores que han insultado a mis nietas, mintiendo algunos, al afirmar que ellas participaron en las pintas a las iglesias, en la pintura lanzada a la estatua de Juan Pablo II y las que dejaron mensajes en las paredes de la Asamblea Legislativa. No es que se equivocaron, es que mintieron. Pero resulta que las Machillas solo querían dejar un mensaje de solidaridad con todos los que reclaman la igualdad de género, y eso quedó impreso en un pequeño detalle en la pared externa en la que fue casa del comandante del Cuartel Bellavista.

Cuando estaban pintando este pequeño detalle, fueron sorprendidas por la Policía, con órdenes de autoridades superiores, con esposas fuertemente ceñidas a sus muñecas y, con los brazos atrás, fueron luego conducidas en la perrera y encarceladas durante una noche. ¿El delito?, dejar un mensaje de solidaridad para todos los que piden igualdad.

Vandálicas que son las Gemes, las Machillas, las que bailan, las que cantan, las que ayudan a construir casas para los más necesitados, las que visitan a los indígenas abandonados, las que cometen el vandalismo de ser solidarias y fraternales, las que aman, las que nunca aprendieron a insultar, las que saben salir de la cárcel con una sonrisa de perdón para todos los que las juzgan y condenan. Y, por esto, por esta casi infantil forma de ejercer la más auténtica ciudadanía, se ha levantado una acusación nacional contra ellas y, como consecuencia, una respuesta solidaria, convirtiendo a este país, durante unos días, en una batalla campal de exageradas proporciones. Y eso que apenas son gemelas. ¡La revolución en la que todavía estaríamos enfrascados de haber sido quintillizas!

Papeles invertidos. Generalmente, los abuelos aconsejan a sus nietos. Así ha sido siempre, pero rompiendo esa tradicional costumbre, ahora es un abuelo quien recibe consejo –por su forma de actuar– de dos nietas.

Durante gran parte de mi vida fui disconforme, activo, denunciante. No obstante, con el transcurso de los años, me apachurré. La edad me tiene un poquito aplastado. De pronto, las Machillas me han tirado de las orejas, señalando el recto camino: la ciudadanía hay que ejercerla siempre; hay que denunciar los males de la época.

Protestar, gritar porque no hay puntos finales en la conquista de la democracia. Conservador es el que está conforme con su tiempo, el que no quiere que nada cambie, decía Unamuno. El verdadero demócrata es el que está dispuesto siempre a dar un paso hacia adelante para cambiar. Gracias, Machillas, por recordarlo.

 

La batalla por la esencia de Costa Rica. Columna Transversal de Paolo Luers

Mezclando política y religión siempre sale un coctel venenoso. ¿Quién hubiera pensado que entre todos los países centroamericanos Costa Rica se iba a intoxicar? ¿La Costa Rica que siempre hemos envidiado, con razón, por su cultura de tolerancia, pluralismo y civilidad?

Paolo-Luers-04Paolo Luers, 9 febrero 2018 / El Diario de Hoy

Pasé en Costa Rica por un mes, visitando a mi esposa, conociendo la costa caribeña, y observando la campaña electoral en su recta final. No había mucho que observar, me sorprendió la tranquilidad, la falta de angustias y agresiones, la ausencia de barras armadas de banderas. Vaya, pensé: Estos ticos no sufren de esta enfermedad nuestra de siempre, ante cualquier elección, sentir que todo está en juego y en peligro, que el país se va al barranco cuando gane el otro…

EDH logHabía 13 candidatos a presidente, pero todos sabían que era una carrera entre cuatro: los candidatos de los dos partidos de la tradición bipartidista; el candidato del partido sorpresa que en última elección le había arrebatado el poder al bipartidismo; y un candidato ‘bully’ predicando la antipolítica mezclada con mano dura y su cruzada contra la corrupción, que tenía a medio mundo asustado. No mucho, porque todos me decían: incluso si este ‘bully’ llegara a colarse en la segunda ronda, todos se van a unir contra él, y nada esencial va a cambiar. Con los partidos institucionales, que en vez de dos ahora son tres (el gobernante Acción Ciudadana, de centroizquierda; más Liberación Nacional y los Socialcristianos, que marcan dos versiones de centroderecha) no puede haber cambios radicales.

Hasta que un día, en media de la recta final de la campaña, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dio una sentencia que obliga a Costa Rica a permitir el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres. Se despertaron los ticos de su apatía electoral, y comenzó un debate apasionado, en el cual ya no cabían los temas y los problemas centrales que antes se discutían de manera civilizada. El tema único a partir de ese momento: el matrimonio gay, los ‘valores tradicionales’ versus los derechos civiles, familia versus perversión, dictados religiosos contra cultura de tolerancia y respeto a diversidad…

Explotó el coctel molotov hecho de la mezcla de política y religión. En medio de esta conmoción, los 4 candidatos que podían llegar a la segunda ronda, se sintieron obligados a tomar posición. Los dos candidatos de centroderecha, Antonio Álvarez (Liberación), Rodolfo Piza (Socialcristianos) y el ‘bully’ de la antipolítica, el abogado Juan Diego Castro, todos dijeron: Estamos en contra del matrimonio gay, pero es una sentencia que de alguna manera Costa Rica tendrá que cumplir. El candidato socialdemócrata Carlos Alvarado, siendo el único que siempre ha estado a favor de liberalizar la legislación y permitir el matrimonio gay, manifestó su satisfacción. Pero de repente surgió un quinto: el pastor evangélico Fabricio Alvarado. Nadie lo había tomado en cuenta ni en debates ni en encuestas, su partido con el nombre patético de Restauración Nacional ni siquiera tiene cuadros políticos o profesionales para cubrir ministerios, su esposa se había hecho famosa con un video viral hablando en lenguas en un culto. Pero fue el único que en esta situación dijo: Jamás voy a aceptar el matrimonio gay, prefiero que Costa Rica salga del sistema interamericano antes de aceptar este pecado.

Y en Costa Rica, el país pluralista de la civilidad y tolerancia, este predicador evangélico fue catapultado al estrellato y terminó ganando la primera ronda. Por lógica, el otro candidato que creció, y quien también llegó a la segunda ronda, fue el que representa la posición opuesta, respaldando la sentencia. Los otros tres candidatos, teniendo posiciones wishi-washi, de “sí, pero no” y “no, pero sí”, se hundieron. El tema del matrimonio gay con todas las pasiones religiosas que despierta, había desplazado el tema central de Costa Rica, su crisis fiscal, y catapultó a la “pole position” para la carrera final a un predicador ultra radical, quien no habla de finanzas públicas ni economía, sino solo de “restauración” nacional y de valores tradicionales.

Ahora viene una campaña final que obviamente será entre conservadurismo religioso y cultura liberal de tolerancia y pluralidad. Ahora les toca a los ticos, en vez de buscar consensos sobre como resolver su crisis fiscal, buscar una mayoría para defender sus tradiciones democráticas contra un retroceso político y cultural. Las cúpulas de los partidos de centroderecha tienden a negociar un pacto con el predicador, aspirando a llenar ellos el vacío de gobernabilidad de un gobierno dirigido por un predicador sin partido. Los jóvenes, los intelectuales, los artistas, independientemente de sus tendencias ideológicas-políticas, van a movilizarse para defender las libertades culturales sin los cuales no podrán respirar. Lo que viene no será una batalla entre izquierda y derecha, sino entre dos culturas, una abierta y liberal y la otra cerrada y autoritaria.

Y de repente, contra todos los pronósticos, sí está en juego la esencia de Costa Rica. Estado laico versus fundamentalismo religioso.

Carta desde un país normal: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio! De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 21 diciembre 2017 /  MAS! y El Diario de Hoy

Igual que El Salvador, Costa Rica va en la recta final de elecciones. A pesar de que los ticos deciden en febrero 2018 sobre su parlamento y al mismo tiempo sobre la presidencia, el país está tranquilo. No se siente la ansiedad, ni la incertidumbre, ni la conflictividad que vive El Salvador cada vez que se acercan elecciones. Se ven las vallas de los candidatos, pero los ticos hablan de cualquier cosa, menos de ellos. No escucho debates que indiquen que esté en juego “el rumbo del país”. No he encontrado a nadie que, dependiendo del resultado electoral, piense abandonar su país.

En Costa Rica no se confirma el análisis, tan de moda en todo el mundo, que desde hace años diagnostica la muerte de los partidos y la ruptura del bipartidismo. El partido PAC, que en las últimas elecciones supuestamente rompió el bipartidismo y llevó a la presidencia a Luis Guillermo Solís, en 4 años se ha desinflado al grado que ahora nadie le logos MAS y EDHpara bola. Surgió otro partido espuma, llamado Integración Nacional, que disputa a los dos partidos tradicionales la entrada a la segunda vuelta. Pero uno de los dos, o Liberación Nacional, de historia socialdemócrata, o los socialcristianos del PUSC, ambos declarados muertos debido a la corrupción y gobiernos de cheros, pondrá al próximo presidente. Nadie parece entusiasmado con estos dos partidos tradicionales – pero tampoco con sus competidores.

Pero esto no les causa angustia a los ticos. Es normal. Es política, y no les causa ni optimismo ni pesimismo. “Los presidentes van y vienen, pero el Estado, con todos sus defectos y aciertos, sigue funcionando”, me dice un amigo tico, de los que hablan de política…

¿Cuál es la diferencia entre Costa Rica y El Salvador, que explica que nosotros vivimos cada elección con angustia y los ticos no? La frase que cité arriba lo explica: Costa Rica ha definido su rumbo hace casi 70 años, luego de su guerra civil, y construyó un Estado que funciona, gobierne quien gobierne, con prioridades que en el fondo nadie discute: educación, salud, y una administración pública profesional. Los diferentes partidos llegan al gobierno prometiendo, cada uno según su orientación ideológico, ciertas reformas para perfeccionar el sistema y enfrentar sus fallas: burocracia, estatismo, corrupción.

Esto no es muy sexy, más bien es aburrido. Es política en una sociedad normal, en un país que ha resuelto sus necesidades básicas. Tiene paz, tiene un excelente sistema educativo y un decente sistema de salud, no adolece de la violencia que caracteriza al triángulo norte, y las libertades y derechos ciudadanos no están en peligro, ni la seguridad jurídica de ciudadanos o inversionistas. Con razón nadie arma debates sobre escenarios desastrosos, ni tampoco promete revoluciones. ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Fui al “Festival de la Luz” en San José. Todo el mundo en la calle, toda la ciudad iluminada. Ningún alcalde o ministro aparece tomando crédito para este show. Es normal, es de todos, es parte de la cultura popular. Nada que ver con política o elecciones. Otra vez: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Saludos desde San José,

44298-firma-paolo

Acuerdos de EE.UU. y Cuba agravan crisis migratoria

La migración terrestre de cubanos hacía Estados Unidos y la negativa de Nicaragua de dejarlos pasar ha creado una crisis humanitaria. Se necesita un acuerdo entre todos los pases “de paso” y de Estados Unidos para resolverla. El gobierno de El Salvador no se ha pronunciado ni hecho propuestas constructivas, por lo menos no publicamente. Tampoco hemos escuchado un compromiso del presidente de El Salvador de dejar pasar y atender a los migrantes cubanos, en caso que Nicaragua los deje pasar.

Segunda Vuelta

El exilio cubano en Miami exige a Nicaragua que permita el paso a cerca de 2,000 cubanos que intentan llegar a territorio estadounidense. | Foto por Agencia EFE

El exilio cubano en Miami exige a Nicaragua que permita el paso a cerca de 2,000 cubanos que intentan llegar a territorio estadounidense. | Foto por Agencia EFE

23 noviembre 2015 / EDH

diario de hoyUna cadena de presiones, de acuerdos que no terminan de explicarse para evitar retratarse y en los que están involucrados Estados Unidos, Cuba y diversos países americanos, ha hecho estallar una bomba humanitaria en una de las fronteras de ese largo y tortuoso camino que emprenden por tierra miles de cubanos desde Ecuador a Estados Unidos: Nicaragua ha colocado a su ejército en la frontera con Costa Rica y ha repelido a casi 2,000 cubanos que se hacinan ahora, en malas condiciones humanitarias, en la parte costarricense.

Los balseros a pie, como los denominó  el periódico español El Mundo hace un mes y medio, son en este momento el gran reto migratorio del continente americano.

“El gobierno de Estados Unidos presiona a Cuba y a México para parar la avalancha de cubanos que entran en su país y los cubanos han recurrido a sus socios de Nicaragua para que les hagan el trabajo.

El conflicto territorial entre Costa Rica y Nicaragua por Isla Portillos, que parece próximo a resolverse, también tiene su peso”, explica a El Mundo Eduardo Matías, abogado cubano que se dedica a ayudar a los migrantes de su país que atraviesan México.

“Es de suprema importancia entender que este es un problema de personas que tienen ilusiones, necesidades, que buscan llegar a un destino donde quieren vivir mejor. Son personas que necesitan ser atendidas en su ansiedad y protegidas en su necesidad”, ha denunciado el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís.

“Más que cualquier consideración de orden geopolítico, hay una situación que se ha presentado con una decisión del gobierno de Nicaragua, que de manera absolutamente injustificada e irresponsable, ha acusado a Costa Rica de utilizar de alguna manera a estos inmigrantes para generar una violación”, ha remarcado Solís.

Con las fuerzas de seguridad
Nicaragua, por su parte, anunció que “con la finalidad de restablecer el orden y la tranquilidad ciudadana, fuerzas especiales de la policía nacional ejecutaron acciones operativas, teniendo como resultado que los inmigrantes cubanos fueron regresados a territorio costarricense de donde fueron lanzados”.

El Ejecutivo de Daniel Ortega denuncia también que los cubanos han causado “destrozos en sus instalaciones fronterizas”.

Cuba, mientras, se ha limitado a sacar un comunicado del régimen en el que mete el dedo en el ojo a su viejo enemigo norteamericano y le recuerda que la presión migratoria es culpa de Washington: “El Ministerio de Relaciones Exteriores desea enfatizar que estos ciudadanos son víctimas de la politización del tema migratorio por parte del gobierno de los Estados Unidos, de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, de la aplicación de la llamada política de ‘pies secos-pies mojados’, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en todo el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera ilegal a su territorio”.

Por último, el régimen cubano asegura que “el Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que los ciudadanos cubanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar a Cuba, sí así lo desean”.

Solís ha reiterado que la crisis de emigrantes cubanos varados en suelo costarricense no debe ser mezclada con la geopolítica y, en ese sentido, espera que exista la voluntad internacional para solucionar el problema.

“Tengo la viva esperanza de que los cancilleres harán su mayor esfuerzo para garantizar que encontremos una solución humanitaria para estos migrantes”, declaró Solís

El mandatario se refirió así a la reunión extraordinaria que se llevará a cabo en El Salvador el próximo martes, entre los cancilleres de Centroamérica, ampliada a México, Cuba, Ecuador y Colombia.

“Hay que construir un espacio de tránsito para que el flujo de emigrantes cubanos puedan viajar con seguridad, documentados, en condiciones adecuadas, sin recurrir al crimen organizado”, manifestó.

“Para lograr esto se necesita la colaboración de todos los países desde Cuba hasta Estados Unidos (…) Si hubiera voluntad política habría posibilidad de éxito”, expresó.

Costa Rica ha habilitado siete albergues cerca de la frontera con Nicaragua, donde atiende a 1,300 cubanos, mientras otros 400 prefirieron quedarse en el puesto fronterizo de Peñas Blancas.

Pero la realidad es que todos los países involucrados parecen decir verdades a medias de un muy complicado tema migratorio que se está inflamando gravemente, sostiene El Mundo.

Y a continuación señala los puntos claves de este conflicto que pone en aprietos a miles de emigrantes cubanos.

El diario español menciona que Estados Unidos se ha encontrado con una avalancha de cubanos que llegan a su país ante el posible fin del conflicto diplomático entre ambos países.

Los cubanos, en caso de que se normalicen las relaciones, perderán los muy ventajosos privilegios que les otorga la Ley de Ajuste y sus cuantiosas ayudas económicas.

Los norteamericanos presionan a países como México para que les hagan el trabajo de detención de esta migración que ha provocado que cubanos de todo el continente emprendan la marcha a EE.UU. Pero también, asegura, cuestiona que otros no están interesados en parar la migración, por los beneficios que perciben de ese movimiento migratorio masivo.

Cuba podría parar esta migración presionando a Ecuador, su socio, para anular el tratado de libre visado para los naturales de la isla (único país con el que lo tiene). Sin embargo, el régimen castrista alivia presión demográfica y obtiene con la salida de miles de inmigrantes la llegada de divisas que mandan éstos a sus familias y que es esencial para la débil economía de la isla.

Un recorrido lleno de penurias
Miles de cubanos que hacen el viaje entre Ecuador y Estados Unidos sufren una serie de abusos por parte de mafias (los llamados coyotes) y de la corrupción policial. Se calcula que más de 100,000 cubanos han viajado hasta Ecuador para emprender ruta a Estados Unidos.

Y en ese camino se encuentran con que en los países por los que pasan se hacen de la gorda, miran a otro lado y les van concediendo salvoconductos de paso a cambio de mordidas y detenciones arbitrarias que casi nunca acaban con deportaciones, bien por falta de convenio con Cuba o bien porque el régimen cubano no solicita su extradición.

Países como México han visto cómo en Tapachula, en el estado de Chiapas, su frontera se ha saturado con la llegada de 60 cubanos cada día y han tenido que abrir sus centros de inmigración por estar saturados.

En este momento, la presión migratoria cubana es muy fuerte. Recientemente Cuba y México han firmado un acuerdo migratorio que no se ha hecho público y que parece que podría referirse a este grave problema. El gobierno de Estados Unidos hace una labor soterrada: Ejecutivo (Demócrata) y Legislativo (Republicano) ven de forma distinta el conflicto cubano aunque nadie lo habla abiertamente.

———-

Panorama incierto para los cubanos

El apoyo de EE.UU. y Cuba es clave para la solución a crisis en frontera de Costa Rica y Nicaragua.

Miembros de la policía impiden el paso de inmigrantes cubanos hacia Nicaragua. | Foto por Agencia EFE

Miembros de la policía impiden el paso de inmigrantes cubanos hacia Nicaragua. | Foto por Agencia EFE

23 noviembre 2015 / EDH

diario de hoyEstados Unidos y Cuba deben trabajar de conjunto para aliviar la crisis migratoria cubana que enfrenta a Costa Rica y Nicaragua, considera el presidente costarricense Luis Guillermo Solís.

Para el mandatario costarricense, tanto las autoridades del país de origen como las de la nación de destino deben ayudar a buscar una solución definitiva a los migrantes, según reportó el diario costarricense  La Nación.

El mandatario espera que la reunión de cancilleres del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que tendrá lugar este martes 24 de noviembre en El Salvador, ayude a paliar el problema, con el compromiso de todas las naciones incluidas en la llamada “ruta cubana”.

La llegada de más de 2.500 cubanos a Centroamérica, en camino hacia territorio estadounidense, se ha convertido en un dilema regional debido a que el flujo de los caribeños no cesa.

Solís ha insistido en que las autoridades estadounidenses y cubanas se deben sentar con Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala y México, en la próxima cita.

 El Gobierno costarricense llevará a la reunión la propuesta de crear un corredor humanitario libre de violaciones, robos y otras vejaciones que caracterizan al actual trayecto, plagado de peligros naturales y traficantes de personas.

“Hay que construir un espacio de tránsito para que el flujo de emigrantes cubanos puedan viajar con seguridad, documentados, en condiciones adecuadas, sin recurrir al crimen organizado”, enfatizó Solís. recalcó que “Si hubiera voluntad política habría posibilidad de éxito”.

Estados Unidos estará atenta a los resultados de la reunión extraordinaria de cancilleres del SICA sobre la emigración cubana, declaró la embajadora estadounidense en Nicaragua, Laura F. Dogu.

“Vamos a esperar para ver qué es lo que estará ocurriendo en esa reunión en San Salvador la semana que viene”, señaló la diplomática.

Pero Nicaragua tiene una lectura diferente. Según Daniel Ortega, Costa Rica se victimiza y se autoproclama como defensor de los derechos humanos.

Ante esto, Solís respondió que su país no se victimiza y tampoco “cambiará de política sobre la entrega de visas”.

“Este es un conflicto de orden humanitario, no geopolítico. Nuestros temas bilaterales (con Nicaragua) se están resolviendo donde se debe, en los tribunales internacionales de justicia. La población migrante no debe sufrir por los problemas entre ambos países”, añadió Solís.

A la reunión de los cancilleres asistiría la esposa de Ortega, Rosario Murillo. El Gobierno de Costa Rica espera que ella adopte una “posición solidaria” con la población migrante y que su país les permita el paso hacia el norte.

La crisis por el flujo de cubanos, con pasaporte pero sin visas, que cruzan del sur al norte de América se complicó el domingo, cuando tropas nicaragüenses atacaron con gases lacrimógenos en Peñas Blancas, puesto limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua, a casi un millar de personas nacidas en la isla para impedirles ingresar a la nación vecina.

Costa Rica recibió a 12,166 cubanos de enero a septiembre del 2015, un promedio de casi 44 por día, y casi 2,000 la semana pasada, frente a 5,114 en el 2014, según cifras oficiales.