carmen aida lazo

Carta a Carlos Calleja y Carmen Aída Lazo: Cumplieron. De Paolo Luers

9 febrero 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimados amigos:
Ustedes hicieron lo que pudieron y perdieron. Tanto ustedes como su equipo de campaña, sus partidos coaligados, pero también muchos que los apoyamos (incluyendo quien firma esta carta) caímos en el error de darnos paja mutuamente. Y nos creímos mutuamente la ilusión de que esta vez se iba a imponer lo racional, las propuestas y la calidad (técnica y humana) de los candidatos.

Equivocarse siempre es un riesgo de oficio para políticos y opinadores. No es primera vez que me equivoqué. Cuando me metí a la insurgencia en 1981, todos estábamos convencidos que la guerra no iba a durar más de un año. Nos dimos paja mutuamente. Cuando me di cuenta que iba para largo, decidí quedarme luchando hasta que terminara. Porque me pude haber equivocado en el análisis de la situación, pero no en lo justo y necesario de la causa. Igual ahora. Me equivoqué en el análisis demográfico-electoral, pero apoyé a la única formula adecuada para sacar al país del hoyo. Entonces, va para largo esto de enrumbar al país…

Hoy la pregunta es: ¿Ustedes perdieron por errores de análisis? ¿Perdieron por no hacer caso a las encuestas? ¿O solo no vieron venir lo que de todas formas era inevitable? Nunca lo vamos a saber a ciencia cierta.

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Ustedes perdieron por otra razón. Perdieron porque no lograron formar un comando de campaña que tomara control absoluto y total de la campaña – y que a la vez asumiera la dirección política del partido y de todas sus actuaciones políticas en la Asamblea y en los territorios, incluyendo las alcaldías. No tomando este control, la campaña no tuvo coherencia, y varios de los importantes caciques locales incluso la sabotearon con acciones mezquinas.

Bukele no tuvo este problema. Se inscribió en Gana, pero dejó claro desde el principio que su verdadero partido era Nuevas Ideas. Y este es un traje hecho a la medida del candidato. Hecho para llevar al poder a su dueño.

Después de las elecciones, siempre surge la pregunta: ¿Qué fue lo determinante, los partidos o los candidatos? Para estas elecciones, no hay una sola respuesta. En el caso de los ganadores, lo determinante fue el candidato, su discurso concentrado en la descalificación de “los mismos de siempre”, y la absoluta subordinación de todos los demás (GANA, CD, Nuevas Ideas, Ulloa) al líder y su proyección. En cambio, en el caso de los perdedores (ARENA y FMLN) lo determinante y lo que jaló para abajo a los candidatos fueron los partidos y su resistencia al cambio.

Ustedes dos hicieron lo que pudieron dentro de esta configuración. Tú, Carlos, trascendiste en grande el papel que jugaste en las elecciones internas, muy ligado a COENA y parte de las disputas internas. Ya como candidato, lograste proyectar una visión renovada de la política, de las políticas públicas y del rol de Estado. Y tú, Carmen Aída, le diste sustentación a esta visión que ustedes dos convincentemente compartieron pero que obviamente no la compartió el partido.

El problema no era que la gente no les creyera su discurso de meritocracia, lucha contra la corrupción e inclusión social. La gente se dio cuenta que detrás de su discurso había un compromiso serio. Lo que no creyó fue que el partido ARENA estaba dispuesto a asumir esta visión renovada – y permitirles a ustedes a hacer los cambios necesarios desde el gobierno.

La única forma de superar este problema hubiera sido que al iniciar la campaña ustedes y su comando de campaña hubieran tomado visiblemente el control político y operativo del partido. A esto no estaban dispuestos ARENA y sus caciques territoriales y sectoriales.

Así que tienen razón en retirarse y dejar que el partido resuelva sus problemas. Ustedes dejan un legado positivo, plasmado en el plan de gobierno. La única salida sería el surgimiento de un nuevo liderazgo que cohesione al partido alrededor de la visión renovada y del plan de gobierno que ustedes dejaron al partido.

Saludos,

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Un voto de confianza por un mejor El Salvador. De Carolina Avalos

CAROLINA AVALOS, Economista, consultora internacional en políticas sociales.

29 enero 2019 / EL DIARIO DE HOY

Elegir a nuestro presidente es elegir nuestro futuro. Los salvadoreños tenemos el derecho y el deber de elegir aquel candidato que mejor representa el modelo de sociedad que queremos para nosotros y nuestros hijos.

La elección del Presidente es una apuesta no solo por un candidato, es también un voto de confianza en su honestidad personal y calidad humana, en su compromiso por el bien común y en su inteligencia y preparación, así como en su buen criterio para elegir a los más capaces para su futuro equipo y llevar acabo las transformaciones necesarias para ese nuevo El Salvador que tantos deseamos, en beneficio de todos.

Nuestro voto es una decisión clave y responsable sobre nuestro futuro y el de nuestro país. Carlos Calleja representa, en mi opinión, la candidatura más fresca, honesta y preparada, con un compromiso sincero con el bien común y el interés general de los salvadoreños.

Expondré algunas de mis razones del porqué.

Carlos Calleja centra sus propuestas en la dignidad humana, fundamental para impulsar ese modelo de sociedad inclusivo en el que nadie se quede atrás, especialmente los más desfavorecidos y los jóvenes salvadoreños que se enfrentan a un futuro difícil e incierto.

Su formación y conocimiento en el mundo de la economía y la empresa favorecerá nuestro desarrollo al generar mayor confianza y al apostar por la competitividad, creación de empleos de calidad, y de mayores oportunidades de generación de ingresos y mejoras de salarios.

Carlos Calleja le da la importancia que se merece a la educación. Por fin, las reformas de infraestructuras y medios humanos y materiales para nuestros estudiantes y sistema público de educación, contarán con la prioridad y el presupuesto que se merecen si realmente queremos ser una sociedad con igualdad de oportunidades y con mayor equidad para todos, y porque la mejora de estos dos aspectos (educación y oportunidades de trabajo) son fundamentales para la prevención de la violencia en nuestro país.

La candidatura de Carlos Calleja incluye como compañera de fórmula a Carmen Aída Lazo, una mujer joven y preparada que representa la incorporación de la mujer a todos los ámbitos de nuestra sociedad, desde el respeto a nuestros derechos y dignidad. Juntos, ambos se han alejado de la demagogia y populismo que otros han utilizado, y utilizan, en cuanto al tema de la mujer se refiere.

Estoy convencida de que con Carlos Calleja existe un compromiso real y eficaz y los recursos necesarios para dotar de agua potable a todos los salvadoreños de una vez por todas y para que muchos de nuestros conciudadanos tengan la posibilidad de dejar de subsistir en infraviviendas, recobrando su dignidad y su futuro.

Él reconoce la importancia de los municipios y del trabajo de nuestros alcaldes, con los que hay que colaborar estrechamente para solucionar muchos de los problemas que nos afectan, cerrando la brecha de desigualdad territorial.

Como nuestro primer mandatario, Carlos Calleja no encabezaría ni aprobaría ataques contra la Sala Constitucional, la Fiscalía General de la República o los medios de comunicación. Más bien sería respetuoso y reconocería la división de poderes y el sistema de pesos y contrapesos esencial para avanzar en la democracia, fortalecer los derechos de la ciudadanía y ampliar nuestros espacios de libertad.

Sin duda su presidencia escuchará y tendrá en cuenta a la sociedad civil, buscando la unidad de los salvadoreños y los puntos de encuentro que nos hacen fuertes y nos harán superar los desafíos de hoy y de mañana, en lugar de buscar la división y el enfrentamiento entre nosotros que nos debilitan como país y sociedad.

Carlos Calleja apuesta por la modernización del Estado y pone como bastión de la administración pública la ética, la transparencia y la auténtica rendición de cuentas ante la ciudadanía que nos haga salir de la situación de corrupción, enfrentamiento e ineficacia que hemos vivido en los últimos tiempos.

Como presidente, estoy convencida de que él dará un nuevo empuje al papel de El Salvador en la construcción centroamericana y defenderá eficazmente nuestros intereses en el exterior y en los foros internacionales, sin hipotecas con regímenes extranjeros ni declaraciones populistas que no nos benefician. Un Presidente que esté al lado de las democracias y contra las dictaduras, como lo estamos la gran mayoría de salvadoreños.

Yo le doy mi confianza y me sumo a este esfuerzo, con la seguridad de que estos no se verán defraudados.

Carta a los ciudadanos: Mi voto razonado (a pesar de todo). De Paolo Luers

29 enero 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Amigos:
Escribo esta carta a los que están, como yo, distanciados de los partidos, y quienes están entre no votar o, a pesar de todo, votar por algún candidato.

Yo votaré el domingo por Carlos Calleja y Carmen Aída Lazo.

Aprovechando mi última carta antes de la veda electoral, voy a explicar por qué. Votaré por ellos, a pesar de que a ARENA le tengo mucho más crítica que simpatía. No me gusta cómo funciona este partido, tampoco su dirección.

En mi criterio, buena parte del COENA es mediocre, sin capacidad de convencer con argumentos y con creatividad; y otros son trogloditas reaccionarios. No me gustó cómo se gestó el proceso de elección del candidato presidencial. No me gustó la campaña interna de Carlos Calleja, quise que ganara mi amigo Javier Simán. Pero tampoco me gustó la actitud de los simpatizantes de Javier luego de haber perdido. No me gusta la incapacidad de ARENA de enfrentarse a las partes oscuras de su pasado. Y tampoco me gusta su intolerancia a la crítica y a cuestionamientos, y su desprecio a los jóvenes con cabeza propia. Pero una cosa es el partido y otra diferente sus candidatos.

Los candidatos, durante la campaña, llegaron a convencerme, primero Carmen Aída Lazo y luego Carlos Calleja. Me sorprendió su apertura frente a señalamientos francos, críticas y propuestas. Me impresionó su manera de enfrentarse, día a día, a todo tipo de gente, la mayoría humilde. Vi que ambos se dejaron tocar por la gente, sus problemas y peticiones. El Carlos Calleja que conocimos al inicio de su campaña no es el mismo de ahora. Sus preocupaciones y prioridades cambiaron.

Sigo pensando que ARENA necesita una radical renovación ideológica y de sus métodos de organización, dirección y comunicación. No sé si Carlos Calleja y Carmen Aída, desde Casa Presidencial, podrán empujar esta renovación. Tendrán las manos llenas con limpiar y renovar el gobierno.Los que estamos insatisfechos con los partidos, que somos la mayoría, debemos seguir empujando la renovación de los partidos, o la creación de nuevos que no nazcan con los vicios de los viejos, como Nuevas Ideas. Pero para esto habrá tiempo, y hay que hacerlo con paciencia e insistencia, gane quien gane la presidencia.

Pero mientras tanto, elijamos entre las cuatro fórmulas presidenciales la mejor. Para mí son Carmen Aída Lazo y Carlos Calleja. Para otros serán otros. Convirtamos nuestro voto en un mandato claro para cambiar la forma de gobernar, para limpiar Casa Presidencial y el gobierno entero de los mecanismos de corrupción, y para redefinir las prioridades del gasto estatal, para que comiencen a solucionar de fondo los problemas principales del país.

No nos dejemos paralizar por lo difícil que es renovar los partidos, ni mucho menos permitamos que la frustración y la impaciencia nos empujen a un voto irracional y aventurero de castigo o venganza. No es un juego. Luego veremos qué haremos con los partidos. Lo más probable es que yo, en el 2021, votaré por diputados de Nuestro Tiempo. Pero ahora nos toca escoger entre 4 fórmulas a quienes pensamos que formarán el mejor gobierno. Votemos con cabeza fría.

Saludos,

Carta a Carmen Aída Lazo: El #DebateChallenge. De Paolo Luers

22 enero 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimada Carmen:
Los ‘guerreros celestes’ de mil batallas en redes sociales te pusieron ‘Betty la fea’. Pero no voy a hablar de sus gustos, sino de su falta de decencia – y de inteligencia. Cometen un tremendo error de cálculo: No saben que los salvadoreños, si algo detestan, es la prepotencia. Se solidarizan con el ‘underdog’, el ‘outsider’, el ofendido – siempre cuando tenga agallas. No suelen simpatizar con la arrogancia de los ‘ricos y famosos’..

La única manera que un ‘underdog’ puede perder esta simpatía es cuando se hace la víctima y pasa quejándose, en vez de pelear. Quien pone la cara, gana simpatía, y no importa que tan bonita o fea sea.

Hay ciertas cualidades típicas de los políticos exitosos que no tenés. Por ejemplo: No sos de teflón. Los ataques e insultos no te resbalan, como a los políticos experimentados. No fingís que no te duelen. A vos te duelen, sos vulnerable, y no lo escondés. Los estrategas de campañas dirían que es una muy peligrosa debilidad. Pero de hecho es una ventaja: Te hace humana. Mientras no te comportás como una víctima llorona, tu vulnerabilidad es tu fuerza. Y si además lográs que tus respuestas a los ataques e insultos, aunque las expresás esforzándose a retener las lágrimas, sean de altura, ya ganaste…

Otra cualidad típica del político exitoso es: Tener respuesta para todo. A vos no te cuesta decir: Habría que analizar el problema y ver las soluciones. Porque vos sos analítica. Como académica sabes que no se trata de saber todo, sino de saber cómo investigar para llegar a respuestas.

Tampoco sos carismática. Vos no te parás frente a una multitud y la hacés hervir de emociones. La hacés reflexionar. La retás a pensar, no a gritar. Y a veces las multitudes no quieren pensar. Por esto, nunca llegarás a presidente. Asumís, sin complejos, el papel de técnica. Por muy importante que sea el liderazgo transmisor de visiones y rumbos, alguien tendrá que garantizar que estas visiones se implementen de manera eficiente, transparente, técnicamente correcta. Muchos suelen tener menosprecio a los ‘tecnócratas’, pero sin ellos las mejores ideas o visiones producirán desastres.

Viendo todas estas tus deficiencias, de repente uno llega a la conclusión que vos sos la verdadera ‘outsider’, ajena. Por esto te atacan con tanta saña: Les estás disputando el rol de renovadores, de gente ajena a las formas tradicionales de hacer política.

Tu mera existencia en la carrera es un desafío complicado para los populistas. Mientras venden discursos que llenan a política con emociones, vienes vos con un discurso que introduce racionalidad a la política. De repente, ante el desgaste de la política tradicional, se vislumbran dos opciones opuestas: la anti-política que apela a reacciones irracionales, como el resentimiento y la venganza – versus el reto de dignificar la política, haciéndola eficiente, transparente y centrada en los resultados para los ciudadanos.

Este tuit generó 55 mil impresiones en 24 horas

Este debate, entre estas dos alternativas, estás planteando vos a Nayib Bukele. Por supuesto no puede aceptarlo, sería demasiado arriesgado. Pero al no aceptarlo, paga un costo posiblemente más alto. Parece irónico que la piedra donde al final se topa su campaña es una mujer que en nada no corresponde al molde de una candidata exitosa: carismática, cínica, fotogénica. Se topó con una pinche técnica que e hace e #DebateChallenge…

Saludos,

Dirán que dando importancia al rol de Carmen Aída Lazo estoy invalidando el papel del candidato Carlos Calleja. Por lo contrario: Escogiendo a ella, dio una cara a su ‘gabinete de meritocracia’, y así mostró liderazgo, visión y criterio independiente

Carta a Carmen Aída Lazo: la buena sorpresa en esta campaña. De Paolo Luers

8 diciembre 2018 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Querida Carmen:
Todo el mundo está esperando que dedique esta carta al desmadre que Nuevas Ideas armó con el asedio al Tribunal Supremo Electoral. No voy a escribir esa carta. No es necesaria. Es más que evidente que Bukele cometió un error y que lo pagará caro. Producir de la nada un rumor, luego gritar “fraude” y convocar a su gente a la calle, encabezada nada menos por el secretario general del partido, para atacar una institución constitucional, descalifica al candidato. Punto.

Voy a hablar de algo positivo que pasa en esta campaña. De Carmen Aída Lazo.

Te conocí en el momento crítico, cuando de un día al otro apareciste en el teatro de la guerra electoral. Te vi asustada, insegura en este nuevo terreno que nada tiene en común con tu vida académica, patinando, sin saber cómo actuar. Pero al mismo tiempo te vi decidida de hacerle huevo, a meterte de lleno para aprender rápido, a asumir un rol activo, a ejercer la política sin abandonar tus principios y tu independencia. Y a pagar el costo personal y social. Cometiste errores. Yo te los señalé y nunca me lo tomaste mal. Por lo contrario, me retaste a seguirte criticando. En algunos casos, me hiciste caso. En otros no, y resulta que en estos casos tuviste razón…

Algunos dirán: “Ahh, este ‘maitro’ está detrás de ella”. Falso: No soy asesor, ni me meto en la campaña. Soy amigo. Los candidatos necesitan polos a tierra fuera del aparato de la campaña. Necesitan amigos que los siguen tratando no como políticos, ni como futuras figuras con poder, sino como amigos.

Ya me convencí: nadie está dirigiendo o manipulándote. No te dejas. Ni por un partido, ni por el mismo Carlos Calleja, ni por aves de rapiña que se te acercan para estar cerca del poder. Lo que hay detrás de la candidata es lo que se ve, inteligencia, experiencia académica, apertura y enorme ambición de hacer las cosas bien.

Muchos han cuestionado por tu decisión de relacionarte con ARENA y el PCN, a pesar de que no has estado de acuerdo con muchas de sus actuaciones y políticas en el pasado. Tu argumento es simple y me desarmó inmediatamente: “Desde la academia he criticado la falta de apertura de los partidos hacia la sociedad civil y hacia nuevos conceptos para solucionar los problemas del país. De repente hay una crisis de partidos, se abre la puerta y me invitan a entrar y asumir responsabilidad. Nada menos como vicepresidente. Si me hubieran invitado a entrar a un partido, hubiera dicho que no. Pero me invitaron a hacerme cargo de las políticas sociales y económicas del futuro gobierno. ¿Cómo iba a decir no? ¿Cómo iba a seguirles exigiendo y criticando?”

Con suficiente distancia de la campaña pero suficiente cercanía personal he observado cómo has asumido tu rol frente a los partidos, frente a Carlos Calleja, frente a tus detractores y la sociedad en general. Ya no hay rastro de la mujer asustada e insegura que conocí hace pocos meses. Ganaste confianza y seguridad. Asumiste liderazgo. Construiste tu propio discurso. Respetas y te ganas respeto.

¿Todo esto suena muy positivo? Sí, porque es positivo. Tu irrupción a la política es lo mejor que nos pudo pasar. La antítesis al político clásico, que nos despierta tanta desconfianza, no son los profetas de la antipolítica, sino son personas como Carlos y tú que asumen el reto de mejorar a política. Las nuevas ideas que necesitan regir al próximo gobierno no vienen de estos profetas, sino de la capacidad académica y humana de una mujer profesional que se propone convertir a la persona humana en el eje rector de la política pública, y que define la política social como el eje central de la política económica. Si para señalar esta buena sorpresa en nuestra política tengo que abandonar la comodidad de la imparcialidad, con gusto asumo el costo.

Te quiero ver actuando desde Casa Presidencial, como correctivo permanente a las influencias sectoriales y partidarias.

Saludos, Paolo Lüers

Voces de las mujeres salvadoreñas. De Carmen Aída Lazo

Carmen Aída Lazo, candidata a la vicepresidencia

27 noviembre 2018 / EL DIARIO DE HOY

En las últimas semanas he tenido el enorme gusto de conversar con cientos de mujeres a lo largo del país, quienes me han compartido sus aspiraciones, pero también sus historias de dolor; de igual forma me compartieron sus expectativas de los cambios que esperan en el siguiente Gobierno. Ha sido un ejercicio de mucho aprendizaje, mucha empatía y, sobre todo, mucha sororidad.

En estos talleres participaron profesoras, trabajadoras de la salud, madres solteras, profesionales, emprendedoras, amas de casa, pequeñas productoras agrícolas, artesanas, jóvenes estudiando bachillerato, pensionadas, etc. Todas con una historia de vida diferente, pero todas anhelando ver un mejor El Salvador para ellas, para sus hijos, para sus familias.

Yo les compartí a ellas algunos de los temas que, desde la Presidencia, Carlos Calleja y yo trabajaremos para brindar más oportunidades a la mujer salvadoreña; por ejemplo, las becas para que nuestras niñas y jóvenes puedan continuar sus estudios y nuestra apuesta por la infancia temprana, para que los niños tengan atención de calidad en los primeros años de su vida, y las madres que trabajan puedan dejar a sus hijos con la garantía que ellos serán bien cuidados. También conversamos de nuestro programa de vivienda digna, sobre todo para las madres solteras, quienes enfrentan enormes dificultades en el acceso a un hogar digno.

Hablamos de la necesidad de mejorar el sistema de salud, de emprendedurismo femenino y también discutimos un tema del que muchas veces no se habla pero que sufren en silencio miles de mujeres en nuestro país: la violencia contra la mujer. Conocí historias dolorosas que me hicieron consciente de la resiliencia de las mujeres salvadoreñas, pero también de la necesidad de combatir de frente este flagelo.

Yo les contaba a ellas que no sabía el nivel de agresividad que me esperaba al entrar en el mundo político y que si bien se trataba de violencia psicológica, y por ende no era comparable al sufrimiento que viven miles de mujeres en un país donde cada 10 horas una mujer es asesinada, seguía siendo violencia, sistemática y dolorosa. Al hablar del tema, varias me compartieron sus historias de violencia y me hicieron ver la necesidad de reforzar los mecanismos gubernamentales para que la mujer se sienta segura al denunciar, pues persiste mucha impunidad y —en muchos sentidos— sigue siendo un tema tabú. Hablamos de la necesidad de fortalecer el autoestima de nuestras niñas y jóvenes y de la necesidad de un enfoque integral en el abordaje de esta intolerable realidad. Ante todo, hablamos. Algo que para muchas se daba por primera vez.

Varias mujeres me dijeron que, pese a ser un tema doloroso, es un tema que hay que visibilizar, que hay que denunciar y que hay que enfrentar con valentía, pues ya no podemos permitir que lo sufran en silencio.

El tema de la violencia contra la mujer y, sobre todo, de las desigualdades estructurales que nos limitan, no es un tema que se deba electoralizar; es un tema que se debe tratar con absoluta seriedad. Pero eso demanda superar los prejuicios y el estigma que muchas veces nos inhibe a alzar nuestra voz. El derecho de la mujer de defender su propia dignidad no debe ni está sometido a su condición social o forma de pensar.

Mejorar las condiciones de vida de las niñas, jóvenes y mujeres fue una de mis motivaciones para haber ingresado a la política y representar la voz de todas esas mujeres que quieren oportunidades reales e inmediatas para superarse, autorrealizarse y sacar adelante a sus familias.

Las conversaciones que sigo sosteniendo con mujeres y jóvenes en todo el país me comprometen cada día más a trabajar por lograr el gran objetivo de brindar igualdad de condiciones a las mujeres salvadoreñas. No ha sido falta de talento lo que ha limitado el desarrollo de las mujeres en nuestro país, ha sido falta de acceso a oportunidades. Es por lo tanto un tema de justicia social al que daremos prioridad en nuestro Gobierno. Mi compromiso es ser esa voz que ponga el tema de mujer en aquellas mesas de decisión donde con demasiada frecuencia han estado ausentes.

Como bien sabemos las mujeres, el camino no será fácil, nada que valga la pena viene sin esfuerzo, pero como mujer aspirando a un cargo de liderazgo, trabajar este tema es mi deber.

P.D. Agradezco a todas esas mujeres que me han dado palabras de apoyo, que comparten sus anhelos conmigo. Gracias, me siento profundamente comprometida con todas ustedes y con nuestro país.


Otra carta a los candidatos: No se corran del tema Seguridad. De Paolo Luers

25 septiembre 2018 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Escuchamos las primeras pinceladas de un retrato difícil: el de los planes de Seguridad de las fórmulas presidenciales. Recibimos un retrato abstracto, dibujado por Félix Ulloa, quien dijo todo lo políticamente correcto que se puede decir sobre este tema – pero lo único concreto que anunció fue que van a continuar con el Plan El Salvador Seguro y con el Concejo Nacional de Seguridad Ciudadana, así como fue concebido y conducido por Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén. ¿Más de lo mismo?

Josué Alvarado, candidato presidencial de VAMOS, y Carmen Aída Lazo, candidata a la vicepresidencia de la alianza opositora nos dibujaron por lo menos bocetos de lo que podría ser un cambio de rumbo en la política de Seguridad: invertir la relación entre represión y prevención, priorizando la prevención y convirtiéndola en el eje central de las políticas económicas y sociales del país.

El escenario: un foro convocado por el PNUD y el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia para que los candidatos expusieran sus conceptos de política de Seguridad. Un reto incómodo, porque las fórmulas todavía no tienen listos sus planes de Seguridad. Pero más incómodo aun porque la violencia es el tema más sensible para la población – y a la vez el terreno más resbaloso para los candidatos. Saben que para solucionar el problema hay que romper con las políticas de mano dura (versión ARENA y versión FMLN), pero nadie sabe cómo le irá a un candidato que con audacia propone soluciones alternativas.

¿Será por esto que Bukele y Calleja decidieron mandar mejor a sus vices para medir la temperatura del agua antes de quemarse ellos, y que el Frente prefirió no asistir a este foro?

Pero Josué Alvarado y Carmen Aída Lazo mostraron que, por muy delicado que sea el tema, sí se pueden plantear alternativas, aun cuando no correspondan al supuesto clamor popular por medidas más drásticas. Alvarado puso en el centro las comunidades y planteó que hay que intervenirlas, pero no con plomo y sembrando temor entre los jóvenes, sino respondiendo a sus necesidades básicas: educación, salud, oportunidades. Fue también el que más énfasis puso en el daño que las redadas indiscriminadas causan a la confianza de estas poblaciones en el Estado.

Lazo, por su parte, puso el énfasis en la urgencia de invertir más en prevención, pero al mismo tiempo cambiar radicalmente su concepto. Lo definió así: Prevención efectiva requiere que todas las políticas públicas (sobre todo de inversión social, de crecimiento económico y de educación) se concentren en erradicar la pobreza y la exclusión – y en la generación de empleos y oportunidades.

Si desarrollan bien estos enfoques, pueden construir un plan de Seguridad Ciudadana integral con sentido. Faltan muchos elementos concretos, y también más audacia para nombrar con claridad los errores de las políticas pasadas y actuales. Un ejemplo: Cuando el moderador preguntó a los candidatos por sus medidas inmediatas para enrumbar la política de Seguridad, nadie dijo que volver a establecer el control civil sobre la policía. Tenemos un Ministerio de Seguridad en manos de policías, controlándose ellos mismos. Por esto nadie detiene los serios abusos de autoridad. Necesitamos un ministerio civil controlando al instrumento armado.

Otro ejemplo: Nadie tuvo el valor de decir que hay que cambiar radicalmente las prioridades del gasto público. Hay que dejar de regar recursos a todos los sectores y territorios por igual, y focalizar las intervenciones donde producen impacto estructural sobre la pobreza y a la vez sobre la inseguridad. Claro, priorizar y focalizar significa atender menos a otras demandas. Nadie tiene el valor de decir que va a reducir los subsidios generalizados para poder duplicar los presupuestos de los centros educativos en las zonas más conflictivas. Decir esto podría costar votos, pero hacerlo seguramente salvará vidas.

Repito: El tema Seguridad es terreno liso para candidatos en campaña. Sin embargo, queremos soluciones, y ustedes tienen que tener el valor de presentarlas. Si no, quedamos atrapados en más clientelismo y más violencia.

Saludos,