primarias

Carta a los precandidatos de ARENA: No al aborto. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 22 febrero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Comienzan a escucharse voces que proponen mejor abortar la contienda por la candidatura presidencial de ARENA y en vez de esto negociar una fórmula conjunta entre Carlos Calleja y Javier Simán. Y esto, cuando estamos cerca del 5 de marzo (un día después de las elecciones de diputados y alcaldes), cuando al fin puede comenzar en serio esta contienda por el futuro de ARENA.

En política no hay que descartar nada. Posiblemente tenga sentido que al final los precandidatos se pongan de acuerdo y vayan juntos a la carrera por la presidencia. Pero no antes de medirse en unas primarias. El pacto no puede sustituir la elección libre de los militantes. Y sobre todo, ningún pacto debe abortar el debate interno, que al fin va a arrancar en marzo.

logos MAS y EDHLos que plantean que Calleja y Simán, en vez de medirse en primarias, deberían negociar un pacto, obviamente se asustan de la idea de que habrá un debate serio y abierto sobre la manera en que ARENA tiene que hacer política para recuperar la confianza de una mayoría de salvadoreños. Porque este debate, que ya se vislumbra, necesariamente será crítico y autocrítico, y por tanto incómodo para los que no quieren que este partido cambie y se renueve.

Hay quienes piensan que el debate hace daño al partido, que lo divide y debilita. Y hay otros que insisten que este debate, múltiples veces postergado, es la condición para que ARENA pueda construir una nueva mayoría, más allá de sus nichos conservadores.

Estas dos visiones están en juego en esta contienda, no simplemente dos personas que quieren optar por la presidencia. Y es importante que se den el debate y la libre contienda para que las bases del partido tengan capacidad y criterios de decidir, no solo por uno de los precandidatos, sino por un proyecto político; no solo para ganar elecciones, sino para instalar un gobierno capaz de sacar al país adelante. Una vez que esto se haya decidido, en unas primarias democráticas y luego de un debate de altura, habrá tiempo para pactos, alianzas y acuerdos para unificar al partido alrededor del candidato y del concepto que ganaron el apoyo mayoritario.

En estos asuntos no solo es importante el resultado, sino igualmente cómo se llegó al resultado. Este proceso, bien hecho, hace crecer un partido. Mal hecho, lo corrompe.

Los únicos que pueden tener miedo a una contienda y un debate abierto son quienes tienen algo que perder. O sea, quienes están acostumbrados a ejercer poder, influencia y control que no provienen de procesos democráticos, sino de pactos tradicionales, jerarquías fácticas y relaciones poco transparentes.

Todos los demás (militantes, activistas, dirigentes locales, alcaldes, diputados), que no sean parte de estas estructuras fácticas del poder, no tienen nada que perder – pero mucho que ganar, porque en este proceso se construyen credibilidad, legitimidad, claridad de propósitos…

Además tomen en cuenta: La contienda interna en ARENA, si es abierta y de sustancia, pone a ustedes en un terreno, donde sus adversarios no pueden competir. El FMLN ya decidió que sus primarias serán nada más la ratificación de la decisión de la cúpula, que ya escogió a su candidato Gerson Martínez. Y Nayib Bukele, el otro que va a disputar la presidencia, simplemente está construyendo un partido alrededor de su persona y sus ambiciones personales.

Así que, ustedes van bien, no hagan caso a los que quieren abortar este proceso. Saludos,

44298-firma-paolo

Anuncios

Carta a los ciudadanos: Lo que necesitamos lograr en el 2018. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 2 enero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Amigos:
No voy a poner simplemente lo deseable, sino solamente lo que a la vez es realista. Lo realista no es necesariamente lo probable, sino lo factible, siempre y cuando todos asumamos nuestras responsabilidades.

  1. Una Asamblea Legislativa, donde el partido del gobierno pierda la llave para bloquear decisiones que necesitan mayoría calificada. O para decirlo de manera positiva: que todos los partidos que no están en el gobierno, si es que logren ponerse de acuerdo, puedan elegir magistrados de la Corte Suprema y del Tribunal Electoral, y al nuevo fiscal general. Esto significa que el FMLN no debería tener más de 28 diputados. Digo esto como una regla sana, no solo para hoy que el FMLN está en el gobierno. Es el principio del balance del poder.
  2. logos MAS y EDHUna Asamblea Legislativa lo más renovada posible. Los votantes deben eliminar de la Asamblea a las figuras corruptas y las que frenan la renovación de la política. En todas las fracciones. No necesariamente las caras nuevas serán mejores, pero lo importante es el mensaje: La ciudadanía puede castigar a los malos diputados.
  3. Que la nueva Asamblea elija, en un proceso transparente y no contaminado por intereses partidarios, a 5 magistrados de Corte Suprema idóneos, 4 de ellos para la Sala de lo Constitucional; y a un fiscal general capaz y dispuesto de convertir a la Fiscalía General en una institución eficiente y en garante del Estado de Derecho.
  4. Que los partidos elijan a sus candidatos presidenciales en elecciones primarias transparentes, basadas en debates de calidad y competencia de ideas. Solo así, electo por una ciudadanía informada y consciente de las diferentes opciones y sus implicaciones, tendremos en 2019 un presidente vestido de la legitimidad y autoridad requerida para componer al país.

Todas estas metas son difíciles, pero son factibles de alcanzar, si la sociedad civil, organizada o no; los medios de comunicación; los generadores de opinión; y los liderazgos académicos, culturales y sociales asuman activamente su papel. Ninguna de esta metas será alcanzada si los partidos no sienten la presión y vigilancia de la ciudadanía y de la opinión pública.

En el año 2018 se trata de volver a introducir a la política y al servicio público, y antes al debate público, los tres imperativos que estamos al punto de perder: racionalidad, ética y empatía. Y cuando hablo de empatía, me refiero a la empatía con los ciudadanos, y en especial con los sectores marginados y más afectados por las malas políticas de las últimas décadas.

No necesitamos líderes que se quieren perfilar apostando a la anti política. Necesitamos ciudadanos y liderazgos que apuestan a mejorar la política. 

Feliz Año Nuevo,

44298-firma-paolo

Elecciones internas en ARENA: un llamado al debate. De Jaime García Oriani

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 18 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Es prioritario fijarse en las elecciones de 2018 sin perder de vista las de 2019. No es fácil cuando el país desea un cambio de rumbo urgentemente (y, por tanto, de gobierno), como evidencian diversas encuestas. A esto se suman los anuncios de algunos interesados en ser candidatos presidenciales y la relevancia que la opinión pública les está dando. Asimismo, ambos procesos están íntimamente ligados, pues el trabajo del Ejecutivo se verá afectado, para bien o para mal, por la aritmética de la próxima legislatura.

EDH logEs inevitable, pues, no hablar sobre lo que ocurrirá dentro de los institutos políticos en este largo camino rumbo a las elecciones presidenciales, ya que los partidos deberán elegir a un candidato en un proceso de democracia interna.

Nayib Bukele está gestando un vehículo a la medida para llevar a término sus aspiraciones; la estructura verticalista y cerrada del FMLN dificulta creer que la elección no estará determinada y decidida por su cúpula, por mucho que escuchemos rumores de uno o dos potenciales participantes.

En ARENA las cosas podrían ser diferentes. Al menos en sus estatutos lo hacen un partido de espíritu democrático. Además, varios de sus militantes y sectores claman por elecciones internas transparentes y justas, que den la posibilidad de elegir, sin presiones de ningún tipo, a quien sea el mejor candidato para vencer y eventualmente dirigir nuestro país. Si conducen su proceso con éxito, sentarían un importante precedente en la maduración de la democracia en El Salvador.

Reglas del juego claras y transparencia son fundamentales, pero no lo son todo. Es imperativo enriquecer las elecciones internas por medio del debate. A algunos les da miedo, porque pueden salir mal parados o podría darse la impresión que el partido está dividido (en la visión retrógrada de quienes no aceptan la autocrítica o la pluralidad de opiniones). En realidad, se trata de una excelente ocasión para propiciar la candidatura del mejor y no tener como vencedor al que monte el show más grande, acarree más gente, se alíe con los “viejos zorros”, inscriba a más personas en el padrón o tenga los anuncios más creativos.

¿Temas a debatir? Tantos: transparencia y lucha contra la corrupción —comenzando por el mismo partido, sin importar que esto cueste a los precandidatos perder alguna simpatía o apoyo— seguridad y prevención de la violencia; políticas fiscales; reducción del gasto público; reactivación de la economía, apoyo a las Pymes y atracción de inversión, entre otros.

Los más de 90 mil inscritos en el padrón interno jugarán un rol determinante. Esperemos que no se dejen llevar por las “sugerencias” de los líderes locales, las estructuras o alcaldes, sino que decidan basados en sus propias convicciones y en cómo los precandidatos sostienen sus propuestas. No está de más decir que la voluntad de los electores debe ser respetada y garantizada por el Coena.

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas. Organicen uno o varios debates, pero de verdad, no como aquellos remedos en las primarias de la época Saca. ¡Qué mejor campaña que un digno proceso interno con debate de altura, exento de demagogia, sin espacio para los caprichos y dedazos de los dirigentes o financistas!

Esta es una oportunidad para que el partido tricolor demuestre —tomo las palabras de Eduardo Torres en una de sus columnas de opinión— “que ha aprendido de sus errores; que tiene pesos y contrapesos en su organización para un mejor accionar que evite vicios del pasado reciente”.

jgarciaoriani@gmail.com

El voto secreto y los debates en las internas… De Luis Mario Rodríguez

Los precandidatos en los distintos partidos tienen que debatir. Esta es la única manera de comparar las capacidades, aptitudes y visión de país de quienes pretenden gobernar.

Luis Mario RodríguezLuis Mario Rodríguez, 16 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

La designación de los presidenciables debe ser el resultado del voto secreto de la militancia. Esta condición, que deriva de la sentencia de la Sala de lo Constitucional, pasa por el establecimiento de un procedimiento interno en los partidos que asegure la total transparencia en el conteo de los votos y en el procesamiento de los resultados.

EDH logA diferencia de los comicios celebrados en la historia reciente de El Salvador, en los que las cúpulas partidarias señalaban al “ungido” y donde la “mano alzada” era el método empleado para “escuchar la voz” de los militantes, por primera ocasión serán estos últimos los que, en reserva total, decidirán quién los representará en la competencia por el Ejecutivo durante el 2019.

Si falla la secretividad del voto fracasará la elección interna y sobrevendrá la crisis en el respectivo instituto político. El Tribunal Supremo Electoral no podría inscribir al precandidato ganador y éste se quedaría fuera de la contienda presidencial.

La protección de la identidad de los electores y del sentido de su voto blinda a todos aquellos que podrían sentirse amenazados por haber ofrecido su apoyo, voluntaria o involuntariamente, a determinado precandidato. En 2008, cuando se celebró el proceso para designar al candidato del entonces partido de gobierno, algunos de los altos dirigentes se distribuyeron en los catorce departamentos de tal forma que los afiliados votaron “a viva voz” bajo la mirada desafiante de quienes tenían la potestad de terminar con su carrera política o de despedirlos si ocupaban un cargo en una institución pública.

No obstante esa intimidación, decenas de integrantes de las juntas municipales respaldaron a precandidatos diferentes al bendecido por el presidente de turno. Este gesto fue interpretado como una muestra de “indisciplina” de las directivas cuando en realidad era una clara manifestación de la “sabiduría” de los hombres y mujeres que intuían una clara derrota si se imponía al candidato presidencial. Y precisamente eso fue lo que ocurrió.

La historia no fue muy diferente en el principal partido de izquierda. En su caso imperaba el verticalismo y los procesos internos no eran más que fachadas para demostrar que el “elegido” había competido por la nominación. Se sabía que la disciplina superaba a cualquier intento de insubordinación y que el castigo ante todo atisbo de rebeldía era la expulsión. Es más, en 2009 y en 2014 la dirigencia acordó nombrar al aspirante presidencial en una asamblea general en la que también la “aclamación” sustituyó al voto secreto.

Adicionalmente las comisiones electorales nacionales deben cuidar que no se incumplan las normativas que rigen las elecciones internas. Es necesario prohibir el “clientelismo político” que puede ser utilizado por los precandidatos para afianzar el voto de los simpatizantes a cambio de prebendas u otro tipo de “ofertas”. Además se requiere vigilar las expresiones de apoyo fuera del período fijado para la campaña interna.

Aún y violentando estas restricciones reglamentarias, comportamiento que merece ser sancionado, la militancia puede votar libremente por la opción que prefiera y que considera como el mejor oponente frente al resto de competidores de los otros partidos. Nadie le vigilará al momento de marcar la papeleta ni estará en peligro su futuro político o su empleo.

Por otra parte, los precandidatos en los distintos partidos tienen que debatir. Esta es la única manera de comparar las capacidades, aptitudes y visión de país de quienes pretenden gobernar. Una gira nacional por los departamentos en la que cada quien exponga su propuesta contrastándola con la del resto de participantes es saludable para elegir al más calificado.

Este ejercicio permitirá a los militantes, en su calidad de ciudadanos, y a quienes no pertenecen a ningún partido, conocer los planes y proyectos de los precandidatos para solucionar los problemas locales. También es conveniente una discusión sobre temas trascendentales como el de la seguridad pública, la situación fiscal, la continuidad en el combate a la corrupción, la modernización del Estado y el respeto a la libertad de expresión, los derechos humanos y la independencia de los Órganos fundamentales del Estado.

El filtro que imponen las “primarias” es positivo. Democratiza el poder al interior de los partidos.

¿Decisión salomónica o miedo a decidir? Columna Transversal de Paolo Luers

ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

paolo3Paolo Luers, 27 agosto 2017 / EL DIARIO DE HOY 

Durante semanas se discutió en ARENA sobre cuándo celebrar sus primarias para definir a su candidato presidencial para el 2019. Se enfrentaron dos propuestas: Hacer la campaña de los precandidatos después de que termine la campaña electoral por diputados y alcaldes, o sea abrir el proceso interno luego de las elecciones de marzo del 2018, como originalmente se había anunciado. O cambiar el calendario, acelerar el proceso interno, para ir a la batalla por la Asamblea y las alcaldías ya con candidato presidencial definido.

EDH logPara ambas propuestas había argumentos en pro y contra, y fueron ampliamente discutidas. El argumento principal en pro de adelantar las primarias fue: Tenemos que ir a la campaña electoral por diputados y alcaldes con un partido unido y con una clara definición del liderazgo y del rumbo a la batalla. Por esto la propuesta era abrir el proceso en septiembre y celebrar las elecciones internas en octubre o lo más tarde noviembre. El argumento principal en contra de esta modificación radical del calendario fue: adelantar las primarias favorece al candidato que más se ha adelantado en su precampaña, que es Carlos Calleja, y quien además goza del respaldo del COENA – y que esto iba a tensionar aun más la unidad del partido. Otro argumento a favor de adelantar las primarias era: Antes de ir a las elecciones del 2018, alguien tiene que llenar el vacío de liderazgo que deja el COENA – y solo puede ser el candidato presidencial ratificado que tome el mando. Y para esto realmente no hay contra argumento.

En pro de dejar pasar la campaña al final del 2017 y las elecciones de marzo 2018 antes de meterse en la competencia interna había dos argumentos: El partido tiene que concentrase 100% en ganar las elecciones legislativas, sin distraerse con disputas internas por la candidatura presidencial. Y el proceso interno, para que sea justo, necesita más tiempo. El principal argumento de peso en contra de esta propuesta fue:

Iniciando el proceso interno en marzo del 2018 dejaría un tiempo demasiado corto para el candidato para construir su imagen y su propuesta y darlas a conocer.

Este debate comenzó a dividir al partido: Diferentes estructuras comenzaron a pronunciarse a favor y en contra de adelantar las primarias. El COENA y la mayoría de los jefes departamentales exigían adelantar, varios de los sectores que componen ARENA se pronunciaron en contra. Tres de los precandidatos (Javier Simán, Luis Parada y Gerardo Awad) se pronunciaron en contra de adelantar las primarias, Carlos Callejas propuso que se celebraran en octubre de este año.

DHh79SaXUAA1zyx.jpg

Al fin el COENA y la Comisión Política, en una reunión conjunta, tomaron una decisión que sorprendió a muchos, mientras que otros la celebran como salomónica. Si la disyuntiva era celebrar la campaña y la votación interna ANTES de que comenzara la campaña por diputados y alcaldes, o hasta DESPUÉS de que esta terminara, decidieron hacer la campaña interna DURANTE, en medio de la campaña para ganar las elecciones del 2018. Ahora, el proceso interno de ARENA se abrirá con la inscripción de candidatos en septiembre próximo y terminará con primarias luego de las elecciones nacionales en marzo del 2018.

Esto significa que ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA por alcaldías y diputados; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

Como siempre, esta decisión tiene ventajas y peligros. Una ventaja es que hace más probable que la contienda interna sea balanceada, porque todos los precandidatos tendrán suficiente tiempo para perfilarse. Pero alargar la contienda a un período de 6 meses aumenta el peligro de que el partido se divida de manera más profunda en bloques que apoyan cada uno a su precandidato preferido.

DIB1iw0XgAM8Vje.jpgEn última instancia todo depende de la calidad de la contienda interna y de la capacidad del liderazgo del partido de garantizar juego limpio. Si durante toda la campaña electoral para el 2018 ARENA puede exhibir a una variedad de candidatos de calidad, que sostienen un debate de altura, discutiendo las mejores soluciones para el país, la campaña interna puede abonar mucho a la credibilidad y a la amplitud del partido. ¿Tienen los precandidatos y la dirigencia de ARENA la suficiente madurez y la altura para garantizar esto? Muchos lo dudan. Yo tengo cierta fe en la altura de los precandidatos, pero muy poca en el la dirigencia actual del partido.

En cambio, si la contienda interna se vuelve visceral y sucia, contaminada de descalificaciones y acusaciones de foul play; y si en vez de propuestas convincentes y unificadores genera divisiones y resentimientos, se convierte en un serio obstáculo para un éxito de ARENA en el 2018.

Hacer dos campañas al mismo tiempo, una interna y la otra contra el partido de gobierno, es un serio desafío para cualquier partido de oposición. Temo que la decisión no fue salomónica, sino más bien cobarde: No querían dar la razón a ninguno de los dos bandos enfrentados, por miedo a la división. Ojala que sepan hacer lo mejor de esta decisión.

Sobra decir que, por más deficiencias que puede tener, este proceso interno de ARENA promete ser incomparablemente más transparente y constructivo que en el FMLN.

 

ARENA: tradición, traición y El retrato de Dorian Gray. De Jaime García Oriani

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda.

Jaime-García-Orian1i-150x150Jaime García Oriani, 23 julio 2017 / EDH

Tradición y traición tienen un origen común en latín. Proceden del verbo “tradere”, entregar. La primera significa la entrega o transmisión de costumbres entre generaciones. La segunda, con matiz peyorativo, designa la entrega de algo o alguien, o la falta que se comete quebrantando la fidelidad prometida.

A veces, tradición se identifica con traición, como cuando las “acciones de siempre” de los políticos son una deslealtad con el país, los electores y ciudadanos.

EDH logMe gustaría escribir de temas de mayor interés nacional, como la toma indiscriminada y burda de nuestras pensiones, la posibilidad de que los tránsfugas participen en elecciones y las reformas a la Ley de Extinción de Dominio. Pero pensándolo bien, el origen de estos descaros y arreglos bajo la mesa —además de nuestra indiferencia y comodidad— son los mismos partidos, de donde salen quienes nos deberían representar en la Asamblea, en las alcaldías y en el Ejecutivo.

Este domingo ARENA realiza sus elecciones internas y de allí surgirán candidatos que optarán a cargos de elección popular, por lo que es un capítulo importante para el país.

Areneros: ¿seguirán tolerando y permitiendo la tradición/traición o le pondrán freno de una vez por todas? Fuera fanatismos, saben que en su instituto tienen personas con tachas y poco probas, aunque también las hay honestas y con sinceros deseos de servir.

Ojalá su proceso interno sea transparente y no manipulado, ni decidido por la cúpula. Ver a figuras “fieles” de su partido con vía libre para ser candidatos únicos, como Ernesto Muyshondt, Milena de Escalón y Milagro Navas —cuya eterna gestión deja mucho que desear, así como el control que ejerce sobre otros alcaldes— genera dudas y cuestionamientos.

Al menos después reincorporaron en la contienda a Óscar Lara y a Rodrigo Gutiérrez, para que compitan por las alcaldías de Santa Ana y Antiguo Cuscatlán.

Son conscientes de que el 68.1 % de la población no quiere que regresen al poder, según la última encuesta de la UCA. No es nada alentador viendo el pésimo papel del FMLN.

¿Por qué no los quieren ni a ustedes, ni al Frente? La clase política ha perdido credibilidad, porque los salvadoreños se están dando cuenta de que no importan las “ideologías” cuando se trata de controlar las instituciones, de hacer arreglos bajo la mesa o beneficiarse del erario.

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda. En el corto plazo, dejar fuera a “candidatos populares” puede afectar, pero ya es hora de que finalicen los privilegios, como los que vemos en los diputados y asesores de la Asamblea.

No vale hacer la vista gorda en aras del “peso de la trayectoria”. Eso es aceptar que el fin justifica los medios. Que continúen esas piezas indeseables en su partido los convierte en cómplices. Limpiar una herida es siempre doloroso, especialmente si está infectada.

Renovación no es que X número de los aspirantes sean menores de 35 años (las malas mañas se aprenden a cualquier edad). La verdadera renovación de la política va más allá y exige un cambio profundo en las acciones, hacer transparentes las cosas y denunciar cualquier acto de corrupción, sin importar de dónde venga.

De lo contrario, su partido será un Dorian Gray: por fuera joven y bello, pero que guarda, en lo recóndito, la pintura que revela su verdadero yo, que es un ser viejo, desfigurado y en descomposición por sus inmorales acciones.

El Salvador se juega mucho en las elecciones de 2018. La nueva Legislatura elegirá a nuevos magistrados de Corte, cuatro de ellos que integrarán la Sala de lo Constitucional, y al próximo Fiscal General. Mediten seriamente su voto.

NOTA: Por motivos académicos dejaré el país un tiempo. Agradezco a Grupo Editorial Altamirano por este espacio y a todos los lectores. Seguiré escribiendo, a veces más, a veces menos, desde mi trinchera periodística, sobre temas varios, pero sobre todo para denunciar las malas prácticas de los políticos, sin importar que sean de “derecha” o de “izquierda”, con la única intención de fomentar la participación ciudadana. Este país es nuestro, no de unos pocos.

jgarciaoriani@gmail.com