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Elecciones internas en ARENA: un llamado al debate. De Jaime García Oriani

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 18 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Es prioritario fijarse en las elecciones de 2018 sin perder de vista las de 2019. No es fácil cuando el país desea un cambio de rumbo urgentemente (y, por tanto, de gobierno), como evidencian diversas encuestas. A esto se suman los anuncios de algunos interesados en ser candidatos presidenciales y la relevancia que la opinión pública les está dando. Asimismo, ambos procesos están íntimamente ligados, pues el trabajo del Ejecutivo se verá afectado, para bien o para mal, por la aritmética de la próxima legislatura.

EDH logEs inevitable, pues, no hablar sobre lo que ocurrirá dentro de los institutos políticos en este largo camino rumbo a las elecciones presidenciales, ya que los partidos deberán elegir a un candidato en un proceso de democracia interna.

Nayib Bukele está gestando un vehículo a la medida para llevar a término sus aspiraciones; la estructura verticalista y cerrada del FMLN dificulta creer que la elección no estará determinada y decidida por su cúpula, por mucho que escuchemos rumores de uno o dos potenciales participantes.

En ARENA las cosas podrían ser diferentes. Al menos en sus estatutos lo hacen un partido de espíritu democrático. Además, varios de sus militantes y sectores claman por elecciones internas transparentes y justas, que den la posibilidad de elegir, sin presiones de ningún tipo, a quien sea el mejor candidato para vencer y eventualmente dirigir nuestro país. Si conducen su proceso con éxito, sentarían un importante precedente en la maduración de la democracia en El Salvador.

Reglas del juego claras y transparencia son fundamentales, pero no lo son todo. Es imperativo enriquecer las elecciones internas por medio del debate. A algunos les da miedo, porque pueden salir mal parados o podría darse la impresión que el partido está dividido (en la visión retrógrada de quienes no aceptan la autocrítica o la pluralidad de opiniones). En realidad, se trata de una excelente ocasión para propiciar la candidatura del mejor y no tener como vencedor al que monte el show más grande, acarree más gente, se alíe con los “viejos zorros”, inscriba a más personas en el padrón o tenga los anuncios más creativos.

¿Temas a debatir? Tantos: transparencia y lucha contra la corrupción —comenzando por el mismo partido, sin importar que esto cueste a los precandidatos perder alguna simpatía o apoyo— seguridad y prevención de la violencia; políticas fiscales; reducción del gasto público; reactivación de la economía, apoyo a las Pymes y atracción de inversión, entre otros.

Los más de 90 mil inscritos en el padrón interno jugarán un rol determinante. Esperemos que no se dejen llevar por las “sugerencias” de los líderes locales, las estructuras o alcaldes, sino que decidan basados en sus propias convicciones y en cómo los precandidatos sostienen sus propuestas. No está de más decir que la voluntad de los electores debe ser respetada y garantizada por el Coena.

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas. Organicen uno o varios debates, pero de verdad, no como aquellos remedos en las primarias de la época Saca. ¡Qué mejor campaña que un digno proceso interno con debate de altura, exento de demagogia, sin espacio para los caprichos y dedazos de los dirigentes o financistas!

Esta es una oportunidad para que el partido tricolor demuestre —tomo las palabras de Eduardo Torres en una de sus columnas de opinión— “que ha aprendido de sus errores; que tiene pesos y contrapesos en su organización para un mejor accionar que evite vicios del pasado reciente”.

jgarciaoriani@gmail.com

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El voto secreto y los debates en las internas… De Luis Mario Rodríguez

Los precandidatos en los distintos partidos tienen que debatir. Esta es la única manera de comparar las capacidades, aptitudes y visión de país de quienes pretenden gobernar.

Luis Mario RodríguezLuis Mario Rodríguez, 16 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

La designación de los presidenciables debe ser el resultado del voto secreto de la militancia. Esta condición, que deriva de la sentencia de la Sala de lo Constitucional, pasa por el establecimiento de un procedimiento interno en los partidos que asegure la total transparencia en el conteo de los votos y en el procesamiento de los resultados.

EDH logA diferencia de los comicios celebrados en la historia reciente de El Salvador, en los que las cúpulas partidarias señalaban al “ungido” y donde la “mano alzada” era el método empleado para “escuchar la voz” de los militantes, por primera ocasión serán estos últimos los que, en reserva total, decidirán quién los representará en la competencia por el Ejecutivo durante el 2019.

Si falla la secretividad del voto fracasará la elección interna y sobrevendrá la crisis en el respectivo instituto político. El Tribunal Supremo Electoral no podría inscribir al precandidato ganador y éste se quedaría fuera de la contienda presidencial.

La protección de la identidad de los electores y del sentido de su voto blinda a todos aquellos que podrían sentirse amenazados por haber ofrecido su apoyo, voluntaria o involuntariamente, a determinado precandidato. En 2008, cuando se celebró el proceso para designar al candidato del entonces partido de gobierno, algunos de los altos dirigentes se distribuyeron en los catorce departamentos de tal forma que los afiliados votaron “a viva voz” bajo la mirada desafiante de quienes tenían la potestad de terminar con su carrera política o de despedirlos si ocupaban un cargo en una institución pública.

No obstante esa intimidación, decenas de integrantes de las juntas municipales respaldaron a precandidatos diferentes al bendecido por el presidente de turno. Este gesto fue interpretado como una muestra de “indisciplina” de las directivas cuando en realidad era una clara manifestación de la “sabiduría” de los hombres y mujeres que intuían una clara derrota si se imponía al candidato presidencial. Y precisamente eso fue lo que ocurrió.

La historia no fue muy diferente en el principal partido de izquierda. En su caso imperaba el verticalismo y los procesos internos no eran más que fachadas para demostrar que el “elegido” había competido por la nominación. Se sabía que la disciplina superaba a cualquier intento de insubordinación y que el castigo ante todo atisbo de rebeldía era la expulsión. Es más, en 2009 y en 2014 la dirigencia acordó nombrar al aspirante presidencial en una asamblea general en la que también la “aclamación” sustituyó al voto secreto.

Adicionalmente las comisiones electorales nacionales deben cuidar que no se incumplan las normativas que rigen las elecciones internas. Es necesario prohibir el “clientelismo político” que puede ser utilizado por los precandidatos para afianzar el voto de los simpatizantes a cambio de prebendas u otro tipo de “ofertas”. Además se requiere vigilar las expresiones de apoyo fuera del período fijado para la campaña interna.

Aún y violentando estas restricciones reglamentarias, comportamiento que merece ser sancionado, la militancia puede votar libremente por la opción que prefiera y que considera como el mejor oponente frente al resto de competidores de los otros partidos. Nadie le vigilará al momento de marcar la papeleta ni estará en peligro su futuro político o su empleo.

Por otra parte, los precandidatos en los distintos partidos tienen que debatir. Esta es la única manera de comparar las capacidades, aptitudes y visión de país de quienes pretenden gobernar. Una gira nacional por los departamentos en la que cada quien exponga su propuesta contrastándola con la del resto de participantes es saludable para elegir al más calificado.

Este ejercicio permitirá a los militantes, en su calidad de ciudadanos, y a quienes no pertenecen a ningún partido, conocer los planes y proyectos de los precandidatos para solucionar los problemas locales. También es conveniente una discusión sobre temas trascendentales como el de la seguridad pública, la situación fiscal, la continuidad en el combate a la corrupción, la modernización del Estado y el respeto a la libertad de expresión, los derechos humanos y la independencia de los Órganos fundamentales del Estado.

El filtro que imponen las “primarias” es positivo. Democratiza el poder al interior de los partidos.

¿Decisión salomónica o miedo a decidir? Columna Transversal de Paolo Luers

ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

paolo3Paolo Luers, 27 agosto 2017 / EL DIARIO DE HOY 

Durante semanas se discutió en ARENA sobre cuándo celebrar sus primarias para definir a su candidato presidencial para el 2019. Se enfrentaron dos propuestas: Hacer la campaña de los precandidatos después de que termine la campaña electoral por diputados y alcaldes, o sea abrir el proceso interno luego de las elecciones de marzo del 2018, como originalmente se había anunciado. O cambiar el calendario, acelerar el proceso interno, para ir a la batalla por la Asamblea y las alcaldías ya con candidato presidencial definido.

EDH logPara ambas propuestas había argumentos en pro y contra, y fueron ampliamente discutidas. El argumento principal en pro de adelantar las primarias fue: Tenemos que ir a la campaña electoral por diputados y alcaldes con un partido unido y con una clara definición del liderazgo y del rumbo a la batalla. Por esto la propuesta era abrir el proceso en septiembre y celebrar las elecciones internas en octubre o lo más tarde noviembre. El argumento principal en contra de esta modificación radical del calendario fue: adelantar las primarias favorece al candidato que más se ha adelantado en su precampaña, que es Carlos Calleja, y quien además goza del respaldo del COENA – y que esto iba a tensionar aun más la unidad del partido. Otro argumento a favor de adelantar las primarias era: Antes de ir a las elecciones del 2018, alguien tiene que llenar el vacío de liderazgo que deja el COENA – y solo puede ser el candidato presidencial ratificado que tome el mando. Y para esto realmente no hay contra argumento.

En pro de dejar pasar la campaña al final del 2017 y las elecciones de marzo 2018 antes de meterse en la competencia interna había dos argumentos: El partido tiene que concentrase 100% en ganar las elecciones legislativas, sin distraerse con disputas internas por la candidatura presidencial. Y el proceso interno, para que sea justo, necesita más tiempo. El principal argumento de peso en contra de esta propuesta fue:

Iniciando el proceso interno en marzo del 2018 dejaría un tiempo demasiado corto para el candidato para construir su imagen y su propuesta y darlas a conocer.

Este debate comenzó a dividir al partido: Diferentes estructuras comenzaron a pronunciarse a favor y en contra de adelantar las primarias. El COENA y la mayoría de los jefes departamentales exigían adelantar, varios de los sectores que componen ARENA se pronunciaron en contra. Tres de los precandidatos (Javier Simán, Luis Parada y Gerardo Awad) se pronunciaron en contra de adelantar las primarias, Carlos Callejas propuso que se celebraran en octubre de este año.

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Al fin el COENA y la Comisión Política, en una reunión conjunta, tomaron una decisión que sorprendió a muchos, mientras que otros la celebran como salomónica. Si la disyuntiva era celebrar la campaña y la votación interna ANTES de que comenzara la campaña por diputados y alcaldes, o hasta DESPUÉS de que esta terminara, decidieron hacer la campaña interna DURANTE, en medio de la campaña para ganar las elecciones del 2018. Ahora, el proceso interno de ARENA se abrirá con la inscripción de candidatos en septiembre próximo y terminará con primarias luego de las elecciones nacionales en marzo del 2018.

Esto significa que ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA por alcaldías y diputados; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

Como siempre, esta decisión tiene ventajas y peligros. Una ventaja es que hace más probable que la contienda interna sea balanceada, porque todos los precandidatos tendrán suficiente tiempo para perfilarse. Pero alargar la contienda a un período de 6 meses aumenta el peligro de que el partido se divida de manera más profunda en bloques que apoyan cada uno a su precandidato preferido.

DIB1iw0XgAM8Vje.jpgEn última instancia todo depende de la calidad de la contienda interna y de la capacidad del liderazgo del partido de garantizar juego limpio. Si durante toda la campaña electoral para el 2018 ARENA puede exhibir a una variedad de candidatos de calidad, que sostienen un debate de altura, discutiendo las mejores soluciones para el país, la campaña interna puede abonar mucho a la credibilidad y a la amplitud del partido. ¿Tienen los precandidatos y la dirigencia de ARENA la suficiente madurez y la altura para garantizar esto? Muchos lo dudan. Yo tengo cierta fe en la altura de los precandidatos, pero muy poca en el la dirigencia actual del partido.

En cambio, si la contienda interna se vuelve visceral y sucia, contaminada de descalificaciones y acusaciones de foul play; y si en vez de propuestas convincentes y unificadores genera divisiones y resentimientos, se convierte en un serio obstáculo para un éxito de ARENA en el 2018.

Hacer dos campañas al mismo tiempo, una interna y la otra contra el partido de gobierno, es un serio desafío para cualquier partido de oposición. Temo que la decisión no fue salomónica, sino más bien cobarde: No querían dar la razón a ninguno de los dos bandos enfrentados, por miedo a la división. Ojala que sepan hacer lo mejor de esta decisión.

Sobra decir que, por más deficiencias que puede tener, este proceso interno de ARENA promete ser incomparablemente más transparente y constructivo que en el FMLN.

 

ARENA: tradición, traición y El retrato de Dorian Gray. De Jaime García Oriani

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda.

Jaime-García-Orian1i-150x150Jaime García Oriani, 23 julio 2017 / EDH

Tradición y traición tienen un origen común en latín. Proceden del verbo “tradere”, entregar. La primera significa la entrega o transmisión de costumbres entre generaciones. La segunda, con matiz peyorativo, designa la entrega de algo o alguien, o la falta que se comete quebrantando la fidelidad prometida.

A veces, tradición se identifica con traición, como cuando las “acciones de siempre” de los políticos son una deslealtad con el país, los electores y ciudadanos.

EDH logMe gustaría escribir de temas de mayor interés nacional, como la toma indiscriminada y burda de nuestras pensiones, la posibilidad de que los tránsfugas participen en elecciones y las reformas a la Ley de Extinción de Dominio. Pero pensándolo bien, el origen de estos descaros y arreglos bajo la mesa —además de nuestra indiferencia y comodidad— son los mismos partidos, de donde salen quienes nos deberían representar en la Asamblea, en las alcaldías y en el Ejecutivo.

Este domingo ARENA realiza sus elecciones internas y de allí surgirán candidatos que optarán a cargos de elección popular, por lo que es un capítulo importante para el país.

Areneros: ¿seguirán tolerando y permitiendo la tradición/traición o le pondrán freno de una vez por todas? Fuera fanatismos, saben que en su instituto tienen personas con tachas y poco probas, aunque también las hay honestas y con sinceros deseos de servir.

Ojalá su proceso interno sea transparente y no manipulado, ni decidido por la cúpula. Ver a figuras “fieles” de su partido con vía libre para ser candidatos únicos, como Ernesto Muyshondt, Milena de Escalón y Milagro Navas —cuya eterna gestión deja mucho que desear, así como el control que ejerce sobre otros alcaldes— genera dudas y cuestionamientos.

Al menos después reincorporaron en la contienda a Óscar Lara y a Rodrigo Gutiérrez, para que compitan por las alcaldías de Santa Ana y Antiguo Cuscatlán.

Son conscientes de que el 68.1 % de la población no quiere que regresen al poder, según la última encuesta de la UCA. No es nada alentador viendo el pésimo papel del FMLN.

¿Por qué no los quieren ni a ustedes, ni al Frente? La clase política ha perdido credibilidad, porque los salvadoreños se están dando cuenta de que no importan las “ideologías” cuando se trata de controlar las instituciones, de hacer arreglos bajo la mesa o beneficiarse del erario.

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda. En el corto plazo, dejar fuera a “candidatos populares” puede afectar, pero ya es hora de que finalicen los privilegios, como los que vemos en los diputados y asesores de la Asamblea.

No vale hacer la vista gorda en aras del “peso de la trayectoria”. Eso es aceptar que el fin justifica los medios. Que continúen esas piezas indeseables en su partido los convierte en cómplices. Limpiar una herida es siempre doloroso, especialmente si está infectada.

Renovación no es que X número de los aspirantes sean menores de 35 años (las malas mañas se aprenden a cualquier edad). La verdadera renovación de la política va más allá y exige un cambio profundo en las acciones, hacer transparentes las cosas y denunciar cualquier acto de corrupción, sin importar de dónde venga.

De lo contrario, su partido será un Dorian Gray: por fuera joven y bello, pero que guarda, en lo recóndito, la pintura que revela su verdadero yo, que es un ser viejo, desfigurado y en descomposición por sus inmorales acciones.

El Salvador se juega mucho en las elecciones de 2018. La nueva Legislatura elegirá a nuevos magistrados de Corte, cuatro de ellos que integrarán la Sala de lo Constitucional, y al próximo Fiscal General. Mediten seriamente su voto.

NOTA: Por motivos académicos dejaré el país un tiempo. Agradezco a Grupo Editorial Altamirano por este espacio y a todos los lectores. Seguiré escribiendo, a veces más, a veces menos, desde mi trinchera periodística, sobre temas varios, pero sobre todo para denunciar las malas prácticas de los políticos, sin importar que sean de “derecha” o de “izquierda”, con la única intención de fomentar la participación ciudadana. Este país es nuestro, no de unos pocos.

jgarciaoriani@gmail.com

Hagamos de tripas corazón. De Juan Valiente

Necesitamos personas valientes, íntegras, con valores. Necesitamos personas que sepan construir consensos y que hayan demostrado en esta corta campaña interna ideas para refrescar la política nacional.

juan valienteJuan Valiente, 22 julio 2017 / EDH

Este domingo 23 de julio tenemos una gran oportunidad. ARENA tendrá el cierre de su proceso interno de elecciones para elegir a los candidatos a diputados y alcaldes. Ciertas son las irregularidades y las manipulaciones. Ciertos son los vicios en el proceso de construcción de nuestro padrón electoral. Pero también son ciertos los valores que como partido defendemos. Ponemos a El Salvador de primero siempre. O, al menos, ese es el reto que tenemos como miembros del partido.

EDH log¿Qué significa poner ahora a El Salvador de primero? En medio de nuestras elecciones internas, significa cumplirle al país con elegir los mejores hombres y mujeres para la contienda electoral del año entrante. Debemos responder a las necesidades y demandas del país. No elijas pensando en quién ha estado más tiempo en el partido. No elijas pensando en el mejor para polarizar con el enemigo. No elijas a quien se ha acostumbrado a beneficiarse de un uso cuestionable de los recursos públicos.

Elige a las mejores personas para servirle al país. No te prestes a los intereses personales de miembros del partido. No aceptes línea para votar de una u otra forma. Allí en la intimidad de la cabina de votación piensa en lo que necesita El Salvador. Busca entre los rostros de los areneros que ahora son precandidatos a aquellos y aquellas que cumplen con el perfil.

Necesitamos personas valientes, íntegras, con valores. Necesitamos personas que sepan construir consensos y que hayan demostrado en esta corta campaña interna ideas para refrescar la política nacional. No necesitamos personas que quieran seguir enquistadas en el poder, pero tampoco necesitamos que lleguen personas que solo sepan obedecer, sin cuestionar, sin criticar. La disciplina no es obediencia ciega. La disciplina es una internalización de las normas y reglas, porque están fundamentadas en la verdad y en lo ético.

La Constitución Nacional exige, entre otras cosas, notoria honradez e instrucción. No desprecies a quienes hayan tenido menos oportunidades, pero privilegia a aquellas personas de notoria honradez. Busquemos a quien haya sido fiel en lo poco y encarguémosle mucho. Descubramos a las personas amables, humildes, de buen corazón y sobre todo a las que ponen los valores sobre los puestos y privilegios.

Asegúrate de que los que salgan elegidos para diputados sean aquellos que claramente no tienen interés en los privilegios que se otorgan en la Asamblea Legislativa. No solo a los que ahora renuncian al seguro privado de salud, sino a los que desde siempre han demostrado integridad para servir y no para servirse. Indaga quiénes nunca van a aceptar vehículos para usarlos como si fuera algo personal, quiénes tienen esa fibra moral.

Estas elecciones son trascendentales para el país. La nueva Legislatura elegirá al Fiscal General de la República. Ojalá que se lograra elegir a alguien tan bueno como el actual. La nueva Legislatura elegirá a cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional. Ojalá que se logre elegir de nuevo a los que antes que su ideología ponen la Constitución. Estas elecciones son trascendentales para el país.

A ARENA el haber quedado casi sola como única opción de derecha, en lugar de fortalecerla, la ha debilitado. Algunos han decidido que no importa convivir con lo que no es ético, porque la Patria está en peligro. ¡Qué posición más riesgosa! Lo que no es ético no cabe en ARENA y no deberíamos ser obligados a convivir con estas acciones que desmerecen nuestros valores y principios.

A pesar de las fallas en el proceso, te invito hermano arenero a participar en esta fiesta electoral, pero a hacerlo desde tu corazón nacionalista. Pon primero a El Salvador y elige a los mejores hombres y mujeres para el país. Todavía hay tiempo para que la genuina renovación llegue al partido y para que El Salvador encuentre en ARENA una verdadera alternativa de poder.

Debemos reinyectar la ética y la racionalidad en la política. Debemos recrear la política nacional con valores nuevos y con ideas frescas. Tenemos que revitalizarnos no solo con nuestra tradicional base o voto duro, sino que debemos entusiasmar a ese 60 % que ya no cree en los políticos para que vea en la nueva ARENA su alternativa de poder para recrear a El Salvador y construir un país como el que se merecen nuestros compatriotas. No estamos en ARENA por el partido. Estamos en ARENA por el país.

Queremos llevar a Antiguo Cuscatlán al siguiente nivel. De Rodrigo Gutiérrez

Tenemos un ambicioso plan de renovación urbana de calles, parques y edificios municipales, así como también proyectos como la “Vía Universitaria” en la Zona de la UCA.

Screen Shot 2017-07-14 at 10.19.55 PMRodrigo Gutiérrez, 15 julio 2017 / EDH

Saludos, amigos lectores. Quisiera presentarme: Mi nombre es Rodrigo Gutiérrez y soy precandidato para participar en las elecciones internas de nuestro gran partido ARENA, para optar al cargo de Alcalde del Municipio de Antiguo Cuscatlán.

Como todos saben en el proceso interno del partido en un primer momento mi candidatura no fue aceptada; sin embargo, respetando la institucionalidad, recurrimos a las instancias correspondientes y el sábado 8 se nos notificó por parte de la Comisión Electoral Nacional (CEN) que nuestra precandidatura fue aprobada.

EDH logEs importante hacer notar esto, ya que ARENA ha pasado unas últimas semanas muy intensas, en donde se ha cuestionado la apertura a la renovación y mi equipo de concejales y yo hemos sido parte de esto. Sin embargo, hay que reconocer que con paciencia y siguiendo las vías legales se pueden resolver las diferencias y así fortalecer la democracia.

Habiendo dicho esto, quiero decir que estoy muy emocionado porque se vienen buenos momentos para nuestro municipio. Mi equipo y su servidor tenemos grandes proyectos en mente.

Antiguo Cuscatlán es el municipio con mayor desarrollo humano de El Salvador; es el que recoge mayor recaudación de impuestos en el país, solo después de la ciudad capital.
Poseemos tres zonas industriales, los mayores centros de compras del país, importantes centros de estudio y residentes de todos los estratos sociales, adicionalmente contamos con importantes reservas naturales y muchos atractivos culturales en nuestros 20 kilómetros cuadrados. Sin embargo, Antiguo no ha llegado a su potencial y nosotros queremos llevarlo al siguiente nivel.

Entre lo primero a atender estarán las inquietudes y problemas que hemos estado escuchando de las personas que habitan y trabajan en el municipio y que a veces son fáciles solventar.

Seguidamente esta el tema de seguridad que es una preocupación nacional de la cual Antiguo no se escapa. Para esto queremos traer a nuestra ciudad al siglo 21 con sistemas de iluminación modernas y sistemas de video vigilancia, todo esto sin olvidarse de nuestro valioso recurso humano que son todas la personas que diariamente se esfuerzan por que la municipalidad funcione desde ya les aseguramos su estabilidad laboral y mejora salarial ya que comprendemos que al tener trabajadores contentos se garantiza un buen servicio a la ciudadanía.

Un tema muy delicado en el municipio últimamente es el de las tasas. Decir que se regresarán a su nivel anterior sería irresponsable; lo que sí podemos ofrecer es que de llegar al palacio municipal se analizarán los compromisos presentes y futuros y se hará una revisión de estas.

Tenemos un ambicioso plan de renovación urbana de calles, parques y edificios municipales, así como también proyectos como la “Vía Universitaria” en la Zona de la UCA. Pero recalcamos que no soñamos con destruir las obras que nuestra actual administración nos deja. Nosotros venimos con ideas de verdad y con los pies en el tierra conociendo lo que la gente pide.

Gracias a nuestro gran partido por dejarnos participar.

¿Elección o selección? De Erika Saldaña

Si el proceso de ARENA ha sido penoso, el del FMLN fue peor. Su lista de candidatos fue formada a puertas cerradas, sin ingreso ni control ciudadano, sin medios de comunicación, con “invitaciones” limitadas a algunas personas para que se inscribieran como precandidatos.

erika saldaña

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, 10 julio 2017 / EDH

Los partidos políticos en El Salvador dejan mucho que desear. Parece que, a pesar de las sentencias de la Sala de lo Constitucional que ordenan implementar la democracia interna, sus procesos no son elecciones sino selecciones. Y dudo mucho que estas sean enteramente libres e independientes para sus militantes. Se nota que las cúpulas partidarias buscan, como sea, mantener cuotas de poder y seguir dominando la dirección de los partidos. Si democracia interna es que las decisiones sean tomadas por la mayor cantidad posible de miembros que la conforman, pareciera que las cúpulas buscaron la forma de controlar la participación y competitividad. Da la impresión que existe una línea que dirige quiénes estarán en la planilla, por quién votar y a quién dejar afuera.

EDH logAntes que permitir aires de renovación, ARENA optó por no cambiar. Dejó fuera de su proceso a una mujer inteligente y profesional excepcional, Aída Betancourt; y también prefiere que dos de sus diputados notables por independientes, Johnny Wright y Juan Valiente, se alejen de sus filas antes que permitir el disenso. ARENA tira por la borda la tolerancia hacia aquellos buenos elementos que piensan distinto que el “establishment”. Pareciera que no es un partido republicano como su nombre lo indica, sino feudal y faccionalista. No parece ser la sombrilla para ideas liberales y republicanas que tanto manifiesta, sino cuna para el conservadurismo más rígido y atrasado; ese que nos trajo exclusión política, económica, guerra y nos sigue trayendo la exclusión de ciudadanos por consideraciones culturales.

Johnny Wright y Juan Valiente son diputados representativos por independientes; han sido críticos y se han ganado el reconocimiento de mucha de la población apática y descontenta con la política. Quizá no son reflejo de las ideas ortodoxas de su partido, pero sí de una sociedad cansada de la manera tradicional en que se ha hecho la política en el país. Así, ARENA pierde la posibilidad de acercarse a un sector incrédulo de la población, a los independientes, a los indecisos, a los que no piensan en absolutos. Estos han visto en estos dos diputados la posibilidad de que los políticos puedan ser francos, aunque estemos en desacuerdo con ellos.

Y si el proceso de ARENA ha sido penoso, el del FMLN fue peor. Su lista de candidatos fue formada a puertas cerradas, sin ingreso ni control ciudadano, sin medios de comunicación, con “invitaciones” limitadas a algunas personas para que se inscribieran como precandidatos. ¿Qué competencia existe para elegir a los más representativos cuando se reparten 84 puestos y solo hay 84 personas invitadas a competir? La militancia del FMLN continúa obedeciendo a ciegas a una cúpula impermeable, que no admite crítica y que considera saber siempre qué es lo mejor para su militancia. Ojalá, por el bien de la democracia, que en el FMLN exista el disenso y este en algún momento sea público, obligando así a la necesaria renovación política.

Los partidos no han sido capaces de ver más allá de su propia nariz, pues trabajan únicamente en mantener contentas a sus bases y a la militancia radical, sin pensar que afuera hay un 67 % de la población que no se siente representada y que también está habilitada para votar. Las elecciones internas de un partido las conquistan con los votos de las bases, pero los partidos no han considerado que las elecciones nacionales se ganan con los votos de la población entera, quienes estamos hartos de extremismos ideológicos.

Ambos partidos han cerrado sus filas para evitar que cualquier persona externa que piense distinto a ellos se involucre, no vaya a ser que les dé tos por algún viento de renovación. Han convertido en los partidos políticos en pequeñas sectas que defienden a ultranza “sus principios e ideales”, sin considerar que en el país hay temas urgentes que resolver; unos andan mezclando la religión con política, mientras que otros izan banderas de la Guerra Fría. Como resultado tenemos una agudización del odio y la falta de respeto, porque si no estás conmigo, estás contra mí. Los partidos políticos están a tiempo de reflexionar y corregir el rumbo que llevan, pues si no se ponen las pilas para renovarse y cambiar, lo más probable es que terminen siendo cambiados.