Debate

Carta a Carmen Aída Lazo: El #DebateChallenge. De Paolo Luers

22 enero 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimada Carmen:
Los ‘guerreros celestes’ de mil batallas en redes sociales te pusieron ‘Betty la fea’. Pero no voy a hablar de sus gustos, sino de su falta de decencia – y de inteligencia. Cometen un tremendo error de cálculo: No saben que los salvadoreños, si algo detestan, es la prepotencia. Se solidarizan con el ‘underdog’, el ‘outsider’, el ofendido – siempre cuando tenga agallas. No suelen simpatizar con la arrogancia de los ‘ricos y famosos’..

La única manera que un ‘underdog’ puede perder esta simpatía es cuando se hace la víctima y pasa quejándose, en vez de pelear. Quien pone la cara, gana simpatía, y no importa que tan bonita o fea sea.

Hay ciertas cualidades típicas de los políticos exitosos que no tenés. Por ejemplo: No sos de teflón. Los ataques e insultos no te resbalan, como a los políticos experimentados. No fingís que no te duelen. A vos te duelen, sos vulnerable, y no lo escondés. Los estrategas de campañas dirían que es una muy peligrosa debilidad. Pero de hecho es una ventaja: Te hace humana. Mientras no te comportás como una víctima llorona, tu vulnerabilidad es tu fuerza. Y si además lográs que tus respuestas a los ataques e insultos, aunque las expresás esforzándose a retener las lágrimas, sean de altura, ya ganaste…

Otra cualidad típica del político exitoso es: Tener respuesta para todo. A vos no te cuesta decir: Habría que analizar el problema y ver las soluciones. Porque vos sos analítica. Como académica sabes que no se trata de saber todo, sino de saber cómo investigar para llegar a respuestas.

Tampoco sos carismática. Vos no te parás frente a una multitud y la hacés hervir de emociones. La hacés reflexionar. La retás a pensar, no a gritar. Y a veces las multitudes no quieren pensar. Por esto, nunca llegarás a presidente. Asumís, sin complejos, el papel de técnica. Por muy importante que sea el liderazgo transmisor de visiones y rumbos, alguien tendrá que garantizar que estas visiones se implementen de manera eficiente, transparente, técnicamente correcta. Muchos suelen tener menosprecio a los ‘tecnócratas’, pero sin ellos las mejores ideas o visiones producirán desastres.

Viendo todas estas tus deficiencias, de repente uno llega a la conclusión que vos sos la verdadera ‘outsider’, ajena. Por esto te atacan con tanta saña: Les estás disputando el rol de renovadores, de gente ajena a las formas tradicionales de hacer política.

Tu mera existencia en la carrera es un desafío complicado para los populistas. Mientras venden discursos que llenan a política con emociones, vienes vos con un discurso que introduce racionalidad a la política. De repente, ante el desgaste de la política tradicional, se vislumbran dos opciones opuestas: la anti-política que apela a reacciones irracionales, como el resentimiento y la venganza – versus el reto de dignificar la política, haciéndola eficiente, transparente y centrada en los resultados para los ciudadanos.

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Este debate, entre estas dos alternativas, estás planteando vos a Nayib Bukele. Por supuesto no puede aceptarlo, sería demasiado arriesgado. Pero al no aceptarlo, paga un costo posiblemente más alto. Parece irónico que la piedra donde al final se topa su campaña es una mujer que en nada no corresponde al molde de una candidata exitosa: carismática, cínica, fotogénica. Se topó con una pinche técnica que e hace e #DebateChallenge…

Saludos,

Dirán que dando importancia al rol de Carmen Aída Lazo estoy invalidando el papel del candidato Carlos Calleja. Por lo contrario: Escogiendo a ella, dio una cara a su ‘gabinete de meritocracia’, y así mostró liderazgo, visión y criterio independiente

Un “debate” mejorable. De Jaime García Oriani

Jaime García Oriani, 8 abril 2018 / El Diario de Hoy

A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Una bicicleta eléctrica no es una motocicleta, por mucho que tenga dos ruedas y un motor. Hay diferencias que llevan a utilizar conceptos diferentes para referirnos a ambas cosas, aunque tengan similitudes.

Decir que el primer encuentro entre los precandidatos presidenciales de ARENA fue un debate sería irreal. Se trató de un foro, bastante restringido por cuestiones de tiempo y formato, en el que los contendientes respondieron a las preguntas sin oportunidad de interactuar entre ellos o profundizar en sus argumentos. Pese a esto, no les quitamos el mérito ni su importancia.

Algunos miembros del partido tricolor se refieren a los eventos como algo inédito. “Es la primera vez en la historia que se hace en El Salvador un evento donde las personas que aspiran a ser candidatos van a someterse a una entrevista con moderador”, dijo Ricardo Martínez, coordinador general de la Comisión Electoral Nacional (CEN). Sus declaraciones merecen ser matizadas: no es la primera vez que sucede esto; en 2008, cuando Tony Saca controlaba ARENA, se organizaron varios foros con los entonces precandidatos, en un polémico proceso por los favoritismos de la dirigencia.

Luis Mario Rodríguez, quien vivió en persona esa experiencia al haber sido precandidato presidencial en aquella ocasión, trató recientemente el asunto en una columna de opinión publicada en El Diario de Hoy. (Las internas en ARENA, 5 de abril de 2018).

“En 2008 se aplicó la misma modalidad y los encuentros degeneraron en meras presentaciones de propuestas en las que el reglamento aprobado por la dirigencia prohibió la réplica entre los contrincantes. Esa decisión impidió el contraste de ideas y limitó significativamente los objetivos de la iniciativa. (…) La falta de discusión no permitió identificar los rasgos de cada presidenciable y al final se impuso la sonrisa sobre la propuesta, la arenga en lugar de la razón y el ‘dedazo’ por encima de la voluntad de los miembros del partido”, escribe Rodríguez.

Esta vez, sin embargo, hay una diferencia fundamental con lo sucedido en 2008. Ahora, el voto es secreto. Más allá de los foros que se tendrán, el gran paso que ha dado ARENA es favorecer una elección en la que las bases se puedan sentir libres de presiones o de imposiciones.

La decisión de los areneros repercutirá, sin duda, en la realidad nacional. Con su voto, propondrán a todos los salvadoreños una alternativa a los 10 años de desgobierno y a los criticones caprichosos de aires mesiánicos. Nuestro país no está para juegos y necesita de personas preparadas, capaces, honestas y creíbles que den un rumbo a El Salvador. Por cómo están las cosas, sea quien fuere el que llegue al Ejecutivo, no la tendrá nada fácil.

Ante esta responsabilidad que tienen las bases, toma mayor fuerza la necesidad de una verdadera confrontación y discusión de ideas. Un verdadero debate daría mejores elementos de juicio a los afiliados para que decidan inteligentemente, y no guiados por el que tiene apoyos de dirigentes, alcaldes o diputados.

Aún quedan dos eventos y tiempo para redefinir las reglas. Un verdadero debate ayuda a limar asperezas, colabora en la maduración democrática de un partido y, en el mejor de los casos, hace ganar credibilidad.

P.D.: Como acción concreta en línea con el tema “Despolarización y reconciliación, El Salvador del futuro”, ARENA debería dejar su tradicional marcha. No se puede unir a un país con un himno cuya letra habla de la lucha férrea entre opuestos, con sangre y muerte. Sería una decisión difícil, que implicaría dejar atrás una herencia de un contexto histórico ya pasado. Acciones así comunican y dicen más que un spot publicitario o una cara sonriente.

jgarciaoriani@gmail.com

Los debates entre precandidatos de ARENA. De Joaquín Samayoa

Joaquín Samayoa, 4 abril 2018 / EDH-Observadores

Este próximo jueves se llevará a cabo el primer foro entre los tres aspirantes a la candidatura presidencial de ARENA. No será propiamente un debate porque las reglas de juego acordadas no permiten la interacción entre los ponentes y, además, porque el tiempo que tendrá cada uno no da para responder una pregunta y también rebatir o comentar algo que otro haya dicho. Con ese formato, es difícil lograr alguna profundidad en la exposición de ideas, pero no por eso debe menospreciarse el valor y la importancia del foro.

Los dos precandidatos que tienen probabilidad de ser electos en las internas del día 22 han venido exponiendo sus ideas y mostrando su personalidad desde hace varios meses en visitas a comunidades, entrevistas radiales y televisivas, foros organizados por grupos de la sociedad civil y, por supuesto, en las redes sociales. Pero esta será la primera vez que tendremos la oportunidad de verlos juntos y en una situación en la que ellos no controlan enteramente su discurso, pues tienen que ceñirse a las preguntas que les hagan y al tiempo que les otorgan para responder.

Lo bueno de obligarlos a respuestas cortas es que eso nos permite aquilatar algo muy importante. Asumiendo que los precandidatos han aprendido a manejar la ansiedad, la capacidad de articular una buena respuesta en tres minutos depende exclusivamente de la claridad que se ha alcanzado en la comprensión del tema.

Solo cuando se tiene mucha claridad, el que responde puede evitar irse por las ramas y tener que hacer un aterrizaje forzoso cuando quedan solo unos pocos metros de pista. La claridad mental implica haberse esforzado en conocer y comprender realidades complejas, saber distinguir entre la esencia y las cosas secundarias o irrelevantes, conocer cuáles son los ámbitos de acción e incidencia del presidente de la república y cuáles son competencia de otras instancias del gobierno.

El debate, pues, aunque no lo sea en el más estricto sentido de la palabra, puede ser muy revelador acerca de la inteligencia y el dominio que tienen los precandidatos, en este caso sobre dos temas bastante difusos y poco comprendidos, pero determinantes como telón de fondo de algo que definitivamente debe cambiar en El Salvador: la manera de hacer política y el liderazgo social, que tanta falta nos ha hecho desde hace varias décadas. Desde esta perspectiva, no es importante sólo lo que se dice, sino la credibilidad que pueda proyectar cada uno para inclinar la balanza de los votantes que todavía no deciden involucrarse o no saben a quién favorecer con su voto.

El candidato que resulte electo en las internas de ARENA tendrá muy buenas probabilidades de convertirse en el próximo presidente de El Salvador. Esa es razón suficiente para que todos nos interesemos en esta serie de tres debates que ha organizado la Comisión Electoral Nacional (CEN) de ARENA. Solo los afiliados al partido tienen derecho a voto. Pero cada uno de esos 122 mil ciudadanos tiene familiares y amigos con quienes seguramente discutirán sobre el tema en las próximas semanas, por lo que, en alguna medida aunque sea indirectamente, muchos salvadoreños que no pertenecemos a ARENA podremos ejercer influencia sobre el resultado de una elección que hace solo unos meses parecía “de trámite” pero se ha vuelto altamente competitiva por las innegables virtudes, la convicción y el empeño de Javier Simán, quien no aceptó darse por derrotado antes de hacer su mejor esfuerzo para triunfar.

ARENA se encuentra en una situación envidiable, enfrentando una oposición que cayó en una profunda crisis y no encuentra la forma ni la fuerza para superarla en el poco tiempo que resta para la elección presidencial. Por si eso fuera poco, ARENA tiene el lujo de poner a competir a dos de sus mejores cartas, personas íntegras y bien formadas, ambos poco o nada contaminados con todo lo indeseable de tiempos pasados, ambos jóvenes y con mucha energía. Lo mejor que pueden hacer las instancias de mando del partido es garantizar que la competencia sea limpia y facilitar el voto del mayor número posible de afiliados.

En los tres debates que se llevarán a cabo, los precandidatos deben entender que su prioridad inmediata es conquistar la confianza de sus propios correligionarios, pero deben saber que estarán siendo también observados con mucha atención por cientos de miles de salvadoreños que, en menos de un año, tendremos que decidir si le damos una nueva oportunidad a ARENA, o nos quedamos como meros espectadores, o le damos continuidad a diez años de mal gobierno, o nos dejamos deslumbrar por los espejitos brillantes de algún vendedor de sueños cuyo único mérito hasta ahora ha sido despotricar contra el sistema.

Debates para destapar la demagogia. De Jaime García Oriani

Jaime Garcia orianiJaime García Oriani, 18 febrero 2018 / El Diario de Hoy

De vez en cuando veo un video que reúne los mejores momentos de la serie The Newsroom. Son escenas que nos ayudan a mantener la esperanza en un periodismo alejado del morbo, con principios éticos, con temas relevantes para sus audiencias, sin miedo a ser exigentes, a los riesgos que esto conlleva y a las presiones políticas o comerciales.

Uno de mis capítulos favoritos es el noveno de la primera temporada. En el canal se preparan para un debate entre los precandidatos presidenciales del Partido Republicano, realizando un simulacro con jóvenes que han estudiado a fondo a cada uno de los participantes.

EDH logWill McAvoy, periodista y presentador del noticiero, explica que será un debate distinto, porque la intención es encontrar a los candidatos que den al votante los mejores argumentos, cosa que no estaba ocurriendo en una campaña de frases hechas y mensajes vacíos.

“Las preguntas tienen que ser más duras. Hay que detener a los candidatos cuando no respondan y llamarles la atención cuando sus respuestas contradigan los hechos”, dice Will.
—Senador Santorum. Su campaña es sobre la libertad que estaríamos perdiendo. Cite tres libertades que tuviéramos antes de la investidura del presidente Obama y que ahora ya no tengamos.

—Obamacare —respondió el precandidato—. Para empezar…
—¿Ha tenido que cambiar de médico?
—¿Puedo acabar? —dijo molesto Santorum.
—No señor —afirmó tajantemente McAvoy y volvió a preguntar—. ¿Ha tenido que cambiar de médico?
—No. Ahora estoy hablando de Obamacare —contestó secamente el senador.
—Mi pregunta era: “Cite tres libertades que tuviera antes de la investidura del presidente Obama y que ahora ya no tenga”.
Tras eso, McAvoy preguntó a Gingrich.
—Usted ha dicho que si es elegido el precio de la gasolina será de 66 centavos el litro. ¿Cómo controla el presidente el precio del petróleo?
—Señor McAvoy, me parece reprobable que los medios enfrenten a los republicanos unos con otros de esta manera —reclamó el político evadiendo la pregunta.
—Son las primarias de su partido y todos optan a la nominación. No fue idea mía enfrentarles, sino suya.
Entonces, el periodista se dirigió a Ron Paul.
—Quisiera hablar de los boletines que escribió y vendió a partir de los años 90.
—Ya he dicho lo que tengo que decir: yo no los escribí —aseguró Paul.
—Llevan su nombre, su firma, ganó dinero con ellas y en 1996 las defendió en el Dallas Morning News —rebatió McAvoy.

En tiempos de desinformación, debemos ser más exigentes y escarbar para destapar la demagogia, las propuestas poco serias y las falsedades. Esto fortalece la búsqueda de la verdad y da a los ciudadanos mejores elementos para tomar decisiones.

Poco hemos visto de una campaña en la que algunos políticos huyen del debate y se enfocan más en palabrerías o en tapizar las calles de propaganda, lo cual resulta no solamente molesto, sino un menosprecio al intelecto del elector. En el caso concreto de la Asamblea, me gustaría no solo ver quién sostiene mejor sus propuestas legislativas, sino conocer claramente sobre las elecciones de magistrados de la CSJ, Fiscal General y de segundo grado.

Tenemos una segunda oportunidad: la elección presidencial. El ejercicio debería de comenzar dentro de los mismos partidos cara a sus primarias. Del FMLN sabemos lo que podemos esperar. Ojalá que en ARENA estén dispuestos a que los tres precandidatos tengan uno o varios debates de altura; esto ayudará a que sus bases elijan mejor y a ganar credibilidad.

jgarciaoriani@gmail.com

Carta a la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán: No se corra. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 15 febrero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimada doña Mila:

Hace un mes publiqué una Carta a los candidatos de todo tipo y color: Quien se corre pierde, exhortándolos a no evadir el debate con sus contrincantes. Hemos visto algunos debates, y varios de ellos habrán ayudado a los ciudadanos a definir su voto. Otros se han negado a debatir.

Ahora me dirijo directamente a usted, doña Milagro Navas, alcaldesa de Antiguo Cuscatlán. Repetidamente le han propuesto debatir con Luis Rodríguez, el candidato del CD-FMLN que la está retando. Lo propusieron canales de televisión y varios foros ciudadanos. Hasta ahora, su respuesta ha sido un categórico no.

logos MAS y EDHEsta actitud la hace verse muy mal, señora. Si usted, con la experiencia de 30 años de alcaldesa, no se atreve a enfrentarse en una debate a un joven que la desafía, los ciudadanos de su ciudad comienzan a dudar si tiene sentido elegirla nuevamente. ¿O será no el temor al debate que la mueve a negarse a aceptarlo, sino el menosprecio a un ‘don Nadie’? Si es así, sería una expresión de arrogancia que tampoco cae bien a los ciudadanos que quieren ver debates precisamente para medir las capacidades y las actitudes de los candidatos.

Una universidad de gran prestigio ha propuesto ser anfitriona de debates entre usted y Luis Rodríguez, así como también entre Jackeline Rivera y Neto Muyshondt, quienes corren por la alcaldía de San Salvador. Tanto la candidata del FMLN como usted, candidata de ARENA, han mostrado desinterés. Quiere decir, que no es un problema ideológico, sino un problema personal de las dos candidatos que no quieren exponerse a un debate ante un público probablemente crítico y exigente. Tal vez habrá que plantear a la universidad que hagan un solo debate, con los dos candidatos que sí estaban dispuestos. Sería interesante escuchar a Neto Muyshondt y Luis Rodríguez debatir sobre su visión del urbanismo y del desarrollo del Gran Salvador. Obviamente, las dos candidatos ausentes perderían credibilidad. A esta altura del juego democrático, esto debe ser el costo que los candidatos paguen al correrse de los debates.

Todavía hay tiempo para que usted cambie de opinión. Todavía hay tiempo para armar el debate que hace falta sobre el futuro de Antiguo Cuscatlán. Su contrincante dice que está listo, los medios están listos, la universidad está lista. Solo falta un sí de usted.

Saludos,

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Alcaldes y diputados al debate… De Luis Mario Rodríguez

Los nuevos tiempos demandan hombres y mujeres que no le rehúyan a la discusión de las ideas. Se terminó el ciclo de eslogan y frases rimbombantes.

Luis Mario RodríguezLuis Mario Rodríguez, 18 enero 2018 / El Diario de Hoy

En un sistema como el salvadoreño, en el que los votantes elegimos a los legisladores de nuestra preferencia sin importar el partido en el que militan, se transforma en urgente la necesidad de debatir. De lo contrario, la campaña se reduce a explotar la mejor sonrisa de los aspirantes a diputados.

Ciertamente con las listas abiertas es necesario que quienes aspiran a formar parte de un grupo parlamentario indiquen la posición que ocupan en la papeleta y, si no son figuras públicas, además exhiban su imagen para que los electores los recuerden. Pero no es el aspecto o su apariencia física lo que han de promover. Más bien tienen que demostrar su ingenio, su compromiso con el país, el respeto al Estado de Derecho y las iniciativas para mejorar la vida de la gente.

EDH logCuando se pretende un cargo público, no confrontar los planes entre los adversarios niega el derecho de los ciudadanos de asistir a las urnas de manera informada. El escenario se torna peor si la población marca el rostro de una persona o la bandera de un partido sin analizar sus planteamientos acerca de los retos que enfrenta tanto la Nación, en los comicios presidenciales y legislativos, como los municipios si se trata de una elección local.

Los nuevos tiempos demandan hombres y mujeres que no le rehúyan a la discusión de las ideas. Se terminó el ciclo de eslogan y frases rimbombantes. El que quiera representar a la sociedad desde la Asamblea, en las alcaldías o en el Ejecutivo, está obligado a contraponer sus programas con los de sus oponentes de tal manera que, abierta y públicamente, se logren evidenciar sus capacidades, debilidades y omisiones.

En gran medida las quejas de los latinoamericanos a la democracia y el coqueteo con el populismo en el siglo XXI se originan en el desconsuelo que brota al constatar el engaño del que han sido víctimas los electores. Falsos juramentos, escándalos de corrupción, incompetencia en el manejo de la cosa pública, clientelismo político, improvisación, son solo algunas de las conductas que podrían haberse detectado si durante las campañas se hubiera deliberado sobre las respectivas promesas.

Ni la experiencia que supuestamente otorgan décadas de ejercicio en un gobierno local ni mucho menos una cara atractiva en la Asamblea Legislativa garantizan el éxito de un político. La estrategia de no debatir porque se encuentra “arriba” en las encuestas pasó de moda. El electorado necesita razonar su voto y los datos para lograrlo no pueden tener como fuente el silencio de los candidatos. Esta actitud debería tomarse como negligente porque demuestra el desinterés –o el temor– de los competidores a encarar la crítica de quienes se encuentran disputando el mismo espacio dentro de la función pública.

La posibilidad de marcar directamente a la persona que consideramos apta para integrar la Asamblea Legislativa no se originó para anular los debates. En otras palabras, quien cruza su voto debe hacerlo porque conoce las intenciones de aquellos y no actúa influenciado por su fotografía en una valla publicitaria. Identificar a los candidatos permite a la ciudadanía exigirles cuentas si ignoraron los asuntos que ofrecieron antes de convertirse en funcionarios. El votante tiene la posibilidad de enmendar el error que cometió en la elección anterior y sustituir por nuevas opciones a los defraudadores.

Lo mismo aplica para las municipalidades. Los que luchan por alcanzar la silla edilicia están obligados a argumentar frente a los pobladores por qué deben refrendarles un período más o las razones por las cuales llegó la hora de la renovación. Los políticos que buscan la alternancia tendrán que persuadir a los residentes y vecinos que sus proyectos pueden resolver problemas que por años han dificultado la vida en esa localidad. Este objetivo se alcanza si los pretendientes a presidir el respectivo concejo municipal refutan públicamente los fallos de su oponente, aceptan sus aciertos y muestran las novedades que ellos impulsarán, de preferencia en un encuentro ante los medios de comunicación.

Avivar la polémica acerca de los temas que interesan a los habitantes debería significar una ventaja electoral para quien la estimula.

Carta a Santa Claus y los presidenciables de todos los colores. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 23 diciembre 2917 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimados precandidatos:

No les pido regalos, les pido debate. Mi deseo para esta navidad es que este Año Nuevo se discutan de fondo los problemas del país y las opciones de solución. Y que los partidos no definan sus candidatos sin antes haber debatido sus posturas concretas.

 Solicito a cada uno de ustedes que me conceda una entrevista, y les adelanto los temas:

Seguridad

  • ¿Cuáles serían sus prioridades en Seguridad Pública?
  • ¿Va a mantener el Consejo de Seguridad dirigido por Casa Presidencial, o convocara un Consejo de Seguridad autónomo que asesore al presidente y construya acuerdos de la Sociedad Civil?
  • logos MAS y EDH¿Cómo piensa reestructurar la PNC? ¿Qué hará con los comisionados que en los últimos años han militarizado la Seguridad Pública?
  • ¿Cómo piensa hacer más eficiente la investigación del delito? ¿Está a favor de crear un Instituto de Ciencias Forenses y Criminología, y en qué marco institucional debería operar?
  • ¿Pondrá al cargo del Ministerio de Seguridad a un oficial policial o a un civil?
  • ¿Está dispuesto a nombrar, por primera vez, un civil como ministro de Defensa?
  • ¿Creará un Ministerio de Justicia, o va a mantener el Ministerio de Justicia y Seguridad?
    ¿Mantendrá el despliegue casi total de la Fuerza Armada en tareas de Seguridad Pública?
  • ¿Seguirá implementando las “medidas extraordinarias transitorias” vigentes desde el 2015?
  • ¿Cómo piensa redefinir el concepto de prevención?

 Casa Presidencial

  • ¿Mantendrá dentro del CAPRES el super gobierno creado en las dos últimas administraciones, o apostará a un Consejo de Ministros fuerte?
  • ¿Mantendrá las Secretarías Presidenciales de Inclusión Social, Transparencia y Participación Ciudadana, Asuntos de Vulnerabilidad, y de Gobernabilidad?
  • ¿Creará un Ministerio de Cultura o una institución autónoma de Cultura, o mantendrá la Secretaría de Cultura de la Presidencia?
  • ¿Creará en Casa Presidencial un equipo académico encargado de investigaciones, elaboración de propuestas, y asesoría a la presidencia?
  • ¿Limitará el presupuesto de comunicaciones/publicidad de Casa Presidencial y de los ministerios, erradicando toda publicidad gubernamental de carácter político-ideológico?

Inversión Social

  • ¿De qué forma piensa redefinir las prioridades de la inversión social?
  • ¿En qué plazos piensa llegar al 6% para Educación?
  • ¿Tiene un proyecto de reformar la formación del profesorado?
  • ¿Tiene una propuesta para fortalecer la red de hospitales?
  • ¿Tiene un proyecto de transformación de las asentamientos precarios, mediante inversiones en las escuelas que dan servicio a estas poblaciones; obras de infraestructura; servicios de salud?
  • ¿De qué forma piensa focalizar las subvenciones?

Crecimiento y productividad

  • ¿Tiene un proyecto de crear un sistema de formación vocacional?
  • ¿Cómo piensa fomentar la investigación científica-tecnológica en las universidades y en la industria?
  • ¿Está dispuesto a delegar obras de infraestructura (carreteras, sistema ferroviario, aeropuertos, puertos, generación de energía) a Asocios Público-Privados?

Descentralización del Estado

  • ¿Está dispuesto a promover la transformación de las alcaldías en gobiernos municipales con competencias en materia de seguridad, transporte, salud, y educación que ahora dependen del gobierno central?
  • ¿Está de acuerdo de que esto requiere una reforma territorial, reduciendo la cantidad de municipios?
  • ¿Está a favor de crear un gobierno del área Metropolitano o Gran San Salvador?
  • ¿Está a favor de que los municipios (o asocios de municipios) crean empresas de servicios para transporte público, agua, desechos sólidos etc.; y que estas empresas pueden ser de carácter público, privado y Asocios Público-Privados?

No es completa esta lista temática, pero sería un buen comienzo. Les deseo una feliz navidad y un Año Nuevo marcado por debates serios.

Saludos,

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Elecciones internas en ARENA: un llamado al debate. De Jaime García Oriani

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 18 noviembre 2017 / El Diario de Hoy

Es prioritario fijarse en las elecciones de 2018 sin perder de vista las de 2019. No es fácil cuando el país desea un cambio de rumbo urgentemente (y, por tanto, de gobierno), como evidencian diversas encuestas. A esto se suman los anuncios de algunos interesados en ser candidatos presidenciales y la relevancia que la opinión pública les está dando. Asimismo, ambos procesos están íntimamente ligados, pues el trabajo del Ejecutivo se verá afectado, para bien o para mal, por la aritmética de la próxima legislatura.

EDH logEs inevitable, pues, no hablar sobre lo que ocurrirá dentro de los institutos políticos en este largo camino rumbo a las elecciones presidenciales, ya que los partidos deberán elegir a un candidato en un proceso de democracia interna.

Nayib Bukele está gestando un vehículo a la medida para llevar a término sus aspiraciones; la estructura verticalista y cerrada del FMLN dificulta creer que la elección no estará determinada y decidida por su cúpula, por mucho que escuchemos rumores de uno o dos potenciales participantes.

En ARENA las cosas podrían ser diferentes. Al menos en sus estatutos lo hacen un partido de espíritu democrático. Además, varios de sus militantes y sectores claman por elecciones internas transparentes y justas, que den la posibilidad de elegir, sin presiones de ningún tipo, a quien sea el mejor candidato para vencer y eventualmente dirigir nuestro país. Si conducen su proceso con éxito, sentarían un importante precedente en la maduración de la democracia en El Salvador.

Reglas del juego claras y transparencia son fundamentales, pero no lo son todo. Es imperativo enriquecer las elecciones internas por medio del debate. A algunos les da miedo, porque pueden salir mal parados o podría darse la impresión que el partido está dividido (en la visión retrógrada de quienes no aceptan la autocrítica o la pluralidad de opiniones). En realidad, se trata de una excelente ocasión para propiciar la candidatura del mejor y no tener como vencedor al que monte el show más grande, acarree más gente, se alíe con los “viejos zorros”, inscriba a más personas en el padrón o tenga los anuncios más creativos.

¿Temas a debatir? Tantos: transparencia y lucha contra la corrupción —comenzando por el mismo partido, sin importar que esto cueste a los precandidatos perder alguna simpatía o apoyo— seguridad y prevención de la violencia; políticas fiscales; reducción del gasto público; reactivación de la economía, apoyo a las Pymes y atracción de inversión, entre otros.

Los más de 90 mil inscritos en el padrón interno jugarán un rol determinante. Esperemos que no se dejen llevar por las “sugerencias” de los líderes locales, las estructuras o alcaldes, sino que decidan basados en sus propias convicciones y en cómo los precandidatos sostienen sus propuestas. No está de más decir que la voluntad de los electores debe ser respetada y garantizada por el Coena.

En ARENA hay precandidatos interesantes, con buena preparación académica y trayectoria profesional. Ojalá nos den a los ciudadanos el gusto de escucharlos, de conocer a través de la sana confrontación sus puntos de encuentro y diferentes propuestas. Organicen uno o varios debates, pero de verdad, no como aquellos remedos en las primarias de la época Saca. ¡Qué mejor campaña que un digno proceso interno con debate de altura, exento de demagogia, sin espacio para los caprichos y dedazos de los dirigentes o financistas!

Esta es una oportunidad para que el partido tricolor demuestre —tomo las palabras de Eduardo Torres en una de sus columnas de opinión— “que ha aprendido de sus errores; que tiene pesos y contrapesos en su organización para un mejor accionar que evite vicios del pasado reciente”.

jgarciaoriani@gmail.com

Carta a todos, candidatos y ciudadanos: El tablero está puesto, ¡juguemos! De Paolo Luers

Paolo Luers, 7 noviembre 2017 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

paolo luers caricaturaEstimados precandidatos:
Estamos en plena precampaña para diputados y alcaldes. Solo faltan 3 meses para las elecciones del 2018. Pero como en ninguno de los partidos hay disputas reales ni expectativas serias de cambios o renovación en sus fracciones legislativas, estas elecciones no despiertan emociones en nadie.

Parece que las emociones están guardadas para la carrera presidencial que ahora está agarrando nuevo empuje. Dos hombres, de los cuales todos sabíamos que quieren ser presidentes, al fin salieron del closet. Javier Simán retó logos MAS y EDHoficialmente a Carlos Callejas, a quien muchos ya querían ver (y postular) como candidato de ARENA. Esto promete una interesante contienda entre dos empresarios que nunca habían participado activamente en política partidaria. Aunque sus propuestas aun no están claramente definidas, muchos asumen que se trata de dos proyectos políticos diferentes – y que la contienda entre ambos hombres y proyectos puede resultar determinante para el futuro de ARENA y del país.

Ojalá que esta contienda sea entre proyectos, y no solo entre apellidos y caras. Como ciudadanos tenemos que presionar a los precandidatos que lleven un debate transparente sobre las soluciones que requieren los problemas que padece el país: violencia, exclusión social, falta de crecimiento y desarrollo compartido, y educación de calidad. Si no, esta contienda alargada, que no se va a definir antes de mayo 2018, no será constructiva, sino destructiva; no unificadora, sino divisiva.

El otro que salió del closet el mismo día es Gerson Martínez, quien anunció su renuncia como ministro de Obras Públicas. Como la cultura política del FMLN -vertical y cerrada- no lo permite, Gerson no anunció su precandidatura. Pero no hace falta: Todo el mundo entiende que su renuncia significa que es para lanzarse de candidato a la presidencia. Y también es sobreentendido que un soldado del partido como Gerson no va a renunciar, ni mucho menos lanzarse, sin previo acuerdo en la cúpula, no necesariamente de todo el FMLN, pero por lo menos de las FPL: Medardo González, Salvador Sánchez Cerén y Lorena Peña.

Para el FMLN las primarias son un requisito legal, pero de ninguna manera un permiso para que diferentes cuadros del partido puedan entrar en una contienda real, y mucho menos formular proyectos políticos diferenciados.

Entonces, el tablero está puesto: Bukele como autoproclamado líder de un movimiento por crear alrededor de su candidatura; Gerson Martínez por parte del FMLN, designado por las FPL; y por ARENA, Carlos Callejas o Javier Simán, dependiendo del resultado de una larga y arriesgada contienda. Uno de los 4 será el próximo presidente de la República. Esto significa: un proyecto político bien definido, por parte del Frente; un proyecto personal, el de Bukele, cuya característica será que no va a plantear ningún proyecto político; y por parte de ARENA, un proyecto que está por verse si se define con claridad o queda opaco y aburrido.

El tablero está puesto. Pero los que tienen que jugar no solo son los 4 candidatos, sino todos nosotros, los ciudadanos. O vamos a aceptar proyectos sin contenidos y definición, o vamos a imponer a los partidos y candidatos un debate real para definir el rumbo del país.

Desde las montañas de Morazán, saludos de

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Carta a los areneros: ¿Ven que tenía razón? De Federico Hernández Aguilar

Solo la típica ofuscación antirreligiosa puede llevar a alguien a concluir, leyendo con sesgo mi columna anterior, que la alternativa al relativismo kelseniano sea el clericalismo de Estado. Jamás he propuesto eso y estaría profundamente en contra de quien así lo planteara.

IXVT_federicoFederico Hernández Aguilar, 8 julio 2017 / EDH

La asombrosa carta que Paolo Lüers me dedicó el pasado 6 de julio no solo confirma todo lo que les dije sobre él, sino que demuestra dos cosas interesantes alrededor de las controversias de orden moral: que los dogmas laicos propuestos por el relativismo son tan peligrosos como el fanatismo religioso —los extremos, ya lo sabemos, terminan juntándose— y que es imposible llegar a acuerdos básicos en estos temas espinosos si no existe una mínima honestidad intelectual.

EDH logLa carta de Paolo es decepcionante, y lo es en los dos aspectos mencionados arriba. Por un lado, exuda más prejuicios de los que su autor sería capaz de reconocer; por otro, apunta a una lectura deficiente y selectiva de la primera carta que dirigí a ustedes.

Solo la típica ofuscación antirreligiosa puede llevar a alguien a concluir, leyendo con sesgo mi columna anterior, que la alternativa al relativismo kelseniano sea el clericalismo de Estado. Jamás he propuesto eso y estaría profundamente en contra de quien así lo planteara. Que Paolo no tenga claro a estas alturas con quién está tratando me resulta inconcebible. (Remito al lector a una columna mía titulada “Verdad, libertad, dignidad”, publicada hace dos años en este mismo espacio de opinión).

Pero lo peor de inventarse una controversia falsa es cuando se quiere ubicar a la gente en un extremo u otro de ella, con el deshonesto propósito de favorecer artificiosamente la propia postura. Si Paolo, al traer a cuento la admiración que Rodolfo González profesa a Kelsen, lo que busca insinuarnos es que el magistrado constitucionalista abraza el relativismo, mucho me temo que quien ha perdido todos los papeles es Paolo. Casi ninguna de las resoluciones emanadas de la Sala de lo Constitucional en los últimos ocho años habría sido firmada por Rodolfo si él fuera un relativista convencido.

“Tus planteamientos son contrarios a nuestro orden constitucional”, me ha dicho Paolo en otro arrebato de obnubilación. Curioso que me lo diga alguien que quiere reformas a la Carta Magna que no están respaldadas por ninguna encuesta seria. Abro, sin embargo, nuestra Constitución, leo sus primeras páginas y me topo con el preámbulo del decreto que la sanciona y proclama, el número 38. Nada. Repaso los artículos que hablan de la “persona humana”, y lo mismo. ¿Tendrá idea mi amigo de lo absurdo que es afirmar lo que ha afirmado sobre mis planteamientos?

Paolo Lüers dice preferir “que los valores, las verdades y las leyes sean relativas, dependiendo de la voluntad ciudadana, que a su vez es resultado de transformaciones sociales, económicas y culturales”.

He aquí un encadenamiento de presuposiciones optimistas que ningún proceso histórico en el mundo corrobora (y menos el de su natal Alemania, por cierto, que de la tolerante República de Weimar pasó a la implantación del nazismo en menos de 20 años).

Pero veamos cómo funcionaría, aplicado a un ejemplo, este conjunto de dogmas laicos. En los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XIX la esclavitud de la población negra era moralmente aceptada por la mayoría. Lincoln hizo posible que la opinión pública norteamericana empezara a reconocer la existencia de una verdad moral distinta. ¿Alguna vez fueron ciertas ambas perspectivas morales, excluyentes entre sí? No, por supuesto. Siguiendo a Paolo, empero, la esclavitud tendría que ser moralmente objetivada como “buena” si una nueva mayoría en Estados Unidos lo decidiera así.

Pero, ojo: Si quienes son relativistas alegaran que el fin de la esclavitud es un evidente “signo de evolución”, entonces habrían dejado de ser relativistas, porque tomarían por cierta e incuestionable una verdad moral que ya estaba allí.

Ustedes en ARENA, por tanto, no tienen por qué dar crédito a quienes se rehúsan a tomar consciencia de lo insostenible de sus opiniones. De mi parte les tengo, eso sí, una tercera carta, porque creo que los altercados que se han producido en su partido recientemente debieron manejarse de otra manera.

La carta de Paolo Luers que originó el debate:
Carta a los areneros: Aprendan de Angela Merkel

La primera respuesta de Federico Hernández Aguilar:
Carta a los arenero: cuidado con los “consejos” de Paolo

La segunda carta de Paolo Luers:
Carta a Federico Hernández Aguilar: Me declaro culpable

La columna de Joaquín Samayoa:
ARENA persiste en ignorar a Darwin