ARENA

Lo que no dijo Mauricio Interiano. De Jaime García Oriani

Le faltó hablar de lo que está en juego en la próxima legislatura: la elección de cinco magistrados a la Corte Suprema de Justicia (cuatro de ellos integrarán la Sala de lo Constitucional), Fiscal General y elecciones de segundo grado.

JAIME GARCIA ORIANIJaime García Oriani, 10 septiembre 2017 / EL DIARIO DE HOY

Al presidente del Coena, Mauricio Interiano, le faltó tratar algunos puntos capitales para El Salvador en su discurso durante la XXXVI Asamblea General de su partido. Cambiar el rumbo del país, unidad y servicio para sacarnos de la crisis en la que estamos sumergidos fueron las tres grandes temáticas, cuestiones más que evidentes y urgentes en una nación cuyos indicadores están peor que nunca.

EDH logEn un discurso “ad intra”, dirigido principalmente a los militantes y simpatizantes de ARENA, lo habitual es escuchar palabras de ánimo y arengas. La ocasión, por eso, quizás no era la mejor para mencionar cuestiones que hasta podrían resultar incómodas para más de alguno de los allí presentes.
A Mauricio Interiano le faltó condenar la corrupción y acciones no éticas, incluyendo las cometidas por personas de su partido. Conocemos bien quiénes han hecho mal uso de los recursos públicos —algunos van de candidatos otra vez— y del cinismo con el que han actuado cuando se trata realmente de ser austeros con los gastos, especialmente en la Asamblea Legislativa. Lo de los sobresueldos es historia vieja… pero algo se debe hacer al respecto.

No es suficiente recordar el despilfarro del gobierno del FMLN con su campaña engañosa para vendernos un país que no es, en lugar de destinar el dinero a seguridad y medicamentos. Eso ya lo sabemos. Queda pendiente que nos digan cómo fortalecerán el combate contra la corrupción, sin importar el partido político, y de qué forma promoverán la transparencia para procurar el buen uso de los recursos públicos.

A Mauricio Interiano le faltó hablar de lo que está en juego en la próxima legislatura: la elección de cinco magistrados a la Corte Suprema de Justicia (cuatro de ellos integrarán la Sala de lo Constitucional), Fiscal General y elecciones de segundo grado.

En esto nos jugamos mucho. No podemos permitir que los diputados voten por magistrados comprometidos con determinados sectores o partidos. Ya hemos visto cómo la Sala de lo Constitucional ha sido fundamental para hacer respetar nuestro ordenamiento jurídico, frenar los abusos de poder, mejorar la participación democrática y fomentar la lucha contra la corrupción.

Los ciudadanos hemos de saber a quiénes van a apoyar los futuros diputados de ARENA. Ellos deben respetar también los tiempos establecidos para su elección y no dejar en el aire a la Corte, por retrasos o aparentes falta de acuerdos. De lo contrario, será la fiesta para los corruptos y los diputados serán sus cómplices.

Lo mismo aplica para la elección del nuevo Fiscal y de magistrados de Corte de Cuentas. La repartición de cuotas e instituciones en el pasado, en el que están los famosos 20 años de gobierno de ARENA, y del presente, con casi 10 años de desastres y desatinos originados por el FMLN, ya han desgastado lo suficiente a El Salvador. ¡No más negociaciones bajo la mesa!

La última encuesta publicada por La Prensa Gráfica refleja que ARENA aventaja al FMLN por 5 puntos en la carrera por la Asamblea Legislativa. Aunque los números benefician al principal partido de oposición, tampoco se trata de lanzar la casa por la ventana, tomando en cuenta que 81.4% de los salvadoreños ve que el país va por un rumbo incorrecto, según la misma encuesta. Además, si vemos los datos de febrero de 2017, el apoyo a ARENA ha bajado, pasando de un 30.1 % a un 17.7 %. El “No sabe” es el gran ganador, con 30.4 %; mientras que el segundo lugar lo ocupa “Ninguno”, con 16.4 %. Está claro que algo no están haciendo bien los tricolores.

Todos estos puntos, omitidos en el discurso porque quizás no era el momento, deben ser retomados, profundizados y respondidos. Son cuestiones que podrían unir verdaderamente a los salvadoreños y convencerles a dar el beneficio de la duda a ARENA.

jgarciaoriani@gmail.com

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Carta a los 48.3% que se declaran “neutrales”: Zafarse no se vale. De Paolo Luers

 

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 9 septiembre 2017 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Neutral no se vale. Solo una minoría (30.8%) se ha pronunciado en favor del gobierno del FMLN, su presidente, sus funcionarios y sus políticas. Esto denota la última encuesta de LPG-Datos. Esto es el mayor rechazo que ha sufrido un gobierno en El Salvador desde que votamos libremente a nuestros gobernantes. Casi 80% dicen no estar de acuerdo con el rumbo por el cual el gobierno del FMLN lleva a país.

logos MAS y EDHEsto es un grito por cambio: cambio del rumbo, cambio de políticas, cambio de presidente, cambio de partido. Cambio de incapaces por personas preparadas. Cambio de ideólogos por profesionales. Cambio de improvisación por prioridades claras. Cambio de propaganda por información. Cambio de populismo por realismo…

Pero solamente 42% dicen que están decididos a votar en las elecciones del 2018, cuando nos toca renovar la Asamblea Legislativa. Y a la pregunta qué opción partidaria prefieren, casi la mitad (48.3%) se declaran “neutrales”.

A ustedes, los supuestamente “neutrales” y los que todavía dudan si van a hacer uso de su voto, va este mensaje: Los neutrales y los que se abstienen de opinar y votar son impotentes y no cambian nada. Cuando se trata del futuro del país, neutral no se vale.

Claro, el problema es que ustedes tampoco creen mucho en la alternativa, o sea en ARENA, que es el único partido que puede desplazar al mal gobierno del FMLN del poder. Les voy a decir algo: Yo comparto esta duda. Tampoco me convence mucho ARENA.

Sin embargo, en vez de mantenernos neutrales, lo que tenemos que hacer es presionar a ARENA para que nos escuche y cambie. Hay que criticar y presionar a ARENA. A diferencia del FMLN, donde nadie escucha, en ARENA hay personas dispuestas a escuchar y cambiar la maneras conservadora que su partido hace política. La buena noticia es que las hay incluso entre los precandidatos a la presidencia. Andan por todos lados queriendo escuchar lo que ustedes esperan de ellos. Confróntenlos con sus exigencias y críticas.

Personas que quieren cambiar ARENA también hay entre los candidatos a diputados. Si ustedes hacen uso del voto por cara y solamente votan por los que luchan por más apertura y renovación en ARENA (y en la política en general), tienen el poder de producir los cambios que ARENA necesita para convertirse en opción de poder en el 2019.

No les estoy pidiendo que se pongan el chaleco tricolor, ni que canten este himno obsoleto que todavía no se atreven a cambiar. Yo tampoco lo haré. Les estoy solicitando que dejen de ser neutrales, que se metan, que exijan, que critiquen que presionen, que se hagan escuchar.

Ustedes mismos se han pronunciado en las encuestas que quieren un cambio. Entonces, empujen para que este cambio valga la pena. Por que el cambio que predicó Mauricio Funes en el 2009 no valió la pena, ya sabemos adónde nos ha llevado. Obliguen a la oposición a ponerse las pilas, que apuesten a políticas nuevas que incluyan a todos, que pongan un candidato presidencial confiable, capaz, honesto y abierto a las demandas de ustedes.

Ustedes tienen mucho más poder que se imaginan, siempre cuando dejen de ser “neutrales” y se metan. Usen este poder. Saludos,

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¿ARENA…? De Alberto Arene

Levantar y transformar el país es la única razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

alberto-arene2Alberto Arene, 7 septiembre 2017 / LAPRENSA GRAFICA

Coincidió la conclusión del primer año de trabajo de Mauricio Interiano como presidente del COENA de ARENA, con su convención el domingo pasado que abrió la carrera hacia las elecciones legislativas y municipales de 2018 y presidenciales de 2019. La gran pregunta es si ARENA podrá ganar ambas contiendas electorales y –más importante aún– si podrá levantar y transformar el país. Frente a la crisis histórica en que nos debatimos, levantar y transformar el país constituye la razón moral e histórica legítima del triunfo electoral de cualquier partido político. Visión, estrategia y narrativa que –en todos– brilla por su ausencia.

LPGHace un año, en mi columna “El nuevo presidente de ARENA y sus enormes desafíos” (LPG, 1.9.2016) identifiqué 4 desafíos principales: 1. Reconvertir la vetusta mezcla ideológica –nacionalista, conservadora, religiosa, y liberal– con sus poderosos grupos de financiamiento y de interés, en la construcción de un verdadero partido político que concilie intereses diversos en un proyecto de transformación y futuro para el nuevo siglo. 2. Acuerdos con el gobierno del FMLN para enfrentar la crisis fiscal y de seguridad desde el interés nacional. 3. Estrategia político-electoral exitosa para las elecciones legislativas y municipales de 2018, y presidenciales de 2019. 4. Impulso de una estrategia consistente para sacar progresivamente al país de la estructural y profunda crisis actual, en caso de asumir el gobierno, condición misma de una estrategia electoral victoriosa. Un año después hago un primer balance ante semejantes desafíos.

Todo indica que la tendencia conservadora-religiosa liderada por Barrientos y Calvo se ha fortalecido. La destitución de Failler de la dirección de la juventud y las subsecuentes renuncias de valiosos jóvenes políticos, y la exclusión de las candidaturas suplentes de Juan Valiente y Johnny Wright, sin hablar de la guerra sucia desatada en las redes sociales, fueron “la gota que rebalsó el vaso”, que condujo a la decisión de ambos diputados de no participar en la próximas elecciones, y a la decisión de Wright de plantearse un nuevo proyecto cívico-político. No obstante, el diputado suplente de Wright entró recientemente al COENA y se comenta que Valiente desea quedarse para incidir adentro del partido. Los dos principales precandidatos presidenciales adoptaron una línea conciliadora e incluyente, diferente a la de Barrientos y Calvo respaldada por Interiano, mientras varios de los principales donantes quedaron muy descontentos de tan nocivas intolerancias, exclusiones y difamaciones. Semejante comportamiento, ¿incidió en la estrepitosa caída del 42 % en las intenciones de voto para diputados de los últimos 6 meses? Si el COENA no pudo administrar las diferencias con la corriente minoritaria liberal-social liderada por Wright, ¿como podrá conformar una amplia alianza cívico-política de la derecha al centro para derrotar al FMLN en 2018-2019? ¿O esta tarea tendrá que ser asumida por el candidato presidencial?

Todo indica que ARENA decidió que el Gobierno debía cargar en solitario con los costos de la crisis de seguridad y fiscal, y que debía maximizar su desgaste para capitalizarlo electoralmente en las próximas elecciones legislativas y presidenciales. El presidente de la república llamó al diálogo y logró la facilitación del secretario general de Naciones Unidas, nombrando a Benito Andión, después del aval de todos los partidos políticos. No obstante, su política y actitud, y/o la de su partido hacia la Sala de lo Constitucional, aspectos de su política de seguridad y económica, particularmente hacia los empresarios, su política fiscal incluida su irresponsable “reforma de pensiones”, y su posición respecto al proyecto chavista y la crisis venezolana, alejan lejos de acercar los espacios para el consenso y el entendimiento, fortaleciendo al sector más conservador de ARENA y del empresariado, alimentando ambos partidos la confrontación y polarización. ¿Es responsabilidad de ARENA la falta de un acuerdo fiscal y la salida del embajador Andión o es una responsabilidad compartida?

Si algo ha caracterizado a ARENA en los últimos tres años es su incapacidad de capitalizar el desgaste del gobierno del FMLN, a pesar de la deteriorada imagen del presidente y de su gobierno. Hace un año, la mitad de la gente aplazó la gestión del presidente y tres cuartas partes consideraron el “rumbo equivocado” liderando el FMLN las preferencias. Ahora, según la última encuesta de LPG Datos, solo el 30.8 % aprueba su gestión y el 60.4 % la desaprueba, mientras el 81.4 % opina que el país va por el rumbo incorrecto. De los inclinados a votar en las elecciones (46 % para diputados y 61 % para alcaldes), 33.4 % votaría por ARENA en febrero y el 19.5 % en agosto (-42 %), y 20 y 13.6 % respectivamente por el FMLN (-32 %). Para alcaldes, ARENA lidera la intención de voto con 24.8 % sobre el FMLN con 18.7 %, mientras en el Área Metropolitana de San Salvador el FMLN recoge el 25.5 % de las intenciones frente al 22.7% de ARENA. No hay correlación entre el enorme desgaste del gobierno del FMLN y las simpatías e intención de voto por ARENA.

Todavía no vemos en ARENA visión, estrategia y narrativa para sacar al país de la profunda crisis en caso de asumir el gobierno, enrumbando al país al futuro, incidiendo en una estrategia político-electoral victoriosa con un cambio de las percepciones ciudadanas que indicara que están mejor preparados para levantar y transformar al país.

¿ARENA…?

 

Lea la respuesta de Sherman Calvo: ¿Arene…?

Soltar amarras, botar lastre y no hacerse bolas. De Joaquín Samayoa

Joaquin SamayoaJoaquín Samayoa, 29 agosto 2017 / EL DIARIO DE HOY/OBSERVADOR

El encabezado de esta columna resume mi recomendación (no solicitada) a la dirección y militancia de ARENA, para beneficio de todo el pueblo de El Salvador. Vale para las dos importantes contiendas electorales que se aproximan. Vale para lograr quitarle al FMLN un poder que no ha sabido usar responsablemente y para empezar a revertir el inmenso deterioro que ese partido le ha causado al país en todos los indicadores de desarrollo democrático, económico y social.

observadorPor la prepotencia, la autocomplacencia y los abusos a los que naturalmente tiende el poder político cuando un mismo grupo lo acapara por tiempo prolongado, ARENA terminó muy desprestigiada tras 20 años al frente del Ejecutivo, con presencia dominante también en la Asamblea Legislativa. Pero al FMLN le habrán bastado 10 años para superar con creces todos los desaciertos, abusos y arbitrariedades de los gobiernos anteriores, añadiendo algo particularmente grave y preocupante, el socavamiento sistemático de la institucionalidad democrática.

Por la alternancia democrática, en 2009 ARENA tuvo su castigo y el FMLN aprovechó su oportunidad. En 2019, esa misma alternancia, mientras todavía sea posible, debe usarla el pueblo salvadoreño para darse una nueva oportunidad de hacer las cosas bien antes de que sean totalmente irreversibles el desastre económico, la inseguridad y otras lacras sociales.

La única manera de lograr ese objetivo es mediante un partido de oposición fuerte, que logre identificarse genuinamente con las aspiraciones de paz, libertad y prosperidad que compartimos todos los salvadoreños, independientemente de nuestras inclinaciones políticas. Hoy por hoy, el partido mejor posicionado para darle una nueva y tal vez última oportunidad a El Salvador es ARENA, supuesto que entiende las verdaderas razones por las que no levanta en las encuestas, a pesar del descontento generalizado de la gente con el gobierno del FMLN.

ARENA sigue teniendo serios problemas de imagen que no se superan con cambios cosméticos ni con una publicidad más inteligente y creativa. No ha podido capitalizar a su favor el descontento de la gente con el actual gobierno simplemente porque todavía hay demasiadas personas que no creen que ARENA sea capaz de hacer algo mejor. Con algunas decisiones y manejos internos muy desatinados, el actual COENA ha hecho más por reforzar que por modificar esa percepción.

Muchos analistas de la realidad política estamos convencidos de que el principal problema que actualmente tiene ARENA es su máxima instancia de decisión. Al adoptar el método de elección por planilla para constituir el nuevo COENA, perdieron una buena oportunidad de elevar a su mejor gente y formar un equipo robusto, permeable a nuevas ideas, capaz de unificar a su militancia ejerciendo liderazgos en sectores diversos del partido. Pero eso es hecho consumado. La única manera de enmendarlo, conforme a sus propias normativas internas, es botando lastre, sustituyendo a las personas más retrógradas y cerradas al cambio, que son también los menos capaces para entender a la sociedad salvadoreña de estos tiempos. No menciono nombres. Ellos saben muy bien quiénes son.

Un COENA más diverso y más lúcido, facilitaría soltar amarras y desatar todo el potencial que tiene el partido para constituirse en una verdadera alternativa de poder ante los electores, particularmente a los ojos de la población más joven, de clase media y buen nivel educativo.

Soltar amarras es cuestionar y superar prejuicios, manejar racionalmente los temores de desnaturalización ideológica que se manifiestan ante cualquier propuesta de apertura y cambio. Soltar amarras significa superar con madurez las desavenencias por pequeñeces entre sectores del partido y con potenciales aliados. Soltar amarras significa reconocer y estar dispuestos a superar los errores del pasado.

Finalmente, dirigentes y militantes del partido deben evitar caer en la trampa de las luchas internas de poder que tanto desgastan a un partido. No se les pide la disciplina irracional de los cuadros del FMLN, pero sí un poco más de tolerancia y fraternidad. Se les pide, sobre todo, que no pierdan las perspectivas, que entiendan bien lo que está en juego en los dos próximos eventos electorales.

En pocas palabras: No se hagan bolas. En primer lugar, deben comprender a cabalidad la importancia de hacerse de una holgada mayoría en las elecciones legislativas. De eso depende que sea posible elegir a los que deben salvaguardar el orden constitucional en los próximos nueve años; poder elegir un Fiscal General valiente, ecuánime, competente y sin compromisos con nadie. De eso depende aprobar presupuestos balanceados y empezar a resolver la profunda crisis de las finanzas públicas. De eso dependen muchas decisiones cruciales en los ámbitos político, económico y social.

Las elecciones legislativas son el desafío más inmediato y deben ser la máxima prioridad. Esto significa, entre otras cosas, no permitir distracciones ni contaminaciones por intereses y posicionamientos relativos a la elección presidencial de 2019.

Pero tampoco deben hacerse bolas con la elección presidencial. Tienen al menos tres aspirantes que serían todos ellos excelentes candidatos y muy buenos presidentes de la república. Eso es un lujo que no ha tenido antes ARENA y que no tiene ahora ningún otro partido. No conviertan esa ventaja en un problema que divida y desgaste al partido.

 

¿Decisión salomónica o miedo a decidir? Columna Transversal de Paolo Luers

ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

paolo3Paolo Luers, 27 agosto 2017 / EL DIARIO DE HOY 

Durante semanas se discutió en ARENA sobre cuándo celebrar sus primarias para definir a su candidato presidencial para el 2019. Se enfrentaron dos propuestas: Hacer la campaña de los precandidatos después de que termine la campaña electoral por diputados y alcaldes, o sea abrir el proceso interno luego de las elecciones de marzo del 2018, como originalmente se había anunciado. O cambiar el calendario, acelerar el proceso interno, para ir a la batalla por la Asamblea y las alcaldías ya con candidato presidencial definido.

EDH logPara ambas propuestas había argumentos en pro y contra, y fueron ampliamente discutidas. El argumento principal en pro de adelantar las primarias fue: Tenemos que ir a la campaña electoral por diputados y alcaldes con un partido unido y con una clara definición del liderazgo y del rumbo a la batalla. Por esto la propuesta era abrir el proceso en septiembre y celebrar las elecciones internas en octubre o lo más tarde noviembre. El argumento principal en contra de esta modificación radical del calendario fue: adelantar las primarias favorece al candidato que más se ha adelantado en su precampaña, que es Carlos Calleja, y quien además goza del respaldo del COENA – y que esto iba a tensionar aun más la unidad del partido. Otro argumento a favor de adelantar las primarias era: Antes de ir a las elecciones del 2018, alguien tiene que llenar el vacío de liderazgo que deja el COENA – y solo puede ser el candidato presidencial ratificado que tome el mando. Y para esto realmente no hay contra argumento.

En pro de dejar pasar la campaña al final del 2017 y las elecciones de marzo 2018 antes de meterse en la competencia interna había dos argumentos: El partido tiene que concentrase 100% en ganar las elecciones legislativas, sin distraerse con disputas internas por la candidatura presidencial. Y el proceso interno, para que sea justo, necesita más tiempo. El principal argumento de peso en contra de esta propuesta fue:

Iniciando el proceso interno en marzo del 2018 dejaría un tiempo demasiado corto para el candidato para construir su imagen y su propuesta y darlas a conocer.

Este debate comenzó a dividir al partido: Diferentes estructuras comenzaron a pronunciarse a favor y en contra de adelantar las primarias. El COENA y la mayoría de los jefes departamentales exigían adelantar, varios de los sectores que componen ARENA se pronunciaron en contra. Tres de los precandidatos (Javier Simán, Luis Parada y Gerardo Awad) se pronunciaron en contra de adelantar las primarias, Carlos Callejas propuso que se celebraran en octubre de este año.

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Al fin el COENA y la Comisión Política, en una reunión conjunta, tomaron una decisión que sorprendió a muchos, mientras que otros la celebran como salomónica. Si la disyuntiva era celebrar la campaña y la votación interna ANTES de que comenzara la campaña por diputados y alcaldes, o hasta DESPUÉS de que esta terminara, decidieron hacer la campaña interna DURANTE, en medio de la campaña para ganar las elecciones del 2018. Ahora, el proceso interno de ARENA se abrirá con la inscripción de candidatos en septiembre próximo y terminará con primarias luego de las elecciones nacionales en marzo del 2018.

Esto significa que ARENA de septiembre 2017 hasta marzo 2018 estará inmersa en dos disputas sincronizadas: la batalla contra el FMLN y GANA por alcaldías y diputados; y la contienda interna por su candidatura presidencial. Ambas contiendas pueden definir el rumbo del país. Un giro sorprendente…

Como siempre, esta decisión tiene ventajas y peligros. Una ventaja es que hace más probable que la contienda interna sea balanceada, porque todos los precandidatos tendrán suficiente tiempo para perfilarse. Pero alargar la contienda a un período de 6 meses aumenta el peligro de que el partido se divida de manera más profunda en bloques que apoyan cada uno a su precandidato preferido.

DIB1iw0XgAM8Vje.jpgEn última instancia todo depende de la calidad de la contienda interna y de la capacidad del liderazgo del partido de garantizar juego limpio. Si durante toda la campaña electoral para el 2018 ARENA puede exhibir a una variedad de candidatos de calidad, que sostienen un debate de altura, discutiendo las mejores soluciones para el país, la campaña interna puede abonar mucho a la credibilidad y a la amplitud del partido. ¿Tienen los precandidatos y la dirigencia de ARENA la suficiente madurez y la altura para garantizar esto? Muchos lo dudan. Yo tengo cierta fe en la altura de los precandidatos, pero muy poca en el la dirigencia actual del partido.

En cambio, si la contienda interna se vuelve visceral y sucia, contaminada de descalificaciones y acusaciones de foul play; y si en vez de propuestas convincentes y unificadores genera divisiones y resentimientos, se convierte en un serio obstáculo para un éxito de ARENA en el 2018.

Hacer dos campañas al mismo tiempo, una interna y la otra contra el partido de gobierno, es un serio desafío para cualquier partido de oposición. Temo que la decisión no fue salomónica, sino más bien cobarde: No querían dar la razón a ninguno de los dos bandos enfrentados, por miedo a la división. Ojala que sepan hacer lo mejor de esta decisión.

Sobra decir que, por más deficiencias que puede tener, este proceso interno de ARENA promete ser incomparablemente más transparente y constructivo que en el FMLN.

 

Carta a los partidos: Nos deben las “fiestas democráticas”. De Paolo Luers

 

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 25 julio 2017 / EDH y MAS!

Amigos de todos los colores:
No nos den paja: Las elecciones internas de todos los partidos –las famosas primarias– no son fiestas democráticas, como nos quieren vender. Tampoco, por lo menos en el caso de ARENA, son puras farsas, como nos quieren hacer creer los profetas de la anti-política. Son trámites para medio cumplir con la Ley de Partidos Políticos que ya no permite la asignación de candidatos por dedo. Con énfasis en la palabra medio.

EDH logResultaron electos los candidatos de siempre, los oficiales, los que tienen la venia de las cúpulas. Más algunos desconocidos. Las bases han votado, pero no han elegido. Esto es evidente en los casos -lastimosamente todavía mayoritarios- donde había un solo candidato para alcalde, y las bases sólo podían ratificarlos. Pero también en la elección de candidatos a diputados, cuando no había más precandidatos que cupos en la planilla, y por tanto lo único que podían hacer las bases era decidir quiénes van a ir en los primeros puestos de la planilla de su partido.

Esto ya es algo, aunque en muy pocos casos las bases han hecho uso de este derecho. Ningún disidente o renovador ha desplazado a ningún dinosaurio.

Para que las primarias se conviertan en fiestas democráticas y en expresión genuina del pluralismo interno de los partidos, primero habría que permitir y construir este pluralismo. Si cada partido tuviera en su seno corrientes políticas, que expresaran masmatices bien definidos dentro del ideario general del partido, y si estas corrientes o tendencias se pudieran expresarse libremente en debates internos, otra cosa sería. Entonces, las bases, conociendo qué posición específica representa cada uno de los precandidatos, podrían componer planillas de candidatos representativos de la pluralidad de su partido. Sería una gran ganancia.

En el FMLN, esto es explícitamente prohibido. Las tendencias que históricamente hubo en el seno del FMLN, fueron proscritos, creando un partido centralizado con pensamiento único. Pero debajo del agua sí existen: comunistas, castristas, chavistas, algunos socialdemócratas (aunque no se hacen cargo de su pecado), y nuevamente los bukelistas. Pero como esta pluralidad no se puede expresar libremente, las bases sólo pueden votar por individuos, en algunos casos adivinando qué representa cada uno ideológicamente.

En ARENA es diferente, siempre ha sido más plural. Hay conservadores, los viejos guerreros anticomunistas, liberales, libertarios, socialcristianos, y se ha acercado incluso uno que otro socialdemócrata. Pero como no hay clima de debate, las primarias no son realmente políticas, y nadie sabe con qué criterios las bases votan.

Tampoco hay, en ningún partido (y menos en sus bases), algo tan elemental como un examen crítico y riguroso de la actuación de sus alcaldes y diputados – antes de votar en primarias por su reelección o su sustitución. ¿Con qué criterio habrán los militantes votado por caras nuevas como Milena Mayorga o Emilio Correa, si nadie tiene la más mínima idea qué posiciones representan? ¿O con qué criterio los militantes han vuelto a dar lugares privilegiados a políticos impresentables como José Luis Merino, Mario Marroquín, Blandino Nerio, Carlos Reyes, el “Diablito” Carlos Ruiz, Ricardo Velázquez Parker, Chico Merino, Guillermo Gallegos? No puede haber sido en base de méritos. Tiene que haber sido en base del poder de caciques que tienen sobre las estructuras del partido.

Todos ellos regresarán a la Asamblea, a menos que pase un milagro y la mayoría de los votantes haga uso del voto por cara para eliminarlos. Pero sorpresa: ningún partido promueve esto.

Ojala que los partidos nos sorprendan y convierten las primarias para sus candidatos presidenciales en competencias reales entre propuestas políticas, y no entre caras y apellidos. En el caso del FMLN esto parece imposible. En el caso de ARENA, difícil, aunque sería su única forma de ganar.

Saludos,

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ARENA: tradición, traición y El retrato de Dorian Gray. De Jaime García Oriani

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda.

Jaime-García-Orian1i-150x150Jaime García Oriani, 23 julio 2017 / EDH

Tradición y traición tienen un origen común en latín. Proceden del verbo “tradere”, entregar. La primera significa la entrega o transmisión de costumbres entre generaciones. La segunda, con matiz peyorativo, designa la entrega de algo o alguien, o la falta que se comete quebrantando la fidelidad prometida.

A veces, tradición se identifica con traición, como cuando las “acciones de siempre” de los políticos son una deslealtad con el país, los electores y ciudadanos.

EDH logMe gustaría escribir de temas de mayor interés nacional, como la toma indiscriminada y burda de nuestras pensiones, la posibilidad de que los tránsfugas participen en elecciones y las reformas a la Ley de Extinción de Dominio. Pero pensándolo bien, el origen de estos descaros y arreglos bajo la mesa —además de nuestra indiferencia y comodidad— son los mismos partidos, de donde salen quienes nos deberían representar en la Asamblea, en las alcaldías y en el Ejecutivo.

Este domingo ARENA realiza sus elecciones internas y de allí surgirán candidatos que optarán a cargos de elección popular, por lo que es un capítulo importante para el país.

Areneros: ¿seguirán tolerando y permitiendo la tradición/traición o le pondrán freno de una vez por todas? Fuera fanatismos, saben que en su instituto tienen personas con tachas y poco probas, aunque también las hay honestas y con sinceros deseos de servir.

Ojalá su proceso interno sea transparente y no manipulado, ni decidido por la cúpula. Ver a figuras “fieles” de su partido con vía libre para ser candidatos únicos, como Ernesto Muyshondt, Milena de Escalón y Milagro Navas —cuya eterna gestión deja mucho que desear, así como el control que ejerce sobre otros alcaldes— genera dudas y cuestionamientos.

Al menos después reincorporaron en la contienda a Óscar Lara y a Rodrigo Gutiérrez, para que compitan por las alcaldías de Santa Ana y Antiguo Cuscatlán.

Son conscientes de que el 68.1 % de la población no quiere que regresen al poder, según la última encuesta de la UCA. No es nada alentador viendo el pésimo papel del FMLN.

¿Por qué no los quieren ni a ustedes, ni al Frente? La clase política ha perdido credibilidad, porque los salvadoreños se están dando cuenta de que no importan las “ideologías” cuando se trata de controlar las instituciones, de hacer arreglos bajo la mesa o beneficiarse del erario.

Ustedes saben quiénes en su partido están manchados y que buscan seguir gozando de las mieles del poder. Este domingo tienen la oportunidad de sacarlos de la contienda. En el corto plazo, dejar fuera a “candidatos populares” puede afectar, pero ya es hora de que finalicen los privilegios, como los que vemos en los diputados y asesores de la Asamblea.

No vale hacer la vista gorda en aras del “peso de la trayectoria”. Eso es aceptar que el fin justifica los medios. Que continúen esas piezas indeseables en su partido los convierte en cómplices. Limpiar una herida es siempre doloroso, especialmente si está infectada.

Renovación no es que X número de los aspirantes sean menores de 35 años (las malas mañas se aprenden a cualquier edad). La verdadera renovación de la política va más allá y exige un cambio profundo en las acciones, hacer transparentes las cosas y denunciar cualquier acto de corrupción, sin importar de dónde venga.

De lo contrario, su partido será un Dorian Gray: por fuera joven y bello, pero que guarda, en lo recóndito, la pintura que revela su verdadero yo, que es un ser viejo, desfigurado y en descomposición por sus inmorales acciones.

El Salvador se juega mucho en las elecciones de 2018. La nueva Legislatura elegirá a nuevos magistrados de Corte, cuatro de ellos que integrarán la Sala de lo Constitucional, y al próximo Fiscal General. Mediten seriamente su voto.

NOTA: Por motivos académicos dejaré el país un tiempo. Agradezco a Grupo Editorial Altamirano por este espacio y a todos los lectores. Seguiré escribiendo, a veces más, a veces menos, desde mi trinchera periodística, sobre temas varios, pero sobre todo para denunciar las malas prácticas de los políticos, sin importar que sean de “derecha” o de “izquierda”, con la única intención de fomentar la participación ciudadana. Este país es nuestro, no de unos pocos.

jgarciaoriani@gmail.com