ARENA

Batear pelotas de playa. De Ricardo Avelar

Ricardo Avelar, 15 marzo 2017 / EDH

Hace unos años, un liberal dominicano visitó el país para dar unas charlas sobre economía política. Después de escucharle disertar y someter sus ideas al debate y el cuestionamiento de jóvenes académicos, aún me quedaba una pregunta, quizá la más importante.

En uno de los recesos, lo abordé y le dije que en los años de conocerlo había tenido esta duda fundamental y que, aprovechando el espacio, al fin iba a poder externarla.

Le dije: ¿Por qué es que los dominicanos son tan buenos al béisbol -o como ellos lo llaman, la pelota? Él rió, sabiendo que además de los temas políticos, una gran pasión en mi vida es ese deporte.

Con simpleza y un colorido acento caribeño, me dijo: en Dominicana cuando eres niño te enseñan a batear una tapita de gaseosa con una escoba. Si logras hacer eso, puedes batear cualquier cosa, “elmano”. Yo, consciente de mi torpeza y de mi exclusiva calidad de fanático por televisión, le confesé que no podría batear ni una pelota de playa.

Estas últimas son tan grandes, llamativas y con un vuelo tan predecible que nadie debería tener una excusa para un swing fallido. Pero hay quienes no logran batearlas.

Y así es la política a veces.

Hay situaciones políticas que colocan a un gobernante en tal debilidad que su contraparte tiene el éxito asegurado solo por existir pues la mitad del camino la ha recorrido quien ostenta el poder al equivocarse tanto.

Pero de todo hay en la vida política e incluso donde se gobierna con visible ineptitud hay partidos de oposición que no solo no logran capitalizar estos fracasos, sino que suman el dudoso mérito de generar episodios de mayor repulsión que quien administra pobremente la cosa pública.

En términos sencillos, a estos opositores se les tira una pelota de playa fácil de batear y sorpresivamente hacen strike. Eso está pasando en El Salvador.

Durante los últimos siete -casi ocho- años, el partido de gobierno ha dejado un sinsabor a los menos radicales de quienes lo eligieron y es que en lugar de configurarse como una alternativa a la forma de gobernar del pasado, se convirtieron en un poco más de lo mismo con diferentes eslóganes.

Favorecer los negocios de los amigotes, el abuso de las bisagras legislativas y los madrugones son solo algunos de los más nefastos símiles de un partido que era excelente en criticarlos pero inútil de corregir el camino una vez llegó al poder.

Asimismo, el verticalismo y la ortodoxia con las que el FMLN se ha conducido y la poca apertura a espacios de innovación política deberían situar a ARENA como la alternativa lógica para un sector progresista de la población.

Sin embargo, el partido tricolor ha decidido transitar hacia otra senda, a la de cerrar filas en sus alas más conservadoras, alejando a quienes actúan diferente y cuidándose excesivamente de los que denominan “machos sin dueño”. ¡Vaya forma de desperdiciar una oportunidad histórica!
Con un poco de humildad intelectual y sentido crítico -o simplemente con tener la más mínima consciencia-, cualquiera se da cuenta que este es un país cambiante, que las costumbres de antaño no son pétreas y que los temas tabú del pasado ahora admiten y exigen discusión.

Pero el miedo a perder los privilegios del pasado, el temor a la innovación política y el excesivo conservadurismo de una cúpula terminan alejando a los renovadores. Entonces, ante los constantes traspiés del gobierno, en lugar de ser la opción lógica, los areneros se han convertido en la constatación de que esta clase política está pudriéndose mientras vive de viejas glorias e himnos retrógrados.

Mis pobres destrezas para el béisbol son solo comparables con las de ellos al hacer política. Sería tan fácil un home run político con apertura, debate, transparencia y humildad. Pero cerrarle las puertas al experimento de innovación más interesante que han tenido en años, exigir a sus precandidatos una militancia mínima y acercarse progresivamente a una derecha conservadora que está dejando de representar al país equivale a no saber batear la más grande de las pelotas de playa.

Años después de esa conversación con mi amigo dominicano, ya no me siento tan torpe.

@docAvelar

Pensar diferente. De Cristina López

Cristina López, 13 marzo 2017 / EDH

La semana pasada quedó en evidencia el grado de polarización en el discurso político salvadoreño. A ver, que siempre habrá disensos, que es lo normal en cualquier sociedad que permite la libertad de expresión y asociación, pero la polarización en lo que más se denota es en las consecuencias que a veces puede acarrear el disenso entre partes. La consecuencia más positiva del disenso tiende a ser el debate, porque cuando se hace de manera honesta, respetuosa y con verdadera curiosidad intelectual, enriquece a ambas partes. De las consecuencias más negativas son la marginación: el abstenerse de asociarse con la parte disidente por asumir que lo que define la relación es el punto en disenso, mucho más que los que se tienen en común. Fue precisamente este tipo de consecuencia lo que marcó el fin de la conflictiva relación entre ARENA y varios miembros de su Juventud, tema que le quedaría grande a esta columna.

El ejemplo es bueno, sin embargo, para un comentario sobre el discurso político salvadoreño, en el que se pueden encontrar más ejemplos en los que el disenso determina rupturas que ejemplos de debates enriquecedores y positivos. Es posible que en el ADN de nuestra joven democracia las heridas del conflicto continúen demasiado frescas y eso impida en muchos casos despersonalizar muchas posturas políticas. También es posible que la misma deshumanización que se refleja en los niveles de criminalidad esté afectando el discurso político y que seamos incapaces de ver la humanidad compartida en el otro antes de convertir el disenso en insultos y en descalificaciones personales. Otro motivo puede ser que el mal ejemplo que dan muchísimos políticos (de atacar al mensajero en lugar de debatir el mensaje con argumentos y raciocinio) esté inspirando a la sociedad de maneras nocivas. Pero el estado de las cosas lo describía bien Guillermo Miranda en estas páginas hace algunos días: “Pensar diferente no es un problema en el país de la sonrisa, hasta que se dice lo que se piensa en voz alta”.

Pensar en voz alta no debería de acarrear consecuencias negativas, sino abrir espacios de debate enriquecedor. En algunos casos, incluso formar conexiones humanas u oportunidades de mutuo aprendizaje. Llevar el debate en paz no es fácil; requiere tiempo, esfuerzo y una dieta que adelgace la arrogancia para que la condescendencia no descarrile el debate. Y, sin embargo, hay quienes lo han hecho de maneras ejemplares. Me gusta ocupar de referencia a menudo una foto en la que aparecen montados sobre un elefante durante una temporada de vacaciones en la India el ya fallecido juez de la Corte Suprema estadounidense Antonín Scalia y la jueza Ruth Bader Ginsburg. Scalia era de los originalistas constitucionales más conservadores que ha visto la corte en décadas. Bader Ginsburg es una serie de ícono liberal por sus posiciones totalmente contrapuestas a las de Scalia. Ambos son, probablemente, de los cerebros más brillantes que ha visto el derecho en siglos, y Scalia en particular, de los mejores escritores legales recientes. Scalia y Bader Ginsburg eran mejores amigos, a pesar de pensar diferente. Se les veía a menudo cenando juntos en Washington o yendo a la ópera. Cuando les preguntaban cómo era posible que llevaran una amistad tan cercana, siempre Scalia decía que no existen malas personas, solo malas ideas.

A pesar de ganarse la vida desde la banca de la Corte debatiéndose el uno al otro con consecuencias de importancia nacional, ninguno perdió nunca la visión de la humanidad del otro. Lo mismo han hecho otros ejemplos más tropicales, como el Dr. Martínez Moreno, que hace poco escribía en ContraPunto sobre su linda amistad con Roque Dalton.

¿Quiénes somos nosotros, entonces, sin la mitad de méritos intelectuales, para descalificar al que piensa diferente? ¿Qué nos pasa? ¿Qué nos falta? Quiero pensar que la crisis es de comunicación de los espacios comunes y no de humanidad. El reto es comunicar mejor. Cuesta, pero se puede.

@crislopezg

Johnny Wright: “Arena sigue siendo un partido excluyente”

El diputado de ARENA Johnny Wright fue el único diputado, de los 84, que se abstuvo de votar durante la plenaria en donde se eligió a Douglas Arquímides Meléndez como fiscal general, en enero de 2015. Foto: Fred Ramos

Gabriel Labrador, 8 marzo 2017 / EL FARO

¿Está de acuerdo con la decisión del presidente de Arena de pedirle la renuncia a Andy Failer, director de comunicación de la JRN?

Rotundamente no, no estoy de acuerdo, y aunque tiene la potestad para hacerlo, en el comunicado del partido se habla de que Arena es una institución. Pero en una institución también hay procesos, en una institución la acusación también se justifica con evidencias, y yo no he visto que se haya seguido un debido proceso. De hecho, conozco diferentes versiones entorno a lo sucedido. He leído declaraciones de algunos que dicen que fue porque Andy filtró información; he escuchado que porque les dio una entrevista a su medio ; e inclusive he escuchado que porque él ha manifestado su opinión entorno a que la legislación vigente del aborto es algo que hay que discutir. Entonces, hay varias versiones, y verdaderamente, para tomar la decisión para quitar a alguien de la estructura del partido pues no me pareció correcta ni la forma ni el fondo con lo que se ha hecho a la Juventud.

¿La decisión de pedirle la renuncia a alguien es un castigo, una sanción o una censura?

Yo no creo que para Andy o para la Juventud haya sido un castigo. Creo que el gran perdedor en todo esto es el partido que, a través de esta acción, manifiesta que sigue siendo un partido exclusivo o excluyente.

¿Pero acaso no hubo un mensaje de apertura cuando se les juramentó como directivos de la JRN, en diciembre?

De ninguna forma creo que es este el mensaje que se le debe enviar a la juventud. No creo que si se invita a la juventud a que participe en política, se le debe pedir a la juventud que se adapte a los partidos políticos; todo lo contrario, creo que los partidos políticos deben adaptarse a la juventud. Y precisamente no logro ver eso en estos momentos. Estaba lleno de esperanza con los nuevos jóvenes que habían llegado a conformar la directiva nacional, que habían preparado un proyecto importante entorno a los temas que ellos consideran son temas fundamentales de nación. Es lamentable que haya sucedido lo que sucedió, aunque creo que la decisión que tomaron los cinco (que renunciaron) ha sido una decisión muy valiente, consecuente, y pues realmente gozan de todo mi respeto y admiración.

¿Está claro por qué despidieron a Andy Failer?

Mirá, hay una versión de los jóvenes en donde ponen en su comunicado que el trasfondo de la decisión es haber accedido a darle una entrevista a El Faro. Esa es la versión de los jóvenes. Entre la versión de los jóvenes y la de la dirigencia del partido, yo a ciegas confiaría en la versión de los jóvenes.

¿Es falso que Andy estuviera filtrando información equivocada? ¿Te parece poco sostenible?

Pues para ser una acusación de ese tipo considero que debe sostenerse con evidencia, porque no deja de ser una acusación bastante seria. Por eso existen instancias como el Tribunal de Primera Instancia del partido donde uno puede interponer una denuncia para que haya una investigación. Esas acusaciones diría que son irresponsables.

Cuando cinco jóvenes deciden irse, seguramente consideraron que ni siquiera se podía hacer la lucha adentro, sino que tiraron la toalla y dijeron: “ya aquí no se puede”.

No creo que deba verse como que este grupo está tirando la toalla, incluso ellos lo manifiestan en su comunicado, que esto no se trata de una protesta sino que ellos van a seguir trabajando por El Salvador. Yo conozco a todos los integrantes que renunciaron el día de ayer y tengo mucha cercanía con AndY, que está en mi equipo de trabajo, y estoy totalmente convencido de que a estos jóvenes no los detiene nadie. Tienen grandes sueños y van a hacer grandes cosas. Entorno, lo que esto podría implicar para el partido, pues… yo sigo estando en el partido, soy un diputado del partido Arena, y ahí estamos también trabajando por generar espacios, debate, diálogo y apertura, pero apertura real.

¿Podrías, por ejemplo, discutir internamente sobre el buen uso de los recursos públicos, o el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo o en el tema de aborto en determinadas circunstancias?

Son temas de nación, relevantes, que definitivamente tienen que abordarse, discutirse y por supuesto que hay que buscarles solución. Pero creo que la gran pregunta para el partido no es cómo lo va a lograr, cuándo lo va a lograr, quiénes lo van a lograr. La pregunta fundamental es ¿qué quiere ser Arena? Yo creo que todo mundo reconoce que si Arena quiere salir adelante, si Arena quiere volver a representar a la mayoría de los salvadoreños, tiene que cambiar, de una u otra forma. Pero no cambios cosméticos, yo diría que cambios fundamentales. Y lo primero que hay que plantearse es ¿qué partido quiere ser? A mí me parece que para algunas personas, la salida de estos jóvenes lo están viendo como una victoria o una reafirmación de que Arena es un partido conservador. Pues podés llamarle liberal, podés llamarle conservador, el partido no va a salir adelante si no representa los sueños, los ideales, y la solución a los problemas de la gran mayoría de salvadoreños. Yo no creo que es un tema de tipificar la ideología, o inclusive definirla aún más, sino que Arena debe demostrar que está trabajando sobre lo fundamental, sobre el desarrollo social que necesita la gente, sobre verdaderamente apostar al país, que no solo quede en palabras y de ser un partido de oposición responsable.

¿Preguntabas qué es Arena? ¿No está definido en los estatutos, en los principios y objetivos?

Es curioso que mencionás los principios y los estatutos. Muchas personas hablan de los mismos, yo los he leído muchas veces, y no encontré en el cuerpo de estatutos o de principios razón alguna por la cual se puede justificar el despido de Andy de la estructura del partido.

¿No hay una razón comprensible de por qué ha ocurrido esto?

Desde mi punto de vista, no.

¿El despido y las renuncias posteriores son un retroceso con lo que se había avanzado de apertura y renovación del partido?

¿Un retroceso para el partido? Sí, es un retroceso. Creo que la decisión que se tomó dificulta que el partido sea un partido atractivo para jóvenes. Queda claro que la juventud salvadoreña, o la juventud en general, no es un segmento de la población que va a seguir una línea. Yo veo una juventud idealista, con aspiraciones, con sueños, rebelde, llena de energía y con deseos de cambiar las cosas. Entonces, yo creo que es difícil decir: ‘todos son bienvenidos, pero siempre y cuando, vea…’ Yo creo que o todos son bienvenidos o todos no son bienvenidos.

Hay dirigentes que nos dijeron o que pusieron en Twitter ‘bueno, los que no piensen así, tienen que irse y buscar otro partido’.

El abordaje no debe de ser un abordaje confrontativo. El reto que tenemos las personas que pensamos diferente es lograr persuadir, y no tanto hacia dentro del partido, que de hecho tiene su base reducida al histórico más bajo. Más bien, debemos de persuadir y convencer a los votantes, a los salvadoreños que hoy por hoy ni se identifican con ningún partido político. Creo que en esas aguas debemos de estar pescando y creo que esa es la gente a la que hay que convencer.

¿Esta decisión marcha en sentido contrario a eso?

Sí, evidentemente sí.

¿Qué pasó con Mauricio Interiano? Él prometió renovación, pero este caso lo deja en entredicho, lo pone como un dirigente conservador para un partido conservador.

Creo que esa pregunta solo se la puedes hacer a Mauricio Interiano y te deseo toda la suerte del mundo de que él te pueda conceder esa respuesta.

¿Cuál es tu valoración de Interiano?

No. Honestamente no quisiera opinar o hacer una valoración sobre el desempeño del presidente del partido. La opinión que realmente cuenta es la de los salvadoreños y la de los areneros que quieren sumarse o incluso de los que quieren alejarse del partido. En el fondo, aquí responsabilidad tenemos todos de hacer cada quien lo que podemos hasta donde podemos.

¿Dirías que hay una intención para afectarte a vos? Andy tiene un vínculo contigo. Algunos de los que renunciaron también.

Pudiese ser, pero en la política y en nuestro proyecto, en el trabajo que hacemos. No me tomo las cosas de manera personal. Nuestro compromiso, nuestra visión, nuestros objetivos y la defensa del sistema democrático liberal, la defensa del estado de derecho, de la igualdad ante la ley, del principio de tolerancia y del respeto a la libertad de expresión, y otros derechos y libertades que nosotros tenemos y que creemos fundamentales. Todo ese trabajo y todo lo que hacemos nosotros es más grande que la persona. No se trata de si estoy dolido o herido de forma personal. Ni siquiera me he detenido para considerar eso.

¿La decisión del partido afecta a los diputados de Arena, a vos, te resta credibilidad?

¿A mi persona? No.

¿Y al partido?

Al final, cada quien es responsable de lo que dice y hace. Yo estoy dispuesto a siempre responsabilizarme por mis fracasos, por mis errores, como también por mis aciertos. Pero en general creo que esta situación no le ayuda (al partido). Definitivamente no le ayuda.

Carta a los liberales en ARENA: Última llamada. De Paolo Luers

Paolo Luers, 8 marzo 2017 / EDH

Estimados amigos:
El conflicto de ARENA con sus jóvenes, por lo menos con los que se definen como liberales, da la impresión que por lo menos un sector fuerte de su dirigencia está queriendo definir el carácter ideológico del partido como conservador, cristiano, pro vida, anti aborto. Si esto se oficializa, se pondrá fin al esfuerzo de los últimos años (desde su derrota y división en el 2009) de convertir ARENA en un partido amplio, plural, abierto hacia el centro social, cultural y político de la ciudadanía. No solamente saldrán sobrando los jóvenes que recientemente se vieron obligados a renunciar del sector juventud, sino todos los libertarios y liberales que abogan por un partido y Estado laico y que asumieron la difícil tarea de abrir al partido para sectores que no comulgan ni con la izquierda ortodoxa, ni con el populismo de derecho e izquierda, pero tampoco con el conservadurismo.

Si esto pasa, ARENA tendrá muy poca capacidad de construir la nueva mayoría indispensable para que en el 2018 y 2019 se cambie el rumbo del país. El rumbo del país no se cambia solamente desplazando al FMLN del gobierno, hace falta crear un proyecto político amplio e inclusivo que puede dirigir al país al crecimiento y a la erradicación de la pobreza y la marginación.

Desde sus inicios, ARENA ha sido mucho más que un partido conservador. Si no, no hubiera tenido la capacidad de asumir el reto de terminar la guerra civil y democratizar al país. Si ahora se limita a su núcleo conservador (para no decir reaccionario), marginando a la tendencia liberal y progresista, ARENA se condena a la irrelevancia. Tiene que hacer lo contrario: Consolidar su elementos liberales y reformistas, ser mucho más autocrítico y tolerante al debate interno y con la sociedad y todo su escepticismo hacía todos los partidos.

Fue un error permitir a los conservadores en el COENA hacer fracasar el proyecto innovador la juventud. Fue un error no hacer todo lo posible para que estos jóvenes tengan cabida en ARENA. Sería un error fatal si en el proceso interno de búsqueda de candidatos para alcaldías y diputaciones los liberales y renovadores no tengan igualdad de condiciones para competir.

Sería lamentable que los muchos liberales que se encuentran en la base histórica y en la militancia nueva de ARENA se dejen intimidar y ningunear. De ellos -¡de ustedes!- dependerá si ARENA logre recoger y expresar las aspiraciones mayoritarias de una ciudadanía cansada de conservadores de izquierda y de derecha.

La única batalla perdida es la que no se libra. Saludos,

De manera de ilustración:

El comunicado de los 5 miembros de la Dirección Nacional de juventud de ARENA que renunciaron

La respuesta del COENA

Carta a ARENA: No abran el champán antes de tiempo. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 4 marzo 2017 / EDH

Era de esperar: en algún momento la acumulación de tantas políticas fracasadas del gobierno, tantas mentiras, tanta incapacidad mezclada con arrogancia de poder del Frente, tenía que expresarse en las encuestas electorales. Ahora La Prensa Gráfica inauguró la carrera electoral con su encuesta y no puede causar ninguna sorpresa que el FMLN esté pagando el costo de sus pecados, y de que ARENA esté arriba en la preferencia de los salvadoreños.

Me imagino que hay caras largas en el campo del Frente y sus dirigentes, y caras alegres en el campo de ARENA. Pero cuidadito, falta un año, y veremos muchas encuestas antes de ir a elecciones en marzo del 2018. El Frente tiene razón de preocuparse, pero aun tiene tiempo para corregir sus políticas. Ya reconocieron que tienen que aplicar austeridad a su inflado y lujoso aparato de gobierno. Y ya estarán pensando en serio si se pueden dar el lujo de seguir haciendo lo mismo en Seguridad.

diario hoyPero ARENA no tiene mucha razón de celebrar. Lo que se refleja en esta encuesta, que ve a la oposición arenera 12 puntos encima del partido de gobierno, es el rechazo al FMLN, no necesariamente simpatía con ARENA. Es rechazo a las políticas del gobierno, pero no puede ser apoyo a las propuestas de ARENA, por una simple razón: Aún no hay propuestas claras de ARENA.

La reacción más fatal por parte de ARENA sería pensar que van bien. Es cierto, el gobierno y el FMLN van mal, y la gente comienza a expresarlo. Si los dirigentes de ARENA sacan las conclusión equivocada que su partido va bien, con el agravante que ya no hace falta más renovación programática y de liderazgo, pueden llevarse sorpresas feas en próximas encuestas.

938d09c2-65fb-444c-a8e8-da4e2aa1f3e0_xxxlwLo único que comprueba el hecho que ARENA ahora sale mejor parada en la opinión de los votantes es que les gusta el discurso de renovación que ARENA ha adoptado. Pero a puro discurso no se puede sostener una ventaja, hay que consolidarla con hechos concretos, con actos de renovación. Si en las elecciones internas que ARENA tendrá este año para elegir sus candidatos a diputados y alcaldes, el partido da pasos para atrás en vez de atreverse a avanzar a más apertura, más democracia, más meritocracia, la ventaja se puede perder rápido. No hay nada más dañino que defraudar expectativas despertadas. Si no lo creen, pregunten al FMLN que entusiasmó a muchos sectores con la idea del cambio, pero terminó haciendo lo mismo…

No se equivoquen, opositores. Convertir el descontento con el gobierno en votos por ustedes requiere de muchos pasos prácticos de honestidad, humildad, audacia y apertura.

Guárdense el champán y comiencen a trabajar. Saludos,

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ARENA rebasa al FMLN en carrera electoral. Encuesta LPG-Datos

screen-shot-2017-03-02-at-9-47-27-pmLos salvadoreños están a un año de asistir a las urnas para renovar los 84 asientos de la Asamblea Legislativa y los 262 concejos municipales.

Edwin Segura, 2 marzo 2017 / LPG Datos
la prensa grafica
El principal partido de oposición, ARENA, arranca con una ventaja de 12 puntos a escala nacional sobre el gobernante FMLN. En el departamento de San Salvador, el cual adjudica la mayor cantidad de escaños, la diferencia es de 10 puntos. El tercer puesto, en ambos casos, es ocupado por el partido GANA, seguido de cerca por el PCN.

El partido de oposición Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) aventaja al FMLN en intención de voto en la carrera por la Asamblea Legislativa, según la encuesta más reciente realizada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA.

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El estudio fue realizado entre el 17 y el 21 de febrero, y es representativo de toda la población salvadoreña mayor de 18 años. El tamaño de la muestra es de 1,200 personas entrevistadas cara a cara, lo que permite hacer inferencia sobre el total de la población con un +/- 2.9 % de margen de error y un nivel de confianza del 95 %.

Los salvadoreños estamos exactamente a un año de asistir a las urnas para renovar los 84 asientos de la Asamblea Legislativa y los 262 concejos municipales, por lo que los partidos se aprestan a definir sus candidaturas, así como sus plataformas electorales.

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938d09c2-65fb-444c-a8e8-da4e2aa1f3e0_xxxlwUno de los objetivos de la investigación fue determinar las preferencias electorales de los salvadoreños, lo cual es complicado, ya que en la elección legislativa se puede fraccionar el voto, es decir, repartirlo entre los partidos contendientes. LPG Datos consultó la intención de voto de dos formas; la primera es una consulta de intención de voto con una sola mención, como había sido costumbre. La otra es una consulta con más de una mención.

En el primer caso se preguntó: Si las elecciones para la Asamblea Legislativa se realizaran como en años anteriores, en las que solo se podía votar por un partido político, ¿por cuál partido votaría usted? El 30 % dice que votaría por ARENA, el 18 % por el FMLN, el 4.7 % por GANA, el 3.9 % por el PCN y el 1.9 % por el PDC.

En el segundo caso se preguntó: Le voy a mencionar los nombres de los 11 partidos inscritos legalmente, y me gustaría que me dijera si en las próximas elecciones para la Asamblea Legislativa, usted votaría por al menos uno de sus candidatos. El 45 % dice que votaría por al menos un candidato de ARENA, el 33 % por alguno del FMLN, el 27 % por alguno de GANA, el 24 % por alguno del PCN y el 19 % por alguno del PDC.

Antes de consultar la intención de voto se preguntó a los salvadoreños qué tipo de Asamblea Legislativa le conviene más al país. El 25 % opina que es mejor que el congreso tenga más diputados del partido oficial; el 23 % considera que es mejor que haya mayoría opositora; pero el 35 % cree que lo mejor es el equilibrio.

La mayoría de personas que opina que lo más conveniente es tener una Asamblea equilibrada se decanta en este momento por votar por ARENA.

En los resultado de la encuesta se muestra la intención de voto para diputados en el departamento de San Salvador, que es el departamentos con más diputados, y el lugar de residencia de la mayoría de líderes políticos.

En este departamento, ARENA tiene una intención de voto del 31 %; el FMLN, del 21 %; y el partido GANA, del 4.4 %.

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Tendencias y preferencias electorales. De Roberto Rubio

La oposición no logra capitalizar el fuerte desgaste gubernamental. ¿Por qué?

roberto rubioRoberto Rubio, 27 febrero 2017 / LPG

En los datos proporcionados por las tres últimas encuestas que miden tendencias y preferencias electorales (LPG, IUDOP/UCA y Gallup) se extraen dos grandes conclusiones. En primer lugar, una constante caída del FMLN y ARENA, los cuales se sitúan en sus niveles más bajos desde hace muchos años; así también resalta el práctico estancamiento del resto de partidos políticos. En segundo lugar, una fuerte tendencia al alza de las personas que no se decantan por ningún partido o no se sienten identificados con alguno de ellos; alcanzando este segmento uno de sus niveles más altos.

la prensa graficaEn cuanto a lo primero, no hay duda que la incapacidad del gobierno de enfrentar adecuadamente los principales y agudos problemas que tiene el país ha erosionado severamente la base de apoyo del partido oficial. El estancamiento económico y falta de empleo, la crítica situación fiscal, la profundización de importantes problemas sociales, el deterioro de varios servicios públicos, la opacidad y la corrupción, la torpeza y paraplejía política, las dificultades para enfrentar la violencia, la extorsión y el control territorial de las pandillas, son todos ellos factores que han contribuido a ese sustantivo desgaste del FMLN ante parte importante de la población, e incluso de algunas de sus bases tradicionales de apoyo. Con más de 7 años en el gobierno, la zafada de echarle la culpa a los 20 años de ARENA ha ido perdiendo mucha fuerza y credibilidad.

Ahora bien, se esperaría que ante el desgaste y deterioro electoral del partido de gobierno, la oposición se fortaleciera. Sin embargo esto no sucede. Al contrario, ARENA baila al mismo son declinante del FMLN. En otros términos, la oposición no logra capitalizar el fuerte desgaste gubernamental. ¿Por qué? Habrá muchas razones, pero valga mencionar tres gruesas. Por un lado, muchos votantes siguen identificando a ARENA como el partido de los ricos y grandes empresarios. Por otro lado, el inadecuado manejo de sus diferencias internas, lo que le dificulta tomar decisiones y posiciones coherentes, oportunas y acertadas. Algo que también le limita contar con un liderazgo claro y firme. Finalmente, la falta de reconocimiento de sus errores y “pecados” del pasado le resta credibilidad a sus propuestas. Así por ejemplo, el no reconocer los hechos de opacidad, corrupción e impunidad cometidos durante su gestión (que los hubo), o al menos el simple hecho de no pedir perdón por ello, hace que sus propuestas de combatir tales males sean percibidas por un importante segmento de la población más como producto del oportunismo político que de la convicción ética.

Esos factores explican en buena parte el porqué el nuevo líder de ARENA, a pesar de su procedencia no tradicionalmente orgánica, su buena presencia mediática, etcétera, no ha logrado impedir esos niveles bajos de aceptación electoral. La marca del partido pesa demasiado, es una verdadera ancla.

En cuanto a la segunda gran conclusión que nos dejan las últimas encuestas, se constata el marcado ascenso de las personas que toman distancia o expresan su descontento/desencanto hacia el actual sistema político. Es cierto que este segmento de la población, ahora mayoritario, a la hora de estar frente a las urnas se decanta más por el voto de castigo de los gobernantes de turno (por no tomar en cuenta este elemento muchas veces fallan las encuestas). Pero también es cierto que si a este segmento poblacional se les presenta la oportunidad de una renovación sustantiva y real en uno de los partidos existentes, o de un nuevo y creíble partido, sin duda inclinarían sus preferencias electorales hacia ellos. Como también pueden hacerlo hacia posturas populistas.

Ese espacio nuevo, o esa tercera vía, está ahora más presente que nunca. Nadie por el momento lo ha sabido ocupar, y no será nada fácil ocuparlo en las actuales circunstancias y con leyes electorales que son un verdadero obstáculo a la emergencia de nuevas fuerzas políticas. Mientras ello sucede, será importante contar con la renovación y el cambio al interior de los partidos existentes, y sobre todo con los esfuerzos políticos ciudadanos en favor de la democracia.