Norman Quijano

El populismo de la fe. De Cristina López

27 mayo 2018 / El Diario de Hoy

El jueves pasado, los diputados electos el 4 de marzo llevaron a cabo la primera sesión plenaria ordinaria. Lo que hizo ruido y dio material para discutir no fueron necesariamente los pensados dictámenes ni el elevado nivel de debate parlamentario, sino el hecho de que la plenaria contó también con la visita de la imagen de la Virgen de Fátima. El departamento de comunicaciones de la Asamblea se encargó de publicitar la devoción del diputado Norman Quijano, que en su calidad de presidente de la Asamblea le dio la bienvenida a la imagen y a sus custodios y participó en la procesión y eucaristía. No estuve ahí, pero en redes sociales sobraban las fotos.

Inmediatamente se desató el debate y uno de los argumentos más repetidos y válidos fue el que cuestionaba la celebración de un acto religioso dentro de un órgano gubernamental perteneciente a un Estado laico democrático. Debates así hacen que me entre la nostalgia por los años universitarios y las clases de Teoría del Estado y Derecho Constitucional, con los cuadernos y códigos manchados de plumón. A ver, no les falta razón a los fervientes propulsores del republicanismo laicista en el sentido que, si bien nuestra Constitución no dice específicamente que el Estado es laico, lo manifiesta de manera clara e implícita a lo largo del texto y lo refuerza con legislación secundaria. Aparte, lo confirmó una sentencia judicial en 2008. Y cuando la Constitución declara que la soberanía del Estado deviene del pueblo y regula las garantías ciudadanas hace al electorado el ente mandante y no a iglesia alguna.

La visita de la imagen de la Virgen a la Asamblea no violentó necesariamente esta laicidad desde el punto de vista legal. Lo que sí constituyó, en mi opinión particular, fue una manifestación más del populismo religioso con el que nuestros gobernantes explotan las creencias y fervor de gran parte del electorado. Y es una estrategia tan vieja como el hambre en nuestro país, porque se sirve de que por lo menos desde el punto de vista cultural, El Salvador ha sido históricamente eminentemente católico. Es a sabiendas de eso que muchos candidatos, incluso algunos que no se persignan desde su primera comunión, hacen de la misa una parada clave en sus giras proselitistas, siempre acompañados de las cámaras.

Y de la explotación de la fe con fines proselitistas no tiene el monopolio ninguno de los partidos. En un acto de descaradísimo cinismo fue nuestro expresidente efemelenista, el asilado, el que abusó de la imagen del Beato Monseñor Romero para hacer campaña. A la hora de gobernar, ni a la hora de parrandear en Miami, en poco se veía la influencia romerista. Pero es que esa no era la intención, claramente.

En un par de años, si las tendencias se mantienen, esta estrategia política probablemente cambiará y no será la Virgen la que visite ni serán las misas lo que exploten los políticos, sino más bien los cultos evangélicos. Datos de 2017 demostraron que en El Salvador, la población evangélica va en aumento, al igual que la población no creyente. Según La Prensa Gráfica, “el 45 % … dice profesar la religión católica, mientras que el 35 % asegura ser de religión evangélica. El 17 % dijo no tener ninguna preferencia religiosa, mientras que el 2 % dijo que opta por una religión diferente a las mencionadas anteriormente”.

El tema no es necesariamente si llevando a la Virgen o no, representan a cabalidad las creencias de la población. Lo problemático es el proselitismo implícito y la explotación de los signos religiosos en el ámbito legislativo. El asqueroso propósito al final, y dispensen el cinismo, es disfrazar de devoto y moral decisiones gubernamentales que tienen consecuencias profundamente injustas para tantos individuos que siguen mereciendo representación legislativa y protección estatal, con independencia de la fe que profesen o de si se congregan o no. Lo ideal, para no incurrir en el irrespeto de explotar símbolos que son sagrados para tantos salvadoreños y evitar disfrazar de sacro lo injusto, es darle a cada cosa su lugar. A la Asamblea que vayan a trabajar por el país. Y a venerar en lo privado, a pesar de que sea menos atractivo para tantos políticos, pues en lo privado no hay fotos.

@crislopezg

Telegramas para incomodar. Y algunos para dar ánimo. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 21 junio 2016 / EDH

Diputados Rolando Mata y Damián Alegría: Felicidades: Echándoles encima la turba roja dieron razón a una movilización ciudadana al punto del aborto.

Atilio Benítez: Tu dignidad como soldado y ciudadano está muy por encima de la mezquindad de un fiscal que no se atreve tocar a los poderosos.

Héctor: Te moriste con 15 años, porque el Estado te falló. Hubo pisto para cualquier pendejada, pero no para tu quimioterapia.

Xiomara, madre de Héctor: La revolución por la cual luchamos está abandonando a sus hijos. Pero vos seguís peleando por lo que soñamos.

Consejo para Norman Quijano y Hugo Barrera: Retírense de la política mientras lo pueden hacer con dignidad. Es tragicómico verlos querer detener la renovación.

Oscar Ortiz: ¿Te recuerdas qué dijiste cuando firmaste, junto con Dany Ramos, alias “Cisco”, el pacto para convertir Santa Tecla en Municipio sin Violencia?: “Este es el camino correcto.”

Salvador Sánchez Cerén: Hoy que el Foro de Sao Paulo viene a San Salvador, ¿realmente quiere exponerse a que su presidencia quede vinculada al fracaso estrepitoso de Nicolás Maduro? Mejor mande a Nidia Díaz a dar el discurso. Ella no tiene nada que perder.

Fiscal general Meléndez: Cuidadito con abrir la caja de Pandora de los alcaldes y sus relaciones con pandillas. Se llevaría de encuentro a varios de los mejores alcaldes – y a un ex edil convertido en vicepresidente y en comandante antipandillas.

ARENA: La única manera de oponerse con éxito al robo de las pensiones es presentando una verdadera reforma de pensiones, no basada en ideología, sino en factibilidad técnica.

Ricardo Perdomo: Hoy nadie lo menciona, pero cuando se haya bajado todo el polvo del “caso tregua”, vamos a ver al verdadero culpable del desastre post tregua: Usted, quien primero ayudó a facilitarla y luego la desarmó con engaños, traiciones y pactos sucios.

Hugo, Oscar y Gerson: ¿Realmente creen que inaugurando cualquier cosa les sirva para que les tomen en cuenta como candidatos? Ustedes perdieron su oportunidad de liderazgo renovador cuando se acobardaron a finales de los 90.

Magistrados de la Corte Suprema: Nunca se van a poner de acuerdo todos en el caso de la extradición de los militares. ¿Por qué no votan y salgamos de esta incertidumbre?

Diputados: Ya que a nadie le importa un bledo el Consejo Nacional de la Judicatura, mejor hagan una reforma constitucional sustituyéndolo por un mecanismo más eficiente y confiable.

Alcaldes: No se dejen intimidar. Sigan haciendo lo que el gobierno no es capaz de hacer: construir convivencia inclusiva en las comunidades. Son autónomos.

Saludos a todos,

44298-firma-paolo

 

 

 

 

 

 

Una medida desesperada o un paso más al totalitarismo. De Norman Quijano

San Salvador, 12 de marzo de 2014 El candidato a la presidencial por ARENA, Norman Quijano, durante la conferencia de prensa donde expresó su descontento por las irregularidades cometidas por el TSE, en el desarrollo del escrutinio final de las elecciones del 9M. Foto D1: Nelson DueñasNorman Quijano, 15 abril 2016 / EDH

La propuesta del Gobierno del FMLN, con la cual pretenden armar a la ciudadanía para hacer frente a la delincuencia, en un primer momento me parece la más ilógica, desatinada e inoportuna que se ha hecho para hacer frente a este fenómeno.

Da la impresión que los titulares de Seguridad siguen tirando escopetazos a ver si dan en el blanco con sus decisiones, en un tema que es de suma importancia para los salvadoreños, ya que están en juego sus vidas.

diario hoyIncluso creo que las medidas que proponen y adoptan se basan en análisis simplistas de la realidad y que no quieren abordar el fenómeno de la violencia de una forma integral.

En ese sentido quiero hacer memoria de algunos datos de mi paso por la Alcaldía de San Salvador. Cuando íbamos a lanzar el Programa Conjunto Reducción de Violencia y Construcción de Capital Social, con apoyo de las Agencias de Naciones Unidas, el primer paso fue hacer un diagnóstico del fenómeno en la capital.

Y traigo a colación nada más un dato de ese informe: un 8 % de los hechos de violencia en el municipio estaban relacionados con problemas de convivencia. ¿Qué va a pasar si una persona que forma parte de estos grupos se caracteriza por su poca tolerancia y por supuesto, estando armada, tiene problemas con su vecino ya sea por el perro, por ruido, o por el parqueo? ¿Resolverán a tiros sus diferencias?

Un dato más, entre enero y febrero de este año hubo 1,493 homicidios, según los datos del Instituto de Medicina Legal, de esos, 1,175 fueron cometidos con armas de fuego, eso representa el 78 % de los casos. ¿Qué pasará en este país con más armas en circulación? ¿Lo lógico no sería buscar un mayor control sobre las armas a través de mecanismos como las vedas de armas?

Más aún, habiendo perdido el Estado el control de barrios, colonias y comunidades, ¿qué garantías hay que no les estaremos entregando armas a las pandillas para que ellos puedan garantizar el control de los territorios que ya dominan?

Realmente, reitero, parece una medida antojadiza, que, en el combate contra la delincuencia se suma a otros planes como Mano Dura, Supermano Dura, Plan Batalla por la Paz, despliegue de la Fuerza Armada en 19 municipios, Plan de Protección al Transporte Público, Plan Casa Segura, Unidad Élite contra las Pandillas, Batallones del Ejército contra las Pandillas, municipios libres de violencia, la Policía Comunitaria, el Plan El Salvador Seguro, y las medidas extraordinarias, entre otros, que no han dado resultados.

Un ejemplo más de la improvisación con la que se maneja este gobierno es la solicitud para negociar 100 millones de dólares para seguridad, como ARENA hemos dado nuestros votos para iniciar el proceso, pero eso no es un cheque en blanco, hemos pedido un detalle pormenorizado de las áreas en las que se invertirá. No podemos permitir que el gobierno, que ha tenido una pésima ejecución presupuestaria, siga pidiendo dinero y cargando de impuestos a los salvadoreños, sin ordenarse en el gasto.

En un país con la debilidad institucional que tenemos, lo lógico sería buscar mecanismos para fortalecer las instituciones, capacitar a la PNC, y no ofrecer entregar armas a los civiles para lanzarlos a una guerra contra las pandillas.

En el pasado, en los regímenes militares, el FMLN se opuso a las defensas civiles y denunciaba violaciones a derechos humanos, detenciones arbitrarias, ejecuciones sumarias, entre otras acciones, pero ¿qué puede haber de diferencia con estos grupos civiles ahora en el combate a las maras?

La única razón que veo para que el FMLN proponga la formación de estos grupos comunitarios es dar un paso más en sus aspiraciones al control férreo de la población, con una medida que nos recuerda las turbas divinas, los comités de defensa de la revolución, que se constituyeron para dar fuerza a las aspiraciones hegemónicas y totalitarias del ejercicio del poder.

Navas pide a Quijano “unificar” al partido

Milagro Navas, dirigente de  ARENA y alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, dice que si hay un pleito interno se debe resolver.

MIlagro Navas, alcaldesa de Antiguo Cuscatlán

MIlagro Navas, alcaldesa de Antiguo Cuscatlán

11 sept. 2015 / EDH

La alcaldesa de Antiguo Cuscatlán y dirigente de ARENA, Milagro Navas, pidió ayer a Norman Quijano, actual diputado en la Asamblea Legislativa, que deje los pleitos internos y que mejor unifique al partido.

“Creo que Norman lo que debería hacer es aunar a este esfuerzo, unificar al partido en lugar de desprestigiarlo”, expresó Navas, en relación a lo que ella califica como un pleito interno entre Quijano y el presidente de ARENA, Jorge Velado, quien aún no se ha pronunciado por el tema.

Para ella, esa disputa no se debería estar ventilando a nivel mediático, sino que lo mejor que deberían hacer ambos es sentarse y conversar sus diferencias, aconseja Navas.

“Yo no estoy defendiendo la posición de Jorge Velado tampoco, si otro puede ser el presidente que llegue, bienvenido sea. Como militantes tenemos que trabajar con el que llegue. Me da tristeza que miembros del partido, si no se sienten bien por qué no lo platican”, añadió.

Navas externó que respeta y le guarda cariño a Quijano, pero no comparte su actitud.

“Con lo que no compagino con él es este pleito interno que tiene, porque él es el que más ha estado peleando y son por intereses personales… imagino que son aspiraciones presidenciales del partido”, acotó la funcionaria.

Luego añadió: “uno cuando no se siente bien en un partido, lo que tiene que hacer es retirarse y retirarse en buena armonía”.

Más tarde, Quijano expresó que él seguirá en el partido.

“Rechazo total, absoluta y tajantemente cualquier señalamiento en ese sentido. Estoy en el partido y voy a seguir en el partido”, se defendió.

También externó que sus principios no están en tela de juicio. “Mis principios que he defendido toda la vida no están en cuestión”, afirmó.

ARENA está a las puertas de su asamblea nacional, la cual se prevé para finales de este mes. En ese encuentro de la militancia arenera deberán elegir a sus autoridades para los próximos dos años.

“Esperamos que el Coena (cúpula tricolor) sea fortalecido y si Norman es un problema que lo hagan a un lado o que compita”, instó Navas.

Un gobierno sin rumbo que ha abandonado a los salvadoreños. De Norman Quijano

No encuentro elementos positivos dentro de este primer año de gestión del profesor Sánchez Cerén, pero qué se puede esperar de un gobernante que tiene un discurso que varía dependiendo del auditorio que tenga; en Venezuela, habla de que ese país sumido en una profunda crisis por el régimen chavista es su faro; en las marchas del 1o. de mayo, arremete contra la Sala de lo Constitucional y, en Estados Unidos extiende la mano para solicitar ayuda; en definitiva deja mucho qué desear en los niveles de concertación.

San Salvador, 12 de marzo de 2014 El candidato a la presidencial por ARENA, Norman Quijano, durante la conferencia de prensa donde expresó su descontento por las irregularidades cometidas por el TSE, en el desarrollo del escrutinio final de las elecciones del 9M. Foto D1: Nelson Dueñas

Norman Quijano, 3 junio 2015/EDH

Termina un nuevo año de gestión de gobierno del FMLN. Son seis años, en los que la izquierda ha dirigido los destinos del país y, en los cuales, no ha habido más que retrocesos en los diferentes ámbitos de la vida nacional.

Los informes de instituciones como FUSADES, Cámara de Comercio, señalan las deficiencias del gobierno en diferentes áreas estratégicas para el desarrollo del país como educación, salud, seguridad, incluso en la generación de los consensos necesarios para sacar adelante a El Salvador.

La respuesta a estos diferentes informes, tanto por parte del gobierno, como por sus sectores aliados, es desestimarlos y escudarse en una visión ideológica o político partidaria para afirmar que esa realidad que se refleja en los documentos no existe por ser parcializada.

Sin embargo, la mala valoración que se hace de este gobierno no parte de su servidor o de su partido, surge de escuchar a los salvadoreños, compartir sus preocupaciones, y es en ese sentido que aparecen valoraciones como la de la encuestadora CID Gallup afirmando que “por primera vez en la historia se hace una pésima evaluación” al referirse a la valoración que han hecho los ciudadanos del año de gestión del presidente Sánchez Cerén.

Considero que uno de los principales problemas que tiene el gobierno, es que vive inmerso en una burbuja que comenzó a construir hace seis años, y en esa burbuja no entra el verdadero salvadoreño, a lo que sumamos que los funcionarios tampoco salen a la calle, por lo que su consigna de “gobernar con la gente” no pasa de ser eso, una consigna de campaña.

Los ciudadanos saben que hay un enorme déficit entre la oferta electoral que el FMLN ha hecho y el cumplimiento de la oferta. Quizá una de las más obvias es en el tema de seguridad, el cual es un área clave para convertir a El Salvador en un país atractivo para la inversión, que permita en su momento generar mejores oportunidades de desarrollo para los salvadoreños.

Las cifras frías hablan de 21 mil 962 asesinatos en estos seis años de administración de izquierda, hay jornadas en las que se supera la pérdida de 30 vidas por la violencia; reos en prisión, pero con acceso a celulares y televisores; estudiantes que se ven obligados a dejar sus centros escolares por una cuestión de territorialidad establecida por las pandillas, señal de que el Estado poco a poco va perdiendo su control; el cierre de pequeños negocios víctimas de la extorsión y el cobro de la renta por parte de las organizaciones delictivas, y así podríamos continuar describiendo esta realidad.

La falta de claridad en este rubro es obvia cuando se conforma el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia con representantes de diferentes sectores, pero se deja por fuera a los alcaldes, la primera instancia de gobierno que conoce el territorio y tiene el contacto con los líderes comunitarios, empresas, iglesias, con los que se puede formar alianza y trabajar todos juntos en la construcción de una sociedad más armónica.

A esto debemos agregar la problemática educativa en la que tenemos una reducción en la matrícula escolar –317,852 alumnos entre 2010 y 2014–, el cierre de 144 escuelas, y aunque el gobierno se ufana del programa de entrega de útiles y uniformes, de qué sirve eso si los centros educativos no brindan la formación que se desea porque la infraestructura no es la adecuada, los docentes no están suficientemente motivados, los estudiantes de instituciones públicas reprobados en la PAES y no podemos ignorar tampoco el efecto de la seguridad, cuando se conocen casos como el de Metapán, donde las pandillas han amenazado a cuatro centros escolares, además de reportarse unos 600 mil salvadoreños en edad escolar sin estudios.

Y qué podemos decir del área de salud, la cual ha sido noticia estas últimas semanas con los problemas en el Bloom por la suspensión de cirugías, debido a los desperfectos en el sistema de aire acondicionado de los quirófanos; los ascensores arruinados en el Rosales; la falta de lavadoras en el Hospital Nacional de la Mujer; sin olvidar la falta de medicinas e insumos en los centros asistenciales.

Todo esto se vive a pesar que los gobiernos del FMLN, producto de la aritmética legislativa, han sido los que más ingresos han tenido a partir de préstamos –5.540 millones de dólares–, vivimos un endeudamiento galopante que, tarde o temprano, nos comenzará a golpear; pero esta es la única salida que encuentran porque no tienen la capacidad de generar confianza, algo básico para atraer la inversión, que permite haya nuevas fuentes de trabajo, generación de riqueza, y a partir de ahí mejores ingresos fiscales.

No encuentro elementos positivos dentro de este primer año de gestión del profesor Sánchez Cerén, pero qué se puede esperar de un gobernante que tiene un discurso que varía dependiendo del auditorio que tenga; en Venezuela, habla de que ese país sumido en una profunda crisis por el régimen chavista es su faro; en las marchas del 1o. de mayo, arremete contra la Sala de lo Constitucional y, en Estados Unidos extiende la mano para solicitar ayuda; en definitiva deja mucho qué desear en los niveles de concertación.

Sin embargo, nuestra esperanza está puesta en el salvadoreño honrado y trabajador, ese que jornada tras jornada sale a desafiar las adversidades para alcanzar sus sueños; ese compatriota con el que trabajamos y seguiremos trabajando de la mano para sacar adelante al país.

Carta a Norman Quijano, candidato a diputado

En esta carta, el columnista Paolo Lüers sostiene que si Norman Quijano y Edwin Zamora trabajan juntos, no sólo ganarían las elecciones, sino que estarían en la posición para transformar la capital, cada uno desde sus respectivas plataformas de acción: Quijano desde la Asamblea; Zamora desde la alcaldía.

Paolo LüersPaolo Luers

Estimado Norman:

No sé cuántas cartas le hice al alcalde Norman. Varias. Algunas con regaños, otras veces dándote ánimo en esta misión (casi) imposible de pelear contra el desorden, el caos, los malos gobiernos centrales, la crisis económica y las herencias fatales de las administraciones anteriores del FMLN. Y un par de cartas reconociendo que, a pesar de todas las adversidades, lograste sacar adelante la capital, cambiando su cara…

Luego mandé un par de cartas al candidato presidencial Norman. Incluyendo una bien encachimbada, en la cual te dije que acababas de perder mi voto por este terrible discurso de mano dura. Al fin te terminé apoyando, porque resulta que escuchaste la crítica. No te enojaste, te abriste a la discusión y la reflexión y, de hecho, cambiaste tu discurso…

Hoy escribo al futuro diputado de la capital. Yo sé que los diputados tienen que representar a todo el departamento que los elige y, de alguna forma, al país entero. Pero tú vas a entrar a la Asamblea Legislativa con un mandato muy especial: convertirte en el diputado de la metrópolis que llamamos Gran San Salvador; usar toda tu experiencia de seis años de alcalde para luchar desde la Asamblea por esta gran ciudad, que es el corazón de la nación, su economía y su cultura.

No hay gran nación sin una gran capital. Y no habrá una gran capital sin un fuerte liderazgo, no sólo en la alcaldía, sino también en la Asamblea. Juntos, Edwin Zamora, continuando tu gestión y dándole nuevos impulsos innovadores, y Norman Quijano, como diputado capitalino, pueden empujar la descentralización del Estado y la creación de verdaderos gobiernos municipales, que ahora no tenemos. Tenemos un Estado centralizado, regulador, burocrático, que no permite que los gobiernos municipales se hagan cargo del transporte urbano, del tráfico, de la educación y de la salud en sus ciudades.

Por esto, Norman, en mi planilla personalizada de diputados, tú tienes un espacio y un mandato muy especial: Forjar junto con Edwin y los demás alcaldes el liderazgo que se necesita para transformar nuestras ciudades.

Me di cuenta que mucha gente ni siquiera se ha enterado que tú vas de candidato a diputado. En el bosque de vallas y mupis aparece cualquier cantidad de caras de candidatos, menos la tuya. Me imagino que es porque tú decidiste dedicarte 100 % a tu trabajo de alcalde hasta el último día. No como cierto alcalde de cierto pueblito que está gastando millones para pasarse a la alcaldía de San Salvador, dejando abandonado el trabajo para el cual fue elegido.

Bueno, ni modo, si tú no estás haciendo campaña, tus amigos tenemos que hacer público que sos candidato, ya que sabemos que es necesario que tú entrés a la Asamblea, pero con mucha fuerza y con un mandato indiscutible: representar la capital y todo el Gran San Salvador y sus alcaldes en la Asamblea.

Pero no te preocupes, Norman: los capitalinos te van a catapultar a la Asamblea… apenas sepan que vas de diputado; con o sin campaña de publicidad.

Saludos,

Paolo Lüers