Tráfico

Carta a los que lloran sobre el tráfico: Metimos la pata hace 15 años. De Paolo Luers

Paolo Luers, 7 diciembre 2017 / MAS! y El Diario de Hoy

paolo luers caricaturaA los motoristas encachimbados:
Todos nos enfurecemos todos los días en el caos vial. Es invivible para los que andamos en carro y los que dependen de buses.
Echamos la culpa al gobierno – al pobre Gerson. Lo responsabilizan del SITRAMSS, que hizo todo aun peor – y tienen razón. Le reclaman que los túneles y desniveles no resuelven nada – y tienen razón.

Pero esto se sabía. Todos los estudios del desarrollo del área metropolitana nos dijeron: No hay manera de resolver el problema del tráfico adentro del área urbano, hay que sacar el tráfico para afuera. Entonces, el gobierno de Flores adoptó el proyecto anillo periférico. El Chele Quirós, ministro del MOP, dijo: “De no ejecutarse el anillo en los próximos años, ya no se podrá circular en vehículo en la capital, debido al incremento del parque vehicular.”

logos MAS y EDHPero nunca se hizo, y cuando se hizo algo, quedó a medias. El FMLN movilizó a sus bases contra este plan. Los ecologistas también, no tomando en cuenta que el costo medioambiental del proyecto no era nada en comparación al costo de no hacerlo y vivir con el caos que tenemos ahora. El gobierno Flores comenzó una fase, la parte entre Soyapango y Apopa, pero Tony Saca abandonó el proyecto y decidió solo hacer un tramo más: la Diego de Holguín. Los gobiernos del FMLN nunca revivieron el proyecto y apostaron a los pasos a desnivel.

Pero un anillo no funciona si no es completo. Faltan las partes más importantes: en el Norponiente la autopista que, bordeando el volcán, conecta Apopa con la Diego de Holguín; en el Oeste la autopista que conectaría la Carretera de Oro con la de Comalapa; y en el Sur la que conectaría la de Comalapa con la Diego Holguín. El resultado lo vivimos y sufrimos todos los días.

Mientras no se complete el anillo, podremos construir 20 pasos a desnivel más, sin mejorar nada. Solo trasladamos el problema a la siguiente cuadra.

Lo que podría hacer el tráfico más fluido dentro de la ciudad, es usar la tecnología de los semáforos inteligentes, que se adaptan al volumen de tráfico en las distintas direcciones y crean corredores de “ola verde”. Tampoco se hizo. Cada uno de los megaproyectos de Gerson costó más que introducir este sistema en toda la ciudad.

Tercer error: No invertir en el transporte público. Y cuando lo intentaron, con el SITRAMSS, lo hicieron tan mal que colapsaron todo.

Restringir la cantidad de vehículos es imposible. Echar la culpa a los conductores, es ridículo. Es el caos que produce compartimientos caóticos.

El próximo gobierno tiene que completar el anillo periférico, digitalizar los semáforos y crear un sistema moderno de transporte público. No hay de otra.

Saludos,

44298-firma-paolo

Jungla de asfalto. Erika Saldaña

Un Estado no solo se construye con instituciones y funcionarios, sino también con una ciudadanía comprometida con el cumplimiento de las leyes y la Constitución, incluyendo esas normas que nos obligan a autorregular las conductas.

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, 27 febreror 2017 / EDH

La semana pasada, mientras transitaba a vuelta de rueda sobre el habitual y estresante congestionamiento del bulevar de Los Héroes, me puse a reflexionar acerca de los distintos tipos de conductores que imperan en esta jungla llamada tráfico. Los especímenes que he podido observar son los siguientes:

1. El vivo: este ser se la lleva de vivo; cree que es lo suficientemente habilidoso para lograr pasar antes que el semáforo cambie a rojo, pero el destino lo obliga a quedarse a media calle bloqueando al prójimo, ya que el tráfico no le permite avanzar; también se cree listo porque ahorrará tiempo al cruzar la doble línea amarilla, pero solo arma tráfico.

diario hoy2. El dueño de la calle: narcisista al volante, cree que tiene derecho a detenerse a media calle, a subir o bajar gente donde quiera o a parquearse donde hay una señal que prohíbe hacerlo; ese que piensa que con poner las luces intermitentes se vuelve invisible y no genera tráfico por hacer su voluntad.

3. El bestia: prepotente y mal educado que, solo por ir encima de un pedazo de lata (lata cara, pero lata al fin), se cree con el derecho de maltratar, humillar e insultar gestores de tránsito; piensa que su tiempo vale más que el de los demás, con licencia para desconocer a las autoridades, señales de tránsito y todo aquel que se le atraviese en su camino. Pita como loco en el tráfico o cuando alguien se niega a pasarse el semáforo en rojo, maneja bolo y atenta con pasarse llevando a la gente en cada esquina.

4. El falto: le faltan 10 para el peso; alguien lo botó de chiquito y se cree cool por ir whatsappeando, tuiteando, tomando selfies y facebookeando al mismo tiempo que maneja; avanza lento por ir poniendo filtros de Snapchat y es ese que debería dar gracias a Dios que no ha causado un accidente por esta irresponsabilidad. Aquí también caben los que botan basura en la calle y los que usan los espacios reservados para personas con discapacidad o embarazadas.

5. El busero: ser especial que abarca las características de todas las categorías anteriores, con el agravante que lleva cincuenta personas más a su cargo; hace mérito para una larga parada en el purgatorio. Sus intrépidas maniobras (en la nave forrada de versículos bíblicos) causan terror en las calles.

6. El motociclista atrevido: junto a su primo hermano, el ciclista temerario, se creen con el derecho de hacer un tercer carril entre dos carros, la doble línea amarilla se convierte en su freeway y otros vivimos estresados por ellos; ante un posible accidente la culpa siempre es del carro, no del abusivo motociclista que se mete donde quiere.

7. El buen conductor: respeta las señales de tránsito, cede el paso, agradece a los gestores de tránsito, se hace a un lado si tiene un imprevisto, espera llegar a su destino para chatear, anda bolsa para basura en el carro. No son muchos, pero existen.

Si usted cabe dentro de las seis primeras categorías déjeme decirle que tiene un problema. Sufre de falta de educación, respeto y empatía con los demás, elementos necesarios para la convivencia en una sociedad democrática. Un Estado no sólo se construye con instituciones y funcionarios, sino también con una ciudadanía comprometida con el cumplimiento de las leyes y la Constitución, incluyendo esas normas que nos obligan a autorregular las conductas.

Si día a día nos dedicamos a exigir un buen comportamiento de nuestros funcionarios, comencemos por dar el ejemplo en el ámbito que nos corresponde. Pocos pasos distancian a los que incumplen las leyes de tránsito de los que evaden impuestos o se enriquecen ilícitamente; todos estos casos son reflejo, en distinta medida, de violaciones a la ley. Resulta contradictorio que los ciudadanos reclamemos a los funcionarios o políticos cuando somos incapaces de cumplir la ley en aspectos mínimos de convivencia.

La necesidad de demostrar educación, respeto a las leyes, tolerancia, paciencia, etc., no es algo que solo debe exigirse en el ámbito político o público; como sociedad debemos ser los primeros en poner en práctica y fomentar estos principios si queremos que El Salvador mejore. Queda en nosotros convertirnos en una ciudadanía civilizada o ser un espécimen más en la jungla de asfalto.

No saben que no saben. De Manuel Hinds

Manuel-Hinds-VIB-11Manuel Hinds, 30 septiembre 2016 / EDH

Es parte del trágico destino de El Salvador el ser gobernados por personas que no saben que no saben porque nunca creyeron tener necesidad de saber algo para sobrevivir o para no pasar vergüenza. Por eso, cuando tienen un problema, nunca se les ocurre que muchas personas, a través de los siglos, tuvieron problemas similares y encontraron soluciones o axiomas que llevan a ellas, y que luego los escribieron y fueron ordenándolos en las variadas ciencias del saber humano. De esta forma, por ejemplo, es obvio que cuando diseñaron los pasos a desnivel y especialmente el del redondel Masferrer, demostraron que ignoran el viejo axioma griego que dice que dos sólidos (dos carros, digamos) no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Al no saber que el axioma existía, trataron de violarlo con consecuencias que pueden ser catastróficas para los que usen estos túneles.

diario hoyEs necesario aclararle al gobierno que lo que dice el axioma es cierto aunque los dos cuerpos estén en movimiento, ya que podría ser que ellos piensen que si los sólidos se están moviendo los carros que vienen en un carril pueden fusionarse con los que vienen en otro. No. Eso no se puede. Si tratan de hacerlo, se encaraman el uno en el otro. Aunque se vayan moviendo.

Esto podrían haberlo comprobado con experimentos en los corredores del Ministerio de Obras Públicas, con carritos o con personas tratando de meterse corriendo en el mismo ladrillo al mismo tiempo. Allí se hubieran dado cuenta de la sabiduría de los antiguos griegos.

Pero el Ministerio no violó solo esta versión del axioma, que podemos llamar “el axioma dinámico”, sino también la otra, que podemos llamar “el axioma estático”. Este indica que si usted construye una bajada de dos carriles, digamos, del redondel Masferrer a la avenida Jerusalén, y al llegar abajo la bajada choca contra una casa, los carros no podrán ocupar el lugar de la casa o pasar a través de ella sin botar sus paredes en un accidente espantoso.

Aprovechando el ejemplo, es claro que los usuarios de las calles de San Salvador igual podrían haberse beneficiado si los del gobierno hubieran sabido que los antiguos griegos también habían estudiado hidráulica, haciendo observaciones que no pierden su valor por el hecho de que los niños desde el tiempo de ellos han logrado descubrir en tiernas edades lo mismo que los grandes griegos encontraron y el gobierno no.

Lo que los del gobierno deberían haber intuido es que en los embudos el flujo máximo de agua está determinado por el ancho de la boca angosta, no por el de la boca ancha. De esta forma, por más que usted haga más ancha la boca grande, no pasará más agua si no aumenta el ancho de la angosta.

Esta verdad hidráulica tiene la ventaja de que puede ser expresada en muchas otras dimensiones, como que si usted tiene una calle que tiene en un tramo cuatro carriles y en otro, dos, la cantidad máxima de vehículos que pasarán por la calle estará limitada por el tramo de dos carriles. Construir más carriles, túneles o puentes que mueren en un tramo de dos carriles no aumentará el flujo de vehículos a menos que se viole el axioma de los dos cuerpos en el mismo lugar. Los carros no pueden pasar por las casas. Ignorar este tema solo aumentará la velocidad con la que los carros llegarán a la trabazón.

Esto, por cierto, es lo que está pasando ahora que el túnel de la Masferrer está terminado, y es lo mismo que pasó en el otro paso a desnivel que el gobierno hizo en el otro extremo de la Jerusalén. Nunca, nunca jamás se habían armado trabazones tan terribles como las que hay ahora. Y el gobierno no entiende por qué.

Lo aterrorizante del caso es que estos son ejemplos de las cosas más sencillas que el gobierno no sabe y no sabe que no sabe. Al fin y al cabo, podrían haberse dado cuenta de los errores con unos cuantos dibujitos y unas carreritas en los corredores. Imagínese usted lo que pasa en cosas complicadas como la economía y las políticas sociales y de seguridad. Da vértigo pensarlo.

Cero tolerancia. De Sandra de Barraza

Sandra de BarrazaSandra de Barraza, 24 junio 2016 / LPG

El Viceministerio de Transporte tiene 8 atribuciones claramente definidas en el Reglamento Interno del Órgano Ejecutivo y debe establecer las políticas de las dos Autoridades Especializadas (la Autoridad Marítima Portuaria y la Autoridad de Aviación Civil) y la empresa pública (Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma) que tiene adscritas. Es tarea del viceministerio desarrollar “estudios sobre las necesidades del transporte terrestre, aéreo y marítimo para otorgar y cancelar autorizaciones para el funcionamiento de las empresas de transporte en sus diversas modalidades”. Y tiene la competencia de “otorgar y cancelar autorizaciones para utilizar las redes de transporte”. Y las redes tienen que ver con calles, avenidas, carreteras y más.

la prensa graficaEl transporte público de pasajeros es un caos, las unidades son “supernumerarias”, hacen parada en cualquier parte, cometen infracciones a la vista de cualquiera y son un atentado por donde quiera que pasan. El secretario de Gobernabilidad lideró la mesa de diálogo y compromiso, para justificar el subsidio y los transportistas se convirtieron en nini, ni renunciaron al subsidio ni cumplieron con los acuerdos. Allí están las unidades viejas, sin asientos, sin seguro y con llantas sin grabado alguno y allí está el SITRAMSS, a medias. Y esto, a pesar de los millones que se han cancelado en “consultorías”, consultorías que no sirven de nada si no tienen como base tomadores de decisiones.

A los amigos, a los menos amigos, a los correligionarios y también a los adversarios el Viceministerio de Transporte les ha dejado hacer lo que quieran en las calles y las avenidas de cualquier colonia y área residencial a lo largo y ancho del país. La libertad de movilidad que nos concede la Constitución de la República está limitada. Los accesos de calles y avenidas, principales y secundarias, los han cerrado por la ineficacia de las instituciones responsables de la seguridad pública. Con el pretexto de la inseguridad, kilómetros y kilómetros de calles han sido tomadas por privados. Y con el pretexto de la “necesidad de empleo”, en las carreteras surgen quioscos que se convierten en supermercados, en súper ferreterías o en cualquier otro negocio. Y esto, con el permiso de las “autoridades”, y esto, con la indiferencia de las “autoridades”. Cualquier reclamo que se hace a los gobiernos locales por las implicaciones de cierre de las calles, avenidas y carreteras del municipio tiene como respuesta “es el viceministerio”. Nadie se hace cargo.

El puerto aéreo ubicado en San Luis Talpa ha perdido su adjetivo de “internacional”. Lo “internacional” lo han tirado al cesto de la basura. El viceministerio ha dejado que ese espacio se convierta en una especie de mercado local con ventas en cada espacio disponible, con problemas de acceso, sin segregación de pasajeros y con problemas peatonales. Millones se han pagado a consultores y las consultorías se quedan en el papel porque las autoridades son incapaces de reconocer la dimensión del problema y tienen miedo de tomar decisiones de bien común. Los países vecinos, que no son “hub” ni pretenden serlo, tienen mejor y más ordenada infraestructura.

Los puertos marítimos allí están, adornando la costa pacífica y esperando mejor futuro. El puerto de La Unión es la expresión de la desunión y la poca responsabilidad que existe en el país para hacer pequeños y grandes proyectos. Hay que buscarle mejor futuro a ese millonario préstamo convirtiéndolo en una Base Militar de EUA en el marco del Fomilenio 2. ¿Y el ferrocarril? Le han dado sepultura otorgando los derechos de vía a un reducido número de familias que se apropiaron del derecho de vía. Nos han dejado sin patrimonio público privatizando los derechos de vía y han cerrado la posibilidad de recuperar este sistema de transporte. No se les ocurrió reubicarlos en espacios decentes tratándoles como ciudadanos de “primera”. Se fueron por lo fácil.

Esto y más, es el panorama que el Viceministerio de Transporte ha dejado crecer en el territorio. Me quedo corta en la descripción, es seguro. Hace una semana el viceministro anuncia el Plan “Cero Tolerancia” a infracciones de tránsito, transporte y seguridad vial; a tomas de calles y avenidas residenciales; a tomas de aceras; a irrespeto de horarios y más. Ofrece supervisión permanente en el territorio y ofrece multas. Amenaza con cumplir con sus atribuciones y justificar su salario. Por el bien de todos, ya es hora que lo haga.

Obras públicas. De Luis Portillo

Luis Portillo, 23 junio 2016 / EDH

Los gobiernos son recordados por los proyectos insignias y la infraestructura que ejecutan. Es decir, los puertos fantasmas, los aeropuertos obsoletos y las carreteras sin terminar fueron el legado del gobierno de Elías Antonio Saca y su equipo en el Ministerio de Obras Públicas (MOP) liderado por David Gutiérrez.

Con la entrada del gobierno del FMLN, uno de los ministros con mayor aceptación y reconocimiento ha sido Gerson Martínez, quien ha estado al frente del MOP por 7 años. Como si estuviera caminando sobre el agua, muchos aplauden la “transparencia” con que se han ejecutado las obras de infraestructura, sobre todo, en el gran San Salvador. Fue tal la presunta corrupción y falta de obras, sobre todo del último gobierno de ARENA, que ahora se aplaude la aparente transparencia en la gestión de la infraestructura de nuestro país. Esto solo demuestra que los humanos nos adaptamos incluso a lo inaceptable, como la corrupción e ineficiencia estatal que se convierte en “normal”.

diario hoyLa gestión de Gerson Martínez, posible candidato presidencial del FMLN para el 2019, debe ser evaluada desde la perspectiva de resultados. Considerando que el parque vehicular de nuestro país esta por llegar al millón de unidades, siendo el 85% de unidades de transporte familiar o personal, es importante que los encargados de la planificación y ejecución de la red vial de nuestro país tengan los pies en la tierra y la mirada hacia el futuro. La medición de la gestión no puede ser en función de los millones de dólares invertidos, kilómetros de carretera construida, metros cúbicos de concreto utilizados, personal contratado u otros datos que típicamente aparecen en las notas periodísticas. Si bien es cierto esos datos son importantes, la medida de éxito aceptable para los ciudadanos debe ser el tiempo promedio de viaje diario, los galones gastados de combustible mensual, la emisión de dióxido de carbono (CO2), la velocidad promedio del transporte de carga, el gasto en reparación de llantas y amortiguadores, entre otros. Es decir, los ciudadanos queremos llegar rápido a nuestro trabajo y sin duda a nuestros hogares, gastar menos en gasolina y repuestos, respirar un aire más limpio y que los productos que consumimos sean más baratos. Si el MOP no está midiendo eso, se puede jactar de ejecuciones aparentemente transparentes, pero no está solucionando los problemas de los salvadoreños. Es más, podría estar desperdiciando recursos que serían de más beneficios para todas nuestras familias.

Un ejemplo claro lo podemos ver en la ejecución de la megaobra del redondel Naciones Unidas. Esta obra sin duda ha impresionado a muchos por su velocidad de ejecución, calidad de obra y manejo del tráfico durante la construcción. Todas estas buenas noticias no son atribuibles al MOP, sino a la empresa constructora a que le adjudicaron la obra. Después de la respectiva fanfarria de inauguración y $17 millones de inversión, el caos vehicular ha regresado al redondel Naciones Unidas, lo cual se trata de resolver con improvisados planes de cambio de circulación y gestores de tráfico. La impresión que se tiene es que las obras publicas son los nuevos monumentos a la ineficiencia gubernamental, que solo buscan aplausos, pero que no resuelven las necesidades de la población.

La planificación es la base de la eficiencia. Aun cuando se ejecuten obras como los pasos de nivel de Naciones Unidas, Redondel Masferrer y Navarra, que no resuelve el problema vial de fondo, los contribuyentes solo veremos millones de dólares invertidos en concreto, pero seguiremos con alto tráfico, que implica contaminación, mayor consumo de gasolina y valioso tiempo perdido. Dado a que se supone que la cartera de obras públicas cumple con lo básico, que es realizar licitaciones transparentes y contratar empresas de primer nivel, el nuevo “normal” debe incluir que las obras realizadas lleven beneficios tangibles a los contribuyentes.

Carta al ministro de Obras Públicas sobre matemática de tráfico. De Paolo Luers

Estimado Gerson:
El otro día me tocó ir a Ilopango. Como estuve cerca del Metrocentro, decidí ir por la Juan Pablo II y el Boulevard del Ejército. Normalmente, cuando voy para Ilopango, San Martín, Cojute o Suchitoto, salgo por la Constitución y tomo el camino más largo por la Carretera de Oro, para evitar el desmadre de tráfico causado por el SITRAMSS.

Ni siquiera fue hora pico. Salí de Metrocentro a las 11 de la mañana – y llegué a Ilopango a las 12.25 de mediodía. 85 minutos para ir de San Salvador a Ilopango: 5 minutos para llegar al Seguro Social, donde comienzan los carriles especiales del SITRAMSS. 40 minutos exactos para llegar del ISSS al Fenadesal: 3 kilómetros en 40 minutos. Luego otros 40 minutos en el Boulevard del Ejército, para llegar de Fenadesal a Ilopango: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo, donde termina el SITRAMSS, y 10 minutos para completar el viaje al centro de Ilopango.

diario hoyDurante los 40 minutos que me tomó para pasar los 3 km a la par del trayecto del SITRAMSS entre el Hospital General del ISSS y Fenadesal, me dediqué a contar el tráfico en los carriles especiales.

En 40 minutos, contando ambas direcciones, pasaron 4 buses del SITRAMSS.

En los mismos 40 minutos, pasaron por los carriles cerrados para el tráfico particular: 5 ambulancias; 8 vehículos de la PNC; 26 funcionarios públicos en carros o camionetas con placas N; y dos bicicletas, una de un panadero, y la otra de alguien ejercitándose.

Quiere decir: Es paja que los carriles reservados en la Juan Pablo II son para el SITRAMSS, porque sus vehículos son los que menos los frecuentan. De hecho, son los carriles especiales para funcionarios públicos, quienes más los usan – muertos de risa, viéndonos sentados en el embotellamiento, sudando, perdiendo citas y encachimbados…

¡4 buses (2 en cada dirección), durante 40 minutos! Es 1 bus cada 10 minutos; pero para el usuario que los espera, es 1 bus cada 20 minutos. Para facilitar la vía libre de estos 4 buses SITRAMSS (más las patrullas, las ambulancias y nuestros funcionarios en carros nacionales), todo el tráfico particular, en las dos direcciones, está en un permanente embotellamiento que permite avanzar 3 km en 40 minutos. Velocidad 4.4 km/h. Esto es un poquito más que la velocidad a la cual una persona sana camina en la ciudad (3.6 hm/h).

En el Boulevard del Ejército ya no seguí el monitoreo del tráfico en los carriles reservados. No porque no hubiera tenido tiempo, ya que la cola se mantuvo y la velocidad no aumentó mucho: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo.

Me dediqué a observar otro fenómeno: como 50 % de los vehículos que compartieron conmigo la cola en el Boulevard del Ejército fueron buses del transporte público, repletos de pasajeros. Son los buses de los competidores del SITRAMSS.

Que galán: Los pocos buses de una empresa privada (SITRAMSS) con via libre en sus carriles reservados – y los cientos de buses de otras compañías privadas (las que no tienen relación ni con ALBA, ni con el FMLN, ni con el gobierno) metidos en la cola. Los pocos buses de SITRAMSS llegan de Fenadesal a Plaza Mundo en menos de 10 minutos, los incontables de sus competidores hacen cola y llegan en 30 minutos. Esto se llama ‘regulación gubernamental’…

Te cuento todo esto, Gerson, porque como uno de los funcionarios privilegiados de placas nacionales que circulan libremente en sus carriles reservados, tal vez nunca has tenido esta experiencia. Te recomiendo que le prestés a uno de tus empleados un carro común y corriente y hagas este viaje a Ilopango como nosotros lo hacemos. Y también que te subás a uno de los buses que les toca hacer cola a la par de los carriles reservados y casi desocupados…

Y luego me decís se de verdad quieres llevar al SITRAMSS hasta Santa Tecla.

 

Saludos,

e2b99-firma-paoloPS: De paso sea dicho: Te felicito por la construcción de los desniveles en el Redondel Naciones Unidas. Bien hecho. No lo arruinés con carriles reservados, por favor.

La mancha judicial de la heredera política de Nayib Bukele

La alcaldesa en funciones de Nuevo Cuscatlán, Michelle Sol, fue procesada hace 12 años por el delito de tráfico de personas. El escaso trabajo de investigación de la Fiscalía propició que el caso se cerrara en la etapa en que se debe construir las pruebas. La candidata a alcaldesa para el período 2015-2018 se se limitó a explicar que hubo una confusión y que el incidente “por buena gente me pasó”.   

EL FARO. Sergio Arauz, Gabriel Labrador y Efren Lemus / Fotos: Fred Ramos

faro1

La alcaldesa en funciones de Nuevo Cuscatlán, Michelle Sol,

La mañana del 21 de enero de 2003, la Policía Nacional Civil capturó a una mujer de 30 años en el Aeropuerto Internacional El Salvador. Los dos agentes la detuvieron al detectar inconsistencias en los documentos que presentó cuando se hacía pasar por tía de dos menores de edad. Los policías sospecharon que era una traficante de personas y justo bajo esa acusación fue procesada en los juzgados de San Luis Talpa, departamento de La Paz. La mujer detenida hace 12 años es Irma Michelle Martha Ninette Sol Schweikert, alcaldesa en funciones de Nuevo Cuscatlán, el municipio que se volvió atractivo en el mercado político salvadoreño tras la gestión del empresario Nayib Bukele, estrella de los candidatos municipales del FMLN.

La Fiscalía no logró la condena judicial de Sol, y esta ahora es candidata a suceder a Bukele en la alcaldía de este pequeño municipio situado a 10 kilómetros al suroccidente de la capital salvadoreña. En agosto de 2014, días después de haber sido lanzado como candidato a alcalde de San Salvador por el FMLN, Bukele anunció que la concejal Sol sería la candidata a alcaldesa, y el 5 de enero de 2015, el FMLN la inscribió como tal ante el Tribunal Supremo Electoral.

El acta de detención de Michelle Sol dice que fue retenida alrededor de las 8 de la mañana en el aeropuerto y que fue capturada oficialmente cerca del mediodía del martes 21 de enero de 2003, junto a un hombre llamado Osmín Blanco Canales, quien portaba un pasaporte con otro nombre.

El acta agrega que los dos policías los detuvieron al detectar que las fotografías de los documentos de las supuestas sobrinas de Michelle no coincidían con los rostros de carne y hueso que en ese momento intentaban viajar con ella a Miami, Estados Unidos. Michelle Sol pasó seis noches en bartolinas de la Policía de Fronteras y el 27 de enero de ese año fue presentada ante el juez de paz de San Luis Talpa.

En aquel momento la Fiscalía sostenía su caso con los siguientes elementos: un acta policial de detención en flagrancia, las entrevistas a las menores de edad que revelaron que sus nombres reales no eran los de los pasaportes que portaba la persona que se hizo pasar por tía, las actas notariales de permiso para salir del país, la entrevista a una tía legítima de una de las menores y un informe de la Embajada de los Estados Unidos que certificaba la validez de las visas involucradas.

El acta de detención reseña que los policías detectaron “anomalías” en los documentos que Michelle Sol presentó cuando buscaba chequear el equipaje y que al entrevistar a las menores por aparte, las niñas contaron que ellas no eran las mismas personas que aparecían en los documentos y agregaron que su tía no era Sol.

Con base en esa acta, la fiscal del caso relató en el juzgado de paz: “Lo que hizo la imputada Michelle fue guiar a las menores haciéndolas pasar como sus sobrinas para intentar sacarlas del país.” La fiscal también hizo uso de las declaraciones de las menores, quienes en sus entrevistas habían dicho: “Michelle las acompañó al aeropuerto (…) para evadir los controles migratorios de nuestro país” y que “el esposo de la señora Michelle las llevó en un vehículo negro al aeropuerto”. La fiscalía había obtenido dos testimonios de un primo y una tía legítima de las menores con los que pretendía demostrar que Sol quería juntar a las menores con sus respectivas madres, inmigrantes en Estados Unidos.

En esa audiencia, uno de los dos defensores de la actual alcaldesa en funciones, Mártir Aguilera, dijo que a ella, sus amigas le habían pedido que acompañara a las menores pero que ella no había actuado con intención de traficar ilegalmente a nadie. Su otro abogado, Lisandro Quintanilla, intentó desvirtuar las pruebas que expuso la Fiscalía. Pidió eliminar las entrevistas a las dos menores de edad argumentando que no tenían la firma del funcionario que las entrevistó. También pidió excluir del proceso judicial los documentos decomisados al momento de la captura por no estar embalados ni sellados por el juzgado. Además, intentó anular como prueba un informe de la Embajada de los Estados Unidos en El Salvador por no haber sido solicitado como exigen las formas judiciales. Según consta en el acta de audiencia inicial, el abogado también aclaró que la visa de los Estados Unidos de Michelle Sol ya había sido cancelada.

 faro2

Todas las peticiones del abogado Quintanilla fueron refutadas por el juez. Ese 27 de enero de 2003, el juez de paz de San Luis Talpa resolvió que existían “suficientes indicios para sostener con probabilidad positiva que la imputada Irma Michelle Martha Ninette Sol Schweikert es autora material del ilícito penal”, pero sustituyó la detención provisional por tres condiciones: fijó una fianza de 4 mil dólares que pagó ese mismo día su padre, Francisco Viaud Sol, le prohibió salir del país, y le dictó la obligación de presentarse cada 15 días al juzgado de instrucción de San Luis Talpa. Respecto a Blanco Canales, el juez de paz resolvió que se le suspendía el procedimiento porque el suyo se trataba de un delito menor.

Para entender todas las dimensiones del proceso judicial, El Faro buscó y solicitó entrevista con la alcaldesa en funciones. “Fue una confusión, al final todo se aclaró. Por buena gente me pasó”, dijo escuetamente para explicar que no tenía tiempo para hablar del tema ese día. Tras la breve declaración, prometió una entrevista. El Faro insistió a lo largo de las últimas tres semanas, y en un último intento por conocer su versión, esta semana la respuesta que este periódico obtuvo de la encargada de la agenda de la candidata fue que Michelle Sol no tiene ningún comentario adicional que hacer.

Ya convertida en política, Michelle Sol cabe en una casi interminable lista de candidatos o políticos que a lo largo de los últimos 15 años arrastran o han arrastrado una mancha judicial en un país en el que la Constitución demanda poco más que moralidad e instrucción notorias a quienes aspiran a ocupar cargos de elección popular.

A finales del año pasado, Arena nombró director municipal de San Francisco Menéndez, Ahuachapán, a Narciso Ramírez, conocido como Chicho, quien es alcalde de ese municipio y candidato a una nueva reelección. Chicho es un hombre con antecedentes por tráfico de personas y que hace cuatro años fue capturado tras enfrentarse a tiros con narcotraficante de Honduras. El alcalde también ha sido investigado por narcotráfico. En el mismo departamento de Chicho pide el voto Ana Luisa Rodríguez, alcaldesa de Arena en Atiquizaya, quien ha usado dinero público para pagar los servicios del proveedor José Antonio Terán, un prominente pandillero conocido como Chepe Furia, y a Fredy Crespín Morán, un pandillero conocido como El Maniático.

Una búsqueda sencilla de nombres en Google destapa las manchas de otros alcaldes que piden el voto. Sobre el alcalde del fronterizo municipio de Metapán, Juan Umaña Samayoa, del Partido Concertación Nacional (PCN), aparece un historial de antecedentes: de su concejo municipal han sido asesinados dos concejales en los últimos años, y dos más fueron encarcelados por delitos de narcotráfico; él mismo ha enfrentado un juicio por evasión fiscal del que salió librado tras pagar lo evadido; y tiene señalamientos por tráfico de drogas.

Dada la relevancia que ha adquirido Nuevo Cuscatlán, El Faro preguntó al FMLN por los criterios y filtros usados para escoger candidatos o candidatas a alcaldías. Calixto Mejía, secretario departamental del FMLN en La Libertad, dijo que desconocía ese antecedente de Michelle Sol y que, en todo caso, su candidatura cumplía con los requisitos exigidos por ley. “Me toma por sorpresa, no sabía”, dijo a El Faro.

faro3

Acta enviada a la Policía de Fronteras, el 27 de enero de 2003, en la que el juez de Paz informa que Michelle Sol debe ser puesta en libertad condicional para seguir enfrentando un proceso en contra por tráfico de menores. Foto: Gabriel Labrador.

Acta enviada a la Policía de Fronteras, el 27 de enero de 2003, en la que el juez de Paz informa que Michelle Sol debe ser puesta en libertad condicional para seguir enfrentando un proceso en contra por tráfico de menores. Foto: Gabriel Labrador.

Acta enviada a la Policía de Fronteras, el 27 de enero de 2003, en la que el juez de Paz informa que Michelle Sol debe ser puesta en libertad condicional para seguir enfrentando un proceso en contra por tráfico de menores. Foto: Gabriel Labrador.

El desvanecimiento del caso

El primer juez que conoció el caso de Michelle Sol envió el expediente a la siguiente etapa, la de instrucción, porque consideró que había elementos suficientes para sospechar que la mujer había intentado sacar a las dos menores hacia Miami el martes 21 de enero de 2003. Pero seis meses después, llegado el día de la segunda audiencia, frente a la jueza de Instrucción de San Luis Talpa, la Fiscalía no había hecho avances en sus pesquisas. “No se ahondó en la investigación ni se realizaron las diligencias que este tribunal ordenó. Es necesario contar con la ampliación de las declaraciones de las menores”, dijo la jueza Ana Marina Guzmán durante la audiencia preliminar celebrada el 23 de julio de 2003. Su declaración también puede leerse como un llamado de atención a la Fiscalía, que perdió el caso por no seguir investigando.

La Fiscalía no había podido obtener más pruebas en seis meses, y sin ellas, era imposible que el caso pasara a juicio, la siguiente etapa, conocida como vista pública. “No existen elementos suficientes de la infracción penal que nos ocupa, así como también (sic) para atribuir la autoría y comisión de la misma a la indiciada (Michelle Sol), procediendo a pronunciar por un sobreseimiento provisional a su favor”, dijo la jueza, ese 23 de julio.

Un año después de ese sobreseimiento provisional, en 2004, la jueza Guzmán otorgó un sobreseimiento definitivo a Michelle Sol, una resolución que solo podía haberse evitado con nuevas pruebas o con la ampliación de las ya existentes. Pero la Fiscalía nunca solidificó el caso en las entrevistas iniciales de las menores Janet P. A. y Karla M. A., pues nunca las contactó nuevamente. La fiscal del caso, Alma Paredes, dijo que probablemente las menores ya se habían ido a Estados Unidos. Paredes tampoco entrevistó a las otras personas que las menores mencionaban en sus declaraciones, y también fracasó en su intento de practicar un careo entre las niñas y Michelle Sol para confirmar que ella era la mujer de nombre “Michelle” a la que aludían aquellas en sus entrevistas, y quien supuestamente les había hecho aprenderse los nombres que aparecían en los pasaportes y los permisos de salida.

En resumen, el caso se cayó porque la Fiscalía no logró que aquellas primeras entrevistas de las niñas y de los policías captores fueran ratificadas en la etapa de instrucción, algo que la ley penal requiere. No bastaba con que las niñas hubieran descrito una vez su relación con “la señora Michelle”, sino que ellas debían confirmarlo y detallarlo a lo largo del proceso. Pero no lo hicieron porque nunca llegaron a las convocatorias hechas ni por la Fiscalía ni por el juzgado de Instrucción. Las únicas pruebas de la Fiscalía no sobrevivieron el proceso.

En esto, la defensa de Sol fue hábil. El abogado Lisandro Quintanilla pidió entrevistar, así como lo había hecho la Fiscalía, a los policías que capturaron a la ahora candidata y a las menores. Lo pidió varias veces entre la primera y la segunda audiencia, tanto que la jueza de instrucción tuvo que intervenir para citar a las menores. Pero estas nunca llegaron. Tampoco se presentaron a la rueda de reconocimiento de personas que propuso hacer la defensa.

El único que aportó nuevas pruebas al proceso fue el abogado Quintanilla, quien presentó testigos que declararon, en la audiencia, que en la semana previa a la captura, Sol había permanecido en un rancho de playa. Otros dos testigos relataron que cuando Sol iba al aeropuerto iba sola con su esposo de entonces, con nadie más. La jueza no se basó en estas pruebas para absolver a Sol, pero sí reclamó a la Fiscalía su pobre investigación.

A lo largo de todo el expediente no queda claro en qué momento y cómo exactamente ocurrió la captura de Michelle Sol, de Osmín Blanco y la retención de las dos niñas. Las versiones se contradicen entre quién entregó los pasaportes a las autoridades de Migración, aunque el juez dio por válida la versión de los policías según la cual ella había sido la que los presentó. Según los defensores de Michelle Sol, fue Osmín Blanco quien presentó los papeles, que incluían los permisos de salida de las menores en los que se leía que ella era la tía. Según los defensores de Sol, la ahora candidata no fue la que pagó al notario para la elaboración de dichos documentos, y la Fiscalía tampoco pudo refutarlo.

En el aire quedan algunas dudas. ¿Quiénes eran las amigas que, según uno de los primeros defensores de Sol, le pidieron a ella que acompañara a las menores al aeropuerto? ¿Por qué Michelle Sol dijo en la audiencia preliminar que el día de su captura ella en realidad no se fijó en quiénes estaban detrás suyoa en la fila para pasar con los agentes de Migración? ¿Por qué dijo a los policías que la capturaron que ella solo iba acompañando a las menores? ¿Quién es la persona que contrató al notario que redactó los permisos de viaje y escribió que Irma Michelle Martha Ninette Sol Schweikert era la tía de las menores? ¿Cuál es esa confusión que, tal como Sol dijo a este periódico, provocó que ella fuera capturada y procesada por tráfico ilícito de personas?

Consultado por El Faro, el abogado Lisandro Quintanilla dijo, igual que Sol, que él no tenía comentarios sobre este caso. Pero en un texto presentado a la jueza de instrucción antes de la audiencia preliminar sostenía que las menores habían sido inducidas por los agentes captores para culpar a Sol, y que nadie podía probar que ella había llevado a las niñas al aeropuerto ni que ella había sido quien las había aleccionado sobre sus falsas identidades. Aquellas primeras entrevistas de los agentes captores y las menores no fueron suficientes en la etapa de instrucción.

Un año y medio después de la captura de Sol, cuando ella ya había sido sobreseída por la jueza de instrucción, la Policía capturó a otra pareja de presuntos traficantes de personas: Carlos Alarcón, de entonces 26 años, y Ada Fransheska Alvarado Hughes, de 30, y cuando las autoridades policiales dieron conferencia de prensa para informar de su detención, vincularon sus capturas con las de Michelle Sol y Osmín Blanco. “Red era investigada desde 1998”, tituló una nota La Prensa Gráfica. “La Policía vincula a Sol Schweikert y Blanco Canales con la red de Alvarado Hughes”, escribió el periodista.

faro4

Michelle Sol, acompañó al candidato a la alcadia por San Salvador Nayib Bukele, en el debate del 27 de enero.