socialismo

Vida, libertad, propiedad. De Erika Saldaña

El discurso de Medardo González fue dirigido a sus bases jóvenes y no es el que maneja públicamente ante la sociedad. Pero existe la posibilidad que este devele las verdaderas intenciones de un sector del FMLN.

erika saldaña

Erika Saldaña, colaboradora de la Sala de lo Constitucional

Erika Saldaña, 4 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

Preocupantes. Así podríamos catalogar las palabras del secretario general del FMLN, Medardo González, en el cuarto campamento guerrillero de la juventud de ese partido. Que el dirigente de uno de los principales partidos de El Salvador diga que “quieren que los medios de producción pasen a manos del pueblo” no puede tomarse a la ligera. Se trata de un eufemismo para hablar en realidad de expropiaciones. También el diputado del FMLN Carlos Ruiz hizo mención de éstas, específicamente habló de “expropiar a los expropiadores”.

EDH logEl diputado Medardo González dijo: “Queremos que los medios de producción pasen a manos del pueblo, que la clase trabajadora no se deje entrampar por areneros, socialdemócratas e inclusive oportunistas”. Los medios de producción es la empresa privada. Que esta pase a manos del pueblo no es más que la manera “light” para hablar de nacionalizaciones o expropiaciones.

La aspiración de Medardo tiene varias complicaciones. ¿A quién le quitamos los medios de producción? ¿A quién se los damos? ¿Quién es el pueblo? ¿Quién los administrará? ¿Es lo mejor para nuestra economía? Al hablar de la propiedad, en el siglo XVII el filósofo inglés John Locke decía que “el trabajo y la labor producida por sus manos podemos decir que son suyos”; “toda porción de tierra que un hombre labre, plante, mejore, cultive y haga que produzca frutos para su uso será propiedad suya”. Es decir, lo que diferencia algo común de una propiedad de un individuo es el trabajo.

Bajo las afirmaciones anteriores, aceptadas desde la fundación de la República, si una persona ha obtenido propiedades de manera lícita debe respetarse su derecho por las demás personas, incluido el Estado. La vida, el trabajo, la propiedad y la libertad, es lo que permite a las personas desarrollar sus ideas y formar un proyecto de vida. El respeto a los derechos anteriores es el fundamento de la democracia.

En algo estamos de acuerdo con el diputado Medardo González: en que necesitamos una sociedad más incluyente. Sin lugar a dudas necesitamos un modelo económico más justo. Este se lograría si empresa privada, el gobierno, tanques de pensamiento, universidades, académicos, dialogaran y definieran qué rumbo económico debemos seguir. Pero como punto de partida necesitamos que el gobierno genere confianza en los inversores y se mejore el clima de negocios. Las palabras de Medardo González operan contra lo anterior.

Es cierto también que necesitamos que las empresas privadas inviertan en sus trabajadores, mejorando los niveles salariales, las condiciones de trabajo y las prestaciones que éstos reciben; los empleados que se sienten valorados son más productivos.

Para corregir las desigualdades sociales el Estado también debe trabajar en reducir el gasto innecesario en cada dependencia pública y reorientarlo a programas sociales eficientes; debe focalizar los subsidios para que éstos lleguen a quienes de verdad lo necesitan; debe mejorar el sistema educativo y darle así a las nuevas generaciones la posibilidad de superarse. El rol del Estado es procurar nivelar a las personas que no han tenido las posibilidades que sí tuvieron otras más afortunadas. Todo esto puede realizarse sin la necesidad de “pasar los medios de producción a manos del pueblo”.

Garantizar el derecho a la propiedad y la posibilidad de corregir las desigualdades sociales no son cuestiones excluyentes. En nuestra Constitución coexisten postulados liberales y sociales que permiten una dinámica entre el sector privado y el Estado que aseguren los derechos de todos; en primer lugar se garantizan los derechos individuales de todas las personas, un principio típicamente liberal; pero por otro lado nuestra Constitución tiene muy desarrollados diversos derechos sociales e intervenciones del Estado (como la expropiación) cuando existe un interés social. En ningún momento se opta por una economía dirigida.

El discurso de Medardo González fue dirigido a sus bases jóvenes y no es el que maneja públicamente ante la sociedad. Pero existe la posibilidad que este devele las verdaderas intenciones de un sector del FMLN, las cuales son contrarias a los postulados de una república democrática. La mejora de los sectores desfavorecidos de la sociedad no se logra mediante un discurso polarizado que sataniza al sector privado y pretende anularlo. Si el Estado y la empresa privada ejercieran el rol que les corresponde de manera justa y eficiente, El Salvador sería un país verdaderamente republicano.

Extraña sorpresa. De Manuel Hinds

La gente prefiere no preocuparse y creer que la piel de oveja oculta una oveja y no al lobo que el FMLN es. Muchos no se preocupan porque piensan que sólo las empresas grandes serían expropiadas y que eso a ellos no les afectaría. Esto es un error.

manuel hindsManuel Hinds, 1 diciembre 2017 / El Diario de Hoy

Me ha parecido extraña la sorpresa que muchos sectores han mostrado ante las declaraciones del Secretario General del FMLN en las que aseguró que dicho partido tiene como objetivo la eliminación de la propiedad privada de los medios de producción —es decir, de todas las fábricas, todas las tierras agrícolas y pecuarias, todos los negocios, grandes medianos y pequeños. Me ha extrañado porque esto ha sido siempre bien sabido. La eliminación de la propiedad privada de los medios de producción es la base del sistema socialista tal y cual fue definido por Carlos Marx, al que comúnmente se le EDH logllama comunista para diferenciarlo del socialismo democrático que acepta la propiedad de dichos medios. Más aún, el FMLN reafirmó este objetivo como prioridad en el documento que escribieron los delegados al Primer Congreso Nacional que realizó hace un par de años. Ese documento estableció oficialmente los objetivos del partido por el futuro previsible. Dicho documento también dejó claros los deseos del partido de seguir los senderos abiertos por Lenin en la Revolución Rusa de 1917, que por supuesto están basados en la idea de eliminar la propiedad de los medios de producción.
Sorprenderse de que el Secretario General del partido la reafirme es como sorprenderse de que alguien diga que los árboles de aguacate dan aguacates.

También me ha extrañado que la respuesta de la gente ha sido descartar esta declaración como una tontería a la que no hay que prestarle atención. Ciertamente que la catástrofe del sistema de los Años Ochenta y Noventa en todos los países comunistas dejó clarísimo que es una tontería tratar de manejar una sociedad sin propiedad privada. Pero hay dos dimensiones en las que no es una tontería. Una es que el comunismo dejó 100 millones de muertos en el mundo (20 en Rusia, 60 en China, y el resto en los demás) en el desquiciado esfuerzo de convertir a la gente normal en “el nuevo hombre comunista” que no sólo dejaría de tratar de lograr sus propios intereses sino que también aceptaría el poder totalitario de “la vanguardia del proletariado”, que es la cúpula del Partido Comunista (aquí entendido como la cúpula del FMLN).

La otra razón por la cual es necesario tomar esto en serio es que introducir ese sistema es lo que el FMLN quiere hacer en el país. Uno puede decir que sería una tontería tirar un avión contra una montaña, pero uno no puede reírse y descontar la idea como tonta si el piloto que quiere hacer esto es el que comanda el avión en el que uno viaja, o en el que uno va a viajar si gana las elecciones para el próximo período.

El no creerle al FMLN que quiere hacer esta tontería le ayuda al mismo FMLN. De hecho, sus campañas duales, en las que dicen cosas como estas y al mismo tiempo cosas que lo niegan es una de las armas más fuertes que tiene para disfrazar sus reales objetivos detrás de una piel de oveja.

Pero la gente prefiere no preocuparse y creer que la piel de oveja oculta una oveja y no al lobo que el FMLN es.

Muchos no se preocupan porque piensan que sólo las empresas grandes serían expropiadas y que eso a ellos no les afectaría. Esto es un error por dos lados. Primero, porque el gobierno maneja pésimamente las empresas que confisca, y eso lleva a despidos masivos y colapsos económicos. Los que no tienen empresas pagan por el lado de quedarse sin empleo. Por otro lado, el comunismo no hace distinciones de tamaños o sectores. Los gobiernos comunistas confiscaron todos los negocios.

El ejemplo máximo para el FMLN es Cuba, en donde el gobierno confiscó todo en dos etapas. En la primera, al principio de los Sesenta, confiscó todas las empresas grandes y medianas. Poco tiempo después, cuando la economía colapsó, el gobierno confiscó hasta las empresas individuales que vendían hotdogs, alegando que sus dueños eran antirrevolucionarios y especuladores. El pueblo entero pagó por la tontería ideológica del Partido Comunista.

La lección es que hay que tomar en serio las tonterías del FMLN porque los que podemos resultar destruidos a raíz de ellas somos todos nosotros.

“Queremos que los medios de producción pasen a manos del pueblo”: Medardo González

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El 26 de noviembre, el secretario general del FMLN, Medardo González, dio un discurso ante 800 militantes de la Juventud Farabundista reunidos en un “campamento guerrillero” en Cinqueras. No ha sido publicado este discurso, pero en la cuenta oficial de Twitter de la Juventud del FMLN fue publicada una secuencia de tuits con los mensajes más emblemáticos del Secretario General. Aquí los reproducimos (en el orden de su publicación), considerando que el público en general necesita conocerlos.

Segunda Vuelta

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Medardo González, secretario general del FMLN

Medardo González, 26 noviembre 2017 / Juventud FMLN

“Uno no es de izquierda si no entiende que debemos realizar cambios de fondo y que nuestra lucha lleva a un modelo socio economico más justo, uno no es de izquierda si no entiende que debemos trabajar rumbo al socialismo.”

“Ser del FMLN no es sencillamente decir que uno es de izquierda, ser del FMLN es regir su vida bajo principios de solidaridad asi como los principios del Marxismo.”

“Tenemos muy claro que debemos realizar un cambio del capitalismo al socialismo, estamos en la fase de transición para la construcción de una sociedad popular.”

“El socialismo nos decia Schafik, no se termino con la caida del bloque socialista, ahi esta Cuba, China, Iran, el socialismo es de carne y hueso y debemos seguir este proceso para transformar nuestra sociedad.”

“La batalla del proletariado y del campesinado, quienes nos son los dueños de los medios de producción, que todavía tenemos las posibilidades de seguir luchando por mejores condiciones de vida.”

Screen Shot 2017-11-26 at 10.23.09 PM.png“Que queremos nosotros, que los medios de producción pasen a manos del pueblo, que la clase trabajadora no se deje entrampar por areneros, social demócratas e inclusive oportunistas que se atreven a tomar nuestras consignas pero que persiguen un proyecto personal.”

“Desde que los derrotamos en 2009 y tomamos el gobierno con la derecha viene construyendo un ambiente para que el pueblo soberano pierda su fuerza y actores como la sala puedan hacer lo que les plazca.”

“Si el FMLN decide seguir este método de lucha, el FMLN asegurara la mayoría en la Asamblea Legislativa y más alcaldías importantes, la derecha pensaba que en 2014 iban a derrotarnos y seguimos triunfando”

“Ellos tienen medios de comunicación y divulgan un optimismo desmesurado a sus fuerzas y a ellos mismos, una tropa desmotivada asegura perder, pero una tropa con optimismo, esa tropa sorprende y nosotros vamos a sorprender.”

“Afianzemos este concepto, somos soldados de la revolución salvadoreña, camaradas, Hasta la victoria siempre, Viva el pueblo salvadoreño!!!”

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Liberalismo, la filosofía de la humildad. De Max Mojica

max mojica-xMax Mojica, 2 mayo 2016 / EDH

Uno de los problemas de las ideologías totalitarias es que consideran que desde ellas se puede interpretar todo el quehacer humano, especialmente cuando dicha ideología se pone en práctica desde el ejercicio del poder gubernamental. Desde esa óptica, les parece lo más natural del mundo que el ciudadano que llega al poder, por esa sola circunstancia, está ya en la posibilidad de decirnos a todos “qué hacer”, en “qué invertir”, “cómo, cuándo y dónde” utilizar nuestros recursos o emplear nuestro tiempo, qué debemos consumir, cómo debemos combatir la pobreza, qué debemos hacer para “vivir mejor”, en qué debemos creer y en definitiva, cómo debemos ser felices.

diario hoyLos que viven, medran y creen en tales ideologías, sostienen que es posible ser feliz por decreto, y que desde sus escritorios pueden manejar la economía mejor que lo que lo puede hacer ese maligno “libre mercado”, pudiendo con sesuda clarividencia, advertir qué es lo mejor para los ciudadanos; razón por lo cual, no tienen ningún empacho en dictar normas que regulen la vida íntima y pública de estos.

En oposición a un sistema social libre o liberal que brota de los individuos y sus interacciones y acuerdos libres, todo sistema dirigista que nace de una ideología totalitaria y es impuesto de arriba abajo, presume que una mente o conjunto de mentes pueden conocer la verdad indiscutible de lo que es el “buen vivir” y la forma de conseguirlo. Este grupo de personas cree poseer una clarividencia tal, que sabe como invertir –mejor que tú- tus pensiones, o cómo deberías de utilizar tus excedentes económicos, y así actúan en consecuencia: emitiendo leyes restringiendo tu libertad, nacionalizando o cuasi-nacionalizando tus activos.  Por ello, las ideologías totalitarias que creen que ellas poseen la verdad absoluta, pueden resultar a priori cándidamente atractivas: para algunas personas resulta tentador tener la guía de un líder mesiánico que nos diga -como si fuéramos niños- qué es lo que tenemos que hacer. El problema es que la gran sociedad no es una familia y los ciudadanos no somos ni actuamos como menores de edad. No queremos ser dirigidos como borregos, queremos que nuestra voz se oiga y nuestras decisiones –o aún nuestros errores-se respeten.

La última obra de Hayek, La Fatal Arrogancia, precisamente versa sobre esto. Muestra cómo todo socialismo de cualquier tipo, parte de la arrogancia de pretender saber en qué consiste la “felicidad” para los demás. Pero la historia nos demuestra que la felicidad por decreto generada por todo tipo de colectivismo sólo crea la más profunda de las infelicidades y catástrofes sociales que ha conocido la humanidad; si no lo creemos, hagamos un breve recorrido por la historia del Siglo XX, para darnos cuenta que los más grandes sufrimientos sociales ocurrieron precisamente en países que trataron de ser “felices” a la fuerza, creando “paraísos” por decreto.

Por ello, el mercado libre suele ser satanizado por los que le temen a la libertad humana. Tristemente esto es fruto de la arrogancia de quienes no entienden los procesos sociales libres y voluntarios y prefiere el orden dirigido por un ejército de burócratas, al orden espontáneo generado por la maravillosa mente humana.

El liberalismo es humildad porque admite que cada uno de nosotros no somos nadie para entrometernos en los planes de vida ajenos, mucho menos para planificarlos y dirigirlos. Yo no soy nadie para prohibir a otros consumir determinados alimentos o sustancias, formar una familia con este o aquel o establecer voluntariamente con cualesquiera otros estas o aquellas condiciones económicas en una transacción.

Dirigir las vidas de los demás es arrogante. Dejar que cada uno viva su vida y dedique íntegramente el fruto de su trabajo a lo que él decida, porque la felicidad es una búsqueda personal -como decía Aristóteles- y no un guión impuesto, es humildad. Y en esto reside uno de los grandes fundamentos del liberalismo, esa filosofía que compartimos todos aquellos que no obstante nuestra mucha o poca preparación académica, situación económica o nivel social, sabemos que no lo conocemos todo y que entre más conocemos, más somos conscientes de todo lo que ignoramos, por ello, el liberalismo es la filosofía de la humildad, esa que nos hace saber que respetar la libertad absoluta del “ciudadano de a la par”, es la base y fundamento del vivir en democracia.

Ser mercantilista no es ser liberal. Ser liberal es respetar, dentro del marco de la ley, la libertad absoluta de los demás, no solo en su proyección económica, si no como seres humanos. Es importante conocer la diferencia, ya que si de algo nunca debemos avergonzarnos, es de defender la libertad, de esa que arde como un fuego que no se extingue adentro de cada uno de nosotros.

Socialismo del Frente: nada nuevo. De Marvin Galeas

Nunca el FMLN, ocultó sus aspiraciones de llevar al país al socialismo. Lo que sorprende es la sorpresa de ARENA. Bueno pasa y vale. Sigamos hablando del socialismo. No existe un solo caso en la historia de la humanidad de un experimento socialista marxista o bolivariano exitoso. El fracaso del socialismo, tal como se desarrolló en la desaparecida URSS y todavía en parte en Cuba, se debe a que se trata de una concepción deshumanizada de la sociedad. El Estado, el partido y la ideología están por encima de las personas de carne y hueso.

marvin galeasMarvin Galeas, 21 noviembre 2015 / EDH

diario de hoyLos socialistas o comunistas vislumbran la sociedad ideal, como un paraíso de seres humanos iguales, armónicos, perfectos, dispuestos a cumplir con un rol preestablecido (por el partido o el Estado) para ser felices. Pero ocurre que el ser humano es espontáneo, diverso, contradictorio, inconforme, imperfecto y, de manera especial, con una tremenda vocación de libertad como un don de Dios.

Por esa condición intrínsecamente antihumana es que todos los intentos de materializar el socialismo han sido a fuerza de imposición y totalitarismo. La felicidad no se logra por decreto.

Los socialistas soñaron con la sociedad sin Estado y puestos en el poder, construyeron el aparato estatal más opresivo desde las antiguas teocracias. Prometieron la abundancia y provocaron la escasez. Prometieron el fin de las perversiones y la crueldad humanas y nos dieron los asesinatos ordenados por Stalin, Mao, Pol Pot, los asesinatos en masa de Mayo Sibrián y los fusilamientos en Cuba entre otros espeluznantes hechos.

Prometieron la humildad y la igualdad y nos dieron el ejemplo más repudiable de clasismo: la elite del Partido goza de impunidad y repugnantes privilegios en medio de la pobreza del resto de la ciudadanía.

Prometieron el hombre nuevo y crearon a seres tristes, grises, adocenados, obligados a repetir las consignas del partido, a pensar como quiere el partido, a realizar las labores de la economía planificada. Les mataron la capacidad de soñar, de superarse. Les chuparon el alma. Esta es la peor de las secuelas del llamado socialismo científico.

Quien entrega su libertad individual a cambio de que otros se encarguen de su vida pierde la esencia misma de su humanidad. Quizá más terrible que sumir a los pueblos en la pobreza, fue haber provocado la ruina moral.

Hoy, ante el fracaso estrepitoso del socialismo científico aparece el llamado socialismo del Siglo XXI, una horrible caricatura del marxismo. Basta ver el caos económico en que vive Venezuela, a pesar de los enormes ingresos generados por el petróleo. Pero no solo es la cuestión económica, sino el modelo político dictatorial como el que impulsa Ortega en Nicaragua.

¿Va El Salvador a deslizarse en ese abismo? Hay que estudiar los ejemplos de la historia para no seguir creyendo en paraísos imposibles.

Solo los mediocres que siempre esperan que otros les resuelvan sus vidas, los indiferentes, los resentidos y amargados se aferran a esas fracasadas utopías.

Los salvadoreños debemos meditar con objetividad sobre los tristes ejemplos de los experimentos socialistas. El FMLN sigue aferrado a imponer eso que, desde hace más de medio siglo, se vive en Cuba y se vive ahora en Venezuela. Los salvadoreños debemos meditar con objetividad sobre los tristes ejemplos de los experimentos socialistas. El sistema de los seres grises y sin alma.

El FMLN habló claro. De Teresa Guerava de López

Los documentos del Congreso del FMLN establecen claramente los objetivos que el gobierno rojo tiene para conducir el país, de manera indefinida. Es una clara declaración de guerra a la “derecha oligárquica” mediante una derrota al sistema neoliberal, y para detener, revertir e impedir el uso, abuso y manipulación de la Sala de lo Constitucional, instrumento de la oligarquía y de ARENA. Así de claro.

TeresaTeresa Guerava de López, 15 noviembre 2015

diario de hoyMedardo González considera que el Estado debe tener mayor peso en los medios, porque actualmente son poderosos instrumentos de la derecha oligárquica, que influye en la población y exhortó a su militancia a no dejarse engañar por sus mentiras y las de sus escribientes (me doy por aludida) “por tildar al gobierno de incapaz”. Comentario: Las escuelas, los hospitales, el Puerto abandonado, el aeropuerto obsoleto y el SITRAMSS son ejemplos suficientes para calificar la capacidad del gobierno) . Califica de instrumentos que favorecen a esa derecha, a los gremios empresariales, sectores religiosos, intelectuales, universidades privadas y fundaciones que solo defienden sus intereses. Comentario: Acusación injusta e ingrata, ya que estas instituciones han demostrado solidaridad, amor al prójimo y un uso correctísimo de los recursos que administran.

El Estado debe ser propietario de empresas en ramas estratégicas: mayor peso en los sectores financiero, industrias, agro, comercio, energía, recursos hídricos, medios de comunicación, pensiones y transporte. Será gestor de la política económica, volver al colón y avanzar en una política fiscal progresiva elevando la carga tributaria. Comentario: Si el Estado va a ser el propietario de todas las empresas, no se sabe quién va a pagar los impuestos.

Al FMLN no le interesa el equilibrio político, sino la hegemonía de la izquierda, y que un equilibrio entre la izquierda revolucionaria y la ultraderecha reaccionaria, ARENA y sus aliados, es un obstáculo para profundizar la transformación económica y social del país. Lo anterior contrasta drásticamente con el discurso pacificador del Presidente Sánchez Cerén, de tender puentes y lograr entendimientos, y con la creación de comisiones e instancias para promover el diálogo y buscar soluciones en temas como educación y seguridad, que hasta ahora han demostrado ser totalmente inoperantes.

Luis Mario Rodríguez en un artículo reciente comenta: “Quienes integran el Asocio para el Crecimiento, el Comité Consultivo de la Alianza por la Prosperidad, El Fomilenio II, harían bien en contrastar los objetivos plasmados en los documentos de este Primer Congreso, con las agendas de desarrollo económico, competitividad y modernización del Estado que orientan a esos proyectos de cooperación, financiados por el gobierno de USA.” Vale recordar que una misión del Fomilenio II viajara a USA para reunirse con inversionistas que operan en ese país para interesarlos en las iniciativas API (Apuesta por Inversiones) y APP (Asocios Público-Privados) que se espera desarrollar en los 5 años que dure este programa. ¿Cuál será la reacción de Carlos Slim, Bill Clinton y Frank Giustra, en su intento de colaborar con el maravilloso proyecto de Carlos Calleja?

Posteriormente, los dirigentes del Frente han intentado matizar el discurso asegurando que será un “modelo salvadoreño, no de otro país, pues no se puede usar la camisa de otro”. Demostración extrema de optimismo y de un enorme ego, el creer que lo que ha fracasado en todo el mundo, (como el Socialismo del Siglo XXI, concebido por un brillante economista alemán) los ex guerrilleros del Frente lo van a hacer funcionar.

Los salvadoreños debemos tomar muy en serio estos planes que constituyen una declaración de guerra contra la democracia y reaccionar con el valor que nos caracteriza para salir en su defensa.

FMLN va contra Sala Constitucional, medios y empresas

Son las nuevas directrices que el partido oficial detalla en documentos que aprobó ayer en el cierre de su primer Congreso en Feria Internacional.

1447006103588, 9 noviembre 2015 / EDH

diario de hoyTomar el control de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), de los medios de comunicación, reducir la participación de las grandes empresas en la economía nacional para que el Estado tenga un mayor dominio de los recursos, entre ellos, el energético, así como un “mayor peso” estatal en el sistema financiero y en otras áreas sensibles de la población como las pensiones, son algunos de los objetivos que el FMLN se ha trazado en su nueva directriz política.

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Estas estrategias se detallan en los tres documentos que fueron aprobados ayer en su primer Congreso y que definen el rumbo del partido para llevar al país a un “socialismo” que, según el FMLN, sería un sistema “propio”, no una “copia” de otros países como Venezuela, con el fin de crear una “sociedad inclusiva”.

No es la primera vez que el gobierno del FMLN arremete en contra de la Sala de lo Constitucional, además de la dirigencia efemelenista también lo ha hecho el expresidente Mauricio Funes y el presidente Salvador Sánchez Cerén, este último el uno de mayo de este año, en el Día del Trabajo, un sector al que el secretario general del partido, Medardo González, trata de seducir con aumentar el salario mínimo. González reconoció ayer que poco han hecho por este segmento de la población en sus seis años de gobierno. (Ver más en página aparte).

González explicó que los documentos fueron el resultado de 2,200 consultas que el FMLN realizó a nivel nacional en las que participaron 20,000 personas con el apoyo de 950 facilitadores. Los mismos fueron consensuados desde el 6 de noviembre con la militancia, hasta ayer que finalizó el Congreso, al cual asistieron también delegaciones de partidos de izquierda de Cuba, Venezuela, Vietnam y Nicaragua, entre otros países.

Derrotar el sistema “neoliberal” pasa por arribar al control del Órgano Judicial y específicamente de la Sala de lo Constitucional, según se desprende del documento titulado: “Formación Económico-Social de El Salvador”.

“El Órgano Judicial está controlado por la derecha, sobre todo la Sala de lo Constitucional”, reza una parte del considerando 89 de las conclusiones, y más adelante en el 92 dice: “Para derrotar al neoliberalismo hay que cambiar la correlación de fuerzas y debilitar al enemigo principal, integrado por la oligarquía y sus aliados”.

Documento de congreso del FMLN

De hecho, González ocupó ayer buena parte de su discurso de cierre del Congreso en la Feria Internacional para convocar a sus bases a una lucha frontal en contra de la “derecha” y la “oligarquía”.

“En nombre de la Comisión Política los convoco a todos a que avancemos en este proyecto revolucionario y derrotemos a la derecha. La orden ya está dada”, sentenció.

El control de la Sala de lo Constitucional no sólo figura en uno de los documentos, también se menciona en el numeral 62 del denominado: “Lineamientos para el Trabajo del Partido”.

“Crear la correlación social y política de fuerzas necesaria para detener, revertir e impedir el uso, abuso y manipulación de las facultades de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia como instrumento de la oligarquía y su partido ARENA…”, dice el documento.

Al respecto, González afirmó en el discurso de cierre del Congreso que el FMLN está “condenado” a vencer y exhortó a la militancia a no dejarse “engañar” por las “mentiras de la derecha” y acusó a los grandes medios de comunicación y a sus “escribientes” de tildar al gobierno de “incapaz”.

Screen Shot 2015-11-09 at 10.26.27 AMEn el apartado 70 del documento sobre la “Formación Económica-Social de El Salvador”, el FMLN deja claro que no le interesa el “equilibrio político” sino la “hegemonía de la izquierda”.

“El equilibrio de fuerzas entre la izquierda revolucionaria representada por el FMLN y sus aliados, y la ultraderecha reaccionaria representada por ARENA y sus aliados, es un obstáculo para profundizar la transformación económica y social del país. Para romper el equilibrio político será necesario avanzar en lo económico y social del país y lograr la hegemonía de la izquierda…”, se lee en el documento.

Contra medios
En cuanto al manejo de la información que los grandes medios de comunicación hacen, el FMLN también destina varios apartados en los tres documentos, criticando que son parte de los “poderosos instrumentos de lucha político-ideológica” que tiene la “derecha oligárquica” y que “influyen en importantes sectores de la población” y que por eso el Estado debe tener mayor peso en los medios.

El FMLN también asocia en el abanico de “instrumentos” que favorecen a la “derecha”, a los “gremios empresariales, sectores religiosos, intelectuales, la mayoría de universidades privadas y las fundaciones defensoras de sus intereses”. Incluso, dicen que también “influyen en sindicatos del proletariado y en organizaciones campesinas”.

Pero no conforme con esto, el FMLN plantea en el documento: “Debate sobre el Programa y la Estrategia Partidista”, que el Estado debe tener sus propias empresas.

Subraya que debe ser: “Propietario de empresas en ramas estratégicas. Es importante que el Estado tenga un mayor peso en sectores como el financiero, industrias, agro, comercio (especialmente de productos de la canasta básica), energía, recursos hídricos, medios de comunicación, pensiones, transporte…….”, reza el numeral e) del programa 3 que habla sobre las transformaciones económicas y sociales a ejecutar.

Es importante advertir que el gobierno ya ha creado su propio grupo de medios de comunicación y en el sector transporte ha hecho un asocio público privado con el Sistema Integrado de Transporte para el Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss).

También desde 2006 varias alcaldías del FMLN crearon la Asociación Intermunicipal Energía para El Salvador (ENEPASA) que dio vida a la millonaria Alba Petróleos a través de un convenio con PDV Caribe, de Venezuela.

Una sociedad sin privilegios. De Rodrigo Molina

El socialismo es una ideología de poder, no de justicia. Busca la reestructuración de la sociedad, no en beneficio de los pobres, sino en beneficio de una nueva clase dominante y omnipoderosa. Así lo ha sido a través de la historia, y lo seguirá.

Rodrigo Molina Rochac es publicista y miembro del COENA de ARENA

Rodrigo Molina Rochac es publicista y miembro del COENA de ARENA

Rodrigo Molina, 24 julio 2015 / EDH

En nuestro país se habló mucho, de manera electoral, de eliminar la cultura de privilegios en la política nacional. Pero la realidad es que quienes se llenaron la boca de promesas sobre construir una sociedad justa y sin privilegios, fueron quienes más han hecho para institucionalizar el rol del Estado como una maquinaria de repartición de privilegios, beneficios, favores y riquezas para los nuevos poderosos. ¿Justifica esto los errores y abusos del pasado? No. Pero los errores del pasado tampoco justifican los abusos del presente.

Decía Bastiat que “el Estado es la gran ficción por la cual todo el mundo busca vivir a costa de todos los demás”. Así construyeron los nuevos poderosos la gran ficción del Estado Robin Hood, que eliminaría los privilegios, castigaría a los corruptos y rescataría a los pobres de la opresión de los ricos. Pero detrás de esa fantasía, la realidad es que hoy ellos son los privilegiados. Los que han instrumentalizado al Estado para acumular riquezas y poder. Los que hoy viven a costa de todos los demás.

¿Adónde quedan entonces las promesas de justicia? ¿Es esta la sociedad sin privilegios que prometieron? Claramente fue una farsa. La realidad, con la historia como su maestro, es que el socialismo nunca busca la eliminación de los privilegios en la sociedad, ni la eliminación de la pobreza, ni la justicia. El socialismo es una ideología de poder, no de justicia. Busca la reestructuración de la sociedad, no en beneficio de los pobres, sino en beneficio de una nueva clase dominante y omnipoderosa. Así lo ha sido a través de la historia, y lo seguirá siendo. Todas sus otras promesas son fantasías y farsas.

El clientelismo y la corrupción son facetas que crecen de la cultura de privilegios. Son la herramienta del Estado en función de unos pocos. La idea de que hay quienes están sobre la ley, y que de esta forma pueden utilizarla a su conveniencia y para su beneficio, sin consecuencias. Esta visión corrupta del poder se ha ampliado, pero no es nueva. Su origen está mucho más atrás, y todos debemos asumir la responsabilidad de haber permitido que germinara en la deformación que es hoy. El presente no justifica ni reivindica al pasado. Los errores deben aceptarse y asumirse para poder construir una alternativa real para el futuro.

La eliminación de la cultura de privilegios, y con ella una lucha genuina contra el clientelismo y la corrupción, no se logrará simplemente depositando nuestra ciega confianza en líderes mesiánicos o ideologías de poder. Parafraseando a Lord Acton, el poder corrompe, y el poder no auditado corrompe absolutamente. La ciudadanía debe asumir su rol de  verdaderos auditores del poder. El poder nunca se vigilará a sí mismo y siempre encontrará las formas de corromper lo corrompible.

La lucha por la justicia inicia con la construcción de la conciencia nacionalista. Nuestro sentido de responsabilidad ante nuestro país y nuestro prójimo. Nuestra convicción de trabajar por cambiar las cosas en la política de nuestro país. El aceptar que la responsabilidad no es de otros, sino nuestra, de cada uno de nosotros. Y ante todo, la voluntad de asumir esa lucha por la libertad y la justicia en nuestra sociedad.

@rodrigomolinar

De cal y arena. De Eduardo Torres

eduardo torresEduardo Torres, 24 junio 2015 / EDH

Los resultados de las pasadas elecciones para diputados y alcaldes, faltando cuatro años del presente período presidencial, le dejaron dos opciones al proyecto político en el poder: reconocer el veredicto de la gente y entablar conversaciones con el partido que salió más favorecido en la votación (ARENA) para la búsqueda de acuerdos de nación, aceptando que sólo entre ambos logran mayoría calificada, o endurecer posición y negarse a aceptar la nueva realidad nacional e internacional, intentando la continuación de funestas prácticas.

Fue en este contexto que se aprobaron –en la pasada Legislatura y en segunda votación– los $900 millones, después del inexplicable retiro de la diputada Sandra Salgado.

El proceso de aprobación de esos $900 millones, en la última plenaria de dicha Legislatura, es ahora la manzana de la discordia después que la Sala de lo Constitucional aceptó estudiar si lo que se hizo fue legal, a petición de un ciudadano que cuestionó el procedimiento seguido por los diputados. No importa que el “socialismo real” haya colapsado hace veinticinco años y que no haya chavismo sin Chávez; ¿cuál independencia de poderes?, es el mensaje que a todos emana. ¿O se está conmigo o se está contra mí?, seguirán pensando algunos.

Pero, quién no conoce ni analiza la historia, dice la sabiduría popular, está condenado a cometer los mismos errores.

Cuando la UCA expresa “que es político el caso” CEL-ENEL, que hay “motivación corrupta” atrás del caso para no haberle traspasado acciones a ENEL, que de haberse traspasado hubiera dejado sin caja chica a los últimos gobiernos y que cuando ENEL reclamó y pasó el caso a arbitrajes internacionales, “en todos perdió El Salvador”, pienso que deberíamos todos tomar aire, contar hasta diez y leer con detenimiento y visión de país dicho editorial (www.uca.edu.sv/noticias/texto-3716). Muchos concordamos en que el de la UCAes el mejor artículo de opinión que se ha escrito sobre un caso que se ha venido juzgando ante la opinión pública casi como si de homicidio se hablara pero sin haber cadáver.

Latinoamérica, de México a la Argentina, está harta de autoritarismos y de la desbordante corrupción. El periódico español El País publicó ayer una nota sobre la crisis en Brasil en la que cita a Lula, diciendo: “Dilma está en el fondo del pozo, el PT por debajo del fondo del pozo, y yo, también en el fondo del pozo”. Luego arremete contra el gobierno de su sucesora: “Ese gabinete es una desgracia. No hay nadie que salga a dar una buena noticia. El otro día pregunté a la presidenta: ´Compañera´, ¿cuándo fue la última vez que dio una buena noticia al país?´. Y ni se acordaba”.

Entre las noticias nacionales importantes que he escuchado en los últimos meses está que el partido FMLN tendrá un congreso este año. Según mi entender, será el primer congreso de dicho partido político en sus 35 años de existencia. ¡Qué bueno!, ¿cómo habría de ser en otra forma si cesó el flujo de petrodólares, Venezuela no da más ni económica ni políticamente, Cuba tiene dos años y medio de conversaciones con los Estados Unidos, en secreto los primeros dos? La paradoja es que mientras el partido en el poder entrará a concentrarse en un análisis interno existencial, miembros de ARENA se enfrascan en disputas y diferencias domésticas, restándole atención a la situación del FMLN.

Sabiendo ahora lo que es estar en el gobierno, es la oportunidad del oficialismo de revertir dogmas y adoptar políticas pragmáticas, de cara a la realidad, para trabajar de manera positiva a favor del país.

La oposición, mientras tanto, debe también renovarse conceptualmente, construyendo soluciones a los asfixiantes problemas que sufre en el día a día la ciudadanía, que calla pero observa. El Salvador requiere el aporte de sus mejores hijos.

*Director Editorial de EL DIARIO DE HOY.

Socialismo, ¿para quién? De Heinrich Haupt, embajador de Alemania

Reflexiones en ocasión del 25º aniversario de la Unidad Económica, Monetaria y Social de Alemania

Dr. Heinrich Haupt, embajador de Alemania

Dr. Heinrich Haupt, embajador de Alemania

Heirich Haupt, 18 junio 2015 / EDH

Hace 25 años, el día 1º de julio de 1990, las entonces dos Alemanias crearon una “Unión Económica, Monetaria y Social”, paso clave en el proceso de unificación iniciado con la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 y concluido con la unión política el 3 de octubre de 1990.

Para los alemanes del este la “Unión Económica, Monetaria y Social” fue un sueño hecho realidad. A partir del 1 de julio de 1990 la tasa de cambio del marco de la República Democrática Alemania se fija en relación de uno a uno con al marco alemán de la República Federal de Alemania para los sueldos, alquileres y rentas con el fin de evitar desventajas económicas y sociales, convirtiendo así la moneda occidental como único medio de pago en la República Democrática Alemana. Además se introdujeron la libertad de competencia y de fijación de precios y el derecho a la propiedad privada como elementos centrales de una economía de mercado. El cambio de la moneda débil de la Alemania Socialista Oriental, Mark, al Deutsche Mark de la Alemania Occidental abrió el camino hacia la integración en un sistema democrático, social y económicamente sólido.

Los líderes del todopoderoso Partido Socialista (SED) de la Alemania del Este habían intentado ocultar hasta el último momento la inminente quiebra de su “Estado de los Campesinos y Trabajadores”. Al final no les quedó otra opción que claudicar ante la debilitada industria, las ciudades en decadencia, el deterioro medioambiental, la economía de escasez y el clamor de la gente por la libertad, la democracia y el estado de derecho.

Los ciudadanos de Alemania oriental ya no soportaban vivir bajo el sistema autoritario decrépito del “socialismo” donde una exclusiva clica vertical controlaba todo. Al unificarse con el occidente querían dejar atrás un sistema donde un partido socialista, supuestamente “no radical”, controlaba los medios de producción, manipulaba a los demás partidos políticos, falsificaba las elecciones, dominaba todas las instituciones del Estado, tenía a sus órdenes el sistema judicial degradando jueces y fiscales a lacayos del partido, explotaba las empresas nacionalizadas (discriminando las pocas empresas privadas que lograban sobrevivir), vigilaba y aterrorizaba a su población por medio de sus servicios secretos y de seguridad y penetraba todas a las esferas de la vida humana.

Rechazaban así un sistema dictatorial que suprimía los principios del Estado de Derecho y los derechos humanos, acabando con la separación de los poderes, la libertad de expresión y de los medios, el derecho al voto libre y las demás libertades ciudadanas y, lo peor de todo, un sistema que cínicamente se burlaba de las justas aspiraciones de sus ciudadanos por una vida mejor al destruir las fuerzas productivas del país, tratando en vano de dirigir la economía por reglas y agentes burócratas incapaces, corruptos e insaciables y, al mismo tiempo, haciendo promesas de bienestar imposibles de cumplir, ya que su sistema económico colectivizado no producía lo necesario para satisfacer las necesidades básicas, y además despilfarraba los recursos del país y contaminaba el medio ambiente.

El socialismo de Alemania del Este prometió “igualdad y justicia para todos” y supresión de la pobreza. En la realidad llevaba igualdad en la pobreza para todos, con excepción de los privilegiados de su partido cuya “nomenclatura” se enriquecía sin vergüenza y sin límite a costo de la sociedad, monopolizando el poder y los recursos de la nación a gusto suyo y de sus familiares y cómplices.

Su promesa de mejorar la condición de vida de todos se limitaba a la distribución de dádivas a las masas humilladas – transformadas en receptores de beneficios por la gracia del partido, forzadas a pasar largas horas en filas interminables para lograr comprar los bienes básicos de la vida cotidiana, mientras la nomenclatura se regalaba una vida de lujo.

En suma: El socialismo de Alemania oriental, aunque “moderado” en comparación con regímenes extremos de la izquierda autoritaria como el de “Corea del Norte” donde millones siguen muriéndose de hambre y de tortura, no estaba a favor de la población, sino en beneficio del poder y el autoenriquecimiento de sus dirigentes autoritarios “socialistas”.

Al final, los mismos ciudadanos de Alemania Oriental terminaron con este falso paraíso socialista, con su régimen autoritario clientelista y con sus mentiras del bienestar común.

Irónicamente el régimen de Alemania del Este trataba de exportar su modelo a países lejanos, inclusive América Latina. En algunos casos, el desastre inevitable de esta exportación ideológica se materializó de inmediato, en otros casos el fracaso se está perfilando en la actualidad.

Afortunadamente, en el mundo de hoy quedan muy pocos de tales sistemas socialistas que prometen un bienestar para todos por la gracia de un partido todopoderoso y voraz. Los líderes de estas dictaduras, reliquias del pasado, se están poniendo nerviosos sabiendo que no tienen futuro; y también saben que, en el siglo XXI, ninguna sociedad educada optará a juntarse a este club de perdedores del siglo XX ….

Las sociedades civiles globalizadas de nuestra era informática ya no se dejarán engañar por los predicadores populistas del socialismo, sea este de índole duro, moderado o “no radical”. Tal como lo expresaran en Centroamérica Jorge Tobar Aguilar, quien opina que “[e]l Populismo Clientelista es la eterna mitigación de necesidades de la población vulnerable, con auras mesiánicas y a cambio de votos; pero sin resolver nunca las causas que provocan estas necesidades” o el Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga quien define que “El socialismo del Siglo XXI (lo que vale para todo socialismo) es un capitalismo de pocos ladrones.”

Lo que necesitamos hoy y en el futuro es democracia verdadera, separación de poderes, estado de derecho con respeto a la independencia del poder judicial y una economía social de mercado con transparencia y rendición de cuentas. Necesitamos una clase política dispuesta a solucionar los problemas de país, cumpliendo con los mandatos de los votantes quienes exigen soluciones.