Prensa Libre

La prensa libre, frente a la posverdad. De Juan Luis Cebrián

Es precisa una reflexión sobre la forma en que se configuran las opiniones públicas cuando el liderazgo de la sabiduría ha dado paso a la manipulación o la vulgaridad. Los medios de referencia deben recuperar su papel central.

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Juan Luis Cebrián, presidente de EL PAÍS

Juan Luis Cebrián, 11 febrero 2018 / EL PAIS

Las fake news, noticias no solo falsas, sino imaginadas o inventadas, noticias que parecen noticias pero no lo son, ocupan hoy los primeros lugares del ranking mundial en el debate político, y han logrado desplazar de su protagonismo a la antigua palabra de moda, la posverdad. Unas y otra son el signo del tiempo en que vivimos, caracterizado por un cambio de paradigma que afecta a todas las manifestaciones de nuestra convivencia. La democracia se ve amenazada por la emergencia de sistemas sociales y políticos que conviven difícilmente con los valores del liberalismo clásico. Frente a la defensa de las libertades individuales, es creciente el reclamo de los derechos colectivos junto a la afirmación de identidades basadas en culturas, religiones, territorios, lenguas o tradiciones singulares. Por otro lado, las dificultades de los Gobiernos democráticos para conjurar los efectos de la burbuja financiera, que explotó hace diez años, ha provocado que la democracia misma pierda prestigio entre los ciudadanos, notablemente entre los más jóvenes.

el paisJunto a los partidos, sindicatos e instituciones financieras, los medios de comunicación son también acusados por su pertenencia a un sistema que las nuevas generaciones consideran caduco. La ausencia de liderazgo no solo entre la clase política, entre pensadores e intelectuales también, es el mejor caldo de cultivo imaginable para el populismo, la demagogia, la charlatanería y el engaño. El resultado es que muchos electores, al margen de sus jerarquías sociales o adscripciones ideológicas, no se sienten representados por el sistema. Antes bien, se consideran víctimas del mismo en beneficio, según creen, de una minoría privilegiada que lo controla.

En este clima de inseguridad y falta de perspectivas, prácticamente todas las instituciones del Estado, a comenzar por su jefatura, han sido sometidas en los últimos años al descrédito, el escepticismo o la desafección. La clase política es considerada una lacra o un peso para el funcionamiento del país, cuya economía puede crecer y desarrollarse al margen de la existencia o la estabilidad de los Gobiernos. Se extiende la idea de que los políticos son generalmente ineptos o corruptos. Las movilizaciones populares, espontáneas o inducidas, los reclamos churriguerescos de una democracia directa frente a la ineficacia de la representativa, la desesperación justificada de mucha gente y la impostada de los pescadores de aguas turbias, han derivado en una opinión pública cada vez más polarizada entre quienes reclaman el fin del sistema que nos rige y los que pretenden defenderlo a cualquier precio.

Solo la política y los políticos serán capaces
de sacarnos del clima de descrédito e inseguridad

En ambos casos es común el vilipendio de la política. Pero solo la política, y por tanto los políticos, serán capaces de sacarnos de esta situación. Es necesario recuperar su prestigio y funcionalidad, ya que no saldremos de donde estamos sin reformas estructurales que necesitan el consenso de todos y que un Gobierno como el actual no puede hacer en la soledad en que se encuentra y con la debilidad parlamentaria que padece.

Un elemento sustancial para el ejercicio de la democracia lo constituye la vertebración de la opinión pública. Los medios de comunicación, la prensa libre e independiente, forman parte de la institucionalidad de los regímenes representativos. Frente a la pretensión onírica de que los periodistas estamos fuera de palacio, la prensa moderna se incluye en el entramado y sostenimiento del sistema democrático, actuando como un contrapoder necesario y una tribuna de debate capaz de defendernos del griterío y la demagogia.

De este modo durante la Transición española, el papel de los periódicos y medios de comunicación fue esencial en la elaboración del consenso que facilitó el advenimiento y defensa de la democracia. Hoy el panorama de los medios en nuestro país es, sin embargo, descorazonador. A los efectos de la crisis económica, hay que añadir los inducidos por el cambio tecnológico. En la última década, los diarios han perdido prácticamente el 50% de su circulación impresa y un 70% de los ingresos publicitarios. A cambio han visto multiplicada su presencia en las redes y llegan así a millones de usuarios a los que de otro modo nunca hubieran accedido. Pero el cambio de modelo de negocio obligó a la totalidad de las empresas del sector a abordar dolorosas restructuraciones. Miles de periodistas perdieron su trabajo y asistimos a la desaparición de muchos medios.

Hacen falta mecanismos que garanticen
la independiencia de los medios

Las nuevas tecnologías constituyen una gran oportunidad para el desarrollo del debate público. En las sociedades avanzadas, más de un 60% de los lectores recibe las noticias a través de dispositivos móviles, teléfonos inteligentes o tabletas. Pero la dificultad de discernir lo que es verdad y mentira; la actividad de organizaciones de todo género, desde servicios de inteligencia a grupos alternativos, dedicados a la desinformación en la Red; la propagación de rumores infundados que destruyen prestigios y difaman injustamente; la desprotección de la propiedad industrial; la invasión del derecho a la intimidad, y la incapacidad de las leyes para regular y ordenar cuanto en la Red sucede, han devenido en amenazas colosales para la estabilidad de las democracias.

Es precisa una reflexión sobre la forma en que se están configurando las opiniones públicas cuando el liderazgo de la sabiduría ha dado paso a la manipulación, el error o la vulgaridad. Sobre todo porque muchos medios de comunicación tradicionales, otrora respetados, se han visto también arrastrados por la banalidad de los contenidos que por la Red circulan. Si queremos consolidar la democracia y garantizar el futuro de las instituciones contra las posverdades y la manipulación informativa, los medios de referencia deben recuperar su papel central en el debate político, en la Red y fuera de ella. Por lo mismo es preciso dotarles de mecanismos que garanticen la autonomía e independencia de las redacciones en el ejercicio de las libertades de expresión e información, pero también el reclamo de sus responsabilidades. Se trata de un derecho que no es exclusivo ni de los propietarios de las empresas, ni de los editores o profesionales que en ellas trabajan, pues es un derecho constitucional de todos los ciudadanos. A los periodistas les cabe únicamente la muy honrosa y difícil tarea de administrarlo en su nombre.

GUATEMALA: La renuncia ya es el único camino. Editorial Prensa Libre

Screen Shot 2015-08-22 at 1.56.09 PMEditorial, 22 agosto 2015 / PRENSA LIBRE

El presidente Otto Pérez Molina se quedó ayer sin alternativa, cuando el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala no solo pidieron la captura de la ex vicepresidenta Roxana Baldeti, sino lo señalaron de ser, junto con ella, cabecilla de la estructura delincuencial conocida como La Línea, por lo cual la ex vicemandataria debió salir del hospital privado donde estaba recluida y fue trasladada a la cárcel de Matamoros, donde ahora se encuentra.

La renuncia es el único camino para Pérez Molina, porque Thelma Aldana representa al Gobierno e Iván Velásquez, a la ONU, y aunque ciertamente aún no ha sido declarado culpable por un juez, luego de que la Corte Suprema de Justicia y el Congreso hayan dictaminado que procede el antejuicio, se quedó sin apoyo, ya que el Cacif pidió ayer su renuncia, en consonancia con otros sectores ciudadanos de diverso tinte político e ideológico, y en caso de que no lo hiciera solicitan a los organismos Legislativo y Judicial que aceleren los trámites.

Ayer fue, sin asomo de duda, el peor día para quienes ejercían los dos cargos políticos más importantes del país. Hizo recordar la equivocación presidencial al calificar de “valiente” la decisión de renunciar al cargo y de defender a quien fue contundentemente señalada de corrupción. Se debe recordar que las estructuras de robo a las arcas nacionales tienen larga data, y que durante años se ha rumorado la recepción de dinero bajo la mesa para quienes detentan el Gobierno, pero ello no es óbice para reducir en lo más mínimo la responsabilidad legal.

Algunos de los detalles de lo expresado por Iván Velásquez son demoledores. Por ejemplo, que el presidente haya recibido tres días antes de la denuncia contra Roxana Baldetti una especie de información sobre dinero proveniente de la estructura ilegal ya mencionada.

Por otra parte, en el caso de la ex vicepresidenta, la orden de captura significa la apertura de un juicio en Guatemala que la protege de alguna manera de una casi segura extradición a Estados Unidos, a causa de la información proporcionada por testigos protegidos en ese país.

Como si no fuera poco, en este momento Pérez Molina se mantiene en el puesto para el que fue electo gracias a su alianza con Manuel Baldizón, quien ordenó a sus súbditos votar en contra de despojarlo de la inmunidad otorgada por el derecho a antejuicio. Es un favor que le debe al político caracterizado por su desobediencia y su burla a la Ley Electoral, con lo cual agrega a su propio desprestigio el del aspirante que ahora desciende en la intención de voto según todas las encuestas.

A nadie le debe quedar duda de que ese apoyo terminará cuando el candidato liderista considere que apoyarlo le significa aún mayor disminución de sus votantes, y con ello abrirá la puerta a un juicio político del cual no tiene posibilidad de salir bien.

La figura presidencial ha perdido importancia y ya es imposible negar el rechazo ciudadano al mandatario y al mismo tiempo el apoyo a que el sistema de justicia dé un nuevo paso adelante. Ahora sólo le queda esperar el más duro e inapelable juicio de todos: el de la historia, que en este momento avanza a pasos agigantados.

Carta al fiscal general: ¡Actúe! De Paolo Luers

Si la fiscalía no actúa, nunca vamos a saber si detrás de estas campañas ilegales contra empresas, medios de comunicación y generadores de opinión pública están instituciones y funcionarios públicos que cometen estos delitos con fondos del Estado

paolo_luersPaolo Luers, 25 julio 2015 / EDH

Estimado Luis Martínez:

Usted tiene en sus manos la denuncia de La Prensa Gráfica sobre los hackers que clonaron la versión digital de este periódico, insertando contenidos originales a la par de otros que atentan contra el honor de su director, José Roberto Dutriz.

Usted tiene conocimiento de un caso similar en Guatemala, documentado por La Prensa Libre, donde una de las pistas lleva a un ciudadano salvadoreño.

Usted tiene en sus manos además, desde hace semanas, la denuncia de Roberto Rubio, director de FUNDE, representante de Transparencia Internacional y columnista, quien tiene indicios que similares ataques contra el honor de él y su familia posiblemente provienen de entidades estatales salvadoreñas.

Sólo la fiscalía, con sus recursos y competencias legales de recabar datos en los sistemas informáticos y los bancos, puede determinar quiénes están detrás de estas acciones ilegales. Sólo la fiscalía puede solicitar la colaboración de autoridades de otros países, en particular Estados Unidos, para rastrear la huella de los hackers, quienes obviamente usan conexiones informáticos y bancarios internacionales para cometer sus delitos.

Si usted, como titular de la Fiscalía General de la República, no procede con las investigaciones pertinentes, estos delitos, como tantos otros, quedarán en la impunidad que hace posible este envenenamiento de nuestra cultura política y de la libertad de expresión.

Si usted no actúa, nunca vamos a saber si detrás de estas campañas ilegales contra empresas, medios de comunicación y generadores de opinión pública están instituciones y funcionarios públicos que cometen estos delitos con fondos del Estado.

Si usted no actúa, señor fiscal, se hace cómplice.

Estos delitos son difíciles, casi imposibles, de investigar para las empresas y las personas afectadas, sin que a su vez incurran en operaciones ilegales. Pero son fáciles de investigar para la fiscalía, la cual tiene el monopolio de interceptar conexiones telefónicas, digitales y bancarias. Para esto tenemos una fiscalía.

Aún así, periodistas mexicanos han logrado documentar el amplio espionaje de datos que en México ha cometido por años una empresa de espionaje cibernético, contratada por el gobernador de Puebla (vea la actual edición del medio digital mexicano “animalpolítico.com”, o la documentación en el blog salvadoreño “segundavueltasv.wordpress.com”). Ahí es claramente el Estado que actúa criminalmente, y de manera sistemática, contra opositores políticos. Tal vez en El Salvador todavía no hemos llegado a este extremo. Pero seguramente llegaremos, si la única autoridad competente, o sea la fiscalía, no procede con rigor – y sin temor de tocar fibras del poder, incluso del Estado o de partidos políticos.

Recién instalado en su cargo, usted dijo que en el país operan 4 centros ilegales de escucha telefónica e intercepción de datos – y que tenía conocimiento de sus ubicaciones y quiénes los operan. Nunca leí ninguna noticia que la fiscalía haya desmantelado estos centros de espionaje y llevado a la justicia a sus operadores. Es tiempo que usted actúe, para garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión, de prensa y de la oposición política.

La pelota está en su cancha, señor fiscal general. Saludos, firma paolo

Posdata: Sigo convencido que para erradicar este cáncer no hace falta una nueva legislación que restrinja la libertad de expresión en el Internet. Las leyes existentes ya definen los delitos en cuestión. Sólo hay que aplicarlas.

Identificado autor de falsificación de sitio de Prensa Libre

Similares ataques a medios de comunicación han ocurrido en El Salvador. Tanto El Diario de Hoy com La Prensa Gráfica han sido “clenados” de la misma manera.

Segunda Vuelta

La clonación del sitio web de Prensa Libre ocurrida el martes 14 recién pasado fue gestada, según investigaciones, por un programador llamado Héctor Mauricio Rodríguez, residente en San Salvador, El Salvador, quien registró el dominio prensallibre.com (con doble L) en el cual se copiaron ilegalmente notas de este medio y se insertaron ataques contra críticos y rivales del partido Líder, así como una supuesta encuesta.

Prensa Libre

Redacción Prensa Libre, 20 julio 2015

En internet nada se borra, y el rastro digital evidencia que la operación ilícita comenzó con la compra del mencionado dominio en el proveedor de servicios de internet godaddy.com en agosto del 2014, a nombre de Héctor Mauricio Rodríguez, quien en su perfil de la red Linkedin aparecía como programador.

Por Redacción

Según datos de la investigación, hecha por expertos en informática, Rodríguez reside en San Salvador, en la colonia Manzano, calle Villanova, pasaje 1.

Se contactó a Rodríguez, ayer, a su teléfono móvil, para indagar sobre quién ordenó o ejecutó la copia de la página de este matutino, y aunque reconoció que es programador, negó ser el dueño del dominio en mención, pese a que la transacción está registrada digitalmente. Horas después, Rodríguez había cerrado todas sus cuentas en redes sociales.

Acciones contra ilícito

Poco después de detectarse la clonación del sitio web de este matutino, comenzó el rastreo para determinar de dónde provenía el ataque —denominado phishing, en términos técnicos— y se presentó una denuncia al Ministerio Público para deducir responsabilidades. Se reportó también a buscadores de internet para que fuera bloqueado, algo en lo cual colaboraron los lectores.

Agresión y usurpación

El martes 14 de julio, el dominio http://www.prensallibre.com reprodujo contenidos del sitio auténtico, con un diseño parecido.

En lugar de la palabra libre en la dirección se puso llibre, con el obvio afán de engañar a los internautas. En el área de noticias los usurpadores publicaron notas acerca de supuestos vínculos entre un fraude en la Usac y el partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Coincidentemente, un reportaje similar se publicó en un diario que forma parte de un grupo de medios ligados con el candidato de Líder, Manuel Baldizón.

El sitio falso incluyó notas con ataques al periodista Juan Luis Font. Además, se colocaron dos artículos que exaltaban el avance del partido FCN y el candidato Jimmy Morales en una supuesta encuesta en la que este figuraba segundo en la intención de voto. La investigación continúa para deducir responsabilidades.