precandidatos

Las internas en ARENA. De Luis Mario Rodríguez

Luis Mario Rodríguez, 5 abril 2018 / El Diario de Hoy

Este día celebran en ARENA el primer “debate” entre los precandidatos a la presidencia de la República. En 2008 se aplicó la misma modalidad y los encuentros degeneraron en meras presentaciones de propuestas en las que el reglamento aprobado por la dirigencia prohibió la réplica entre los contrincantes. Esa decisión impidió el contraste de ideas y limitó significativamente los objetivos de la iniciativa. Los temas y las preguntas estaban preparados a la medida de quien finalmente ganó. La falta de discusión no permitió identificar los rasgos de cada presidenciable y al final se impuso la sonrisa sobre la propuesta, la arenga en lugar de la razón y el “dedazo” por encima de la voluntad de los miembros del partido.

Al que intentó salirse del “guion” le amenazaron con expulsarlo de la contienda. A pesar de esa advertencia en uno de los tres “simulacros de disputa” se escuchó la sugerencia de aprobar una ley que promoviera el acceso a la información pública. Ese “atrevimiento” se hizo en clara rebeldía con la posición del gobernante del país y presidente de la organización partidaria de derecha quien en reiteradas ocasiones expresó que la mejor legislación para regular aquella materia “es la que no existe”. Las notas periodísticas destacaron que esa medida marcó ventaja para el pretendiente que la hizo.

En aquellas primarias el voto fue a “mano alzada” y con la presencia atemorizante de algunos de los integrantes de la dirigencia. Los electores sabían que un voto en contra de la directriz del Coena podría significar, como mínimo, su expulsión del partido. Además los directores departamentales endosaron públicamente su adhesión a un precandidato en medio de los reclamos de los otros postulantes. Aun y con esas intimidaciones varias decenas de juntas municipales y el sector empresarial respaldaron a uno de los precandidatos; pero no fue suficiente para imponerse ante el “bendecido” por la cúpula.

En este nuevo ejercicio los debates tienen que consentir la polémica entre los precandidatos. Además es necesario garantizar plenamente el voto libre y secreto. Si quienes eligen encuentran total dispensa para expresar su voluntad, la persona escogida gozará de una amplia legitimidad y promoverá la unidad del partido. Cuidado con “cargar los dados” convirtiendo los tres encuentros en simples exposiciones para no exhibir las debilidades de cada uno de los participantes. Ciertamente no se trata de protagonizar ataques personales que serían utilizados en contra de quien resulte designado; pero esta oportunidad es la ideal para comparar con absoluta precisión la personalidad, el conocimiento y las destrezas de quienes aspiran a gobernar El Salvador en el próximo quinquenio.

Un aspecto de fondo en las primarias es la integridad del padrón interno. En ARENA, y en general en todos los partidos, los militantes han de confirmar que los datos registrados en ese instrumento son los correctos asegurando su potestad de participar el día de la elección. Esta certeza se consigue con la consulta anticipada. Los afiliados no deben tener restricciones para verificar aquel registro por lo menos con dos o tres semanas de antelación al evento. Si este derecho es fundamental para los empadronados lo es aún más para los que compiten por la designación. Con el resguardo de los datos personales, a los precandidatos debe entregárseles el padrón con el mismo adelanto como muestra de la transparencia con la que actúan los órganos de dirección de los institutos políticos.

La posibilidad de la alternancia en el Ejecutivo durante 2019 es tan cierta como lo fue en 2009. Esta realidad impone la obligación al principal partido de oposición, lo mismo que a las otras fuerzas políticas, de mostrar a los ciudadanos, no solo a la militancia, que se practica internamente, con las mismas exigencias, la democracia que se exige cuando se celebran procesos electorales. Las internas son también la ocasión perfecta para comprobar que el populismo, los mensajes sin contenido y el show mediático no serán las estrategias utilizadas para obtener la candidatura y posteriormente la presidencia del país. En una época en la que las democracias se encuentran debilitadas por la falta de resultados de los gobiernos, los que buscan el poder deben preocuparse por construir políticas públicas serias, responsables y sostenibles.

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Los debates entre precandidatos de ARENA. De Joaquín Samayoa

Joaquín Samayoa, 4 abril 2018 / EDH-Observadores

Este próximo jueves se llevará a cabo el primer foro entre los tres aspirantes a la candidatura presidencial de ARENA. No será propiamente un debate porque las reglas de juego acordadas no permiten la interacción entre los ponentes y, además, porque el tiempo que tendrá cada uno no da para responder una pregunta y también rebatir o comentar algo que otro haya dicho. Con ese formato, es difícil lograr alguna profundidad en la exposición de ideas, pero no por eso debe menospreciarse el valor y la importancia del foro.

Los dos precandidatos que tienen probabilidad de ser electos en las internas del día 22 han venido exponiendo sus ideas y mostrando su personalidad desde hace varios meses en visitas a comunidades, entrevistas radiales y televisivas, foros organizados por grupos de la sociedad civil y, por supuesto, en las redes sociales. Pero esta será la primera vez que tendremos la oportunidad de verlos juntos y en una situación en la que ellos no controlan enteramente su discurso, pues tienen que ceñirse a las preguntas que les hagan y al tiempo que les otorgan para responder.

Lo bueno de obligarlos a respuestas cortas es que eso nos permite aquilatar algo muy importante. Asumiendo que los precandidatos han aprendido a manejar la ansiedad, la capacidad de articular una buena respuesta en tres minutos depende exclusivamente de la claridad que se ha alcanzado en la comprensión del tema.

Solo cuando se tiene mucha claridad, el que responde puede evitar irse por las ramas y tener que hacer un aterrizaje forzoso cuando quedan solo unos pocos metros de pista. La claridad mental implica haberse esforzado en conocer y comprender realidades complejas, saber distinguir entre la esencia y las cosas secundarias o irrelevantes, conocer cuáles son los ámbitos de acción e incidencia del presidente de la república y cuáles son competencia de otras instancias del gobierno.

El debate, pues, aunque no lo sea en el más estricto sentido de la palabra, puede ser muy revelador acerca de la inteligencia y el dominio que tienen los precandidatos, en este caso sobre dos temas bastante difusos y poco comprendidos, pero determinantes como telón de fondo de algo que definitivamente debe cambiar en El Salvador: la manera de hacer política y el liderazgo social, que tanta falta nos ha hecho desde hace varias décadas. Desde esta perspectiva, no es importante sólo lo que se dice, sino la credibilidad que pueda proyectar cada uno para inclinar la balanza de los votantes que todavía no deciden involucrarse o no saben a quién favorecer con su voto.

El candidato que resulte electo en las internas de ARENA tendrá muy buenas probabilidades de convertirse en el próximo presidente de El Salvador. Esa es razón suficiente para que todos nos interesemos en esta serie de tres debates que ha organizado la Comisión Electoral Nacional (CEN) de ARENA. Solo los afiliados al partido tienen derecho a voto. Pero cada uno de esos 122 mil ciudadanos tiene familiares y amigos con quienes seguramente discutirán sobre el tema en las próximas semanas, por lo que, en alguna medida aunque sea indirectamente, muchos salvadoreños que no pertenecemos a ARENA podremos ejercer influencia sobre el resultado de una elección que hace solo unos meses parecía “de trámite” pero se ha vuelto altamente competitiva por las innegables virtudes, la convicción y el empeño de Javier Simán, quien no aceptó darse por derrotado antes de hacer su mejor esfuerzo para triunfar.

ARENA se encuentra en una situación envidiable, enfrentando una oposición que cayó en una profunda crisis y no encuentra la forma ni la fuerza para superarla en el poco tiempo que resta para la elección presidencial. Por si eso fuera poco, ARENA tiene el lujo de poner a competir a dos de sus mejores cartas, personas íntegras y bien formadas, ambos poco o nada contaminados con todo lo indeseable de tiempos pasados, ambos jóvenes y con mucha energía. Lo mejor que pueden hacer las instancias de mando del partido es garantizar que la competencia sea limpia y facilitar el voto del mayor número posible de afiliados.

En los tres debates que se llevarán a cabo, los precandidatos deben entender que su prioridad inmediata es conquistar la confianza de sus propios correligionarios, pero deben saber que estarán siendo también observados con mucha atención por cientos de miles de salvadoreños que, en menos de un año, tendremos que decidir si le damos una nueva oportunidad a ARENA, o nos quedamos como meros espectadores, o le damos continuidad a diez años de mal gobierno, o nos dejamos deslumbrar por los espejitos brillantes de algún vendedor de sueños cuyo único mérito hasta ahora ha sido despotricar contra el sistema.

Carta a los precandidatos: Limpiando el agua que van a beber. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 11 noviembre 2017 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Estimados:
Seguramente leyeron la columna de Manuel Hinds, titulada “Ensuciando el agua que uno va a beber”. Más les vale.

 Discuto mucho con Manuel Hinds, y casi siempre llegamos a coincidencias que se reflejan en nuestras columnas. El mejor ejemplo: Discutiendo hemos desarrollado, durante años, una sistemática crítica a ARENA, su dirección, y su trabajo parlamentario. Estoy convencido que ahora, oficialmente abierto el proceso de definir democráticamente al candidato presidencial para las elecciones del 2019, no hay que aflojar en este ejercicio crítico. ARENA lo necesita, por las deficiencias señaladas reiteradamente por ambos. Deficiencias del debate interno y de cómo este partido define (o más bien no define) sus posiciones y propuestas políticas.

Por esto disiento de la columna de Manuel Hinds.
Él critica a uno de ustedes de “ensuciar el agua”, criticar al partido, y así hacer daño al vehículo con el cual pretende llegar a la presidencia. Aunque no menciona nombre, es claro que se refiere a Javier Simán.

logos MAS y EDHDefiendo la posición contraria:
Nadie (ni dentro ni fuera del partido) debe tener confianza a candidatos que quieren asumir la candidatura, y por tanto la presidencia, que no tematicen con transparencia y valor las deficiencias de su partido, los cuales por años hemos señalado – y que no han sido discutidas adecuadamente por su dirigencia. El COENA se ha negado a abrir los espacios necesarios de debate y renovación, y los dos diputados que más han empujaron a abrirlos han quedado fuera de la jugada electoral (Juan Valiente y Johnny Wright). Ahora la expectativa es que ustedes, los precandidatos, respondan a la necesidad histórica de abrir estos debates. Porque tienen que tener claro que sin renovación y democratización de su partido, cualquiera de ustedes lo tendrá cuesta arriba para ganar, pero sobre todo para gobernar bien.

Si alguien de ustedes tiene por estrategia mejor mantener los problemas internos debajo de la alfombra para no complicar su campaña y no dar argumentos a los adversarios, y piensa que pueda resolverlos una vez que llegue al poder, está equivocado. Todas las mentiras, incluyendo por omisión, serán amarres y hipotecas difíciles de deshacer por quien llegue al poder sin haber conducido su partido por un proceso transparente de discusión, renovación y autocrítica.

Hinds tiene razón:
No hay que dar oxigeno a la tesis irresponsable de la anti política de que todos los partidos son irreparablemente corruptos. Pero no veo a ninguno de ustedes cayendo en este discurso populista. Es cierto: No hay que ensuciar el agua. Pero el otro extremo seria por oportunismo y cobardía no limpiar el agua que no se ha terminado de purificar en ARENA. Quien como candidato asume demencia diciendo que todo está bien, hace más daño a su vehículo electoral que él que tematiza los errores que hay que superar.

Porque no es cierto que todo está bien en ARENA y su liderazgo. Su partido avanzó en su democratización, se limpió de buena parte del cáncer de corrupción, populismo y autoritarismo – pero no fue solo Tony Saca el responsable de este cáncer, también los vicios históricos que permitieron su ascenso – y estos no han desaparecido en su totalidad del cuerpo y de la cabeza de ARENA.

Ustedes tienen la oportunidad histórica de abrir en su partido y en el país un debate franco, crítico y autocrítico. Las elecciones internas son el escenario ideal par hacerlo. No tengan miedo a este desafío. Saludos, |

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Vea el artculo de Manuel Hinds:
“Ensuciando el agua que uno va a beber”

Ensuciando el agua que uno va a beber. De Manuel Hinds

¿Quién va a creerles a los que quieren darle al pueblo agua que ellos mismos dicen que está sucia, o a los que invitan al pueblo a subirse a un barco que ellos mismos dicen que está podrido?

manuel hindsManuel Hinds, 10 noviembre 2017 / EL DIARIO DE HOY

La inmensa mayoría de la población cree que el gobierno del FMLN ha sido muy malo. En estas circunstancias el pueblo debería estar planeando votar en masa para sacarlo del poder. Pero esto no está sucediendo. El FMLN ha confrontado su declinación untando a ARENA con el fracaso que es solo suyo, repitiendo tres mensajes hasta la saciedad: todo es culpa de los 20 años de ARENA, ARENA también es incompetente y ARENA también es corrupta. El éxito que el EDH logFMLN ha logrado con esa estrategia de “tú también” ha sido enorme. Cada vez que su popularidad cae, la de ARENA cae también porque el FMLN ha logrado convencer a la gente de que si el FMLN es malo, igual de malo es ARENA. En vez de estar quince o veinte puntos debajo de ARENA, está prácticamente empatado con ella.

En esta estrategia el FMLN ha ganado unos aliados inesperados. No sólo los del FMLN lo están diciendo sino también personas que dicen identificarse con ARENA. Estas personas se han volteado a decir exactamente las mismas cosas que dice el FMLN. Se pintan como igualmente decepcionados de ARENA y del FMLN y se quejan continuamente de que ARENA, o el COENA, que fue electo por un porcentaje alto del partido, son injustos, desbalanceados, incompetentes y culpables. Estos ataques no son al azar. Son parte de una estrategia electoral deliberada de una parte de ARENA misma.

Los políticos que la usan quizás se engañan pensando que hacerle este favor al FMLN les ganará votos dentro de ARENA y en el país en general. Es al contrario. El pueblo los entendería si actuaran en consecuencias decir, si, pensando que ARENA es tan mala, decidieran no correr representándola. Igual esperaría que si piensa que los problemas de ARENA son manejables, el líder usaría su talento de una manera positiva para resolverlos dentro del partido mismo, no quejándose públicamente sino uniéndolo en la lucha contra el FMLN, y luego, en el poder, para unir al pueblo entero. Eso es lo que la gente esperaría de un líder consecuente con sus ideas. Pero lo que nadie puede entender es que si los problemas de ARENA son tan grandes como para quejarse de ellos constantemente, un líder decida correr por ese partido. O una cosa o la otra, pero no las dos.

Por esa razón los que por una ganancia política personal meten en el mismo saco a ARENA y al FMLN como si fueran igualmente malos, sabiendo que hay grandes diferencias entre ellos y que nada hay que se compare con el mal que caería sobre el país si el FMLN lograra convertir a El Salvador en una colonia cubano-venezolana, deben saber que no están sacando raja política para ellos mismos sino ayudando a darle esa raja al FMLN o a un tercero que aparezca criticando a los dos. Y es lógico que así sea. ¿Quién va a creerles a los que quieren darle al pueblo agua que ellos mismos dicen que está sucia, o a los que invitan al pueblo a subirse a un barco que ellos mismos dicen que está podrido? Es una estrategia suicida para alguien que pretenda ganar una elección dentro de ARENA, y en el país entero.

Pero el daño al partido y al país es peor. Es terrible para la campaña de diputados y alcaldes, por dos razones. Primero, para ser electos estos candidatos dependen de la capacidad de lucha del partido, que las puñaladas desde adentro debilitan seriamente. Segundo, los ataques contra las estructuras del partido degradan a los candidatos que han salido de ellas. Es lógico que la gente decida votar contra ARENA o no votar, pensando que un partido o un COENA malos sólo puede producir malos candidatos. Igual va a pasar con las elecciones de 2019, independientemente de quién sea el candidato.

Sería bueno que ARENA pidiera que los precandidatos aclaren su posición de una vez por todas: que digan si están de acuerdo en lo fundamental con el partido y que actúen en consecuencia. Todavía hay tiempo para corregir esta estrategia tan divisiva.

Vea la carta de Paolo Luers:
“Limpiando el agua que van a beber”

Carta a todos, candidatos y ciudadanos: El tablero está puesto, ¡juguemos! De Paolo Luers

Paolo Luers, 7 noviembre 2017 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

paolo luers caricaturaEstimados precandidatos:
Estamos en plena precampaña para diputados y alcaldes. Solo faltan 3 meses para las elecciones del 2018. Pero como en ninguno de los partidos hay disputas reales ni expectativas serias de cambios o renovación en sus fracciones legislativas, estas elecciones no despiertan emociones en nadie.

Parece que las emociones están guardadas para la carrera presidencial que ahora está agarrando nuevo empuje. Dos hombres, de los cuales todos sabíamos que quieren ser presidentes, al fin salieron del closet. Javier Simán retó logos MAS y EDHoficialmente a Carlos Callejas, a quien muchos ya querían ver (y postular) como candidato de ARENA. Esto promete una interesante contienda entre dos empresarios que nunca habían participado activamente en política partidaria. Aunque sus propuestas aun no están claramente definidas, muchos asumen que se trata de dos proyectos políticos diferentes – y que la contienda entre ambos hombres y proyectos puede resultar determinante para el futuro de ARENA y del país.

Ojalá que esta contienda sea entre proyectos, y no solo entre apellidos y caras. Como ciudadanos tenemos que presionar a los precandidatos que lleven un debate transparente sobre las soluciones que requieren los problemas que padece el país: violencia, exclusión social, falta de crecimiento y desarrollo compartido, y educación de calidad. Si no, esta contienda alargada, que no se va a definir antes de mayo 2018, no será constructiva, sino destructiva; no unificadora, sino divisiva.

El otro que salió del closet el mismo día es Gerson Martínez, quien anunció su renuncia como ministro de Obras Públicas. Como la cultura política del FMLN -vertical y cerrada- no lo permite, Gerson no anunció su precandidatura. Pero no hace falta: Todo el mundo entiende que su renuncia significa que es para lanzarse de candidato a la presidencia. Y también es sobreentendido que un soldado del partido como Gerson no va a renunciar, ni mucho menos lanzarse, sin previo acuerdo en la cúpula, no necesariamente de todo el FMLN, pero por lo menos de las FPL: Medardo González, Salvador Sánchez Cerén y Lorena Peña.

Para el FMLN las primarias son un requisito legal, pero de ninguna manera un permiso para que diferentes cuadros del partido puedan entrar en una contienda real, y mucho menos formular proyectos políticos diferenciados.

Entonces, el tablero está puesto: Bukele como autoproclamado líder de un movimiento por crear alrededor de su candidatura; Gerson Martínez por parte del FMLN, designado por las FPL; y por ARENA, Carlos Callejas o Javier Simán, dependiendo del resultado de una larga y arriesgada contienda. Uno de los 4 será el próximo presidente de la República. Esto significa: un proyecto político bien definido, por parte del Frente; un proyecto personal, el de Bukele, cuya característica será que no va a plantear ningún proyecto político; y por parte de ARENA, un proyecto que está por verse si se define con claridad o queda opaco y aburrido.

El tablero está puesto. Pero los que tienen que jugar no solo son los 4 candidatos, sino todos nosotros, los ciudadanos. O vamos a aceptar proyectos sin contenidos y definición, o vamos a imponer a los partidos y candidatos un debate real para definir el rumbo del país.

Desde las montañas de Morazán, saludos de

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Carta a los presidenciables: Hablen claro. De Paolo Luers

Paolo Luers, 16 mayo 2017 / MAS! y EDH

Arrancando el proceso electoral para diputados y alcaldes, está arrancando el presidencial del 2019. Esto no es malo.

En ambas elecciones se trata de la misma cosa: definir el rumbo del país. Son dos estaciones de la misma disyuntiva: Alternancia o continuidad. Pero la campaña de las elecciones legislativas no generará el debate necesario para que los ciudadanos tomemos decisiones trascendentes. Para el 2018, ambos partidos mayoritarias apuestan a más de lo mismo. Son los mismos candidatos, atrincherados en las mismas posiciones, y ambos partidos con las puertas cerradas a la renovación y el debate.

El debate sobre el gobierno que necesitamos no se genera en la competencia por alcaldes y diputados, sino alrededor de las personas que se apuntan para la presidencia. Y es este debate necesario que va a dar sentido y contenido a las elecciones del 2018.

Ambos partidos tienen que decidir si van a las presidenciales con candidatos tradicionales que representan la militancia propia (como hicieron en el 2014 con Norman Quijano y Salvador Sánchez Cerén), o con liderazgos nuevos que representan mucho más que su partido – y algo diferente que la generación que hizo la guerra y la paz. En el caso del FMLN está bien planteada esta disyuntiva: o es Nayib Bukele, o es otro comandante…

En el caso de ARENA, hasta ahora se han apuntado tres figuras fuera del partido: los empresarios Carlos Calleja y Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Conociendo sus trayectorias, se puede adivinar que representan diferentes formas de relación entre partido y sociedad civil y distintas visiones del país, igual que en el caso de Nayib y los comandantes.

Los partidos no deberían seguir tapando estas diferencias, ni pretender manejarlas en círculos cerrados. Por lo contrario: Será beneficioso para ustedes, sus partidos y el país iniciar este debate desde ya y de la forma más transparente y abierta. Sólo así la campaña 2018 se escapa del más de lo mismo.

Bukele hace bien al provocar el debate sobre el futuro de la izquierda. Si estuviera esperando que el FMLN lo abriera, nunca se daría. Estoy en desacuerdo con sus posiciones, pero es positivo que las exponga de manera provocativa.

Los precandidatos de ARENA aún no han dado este paso. El que más ha hablado es Carlos Calleja, pero hasta la fecha no escuchamos nada capaz de provocar debate. El partido ARENA, al ser la fuerza que quiere provocar un cambio, debería incentivar a sus candidatos a que discutan el contenido y rumbo de este cambio. Es además la única manera de involucrar a la sociedad.

Nadie apoyará a candidatos que muestran miedo de que sus propuestas pueden ofender a alguien dentro o fuera de sus partidos. Métanse desde ya en la contienda, en el debate, sin afán de caer bien a todos. Obliguen a sus partidos a que las primarias para la presidencia se hagan pronto, parar poder convertirse en líderes antes de las elecciones del 2018.

Saludos,