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ARENA: la institucionalidad del país está rebasada, y entrevista a René Portillo Cuadra

El diputado René Portillo Cuadra, señala que el gobierno no ha sido preciso para explicarle a la población lo que pasa en el país y critica los diferentes discursos de los últimos días. Para el arenero, no ha sido un simple paro de transporte.

Foto EDH Salomón Vásquez

Foto EDH Salomón Vásquez

, 31 julio 2015 / EDH

Luego de ver el calvario por el que han pasado los salvadoreños durante cuatro días debido al paro de transporte motivado por las amenazas de pandillas, y tras escuchar los cambiantes discursos del gobierno en los últimos días para explicar lo qué pasa en el país, ARENA señala que al Ejecutivo se le ha salido la situación de las manos.

En nombre del partido, el diputado René Portillo Cuadra explicó cómo interpretan lo que está pasando en el país. Para el arenero hay cuatro factores que resumen la crisis.

“La institucionalidad del país está rebasada en su capacidad debido a los hechos violentos que vive el país, eso no lo podemos negar”, dijo el legislador, durante una entrevista con El Diario de Hoy.

Portillo Cuadra también apunta que en el gobierno hay una “falta de claridad en los planes de seguridad” y en su ejecución.

Además, dijo que ha quedado demostrado “el fracaso en la investigación del delito”, debido a la falta de eficacia de las entidades de inteligencia del Estado. “Lo que vimos es el fracaso de la investigación del Organismo de Inteligencia del Estado (OIE), no fue capaz de anticiparse a esta medida de hecho y violencia contra la población”, criticó.

Y pone como ejemplo que el gobierno haya dicho que sabía del “sabotaje” al transporte desde el domingo y que el lunes no haya tenido un plan contingencial desde la mañana, sino hasta la tarde de ese día cuando la población ya había hecho peripecias para llegar a sus destinos.

“Es inaceptable… queda evidenciado que no tenían nada preparado y que el mismo gobierno se desayunó el lunes con el paro al transporte”, opinó el diputado.

Y el cuarto factor que señala es la “falta de precisión e identificación de los problemas que han motivado el paro”.
El arenero enumera los diferentes discursos que ha tenido el Ejecutivo y que, a su juicio, deja evidenciado que no tienen claridad de lo que pasa.

“Primero dijeron que no había ninguna carta (de pandillas) ni tampoco una tregua; después el Consejo de Seguridad dijo que sí les habían tirado una carta, pero luego dijeron que no se la habían entregado al ministro, aunque sí había salido del penal de Zacatecoluca;después dijeron que iban a destituir al director del penal…”, indicó.

Y prosiguió: “posteriormente manejaron la idea que ARENA quería dar un golpe de Estado; dos días después dijeron que era un golpe suave;luego acusaron a las pandillas de ser los responsables del paro”.

Pero al señalamiento de que la situación se le ha salido de control al gobierno, Portillo Cuadra le sumó una critica más: “es inaceptable que viviendo una crisis, a mi juicio, la más profunda y aguda después de los Acuerdos de Paz, el Presidente de la República se vaya del país”.

Es más, el tricolor destacó que también el ministro de Seguridad Pública tiene una semana de no estar en el país.

“Las dos figuras principales del gabinete de seguridad no están al frente de esta crisis: ni el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ni el ministro de Seguridad Pública. Eso lo que demuestra es la fragilidad de la institucionalidad del país, porque están tomando decisiones en el tema de seguridad personal de segundo nivel”, acotó.
“No es un simple paro”

Para el legislador de ARENA, lo que está viviendo El Salvador no es simplemente un paro al transporte colectivo, “es una medición de fuerzas de grupos delincuenciales contra el Estado”, pese a que el impacto directo ha sido contra la población.

También piensa que es una profundización de la violencia en el país.

Ante ello, Portillo Cuadra reiteró que para él es un “Estado fallido” y afirmó que hay dos características de lo que ocurre en el país que coinciden con ese término:pérdida de control de los territorios por parte de la autoridad pública y el grave deterioro en la prestación de los servicios públicos que la población debe recibir.

Y enfatizó que el momento que vive el país requiere de un tratamiento “excepcional” de las autoridades, porque no se puede tratar con los mismos métodos y reglas con los que normalmente se combate a la delincuencia.

Eso implica que el presidente debe hacer uso de más miembros de la Fuerza Armada en grupos de tarea conjunta con la Policía. “El presidente tiene la obligación de sacar al Ejército a las calles, a las paradas de buses, a las escuelas, a las empresas, a los barrios… para garantizar la seguridad de los salvadoreños”, sugirió.

El gobierno anunció hasta el miércoles que sacaría al Ejército a las calles, en vista de que el “sabotaje” al transporte no cedía; también le ofreció a los transportistas que enviarían policías en cada unidad afectada pero aún así los buseros mantienen temor.

A su juicio, lo que se necesita en este momento es que el gobierno recupere los territorios, porque no basta que los policías y soldados solo hagan patrullajes, ya que los asesinatos no cesan.

Para ARENA, el despliegue de militares ante la emergencia no es suficiente y piden que toda la Fuerza Armada salga a proteger a la población.

Por eso opinó que tras el paro al transporte ahora se presenta un “reto a la institucionalidad democrática” del país para saber si es capaz de contener los efectos de un grupo de personas que delinquen y que, a la luz de los últimos hechos, “han establecido un régimen de excepción de facto”.

En ese sentido, apuntó que el país ha estado en vilo por las amenazas de un solo grupo de criminal, tal como lo señaló el mismo gobierno al acusar a la pandilla 18 Revolucionarios de estar detrás del “sabotaje” al transporte público.

Todo ello deja en evidencia que la situación “es más grave de lo que se ve”, según el arenero. “Porque si un grupo, de los varios grupos delincuenciales, es capaz de poner en jaque a la Fuerza Armada, a la Policía Nacional, y al país entero;¿qué significaría que todos estos grupos se unieran y decidieran hacer una guerra contra el Estado y la población honrada? Significaría una escalada mayor de violencia”, analizó.

De hecho, ayer representantes del transporte afirmaron que recibieron llamadas de pandilleros en las que les ordenaron levantar el paro.
Para Portillo Cuadra, el país vive actualmente una “guerra prolongada de baja intensidad”, ya que El Salvador, en este momento, “está bajo amenaza”.

De allí que criticó el discurso oficialista. “No aceptar que hay una crisis es un error político, y a la vez es una ofensa a la inteligencia de los salvadoreños. Es una ofensa que le digan que todo está controlado”, dijo.

También destacó que el partido hace un llamado al gobierno a poner más empeño en construir planes de seguridad eficaces y habló de la propuesta que le hicieron al FMLNpara paliar la actual crisis (leer nota aparte).

Gobierno debe usar los $138 millones que tiene

Portillo Cuadra también apuntó que el gobierno cuenta con $138 millones de créditos aprobados por la Asamblea Legislativa para destinarlos al área de seguridad y que estos no han sido invertidos.

El diputado consideró que esos fondos pueden ser usados en el bono de $600 para los soldados, algo que para él es “de justicia”.

Además, dijo que con ese dinero pueden dotar de equipo adecuado a la PNC como vehículos, instrumentos de comunicación, chalecos, botas, municiones, y mejorar las condiciones en las delegaciones, entre otras necesidades. “En eso se deben invertir esos $138 millones que por ahora están congelados”, acotó.

También apuntó que la Fiscalía General debe ser “más proactiva” y acompañar a la Policía en el terreno. “Ya no es posible tener una Fiscalía de escritorio”, criticó.

Y en el caso del sector judicial, el arenero consideró que deben ser “diligentes”.

“El FMLN se opuso a la propuesta que le hicimos”: René Portillo Cuadra

Entrevista con el Dr. René Portillo Cuadra, diputado de la la fracción legislativa del partido ARENA |  Foto EDH Salomón Vásquez

Entrevista con el Dr. René Portillo Cuadra, diputado de la la fracción legislativa del partido ARENA |
Foto EDH Salomón Vásquez

, 31 julio 2015 / EDH

En la última plenaria previa a la vacación agostina, ARENA lanzó una propuesta al FMLN en la Asamblea Legislativa para paliar la crisis por el paro de transporte debido a la amenaza de pandillas. El diputado tricolor, René Portillo Cuadra, quien participó en esa reunión bilateral, relata que la jefa de fracción efemelenista, Norma Guevara, se opuso a la iniciativa. La negativa se da en momentos en los que el gobierno ha lanzado un discurso en el que pide a la oposición que colabore en el tema de seguridad.

P. Usted dice que debe haber proactividad de otros sectores del país en el tema de seguridad. ¿Qué propone ARENA como oposición frente a este problema?

—En la plenaria del miércoles, como ARENA elaboramos una propuesta que contiene cuatro puntos.
El primero fue que  se hiciera un decreto transitorio para que a los trabajadores del sector privado y público no se les descontaran por llegadas tardías, como consecuencia del paro del transporte colectivo. Y que se les pagara el séptimo día a los que no hubieren laborado de manera regular.
La segunda propuesta significaba establecer sanciones contra los dueños de pick-up, mototaxis, microbuses, buses o camiones que implementaran una tarifa superior a la establecida y se le decomisaran las unidades, porque no es justo que en una crisis como esta se aprovechen y cobren hasta un 300% más.
El tercer punto era hacer una reforma a la Lacap para que por compra directa contrataran servicio de transporte para la población. Y el cuarto punto fue dar un respaldo al presidente para sacar más miembros de la Fuerza Armada en grupos de tarea con la PNC.

¿Y cuál fue la respuesta?

—El FMLN se opuso y sin los votos de ellos y los de Gana no hacemos 43. Solo en el primer tema nos acompañó.

¿Cuál fue el argumento?
—Que el gobierno sabe lo que está haciendo y ya tiene sus propios planes, no necesita de esto. Pero en la práctica vemos todo lo contrario y como oposición hemos querido aportarle al gobierno en esta crisis, no sólo hemos criticado, pero el gobierno dice que tiene todo controlado.

Columna transversal: Con saludos desde La Habana. De Paolo Luers

Si un gobierno no tiene capacidad de enfrentar las crisis de un país sin recurrir a fantasmas del pasado, corre el riesgo que los fantasmas cobren vida. En el caso del fantasma “toque de queda”, esto ocurrió. En el caso del fantasma “golpe de Estado” no ocurrirá, porque no hay quien lo convierta en realidad, pero sí tiene el efecto de convertir una crisis de seguridad en una crisis política.

paoloPaolo Luers, 31 julio 2015 / EDH

Desde Cuba, el presidente Sánchez Cerén mandó a publicar un comunicado de Casa Presidencial que dice: “Envió su fraterno saludo al pueblo salvadoreño y le afirmó que está ‘consciente’ de la situación que atraviesa la nación por lo que el Vicepresidente de la República, el Primer Designado y el Secretario Privado fueron instruidos para que den el seguimiento respectivo y adopten oportunamente las medidas necesarias”.

Otra vez Sánchez Cerén demuestra que no entiende (o no le importa) el orden constitucional. ¿Por qué menciona al primer designado, que resulta siendo el jefe del partido y diputado Medardo González? Medardo solo asumiría funciones del ejecutivo en caso que el vicepresidente tampoco pueda ejercer como presidente en funciones. Mientras tanto sigue siendo diputado y no puede meterse en asuntos de la presidencia.
¿Tanta desconfianza tienen a Oscar Ortiz? ¿O será que el vicepresidente (y por el momento presidente en funciones) también tiene planes de salir del país (como el presidente y el ministro de Seguridad) en las vacaciones de agosto?

Anteriormente, el miércoles 29 de julio, Casa Presidencial emitió otro comunicado sobre el viaje del presidente a Cuba, en el cual ni siquiera se mencionó al vicepresidente Oscar Ortiz: “El mandatario se mantiene en comunicación constante con su equipo de trabajo conduciendo las acciones que dan continuidad a los distintos programas y planes que impulsa su administración… El gobernante sigue al frente de los planes de seguridad que se ejecutan para desmontar el sabotaje en contra del transporte público y frenar los asesinatos de transportistas ocasionados por grupos criminales en este contexto”.

¿Realmente el presidente piensa que puede gobernar –y manejar una grave crisis de seguri-    dad– desde Cuba? ¿O será que piensa que puede dejar el gobierno en manos del jefe de su partido, muy a pesar de las previsiones muy claras de la Constitución? Artículo 155 dice: “En defecto del Presidente de la República, por muerte, renuncia, remoción u otra causa, lo sustituirá el Vicepresidente; a falta de este, uno de los Designados, por orden de su nominación…”

La figura de gobernar y “seguir al frente de los planes de seguridad” desde Cuba (sea desde un hospital, o desde una casa de protocolo del gobierno de Cuba, o desde un hotel en Varadero) no existe en nuestro orden constitucional. En el momento de asumir como presidente en funciones, el vicepresidente tiene todas las facultades y poderes del presidente, y tiene que asumirlas, téngale confianza el partido o no.
Todo esto evidencia que lo que tenemos es un gobierno de partido, donde la cadena de mando no depende de las normas constitucionales, sino de la correlación interna del partido gobernante.

Otros dos comentarios sobre la situación precaria del país bajo este esquema de gobierno.

Ya el paro al transporte, impuesto por las pandillas, dejó al país semiparalizado por dos días, el lunes 27 y el martes 28 de julio. Pero el miércoles 29, voceros del gobierno y de la PNC comenzaron a hablar de “toque de queda”, con el efecto que en la noche de ese día, más allá del impacto del paro al transporte público, todo se paralizó. Dijeron que “no vamos a permitir un toque de queda”, e involuntariamente (o conscientemente, quien sabe) lo impusieron. Nadie más, ni siquiera los pandilleros, hablaron de un toque de queda, solo los voceros del gobierno.

Algo parecido pasó con el “golpe de Estado”. Cuando voceros del gobierno y del FMLN comenzaron a hablar de “campañas de desestabilización” de ARENA y otros sectores, la reacción unánime de la gente fue risa. Nadie lo tomó en serio. Pero días después, en la nueva situación creada por el paro al transporte y la incapacidad del gobierno de asegurar el orden público, volvieron a insistir que todo esto era parte de un plan oscuro contra el gobierno,  y comenzamos a escuchar a mucha gente decir frases como: “Tal vez un golpe de Estado no sería tan mala idea… Alguien tiene que poner orden aquí…”

Si un gobierno no tiene capacidad de enfrentar las crisis de un país sin recurrir a fantasmas del pasado, corre el riesgo que los fantasmas cobren vida. En el caso del fantasma “toque de queda”, esto ocurrió. En el caso del fantasma “golpe de Estado” no ocurrirá, porque no hay quien lo convierta en realidad, pero sí tiene el efecto de convertir una crisis de seguridad en una crisis política.

¿Como en tiempos de Duarte? De Paolo Luers

Parece un Déjà vu, una pesadilla que ya pasamos: paro de transporte, buses quemados, cadáveres en la calle, colas en las paradas de buses, calles nocturnas vacías, retenes, el gobierno hablando de terrorismo y desestabilización, gente llegando a su trabajo a saber cómo, acusaciones contra la empresa privada…

paolo_luersPaolo Luers, 29 julio 2015 / EDH-Observadores

Todo esto ya lo vivimos en los años 80. ¿Llegamos otra vez al punto de partida?

Marcos Rodríguez salió el lunes en televisión comparando la situación actual de su gobierno con la del gobierno de Duarte, enfrentando al mismo tiempo la guerrilla y la empresa privada.

Pero que ni en los peores días del gobierno de Duarte, cuando en enero 1987 hubo un paro empresarial y en junio y noviembre la guerrilla del FMLN decretó paros del transporte que paralizaron todo el país, se les ocurrió a los Demócratas Cristianos a hablar de una conspiración entre la derecha y la guerrilla para derrocar al gobierno.

Tal vez Marcos Rodríguez y Edmundo Viera, ex ministro de Duarte y actual viceministro de Sánchez Cerén, quien también en estos días hizo esta comparación entre los gobiernos de Duarte y Sánchez Cerén, tienen razón en un aspecto: Ambos gobiernos cometieron el mismo error fatal de meterse en un conflicto con dos frentes – con la empresa privada y la derecha política, y al mismo tiempo con la guerrilla, en el caso de Duarte, o con las pandillas, en el caso de Sánchez Cerén. No es culpa de ARENA, ni mucho menos de los exponentes de la sociedad civil que exigen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad, que el gobierno del FMLN se inventa el fantasma de un golpe de Estado al mismo tiempo que se vuelve manifiesto su fracaso en su guerra contra las pandillas. Cada partido, cada gobierno, cada presidente tiene que escoger bien sus batallas – y si se equivoca, desestabiliza al país. Y si esto pasa, poco le sirve acusar a otros de la desestabilización…

Así como Duarte fracasó escogiendo mal sus batallas y quedándose solo, el gobierno de Sánchez Cerén está fracasando porque profundiza las divisiones del país. Todos las comisiones de concertación que el gobierno de Sánchez Cerén está creando (para Seguridad, para Educación, para Crecimiento e Inversión) no sirven para nada mientras el FMLN no está dispuesto a negociar en serio: ni con la oposición política, ni con la empresa privada, ni mucho menos con los pandilleros. Con todos ellos, incluyendo los pandilleros, este gobierno está haciendo jueguitos engañosos de confrontación y diálogo. Estos jueguitos suelen entrar en crisis, y actualmente entraron en crisis todos a la vez. Como un acróbata que tiene demasiados pelotas en el aire: Se le cae una, y en el intento de levantarla, se le caen todas…

Esta es la situación actual de este gobierno. Tomó la decisión de resolver la crisis de seguridad yendo a la guerra abierta contra las pandillas – pero sin antes llegar a acuerdos con la oposición y con la empresa privada. ¿Y cómo va a llegar a acuerdos, si es tan transparente que su ofensiva abierta contra las pandillas no es para resolver el problema, sino para ganar apoyo electoral en una sociedad que desesperadamente exige seguridad?

Y cuando ya no aguanta el enfrentamiento, con tasas de más de 600 homicidios mensuales en mayo y junio, el gobierno hace promesas inconfesables e imposibles de cumplir a las pandillas, con tal que la situación se calme. De hecho se calma durante el mes actual de julio – pero al no poder cumplir las promesas, las pandillas cobran la factura de la única manera que han aprendido: con violencia. Resultado: el paro de transporte.

En vez de reconocer el error y sentarse con la oposición para concertar una política de seguridad que todos pueden apoyar, y que sea integral, prefieren culpar a la oposición del caos creado por ellos mismos. Llegan al absurdo de poner a su diputado Misael Mejía a decir que detrás del paro de transporte impuesto por las pandillas están un periodista y un diputado de ARENA. Crearse múltiples enemigos (medios, empresarios, oposición política y pandillas) y luego acusarlos a todos juntos de una sola conspiración contra el gobierno, esto es la receta segura para fracasar. Sin embargo, los platos rotos los pagamos todos.