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ONU: Gobierno debe respetar los derechos humanos

El Alto Comisionado de Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, señaló que existen versiones sobre “ejecuciones extrajudiciales”. “Algunas medidas mucho más graves se han llevado a cabo”, señaló.

La Organización de las Naciones Unidas mandó ayer un mensaje a las autoridades de El Salvador para que garanticen el respeto a los derechos humanos en la aplicación... | Foto por EDH

La Organización de las Naciones Unidas mandó ayer un mensaje a las autoridades de El Salvador para que garanticen el respeto a los derechos humanos en la aplicación… | Foto por EDH

, 14junio 2016 / EDH

diario hoyLa Organización de las Naciones Unidas mandó ayer un mensaje a las autoridades de El Salvador para que garanticen el respeto a los derechos humanos en la aplicación del plan de seguridad, y pidió que se fortalezcan las instituciones de justicia.

El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la organización internacional, Zeid Ra’ad Al Hussein, en su discurso inaugural ante el Consejo de Derechos Humanos, se refirió a las denuncias de posibles casos de ejecuciones extrajudiciales por parte de “escuadrones de la muerte”.

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“El Gobierno ha lanzado un plan para mejorar la seguridad en el país, que incluye perseguir a los responsables de los crímenes y trabajar para rehabilitar a los antiguos miembros de las bandas en prisión, pero algunas medidas mucho más graves se han llevado a cabo”, dijo, en referencia a la posible aparición de grupos irregulares.

Zeid sostuvo que los argumentos según los cuales existen ejecuciones extrajudiciales en el marco del plan de seguridad que ejecuta el gobierno “son intolerables y sólo pueden avivar la violencia”.

El alto comisionado no desaprovechó el momento para denunciar con contundencia que la violencia en El Salvador ha ido en constante aumento, alcanzando en 2015 la tasa más alta de asesinatos en el mundo entre las naciones que no están en guerra.

Así también, se refirió a que la disputa entre las pandillas ha provocado que personas huyan del país por temor. “Entre los miles que han huido a Estados Unidos hay menores que viajan solos por miedo a ser asesinados por negarse a unirse a las bandas”, destacó Zeid.

Inform dsobre El Salvador del Alto Comisionado de DDHH de la ONU

Informe sobre El Salvador del Alto Comisionado de DDHH de la ONU

Otras voces

Uno de los que alertó sobre posibles grupos de exterminio fue el periódico español El País, quien explicó a principios de junio que la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) investiga 30 matanzas que habrían dejado como saldo alrededor de 100 pandilleros muertos, entre ellos los registrados en el cantón El Amatón, de Jucuapa, en Usulután.

No obstante, el titular de la PDDH, David Morales, ni el ministro de Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde, no se pronunciaron ayer sobre el llamado del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU (leer nota aparte).

El periódico español sostuvo que los grupos de exterminio tienen como principal blanco las pandillas.

Otro de los organismos que pidió al país, a principios de abril, que se respeten los derechos humanos al aplicar las medidas extraordinarias de seguridad es la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ante distintas demandas de organizaciones de la sociedad civil que denunciaron que el gobierno salvadoreño ha recurrido a medidas “represivas y populistas” para enfrentar la crisis de inseguridad.

En los últimos meses también ha habido capturas de policías vinculados con supuestas redes de sicariato y grupos de exterminio, a quienes las autoridades han decomisado armamento y abundantes municiones.

Asimismo, la Iglesia Católica ha exhortado en varias ocasiones al gobierno a que las medidas de seguridad no afecten a la población y que se investigue si existen grupo irregulares que realicen ejecuciones extrajudiciales.

Las medidas extraordinarias fueron aprobadas por la mayoría de bancadas legislativas en un decreto transitorio que incluye alrededor de 14 acciones enfocadas en la persecución del delito y el control de los centros penales.

Entre las medidas extraordinarias que están siendo implementadas por el periodo de un año están: traslados de reos, régimen especial de internamiento, suspensión de visitas en todo el sistema penitenciario, habilitar centros temporales de reclusión en diferentes lugares  y suspender los traslados de privados a audiencias judiciales.

Incluso, el vicepresidente Óscar Ortiz anunció hace dos semanas que lanzarán medidas adicionales a las ya presentadas, entre ellas  ir a los bienes y al dinero mal habido por las pandillas, explicó.

Comisión del gobierno

A inicios de este mes, el gobierno salvadoreño, por medio del Comisionado Presidencial para la Seguridad, Hato Hasbún, anunció la creación de una comisión para garantizar el respeto a los derechos humanos durante la implementación de las medidas extraordinarias para el combate a la violencia.

Dicha comisión se encargaría de vigilar que no se cometan abusos en los planes represivos por parte de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada, señaló el Comisionado Presidencial.

Aguua de coco. De Carolina Avalos

La experiencia mundial ha llevado a identificar y volcar cada pieza del rompecabezas del desarrollo sostenible en una agenda ambiciosa y desafiante para la humanidad.

carolina avalos

Carolina Avalos, ex-directora del FISDL

Carolina Avalos, 6 octubre 2015 / EDH

¡Qué rico es tomarse una agua de coco! Muchos de ustedes, de seguro, lo han hecho camino al aeropuerto, hace un día, un mes o un año. Hay montañas de cocos, y con cada montaña se ven champitas con hamacas y sillas y bebés y niños y madres, sobrellevando cada día la miseria, la carga de un Estado que no ha logrado darles lo básico a generaciones de familias para vivir con dignidad y seguridad.

El Salvador adopta la Agenda de Desarrollo Sostenible 2015-2030 de la ONU 15 años después de haber adoptado la Declaración del Milenio, la cual incluyó ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio con metas cuantificables. La nueva agenda se ha expandido a diecisiete objetivos, incluyendo dimensiones relacionados al fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, educación de calidad, igualdad de género, agua limpia y saneamiento, reducción de las desigualdades, trabajo decente y crecimiento económico, ciudades y comunidades sostenibles, industria, innovación e infraestructura, paz, justicia e instituciones sólidas, entre muchos otros temas relacionado con los recursos naturales y su sostenibilidad, así como alianzas para lograr los objetivos.

La experiencia mundial ha llevado a identificar y volcar cada pieza del rompecabezas del desarrollo sostenible en una agenda ambiciosa y desafiante para la humanidad. Esta agenda es adoptada en un contexto en el que el país enfrenta enormes dificultades ambientales y económicas, según la declaración del Gobierno ante la ONU (a éstas, yo agregaría la violencia, que no es un problema menor). Además, señala que se ha consolidado un sistema de protección social, y ha sobrepasado las metas de la reducción de la pobreza y la mortalidad materna, el aumento en la cobertura de educación primaria, la mejora en el acceso al agua potable y el empoderamiento de la mujer. Aunado a esta narrativa se lista una serie de programas, de los que desconocemos sus impactos o su contribución al logro de dichos objetivos.

El camino que tomemos para lograr establecer una visión común en torno a temas claves del desarrollo, tiene que ver mucho con el liderazgo en el país. Es esencial poder contar con líderes que tengan la visión, la destreza y la habilidad de priorizar, formular, implementar y evaluar leyes, políticas públicas e iniciativas que estén dirigidas a contribuir al desarrollo sostenible de manera consistente y responsable, en un contexto de serias restricciones fiscales y de bajo crecimiento.

Como punto de partida, deberíamos reconocer la persistencia de brechas económicas, sociales, culturales y ambientales. Estas brechas se esconden tras las cifras de promedios nacionales. Esto significa que decir que hemos logrado cumplir los objetivos de desarrollo del milenio es tapar el eclipse lunar con un dedo. Más aún cuando mantenemos regiones con niveles de desarrollo humano bajo, comparables a países de África, en ámbitos tan críticos como la desnutrición crónica, el acceso a agua potable y al saneamiento básico.

Reconozcamos que este nuevo compromiso asumido ante la ONU y el mundo, puede volverse inalcanzable si continuamos colocando los escasos recursos en programas que no tienen impactos sostenibles en la calidad de la educación y de la salud, en la reducción de la violencia, en el acceso a un empleo decente y a oportunidades de generación de ingreso, o en la gestión del riesgo y del cambio climático, entre otras dimensiones.  Esto requiere asumir la responsabilidad fiscal y profundizar los valores democráticos como el Estado de Derecho, la libertad de expresión y la transparencia.

Una señal de que habremos consolidado un sistema de protección social será cuando esas mujeres, bebés y niños que ahora venden cocos a la orilla de la carretera, no expongan sus vidas, sino que  tengan acceso a oportunidades para mejorar su calidad de vida.

Carta a los diplomáticos: Hablen más claros, por favor. De Paolo Luers

paoloPaolo Luers, 12 sept. 2015 / EDH

Estimados embajadores y representantes de organismos internacionales:

Todos ustedes están tratando de mandar un mensaje al gobierno salvadoreño, pero mientras no hablen un poco más claros, nuestros políticos se van a seguir haciendo los majes.

El mensaje que ustedes están mandando es sencillo, peo tal vez no completo: Apoyamos el Plan El Salvador Seguro, estamos dispuestos a contribuir con fondos, con expertos, con convenios, con lo que sea, para que El Salvador pueda salir de esta crisis de violencia. Así lo dijo el jueves Mari Carmen Aponte, embajadora de Estados Unidos, dirigiéndose al Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. Así lo manifestaron, desde meses, los embajadores europeos y los representantes de Naciones Unidas, la OEA, la Unión Europea, y hasta del Banco Mundial. Y no sólo la comunidad internacional, igual la sociedad salvadoreña ha dicho al gobierno: Si implementan el “Plan El Salvador Seguro”, cuenten con nosotros. Lo han dicho empresarios, religiosos y hasta la oposición política.

Por que este plan (aunque no completo, en partes mal enfocado, y elaborado por un Consejo que nunca asumió plenamente su carácter independiente del gobierno), es un paso positivo. Es esencialmente un plan de inversión social, de prevención y de reinserción. Define con claridad que la prevención tiene prioridad sobre la represión.

Lo que el gobierno se niega a entender y aceptar es que todas estas voces que le urgen a no continuar perdiendo tiempo y al fin implementar el plan “El Salvador Seguro”, al mismo tiempo le quieren decir: Paren este plan de Mano Dura, que están lanzando en los territorios, y que ha multiplicado la violencia y la cantidad de víctimas.

Esta parte del mensaje, señoras y señores de la comunidad internacional, la tienen que decir con más claridad, porque es obvio que el gobierno no lo quiere entender. Tal vez algunos dentro del gabinete de seguridad piensan que pueden seguir apostando a una solución militar al problema, matando a los pandilleros, reprimiendo comunidades enteras, callando a sus críticos – y que el “Plan El Salvador Seguro” y el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana son la fachada ideal, detrás de la cual pueden seguir haciendo lo mismo… y además bajarles pisto a la comunidad internacional…

Para estos dentro del gobierno, el mensaje de ustedes tiene que ser claro y contundente: Nuestro apoyo es para el plan que prioriza la prevención y la intervención social – no para el plan mano dura que ha llevado al país a 900 homicidios en un solo mes. Decídanse por el plan que tiene consenso nacional y apoyo internacional, no por el otro que divide la sociedad y resta respaldo internacional…

Así tal vez entienden. Así tal vez podemos arrancar con un plan que todos podemos apoyar. Pero si el gobierno sigue con su doble juego de un plan que implementan en el terreno, usando la fuerza pública de manera represiva y hasta al borde de la legalidad – y de otro plan bonito que discuten en consejos y reuniones internacionales, no vamos a avanzar. No vamos a avanzar hacia una solución del problema de violencia, y tampoco hacia la construcción de un acuerdo nacional que todos podremos apoyar.

Se entiende que el lenguaje diplomático es así… diplomático. Pero a veces hay que hablar claro y pelado, como lo hizo su colega de Alemania. No se dejen engañar por dobles juegos. Exijan que el gobierno se decida por cuál camino quiere transitar.

Gracias por tratar de ayudarnos. Saludos,

firma paolo

Valerie Julliand/ONU: “Guatemala puede iniciar un cambio en toda la región”

La responsable de la ONU en el país centroamericano defiende el movimiento de protesta como un ejemplo para América Latina.

Valerie Julliand, responsable de la ONU en Guatemala. / J. E.

Jan Martínez Ahrens, 6 sept. 2015 / EL PAIS

Valerie Julliand es la responsable de la ONU en Guatemala. De ella depende, en última instancia, el organismo de investigación que ha destapado los escándalos que han derribado al jefe de Estado y dado fuelle a una histórica ola de indignación popular. Buena conocedora de a estructura institucional guatemalteca, Julliand defiende el movimiento de protesta y se muestra cauta ante el factor militar.

Pregunta. ¿Adónde va Guatemala?

Respuesta. El movimiento de protesta ha despertado la alegría y la esperanza. Cuando llegué a Guatemala hace dos años, este era un pueblo resignado. Y ahora la gente ha descubierto que tiene voz y vuelve a decidir. El camino es largo, pero el país ha entrado en la lógica de la democracia.

P. ¿Y esta ola va a seguir o se va a transformar en una fuerza política ordinaria?

R. Ambas cosas. La gente no va a volver a su letargo. Pero la protesta no puede durar sin que se organice en un movimiento político. En el medio plazo, puede dar lugar a fuerzas que ahora no existen.

P. ¿Quiénes forman este movimiento?

R. Es muy diverso y ha transcendido su origen. Empezó como un movimiento urbano y ladino, pero poco a poco se ha extendido. Se han sumado indígenas y gente del interior, organizaciones de mujeres, estudiantes de todas las universidades, personas corrientes, la tercera edad y hasta las asociaciones de motociclistas. Es algo inédito.

P. ¿Y se puede contagiar al área centroamericana?

R. En esta época de Facebook, Twitter, teléfonos inteligentes y Google, los movimientos se expanden rápidamente. La primavera árabe arrancó en Túnez y saltó fronteras. Lo que ocurre en Guatemala puede ser el inicio de un cambio en toda la región, porque en los otros países se han dado cuenta de que se puede hacer.

P. Guatemala tiene problemas de malnutrición, sequía, violencia, narco. ¿Por qué la chispa ha saltado por la corrupción?

R. Todo empieza con el escándalo de las aduanas, donde se roba el dinero de los impuestos. Esto toca a la clase media, a su dinero, y por eso son ellos los que inicialmente se manifiestan. Pero en el movimiento ha surgido una reflexión y hemos visto lo que nadie podía imaginar, los ladinos hablando en nombre de los indígenas, la clase media defendiendo a los pobres. La gente ha abierto la mente y se ha rebelado contra las injusticias.

P. La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que depende de la ONU, ha sido el organismo que ha destapado la corrupción y es odiada por muchos políticos. ¿Cree que podrá mantenerse mucho tiempo?

R. La CICIG ha sido determinante. Pero no investiga sola, sino que trabaja mano a mano con el ministerio público. Ahora no es el momento adecuado para que se retire, debe hacerlo cuando el país tenga capacidad para hacer esa tarea por sí mismo.

P. ¿Y se puede exportar el modelo?

R. La CICIG fue diseñada a la medida de Guatemala. Pero los problemas de corrupción de aquí son similares a muchos otros países de América Latina, por lo tanto, el modelo es exportable.

P. ¿Cree que el factor militar tiene peso en Guatemala?

R. En Guatemala, el Ejército nunca ha sido depurado de verdad. Y sigue teniendo mucho peso.

P. ¿Pero ve una posibilidad de intervención?

R. No tengo suficientes elementos para decir sí o no. No lo veo inmediatamente. Pero en Naciones Unidas tenemos que considerar todo. Hemos visto que en Guatemala pasan cosas que no habíamos anticipado.

P. ¿Es fallido el Estado guatemalteco?

R. Trabajé durante 14 años en África, en países en guerra. Y ahí sí que lo eran. En Guatemala siempre pensamos que faltaba institucionalidad, pero estamos viendo que lo que funcionan son las instituciones. No es un paraíso y se necesitan reformas profundas, pero es a través del proceso institucional que se está abordando la crisis y que se ha encarcelado a un presidente y a su vicepresidenta. Y la sociedad civil, después de décadas de apatía y miedo, ha demostrado que sabía organizarse y actuar.

P. ¿Y cómo va a influir esto en las elecciones generales de este domingo?

R. Han pasado tantas cosas, las sorpresas han sido tantas que es muy difícil hacer un pronóstico. La renuncia del presidente ha calmado la frustración popular. Pero también ha cambiado el equilibrio de fuerzas y ha sacudido los esquemas tradicionales, y eso puede generar violencia.