Javier Simán

Carta al candidato presidencial de ARENA: Administra bien el triunfo. De Paolo Luers

22 abril 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Prefiero escribir esta carta antes de saber quién ganó en la elecciones primarias, cuando todavía todo está abierto. Lo hago así, porque más que una carta al ganador es un llamado a los dos candidatos que se miden en esta contienda. De ustedes dos dependerá si el triunfo en la primaria se traducirá en una victoria en el 2019.

Aquí las dos versiones de mi carta al ganador.

Estimado Javier Simán:
He hecho manifiesto que fuiste el candidato de mi preferencia. Claro que me alegra que la mayoría de los areneros hayan hecho la misma apuesta. Siempre es satisfactorio tener la razón. Pero esta satisfacción personal no es lo importante. Lo importante es cómo construir a partir de hoy en la sociedad salvadoreña una nueva mayoría que permita no solo ganar las elecciones presidenciales, sino resolver los problemas del país y su ciudadanía.

Lo primero que tienes que hacer es unificar a tu partido detrás de tu candidatura, para inmediatamente ir al encuentro de los ciudadanos que quieren salir de los desgobiernos del FMLN, pero no están convencidos de que uno de ARENA será mejor. Para esta tarea, ya diste un primer paso importante: Hiciste una campaña interna retando a los liderazgos tradicionales de ARENA, invitando a las bases a producir un cambio radical de como el partido hace política. Lo difícil viene ahora: Para unificar al partido, no puedes traicionar tus principios y tu voluntad de cambio en ARENA. Tienes que cumplir tu promesa de renovación y unificar al partido detrás de ella. Esto solo lo puedes lograr si mantienes la movilización de las bases que te hizo ganar en la primaria contra la fuerte resistencia del aparato.

Esto requiere que sigas mostrando coraje de tomar riesgos, y mucha capacidad de conciliación. Conciliación entendida como lo contrario a oportunismo y politiquería. Cosas que la ciudadanía no le perdonaría a alguien que llegó a la candidatura criticando las viejas mañas.

No te olvides de esto, Javier.

Estimado Calos Calleja:
Es manifiesto que no fuiste el candidato de mi preferencia. Siempre es difícil perder una apuesta. El hecho que tu hayas ganado esta elección interna, no significa que los que preferimos a Javier hayamos estado equivocados. Significa que la mayoría de los militantes de ARENA escogieron otra opción, lo que es su pleno derecho y hay que reconocerlo sin ningún reparo.

Cualquier ganador de una contienda interna tiene como siguiente el reto de unificar al partido. Pero en el caso tuyo, es una tarea aun más complicada. En tu campaña interna has tenido el apoyo de muchos personajes que representan políticas fracasadas de ARENA – y obstáculos a su renovación y su apertura hacía una sociedad muy crítica a los partidos. Estoy hablando de personajes cuestionados como Milagro Navas, Beto Romero, Cesar Reyes, Gustavo Escalante, Tomás Calderón Sol, y Tomás Regalado. Esto significa que como candidato (y como presidente), no puedes quedar amarrado a los intereses de los que más te apoyaron. Aunque el COENA actual te haya apoyado en la contienda, tendrías que insistir en una dirección con más voluntad y capacidad de inclusión de todos los sectores del partido.

Esto requiere un grado de liderazgo, carácter e independencia de criterio que ahora te toca comprobar y poner en práctica.

Si logras esto, serás un excelente candidato, Carlos.

Independientemente de quien de ustedes dos haya ganado, mis más sinceras felicitaciones. Voy a acompañar su campaña con la misma actitud franca y crítica de siempre. 

Saludos,

 

Lea la respuesta de Gustavo Escalante:
Hablando de personajes cuestionadas

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Un hombre sin doble discurso. De Paolo Luers/Observador de EDH

19 abril 2018 / EDH-Observadores

A menos que manden a hacer al candidato ideal en Ilobasco, Javier Simán es el mejor candidato a la presidencia. No es perfecto, pero de todos modos, no me gustan las personas que se presentan como perfectas.

No estoy de acuerdo con todas sus posiciones. Pero no hace falta. Hace falta tener confianza al candidato, en su capacidad y racionalidad, en su ética y su sensatez. Solo las personas muy sensatas se escapan de la tentación de, al llegar al poder, imponer sus posiciones e intereses al país.

Por ejemplo: No comparto sus posiciones conservadoras en cuanto a libertades sociales, el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio, y la liberalización de la prohibición absoluta del aborto. Pero que un potencial presidente tenga estas posiciones conservadoras no me preocupa, si tiene suficiente tolerancia y apego a la ley para respetar un cambio de legislación, en caso que surja una mayoría social y legislativa para consensuar estas reformas. Es clara su posición: No voy a gobernar con la biblia, sino con la Constitución.

A veces se me generaron dudas, cuando vi que a Javier Simán lo apoyan fervientemente personas con los cuales no comulgo por nada. Pero observo también que Javier Simán acepta estos (y otros) apoyos sin hacerse dependiente de las agendas de nadie. Se me dibuja la imagen de un candidato que atrae apoyos muy fuertes de sectores muy diversos: de conservadores y fundadores, pero al mismo tiempo de los sectores más progresistas y liberales, que dentro de ARENA y la sociedad civil empujan la renovación, la lucha contra la corrupción y la transparencia. Uno podría pensar que esto solamente lo puede lograr un candidato de doble cara y doble discurso. Pero en el caso de Simán no es así: Tiene un discurso muy franco, muy claro y anclado en principios. No dice lo que la gente quiere escuchar. Es de los tres precandidatos de ARENA el que más está dispuesto a tomar posiciones impopulares y a desafiar viejas tradiciones y discursos de ARENA. Hace críticas a ARENA y su pasado mercantilista, de corrupción e de imposición, aunque pueden ofender a los conservadores; y tampoco esconde sus posiciones conservadores en asuntos religiosos, aunque pueden chocar con los liberales.

Si alguien logra con (o a pesar de) esta franqueza ganar adeptos tanto de conservadores y liberales, de fundadores de ARENA y de progresistas y hasta sectores que provienen de la izquierda, y si lo logra sin caer en doble discurso, entonces es un excelente candidato. ¿Y no quieren los areneros que su candidato tenga capacidad de unir al partido? ¿No quieren un candidato que sepa unir la corriente conservadora y la corriente liberal para derrotar las corrientes autoritarias y populistas?


Lo mejor que puede pasar a ARENA es un candidato con un liderazgo capaz de asegurar que las diferencias entre conservadores y liberales no dividan esta mayoría ciudadana que hay que construir para derrotar al populismo, tanto en su versión tradicional del FMLN como el emergente de Nuevas Ideas. A esto se refiere Javier Simán cuando insiste que no es el momento de dividir la sociedad con un gran debate sobre temas como matrimonio y aborto, sino de responder a las necesidades básicas de la gente: seguridad, educación, salud, empleo.

Javier Simán es el candidato que tiene claro en qué temas hay que marcar claras diferencias (y si es necesario, confrontar con claridad, sin miedo a la polarización), y en cuáles temas no.

Lo que me refuerza esta convicción es mi propia experiencia con Javier Simán. Ya en su función de presidente de ASI, lo conocí como alguien dispuesto a escuchar y a aceptar posiciones críticas y divergentes. Esto es positivo, pero implica el riesgo de no tomar decisiones, para nunca quedar mal con nadie. No es el caso de Simán. Discute para poder tomar decisiones y fijar posiciones. A los que no lograron convencerlo en un determinado tema, en vez de alejarse de ellos, los invita a sostener sus diferencias y aportar donde hay coincidencias. Esto es una calidad muy rara en personas que ejercen poder. Por esto, cuando Javier Simán, para construir su gobierno, no las va a buscar a los que fielmente coinciden con todas sus posiciones políticas, ideológicas o religiosas, sino a los más idóneos. Y la definición de idóneo incluye que tengan criterio propio y crítico, pero disciplina para ejecutar lo acordado.

Conozco a Javier Simán como un hombre que sabe delegar y fomentar la iniciativa de los miembros de su equipo, pero sin dejar de asumir la última responsabilidad. Estoy seguro que con él no habrá un gabinete negociado entre sectores y sus intereses, sino un equipo compacto con claro liderazgo. Esto es lo que el país necesita luego de 2 gobiernos con falsos liderazgos – y uno sin liderazgo.

En los debates, a pesar de las limitaciones de sus formatos, hemos visto que Simán tiene conceptos claros de cómo incentivar la reactivación de la economía, pero también para políticas de inversión social que rompan con la tradición del clientelismo y jugarán un papel clave para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza, pero al mismo tiempo para la construcción de la paz social – y por tanto, para construir políticas de seguridad que ataquen la raíz del problema. Este candidato entiende que aparte de una PNC eficiente que logre recuperar la mística con la cual fue fundada, y aparte de una firme aplicación de la ley, se necesita que el Estado focalice todos sus esfuerzos en la transformación integral de los barrios donde ha perdido presencia y legitimidad.

Por todas estas consideraciones, y sin menospreciar las cualidades manifiestas de Gustavo López Davidson y Carlos Calleja, recomiendo a los areneros a votar el 22 de abril por Javier Simán.

Telegramas electorales. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 13 febrero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

José Luis Merino:
El artículo 127 de la Constitución dice que “No podrán ser candidatos a diputados: el presidente y vicepresidente de la República, los ministros y viceministros del Estado…”

Tribunal Supremo Electoral:
¿Tiene el TSE en su poder un documento que comprueba que José Luis Merino ha renunciado a su cargo de viceministro en el Ministerio de Relaciones Exteriores? No estoy hablando de pedir permiso, sino de renuncia.

logos MAS y EDHGuillermo Gallegos:
¿Cómo hace cada 3 años para convencer a algún peón que corra por la alcaldía de San Salvador para GANA, cuando todos saben que lo va a sacrificar negociando con otro candidato? Ayer con Bukele, hoy con Neto.

Neto Muyshondt:
Ya que no necesitás el apoyo de tu ‘amigo Gallegos’ para llegar a la alcaldía, ¿puedo asumir que este deal con el ‘Chelito’ es para la fase II de tu proyecto: Calleja 2019?

Candidatos del PDC, PCN, CD, GANA y PSD:
En caso que estén coqueteando con la idea de ir en el 2019 con Bukele, díganlo antes del 4 de marzo. Les puede dar más votos, y no estarían engañando a sus bases.

Javier Simán:
Me gusta la palabra ‘radical’, casi excluida del imaginario político salvadoreño. Ya que la resucitó, ¿puede definir el ‘cambio radical’ que propone?

Carlos Calleja:
Me gusta la palabra ‘nueva visión’, aunque es un poco trillada. Ya que es el lema de la candidatura, ¿puede definir su ‘nueva visión’?

Candidatos a diputados:
En caso que llegaran a la Asamblea los nombres de los candidatos a magistrados Jaime Martínez, Gilberto Canjura Tito Edmundo Zelada y Jesús Ulises Rivas, ¿ustedes votarían por ellos? Díganlo antes del 4 de marzo.

Mauricio Interiano:
Entiendo que el FMLN no permite la libre competencia entre sus candidatos a diputados. ¿Por qué ARENA llama también a votar por bandera y no a votar por cara?

Rodolfo Parker:
¿Por qué toda la propaganda del PDC está concentrada en el número 3 de su lista para San Salvador?

Milagro Navas:
¿En serio piensa que los habitantes de Antiguo Cuscatlán acepten que su alcaldesa se niegue a debatir con su contrincante del CD/FMLN?

Salvador Sánchez Cerén:
Casa Presidencial sostiene un ‘Coro Presidencial para el Buen Vivir’. Si es ‘presidencial’, ¿cómo explica que nació en la campaña electoral del FMLN del 2014 y vuelve a aparecer en la actual campaña del FMLN?

Candidatos a diputados:
¿Están dispuestos de decirnos antes del 4 de marzo si están dispuestos a aprobar (o, en dado caso, derogar) ‘medidas extraordinarias’ de Seguridad declaradas por Naciones Unidas violatorias a Derechos Humanos?

Saludos a todos de

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Carta a Carlos Calleja y Javier Simán: La fábula del escorpión. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 9 enero 2018 / MAS! y El Diario de Hoy

Estimados presidenciables:
La suspensión del TPS para los 200 mil salvadoreños era previsible. El racismo y la discriminación de inmigrantes es parte del ADN de Donald Trump.

El intento de voceros de ARENA de culpar al FMLN y su discurso rayado contra “los yanqui” no abona en nada para enfrentar la situación creada por esta decisión tomada. Es politiquería barata en tiempos electorales. Incluso sin las políticas del gobierno de Sánchez Cerén de alianza con Venezuela, e incluso si las gestiones de su canciller Hugo Martínez no hubieran sido tan torpes, Trump hubiera suspendido el TPS.

logos MAS y EDHHugo Martínez y muchos bien intencionados se empeñaron en convencer a Washington que suspender el TPS es contra sus propios intereses: el interés nacional de Estados Unidos de tener estabilidad al sur de su frontera, y el aporte de los migrantes a la economía norteamericana. Es como la fábula del escorpión y la rana: La rana se ofrece a pasar al escorpión al otro lado del río, pero a medio camino el escorpión le da su mordida letal. Ambos se van a ahogar. La explicación del asesino: “No puedo evitarlo. Es mi naturaleza”.

Vea este video del New York Times:
Their Status Is Temporary. But to Salvadorans, the U.S. Is Home.

Nunca se trató de tener una política de emergencia para evitar lo inevitable. Lo que necesitamos es una política coherente, capaz de influir en la opinión pública y la clase política de Estados Unidos para construir una reforma migratoria de fondo.

Pero ni el gobierno, ni la oposición la construyeron. Ahora nos quedan 18 meses. Este es el plazo que la administración Trump dio para que los 200 mil salvadoreños salgan de Estados – o que el Congreso resuelva el asunto.

El que tiene la responsabilidad ahora de enfrentar este reto, más que el gobierno del FMLN que ya va de salida, es ARENA. Y dentro de ARENA, los hombres que aspiran a ocupar Casa Presidencial a partir del 2019. Tienen que apartarse de la politiquería y comenzar a construir, desde ya, la política exterior y migratoria que necesita el país. De todos modos, el FMLN no está en condiciones de hacerlo: Tiene su propio ADN, que para el futuro de nuestros migrantes –y de nuestro país- es igual de dañino que el de Trump.

Ustedes dos, quienes disponen en EEUU de interlocutores serios, tienen la responsabilidad de construir, ¡desde ya!, los puentes y las bases sólidas de una futura política de Estado, ambos necesarios para aprovechar el plazo fatal de 18 meses. No pueden apostar a que el 1 de junio 2019, cuando quieren asumir la presidencia, pueden comenzar a resolver el problema.

ARENA y el FMLN, en los períodos que han gobernado, no se han manchado de gloria en esta tarea de establecer con Estados Unidos las relaciones y los acuerdos que garantizan a futuro los derechos de nuestros migrantes y nuestro interés nacional como nación que necesita que la migración siga funcionando como válvula de alivio la presión social.

Está en sus manos, señores. Si en este asunto de sumo interés nacional pueden actuar de forma conjunta, sería su prueba de madurez.

Saludos,

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Debate, contienda y unidad. Columna Transversal de Paolo Luers

El éxito de ARENA en 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división.

Paolo Luers, 16 junio 2017 / EDH

He tenido oportunidad de discutir con los tres hombres que hasta ahora han expresado interés en competir por la candidatura presidencial de ARENA: los empresarios Carlos Calleja, Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Pude constatar que tienen importantes coincidencias, incluyendo la problemática del proceso interno en cual competirán.

Los tres se ven como outsiders, situados más en la sociedad civil que en el partido. Los tres tomaron la decisión de competir por la candidatura precisamente por su convicción que para salir de su crisis, el país no debería ser gobernado por el partido ARENA, sino por una alianza mucho más amplia y abierta; y que esta alianza tiene que ser dirigida no por cuadros militantes sino por profesionales que trasciendan el interés partidario.

Los tres ven el peligro que una ARENA dividida no sepa manejar bien una contienda democrática de primarias para elegir a su candidato presidencial. Los tres están claros en que sus propias actuaciones (y la de sus apoyos dentro y fuera del partido) pueden agravar o superar la división – y que de esto depende si van a lograr construir las alianzas necesarias para ganar en 2018 y en 2019.

Los tres entienden que el éxito de su potencial candidatura en 2019 depende en buena parte del éxito en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo 2018 – y que este éxito en gran medida depende de ellos. Para decirlo de manera más clara: El éxito de ARENA en el 2018 depende de la capacidad de convertir la contienda entre los precandidatos presidenciales en un valor agregado para el partido y su interlocución con la sociedad civil, y no en un factor de división. El hecho de poder escoger entre varios candidatos potentes puede ser un atractivo y un salto de calidad de ARENA y en la muestra de su evolución democrática – o puede ser su punto débil si no logran manejar bien la contienda. Los tres precandidatos entienden esto, aunque cada uno hasta ahora ha actuado de forma diferente ante este reto. Esta es mi apreciación.

Discutiendo con los tres precandidatos los principales retos que enfrenta el país, y por tanto el próximo gobierno, también he registrado muchas más coincidencias que diferencias. Coinciden hasta en las metas y prioridades que marcan ruptura con las prácticas de los gobiernos anteriores de ARENA: Construir una forma de gobernar transparente; fortalecer la institucionalidad democrática y la independencia de los órganos del Estado; erradicar la corrupción y el uso mercantilista del Estado a favor de intereses sectoriales y empresariales. Y coinciden en sus visiones de crecimiento y desarrollo basado en educación e inclusión social; en la necesidad de ordenar las finanzas públicas y hacer eficiente la inversión pública. No es cierto lo que sugiere El Faro: que Calleja y Simán representen diferentes visiones sobre la relación gobierno-partido-sector privado. El hecho de que diferentes empresarios apoyan a cada uno de los precandidatos no significa que estos representen distintos sectores e intereses.

No teniendo diferentes visiones sobre el futuro del país, el proceso interno de ARENA se reduce básicamente a dos contiendas:

•¿Quién tiene mayor capacidad para poner en práctica la visión común desde el próximo gobierno?

•¿Y cuál de los precandidatos tiene más liderazgo para construir la nueva mayoría social y electoral necesaria para ganar las elecciones del 2019 y para dar sostenibilidad a un proyecto de país?

Ante la inamovilidad, división y falta de liderazgo en el partido (y ante el peligro que estos se profundicen en caso el proceso de primarias se manejara mal), son los precandidatos los llamados de tomar la iniciativa. Urge que se sienten en una mesa para decidir cómo quieren llevar la contienda. Urge que identifiquen con claridad sus coincidencias, para convertirlas en la plataforma unificada de su partido. También urge que identifiquen sus diferencias, y que acuerden las normas civilizadas de cómo dirimirlas en un proceso interno democrático, respetuoso, constructivo y transparente.

Los acuerdos mínimos que deben ser capaces de generar los hombres que quieren gobernar el país deben incluir:

•El compromiso que todos los candidatos apoyarán al candidato que salga electo y formarán parte de su campaña y del proyecto político común.

•Adelantar la fecha de las primarias presidenciales. ARENA no puede ir a las elecciones de marzo 2018 dividido en campos. La candidatura presidencial tiene que definirse en primarias al final de este año.

•Convertir lo más antes posible el proceso ahora informal en uno formal: abrir las inscripciones oficiales de candidatos al sólo salir de la primarias de alcaldes y diputados en julio de este año; definir con claridad el tiempo de la campaña interna.

•La principal regla del juego: presentarse a las bases en conjunto, en debates institucionales.

•En la transición, hasta que comience el tiempo formal de la contienda, los precandidatos se abstienen de proselitismo interno y de solicitar apoyos de diputados, alcaldes, estructuras partidarias. Cada precandidato se dedicará a construir los apoyos que el partido necesitará en la sociedad – y regresa con los resultados al debate interno.

Este pacto de caballeros no sólo es factible, es necesario. Una vez que los precandidatos tengan un acuerdo sólido, lo presentarán a las autoridades de partido para que lo ratifiquen y oficialicen. Quien de los candidatos y de los líderes partidarios se niega a contribuir a la construcción de este acuerdo -y a cumplirlo- se autodescalificará como futuro candidato o líder.

Carta a los presidenciables: Hablen claro. De Paolo Luers

Paolo Luers, 16 mayo 2017 / MAS! y EDH

Arrancando el proceso electoral para diputados y alcaldes, está arrancando el presidencial del 2019. Esto no es malo.

En ambas elecciones se trata de la misma cosa: definir el rumbo del país. Son dos estaciones de la misma disyuntiva: Alternancia o continuidad. Pero la campaña de las elecciones legislativas no generará el debate necesario para que los ciudadanos tomemos decisiones trascendentes. Para el 2018, ambos partidos mayoritarias apuestan a más de lo mismo. Son los mismos candidatos, atrincherados en las mismas posiciones, y ambos partidos con las puertas cerradas a la renovación y el debate.

El debate sobre el gobierno que necesitamos no se genera en la competencia por alcaldes y diputados, sino alrededor de las personas que se apuntan para la presidencia. Y es este debate necesario que va a dar sentido y contenido a las elecciones del 2018.

Ambos partidos tienen que decidir si van a las presidenciales con candidatos tradicionales que representan la militancia propia (como hicieron en el 2014 con Norman Quijano y Salvador Sánchez Cerén), o con liderazgos nuevos que representan mucho más que su partido – y algo diferente que la generación que hizo la guerra y la paz. En el caso del FMLN está bien planteada esta disyuntiva: o es Nayib Bukele, o es otro comandante…

En el caso de ARENA, hasta ahora se han apuntado tres figuras fuera del partido: los empresarios Carlos Calleja y Javier Simán, y el abogado Luis Parada. Conociendo sus trayectorias, se puede adivinar que representan diferentes formas de relación entre partido y sociedad civil y distintas visiones del país, igual que en el caso de Nayib y los comandantes.

Los partidos no deberían seguir tapando estas diferencias, ni pretender manejarlas en círculos cerrados. Por lo contrario: Será beneficioso para ustedes, sus partidos y el país iniciar este debate desde ya y de la forma más transparente y abierta. Sólo así la campaña 2018 se escapa del más de lo mismo.

Bukele hace bien al provocar el debate sobre el futuro de la izquierda. Si estuviera esperando que el FMLN lo abriera, nunca se daría. Estoy en desacuerdo con sus posiciones, pero es positivo que las exponga de manera provocativa.

Los precandidatos de ARENA aún no han dado este paso. El que más ha hablado es Carlos Calleja, pero hasta la fecha no escuchamos nada capaz de provocar debate. El partido ARENA, al ser la fuerza que quiere provocar un cambio, debería incentivar a sus candidatos a que discutan el contenido y rumbo de este cambio. Es además la única manera de involucrar a la sociedad.

Nadie apoyará a candidatos que muestran miedo de que sus propuestas pueden ofender a alguien dentro o fuera de sus partidos. Métanse desde ya en la contienda, en el debate, sin afán de caer bien a todos. Obliguen a sus partidos a que las primarias para la presidencia se hagan pronto, parar poder convertirse en líderes antes de las elecciones del 2018.

Saludos,

“El FMLN es irresponsable con la administración de los recursos”: Javier Simán

Javier Simán lidera al principal sector productor y exportador del país y lamenta los obstáculos que se mantienen como la burocracia y la tramitología.

María José Saavedra, 25 abril 2017 / LPG

La industria es el sector que más empleo genera en el tejido productivo salvadoreño, con una planilla de 170,000 colaboradores, pero además es el responsable de casi el 100 % de las exportaciones del país. Por eso cada año la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) elabora un ranking para reconocer, por rama, a las empresas que dieron el extra para hacer crecer las ventas al exterior. En vísperas de esta celebración a las empresas exportadoras, el presidente de la gremial, Javier Simán, compartió el panorama comercial, así como los obstáculos que siguen minando a los productores, como la tramitología y la burocracia. A escala económica y fiscal, Simán reprocha el trabajo de la administración actual y señala que poco o nada han hecho por mantener en equilibrio las finanzas públicas que ya navegan por las aguas turbias de un “impago selectivo”.

Desde 2010, las exportaciones han mostrado altos y bajos en su tendencia, sin sobrepasar los $5,500 millones, y de estas el 96 % son industriales, nadie mejor que ustedes para explicar por qué no crecen las exportaciones.

El 96.4 % del total de las exportaciones son industriales, para ser exactos. Nosotros crecimos 4 % en 2015, el año pasado bajamos 2.7 %. Nicaragua nos está alcanzando poco a poco, está creciendo y nosotros nos estamos estancando. Parte de esa variabilidad se debe a que la mayoría de las exportaciones son industriales y los precios de nuestros productos dependen de los precios de las materias primas que compramos. Por ejemplo, el

50 % de las exportaciones son textiles y confección; entonces, si sube el algodón, sube el precio de las prendas que exportamos, no quiere decir que ganamos más, quiere decir que nos cuesta más caro y vendemos más caro. De repente baja el costo del algodón y facturamos más barato. El Gobierno a veces se entusiasma y dice: “Crecimos en las exportaciones”, pero en realidad hay que ver el volumen. Pero obviamente las exportaciones no están creciendo. Nosotros deberíamos tener una tendencia de crecimiento al venderle 48 % de las exportaciones a Estados Unidos y el 42 % a Centroamérica. Si nosotros estamos exportando a estos países que crecen, deberíamos estar creciendo en las exportaciones. Pero el principal problema es la incertidumbre política, ese es el tema que no genera confianza. Los inversionistas no van a invertir en un país donde no están claras las reglas. Mire Nicaragua, en los últimos siete años ha crecido 33.7 %, y nosotros solo hemos crecido 13.4 %; y Nicaragua es un gobierno de ideología de izquierda igual que el nuestro, o sea que no es un tema de ideología, es un tema de qué actitud tienen los gobiernos.

En 2011 se lanzó la política industrial, ¿para qué sirvió, quedó algo de eso?

No se ha avanzado. Esa era la tercera política industrial. Ya había dos antes de esa, pero a la hora de las horas no se ha implementado nada, está estancada. Luego vino la Ley de Fomento a la Productividad, se ha formado un consejo y solo tuvimos una reunión, así que no hemos avanzado mucho.

En 2014 se asignó al comisionado para la inversión, ¿cuánto ha mejorado la tramitología para hacer negocios en el país desde entonces?

Se nombró al vicepresidende (Óscar Ortiz) como comisionado presidencial y en algún momento teníamos reuniones frecuentes con él para tocar los temas de los obstáculos a la competitividad. Después se conformó la famosa mesa de diálogo entre el Gobierno y la ANEP, y en esa mesa es donde se iban a tocar todos esos temas. Pero desde octubre del año pasado no hemos vuelto a reunirnos en esa mesa, o sea que ya perdió el impulso que llevaba. Nosotros por supuesto estamos en la disposición de continuar, pero sentimos que del lado del Gobierno ya no hay ese interés en empujar.

¿El tema de la tramitología y burocracia sigue igual?

Se ha complicado, está peor, principalmente en el tema de aduanas. Hubo un cambio en la dirección de aduana y el nuevo director ha llegado con muchas arbitrariedades y eso está entorpeciendo mucho el comercio. Nosotros hemos sido bien claros de que facilitación del comercio no quiere decir facilitar contrabando, no hay que sacrificar la recaudación fiscal ni el control aduanero con ser ágil. Pero de ninguna manera estamos sugiriendo que aflojen las medidas de control, todo lo contrario. El contrabando al que más afecta es a la industria local. Pero la falta de agilidad es lo que nos está matando, hay productos perecederos que vienen de Guatemala que se pierden en la frontera porque pasan mucho tiempo allí.

Usted llegó en 2010 a la ASI. ¿Cuáles son los obstáculos que continúan desde ese entonces?

Algunos obstáculos los hemos sobrepasado, otros hemos aprendido a vivir con ellos. Recuerde que una medida fue quitar el “drawback”, que era el único incentivo, y se eliminó. Las empresas ahora tienen que competir sin esa ventaja, algunas lo están haciendo mejor que otras. Hemos tenido que aprender a ser competitivos. Pero el tema de la energía eléctrica, ¿recuerda que estaba en $0.22 y $0.23 el kilovatio y logramos que bajara a $0.09? Ya volvió a subir a $0.13, claro que es mejor que lo que pagábamos antes, pero pudiéramos estar en $0.08. Estamos mejor que 2010 en este aspecto, pero no como deberíamos estar. En el tema del precio de la energía creo que el trabajo conjunto con el Consejo Nacional de Energía ha dado buenos resultados. En la tramitología no. Cada día son más trámites, más permisos, mucha burocracia, mucha arbitrariedad que hay que pedir permiso por todo. Hemos visto una tendencia de que en los reglamentos exageran los requerimientos cuando la ley no lo exige. Por eso los resultados que verá en el ranking son la respuesta del esfuerzo de los empresarios y sus trabajadores, porque de parte del Gobierno cada vez son más los obstáculos.

Para 2014, la industria había invertido $2,300 millones, una cifra alta. En medio de todo, ¿cuáles son las ventajas de invertir en El Salvador?

La industria desde 2009 ya lleva invertidos $3,762 millones, pero en maquinaria y equipo, no son plantas nuevas; y eso es principalmente para mantenerse a la vanguardia y poder ser más competitiva. No es que estemos invirtiendo en ampliaciones ni nada de eso. Esto demuestra que la industria salvadoreña está en el país y se va a quedar independientemente del gobierno que tengamos, porque los gobiernos van y vienen, pero la industria es a largo plazo.

En los premios ASI de 2014 empezaba el Gobierno actual y en su discurso usted dijo lo siguiente: “Estamos convencidos de que el Gobierno y sector privado no podemos caminar por rumbos opuestos… Dialogar por dialogar solo sirve a los que quieren aparentar”. ¿Tres años después qué opina?

Mantengo lo que dije. Cítelo otra vez, porque en realidad el Gobierno habla de mesas de diálogo, pero él ya lo abandonó, no hemos sido nosotros. El Gobierno es el que ha dejado de participar en las mesas de diálogo con el sector privado. Por eso más que hablar de diálogo, nos gusta hablar de debate… de diálogo ya hay demasiado. Parece que no hay voluntad sincera de trabajar con nosotros porque se sientan, pero al mismo tiempo nos están atacando de evasores, de contrabandistas, que somos corruptos, y nosotros no somos partido político, que se peleen con ARENA, pero no con nosotros, porque somos los generadores de esas oportunidades de trabajo.

A escala económica, ¿cuáles son las perspectivas para el país?

Nosotros vemos grandes oportunidades que se están desaprovechando. Imagínese: Estados Unidos es el 48 % de las exportaciones y esa economía está creciendo fuerte y lo que nosotros les exportamos solo representa el 0.5 %, o sea que podríamos exportar lo que queramos bajo CAFTA. Pero no hay un clima de confianza. Los inversionistas cuando ven ese problema del impago creen que el país va a entrar en crisis, creen que van a sacarlos.

Sobre la crisis fiscal, ¿cómo observa el clima político para resolver esta situación en medio de una gran polarización? En la parte contable se hizo una reforma fiscal, se ha aumentado la deuda, se han quitado los subsidios y ya se cayó en impago selectivo, ¿cuál es el talón de Aquiles?

Desde el punto de vista político no creo que sea polarización. El FMLN no ha cumplido los compromisos que adquirió en las negociaciones anteriores, entonces hoy no hay voluntad de los otros partidos de concederle más deuda. Yo no creo que sea polarización política, es que el FMLN es irresponsable con la administración de los recursos, sigue gastando, sigue endeudándose, sigue contratando plazas. El gobierno del FMLN no ha cumplido nada hasta ahora. Es lógico que los partidos difícilmente le van a dar el apoyo cuando no han cumplido. En mi opinión, nunca se debe de romper el diálogo, los partidos deben de sentarse. ARENA debe de mantener un diálogo abierto pensando ambos en el paso y no en las elecciones. El haber fallado un pago nos baja de categoría como país. Desde el punto de vista contable, este gobierno es el que más recursos ha tenido con más recaudación y más endeudamiento. La pregunta que hacemos es ¿en qué se han gastado el pisto? Cómo es posible que incumplan un pago que desde hace tiempo sabían que tenían que hacer y que ni siquiera estaba en el presupuesto.

Vienen tiempos electorales y eso mueve las aguas. Pero es claro que quien reciba el país no tendrá la situación fácil sea el partido que sea. ¿Usted quisiera asumir ese reto?

Sí, hay rumores, sí se nos ha acercado más que todo de las universidades, el sector académico, empresarial, más que todo sociedad civil, no de partido político, nadie de ARENA se me ha acercado. Yo no estoy en ningún partido político. Ahorita es muy prematuro para hablar de candidaturas presidenciales cuando tenemos a la vuelta de 11 meses elecciones de diputados y alcaldes, que es la elección más importante. Lanzo un llamado a todos los ciudadanos que esto no es cuestión de los actores políticos, esto es de todos los salvadoreños que debemos elegir diputados y alcaldes idóneos. Hoy por hoy, seguimos trabajando con la responsabilidad que tenemos desde la ASI. Pero sí no deja de halagarnos que algunos nos mencionan. Nadie tiene que pensar en una candidatura con una ambición personal, se tiene que pensar en qué es lo mejor para el país. Yo, si lo hiciera, sería solo por mis hijas, por dejarles un mejor país.