homicidios

Carta a los responsables de seguridad salientes y entrantes: ¿Cuál reducción? De Paolo Luers

2 mayo 2019 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Está llegando a su fin el gobierno actual. Ya vendrán las evaluaciones de sus 5 años en el poder, los balances, los resúmenes críticos y otros acríticos. Y las recomendaciones para el gobierno entrante de cómo manejar mejor la Seguridad Pública…

Uno de los temas principales a evaluar será el de seguridad pública, las políticas contra la delincuencia, las pandillas, la violencia.

Basado en datos oficiales he preparado un gráfico que pone en relación la curva de homicidios con las fechas políticas y con quienes han estado al frente de la política de Seguridad y su implementación.

Antes de comenzar a analizar y a sacar conclusiones y recomendaciones para el gobierno entrante, veamos las cifras. Veámoslas fríamente. Y luego hablemos.

Como ven, el gobierno actual, que tanto habla de “reducción de homicidios”, entrega el poder con más homicidios al mes que cuando asumió el gobierno. Y en el camino, en el 2015 y 2016, implementaron políticas que resultaron en una violencia tan alta como en tiempos de guerra.

Hay que analizar bien estos números – y otros que las instituciones deberían proporcionar sobre desapariciones, extorsiones, hurtos y robos. Luego hablemos.

Saludos,

San Salvador con tasa homicidios superior a la de todo El Salvador

Un pandillero fue asesinado frente al café Bella Nápoles el 20 de enero, último día que operó ese negocio. Jefa policial reconoce que nuevo plan no ha logrado contener homicidios, pero sí ha controlado delitos patrimoniales.

San Salvador con tasa homicidios superior a la de todo El Salvador

San Salvador con tasa homicidios superior a la de todo El Salvador

 

LPGGabriel García/Edwin Segura/Ezequiel Barrera, 6 febrero 2018 / La Prensa Gráfica

William Alexánder Melara Morán, un pandillero conocido como “Inquieto”, intentó cambiar su forma de vida, pero llegó a estar demasiado atado al Barrio 18 para lograrlo. Melara Morán, de 19 años, fue detenido por varios delitos a mediados de 2017, y en diciembre de ese mismo año recuperó la libertad. Personas cercanas lo vieron salir de las bartolinas policiales convertido en predicador religioso, pero en ese momento el Barrio 18 ya había dado la autorización para asesinarlo, según las investigaciones iniciales.

Soyapango y San Salvador son los municipios con más desplazados

Pasaron pocos días desde su promesa de conversión cuando, según fuentes que lo conocieron, intentó robar un teléfono celular dentro de un bus que se estacionó justo en la esquina donde él se encontraba predicando. Días después volvió a solicitar al Bario 18 que lo “activara” o lo aceptara de nuevo.

“La mayoría de  homicidios (de San Salvador), excepto uno que hemos tenido, son vinculados a rencillas entre pandillas o por la limpieza que ellos mismos hacen de sus miembros”.
Evelyn Marroquín, subcomisionada PNC

Fuentes policiales lo tenían perfilado como un sicario en la estructura del Barrio 18 que maneja parte del centro de San Salvador. La tarde del 20 de enero pasado, sus compañeros de “clica” lo convocaron para ir a robar en la zona que colinda entre el territorio controlado por el Barrio 18 y la MS-13, según elementos que constan en la investigación de su homicidio. Cuando los pandilleros pasaban por el laberinto de tiendas informales que conecta la 2.ª calle oriente con la calle Delgado, desenfundaron sus armas y dispararon contra Melara.

Violencia de San Salvador se concentra en cuatro municipios

El cuerpo de “Inquieto” quedó a escasos metros de la vitrina del café Bella Nápoles, el icónico restaurante que sirvió café por 56 años en el centro de San Salvador. Y ese se convirtió en el último día del negocio. Un vocero del café, quien pidió no publicar su nombre, explicó que uno de los factores que incidieron en el cierre es el tema de la disminución de clientes porque menguó la movilidad de gente por los cierres de algunas calles, y también por la delincuencia. Sobre esto último, los propietarios han acordado no hablar abiertamente, según dijo. Únicamente confirmó que decidieron cerrar porque la crisis financiera era insuperable desde hace cuatro años atrás.

Fuentes policiales que frecuentan la zona confirmaron que en la cuadra en la que estaba el café no hay ningún negocio formal o informal que se escape del pago de la extorsión.

Apuntan a pandillas

“La mayoría de los homicidios (de San Salvador), excepto uno que hemos tenido, son vinculados a rencillas entre pandillas o por la limpieza que ellos mismos hacen de sus miembros, solo tuvimos un señor del centro que fue otra situación que ocurrió ahí”, dijo ayer la subcomisionada de la delegación San Salvador centro de la Policía, Evelyn Marroquín, para explicar por qué el municipio mantiene una alta tasa de homicidios: en 2017, San Salvador tuvo 97 asesinatos por cada 100,000 habitantes, una tasa superior a la de todo El Salvador, que fue de 60.1 asesinatos.

La tasa de homicidios de la capital se ha mantenido muy por encima de la tasa de asesinatos nacional al menos desde 2005.

En el municipio capitalino han sido asesinadas 1,175 personas en los últimos tres años, es decir, el 7% de los homicidios reportados en los 262 municipios del país, según datos oficiales.

“Inquieto” fue una de las 27 personas asesinadas en enero pasado. En el primer mes de este año hubo ocho asesinatos más que en enero de 2017, y una cantidad mayor de víctimas que en diciembre del año pasado, cuando hubo 19. Enero de 2018 fue el mes con más asesinatos desde junio del año pasado.

Los datos muestran un comportamiento irregular del número de asesinatos en el municipio capitalino durante el último año. Entre septiembre, cuando inició el nuevo plan operativo de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), y diciembre del año pasado las cifras de asesinatos se mantuvieron entre 11 y 21 cada mes, pero no hubo un período que marcara una tendencia.

La subcomisionada de la delegación de San Salvador admitió ayer que el nuevo plan operativo que se inició en septiembre del año pasado en San Salvador no ha podido contener la cifra de homicidios. Sin embargo, apuntó que los delitos patrimoniales (hurtos, robos, extorsiones) sí han tenido una reducción. Los cuerpos de seguridad, incluidos miembros de la FAES, continúan los patrullajes como parte de ese plan; sin embargo, las pandillas siguen ampliando sus redes camuflándose entre los vendedores informales, según personas en la zona.

97 Comparación
Fue el número de homicidios por cada 100,000 habitantes que se reportó el año pasado en el municipio de San Salvador.

60.1 Comparación
Fue la tasa de asesinatos por cada 100,000 habitantes que se registró en los 262 municipios durante el año pasado. Esto significó una reducción  de más de 20 puntos respecto a 2016.

 

 

Carta a los expertos de Seguridad: Analicen bien. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 19 octubre 2017 / MAS! y EL DIARO DE HOY

Estimados colegas:
Las olas de asesinatos van y vienen. Es como la curva de fiebre de alguien con seria infección. Cuando baja, el gabinete de Seguridad canta victoria. Cuando sube, lo explican sacando el fantasma de una división dentro de la MS13 que ellos mismos están tratando de cultivar. Mano dura mezclada con una torpe política de dividir para reinar.

 Por esto entran y salen camionetas de la DGCP en los penales de Zacatecoluca, Ciudad Barrios e Izalco, con pasajeros encapuchados, cuyas salidas y entradas no son registradas. Es un operativo de la sección logos MAS y EDHde inteligencia penitenciaria (al mando de Rafael Benavides, conocido en la guerra como Ramón Suárez y como operativo de secuestros de las FPL), que quiere provocar una división dentro de la MS13. Por esto llevan a ciertos reos de un penal al otro. No tiene nada que ver con una segunda tregua, como ustedes sospechan.

Todavía el fiscal general está empeñado en criminalizar los traslados de reos que se hicieron en el 2012, en el marco de la tregua, cuando tenían un objetivo claro: facilitar un proceso de reducción de la violencia. Pero los traslados clandestinos de ahora no los investiga la fiscalía, aunque tienen un fin oscuro: crear una pandilla nueva, la famosa MS503, que se desvincularía del acuerdo de las tres pandillas históricas de negarle cualquier apoyo electoral al FMLN. Han declarado la guerra al FMLN, en represalia a las promesas no cumplidas que este partido les hizo en el marco de sus pactos electorales del 2015; y a la campaña de exterminio que inició el gobierno del FMLN una vez que ganara las presidenciales.

Los dirigentes de las pandillas, a partir de esto, rompieron todos los compromisos y pláticas con el FMLN. Por eso, el gobierno está tratando de provocar una disidencia con la cual pueda negociar. Pero no negociar para buscar una salida a la crisis de seguridad y a la violencia, sino para llegar a nuevos pactos electorales.

Es algo torpe que el gobierno comprometa su propia maniobra, usando al mismo tiempo la supuesta división en la MS para explicar el auge de homicidios de los últimos dos meses. Están creando un monstruo – y al mismo tiempo echan a su monstruo la culpa del auge de violencia.

Detrás de esto nadie detecta la razón más lógica de las olas de violencia: Son las respuestas de las pandillas a la guerra declarada, los operativos de aniquilamiento y los grupos de exterminio. Acción y reacción: pandilleros muertos-pandilleros matando; policías muertos-policías matando. La consecuencia inevitable de una política equivocada.

Repiensen sus análisis, colegas.
Algo debemos aportar para cambiar esta situación. Saludos,

44298-firma-paolo

 

 


Fe de errata:
En la carta dice que Rafael Benavides (“Ramón Suárez”) fue operativo de secuetros de las FPL. Es falso: fue operativo de secuestros del las FAL del Partico Comunista)

 

 

 

Carta al gabinete de Seguridad: ¿Cuál reducción? ¿Cuál El Salvador Seguro? De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 3 octubre 2017 / MAS! y EL DIARIO DE HOY

Ustedes proclaman que han reducido la violencia. Con este éxito, su partido quiere ganar las elecciones del 2018 y del 2019. Porque otros éxitos no pueden mostrar.

Veamos si este éxito es verdad o mentira.

Ustedes están conduciendo la Seguridad desde el 1 de junio el año 2014. En los primeros 5 meses del año antes de que asumieran el mando, 1,466 salvadoreños habían muerto por homicidio: un promedio de 293 al mes, y de 9.7 al día. Este fue su punto de arranque.

En los siguientes 5 meses (de junio a octubre 2014), 1,677 salvadoreños murieron asesinados: un promedio de 335 al mes y de 11 al día. ¿Cuál reducción?

logos MAS y EDHEn el año 2015, cuando ustedes ya tenían lista su estrategia, su famoso ‘Plan El Salvador Seguro’, y sus planes operativos de topar a las pandillas, murieron asesinados 6,657 salvadoreños: 2,745 más que el año 2014 cuando asumieron el mando. Estamos hablando de 555 homicidios al mes y a 18.3 al día. ¿Cuál reducción?

En el año 2016, hubo 5,278 homicidios: 1,366 más que el año 2014 cuando ustedes tomaron el control. Equivale a 440 al mes y 14.5 al día. ¿Cuál reducción?

En el 2017, los homicidios sí bajaron. Pero en el recién concluido mes de septiembre, nuevamente llegaron al promedio del año 2016, con 435 mensuales.

Comparemos los meses de septiembre:

Septiembre 2012: 156 homicidios
Septiembre 2013: 242
Septiembre 2014: 333
Septiembre 2015: 685
Septiembre 2016: 344
Septiembre 2017: 435

¿Cuál reducción?

Viendo los números, que son los únicos que no mienten en el debate sobre Seguridad Pública, sus políticas han fracasado, y su discurso de reducción y éxito es mentira. En próximas columnas voy a explicar porqué fracasaron. Ahora sólo les adelanto el punto central: Están haciendo todo lo contrario al tal ‘Plan El Salvador Seguro’, que supuestamente es resultado de una gran concertación con todos los sectores representados en el Consejo de Seguridad Ciudadana que armaron. Este plan prioriza la prevención. El plan real que ustedes implementan en el terreno no sólo prioriza la represión, la lleva al extremo – incluso a chocar con la legalidad. Los miembros de este Consejo están frustrados, se sienten engañados, o ya dejaron de asistir.

Ustedes venden dos mentiras: El Plan El Salvador Seguro, que es puro adorno; y la reducción de homicidios. Ambos no resisten ningún análisis objetivo. La gente les va a cobrar la factura. Saludos,

44298-firma-paolo

 

¿Quiénes están siendo asesinados en El Salvador? De Ricardo Sosa

Durante el presente siglo se mantiene la tendencia del siglo anterior sobre los denominados “ciclos de violencia” relacionados con homicidios con períodos de incrementos y luego aparente disminución, y cuando menos se espera como ha sido en el presente mes de septiembre que registraba hasta la semana anterior ocho en promedio diario se generan en siete días los incrementos para subir el promedio a más de 12 diarios.

ricardo sosa1Ricardo Sosa, 30 septiembre 2017 / LA PRENSA GRAICA

Al estudiar y documentar los homicidios en El Salvador con cifras oficiales de la PNC encuentro que en los últimos tres años entre el 30-39 % corresponden a miembros de pandillas o relacionados con venganzas o acciones en las cuales hay posible relación directa. Quiere decir que aproximadamente el 60-65 % de las muertes violentas son salvadoreños que no tienen relación con estructuras criminales y se encontraban en un tiempo y espacio que los convirtió en víctimas por un asalto a mano armada, fuego cruzado, no pago de las extorsiones, equivocarse de dirección e ingresar a un territorio controlado por otra pandilla, dormirse o equivocarse de ruta de bus, ingresar a otra colonia viviendo en otra, intolerancia, violencia social, entre posibles causas.

LPGDel más reciente repunte de homicidios en el periodo del 21 al 25 de septiembre de 2017 puedo manifestar lo siguiente según las estadísticas oficiales de la PNC y cruzando datos con la cifras de la FGR, las cuales son de conocimiento público y publicados en redes sociales, y que de igual como mi opinión se basan en información preliminar en la escena del delito:

* Continúan las diferencias en las cifras de homicidios de la PNC y FGR, y qué decir del IML que continúa sin director por 21 meses consecutivos y no se pronuncia teniendo los cuerpos en sus instalaciones.

La versión del gobierno por medio de la PNC es que se debe a una pugna y purga entre la supuesta nueva fracción de una estructura que fraccionó a la pandilla más grande y con carácter transnacional. Si esta versión es así debería de existir una mayoría de asesinados en calidad de pandilleros o colaboradores, pero se puede establecer que en 120 horas se registraron de manera oficial ante la PNC al menos 139 homicidios a nivel nacional a razón de 1.15 asesinados por hora, con el siguiente detalle:

42 miembros de pandillas o relacionados con estos (30 %)

91 ciudadanos salvadoreños o población civil sin relación con pandillas o crimen organizado (65%)

3 miembros de la PNC (2%)

2 miembros FAES (2 %)

1 exmiembro de la FAES (1% )

Conclusiones:

* Con estas cifras oficiales se evidencia que la mayoría de homicidios en El Salvador se generan en la población civil o ciudadanos honrados no relacionados o vinculados a pandillas.

* Si el incremento de homicidios se debiera a una purga o guerra entre dos estructuras dentro de una misma pandilla el número de homicidios debería de ser considerablemente superior a los porcentajes detallados en valores del 70-80 % del total de crímenes. Además se deberían de generar enfrentamientos entre ellos y en la escena del delito deberían de encontrarse asesinados de dos estructuras. Por lo que esta hipótesis se debilita con base en las cifras oficiales y se complica el sostenerla.

* Dentro de las personas asesinadas se registran varios ciudadanos dentro del grupo denominado de la tercera edad que no están vinculados a pandillas.

* Dentro de los 42 pandilleros o relacionados con estas estructuras se debe de considerar que al menos 11 fueron abatidos por la PNC en los denominados enfrentamientos.

Carta gráfica sobre el “éxito” de nuestro gobierno. De Paolo Luers

paolo luers caricaturaPaolo Luers, 29 julio 2017 / MAS! y EDH

Números y gráficos hablan más claro que palabras. No mienten. El presidente, su ministro de Justicia, y su director de la PNC reclaman que su política de Seguridad es exitosa y que la muestra es que han logrado bajar en un 50% el número de homicidios.

Viendo los números, sabemos que es mentira. Los números de homicidios hoy, luego de 3 años del gobierno de Sánchez Cerén, son exactamente iguales que en junio 2014, cuando asumió el gobierno. Pero durante 2015 y 2016 nos hicieron pasar por el infierno, con 11,953 víctimas de homicidio en sólo dos años.

HOMICIDIOS JUNIO 17

Celebrar como éxito el hecho que hoy el número de muertos es exactamente igual que cuando asumieron el gobierno, es un insulto a la inteligencia y las emociones de los salvadoreños.

Saludos,

44298-firma-paolo

Más días así. De Cristina López

Por primera vez en aproximadamente dos años, en mi país no se habían reportado asesinatos. Muchos amigos extranjeros me preguntaron si eso significaba que por fin alguien había dado con la fórmula para la paz en El Salvador.

Cristina LópezCristina López, 16 enero 2017 / EDH

Inicialmente, pensé que las noticias eran malas, que había pasado algo. No sé, un desastre natural de esos que nos son propios, o un desastre político, que tampoco somos ajenos a esos. Lo digo porque el viernes de la semana pasada, amanecí con más de una persona que vía correo o redes sociales me compartía lo que aparentemente era la misma noticia sobre El Salvador. Y nada, la costumbre de leer malas noticias nos ha entrenado para siempre esperar lo peor, pero resultó que en contra de mis cínicas conclusiones, las noticias eran buenas. Por primera vez en aproximadamente dos años, en mi país no se habían reportado asesinatos. Muchos amigos extranjeros me preguntaron si eso significaba que por fin alguien había dado con la fórmula para la paz en El Salvador. Y aunque la tendencia indica que los asesinatos en comparación a 2015 van en bajada, la triste respuesta es que no, el día sin muertes violentas no es indicador de que hemos diseñado la elusiva fórmula para la paz.

diario hoyCon optimismo sensacionalista, medios internacionales desde CNN a Al Jazeera a The Guardian nos dieron cobertura, anunciando que el jueves 12 de enero se había convertido en un día “libre de asesinatos” en el país más violento. Digo optimismo sensacionalista, porque una gota de sano escepticismo sabe leer entre líneas que asesinatos reportados no necesariamente significa asesinatos reales. En su entusiasmo las noticias internacionales habían también omitido mencionar que las desapariciones en El Salvador ya no pertenecen a las historias de la guerra civil. Son reportadas a diario, y la tendencia en 2015 se encontraba en aumento, a tal grado que parecía haber un grado de relación con la aparente disminución en los homicidios. En otras palabras, estábamos contando la misma cosa de manera diferente.

Lo anterior no significa que un día de respiro no merezca celebración. Cada vida que no perdemos es potencial que conservamos y nuestra dignidad humana común dicta que ninguna vida perdida debería verse reducida exclusivamente a una estadística. Pero si las políticas públicas en materia de seguridad y de justicia criminal han sido más de lo mismo en los últimos años, si se ha demostrado poco compromiso o interés en reformar el sistema penitenciario y carcelario, poco indica que el día sin asesinatos es producto directo y exclusivo de un atino gubernamental necesariamente.

Pero más allá del escepticismo cínico con el que deberían leerse cualquier tipo de estadísticas –especialmente las que provienen de fuentes oficiales, con una serie de incentivos para promover cifras favorables– sí hay espacio para leer un día como el jueves 12 de enero como una serie de victorias. Si los números se traducen en consecuencias de la vida real, la estadística puede también leerse como que hubo, en promedio, 14 familias que no tuvieron que planear un funeral. Hubo, en promedio, 14 madres salvadoreñas que se fueron a dormir sin llorar hijos muertos. En promedio, hubo 14 perpetradores que ese día conservaron algo de su humanidad al no terminar con una vida. Eso en el contexto de la cantidad de sangre derramada parece poco. Pero si recordamos por un segundo que en nuestra Constitución hemos elevado a “la persona humana como fin y origen de la actividad del Estado,” sobran las razones para celebrar. Y para rogar, con toda la fuerza que nos permite la fe, el optimismo y la esperanza, para que haya más días así.

@crislopezg