desestabilización

¿Qué significa desestabilizar y golpe suave? De Teresa Guevara de López

El FMLN está acusando a ARENA de acciones de desestabilización y de planear un “golpe suave” contra el gobierno. El presidente Sánchez Cerén lo repite cada sábado, Hato Hasbún lo confirma, y Medardo González asegura tener pruebas, exigiendo al partido de oposición demostrar pública y políticamente que no están metidos en la desestabilización y el golpe. 

En las pasadas elecciones legislativas, el pueblo habló bien claro dando a ARENA una mayoría de 35 diputados, con el mandato de corregir abusos de la anterior legislatura, manejada arbitrariamente por el FMLN y sus servidores de GANA, logrando mayoría para aprobar leyes y decretos totalmente contrarios a los intereses de la Patria, pero de gran beneficio para ellos y sus allegados. Luego de casi tres meses en el cargo, preocupa la incomprensible actitud de la bancada arenera, que tantas esperanzas había generado, compuesta por jóvenes profesionales y prestigiosos académicos, dispuestos a luchar por la democracia. Se percibe un prolongado silencio y ausencia de iniciativas, a pesar de los serios problemas que nos afligen y los continuos abusos del Frente. ¿Cómo se negoció la presidencia de la Asamblea, otorgándosela inicialmente al Frente y 18 meses después al diputado más desprestigiado de GANA, cuyas absurdas propuestas evidencian su incapacidad? ¿Por qué aún no se ha planteado la derogación del decreto, que por iniciativa de Sigfrido Reyes favoreció a 8 personas, devolviéndoles terrenos embargados por falta de pago, siendo la más favorecida la esposa de su socio y asesor Larrazábal, cuya deuda pagará en un plazo de 800 años, con cuotas mensuales de $30? ¿Por qué no insistir en investigar las fuentes de ingreso de Reyes, para acumular semejante capital, y su nombramiento como presidente de PROESA, pues no cumple con el literal c) del artículo 9 de la ley de dicho organismo, “que quien lo preside, debe tener 5 años o más de experiencia en el desempeño de funciones vinculadas con el objeto de la ley”, período en el cual Reyes fungió como diputado? La justificación de que hay que esperar resultados para determinar su capacidad, suena como un entrenamiento de $7,000 mensuales, para ver si aprende, sin importar el daño para nuestra tan maltratada economía. Ante la evidente corrupción y despilfarro millonario en el caso de El Chaparral, se esperaría investigar la responsabilidad de los ex presidentes Saca y Funes, así como retirar la mordaza, que para esconder los abusos cometidos desde CAPRES, ha blindado la información sobre gastos de viajes y otros del presidente y sus acompañantes, porque nadie cree que publicarla afecte la seguridad del Estado y lo exige la LAIP. ¿Por qué no se alcanzaron los votos suficientes para la exención de impuestos para el medicamento donado para los enfermos de cáncer? Ya no puede esconderse el desabastecimiento de los hospitales, y las quejas continuas de los médicos por falta de recursos, así como la lamentable situación de las escuelas, la falta del presupuesto para este año, y la disminución de las asignaciones en las escuelas rurales. Teresa Guevara de López , 23 agosto 2015 / EDH

Pero ninguno de los acusadores del Frente ha sido capaz de presentar tales pruebas, sino que espera que ARENA las desmienta para probar su inocencia. ¿Puede el acusador exigir a la parte acusada demostrar que no es culpable? Argumentan que ARENA continúa con una estrategia de criticar todas las medidas gubernamentales, sin aceptar el diálogo. Ergo, somos culpables y desestabilizadores, todos los ciudadanos que ejercemos el derecho de criticar. Acusa a Fusades de seguir la misma línea de ARENA calificando como “de cajón” sus diferentes estudios, tanto de carácter jurídico, económico o político. ¿Qué significado tiene ese cajón?

Para los miles de salvadoreños que todavía pensamos, analizamos y sufrimos la difícil situación del país, y no estamos cegados por la ideología socialista que obliga a sus cuadros a aceptar cualquier disposición y medida, por absurda y contraria a la realidad que sea, estas falsas acusaciones demuestran una total ignorancia y temor por sus evidentes fracasos, producto de su total incapacidad y la descarada corrupción que ha permeado todos los ámbitos de la administración.

Les estorba reconocer el desastre de este gobierno, que Fusades claramente demuestra en estudios realizados por prestigiosos profesionales, basándose en cifras de organismos internacionales y en advertencias del Gobierno de EE. UU. Porque asegurar que el país va en el rumbo correcto, no lo creen ni ellos mismos, ante el baño de sangre con más de 40 muertos diarios, pero que califican de victoria: Reacción de las pandillas ante la magnífica labor de los cuerpos de seguridad.

Tales mentiras siguen el modelo de Venezuela, donde el fracasado Socialismo del Siglo XXI se esconde tras las declaraciones de sus funcionarios, ofensivas para un pueblo al borde de la hambruna y con racionamiento. Para ordenar las colas y evitar saqueos, militares armados rodean los supermercados, el ministro de Alimentación anuncia: “que cumpliendo con el mandato del pueblo, reactivamos el acceso a los productos prioritarios por terminal de cédula”.

El repudio del FMLN a la visita de líderes de gremiales empresariales de Venezuela y Ecuador, para relatar la dramática realidad de sus países, es copia fiel del rechazo del jefe del Congreso de Venezuela, Diosdado Cabello, a la propuesta de la Fedecámaras para enfrentar la crisis económica del país: “A la Asamblea Nacional revolucionaria, jamás tendrá Fedecámaras la posibilidad de llevar una ley para ser aprobada. Es “contra natura” que Fedecámaras proponga leyes distintas al modelo socialista que tenemos”. Rechazar propuestas del sector privado, es la lección que el Frente ha aprendido y está poniendo en práctica.

Es estrategia del FMLN divulgar términos carentes de significado, porque en el diccionario de la RAE no existe la palabra “desestabilizar”, aunque sí define estabilizar como “dar seguridad y estabilidad”, que aquí no existen. Y para “golpes de Estado”, los salvadoreños no necesitamos traducciones, pues lamentablemente en nuestro pasado abundan: Se derroca al gobierno, mediante una acción encabezada generalmente por militares. Expresión que no admite niveles, ni calificativos como suave, intermedio o fuerte. Como tampoco hay hombres medio ladrones, ni mujeres medio honradas. El golpe suave es un término inventado por los fracasados gobiernos de los países del ALBA, ante las justas protestas de sus pueblos cansados de tanto engaño y corrupción.

La verdadera desestabilización resulta de no hacer las cosas bien y a tiempo. Editorial LPG

Nadie debe caer en la tentación de embarcarse en proyectos ideologizados, que ya están puestos al margen por el mismo proceso histórico, aquí y en todas partes. Lo que requerimos es creatividad propia con pragmatismo visionario.

LPG-1Editorial, 19 agosto 2015 / LPG

Desde las áreas gubernamentales se ha vuelto cada vez más común hablar de propósitos e intentos desestabilizadores provenientes de aquellos sectores u organizaciones que no están de acuerdo con las políticas que actualmente caracterizan la conducción nacional. Tal apreciación simplista y autodefensiva no es original nuestra, sino reflejo de lo que se vive en aquellos países que han asumido la práctica populista como modelo de vida política. Y en verdad lo que ocurre es que, en todos los casos en que esto se da, los efectos de insostenibilidad y de fracaso no son ocultables y el argumento más trillado para buscar escudos protectores por parte de aquellos que se han sumado a la aventura populista consiste en achacarles toda la responsabilidad de los trastornos que se viven en la vida diaria a los “enemigos” ideológicos.

En nuestro país hay inestabilidad grave, y lo que habría que hacerse de inmediato no es inventar novelas de intriga, sino encarar los hechos como son, desde las causas que les dan origen. Aunque hay muchas señales que pueden interpretarse como signos de que, desde la izquierda que ahora está al frente de la tarea conductora en el plano político, crecen las tentaciones de sumarse de manera más explícita a la línea populista, todavía estamos a tiempo de no caer en esa temeraria tentación. Tenemos, afortunadamente, ejemplos vivos de lo que el populismo produce. El caso más patente e inocultable es el de Venezuela, país de extraordinaria riqueza despilfarrada sin control, y cuyo modelo se vuelve a diario más y más inviable.

Y es que el populismo, si bien se disfraza de justicia social y de apoyo a los más desposeídos, no sólo no tiene sostenibilidad en el tiempo, sino que muy pronto se empiezan a ver y a padecer sus consecuencias contraproducentes. Hay que tener presente que el populismo nunca nace solo: es la bandera que usan los que, de cualquier forma que sea, buscan perpetuarse en el poder. Y ahí viene la moraleja: esos mismos que buscan perpetuarse acaban recogiendo las facturas de la inviabilidad, y el colapso tarde o temprano llega. Entonces, embarcarse en aventuras de ese tipo es derrota anunciada, que impacta sobre todo a la ciudadanía indefensa.

Hacer las cosas bien implica tomar, en el momento preciso, las decisiones acordes con la lógica de la realidad. El populismo, sea cual fuere su signo, privilegia la cultura pasiva de la dádiva, cuando lo único que asegura el progreso es la cultura activa de las oportunidades. Nadie discute que hay que apoyar a los que menos tienen, pero sin convertir dicho apoyo en un simple propósito de ganar simpatías políticas coyunturales. Por eso insistimos en el imperativo de promover con fuerza y a fondo la inversión social, que es la que realmente puede potenciar y cambiar destinos tanto individuales como colectivos.

La mejor garantía de estabilidad está en hacer las cosas bien y a tiempo. Y esto les compete a todos los actores políticos, económicos y sociales. En el país se ha descuidado esta línea natural de acción, y de ahí derivan la mayoría de los desajustes y los quebrantos que nos aquejan en todos esos ámbitos de acción general.

Nadie debe caer en la tentación de embarcarse en proyectos ideologizados, que ya están puestos al margen por el mismo proceso histórico, aquí y en todas partes. Lo que requerimos es creatividad propia con pragmatismo visionario. Hacia esto debemos enfocarnos todos.

Debate sobre “desestabilización” y “golpes de estado”. Con Eugencio Chicas y Paul Steiner

Desestabilización ¿Quién gana? ¿Quién pierde?

Eugenio Chicas, ex presidente del Tribunal Electoral, actualmente secreteraio de comunicación de la Presidencia

Eugenio Chicas, ex presidente del Tribunal Electoral, actualmente secreteraio de comunicación de la Presidencia

Eugencio Chicas, 18 agosto 2015 / ELMUNDO.SV

En los últimos meses se ha debatido sobre la existencia o no de un proceso de desestabilización política en el país, que pueda desencadenar eventualmente en un golpe de estado -tradición antigua- o en un “golpe suave”, como han sido comunes en el periodo de postguerra fría. Para el análisis debemos empezar por nuestra historia, la que desafortunadamente ha sido muy prolífica en estos males.

En el siglo XIX se registraron en El Salvador cinco golpes de estado (1883, 1885, 1890, 1894, 1898); en el XX, siete (1913, 1931, 1944, 1948, 1960, 1961, 1979) y mientras éstos llegaban habían elecciones fraudulentas. Por supuesto en aquellos momentos carecíamos de institucionalidad electoral, sistema de libertades democráticas y pluralismo político e ideológico; teníamos un sistema de partidos y estado de derecho endebles. El Salvador funcionaba mediante decisiones ejecutivas, juntas de notables y, fundamentalmente, por la incidencia y control del poder económico y dictatorial de la época. Parte de esto nos condujo a la guerra civil, capítulo que fue superado con la suscripción de los Acuerdos de Paz, hecho de mayor trascendencia después de nuestra independencia patria.

En el periodo de posguerra fría cobró notoriedad mundialmente Gene Sharp, teórico ultraderechista promotor de nuevas modalidades de desestabilización, golpes de nuevo tipo y gestor de las nuevas guerras de este siglo, cuya propuesta es usurpar el poder de gobiernos legítimamente constituidos mediante operaciones enmarcadas fuera de convencionalismos tradicionales. Sus recetas están publicadas a los ojos de todos y son ávidamente estudiadas en alguna escuela de comunicaciones del país.

Como parte de ese diseño, la Primavera Árabe inaugura una nueva etapa de disputa del poder político que combina diversos ingredientes, que van desde la acción militar quirúrgica y la efervescencia social, hasta procesos de desestabilización política. Como núcleo de esta estrategia por recomponer correlaciones está el análisis, seguimiento, estímulo y potenciación de los conflictos internos de cualquier tipo, incluso el delincuencial-criminal, según los textos. A esto se agrega el uso de tecnología, comunicación –convencional y no convencional–, sumado a un neo oenegismo disfrazado de sociedad civil.

En América Latina esta diabólica aplicación tiene mayores componentes políticos, mediáticos, exposición en redes sociales y participación de grupos, hasta transnacionales, de una supuesta sociedad civil articulada coincidentemente con injerencia diplomática. Hay un fuerte componente comunicacional para estimular el desaliento, malestar y movilización antigubernamental, erosión de la institucionalidad policial y de las fuerzas armadas, descalificación sistemática del liderazgo institucional, boicot a programas de beneficio social y el consecuente bloqueo de toda iniciativa gubernamental progresista de corte social, así lo reflejan los estudiosos.

En El Salvador es notorio y demostrable un proceso de desestabilización política contra la institucionalidad de gobierno, en la que coinciden en tiempo y espacio tanto la oposición política partidaria de derecha, un sector empresarial ideologizado y un agrupamiento de medios de comunicación, acuerpados por sectores de derecha latinoamericana, bajo la complacencia de algunos diplomáticos extranjeros. Este proceso de desestabilización coincide –y esto no significa de ninguna manera responsabilizar a los referidos– con la agresión criminal pandillera, sabotaje económico vía extorsión, boicot al transporte, terror sistemático, rumores, bloqueo a obras y acciones del Estado en muchos territorios; lo que aunado a la desinformación y la invisibilización de las obras y acciones del gobierno, que se impone desde los mismos medios, produce desaliento y desesperanza absoluta en la población, generando un odio tal que llega al límite de identificar como única salida al problema de seguridad, la muerte de cada miembro de pandillas, no importando cómo.

Se agrega a esta situación la gestión en redes sociales exacerbando el descontento, estimulando el desbordamiento y la sedición dentro de las filas de la policía y del ejército, así como la permanente deslegitimación del actuar de los órganos de seguridad. Además, la movilización de sujetos que asumen el rol de portavoces de la sociedad civil promoviendo mecanismos que vulneren, por la vía de comisiones internacionales, la institucionalidad surgida de los Acuerdos de Paz y que terminan estimulando de manera artificial una agenda de reivindicaciones sociales, con el objeto de propiciar un permanente clima de malestar social. Otro factor es el bloqueo permanente del principal partido de oposición a toda iniciativa gubernamental desde la Asamblea Legislativa y en todo espacio de diálogo multisectorial, lo que podrá parecer normal por su rol natural pero contribuye en el escenario descrito.

El Salvador cuenta con un equilibrio a favor de las fuerzas revolucionarias democráticas y progresistas, somos producto del proceso de nuestra propia historia, lo que como país nos da la fortaleza de contar con la institucionalidad constitucional, política y social para defender las conquistas que tanto sacrificio costaron a nuestro pueblo y para enfrentar cualquier aventura  desestabilizadora de quienes se resisten a comprender que somos una nueva sociedad y no estamos dispuestos a retroceder.

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Mi respuesta a Eugenio Chicas

PAUL STEINER, tuietro y miembro del 'Movimiento Democracia Limpia'

PAUL STEINER, tuietro y miembro del ‘Movimiento Democracia Limpia’

Paul Steiner, 19 agosto 2015 / ELMUNDO.SV

Con todo respeto, Señor Chicas, yo no estoy tratando de “desestabilizar” su gobierno ni estoy asumiendo un “rol de portavoz” de la sociedad civil. Permítame explicarle un par de cosas desde el punto de vista de un ciudadano:

Si su gobierno estuviese dando resultados en la lucha contra los asesinatos, las extorsiones y la corrupción política no estaría ni yo ni miles de otros salvadoreños de todas las ideologías, clases sociales y credos buscando la creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador.

Si su gobierno reconociese que SU “rol” es de escuchar a la población y representar sus anhelos como es la labor por la cual se le PAGA a funcionarios públicos, hace ratos nos hubiésemos sentado todos a explorar puntos en común entre todos y creado una visión de país que TODOS entendiéramos y compartiésemos

Si lo que usted busca es desviar la opinión pública para que no culpemos a su gobierno de ine-fectividad, de ineptitud en su cargo y de tener instituciones inestables y enfocadas al beneficio de otros que no son los ciudadanos honrados, entonces busque otro tipo de excusas, porque este movimiento, Democracia Limpia, no descansará hasta que la clase política regrese al ciudadano a ser el verdadero fin del Estado.

El ciclo de la partidocracia y el dominio del Estado por la clase política para servirse y no beneficiar al ciudadano está llegando a su fin. Los chanchullos, los abusos y los privilegios de los pocos pronto serán cosa del pasado y usted con ellos.

¿No le parece irónico que hoy la ciudadanía le está diciendo al gobierno de los exguerrilleros las mismas palabras que ustedes le dijeron a los oligarcas?

Abra sus ojos, Señor Chicas, reconozca que usted se ha vuelto parte de la desesperanza que la clase política de todos los partidos ha causado en el pueblo.

Un pueblo que ha sufrido bajo ya todos los partidos políticos existentes en su respectivo turno en el poder y está trazando una línea en la arena y diciendo, “¡Ya estuvo!”

¿Como en tiempos de Duarte? De Paolo Luers

Parece un Déjà vu, una pesadilla que ya pasamos: paro de transporte, buses quemados, cadáveres en la calle, colas en las paradas de buses, calles nocturnas vacías, retenes, el gobierno hablando de terrorismo y desestabilización, gente llegando a su trabajo a saber cómo, acusaciones contra la empresa privada…

paolo_luersPaolo Luers, 29 julio 2015 / EDH-Observadores

Todo esto ya lo vivimos en los años 80. ¿Llegamos otra vez al punto de partida?

Marcos Rodríguez salió el lunes en televisión comparando la situación actual de su gobierno con la del gobierno de Duarte, enfrentando al mismo tiempo la guerrilla y la empresa privada.

Pero que ni en los peores días del gobierno de Duarte, cuando en enero 1987 hubo un paro empresarial y en junio y noviembre la guerrilla del FMLN decretó paros del transporte que paralizaron todo el país, se les ocurrió a los Demócratas Cristianos a hablar de una conspiración entre la derecha y la guerrilla para derrocar al gobierno.

Tal vez Marcos Rodríguez y Edmundo Viera, ex ministro de Duarte y actual viceministro de Sánchez Cerén, quien también en estos días hizo esta comparación entre los gobiernos de Duarte y Sánchez Cerén, tienen razón en un aspecto: Ambos gobiernos cometieron el mismo error fatal de meterse en un conflicto con dos frentes – con la empresa privada y la derecha política, y al mismo tiempo con la guerrilla, en el caso de Duarte, o con las pandillas, en el caso de Sánchez Cerén. No es culpa de ARENA, ni mucho menos de los exponentes de la sociedad civil que exigen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad, que el gobierno del FMLN se inventa el fantasma de un golpe de Estado al mismo tiempo que se vuelve manifiesto su fracaso en su guerra contra las pandillas. Cada partido, cada gobierno, cada presidente tiene que escoger bien sus batallas – y si se equivoca, desestabiliza al país. Y si esto pasa, poco le sirve acusar a otros de la desestabilización…

Así como Duarte fracasó escogiendo mal sus batallas y quedándose solo, el gobierno de Sánchez Cerén está fracasando porque profundiza las divisiones del país. Todos las comisiones de concertación que el gobierno de Sánchez Cerén está creando (para Seguridad, para Educación, para Crecimiento e Inversión) no sirven para nada mientras el FMLN no está dispuesto a negociar en serio: ni con la oposición política, ni con la empresa privada, ni mucho menos con los pandilleros. Con todos ellos, incluyendo los pandilleros, este gobierno está haciendo jueguitos engañosos de confrontación y diálogo. Estos jueguitos suelen entrar en crisis, y actualmente entraron en crisis todos a la vez. Como un acróbata que tiene demasiados pelotas en el aire: Se le cae una, y en el intento de levantarla, se le caen todas…

Esta es la situación actual de este gobierno. Tomó la decisión de resolver la crisis de seguridad yendo a la guerra abierta contra las pandillas – pero sin antes llegar a acuerdos con la oposición y con la empresa privada. ¿Y cómo va a llegar a acuerdos, si es tan transparente que su ofensiva abierta contra las pandillas no es para resolver el problema, sino para ganar apoyo electoral en una sociedad que desesperadamente exige seguridad?

Y cuando ya no aguanta el enfrentamiento, con tasas de más de 600 homicidios mensuales en mayo y junio, el gobierno hace promesas inconfesables e imposibles de cumplir a las pandillas, con tal que la situación se calme. De hecho se calma durante el mes actual de julio – pero al no poder cumplir las promesas, las pandillas cobran la factura de la única manera que han aprendido: con violencia. Resultado: el paro de transporte.

En vez de reconocer el error y sentarse con la oposición para concertar una política de seguridad que todos pueden apoyar, y que sea integral, prefieren culpar a la oposición del caos creado por ellos mismos. Llegan al absurdo de poner a su diputado Misael Mejía a decir que detrás del paro de transporte impuesto por las pandillas están un periodista y un diputado de ARENA. Crearse múltiples enemigos (medios, empresarios, oposición política y pandillas) y luego acusarlos a todos juntos de una sola conspiración contra el gobierno, esto es la receta segura para fracasar. Sin embargo, los platos rotos los pagamos todos.

La conspiración del FMLN. De Manuel Hinds

El FMLN ha comenzado a regar la ridícula especie que ARENA está conspirando para dar un golpe. Los líderes de ARENA y el público en general no están tomando en serio esta acusación por lo ridícula que es. Sin embargo, debieran de tomarla en serio porque evidencia que el FMLN ha pasado a una etapa más peligrosa en la toma del poder absoluto en el país, abandonando del todo la pretensión de democracia que ha estado sosteniendo desde los Acuerdos de Paz.

Manuel-Hinds-VIB-11Manuel Hinds, 15 julio 2015 / EDH-Observadores

Este tipo de acusaciones son y han sido muy comunes en la historia de las tiranías, y especialmente de las tiranías comunistas, fascistas y nazis. Tienen tres objetivos. El primer objetivo es culpar a los opositores por los fracasos del gobierno.

El famoso escritor norteamericano Eric Hoffer describió para las personas lo que se puede aplicar a los gobiernos, diciendo que hay muchos que prefieren una buena excusa que un buen logro, porque el logro no asienta las cosas permanentemente. Un buen gobierno tiene que probar su valor cada día. En cambio, cuando se ha encontrado una buena excusa para no lograr nada, está exento de problemas por la vida entera.

El segundo objetivo es sembrar el odio. Philip Zimbardo, un famoso profesor de sicología de la Universidad de Stanford trata el tema en su libro “El Efecto de Lucifer” (The Lucifer Effect, Random House, New York, 2007). En el capítulo llamado “La sicología del mal”, Zimbardo explica cómo cuando una elite de poder quiere destruir un enemigo se vuelca a la propaganda del odio hacia los opositores políticos. El FMLN está desde hace meses acusando a la oposición de estar deteniendo las medidas que podrían resolver los problemas de seguridad a través de la Sala de lo Constitucional y de otros medios. Con esto, el FMLN quiere reorientar la frustración que el pueblo siente por las pésimas políticas del gobierno hacia la oposición que no tiene ninguna culpa. Esto lo ha hecho muchos tiranos, desde Hitler y Stalin hasta los del Socialismo del Siglo XXI.

Hitler escribió en su autobiografía Mein Kampf (Hurst and Blackett, Londres, 1939, pp. 102): “El arte del liderazgo, como ha sido mostrado por los grandes líderes populares en todas las eras, consiste en consolidar la atención de la gente contra un único adversario… El líder de genio debe tener la habilidad de hacer que sus diferentes oponentes parecen pertenecer a una única categoría; porque personas con naturaleza débil e indecisa entre sus seguidores pueden fácilmente empezar a dudar de la justicia de su propia causa si tienen que enfrentar diferentes enemigos…”.

El tercer objetivo es proporcionar excusas para perseguir y meter presos a los opositores. Para eso, por supuesto, necesitan controlar la Fiscalía, los juzgados y la Corte Suprema de Justicia. El FMLN ha estado trabajando para controlar estas instituciones desde hace mucho tiempo y han avanzado muchísimo. Empresarios, partidos políticos diferentes al FMLN y la sociedad civil se han sentido tranquilos porque hasta ahora los gobierno del FMLN no han nacionalizado nada, no han expropiado a nadie, y no han introducido el comunismo en la economía del país. Por supuesto que no, si lo que el FMLN ha estado haciendo es apoderándose de todas las instituciones del país, para que cuando decidan actuar contra la economía, ya no haya ninguna institución en la que esta se pueda refugiar.

Ni los mismos del FMLN estarán seguros. Stalin usó acusaciones de este tipo para acabar con todos sus rivales dentro del partido. En enero de 1934 se dio el décimo séptimo congreso del partido, llamado el Congreso de los Victoriosos porque marcaba el éxito final del Partido en instalar el régimen comunista en la Unión Soviética (los enemigos del comunismo ya no estaban en esta tierra). Hubo una elección de Secretario General que ganó Stalin. Pero muchos votaron por su oponente, Sergio Kirov. Kirov murió asesinado algunos meses después. Y en los siguientes años, el Partido mató a 1,108 de los 1,966 delegados. Dentro de estos murieron 110 de los 139 miembros del Comité Central. Las acusaciones contra ellos, y contra el otro medio millón de personas que murieron en el Gran Terror, eran de que estaban planeando golpes. Hitler hizo algo similar en la Noche de los Cuchillos Largos en 1934, acusando a sus enemigos políticos de estar preparando un golpe para matarlos a todos.

Por ahora, parece que el Socialismo del Siglo XXI todavía no se atreve a llegar a estos extremos de matar gente. Sin embargo, estas acusaciones son las que han usado en Venezuela para apresar a tantos opositores y negarles todos sus derechos ciudadanos. En Cuba sí lo hicieron al tomar el poder.

Los partidos políticos que se han aliado por conveniencia con el FMLN, creyendo que estamos en un juego político como el tradicional en el país, no se han dado cuenta de que cuando el FMLN agarre el poder total ellos se van a convertir no solo en innecesarios sino en incómodas presencias que el FMLN tendrá que eliminar también. Lo que GANA, el PCN y la Democracia Cristiana no han entendido es que las tiranías absolutas son absolutas, y no admiten compañeros de viaje. Los que ayudaron a los comunistas a subir al poder en la Unión Soviética y a Hitler en Alemania pagaron un costo muy alto por aprender esta lección. Busque si hay algún partido importante en los gobiernos de Venezuela o Ecuador aparte del Socialismo del Siglo XXI.

Y para mientras ARENA está peleándose por quién va a ser el candidato a presidente en unas elecciones a las que quizás ni lleguemos, o que estarán ya tan programadas que ARENA no tendrá ya la más mínima oportunidad de ganarlas aunque el pueblo le dé todos sus votos.