Declaratoria Conjunta de Ataco

Un acuerdo muy prometedor que esperamos se concrete de manera progresiva y consistente en los hechos. Editorial La Prensa Gráfica

Ayer Segunda Vuelta publicó la “Declaratoria Conjunta de Ataco” de los partidos políticos, y convocó al debate público sobre este primer acuerdo de la Interpartidaria. La primera reacción pública es el editorial de La Prensa Gráfica. El debate está abierto.

Segunda Vuelta

LPG-131 agosto 2015 / Editorial LPG

La problemática generada por la inseguridad galopante que padecemos ha hecho que la misma realidad esté demandando, con creciente apremio, que los actores políticos se pongan en línea en la búsqueda de soluciones que vayan devolviéndole al ambiente la normalidad perdida. Resulta evidente que ha venido dándose, en especial por parte de las organizaciones partidarias, una tozuda resistencia a la búsqueda de entendimientos para enfrentar en común dicha problemática, pero la realidad se impone frente a los intereses particularizados y es lo que empezamos a comprobar una vez más en este momento.

El pasado jueves y viernes, en una encerrona en las refrescantes alturas de Ataco, los principales representantes de los partidos FMLN, ARENA, GANA, PCN y PDC llegaron a muy importantes acuerdos para encarar el tema delincuencial en común, dando señales concretas que apuntan a crear una atmósfera política propicia de aquí en adelante. Si bien es cierto, como decíamos, que el fenómeno real es algo a lo que nadie puede escapar de manera permanente, por más resistencias que se pongan en juego, en los acercamientos positivos que resultaron de la encerrona aludida vuelve a hacerse patente aquello que es enseñanza de la sabiduría popular que viene rodando desde siempre: el que quiere, puede.

Los 10 acuerdos concretos a los que se llegó dan pie para confiar en que habrá resultados también concretos. Ahí se incluyen cuestiones como el apoyo al Plan El Salvador Seguro, el fortalecimiento de las instituciones directamente encargadas del combate y la prevención de la violencia, la evaluación institucional del establecimiento de jueces sin rostro, la creación de un instituto de criminalística e investigación científica del delito, el apoyo a las medidas para asegurar el bloqueo de las señales telefónica en los centros penales, entre otras. Y, desde luego, una cuestión que viene de generar gran confrontación política: el punto de la aprobación de los 900 millones de dólares en endeudamiento, acordado a última hora por la legislatura pasada. Hoy, en muestra de distensión muy elocuente, los partidos han decidido solicitar a la Asamblea Legislativa, configurada con ellos mismos, que exhorte a la Sala de lo Constitucional a que dé pronta resolución al recurso presentado contra aquella decisión legislativa.

Hay un acuerdo que se relaciona directamente con la función de los medios de comunicación: la exhortación a que, dentro del marco del respeto a las libertades de expresión y de prensa, contribuyan a propiciar un ambiente acorde con los esfuerzos y avances institucionales en el área de seguridad ciudadana. En lo que a nosotros corresponde, la práctica cotidiana se ha orientado siempre a presentar los hechos a la luz de la verdad; y, dentro de ese marco, la contribución al ambiente positivo es factor determinante de nuestra política informativa y formadora de opinión. Apoyamos, pues, todos los empeños institucionales que apunten a la dinamización del bien común.

Insistimos en la trascendencia de esta señal de armonía interpartidaria, que se pone en la línea de lo que la ciudadanía demanda desde hace tiempos. Ahora sólo queda esperar que lo acordado en las palabras pase a ser realidad verificable en los hechos. Le damos a esta iniciativa el beneficio de la confianza, en plan vigilante. Y reiteramos nuestra convicción de que la realidad es, en definitiva, la que manda.