Aznar

González y Aznar piden la excarcelación de los presos políticos: “Venezuela es una dictadura”

Los expresidentes han pedido la liberación de Leopoldo López, de cuyo encarcelamiento se cumplen tres años.

 El padre de Leopoldo López, junto a José María Aznar, Ana Botella, Albert Rivera, Felipe González, Alberto Ruiz-Gallardón, entre otros. POOL

El padre de Leopoldo López, junto a José María Aznar, Ana Botella, Albert Rivera, Felipe González, Alberto Ruiz-Gallardón, entre otros. POOL

Daniel Ramírez, 16 febrero 2017 / El Español

el español“¡Tengo vaho en la cámara!”, ha chillado un periodista justo antes de empezar. La sala de reuniones del despacho de abogados Cremades & Calvo Sotelo ha absorbido casi un centenar de personas con motivo del homenaje a Leopoldo López, líder de la oposición en Venezuela, de cuyo encarcelamiento se cumplen tres años este sábado. El motivo de los sudores, los empujones y la gente subida a las sillas: la comparecencia conjunta de José María Aznar y Felipe González.

“Antes del discurso del padre de Leopoldo haremos una foto de familia”, ha dicho el organizador del acto. ¿Familia? Entonces, las risas de los dos expresidentes –aunque no cruzadas–, que han posado juntos. “En Venezuela ha desaparecido la democracia. Es una dictadura tiránica y represiva. Maduro pisotea las libertades”, han coincidido.

En un alegato compartido, González y Aznar han cerrado filas en torno a la Organización de Estados Americanos (OEA): “Hay que apoyarles para que pueda aplicarse en Venezuela la Carta Democrática”. Este mecanismo podría culminar con la suspensión del Gobierno de Maduro y la convocatoria de unas nuevas elecciones presidenciales.

El apoyo de Trump

El público, en una mesa hexagonal justo al lado de la improvisada tribuna al fondo de la sala, reunía exministros, exalcaldes y distintas personalidades del mundo del espectáculo: Javier Solana, Alberto Ruiz-Gallardón (abogado de Leopoldo López), Ana Botella, Albert Rivera, Bertín Osborne, Cayetana Álvarez de Toledo… Presentes PP, PSOE y Ciudadanos, faltaba Podemos. Iglesias, un día antes, dijo sobre la participación de González y Aznar: “Echan más leña al fuego”.

El homenaje a Leopoldo López llega justo después de que Donald Trump también pidiera su excarcelación tras mantener una reunión con la esposa del político venezolano, Lilían Tintori.

González: “Todas las pruebas son falsas”

“Todas las pruebas son falsas, forzadas”, ha empezado González en relación a la “instigación a la violencia pública” que refiere Maduro para mantener en la cárcel a López. “En Venezuela ha desaparecido la democracia. Es un país destruido. El parlamento no tiene capacidad de control. No hay reglas”, ha continuado. En un discurso que ha durado alrededor de veinte minutos, ha bromeado sobre el nombramiento del actual vicepresidente de Maduro: “Para conocerle lean cualquier novela de delincuentes”.

Implicado desde hace más de un año con el caso de López, González, que viajó a Venezuela para intentar estar presente en uno de los juicios, ha relatado algunos datos que ilustran la desolación venezolana: “Más de 30.000 personas murieron fruto de la violencia en el último año. Hay más de 100 presos de conciencia”. González ha lamentado que el diálogo que finge Maduro “sólo sirva para humillar a la oposición”. “¡Con presos políticos no hay democracia!”, ha exclamado para terminar.

José María Aznar, pegado a González, ha sido el siguiente en intervenir. El despacho ofrecía banquetas a los redactores, atrapados por una muralla de cámaras. Una fortaleza que casi le cuesta una caída a Ana Botella cuando intentaba atravesarla.

“Venezuela es una dictadura represiva”

“Hoy unimos nuestra voz y la levantamos con fuerza para pedir la liberación de los presos políticos venezolanos”, ha introducido Aznar. “Venezuela es una dictadura represiva. Las libertades son pisoteadas y las personas encarceladas injustamente”.

Aznar, amigo de la familia López, ha insistido en apoyar a Almagro, secretario de la OEA, para garantizar la aplicación de la Carta Democrática. “Tenemos que presionar internacionalmente”. Leopoldo López: “De verdad, gracias”.

El padre de Leopoldo López, del mismo nombre, ha cerrado el acto entre lágrimas. Ha intervenido justo después de proyectarse un vídeo que recorre la trayectoria de su hijo y lo muestra en prisión, clamando por la libertad de Venezuela. “Sé que mi voz no es la que quieren oír, pero hoy representa la de todos los presos políticos venezolanos”, ha expresado.

“Muchas gracias a estos dos expresidentes, grandes dirigentes, y también amigos”, ha dicho con la vista puesta en González y Aznar, a los que ha abrazado repetidas veces. “Los presos políticos están en la cárcel esperando una justicia que saben que no llegará”, ha criticado.

Sobre Maduro, ha aseverado: “Asaltan el erario público, son el mayor veneno de la sociedad moderna, hacen daño al mundo. El pueblo venezolano no disfruta siquiera de los bienes cotidianos”.

El padre del mayor opositor a Maduro, de cuyo encarcelamiento se cumplen tres años este sábado, ha dicho no encontrar palabras en el diccionario para expresar su agradecimiento a España: “De verdad, muchas gracias”. Se ha despedido, otra vez, con lágrimas en los ojos.

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“Dios los cría”. De Cristina López

Cristina López, Lic. en Derecho de la ESEN con maestría en Políticas Públicas de Georgetown University. Cristina López, 18 abril 2016 / EDH

Estoy empezando a pensar que para cada episodio de la palestra política salvadoreña existe un dicho aplicable para describirlo. El que describe perfectamente no solo uno, sino dos sucesos de nuestra coyuntura nacional, es el famoso “Dios los cría y el diablo los junta”. El dicho tiende a usarse para describir situaciones en que dos personajes de similar calaña, por sus similitudes, terminan juntándose.

En el caso de nuestro país, la similitud de calañas trasciende fronteras, cruza los mares y acorta distancias importantes para juntar, si no físicamente, por lo menos en espíritu a figuras cortadas con la misma tijera.  Un ejemplo fue el apasionado “pronunciamiento de solidaridad” emitido por el partido en el gobierno salvadoreño, el FMLN, para acompañar en sus tribulaciones a la “pobre” de Cristina Fernández. Claro, pobre entre comillas, porque sus tribulaciones no son más que las consecuencias de los actos poco transparentes y de dudosa probidad con los que se acostumbró a gobernar la Argentina, actos que vuelven muy fácil la especulación sobre la procedencia de las lujosísimas carteras con las que accesoriza sus apariencias.

diario hoyQuién sabe si era un día lento y el departamento de comunicaciones oficiales del Frente le quiso asignar una tarea de prosa apasionada a algún pasante entusiasta y con inclinaciones literarias. Mi reacción inicial fue que probablemente las dotes artísticas del FMLN quizás han sido  por mucho tiempo incomprendidas y que con esta pieza de comedia querían hacernos más placentera la tarde. Quizás se activó la bati-señal del socialismo del siglo 21, que urgía alivianarle a la “pobre” Cristina la pesada carga de la (cita textual) “persecución política y judicial ilegítima e infundada”. Paladines del derecho, que antes de que se termine de probar el caso, establecer las pruebas y oír en juicio a las partes, ya establecieron la ilegitimidad del proceso entero a punta de comunicados publicados en redes sociales. Seguramente le hizo el día a Cristina, la “lideresa suramericana”, semejante expresión tan genuina de lambisconismo, poco amor propio y baja autoestima. ¿Decorará el comunicado en algún momento las paredes de alguna celda? Solo el debido proceso lo podrá determinar.

Sea como sea, ¿nadie consideró que quizás no era buena idea salir públicamente en solidaridad con una persona de la que se sospecha corrupción?  En serio, ¿a nadie se le ocurrió dejar los lambisconismos para la intimidad? Sobre todo en el estado en el que se encuentra el país, en que la ciudadanía está cada vez más harta de la corrupción, luego de que ambos partidos han demostrado que ninguno tiene el monopolio cuando de enriquecimientos cuestionables se trata.

Y no fueron los únicos que esta semana lograron con sus alianzas públicas internacionales, enlodarse de a galán. El Enade, la conferencia que cada año organiza la ANEP para establecer la agenda del país, tendrá como orador principal al ex mandatario español José María Aznar hablando sobre populismo y corrupción. En abstracto, parece buena idea. Pero si a lo anterior se le agrega que Aznar estuvo en los titulares de varias publicaciones noticiosas esta semana por nada más y nada menos que una acusación de fraude fiscal. Según reportes, este otro “pobre” enfrenta una multa de 70,000 euros y deberá pagar otro tanto en impuestos mal declarados. ¿Es esta la agenda que quiere establecer la empresa privada? Por lo menos desde el punto de vista del mercadeo, vuelven difícil exigirle transparencia y probidad al gobierno escogiendo al mensajero equivocado. Dios los cría y el diablo los junta.

@crislopezg