Cuba

Silencios de Francisco. Editorial El País

El papa Francisco se despide del presidente de Cuba Raúl Castro en el aeropuerto Antonio Maceo, ayer en Santiago de Cuba. / ORLANDO BARRÍA (EFE)

El papa Francisco se despide del presidente de Cuba Raúl Castro en el aeropuerto Antonio Maceo, ayer en Santiago de Cuba. / ORLANDO BARRÍA (EFE)

Editorial El País, 23 sept. 2015 / EL PAIS

Por mucho que se insista a veces en lo contrario, la visita de un Papa a un país, salvo contadísimas excepciones, tiene un carácter mucho más político que religioso. Eso es lo que ha ocurrido con el viaje de Francisco a Cuba. Pero al contrario de lo sucedido con sus dos antecesores (Juan Pablo II en 1999 y Benedicto XVI en 2012), han sido más importantes las palabras que no se han pronunciado que las escuchadas de labios de Francisco.

La visita de un pontífice tan político a un régimen cuyo principal paso en política exterior (restablecer relaciones con EE UU) se ha dado con mediación de Roma había levantado grandes expectativas sobre lo que Francisco tenía que decir a los representantes del régimen castrista. Bergoglio, ya desde sus tiempos de cardenal, se ha forjado fama de hablar alto y claro a los representantes del poder. Pero lo más duro que el presidente cubano, Raúl Castro, ha escuchado en público de boca del Papa es reclamar una “revolución de la misericordia”, expresión probablemente importante en lo teológico, pero absolutamente inane en política. Tampoco ha habido gestos hacia la disidencia interna cubana que reclama la democratización del régimen. No es de extrañar: el mismo Francisco ha admitido que nunca pensó reunirse con ella. Aquí, el silencio público también constituye todo un mensaje.

Con todo, es necesario no perder la perspectiva. La solución de la situación en Cuba no gira en torno a lo que un Papa diga o deje de decir. Los gestos son importantes y este era un viaje muy delicado que había creado unas expectativas de las que tal vez en ningún caso Francisco saldría bien parado. Sin embargo, no hay que olvidar que quien debe moverse es el régimen cubano, que no puede escudarse en la reapertura de embajadas con Washington o en una milimetrada visita de un jefe de la Iglesia católica para mantenerse inmóvil.

Los Castro no pueden decidir que ambos eventos no tienen nada que ver con la necesaria e ineludible democratización que ha de llegar a Cuba. Lo importante no es lo que haga el Papa, sino que el régimen cubano facilite la llegada de la democracia. Y el tiempo dirá si esta visita de Francisco ha supuesto o no una oportunidad perdida.

El Papa admite que nunca pensó reunirse con los disidentes cubanos

Francisco aterriza en Estados Unidos para la segunda mitad de su viaje.

Obama saluda al papa Francisco al bajar del avión. / JONATHAN ERNST (REUTERS)

Obama saluda al papa Francisco al bajar del avión. / JONATHAN ERNST (REUTERS)

Pablo Ordaz, 22 sept. 2015 / EL PAIS

De las siete preguntas formuladas al papa Francisco durante el vuelo entre Santiago de Cuba y Washington, cinco llevaban implícita la percepción de que se había mostrado demasiado condescendiente con el régimen de los hermanos Fidel y Raúl Castro y, en cambio, había ignorado la represión hacia los disidentes. Las respuestas de Jorge Mario Bergoglio no solo no cambiaron tal percepción, sino que la acentuaron. El Papa aseguró desconocer que durante su visita se habían producido detenciones de activistas y confirmó que en su ánimo nunca había estado reunirse con la oposición. Cuando le preguntaron si creía que Fidel Castro se había arrepentido del sufrimiento del pueblo cubano durante su régimen, contestó: “El arrepentimiento es una cosa muy íntima. Fidel y yo no hablamos del pasado”.

A Bergoglio, experto en entrar al trapo y salir airoso de las cuestiones más difíciles, se le notó incómodo y evasivo cuando se le preguntó por las detenciones –algunas practicadas con contundencia junto al papamóvil— y por la posibilidad de recibir a los perseguidos por el Gobierno cubano. “No tengo noticia de que hayan sucedido detenciones, no tengo ninguna noticia”, aseguró Bergoglio a bordo del vuelo AZ 4001 de Alitalia. Sobre si estaría dispuesto a recibir a los críticos del régimen, dijo: “No puedo decir sí, no; no sé, directamente no sé. ¿Me gustaría? ¿Qué sucedería? Esas preguntas son futuribles. A mí me gusta encontrarme con toda la gente. Considero que, primero, toda persona es hija de Dios y tiene derecho. Y, segundo, siempre el trato con otra persona enriquece. O sea, que el futurible lo respondo así”.

Ante otra pregunta sobre su supuesta tibieza hacia los perseguidos, el Papa vino a decir que el trabajo de ayuda, silencioso y práctico, ya lo desempeña la Iglesia cubana: “La Iglesia acá ya hizo una lista y fueron indultados más de 3.000 personas. Se estudiarán más casos y la Iglesia cubana está comprometida en seguir trabajando sobre los indultos. También alguien me dijo que sería lindo que se acabara con la cadena perpetua. Yo ya he dicho que la cadena perpetua es casi una pena de muerte escondida, es como estar muriéndose todos los días”.

Un periodista francés y uno italiano pusieron sobre la mesa una acusación, cada vez más presente, en algunos sectores conservadores, sobre todo de Estados Unidos. Sostienen que la beligerancia de Bergoglio contra, por ejemplo, el sistema económico mundial contrasta con sus posiciones más amables hacia actitudes o Gobiernos de izquierda. “Ya se había hablado”, sostuvo el periodista, “de un papa comunista, ahora se llega a hablar de un papa que no es católico. Ante estas consideraciones, ¿usted qué piensa?”. Jorge Mario Bergoglio le respondió con la anécdota de un amigo cardenal al que “una señora muy católica y un poco rígida” le había preguntado si él era el anticristo o el antipapa porque no calzaba zapatos rojos. Ya más en serio, dijo: “Yo estoy seguro de que no he dicho una cosa más que no hubiera estado en la doctrina social de la Iglesia. En el otro vuelo una colega me dijo que yo le había tendido la mano a los movimientos populares y me preguntó ‘¿pero la Iglesia lo va a seguir?’ Yo le dije ‘soy yo el que sigo a la Iglesia’. Y en esto me parece que no me equivoco. Creo que nunca dije una cosa que no fuera en la doctrina social de la Iglesia. No, mi doctrina sobre todo esto, sobre la Laudato Si, sobre el imperialismo económico, todo esto, es la de la doctrina social de la Iglesia. Y si es necesario que yo recite el credo, estoy dispuesto a hacerlo, ¿eh?”.

Unos minutos antes de las cuatro de la tarde, diez de la noche en España, la comitiva papal aterrizó en la base militar de Andrews, donde lo esperaba el presidente Barack Obama y su familia.

El Papa evita cualquier referencia a los disidentes en su primer acto en Cuba

El arzobispo Ortega hace votos ante Raúl Castro por la reconociliación de los cubanos de “dentro y fuera de Cuba”.

misa-en-la-plaza-de-la-revolucion.jpg-4

Pablo Ordaz, 20 sept. 2015 / EL PAIS

El papa Francisco escogió este domingo una tibieza inédita para su sermón en la misa en la plaza de La Revolución de La Habana. Su homilía más esperada, pronunciada en presencia de Raúl Castro y bajo la famosa efigie del Che Guevara —el santo laico de la revolución—, evitó cualquier referencia al exilio, la disidencia política o el proceso de acercamiento a EE UU. Jorge Mario Bergoglio defraudó las expectativas mediáticas en beneficio de sus negociaciones privadas con Raúl Castro y, en las próximas horas, Barack Obama. Después de la misa, el Papa visitó a Fidel Castro.

Lo único que llamó la atención del sermón de Bergoglio fue la ausencia —calculada, sin duda— de la más mínima alusión, ni explícita ni entre líneas, a la situación política y social que atraviesa Cuba. Más evidente todavía porque, en las horas previas y aun en los aledaños de la plaza, la policía detuvo a las decenas de activistas que intentaron explicar su situación al Papa. La homilía fue solo eso, un sermón en el que un pastor pide a sus fieles, una multitud muy alegre y muy vigilada, que sirvan a las personas y no a las ideologías. Muy poco, por el momento, para un viaje tan largo.

 “La importancia de un pueblo, de una nación, la importancia de una persona siempre se basa en cómo sirve a la fragilidad de sus hermanos. El servicio nunca es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas”, explicó el Papa. Y así 20 minutos, con Raúl Castro y sus colaboradores en actitud de recogimiento, tanto o más sentido que el de la presidenta argentina, Cristina Fernández, una fan de Bergoglio que lo sigue allá donde vaya.

Fernández, con una gran pamela, fue la única dama de blanco a la que se permitió acercarse a Francisco. Berta Soler, la líder del movimiento opositor Damas de Blanco, explicó: “La Seguridad del Estado nos arrestó a mí y a otras 25 personas para que no se escucharan nuestras propuestas. A mí me detuvieron dos veces, el sábado por la tarde para que no accediera a la Nunciatura Apostólica [residencia del Papa durante su estancia en La Habana] y la mañana del domingo para evitar que fuera a la misa”.

REUTERS-LIVE FOTO: EFE

 

Otros activistas contrarios al régimen también fueron bloqueados por “las brigadas de respuesta rápida”. La cadena Univisión logró grabar un vídeo de los arrestos y lo colgó en su página web, que el régimen bloqueó a conveniencia. También el líder de la Unión Patriótica de Cuba, José Daniel Ferrer, denunció la detención de los opositores.

Preguntado en las horas previas el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, si el Papa pasaría de largo por Cuba sin recibir a los disidentes ni abordar la cuestión, el jesuita respondió que “no todo en la visita del Papa son discursos públicos; también hay asuntos que se tratan en privado”, dando a entender que Bergoglio estaría mediando a favor de la oposición, pero lejos de los medios y la polémica.

De hecho, al concluir la misa, el cardenal Jaime Lucas Ortega, arzobispo de La Habana, no solo agradeció al Papa sus gestiones a favor del acercamiento entre Cuba y EE UU, sino también su impulso para la superación de las disputas internas. “Para alcanzar”, dijo, “en espíritu cristiano de perdón y misericordia, la anhelada reconciliación entre todos los cubanos, los que vivimos en Cuba o fuera de Cuba”. El arzobispo se convirtió en el único de los presentes, incluidos Castro y Bergoglio, en referirse, aunque sin nombrarlas, a la disidencia y el exilio. La famosa efigie del Che, a la izquierda del altar, y el monumento al independentista José Martí, a la derecha, terminaban de componer la coreografía de una mañana de domingo en La Habana.

Tras esas palabras, el Papa dedicó a la situación en Colombia el mensaje que tradicionalmente precede al rezo del Angelus. “En este momento, me siento en el deber de dirigir mi pensamiento a la querida tierra de Colombia, consciente de la importancia crucial del momento presente, en el que, con esfuerzo renovado y movidos por la esperanza, sus hijos están buscando construir una sociedad en paz”, señaló el Pontífice.

Francisco añadió: “Que la sangre vertida por miles de inocentes durante tantas décadas de conflicto armado (…) sostenga todos los esfuerzos que se están haciendo, incluso en esta bella isla, para una definitiva reconciliación. Y así la larga noche de dolor y de violencia, con la voluntad de todos los colombianos, se pueda transformar en un día sin ocaso de concordia, justicia, fraternidad y amor (…). Por favor, no tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación”.

“No tenemos derecho a permitirnos
otro fracaso en Colombia”

Al final de la misa en la plaza de la Revolución, el Papa leyó el mensaje que inicialmente había previsto dirigir a los fieles durante el rezo del Ángelus. “En este momento me siento en el deber de dirigir mi pensamiento a la querida tierra de Colombia, “consciente de la importancia crucial del momento presente, en el que, con esfuerzo renovado y movidos por la esperanza, sus hijos están buscando construir una sociedad en paz”. Que la sangre vertida por miles de inocentes durante tantas décadas de conflicto armado, unida a aquella del Señor Jesucristo en la Cruz, sostenga todos los esfuerzos que se están haciendo, incluso en esta bella isla, para una definitiva reconciliación. Y así la larga noche de dolor y de violencia, con la voluntad de todos los colombianos, se pueda transformar en un día sin ocaso de concordia, justicia, fraternidad y amor en el respeto de la institucionalidad y del derecho nacional e internacional, para que la paz sea duradera. Por favor, no tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación”.

¿Milagro en Cuba? De José Manuel Vidal, Gina Montaner y Raul Castro

El Papa que derribó el ‘muro del Caribe’. De José Manuel Vidal

Francisco está activando la dinámica de la ‘paz samaritana’

Los cubanos lo saben y le van a recibir como se merece

A Francisco le espera un pueblo mayoritariamente católico

Cartel con la imagen del papa Francisco junto a retratos de los míticos guerrilleros Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. EFE

Cartel con la imagen del papa Francisco junto a retratos de los míticos guerrilleros Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. EFE

José Manuel Vidal, 19 sept. 2015 / EL MUNDO.ES

Dedicado a pastorear a fondo su archidiócesis bonaerense, Bergoglio nunca fue un obispo o un cardenal viajero. Sus salidas se circunscribían a Roma, con escala en Madrid. Quizás por eso, ahora de Papa critica sin piedad a los “obispos de aeropuerto”, aunque él se vea obligado a viajar más que nunca. No por placer, sino por celo pastoral, Francisco emprende viaje a Cuba y Estados Unidos. Un viaje de cara y cruz.

USA puede ser la cruz y Cuba será, sin duda, la cara. Bergoglio nunca pisó la ‘gran isla’. Estuvo a punto de ir en 1998, para acompañar a Juan Pablo II, pero, a última hora, tuvo que suspender el viaje. Sin embargo, unos meses después, escribió un breve ensayo elaborado con el “Grupo de reflexión Centesimus Annus”, dirigido y coordinado por el entonces arzobispo de Buenos Aires.

Titulado ‘Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro’, el libro de Bergoglio del 98 establece la siguiente tesis de fondo: En su diversidad, Wojtyla y Castro se han encontrado, han hablado, se han escuchado recíprocamente con afecto y respeto, y han inaugurado el camino del diálogo, el único camino cierto y duradero para convivir en armonía y colaboración.

16 años después, Bergoglio-Francisco sigue pensando lo mismo y llega a Cuba con la misma receta del diálogo bajo el brazo, aderezada con la misericordia, el lema y el objetivo máximo de su pontificado. El diálogo misericordioso. El diálogo convertido en instrumento político y en iniciativa diplomática. Un diálogo serio y profundo que, como ya decía entonces en su libro sobre Cuba, ” se contrapone a la expresión monologada y subordina al espíritu en la búsqueda de la verdad”.

Con el diálogo y la misericordia por banderas, Francisco está activando la dinámica de la “paz samaritana”. Tanto en Cuba como en todo el mundo. Se trata de cultivar como actitudes sociales las del buen samaritano: Ver, conmoverse, servir e incluir.

Ver, con la mirada del corazón, a la persona descartada o el pueblo orillado en la cuneta de la vida o de la historia. Dejarse interpelar desde las entrañas por su situación y conmoverse, es decir moverse-con o pasar a la acción. Una acción, que si es samaritana, se plasma en servicio y, mediante él, termina en la inclusión. En la Iglesia hospital de campaña.

Un héroe, un padre…

Con esas ‘armas’, el Papa está derribando el ‘muro del Caribe’. Los cubanos lo saben y le van a recibir como se merece. Como un héroe. Como un padre de la patria. Como el “misionero de la misericordia y de la ternura de Dios” (como el propio Papa se definió a sí mismo), que trae la paz samaritana a la isla icono de tantas cosas. Para lo bueno y para lo malo.

En la isla, a Francisco le espera un pueblo mayoritariamente católico y muy dado al sincretismo en un régimen ateo. Las autoridades católicas sostienen que alrededor del 60% de los 11,2 millones de cubanos ha sido bautizados, aunque apenas el cinco por ciento asiste regularmente a misa. Protestantes, anglicanos, judíos, espiritistas, ortodoxos y hasta musulmanes se mezclan -en la sincrética religiosidad cubana- con religiones de origen africano como la santería, con las que se relaciona entre un 75 y 85% de la población.

Pero sólo la Iglesia del incombustible cardenal de la Habana, Jaime Ortega, supo tensar la cuerda sin romperla. El purpurado cubano recoge, ahora, con la ayuda del Papa argentino, la cosecha de la siembra del diálogo samaritano que llevó adelante durante décadas. Con la contra de algunos de sus compañeros mitrados, pero siempre con el aval de Roma. Ahora, Francisco, con su carisma, corona la obra de la paz samaritana cubana.

———-

Milagro en Cuba. De Gina Montaner

14425856082233

Gina Montaner, 19 sept. 2015 / EL MUNDO.ES

¿Cuántas visitas papales hacen falta para que un día los cubanos recuperen la libertad? No es un acertijo, sino una pregunta muy real que se hacen muchos dentro y fuera de Cuba con motivo de la visita que Francisco inicia en la isla.

En 1998, Juan Pablo II fue el primer Papa en pisar y bendecir suelo cubano. En aquel entonces todavía Fidel Castro gozaba de buena salud y por unas horas cambió su uniforme militar por un sobrio traje. Wojtyla pidió que Cuba se abriera al mundo y que el mundo se abriera a Cuba. Siguiendo la doctrina del Vaticano, apoyó el levantamiento del embargo pero también apuntó a que el régimen castrista mostrara un lado más humano. Catorce años después, Benedicto XVI repitió periplo y misas multitudinarias. Igualmente, se mostró contrario a la política de Estados Unidos y alentó a los cubanos a construir “una sociedad abierta y renovada”.

En ambas ocasiones la misión más importante del Vaticano fue la de abrir espacios para la Iglesia católica después de la instauración de una dictadura comunista que durante años persiguió con saña la libertad de culto. Pero más allá de los mensajes a favor del fortalecimiento de la fe, no hubo grandes gestos hacia una oposición con líderes católicos como el desaparecido Oswaldo Payá.

Jorge Mario Bergoglio es el tercer Papa que visita la isla y si sus dos antecesores abogaron por el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, Francisco ha jugado un papel mucho más protagónico, al punto de que fue el mediador de facto entre el gobierno de Raúl Castro y el de Obama, hasta culminar en el deshielo que se anunció el pasado 17 de diciembre. En los salones del Vaticano, los pasillos de la Casa Blanca y hoteles en Canadá, emisarios del Papa y delegados de ambos países avanzaron en la negociación con el principal objetivo de eliminar el embargo. Lo que aún no se ha aclarado es de qué manera caerá el muro que los Castro erigieron hace más de medio siglo al imponer una dinastía familiar.

Mientras las conversaciones entre la Administración Obama y el Gobierno castrista continúan, el éxodo de cubanos que huyen de la isla con la esperanza de llegar a Estados Unidos no ha hecho más que aumentar. Asimismo, tal y como señala Amnistía Internacional, el acoso y las detenciones de opositores han incrementado a pesar de que el Departamento de Estado emite comunicados lamentando los atropellos del régimen cubano. Es como si el diálogo entre gobiernos discurriera en una dimensión distinta y disociada de la realidad que en el día a día vive la sociedad cubana.

Poco antes de iniciar su viaje a Cuba -para luego proseguir su gira americana en Washington, Nueva York y Filadelfia-, Francisco habló por teleconferencia con estudiantes cubanos y estadounidenses. Desde la isla, un joven le pidió que diera un ejemplo de liderazgo, y el Pontífice respondió “…un buen líder es aquél que es capaz de generar otros líderes. Si un líder quiere sostener el liderazgo, es un tirano”. Unas horas después, lo recibiría en el aeropuerto de La Habana un tirano llamado Raúl que heredó el mando de otro tirano, su hermano Fidel.

El reconocido disidente Elizardo Sánchez califica de positiva la visita del Papa pero no ve motivos para creer que Francisco pueda obrar milagros porque, según él, dependería de “la voluntad política del Gobierno cubano, que no tiene ninguna”. Ah, si Bergoglio pudiera convencer a los hermanos Castro de que los tiranos ya no se llevan. Eso sí que sería un milagro.

———-

Discurso de bienvenida del presidente Raul Castro al Papa Francisco

papa-francisco-y-raul-castro-2_995x560

Raul Castro en el Aeropuerto
 internacional “José Martí“, La Habana, 19 sept. 2015, SITIO OFICIAL CUBANO DE LA VISIATA PAPAL

Santidad
:

El pueblo y el Gobierno cubanos lo reciben con profundos sentimientos de afecto, respeto y hospitalidad.
Nos sentimos muy honrados con su visita. Podrá apreciar que amamos profundamente nuestra Patria, por la que somos capaces de realizar los más grandes sacrificios. Nos ha guiado siempre el ejemplo de los próceres de Nuestra América, quienes nos legaron dignidad, valentía y generosidad. Por ellos hemos sabido practicar el axioma martiano de que Patria es Humanidad.

El encuentro memorable que sostuvimos en mayo pasado, en la Ciudad del Vaticano, brindó la oportunidad de intercambiar ideas acerca de algunos de los asuntos más importantes del mundo en que vivimos.

Los pueblos de la América Latina y el Caribe se han propuesto avanzar hacia su integración, en defensa de la independencia, la soberanía sobre los recursos naturales y la justicia social.

Sin embargo, nuestra región sigue siendo la más desigual en la distribución de la riqueza. En el continente, Gobiernos legítimamente constituidos que trabajan por un futuro mejor, se enfrentan a numerosos intentos de desestabilización.
Hemos seguido con mucha atención sus pronunciamientos. La exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, acerca de los temas sociales, y la carta encíclica “Alabado Seas”, referida al futuro y el cuidado del planeta y la Humanidad, me han motivado profunda reflexión. Serán referentes para la próxima Cumbre sobre la Agenda de Desarrollo Post-2015, que tendrá lugar en la ONU en el presente mes, y la XXI Conferencia Internacional acerca del Cambio Climático que se celebrará, en diciembre, en París.
Comienzan a tener un eco creciente en el mundo su análisis de las causas de estos problemas y el llamado a la salvaguarda del planeta y la supervivencia de nuestra especie; al cese de la acción depredadora de los países ricos y las grandes transnacionales, a la eliminación de los peligros que se ciernen para todos en materia de agotamiento de los recursos y pérdida de la biodiversidad.
Como bien su Santidad señala: “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo”.
El Líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, en 1992, durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en Río de Janeiro, planteó la necesidad de salvar a la humanidad de la autodestrucción, distribuir mejor la riqueza, el conocimiento, la ciencia y las tecnologías, para el desarrollo sostenible, “hacer desaparecer el hambre y no el hombre”, afirmó.
El sistema internacional actual es injusto e inmoral. Ha globalizado el capital y convertido en su ídolo al dinero. Hace de los ciudadanos meros consumidores. En vez de difundir el conocimiento y la cultura, los enajena con reflejos y patrones de conducta promovidos por medios que solo sirven a los intereses de sus dueños, las corporaciones transnacionales de la información.
La profunda y permanente crisis se descarga con brutal crudeza sobre los países del Tercer Mundo. Tampoco escapan de ella los excluidos en el mundo industrializado, las minorías, los jóvenes desempleados y los ancianos desvalidos, los que buscan refugio del hambre y los conflictos. Ofende la conciencia humana lo que ocurre con los inmigrantes y los pobres. Estos son los indignados del mundo que claman por sus derechos y el fin de tanta injusticia.
Santidad:
En sus palabras a los dos encuentros mundiales de los Movimientos Populares en octubre del pasado año en Ciudad del Vaticano y julio del presente, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, reiteró la necesidad de practicar la solidaridad y luchar unidos contra las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, por la dignidad del hombre y se refirió al derecho a la tierra, al techo y al trabajo.
Para conquistar esos derechos, entre otros, se gestó la Revolución cubana. Por ellos, reclamó Fidel en su histórico alegato de defensa conocido como “La Historia me Absolverá”.
Para lograr una sociedad más justa y solidaria hemos trabajado con sumo esfuerzo y asumido los mayores riesgos desde el triunfo revolucionario.
Lo hemos hecho bloqueados, calumniados, agredidos, con un alto costo de vidas humanas y grandes daños económicos. Fundamos una sociedad con equidad y justicia social, con amplio acceso a la cultura y apego a las tradiciones y a las ideas más avanzadas de Cuba, de América Latina, el Caribe y del mundo.
Millones de personas han recobrado su salud con la cooperación cubana: 325 mil 710 colaboradores han trabajado en 158 países; hoy, cincuenta mil 281 trabajadores cubanos de la salud prestan sus servicios en 68 naciones. Gracias al programa “Yo puedo”, 9 millones 376 mil personas han sido alfabetizadas en 30 estados; y más de 68 mil estudiantes extranjeros, de 157 países, se han graduado en Cuba.
Avanzamos resueltamente en la actualización de nuestro modelo económico y social para construir un socialismo próspero y sostenible, centrado en el ser humano, la familia y la participación libre, democrática, consciente y creadora de toda la sociedad, en especial de los jóvenes.
Preservar el socialismo es garantizar la independencia, soberanía, desarrollo y bienestar de la Nación. Tenemos la más firme decisión de enfrentar todos los retos para alcanzar una sociedad virtuosa y justa, con altos valores éticos y espirituales. Como señaló el venerable presbítero Félix Varela, “…queremos que las generaciones futuras hereden de nosotros la dignidad de los hombres y recuerden lo que cuesta recuperarla para que teman perderla…”
La unidad, identidad e integración regional deben ser defendidas. La Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno durante la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en La Habana en enero de 2014, consagra un conjunto de compromisos de vital importancia, como la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región; no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos; fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre y con otras naciones; y respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones.
Para Cuba, los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas tienen plena vigencia. Solo el respeto a estos puede garantizar la paz y la seguridad internacionales crecientemente amenazadas.
Conocimos con sumo interés las palabras de Su Santidad en el marco de la conmemoración del 70 aniversario de los ataques nucleares contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.
La existencia de las armas nucleares es una amenaza contra la supervivencia misma de los seres humanos y una afrenta a los principios éticos y morales que deben regir las relaciones entre las naciones. Su uso significaría la desaparición de la civilización humana. Abogar por el desarme, y muy particularmente por el desarme nuclear, no solo es un deber sino un derecho de todos los pueblos del mundo.
Santidad:
Hemos agradecido su apoyo al diálogo entre los Estados Unidos y Cuba. El restablecimiento de relaciones diplomáticas ha sido un primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países que requerirá resolver problemas y reparar injusticias. El bloqueo, que provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, debe cesar. El territorio que usurpa la Base Naval en Guantánamo debe ser devuelto a Cuba. Otros asuntos deben ser también dirimidos. Estos justos reclamos son compartidos por los pueblos y la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo.
Conmemoramos este año, Santidad, el 80 Aniversario de relaciones ininterrumpidas entre la Santa Sede apostólica y Cuba, que son buenas y se desarrollan favorablemente sobre la base del respeto mutuo.
El Gobierno y la Iglesia Católica en Cuba mantienen relaciones en un clima edificante, al igual que ocurre con todas las religiones e instituciones religiosas presentes en el país, que inculcan valores morales que la Nación aprecia y cultiva. Ejercemos la libertad religiosa como derecho consagrado en nuestra Constitución.
Damos a la presencia de Su Santidad en nuestra Patria todo su significado. Será trascendente y enriquecedor para la Nación su encuentro con un pueblo trabajador, instruido, abnegado, generoso, con profundas convicciones, valores patrióticos, dispuesto a continuar su heroica resistencia y a construir una sociedad que garantice el pleno desarrollo, de mujeres y hombres, con dignidad y justicia.
En nombre de este noble pueblo, le doy la más calurosa bienvenida.
Muchas gracias.

———-

El Papa insta a los cubanos a servir ‘a las personas’ y no a las ideas

Declaraciones del Pontífice en su misa en La Habana

Pide que se haga todo lo posible para lograr ‘la paz’ en Colombia

ÁLBUM: La revolución cubana de Francisco

FRANCISCO LLEGA A PLAZA DE REVOLUCIÓN DE LA HABANA PARA PRIMERA MISA EN CUBAMÒNICA BERNABÉ, 20 sept. 2015 / ELMUNDO.ES

El Papa ha oficiado este domingo su primera misa en Cuba, en la Plaza de la Revolución de La Habana, dentro de una intensa jornada en la que se reunirá con el presidente Raúl Castro, mantendrá encuentros con religiosos y con jóvenes y es posible, según el Vaticano, que también vea al ex gobernante Fidel.

Durante la ceremonia en la capital, Francisco ha instado a los cubanos a servir “a las personas” y no “a las ideas“. A su vez, ha asegurado que el pueblo de Cuba tiene “vocación de grandeza”, lo que hay que cuidar, sin olvidar el servicio a los más frágiles y la atención a los más desfavorecidos.

El Pontífice ha aprovechado el acto para hablar de Colombia, alegando que no puede haber “otro fracaso” en el “camino de la paz y reconciliación” del país americano. Y en clara alusión a las negociaciones ubicadas en La Habana entre Bogotá y las FARC, Francisco agradeció “los esfuerzos que se están haciendo, en esta bella isla, para una definitiva reconciliación”.

El acto religioso en la emblemática Plaza se desarrolló en un gran estrado preparado delante del edificio del Teatro Nacional de Cuba y flanqueado en los laterales por la efigie del Che Guevara y el monumento al prócer independentista cubano José Martí.

A las 22.00 horas (española), el Pontífice acudirá al Palacio de la Revolución donde será recibido por Raúl Castro, y habrá una presentación de la delegación que acompaña al pontífice en su visita a la isla.

Desde allí partirá, aproximadamente una hora después, hacia la Catedral de La Habana, en el casco histórico de la ciudad, para asistir a una plegaria de vísperas con sacerdotes, religiosos y seminaristas.

Historia

La Iglesia Católica tiene en Cuba dos huesos duros de roer: la competencia que le hace la religión yoruba -los cultos africanos llegados con los primeros esclavos en el siglo XVI, y que se mantienen vivos en la isla más de 400 años después-, y las zancadillas que le pone el Estado.

Los católicos que hay en el país esperan ahora que el Papa Francisco, con su visita a la isla, sea mano de santo: que contribuya a que el Gobierno cubano se muestre menos receloso con la Iglesia y le dé más libertad de acción.

Además, todos los cubanos, creyentes o no, anhelan que el Pontífice haga presión para que Estados Unidos levante su embargo comercial a la isla y que consagre su apertura al mundo. En definitiva, en conjunto, casi un milagro. Antes de la visita, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, manifestaba su esperanza de que la liberalización económica “conduzca a una mayor apertura desde el punto de vista de los derechos humanos”.

Jorge Mario Bergoglio estará en Cuba hasta el martes y después volará a Washington, donde se encontrará con el presidente Barack Obama y se convertirá en el primer Pontífice que hable ante el Congreso estadounidense. Un viaje sin duda histórico.

La misa en la Plaza de la Revolución

Curiosamente, en la misa de esta mañana en la Plaza de la Revolución “sólo podrán comulgar los fieles que lleven en la solapa una pegatina acreditativa”, ha explicado el padre dominicano Francisco Escolástico, vicario de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, lamentando que hayan tenido que estar pendientes de estas minucias. “¡Nos ha llevado horas de discusión en el seno del clero cubano!”, aseguró.

Aunque suene surrealista, existe una razón. “En la visita del Papa Benedicto XVI en 2012, el Gobierno cubano llevó a la misa empleados de sus centros de trabajo y, tras el oficio religioso, las hostias sagradas estaban tiradas por el suelo. Yo mismo las vi”, argumentó el padre Escolástico

Historia

Con el triunfo de la Revolución en 1959, se persiguió cualquier tipo manifestación religiosa en el país. El 17 de abril de 1961 más de un millar de exiliados cubanos entrenados y armados por la CIA norteamericana desembarcaron en Playa Girón. Entre ellos, había tres curas. A partir de entonces, Fidel Castro hizo cruz y raya con el clero y la Iglesia católica se equiparó casi al diablo en la isla. Además, la Iglesia católica nunca ha condenado oficialmente el bloqueo comercial que EEUU mantiene contra Cuba. Lo hicieron las iglesias protestante, adventista, evangélica, y hasta los propios santeros. Pero no la jerarquía católica.

“Eso no quiere decir que estemos a favor del embargo”, se ha defendido el padre vasco Juan Miguel Arregui, superior de los jesuitas en Cuba y presidente de todos los religiosos católicos que se encuentran en la isla. No son muchos. Hay unos 800 religiosos para un país de 11 millones de habitantes. De ésos, el 75% son extranjeros, según Arregui.

El sacerdote jesuita explicó que, con la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba en 1998, se consiguió que la Iglesia, que hasta entonces había sido anulada, se empezara a aceptar en el país. En 2012, con el viaje de Benedicto XVI, se logró que la religión católica tuviera presencia en los medios de comunicación. Esta semana, por ejemplo, los canales cubanos han emitido un mensaje televisado de Francisco. Ahora el siguiente paso es hacer posible que la Iglesia tenga un rol educativo y social en el país. Y está en manos de Bergoglio conseguirlo

El poeta y la Dama de Blanco. La disidencia cubana ante el deshielo con Estados Unidos. De Gina Montaner

Una conducta moral es la más provechosa de las conductas. Sin duda, algo falló en la Habana si junto al poeta no pudo estar una pacífica Dama de Blanco.

 Un cubano, en la terraza de su vivienda donde cuelga la bandera cubana, cerca de la embajada de EEUU. Reuters

Un cubano, en la terraza de su vivienda donde cuelga la bandera cubana, cerca de la embajada de EEUU. Reuters

Gina Montaner, periodista cubana radicada en Madrid y Estados Unidos.

Gina Montaner, periodista cubana radicada en Madrid y Estados Unidos.

Gina Montaner, 15 agosto 2015 / ELMUNDO.ES

John Kerry viajó a la Habana para izar la bandera de barras y estrellas. En el acto que se celebró en la embajada de Estados Unidos leyó un poema el poeta cubanoamericano Richard Blanco, quien apela al levantamiento del “embargo emocional” después de más de medio siglo de diferencias ente el régimen castrista y Washington.

Sin embargo, a diferencia de Blanco y otros invitados que el Departamento de Estado seleccionó para asistir junto a representantes de la oficialidad cubana a la ceremonia oficial de apertura, los disidentes y activistas proderechos humanos no fueron invitados al acontecimiento de mayor trascendencia desde que el presidente Obama y el gobernante Raúl Castro anunciaron el deshielo.

Por muchas piruetas retóricas que la administración Obama ha dado para justificar la ausencia de destacados opositores en un festejo que pretendía marcar el avance hacia la normalización de relaciones, toda explicación resulta inexplicable. Tanto es así, que un editorial este viernes el ‘Washington Post’ le recomendó a Kerry que al menos tuviera el decoro de dejar un asiento vacío, como símbolo de las “personas y los valores que se quedan al otro lado de las rejas”. Es un “insulto”, se añade, excluir a figuras como Antonio Rodiles, Jorge Luis Pérez (Antúnez), Yoani Sánchez o las Damas de Blanco para complacer a los Castro.

Algo parecido pensaron Rodiles y la Dama de Blanco Berta Soler, quienes declinaron la invitación a una reunión posterior y de carácter privado en la residencia del encargado de Negocios de la embajada, Jeffrey DeLaurentis. ¿Por qué habrían de ser relegados a un encuentro de bajo perfil cuando sus esfuerzos están dirigidos a ese cambio tan necesario que invocan los artífices y defensores del acercamiento? Si se habla en serio de normalización, es de rigor tener el gesto inequívoco de contar con representantes de la oposición democrática. Una condición más apremiante que hablar de Internet, intercambios comerciales o golosas inversiones.

Precisamente el aspecto más débil de la política de ‘engagement’ que Obama suscribe con entusiasmo en el tramo final de su mandato es la falta de condiciones de peso a la hora de negociar con regímenes totalitarios, y hasta ayer enemigos, como el de los hermanos Castro. Sabe a muy poco que Kerry repita en sus discursos que siempre apoyarán a los disidentes, cuando no se les ha dado voz en el diálogo que ha establecido la Casa Blanca con una dinastía familiar que carece de legitimidad alguna.

En momentos como éste, cuando no se alcanza a comprender el ruido de los aplausos en una fiesta en la que no hay motivos reales para celebrar, arrojan luz las reflexiones de un campeón de la lucha por los derechos humanos como Natan Sharansky, quien sufrió nueve años de presidio político en el gulag de la ex Unión Soviética. Sharansky, que en los años 70 vivió en carne propia la intención de Nixon (abortada por una enmienda que propuso el senador demócrata Henry Jackson) de normalizar y levantar las sanciones a un Kremlin que sistemáticamente atropellaba a la disidencia, defiende la importancia de promover acercamientos siempre y cuando se le exija un cambio de comportamiento a gobiernos opresores.

Sobre la falta de valores éticos en la política, Sharansky concluye que, al final, una conducta moral es la más provechosa de las conductas. Sin duda, algo falló en la Habana si junto al poeta no pudo estar una pacífica Dama de Blanco.

@Ginamontaner

Desesperanza reina en Cuba, según opositores

El grupo opositor que está en el país dice que no esperan cambios.

Delegados cubanos en la VIII Conferencia Ministerial Comunidad de las Democracias, "Democracia y Desarrollo".

Delegados cubanos en la VIII Conferencia Ministerial Comunidad de las Democracias, “Democracia y Desarrollo”.

23 julio 2015, EDH

La situación por la que atraviesa el pueblo cubano sigue siendo de desesperanza, persecución, vigilancia y temor a pronunciarse, afirma el grupo de opositores al régimen de Cuba que se encuentra en el país participando en la VIII Conferencia Ministerial Comunidades de las Democracias, que se lleva a cabo desde ayer en San Salvador.
Aseguran que todo movimiento que hacen como oposición es vigilado por la inteligencia del régimen cubano y se les amenaza con encarcelarlos por participar en actos a favor de la democracia.

El grupo de cubanos fue retenido el martes, bajo la amenaza de ser deportados, durante varias horas en el Aeropuerto Internacional de El Salvador por las autoridades salvadoreñas alegando que sus documentos tenían “irregularidades”. Mientras, en Casa Presidencial el presidente Salvador Sánchez Cerén recibía con honores a otro grupo de cubanos, pero a diferencia de los retenidos, los que recibió el gobierno eran los exespías que estuvieron presos en EE.UU., entre ellos el que fue condenado por derribar dos avionetas de ayuda humanitaria en 1996 del grupo en el exilio “Hermanos al rescate”.

Pero tras el incidente en el aeropuerto, el cubano Henry Constantín Ferreiro, periodista independiente de la revista La Hora de Cuba, afirma que la isla ha cambiado poco y la desesperanza hace que “todos quieran salir (de Cuba), el pueblo no tiene fe, se siguen yendo” por diversos medios para llegar a EE.UU., aseguró.
Sus compatriotas, expresó, tampoco tienen esperanza con las nuevas relaciones diplomáticas y el deshielo de Cuba y Estados Unidos, sobre todo, porque el régimen de Raúl Castro creó expectativas, pero no da aperturas.

“Las personas en Cuba no tiene espacio para tener actividades políticas que no sean favorables al gobierno, todo lo demás es ilegal”, aseguró.
Agregó que la estrategia del gobierno es hacer pequeños arrestos para romper las actividades opositoras, y se adelantó a decir que “es probable que ocurran muchos arrestos cuando venga el Papa (Francisco) o cuando venga John Kerry” a darle apertura a la embajada de Estados Unidos en la isla.

Ferreiro insistió en que la libertad de asociación política está vedada en su país.
Por su parte Fernando Palacio Mogar, del Partido Solidaridad Nacional Cubano, aseguró que pertenecer a la sociedad civil es muy difícil porque se enfrentan a un sistema que “tiene su maquinaria represiva de inteligencia bien engrasada, y con más de 50 años ha sembrado la desconfianza entre los cubanos”.

Agregó que el régimen ha sembrado “el terror” en la ciudadanía, la cual se encuentra cansada, por lo que se atrevió a decir que “que el 80 % de la población ya no apoya la dictadura”.
Para Palacio, solamente hace falta que la ciudadanía de el paso para demostrar que se puede derrotar el sistema de terror y de miedo que se ha implantado por más de 50 años.

Para este opositor, todos aquellos que salen a agredir a la sociedad civil, como Las Damas de Blanco, no son el pueblo cubano, sino “una turba o bandas entrenadas y financiadas por el gobierno cubano”.
Ferreiro aseguró que tiene varios amigos que han sido encarcelados solo por pintar grafitis contra de la dictadura.
Agregó que los mantienen presos sin que hasta el momento les hayan hecho un juicio y sin decirles cuál fue el delito que cometieron.
“Encarcelaron a un amigo solo porque iba a soltar en un parque a dos cerdos con los nombres de Raúl y Fidel y hasta hoy no lo han liberado”, dijo el periodista.

Las limitantes que tiene la oposición y sociedad civil cubana no solo son por parte del gobierno, sino que opina que a nivel internacional poco se reconoce el trabajo que hacen y el apoyo es escaso.
“Hago un llamado a los gobiernos de América Latina y del resto del mundo para que abran un espacio para aquella sociedad civil cubana independiente, que tiene voz y que representa un sector de la población que tiene necesidades de cambio y de expresarse”, señaló.
César Iván Mendoza, quien ejerce el cargo de Coordinador General de la Plataforma Social Juventud Activa Cuba Unida, dijo que la ayuda que reciben es poco para desarrollar proyectos, porque uno de los problemas por los que atraviesan es que la isla no tiene un marco jurídico legal que posibilite crear una asociación civil independiente.

“Como no tenemos eso (en la ley) es muy difícil tener el respaldo de la población, porque el propio Estado te ilegaliza”, explicó.
En lo que sí insistieron los opositores cubanos es en que continuarán dando la lucha contra el régimen castrista para tener una oposición fuerte y conseguir las libertades que por más de 50 años no han tenido.

Humillados
El grupo de los 11 cubanos también se refirió al incidente que tuvieron en el Aeropuerto Internacional, en donde estuvieron retenidos por 27 horas, pese a que tenían todos sus documentos en regla.
“Nos sentimos humillados, agraviados y discriminados, nosotros venimos a El Salvador porque nos invitaron a la VIII Conferencia Ministerial, con las cartas de invitación y los boletos de viaje”, aseguró Fernando Palacio.
Agregó que todos los cubanos venían con visa múltiple por cinco años de entrada a Estados Unidos y aún así “se nos estaba restringiendo la entrada a El Salvador”, lamentó.

Erick Álvarez, otro miembro de la comitiva cubana que estuvo retenido sin explicación alguna, dijo que ninguna autoridad migratoria se les acercó para aclararles qué es lo que estaba pasando.
“Para nadie es un secreto que el régimen comunista reprime a la oposición cubana y a organizaciones de la sociedad civil, pero que lo hagan en otros países es inaceptable”, dijo indignado Álvarez.

El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, aseguró que hubo dificultades con algunos miembros de la sociedad cubana que estaban entrando y que fueron problemas administrativos. “Son estándares que tiene Migración de El Salvador como cualquier migración del mundo; hay estándares que se deben respetar y si no se cumplen no se puede admitir el ingreso”, dijo.

La embajadora de Estados Unidos en el país, Mari Carmen Aponte, expresó que “es un incidente desafoftunado pero estamos satisfechos que se está superando y que estas personas miembros de la sociedad civil van a poder participar en los foros”.

Diputado FMLN insulta a delegación cubana

Mientras tanto, el diputado del FMLN, Guillermo Mata,  se expresó ayer con epítetos en contra de los cubanos retenidos.
En su cuenta de Twitter, el diputado efemelenista colgó la siguiente frase: “Héroes de Cuba en casa presidencial en homenaje. 11 gusanos querían entrar al país sin papeles apoyados por ARENA”.
Luego Mata puso otro mensaje en la red social:“Cubanos venían con invitaciones falsas a evento diplomático organizado por la derecha coincidiendo con visita de los cinco héroes”.

Ante esto, la diputada Patricia Valdivieso, de ARENA, dijo sque denunciarán a Mata ante el Comité de Ética Parlamentaria. “Mi preocupación es que esto sea por razones ideológicas, lo cual es alarmante porque aquí vivimos en un país democrático y esas expresiones son de una persona que quisiera un gobierno autoritario”, aseveró.

Relacionados

Analizan en foro el papel de la sociedad civil en democracias

Delegaciones internacionales discutirán por tres días diversos aspectos de la democracia.

VIII Conferencia Ministerial Comunidad de las Democracias, "Democracia y Desarrollo".

VIII Conferencia Ministerial Comunidad de las Democracias, “Democracia y Desarrollo”.

, 23 julio 2015 / EDH

El canciller de la República, Hugo Martínez, inauguró el jueves la VIII Conferencia Ministerial Comunidad de las Democracias “Democracia y Desarrollo”, en donde se discuten temas relacionados a la sociedad civil, juventud y el papel del sector privado en las sociedades democráticas, entre otros.

“Democracia y desarrollo es el tema central de los foros que buscan profundizar en la promoción de los valores democráticos y las acciones que los diferentes sectores pueden aportar en este proceso”, dijo el Canciller, ante numerosas delegaciones de diversos países del mundo.
Una vez se inauguró el evento se abrió paso a las discusiones, una de ellas fue la de la sociedad civil.

Sobre el papel que este sector desempeña en los diversos países del mundo, Claudia Umaña Araujo, presidenta de la Organización no Gubernamental Democracia, Transparencia y Justicia, dijo que muchos gobiernos les están cerrando los espacios.

La sociedad civil ayuda a las democracias del mundo a mantener al Estado con pesos y contrapesos, y cuando eso no funciona “sufre la democracia”, valoró Umaña.

Agregó que a lo largo de todo el mundo existe una situación en donde se está restringiendo el derecho de los ciudadanos.

Eso se debe a que hay falta de confianza hacia la sociedad civil y, en el caso de El Salvador, se debe trabajar para asegurarse que la democracia se mantenga fuerte, explicó.

Otro de los problemas que existen en el país y que es muy utilizado en todo el mundo es que, cuando la sociedad civil es muy crítica, se desacredita y se persigue a los voceros de este sector, indicó.

De acuerdo con Umaña Araujo, existen estudios internacionales que señalan que la sociedad civil de El Salvador es una de las pocas que no se manifiestan, siendo eso lo que favorece a la democracia.

Para que este fenómeno ocurra existe el problema muy marcado que es la polarización. “La lucha contra la corrupción no debe tener colores partidarios”, dijo y añadió que en ese punto el papel de la sociedad civil es muy importante.

Además, la presidenta de Fundemas, Elena de Alfaro, también estuvo presente en el foro del sector privado, en el cual se destacó el papel que tienen como motor generador de empleo y desarrollo.

Durante el encuentro esperan conocer las oportunidades que tienen las empresas para contribuir a la agenda del desarrollo y la construcción de la democracia.