Alfredo Atanacio

El precio del buen vivir. De Alfredo Atanacio Cader

Una vez más, los políticos de nuestro país dieron una muestra de irresponsabilidad al aprobar nuevos impuestos, sin presentar una estrategia clara de cómo serán usados y –peor aún– sin analizar cómo esto puede perjudicar más nuestra economía.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio Cader, 9 noviembre 2015 / EDH

diario de hoyEl nuevo impuesto a la telefonía, generó mucho rechazo en la opinión pública, pues toca directamente el bolsillo de más del 90% de los salvadoreños que poseen un teléfono celular.  Ahora, nos quieren hacer creer que esto no nos va a perjudicar porque habrá una disminución en las tarifas de la telefonía. Pero no mencionan que esto será aplicado únicamente a quienes pagan la tarifa máxima, pues es la única que se redujo.  ¿Quiénes la pagan? Muy pocas personas, por lo que al final, la gran mayoría sí se verá afectada.

Y otro tema del que no se menciona mucho es que este impuesto aplicará también a los bienes tecnológicos y a las tarifas de acceso a Internet. Están haciendo lo opuesto a lo que hacen los otros países que están desarrollando sus economías. El gobierno debería facilitar el acceso a la tecnología, no hacerlo más difícil.

¿Qué pasará con proyectos de emprendedores que dependen en un 100% de una conexión a Internet? Voy a poner específicamente el caso de mi negocio: Uassist.ME, trabajamos desde El Salvador para clientes de cualquier parte del mundo. El Internet es nuestra principal herramienta de trabajo. Este nuevo impuesto nos afectará directamente y puede desincentivar el surgimiento de más empresas con este mismo modelo de trabajo. Corriendo el riesgo de seguir siendo exportadores de personas y no de ideas, lamentablemente.

Por otro lado, este tipo de medidas son totalmente populistas. Aumentar un 5% de impuestos a las personas o empresas que ganen más de 500 mil dólares anuales no es más que populismo en su máxima expresión. Nos quieren vender la idea de que esto no va a afectar a la mayoría de salvadoreños. Pero no hace falta ser un experto en finanzas para darse cuenta de las consecuencias que esto puede traer.

En primer lugar, no son muchas las personas o empresas que ganan más de 500 mil dólares al año, serán un poco más de 400.  Así que realmente no se estaría recaudando mucho dinero con este nuevo impuesto. Pero lo que sí pasará con esto es que se volverá más caro invertir en El Salvador, que ya es el país con menos inversión extranjera en Centroamérica.

Pero para que haya más inversión en el país, el gobierno debe crear incentivos, todo lo contrario a lo que están haciendo ahora. ¿No se dan cuenta los políticos que mientras más empresas quieran venir a El Salvador, estarían recaudando más impuestos que los que lograrán con esta nueva medida?

Sigo pensando que la solución a los problemas del país no es crear más impuestos compulsivamente. Si un gobierno no sabe cómo administrar estos fondos, pasará lo mismo que cuando una persona gana la lotería: el dinero nunca va a ser suficiente y las deudas seguirán aumentando, así como nos está pasando en El Salvador.

Se debe trabajar en un plan de reducción de gastos, ya que esto no solo evitaría que sigan creando más y más impuestos, sino que también daría una muestra de buena voluntad por parte de los políticos y de empatía hacia los salvadoreños.  Pero vemos lo contrario: la propuesta para que los funcionarios públicos donaran el 10% de sus salario para planes de seguridad quedó nada más en el tintero.

El precio del “buen vivir” no lo están pagando solo los grandes empresarios, ni las telefónicas, ese precio lo estamos pagando todos y nos saldrá caro.

@aatanacio

Buenos empresarios, malos empresarios. De Alfredo Atanacio

Basta con darse una vuelta por las redes sociales para experimentar de primera mano la división que existe en nuestra sociedad. Como lo he dicho anteriormente, parece que el FMLN y el gobierno tratan de lavarnos la cabeza para que muchos repitan como un guión ensayado lo que quieren oír.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, 15 octubre 2015 / EDH

Últimamente, he notado un incremento en las críticas que se hace a los empresarios. En una de las marchas que se organizaron recientemente vi una pancarta que decía que el pueblo salvadoreño rechazaba el “terrorismo empresarial oligárquico”. No tengo idea qué significa este mensaje, pero me suena simplemente a una mezcla de las palabras del guión de siempre para satanizar la labor de los empresarios.

Como todo en la vida, existen buenos empresarios y malos empresarios. Empresarios que pagan sus impuestos y otros que no (muchos que a pesar de vender y ganar mucho siguen estando en el sector informal por lo tanto evadiendo impuestos). Pero, así como hay buenos y malos funcionarios en el gobierno, o políticos buenos y malos en ARENA, FMLN y otros partidos, deberíamos ponernos a pensar que también hay buenos empresarios.

La empresa privada también tiene un componente importante en la responsabilidad social empresarial, la diferencia es que no todas las empresas lo publicitan como ha pasado en algunos casos con otras empresas de capital mixto, que muchas veces gastan más en publicidad anunciando lo bueno que han hecho que en la obra que apadrinaron.

Yo estoy de acuerdo en que las penas para los evasores de impuestos deberían de ser más graves que las actuales. Lo que me preocupa es que se utilice como un instrumento de persecución política, y eso no es un invento de la derecha, los empresarios o de ARENA. Es un hecho comprobado que en muchos países en donde existen leyes similares se utiliza al fisco como instrumento político. Sin ir muy lejos, en EE.UU. existe una investigación en curso sobre la posibilidad que el IRS que tenía como target a grupos sin fines de lucro afiliados al “Tea Party” (el ala más conservadora del Partido Republicano).

EL-DIARIO-DE-HOY-LOGOY acá en nuestro país vimos que se publicó una lista de empresas que supuestamente estaban en mora con el Ministerio de Hacienda. Se dañó la reputación de estos empresarios, a pesar de que varios de ellos demostraron ser inocentes de lo que se les estaba acusando. Incluso en la misma lista aparecían los resultados de las empresas que eran inocentes. Pero como la mayoría de personas no lee todo, estas empresas igual quedaron como culpables para los ojos de muchos.

Creo que es momento de que el gobierno y muchos políticos dejen de seguir creando divisiones y haciendo ver a los empresarios como el antipueblo. ¿Por qué en nuestro país no se celebra el éxito empresarial? ¿Cómo espera el gobierno y los políticos de izquierda atraer inversión extranjera si hacen ver a la empresa privada como el enemigo de los trabajadores?

No solamente el gobierno no da incentivos para que venga inversión al país, sino que también -–con su discurso hacia la empresa privada– ahuyenta a posibles inversores. El gobierno no puede continuar alimentando la idea de que los empresarios son exitosos porque son corruptos.

Ser empresario no es algo malo, ser exitoso tampoco lo es. Al contrario, tener una empresa debería ser un orgullo. Es hora que el gobierno y el partido oficial se den cuenta de que la empresa privada es su mejor aliada para poder sacar adelante a la economía del país. La empresa privada es la que genera la mayor parte de trabajos en El Salvador. Y lo más inteligente que podría hacer el gobierno y el FMLN es hablar bien de los empresarios.

@aatanac

Nuevos impuestos. De Alfredo Atanacio

Soy un salvadoreño enamorado de mi país y me considero una persona optimista…

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, 2 octubre 2015 / EDH

Me sumo a los salvadoreños que no están de acuerdo con el nuevo impuesto que el Ministro de Hacienda está proponiendo para solucionar el problema de la inseguridad en el país.

No estoy en contra de pagar impuestos, pero de qué sirve recaudar millones de dólares si no hay una estrategia clara. ¿Cuándo se darán cuenta de que hacernos pagar nuevos impuestos no va a solucionar todos los problemas del país? Los últimos gobiernos han creado varios nuevos impuestos y no vemos  resultados. Este país necesita  una reforma fiscal bien pensada y un gobierno capaz de administrar bien los fondos que recibe.

Además, el tema de la inseguridad es demasiado complejo como para pensar que con tener más dinero se va a solucionar. El gobierno cuenta con dinero de préstamos, que se hicieron precisamente para financiar planes de seguridad, que ni siquiera ha usado. ¿Qué quiere decir eso? Nuevamente: el tema de la seguridad del país no se va a resolver con más dinero. Lo único que se va a lograr es golpear más la economía de las familias salvadoreñas, que bastante golpeada está ya.

Pero más allá de afectar el bolsillo de los salvadoreños, un gobierno que se dedica a crear nuevos impuestos también ahuyenta  la inversión extranjera en el país. Quién se  va a interesar en invertir en un país que cambia las reglas del juego y que en cualquier momento les pondrá nuevos impuestos.

Por otra parte, en esta propuesta de ley, el 10% adicional no solo se pagará en facturas por uso de líneas telefónicas, este impuesto también será aplicado a servicios de cable e Internet y a aparatos tecnológicos como tablets y celulares. Pareciera que en lugar de incentivar el uso de la tecnología, el gobierno quiere castigar a quienes la usen.

Cuando pienso en lo que va a pasar si esta propuesta es aprobada, solo se me ocurre que sucederá lo mismo que cuando una persona se gana la lotería: como no está acostumbrada a tener grandes cantidades de dinero, no sabe qué hacer con él. Se termina el dinero y probablemente terminará con menos dinero del que tenía antes. Y es que si no se puede manejar el dinero que ya se tiene, no importa cuántos millones más se tenga, siempre el dinero se termina gastando y siempre habrá necesidad de más y más.

Los salvadoreños estamos cansados de este tipo de decisiones. Y cada vez estamos más atentos a quiénes son los diputados que aprueban leyes que nos perjudican.  ¿Por qué no recortar tantas plazas de asesores en la Asamblea Legislativa? Si bien con esto no se alcanzará a financiar un plan de seguridad, por lo menos los diputados nos estarían dando una muestra de que ellos también están dispuestos a sacrificar algo y no solo esperan que sea la población quien siempre termine pagando todo. Pero, por el contrario,  este gobierno ha creado miles de plazas que estamos pagando todos con nuestros impuestos y no estamos viendo que el país esté mejorando.

Soy un salvadoreño enamorado de mi país y me considero una persona optimista. Pero al ver la manera en la que el gobierno está manejando los temas importantes del país, mi optimismo se va haciendo más pequeño.

Pero sigo creyendo en El Salvador y seguiré invirtiendo en mi país, porque El Salvador es grande por su gente, porque creo en la capacidad de la gente para sacar adelante a El Salvador, no así  en la capacidad de nuestros gobernantes.

@aatanacio

A los simpatizantes del FMLN… De Alfredo Atanacio Cader

Quisiera poder preguntarles a los simpatizantes del FMLN qué sintieron cuando los dirigentes de su partido dieron sus votos para elegir a Guillermo Gallegos como presidente de la Asamblea Legislativa.  Como ciudadano no simpatizante del FMLN esto a mí me indigna, pero lo que más me preocupa es ver la pasividad con la que los militantes del FMLN aceptan este tipo de situaciones.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, emprendedor

Alfredo Atanacio Cader, 18 sept. 2015 / EDH

No es secreto que soy de pensamiento de derecha pero no siempre he votado por ARENA, a pesar de ser el partido que está más cerca de representar mi pensamiento. ¿Por qué? Porque no siempre he estado de acuerdo con su forma de actuar.

ARENA ha jugado un papel malísimo como partido opositor, así como también jugó un mal papel cuando estaba en posición de liderazgo en el gobierno y en la Asamblea Legislativa… y veamos dónde está hoy: no logran levantarse del todo. Y no es para menos, muchos de sus dirigentes siguen con pensamientos arcaicos y continúan defendiendo lo que muchas veces es indefendible. Simpatizantes del FMLN: ¿es esto lo que ustedes quieren para su partido?

Reconozco que en el pasado no le exigía a ARENA como debía ser. Tal vez estaba demasiado joven para tomarme en serio la política. Y me daba cuenta de varios arreglos de dudosa ética que hacían con el PCN. En su momento, no me indignaba ver este tipo de cosas, a lo mejor porque al final de cuentas, muchas veces,  estaba de acuerdo con las políticas que ARENA quería implementar, pero la verdad es que el fin no debería justificar los medios. Y nosotros no deberíamos permitir que los políticos sigan actuando así.

Es nuestra responsabilidad como ciudadanos ser exigentes con nuestros políticos. Veámoslos como si se tratara de una empresa, donde tenemos que retroalimentar a nuestro equipo de trabajo.  Y, además de exigirles que lo hagan bien, hay que enseñarles,  muchas veces, cómo hacer bien su trabajo.  Así es en la vida nacional: los funcionarios son nuestro equipo de trabajo, ellos están conduciendo al país. Tenemos que subirles los estándares y, más que eso, tenemos que darnos cuenta del grave error que cometemos al no cuestionar sus decisiones.

ARENA ha demostrado signos de apertura con las caras nuevas que hemos visto en las elecciones de los candidatos a diputados. Están aprendiendo de sus errores del pasado. A diferencia de cuando era más joven, ahora sí cuestiono algunas de las políticas y decisiones de ARENA. ¿Pero, qué hay de la izquierda? Sus simpatizantes tienen que comenzar a hacer lo mismo.

Como persona de pensamiento de derecha, si yo critico a alguien de izquierda, mi crítica pierde credibilidad en forma automática, pues nuestros políticos aún no son lo suficientemente maduros para aceptar, de buena manera, las críticas de quienes simpatizan con el partido contrario. Entonces, es deber de quienes militan en el FMLN o son afines a su pensamiento cuestionar a sus dirigentes, exigirles apertura, exigirles que no vendan su ideología. Manténganse firmes en lo que creen y en lo que crean es mejor para nuestro país. No podemos seguir siendo extorsionados por los mismos partidos. Ahora GANA es el nuevo PCN y el FMLN es la nueva ARENA… y nosotros lo estamos permitiendo.

@aatanacio

Un nuevo ARENA. De Alfredo Atanacio

Es momento de que ARENA deje de ser un partido pensado para “areneros” y se convierta en un partido para los salvadoreños. Y es que, independientemente de los logros de los 20 años de gobiernos de ARENA, hay una gran cantidad de personas que jamás consideraría votar por ARENA, por el siempre hecho de ser ARENA.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, emprendedor

Alfredo Atanacio Cader, 3 septiembre 2015 / EDH

En el pasado, el partido creó una imagen tóxica para algunos. Y para poder cambiar la mentalidad de estas personas, es necesario que el partido dé un giro de casi 180º, no en su ideología ni en sus principios, sino en la manera de conducir el partido.

Hay que darle crédito a la dirigencia pues es, en mi opinión, el partido que se está abriendo más al incluir a jóvenes y otras personas que eran ajenas a la política. Además de esto es importante que se democraticen las finanzas del partido, ya que es sumamente difícil ser un partido realmente independiente cuando su financiamiento viene de muy pocas personas. Para esto es importante que sus militantes se involucren y ayuden con lo que puedan.

Por otra parte, a la hora de buscar candidatos no debería de prevalecer el “quien haya sudado más la camiseta por el partido”, pues entonces las opciones que nos presenten serán siempre las mismas. En todo caso, deberían de buscar a quienes hayan sudado la camiseta por el país. Y es que a veces pareciera que muchos de los candidatos que escogen TODOS los partidos, son personas que no pudieran conseguir un buen trabajo en el sector privado y por eso se dedican a la política o son personas a quienes los partidos les deben favores.

Esto no puede seguir así y ARENA no tiene tiempo que perder. En lugar de enfrascarse en discusiones de egos sobre quién debería de dirigir el partido, debería de empezar ya a buscar una buena carta para las elecciones presidenciales de 2019. El FMLN tiene al menos 3 diferentes opciones que, en mi opinión, como candidatos serían rivales muy fuertes para cualquiera.

ARENA tiene que buscar a un candidato joven, a alguien que no tenga cola que le pateen. A alguien que, de preferencia, no haya tenido vínculos cercanos con el partido en el pasado ni como militante ni como financista. De esa manera pudiera empezar un borrón y cuenta nueva con todos los salvadoreños que nunca considerarían votar por ARENA de otra manera.

El FMLN lo logró cuando postuló a Mauricio Funes a la presidencia, y lo está haciendo otra vez con el alcalde de San Salvador. Para las elecciones recién pasadas, mucha gente que nunca hubiera considerado votar por el FMLN, lo hizo porque el candidato no tenía vínculos con el FMLN. Era una cara nueva, su familia no fundó el partido ni lo financia. La estrategia les funcionó perfectamente y va a continuarles funcionando, pues estas figuras, al no estar vinculadas con el partido, se vuelven inmunes a los errores que comete el gobierno.

Insisto, ARENA debería de ser un partido pensado para los salvadoreños y no para los areneros. Si empezaran a pensar así, les aseguro que por lo menos la mitad de los aspirantes a dirigir el COENA desistieran. Hay varias personas que, aunque son populares dentro del partido, se han convertido en tóxicos para el resto de El Salvador. No estoy diciendo que su trabajo sea necesariamente malo o que no merecen la posición, lo que estoy diciendo es que a pesar de poder hacer un buen trabajo, la percepción de la ciudadanía es diferente. Y muchas veces en la política, como en la vida, la percepción se convierte en la realidad.

@aatanacio

Pan, circo, chocolates y tagadá. De Alfredo Atanacio Cader

A Nayib no lo quiero retar a subirse a un juego mecánico. Yo le propongo un reto más trascendental: que ocupe su liderazgo de una manera positiva en la política de El Salvador.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, emprendedor salvadoreño.

Alfredo Atanacio Cader, 21 agosto 2015 / EDH

Gran conmoción causó en las redes sociales el reto entre Nayib Bukele, alcalde de San Salvador y el álter ego de un locutor de radio a subirse a un popular juego mecánico en el campo de la feria.

El alcalde ha sido criticado por muchos de sus detractores, quienes han calificado esta acción como un show. Yo no le veo ningún problema a eso. Al contrario, es bueno que las figuras públicas del país se tomen de vez en cuando un tiempo de esparcimiento y se acerquen a la población. Me parece muy buena estrategia de los políticos para poder verse más humanos o cotidianos y así captar la atención de sus seguidores cuando se refieren a temas más importantes.

Nayib es muy criticado por sectores de la derecha  -e incluso por algunos de la izquierda-  debido a su popularidad y por haberse convertido en un virtual candidato a la presidencia en 2019.  En realidad, creo que muchos en la derecha lo critican tanto sencillamente porque no fueron ellos quienes encontraron primero a un ‘Nayib’. Estoy seguro de que si la derecha lo hubiera encontrado antes, no estarían criticando nada. Pero, desafortunadamente para la derecha, aún no han encontrado a esta figura. La siguen buscando.

Yo no cuestiono a Nayib Bukele por su magnífica campaña de relaciones públicas ni por estar en contacto directo con sus seguidores (y no hablo solo de las redes sociales), él está en su derecho a hacerlo y creo que lo hace muy bien. Lo que yo sí le cuestiono y critico a Nayib Bukele es la manera en la que se está aprovechando de su liderazgo y popularidad entre los jóvenes para crear divisiones. Me molesta ver la manera en la que está sembrando cizaña y resentimiento entre los salvadoreños. La generación de nuestros padres está dividida, los dividió la guerra. Pero todos los jóvenes de hoy  no vivieron la guerra, a ellos no los ha dividido un conflicto armado.

A Nayib no lo quiero retar a subirse a un juego mecánico. Yo le propongo un reto más trascendental: que ocupe su liderazgo de una manera positiva en la política de El Salvador, que eleve su discurso, y en vista de su popularidad en las redes sociales que  condene el “cyberbullying”.

¿A qué me refiero con “cyberbullying”? A todas esas cuentas en redes sociales en las que la mayoría del contenido coincidentemente tiene que ver con él y donde atacan a cualquiera que se pronuncie para cuestionar o criticar la gestión de Nayib. Me cuesta creer que esas y otras cuentas hayan salido de manera espontánea y que sean financiadas por medio de donaciones de sus seguidores (porque tienen mucho de su contenido pagado). Por lo tanto, lo reto a que condene este tipo de páginas y perfiles  que sólo logran que la gente se insulte por pensar diferente. Quedarse callado en esto es un poco cobarde.

Nayib Bukele tiene ya la atención de miles de jóvenes, ya sea por los chocolates, por el tagadá, o por lo que sea. Tiene lo que muchos políticos quisieran tener: verdaderos seguidores. Pero con eso tiene también una gran responsabilidad en sus manos. Y es a eso a lo que quiero apelar. A su sentido de responsabilidad como figura pública.

La única manera en la que Nayib nos demostrará que está rompiendo esquemas no será por regalar chocolates en lugar de dulces como sugirió un periódico electrónico, sino que será cuando acompañe sus buenas obras con un liderazgo positivo y deje de crear divisiones y utilice su popularidad para conciliar y para unir a esta sociedad.

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Un país de emprendedores. De Alfredo Atanacio

En mis columnas anteriores he hablado sobre nuestro deber de exigirles a nuestros gobernantes que hagan su parte para llevar a El Salvador hacia un futuro mejor. Y hoy, por medio de esta columna, me atrevo a sugerirles algunas ideas para incentivar a los salvadoreños a emprender, a llevar sus ideas a la realidad y convertirlas en empresas que activen la economía de nuestro país.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, 16 julio 2015 / EDH

Estoy convencido de que hay muchas buenas ideas de negocio entre los salvadoreños. Pero, lamentablemente, estas ideas no llegan a ser tangibles nunca, debido a una serie de dificultades que los emprendedores se encuentran al momento de querer llevarlas a la realidad. ¿Y qué está haciendo el gobierno al respecto? Me atrevería a decir este tema no es una de sus prioridades.

Uno de los obstáculos más grandes con los que se encuentran los emprendedores es la cantidad de requisitos y trámites por lo que hay que pasar para poder crear una empresa en este país. Es hasta risible que para un salvadoreño sea más fácil crear una empresa en Estados Unidos que en su propio país.

Establecer procesos con menos requisitos para la creación de empresas es el primer punto en el que debería enfocarse el gobierno. Después de todo, mientras más empresas legales existan, más impuestos estaría recaudando el gobierno. Y como seríamos más personas pagando impuestos, también seríamos más a quienes realmente nos importaría dónde se está invirtiendo todo ese dinero y eso nos llevaría a ser más exigentes con nuestros gobernantes.

Quienes nos gobiernan no deberían perder de vista que en los emprendedores está el futuro de este país. Por lo tanto, deberían estar trabajando en crear programas similares a las de la Ley de Servicios Internacionales para quienes decidan comenzar un negocio. Las ideas existen, estoy seguro, pero la gente no se atreve a dar ese gran paso.

Otro de los grandes problemas con los que se encuentran quienes quieren emprender es la falta de financiamiento, ya que no existe en nuestro país una banca de riesgo para emprendedores. ¿Han escuchado nuestros gobernantes sobre los “ángeles inversionistas”? Ahí puede estar la solución a la falta de una banca de riesgo.

El gobierno debería incentivar a estos “ángeles inversionistas” por medio de exenciones y asegurarse de incluir en las reglas del juego los montos mínimos de inversión para asegurarse de que estas exenciones tengan realmente un impacto positivo en el ecosistema emprendedor.

¿Y por qué no también detenernos a ver lo que están haciendo otros países latinoamericanos? La creación de programas similares a Start-Up Chile es otra manera de incentivar a los emprendedores. Pudiera ser una iniciativa de la empresa privada o del gobierno, a través de PROESA.

Start-Up Chile es un programa en el que compiten emprendedores de diferentes partes del mundo con sus ideas de negocio. A las ganadoras, el gobierno de Chile les da un capital semilla para iniciar su negocio, así como facilidades para establecer las empresas, acceso a mentores, financiamiento, etc. He sido juez en más de una ocasión en este programa y soy testigo del impacto positivo que está teniendo en Chile, que se está convirtiendo en el Silicon Valley de Latinoamérica. Y nada me gustaría más que ver un programa como este en El Salvador.

Start-Up Chile inició con una inversión de apenas 4 millones de dólares. La solución a los problemas económicos del país no está en la creación de nuevos impuestos. Está en la manera en que estos son utilizados, incentivar la creación de nuevas empresas es un ganar/ganar para todos.

@aatanacio

Un país de oportunidades. De Alfredo Atanacio

El Salvador es un país maravilloso; geográficamente, tiene una posición envidiable. Además, está lleno de lugares increíbles y de gente trabajadora. El Salvador tiene todo el potencial para ser un paraíso para todos.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

De Alfredo Atanacio, 2 julio 2015 / EDH

Hace algunos días tuve un debate bastante interesante, como resultado de una de mis columnas. Y es que algunas personas no coincidían con mi manera de pensar, lo cual me parece válido. Y quizá los comentarios que más se repetían eran sobre lo difícil que es emprender aquí o quedarse en este país lleno de gente que no da oportunidades. Y también que el poder político y económico está en manos de muy pocos.

Y aunque no sé si voy a poder cambiarles su manera de pensar, no está de más intentarlo. Entonces, ¿qué es lo que en realidad hace que un país esté lleno de oportunidades? ¿O qué hace que un país sea mejor que otro? Para mí, hay solo una respuesta: la gente. Y este cambio en el país que tanto buscamos todos, está también en la gente.

Y como ejemplo de esto, quisiera poner de ejemplo a Estados Unidos, el país donde muchas personas quieren emigrar, porque lo ven como un país de oportunidades. Pues Estados Unidos es un caso bien interesante de participación ciudadana. Allá, las personas presentan propuestas de leyes y van a las oficinas de los miembros del parlamento cuando hay algo que nos les parece, les exigen, los cuestionan. Si bien es cierto que Estados Unidos tiene muchas cosas que mejorar y que su sistema no es perfecto, no podemos negar que en el tema de participación ciudadana están muy avanzados si lo comparamos con El Salvador.

Aquí nos hace falta involucrarnos más para cambiar las cosas del país que queremos cambiar. Si nos parece que los políticos no están haciendo su trabajo, ¡obliguémoslos a que nos cumplan! Hay que cuestionarlos, hay que pedirles cuentas. ¿Qué están haciendo estos políticos con el voto que les dimos? Nos tienen que cumplir. Y si no nos cumplen, pues nos toca a nosotros involucrarnos más.

Nadie ha dicho que este sea un trabajo fácil, requiere sacrificio de nuestra parte. Todos queremos que nuestro país avance, pero la verdad es que El Salvador no prospera al ritmo que queremos, porque nosotros hemos permitido que nos esté gobernando gente que no tiene la capacidad para hacerlo prosperar. Y pareciera que hemos llegado a estar tan cansados y nos hemos contagiado de tanto negativismo, que estamos tirando la toalla.

Pero no tenemos por qué rendirnos. No es necesario pensar en salir de nuestras fronteras. El Salvador es un país maravilloso; geográficamente, tiene una posición envidiable. Además, está lleno de lugares increíbles y de gente trabajadora. El Salvador tiene todo el potencial para ser un paraíso para todos.

¿Pero por qué un país con todas estas bondades está a punto de caer en un abismo? ¿Por qué muchos siguen pensando que lo mejor es dejar el país y buscar en otros lugares? Sigo creyendo que es ese negativismo del que nos hemos contagiado y que estamos tan cansados de ver que esto no mejora, que no logramos organizarnos ni unirnos como sociedad civil para sacar adelante al país. ¿Cuántos estaríamos dispuestos a organizarnos para que la situación del país cambie? ¿Cuántos estaríamos dispuestos a sacrificarnos por El Salvador y a unirnos para sacarlo adelante? Si en verdad estamos dispuestos, ahora la pregunta es: ¿Cuándo comenzamos?

¿Sigfrido presidente? De Alfredo Atanacio

En verdad me ha parecido una de las noticias más impactantes y preocupantes de cambios en el gabinete de Gobierno. Me parece preocupante que Sigfrido Reyes sea el nuevo presidente de PROESA, una autónoma que está a cargo de traer inversión extranjera a El Salvador.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, 27 junio 2015 / EDH

Cómo esperan traer inversión a El Salvador si la carta de presentación que tendremos es una de las personas más cuestionadas del FMLN, una persona que se ha encargado de amenazar en cada oportunidad a la Sala de lo Constitucional, cuando uno de los factores más importantes a considerar para invertir es la seguridad Jurídica.

Nosotros, en Uassist.ME, hemos trabajado por mucho tiempo de cerca con PROESA y siempre había sentido que es una institución que no se mezclaba con factores ideológicos. Y espero que siga siendo así. El potencial que tiene PROESA es gigantesco, una institución como esta puede tener un papel importantísimo para sacar adelante a El Salvador, para poder incentivar no solo la inversión extranjera, sino que también para fomentar emprendimientos innovadores dentro de El Salvador.

Me preocupa que el gobierno no vea las consecuencias catastróficas para la imagen del país que esta decisión pudiera llegar a tener. Cuando veo este tipo de acciones, se refuerza la teoría de muchos: que las decisiones que se toman en el gobierno son más guiadas por la política que por lo que le conviene al país.

PROESA debería de ser liderado por alguien que tenga experiencia creando empresas, atrayendo a inversionistas o por alguien que esté en sintonía con negocios innovadores.

El hecho de que Sigfrido Reyes se haya estrenado recientemente como empresario con los cuestionados terrenos y proyectos de bienes raíces no le dan aún, en mi opinión, la experiencia adecuada para promover la inversión en El Salvador. Ahora, no puedo opinar sobre lo que va a pasar en PROESA. Y solamente espero que hoy que el presidente le ha confiado este puesto tan importante, Sigfrido nos demuestre que es capaz y nos cierre la boca a todos los que hemos criticado su gestión como presidente de la Asamblea Legislativa.

Yo no quiero que fracase en este nuevo trabajo que tiene; al contrario, espero que haga un buen trabajo, pues el potencial para mejorar es grandísimo, tiene un equipo muy bueno de gente con la que yo personalmente me he relacionado de cerca por muchos años. Ojalá mantengan a estas personas y no se convierta en una de esas instituciones de gobierno en donde se crean o sustituyen puestos para pagar favores políticos.

Al país le urge la inversión extranjera, le urge poder exportar sus servicios y le urge la creación de emprendimientos innovadores. Espero que él logre cumplir con esta misión.

¿Podríamos estar de acuerdo? De Alfredo Atanacio

Tenemos que subir los estándares de exigencia para nuestros políticos, si continuamos dejando que el FMLN haga lo que quiera solo para “vengarse” de ARENA, jamás van a tomar en serio el honor que tienen ahora de ser el partido de gobierno. Y si no le exigimos a ARENA que sea una oposición propositiva que critique constructivamente, jamás van a tomar en serio el honor que se les ha dado de ser la primera fuerza política de El Salvador.

Alfredo Atanacio

Alfredo Atanacio, emprendedor salvadoreño. @aatanacio

Alfredo Atanacio, 17 junio 2015 / EDH

¿Podríamos estar de acuerdo que merecemos mejores políticos?

¿No es cierto que a veces fantaseamos con tener una Asamblea Legislativa con menos diputados, en la que se les pague solo si llegan a trabajar y donde existan verdaderos debates y no solo un show interminable de intervenciones aburridas?

¿Podríamos estar de acuerdo que necesitamos vivir con mayor seguridad y en una sociedad menos dividida?

¿Podríamos estar acuerdo en que los negocios paguen sus impuestos, en que sean justos para todos y en que el gobierno maneje de manera eficiente ese dinero?

¿Estamos de acuerdo en que necesitamos líderes políticos que realmente respeten la voluntad de la gente?

¿Estamos de acuerdo en que, aunque es importante conocer nuestra historia, no podemos vivir aferrados al pasado?

¿Estamos o no de acuerdo en que El Salvador necesita más inversión en educación? ¿En que exista un plan a largo plazo que no se modifique según el gobierno de turno?

¿Estamos de acuerdo en que, aunque no simpaticemos con el partido político contrario, El Salvador se beneficiaría si las dos fuerzas políticas mayoritarias se pusieran de acuerdo?

¿No quisiéramos tener nuevos líderes propositivos en la izquierda y en la derecha, más empáticos y que se preocupen más por la gente que por sus campañas de imagen?

Estas son solo algunas de las cosas en las que estoy seguro de que, sin importar la ideología política, la gran mayoría estamos de acuerdo. Es cierto, entonces, que son muchas más las cosas en las que estamos de acuerdo — o las que nos unen– que las que nos separan. Pero muchas veces, nos dejamos manipular por los políticos que nos quieren separados, porque saben que una mayoría desorganizada jamás le podrá hacer frente a una minoría organizada.

Tenemos que pensar que en temas de país, estamos en el juego de nuestras vidas, y que quienes estamos sudando la camiseta somos todos. Cuando al fin entendamos que vamos en el mismo barco, los políticos empezarán a respetar nuestra voluntad y comenzarán a trabajar realmente por el bien de la mayoría.

Conocemos nuestra historia, pero estamos repitiendo los errores del pasado; el FMLN se ha convertido en lo que tanto criticaba, siguiendo al pie de la letra las nefastas lecciones de ARENA cuando ellos eran el partido en el gobierno. Han creado su propio “PCN” y hoy GANA le ayuda al partido en el gobierno a hacer su voluntad.

Tenemos que subir los estándares de exigencia para nuestros políticos, si continuamos dejando que el FMLN haga lo que quiera solo para “vengarse” de ARENA, jamás van a tomar en serio el honor que tienen ahora de ser el partido de gobierno. Y si no le exigimos a ARENA que sea una oposición propositiva que critique constructivamente, jamás van a tomar en serio el honor que se les ha dado de ser la primera fuerza política de El Salvador.

Tenemos en nuestras manos el cambio: los partidos políticos serán propositivos si nosotros como sociedad no premiamos las campañas sucias, las difamaciones o las acusaciones sin fundamento. Pero compartimos parte de la culpa de las actitudes de nuestros políticos: nos parece sucia una campaña cuando la víctima es alguien de nuestra simpatía; pero la justificamos cuando la campaña es para el opositor. No podemos tener esta doble moral, prediquemos con el ejemplo.

El Salvador está pasando por tiempos muy difíciles, está en nuestras manos organizarnos como sociedad y exigirles a nuestros dirigentes, y si estos no responsen, pues involucrarnos directamente. ¿Estamos de acuerdo o no?.