El Frente en su laberinto. De Roberto Rubio

rubioRoberto Rubio, 5 diciembre 2016 / LPG

El escenario internacional para el Frente ha venido cambiando desfavorablemente. El mal llamado Socialismo del Siglo XXI está quedando en el olvido, como una página efímera y accidentada de la historia. El Frente perdió su soporte y referente económico, y ahora pierde a Fidel Castro, su principal referente político. Rusia y China tienen sus apuestas principales en otros países latinoamericanos. Una verdadera orfandad internacional.

la prensa graficaTampoco les va bien en el escenario nacional. A nivel económico, no solo no lograron dar principios de solución o disminuir los problemas heredados de los gobiernos de ARENA, sino que su gestión gubernamental los profundizó; a tal punto que llegaron a producir algo que nunca antes había ocurrido en nuestra historia económica contemporánea: volver insolventes las finanzas públicas. Tampoco han logrado enfrentar adecuadamente los problemas estructurales de nuestro bajo crecimiento, y nuestra economía sigue tan enclenque y pasmada como antes. Han seguido haciendo más de lo mismo, y nunca se han atrevido seriamente a hacer reformas estructurales, a transformar el susodicho “modelo” que tanto han criticado y aborrecido.

Tampoco les va nada bien en el campo del combate a la opacidad, la corrupción y la impunidad. Lejos de ser percibidos, tal como lo prometieron, como agentes de cambio y contención de tales flagelos, buena parte de la opinión pública los percibe como reproductores y amplificadores de los mismos. Sus agresivos ataques a la Sala de lo Constitucional, sus críticas a la embajadora de Estados Unidos y al trabajo anticorrupción que lleva a cabo la Fiscalía General, la defensa cerrada de sus propios corruptos, sus operativos de difamación hacia todos aquellos que criticamos su opacidad y corrupción, les ha restado toda credibilidad en la materia, y es fuente muy importante de descontento ciudadano. No hay que olvidar que la agenda de la corrupción e impunidad, que hace unos años no tenía mucho peso electoral, ahora lo tendrá de manera creciente.

En cuanto a otro de los escenarios que más preocupa a la población salvadoreña, la inseguridad ciudadana, tampoco andan muy bien que digamos. Y también lo es de preocupación del mismo partido, pues es quizá el único campo donde podría haber avances con rendimiento electoral. Sin embargo, algo que parecía presentar cierta mejoría en cuanto a la baja de homicidios, parece poco a poco írseles yendo de las manos. La estrategia unilateral de mano dura, largamente ensayada y fracasada, está produciendo mayores reacciones de violencia y expansión de operaciones del crimen organizado. Sin duda, el Frente necesitará bajar los homicidios y/o contener los elevados niveles de violencia de cara a las próximas elecciones. Pero esto no podrá darse en el corto plazo, y ojalá esta deficiencia o imposibilidad de bajar los homicidios y violencia no quiera ser superada nuevamente con una oscura estrategia negociadora con las pandillas.

Valga señalar que la falta de crecimiento económico y empleo, la crisis de las finanzas públicas, la corrupción e impunidad imperante, la falta de contención de la violencia y el crimen, son factores que van minando el apoyo que ha venido recibiendo el Frente de ciertos sectores sociales, y perfilan un incremento de la protesta social y sindical.

A todo lo anterior, hay que añadir el fuerte deterioro de los negocios impulsados por medio de Alba Petróleos, lo cual ha venido reduciéndole al Frente sus márgenes políticos, económicos y sociales de maniobra.

En fin, el Frente se encuentra atrapado en un laberinto que no tiene fácil salida. Ante ello tiene al menos dos opciones. La perdedora: seguir aferrándose al pasado, seguir reproduciendo los vicios de gobiernos anteriores, seguir atrincherándose en la intolerancia y agresividad ante las críticas, seguir sintiendo urticaria ante la independencia de poderes, etcétera. La no perdedora: dar un salto hacia adelante, hacia el verdadero juego democrático, hacia la limpieza de sus corruptos, hacia la democracia interna y el abandono del autoritarismo, hacia el abandono de los dogmas, hacia las necesidades de los pobres y no de sus propios ricos, hacia nuevos liderazgos, etcétera. El famoso “salto de calidad” que tanto se pregonaba antes en su interior.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s