¿Tiene el FMLN la sartén por el mango de El Salvador? De Alberto Arene

No, porque la sartén se volverá cada vez más pesada y caliente, y el mango más frágil y resbaladizo…

Alberto Arene

Alberto Arene, presidente de CEPA en la administración Funes

Alberto Arene,  30 junio 2016 / LPG

En el Foro de Sao Paolo celebrado la semana pasada en El Salvador, el secretario general del FMLN, Medardo González, afirmó: “Nosotros ahora tenemos el Gobierno. Tenemos, precisamente, la sartén por el mango del Estado de El Salvador y del presidente de la República”. ¿Es cierto? ¿Cuáles son las implicaciones de semejante afirmación?

González es el secretario general más exitoso de la historia del FMLN desde que se convirtió en partido político, liderándolo al triunfo en las últimas dos elecciones presidenciales y convertiéndolo en la primera fuerza política del país, garantizando mejor que nadie su unidad y gobernabilidad interna. Si él se decidiera y hoy votaran por el próximo candidato presidencial, los conocedores de los intríngulis del partido afirman que “nadie podría disputarle a Milton –el seudónimo histórico de Medardo– la próxima la prensa graficacandidatura a la Presidencia de la República”. Y para quienes tienen dudas de sus posibilidades de triunfo subrayan la fuerza de la marca del partido, agregando “si ganó Leonel –seudónimo histórico de Salvador Sánchez Cerén, presidente de la República– cualquiera puede ganar”.

Tener la sartén por el mango significa tener el poder absoluto, dominar la situación. El FMLN ¿realmente tiene el poder y domina la situación?

Respecto a su legitimidad de origen, el FMLN ganó la presidencia con solo 6 mil y pico de votos, perdiendo menos de un año después el primer lugar en las últimas elecciones legislativas y municipales. Respecto a su legitimidad de desempeño, el país lidera hoy los índices de epidemia social y criminalidad a nivel mundial, el menor crecimiento económico de Centroamérica y uno de los más bajos de Latinoamérica, con una deuda pública insostenible que limita sus opciones fiscales y márgenes de maniobra. Y se dirige a una crisis fiscal-financiera y a un inevitable ajuste por aumento de ingresos (impuestos) y reducción y contención de gastos (recortes), con enormes costos políticos y electorales, inviabilizando su programa de cambios en los tres años restantes de su gobierno.

Respecto al poder del Estado, el FMLN controla el Ejecutivo y, a veces, la mayoría simple del Legislativo en alianza con un pequeño partido de la derecha (GANA) cuyo líder asumirá en 6 meses la presidencia de la Asamblea Legislativa. Desde entonces hasta el final del mandato del gobierno, GANA evitará votos impopulares que puedan afectarlo en las próximas elecciones legislativas (2018) y presidenciales (2019). La mayoría calificada solo es posible con el apoyo de ARENA –principal partido de la oposición– que condicionará sus votos para más préstamos de mediano y largo plazo y, eventualmente, para reestructurar y refinanciar la deuda pública, a que el gobierno contenga el gasto mediante una ley de responsabilidad fiscal de estricto cumplimiento, y abandonar su reforma de pensiones para financiar parte del déficit fiscal en el resto de su gobierno, reforma que tampoco apoya GANA. En cuanto a la Sala de lo Constitucional a quien el FMLN acusa de estar al servicio de la derecha y del imperio, es considerada nacional e internacionalmente la más profesional e independiente de la historia. Y su cambio en 2018 también necesitará mayoría calificada.

En el plano internacional, la dependencia de y compromisos con Estados Unidos son muy grandes para lograr la prolongación del estatus de cientos de miles de salvadoreños para vivir y trabajar en Estados Unidos (TPS) y para el financiamiento de cientos de millones de dólares del Fomilenio II y de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica, condicionados al respeto del Estado de Derecho y de la institucionalidad, y a la transparencia y al manejo probo de los fondos públicos. Y con la crisis de Venezuela y los cambios de gobierno en Argentina, Brasil y Perú, el eje del ALBA –la familia latinoamericana a la que pertenece el FMLN y su gobierno– se debilita aceleradamente, restringiendo aún más el espacio de maniobra internacional para el resto de su mandato.

Pero el principal mango aliado del FMLN es la debilidad de ARENA y de la oposición y la ausencia de un proyecto serio para sacar al país de su crisis histórica, enrumbándolo hacia la prosperidad y el futuro.

El motivo de preocupación por la afirmación tan errada como firme del secretario del FMLN son sus implicaciones para enfrentar la crisis nacional. Creyendo que tiene control de la situación nacional y del poder táctica y estratégicamente, sin medir fría y objetivamente la correlación integral de fuerzas, desecha el camino de acuerdos nacionales, imperativo para enfrentar estratégicamente la crisis de seguridad, fiscal y económico-social.

No, señor secretario, el FMLN no tiene la sartén por el mango, porque la sartén se volverá cada vez más pesada y caliente, y el mango más frágil y resbaladizo…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s