Los “huecos” de las elecciones de 2015… De Luis Mario Rodríguez

Luis Mario RodríguezLuis Mario Rodríguez, 23 junio 2016 / EDH

Por lo general los ciudadanos se desentienden de las elecciones cuando han depositado su voto en las urnas. Su interés resurge al momento del cierre de los centros de votación, justo al iniciar el respectivo conteo y una vez la autoridad responsable anuncia los resultados preliminares. Si ninguno de los partidos en contienda rechaza el desenlace de la competencia, la población se despreocupa de las siguientes etapas del proceso y la auditoría social, hasta culminar con el escrutinio definitivo, es prácticamente inexistente. Entre una elección y otra, los votantes se olvidan del sistema electoral y no le dan seguimiento a las fallas y “huecos” de los comicios anteriores.

diario hoyEs muy difícil generar curiosidad en la gente sobre la importancia de las reformas electorales. Debe ocurrir una circunstancia muy anormal para captar el interés del público en la revisión de la respectiva legislación. En el siglo pasado los fraudes en las elecciones lograron este cometido al extremo de constituir una de las causas por las que se libró el conflicto armado en los ochenta. No era posible acceder al poder político por este medio y parte de las organizaciones sociales decidieron alcanzarlo a través de la lucha armada.

Debido a esas circunstancias, la paz nos trajo nuevas reglas electorales, un renovado administrador de las elecciones y la consolidación de un sistema de partidos en el que predominan, veinticuatro años después, dos fuerzas políticas mayoritarias y por lo menos tres partidos minoritarios. Hasta 2015 los problemas se venían concentrando en una pésima aplicación de la justicia electoral. Sin embargo ese año, al pobre desempeño del TSE en dicha área, se agregó una muy mala gerencia de ciertas etapas de la competencia electoral.

Fallaron la capacitación de los miembros de las Juntas Receptoras de Votos (JRV), el conteo de votos de los partidos y de marcas de los candidatos, el escrutinio preliminar, el sistema de transmisión y procesamiento de resultados y el escrutinio definitivo. Los responsables de las mesas rellenaron las actas de manera equivocada generando graves inconsistencias, la legislación presentó vacíos para resolver este tipo de situaciones y el TSE erró al contratar una veintena de empresas que no contaban con una experiencia comprobada en materia de tecnología electoral.

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia intervino ordenando la apertura de las urnas en el departamento de San Salvador y mandó el recuento de los votos en esa circunscripción. Se descubrió que más de veinte mil votos no fueron contabilizados. Si bien no varió la distribución de los diputados ni la asignación de los escaños, el precedente fue muy negativo y la desconfianza entre los partidos, que suele ser bastante alta, se elevó a niveles en extremo preocupantes.

Tampoco se aplicó la sentencia que ordenaba fiscalizar el financiamiento de los partidos y revelar el nombre de los donantes y los montos que estos aportaron a las campañas. Asimismo faltó la reglamentación legislativa para desarrollar el empleo de las listas abiertas y el cálculo de los “votos cruzados”. El TSE asumió esa responsabilidad. Buena parte de los problemas en el llenado de las actas se debió a la floja y tardía preparación de los miembros de las JRV, a la falta de “instrucción notoria” de algunos de sus integrantes y al cansancio de todos ellos, debido a que cumplieron esa función de manera manual sin uso de sistemas tecnológicos adecuados.

En 2018, además de los comicios legislativos y municipales, los partidos deben celebrar elecciones internas para elegir candidatos a diputados y alcaldes. Además están obligados a integrar los Organismos Electorales Temporales con ciudadanos, que de acuerdo a la sentencia de la Sala, no deben tener vínculo alguno con los partidos políticos. Este último aspecto requiere un amplio debate para discernir si en realidad lo práctico es incorporar algunas inhabilidades para ciertos militantes como lo regula la mayoría de países en América Latina.

La propuesta de reformas al Código Electoral y a la Ley de Partidos presentada esta semana por Aliados por la Democracia y FUSADES busca, entre otros objetivos, resolver los inconvenientes del proceso electoral de 2015. Puede consultarla en el sitio http://fusades.org/node/7179 .

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s