España: Las promesas electorales en una servilleta. El Mundo

Screen Shot 2015-12-12 at 11.04.08 PM

13 diciembre 2015 / EL MUNDO

el mundoPAPEL (revista de El Mundo) ha conseguido que los cinco candidatos de las cinco principales fuerzas políticas intenten convencer a los votantes por medio de una servilleta. ¿Lo conseguirán?

 

Mariano Rajoy. 26 de noviembre, 16.30h. Restaurante Las Musas, Campo de Criptana. SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

Screen Shot 2015-12-12 at 10.58.56 PM

Fue en un molinar trendy. No es un arranque muy cervantino, pero allí, en el corazón del Quijote, en Campo de Criptana, eligió Mariano Rajoy posar para la portada de PAPEL. Una mañana de sol reventón en la terraza del restaurante Las Musas. Tiró de azul para el cielo, el ornado de la servilleta, el rotulador, la corbata y los cuadros de la chaqueta. Ya, yo también me pregunto si de verdad estaba todo tan pensado o hubo algo de azar cromático. Sólo lo sabe Moragas. El mensaje, escueto, como el presidente. En positivo, como la campaña. Confiado, como el PP post aznarista. Uno se esperaba mantel de cuadros y dominó. Será el aperturismo del final de legislatura, pero Las Musas se presenta como un restaurante manchego de fusión. De hecho, ofrecen dos menús, «el tradicional» y «el de la imaginación», como los dos rieles por los que transita este PP. El primero, el de siempre, el del muro encalado y las aspas que dan calma. El segundo, el examen de lo nuevo. La derecha sigue tirando de puchero pero también quiere su hueco en la nouvelle cuisine de la política. Y lo pide entre dos exclamaciones. Como todo comentario de sobremesa.

 

Pedro Sánchez. 20 de noviembre, 17.30h. Bar de tapas Raff, Málaga. JESÚS DOMÍNGUEZ

Screen Shot 2015-12-12 at 10.59.07 PM

¿Por qué Pedro Sánchez no firmó su servilleta? Más allá de la señal de tráfico y su giro obligado a la izquierda; incluso saltándonos que sea el único que no ha escrito con sujeto, verbo y predicado, he ahí el enigma. El líder de centroizquierda tenía tan preparada la respuesta como la servilleta: «Porque el Partido Socialista no es un partido-persona. Aquí firma el PSOE». Y sobre mesa de madera, que se noten los 136 años de siglas. La política se resume en el galimatías de encontrar la diferencia para representar a la mayoría. Sánchez, con su aire de consenso y su raya al lado, se desmarca con un diagrama. Más derechos, más justicia y más limpieza. Por justicia, precisamente, no podíamos saltarnos el guión fotográfico de este reportaje. Si hubiésemos abierto plano, habrían contemplado la despedida de soltera que compartía local con Pedro Sánchez. Allí estaban todas, de cañas, a las 17.30, en el bar de tapas Raff, en un barrio popular de Málaga, mientras el candidato se refrescaba antes del mitin. Y sí, cayeron los tropecientos selfies preboda sin soltar la zero. No había diademas. Sí un hashtag: #20D. Por si alguien lo había olvidado.

 

Albert Rivera. 3 de noviembre, 18.45h. Bar Mercado Provenzal, Madrid. ANTONIO HEREDIA

Screen Shot 2015-12-12 at 10.59.20 PM

Llegó, vio y firmó. Albert Rivera no es de perder el tiempo, quiere ser presidente con 36 años y eso exige meterle un poco de prisa a la vida. A grandes zancadas camina por la calle Alberto Alcocer, sin abrigo en un Madrid que ya refresca, hasta que llega al Mercado Provenzal. Un local de ésos que nunca verías en la Provenza: bar de franquicia, precio medio-bajo, buen gusto seriado y siempre lleno de clientes. No conoce de antemano el sitio. No ha pensado el eslogan. Le sale de corrido. El color de la mesa es verde con texturas y su punto naíf, como de hogar de recién casados. Rotulador naranja, servilleta ídem. Todo muy de spot nórdico. Como si la apuesta de Ciudadanos no fuera sólo regenerar la vida política, sino redecorar el salón de cada español. Algo de eso hay en el partido guapo, que no sabemos si es, pero ya parece. De ahí quizás el mensaje de Rivera, que les invita a coger el rotulador y dibujar un país nuevo, a «escribir el futuro». Eso harán ustedes el #20D, como les recuerda en la esquina inferior izquierda. Un hashtag en el que coincide con Pedro Sánchez. Llevamos 130 servilletas por si no salía bien a la primera. Nos volvimos con 129.

 

Pablo Iglesias. 11 de noviembre, 13.45h. Bar El Frontón de Tito, Madrid. ANTONIO HEREDIA

Screen Shot 2015-12-12 at 10.59.33 PM

Quería redactar su servilleta con un rotulador morado, a juego con su partido. Sin embargo, la tinta se empasta en el papel, así que Iglesias -tan pragmático como resolutivo- escoge el rotulador negro: «Lo importante es que se lea». Cambia de tinta igual de rápido que pasó del marxismo antisistema a la socialdemocracia escandinava: lo importante es que le voten. Tampoco busquen un significado oculto en su elección de bar. Sí, es un garito de polígono en el que los obreros que almuerzan temprano le piden selfies. Pero Iglesias no ha venido aquí a que le aclamen: sólo tiene 15 minutos, así que ha optado por un local pegado a su próxima cita… en un medio de la competencia. De nuevo, el pragmatismo. No desvela si trae su mensaje pensado de casa, pero lo parece. Agarra el rotulador y escribe sin titubear, con ese ceño fruncido de un alumno que resuelve una ecuación exponencial. Culmina el mensaje con su nombre, su apellido y un subrayado rotundo. Y se queda algo extrañado cuando le pedimos más explicaciones: «¡Es lo que pienso! Ya hemos cambiado España y sólo nos queda un último empujón para que el cambio llegue a las instituciones».

 

Alberto Garzón. 24 de noviembre, 18:45. Restaurante Debonair, Madrid. ANTONIO HEREDIA

Screen Shot 2015-12-12 at 10.59.46 PM

Anda Alberto Garzón redactando la servilleta con su «letra de monja» -así la describe él- cuando le suena el móvil. «Hola, Soraya», saluda a la vice. Llaman para invitarle a una reunión del pacto antiyihadista en Moncloa, pero él replica que no, que gracias, que IU no saldrá en la foto. «Como otros», añade. Y la pulla a Podemos se queda ahí, flotando en el aire. No será la única. El líder de IU no trae preparado el mensaje ni da más motivo para elegir este local que la cercanía a su casa. Aunque sí, el jardín vertical de musgo -costó 9.000 euros, dice el dueño-queda lucido como decorado. Garzón es, de lejos, el candidato al que le ha salido la servilleta más verbosa: 31 palabras más su firma. Si la pillara un editor con prisas, podría resumirla en cuatro: «Porque somos de fiar». Si también tuviera ganas de incordiar, le añadiría otras tres -«más que Podemos»- que Garzón prefiere no dejar por escrito: «Nosotros no cambiamos de opinión con el tiempo, ni con el vaivén de las encuestas ni nos gustan los viajes al centro como si esto fuera un mercadillo electoral», proclama. Palabras agrias de una izquierda que no se disfraza de otra cosa. Aunque use letra de monja.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s